De Hop­kins a Hitchcock

HIT­CH­COCK. Esta­dos Uni­dos, 2012. Direc­ción: Sacha Ger­vasi. Dis­tri­bu­ción: 20th Cen­tury Fox (2013) 

Alfred Hit­ch­cock ha sido uno de los más gran­des rea­li­za­do­res del siglo XX y a pesar de haber muerto hace casi 33 años, sus fil­mes per­du­ran como clá­si­cos de la cine­ma­to­gra­fía uni­ver­sal. Este film que lleva su nom­bre no es una bio­gra­fía de este gran maes­tro del cine sino la recrea­ción de un capí­tulo de su vida que tuvo espe­cial tras­cen­den­cia tanto a nivel pro­fe­sio­nal como per­so­nal. 

Basado en el libro del escri­tor Step­hen Ribe­llo Alfred Hit­ch­cock And The Making of “Psi­cho” la pelí­cula es un recuento de la para­fer­na­lia vin­cu­lada con el rodaje de Psi­co­sis, donde nin­gún espec­ta­dor que lo haya visto podrá olvi­dar la escena de la ducha, una de las más anto­ló­gi­cas de la his­to­ria del cine.

Des­pués del estreno de su último film North by North­west (1959), ins­ti­gado por algu­nos crí­ti­cos que pen­sa­ron que quizá podría haber lle­gado el momento de reti­rarse, Hit­ch­cock (Ant­hony Hop­kins) se siente obse­sio­nado por fil­mar la novela Psy­cho de Robert Bloch, basado en un ver­da­dero ase­sino de Wis­con­sin que sir­vió de ins­pi­ra­ción para la con­cep­ción del per­so­naje Nor­man Bates. Sin embargo, la difi­cul­tad de poner en mar­cha el pro­yecto se debió al rechazo de los estu­dios Para­mount Pic­tu­res para finan­ciarlo. Empe­ci­nado en fil­marlo, Hit­ch­cock logra superar el obs­táculo obte­niendo los fon­dos nece­sa­rios a tra­vés de un prés­tamo sobre la hipo­teca de su casa que tam­bién per­te­nece a su esposa Alma Revi­lle (Helen Mirren). 

Anthony Hopkins animando a Alfred Hitchcock

Ant­hony Hop­kins ani­mando a Alfred Hitchcock

Simul­tá­nea­mente con el pro­ceso del cas­ting del film pro­ta­go­ni­zado por Janet Leigh (Scar­let Johans­son) y Ant­hony Per­kins (James D’Arcy), el comienzo del rodaje y lo acon­te­cido a lo largo de su desa­rro­llo, el relato cen­tra su aten­ción en Alma. Ella fue la devota cón­yuge quien durante los 30 años de matri­mo­nio –hasta ese enton­ces– había cons­ti­tuido la fuerza mag­né­tica pero oculta que gra­vitó posi­ti­va­mente en la carrera del rea­li­za­dor. Ade­más de exce­lente com­pa­ñera, fue la íntima con­fi­dente que leía sus guio­nes y suge­ría cam­bios si fue­ran nece­sa­rios, quien par­ti­cipó anó­ni­ma­mente en las tareas de mon­taje y estando siem­pre alerta en todo lo que con­cer­nía a la labor fíl­mica de su marido, quien a su vez pres­taba gran aten­ción a sus obser­va­cio­nes. 

En lo que con­cierne a un nivel más íntimo, el relato inserta la rela­ción exis­tente en la pareja des­ta­cando joco­sa­mente la obse­sión del direc­tor por las actri­ces rubias que no hace mucha gra­cia a Alma; ella, por su parte –en una situa­ción fic­ti­cia intro­du­cida por el guión de John J. McLaugh­lin– comienza a tra­ba­jar con su amigo, el escri­tor Whit­field Cook (Danny Hus­ton), man­te­niendo un flir­teo estric­ta­mente pla­tó­nico que hace celar a su marido. Aun­que estas esca­ra­mu­zas con­yu­ga­les podrían dis­traer leve­mente del obje­tivo cen­tral del film lo cierto es que ponen de relieve el apoyo moral que Alma brindó a Alfred y que éste sabía muy bien la impor­tan­cia del valioso aporte pro­fe­sio­nal y afec­tivo que ella le brindó. 

Vol­viendo al film, en la dra­má­tica escena de la ducha donde Hit­ch­cock pre­fe­ría pres­cin­dir de cual­quier fondo musi­cal, es Alma quien lo con­vence de intro­du­cir el tema espe­cial­mente con­ce­bido por el com­po­si­tor Ber­nard Herr­mann que en com­bi­na­ción con la ima­gen pro­yec­tada logra que el público cobre una real sen­sa­ción de horror. 

Hit­ch­cock ofrece muchos momen­tos de humor. Como buen ejem­plo bas­ta­ría citar la secuen­cia en que tiene lugar la pri­mera pro­yec­ción pública del film con el direc­tor apos­tado en el ves­tí­bulo del cine donde se lo exhibe; ahí salta con­ten­tí­simo como un niño chico al oír y ver la reac­ción de la audien­cia frente al miedo y espanto cau­sado cuando Nor­man Bates acu­chi­lla sal­va­je­mente a la infor­tu­nada visi­tante de su hostería.

La nota emo­tiva del film está tam­bién pre­sente cuando por pri­mera vez en forma expresa Hit­ch­cock reco­noce públi­ca­mente la con­tri­bu­ción fun­da­men­tal que tuvo su esposa en su vida pro­fe­sio­nal como realizador.

La inter­pre­ta­ción de Hop­kins –exce­len­te­mente maqui­llado para la oca­sión y brin­dando un buen pare­cido físico a la cor­pu­lenta pre­sen­cia física del rea­li­za­dor– capta mara­vi­llo­sa­mente la per­so­na­li­dad del per­so­naje que anima, en tanto que Mirren aporta cali­dez y afecto como Alma. Johans­son está acer­tada como Janet Leigh en tanto que D’Arcy aporta la per­so­na­li­dad un tanto ambi­gua de Per­kins que se aso­cia al rol que inter­preta en Psi­co­sis.

Ahora los colec­cio­nis­tas y faná­ti­cos de Hit­ch­cock tie­nen opor­tu­ni­dad de apre­ciar en su hogar el video de esta buena pelí­cula que viene pre­sen­tado en un combo con­te­niendo dos dis­cos en los for­ma­tos DVD y Blu-Ray más una copia digi­tal. 

Ade­más del film en sí mismo, lo más impor­tante de esta edi­ción radica en los valio­sos suple­men­tos con­te­ni­dos. De gran inte­rés es la pre­sen­ta­ción de una escena eli­mi­nada del film donde Hit­ch­cock se refiere a su madre frente a un psi­quia­tra que lo está ana­li­zando; otros agre­ga­dos mues­tran el “detrás de la escena” acon­te­cida durante el pro­ceso de rodaje donde los intér­pre­tes del film, el rea­li­za­dor y el equipo téc­nico rela­tan cómo se trató de repro­du­cir el espí­ritu de lo que real­mente acon­te­ció cuando tuvo lugar el rodaje de Psi­co­sis. Para quien no esté al corriente de los secre­tos de un buen maqui­llaje, ésta es la opor­tu­ni­dad para seguir aten­ta­mente los deta­lles de uno de los cor­tos (Beco­ming the Mas­ter: From Hop­kins to Hit­ch­cock) sobre esta ardua y difi­cul­tosa tarea a fin de lograr que Ant­hony Hop­kins trans­for­mara su ros­tro para adqui­rir la expre­sión facial del recor­dado mago del sus­penso. Espe­cial­mente sig­ni­fi­ca­tivo es un corto (Hitch and Alma) refe­rido a la espe­cial y entra­ña­ble rela­ción sen­ti­men­tal del rea­li­za­dor con su esposa Alma y de qué modo el vínculo con­yu­gal per­mi­tió que exis­tiera entre ambos una crea­tiva cola­bo­ra­ción pro­fe­sio­nal. Muy gra­cioso resulta una escena espe­cial­mente fil­mada para esta edi­ción (Hit­ch­cock Cell Phone PSA) en donde el mago del sus­penso soli­cita a los espec­ta­do­res de la gene­ra­ción actual que durante la pre­sen­ta­ción del film se abs­ten­gan de escri­bir tex­tos en sus telé­fo­nos celu­la­res. Final­mente hay un comen­ta­rio audio con el direc­tor Ger­vasi y el autor Step­hen Rebe­llo. 

La banda audio es en inglés, espa­ñol y/o fran­cés con sub­tí­tu­los opta­ti­vos en inglés y/o espa­ñol, salvo los suple­men­tos que no están sub­ti­tu­la­dos (pre­sen­ta­dos en inglés sola­mente). Jorge Gut­man

The Great Gatsby abre el Fes­ti­val de Cannes

EL GRAN GATSBY INAU­GURA EL FES­TI­VAL DE CANNES

Cró­nica de Jorge Gutman

THE GREAT GATSBY

Carey Mulli­gan y Leo­nardo DiCa­prio en una escena de THE GREAT GATSBY

Como es tra­di­cio­nal, la pelí­cula ele­gida para inau­gu­rar un fes­ti­val suele tener amplia visi­bi­li­dad. Este año será The Great Gatsby, el film que abrirá el Fes­ti­val de Can­nes el pró­ximo 15 de mayo en el Gran Tea­tro Lumière de Can­nes. La pro­duc­ción del direc­tor aus­tra­liano Baz Luhr­mann se pro­yec­tará en 3D y será pre­sen­tado fuera de com­pe­ti­ción den­tro de la selec­ción ofi­cial. Ese mismo día se dará a cono­cer en Fran­cia, cinco días des­pués de su estreno en los Esta­dos Unidos.

No es la pri­mera vez que la céle­bre novela de Fran­cis Scott Fitz­ge­rald publi­cada en 1925 es lle­vada a la pan­ta­lla; en 1974 el direc­tor Jack Clay­ton la abordó con un libreto pre­pa­rado por Fran­cis Ford Cop­pola y la inter­pre­ta­ción cen­tral de Robert Red­ford y Mia Farrow. En este caso, es Luhr­mann quien ha tenido a su cargo el guión escrito junto con su habi­tual cola­bo­ra­dor Craig Pearce, tra­tando de repro­du­cir el clima de efer­ves­cen­cia que exis­tía en la costa este de Esta­dos Uni­dos en la década de los 20.

El elenco está inte­grado por un con­junto de figu­ras de pri­mer nivel. Leo­nardo DiCa­prio es el pro­ta­go­nista encar­nando la román­tica y trá­gica per­so­na­li­dad de Jay Gatsby, Carey Mulli­gan inter­preta a Daisy Bucha­nan y Tobey Maguire es Nick Carra­way, el amigo de Gatsby que se ocupa de narrar la his­to­ria; el reparto tam­bién incluye a Joel Edger­ton, Ami­tabh Bach­chan –la figura más popu­lar del cine indio– y el rapero ame­ri­cano Jay-Z.

Cabe agre­gar que Luhr­mann ya estuvo en Can­nes en dos oca­sio­nes ante­rio­res: la pri­mera para la pre­sen­ta­ción de Strictly Ball­room en 1992, y por segunda vez en 2001 con Mou­lin Rouge que inau­guró la mues­tra de ese año.

El Film Osca­ri­zado en Video

ARGO. Esta­dos Uni­dos, 2012. Direc­ción: Ben Affleck. Dis­tri­bu­ción: War­ner Bros Home Entertainment (2013)

A pesar de que aún el film sigue en la car­te­lera, ya apa­re­ció el video de Argo, que a esta hora todo el mundo sabe que hace pocas sema­nas ha obte­nido el pre­mio más pres­ti­gioso de la indus­tria del cine; así, con el Oscar a la mejor pro­duc­ción del año, esta pelí­cula ha hecho his­to­ria por­que hace dos meses atrás nadie habría ima­gi­nado este desen­lace; eso se debió a que su direc­tor Ben Affleck no había sido nomi­nado en su cate­go­ría y por lo gene­ral el pre­mio al film y al mejor direc­tor siem­pre van de la mano. Pero en todo caso teniendo en cuenta que pre­via­mente al Oscar ya había reci­bido los hono­res de la prensa extran­jera de Holly­wood (Gol­den Glo­bes), la de las aso­cia­cio­nes de pro­duc­to­res, direc­to­res, acto­res y guio­nis­tas, ade­más de haber reci­bido las dis­tin­cio­nes inter­na­cio­na­les de Bafta de Gran Bre­taña y César de Fran­cia, Argo era número fijo para el Oscar y así resultó. 

Como es bien sabido, la pelí­cula se basa en la cri­sis de los rehe­nes ame­ri­ca­nos que se ori­ginó con el asalto armado que estu­dian­tes acti­vis­tas efec­tua­ron en la emba­jada de Esta­dos Uni­dos en Irán el 4 de noviem­bre de 1979 El film es un muy buen thri­ller polí­tico, expre­sado con inte­li­gen­cia, suti­leza y exce­lente humor, per­mi­tiendo que la genuina emo­ción del relato se tra­duzca en dos horas de efi­caz entre­te­ni­miento. 

Para quien no lo haya visto en sala o desee vol­ver a verlo en su hogar, la edi­ción lan­zada al mer­cado la semana pasada viene en combo con dos dis­cos, uno para el for­mato Blu-Ray y el otro para el DVD, y con copia digi­tal ultra­vio­leta; igual­mente, está dis­po­ni­ble sepa­ra­da­mente. 

Ben Affleck, director y actor protagónico de ARGO

Ben Affleck, direc­tor y actor pro­ta­gó­nico de ARGO

 Entre algu­nos de los mate­ria­les adi­cio­na­les que acom­pa­ñan a la pelí­cula, en el for­mato DVD se incluye un corto de 16 minu­tos con decla­ra­cio­nes del agente espe­cial de la CIA Tony Mén­dez que fue el autor del audaz plan que per­mi­tió la repa­tria­ción de los 6 emplea­dos de la emba­jada de los Esta­dos Uni­dos refu­gia­dos en la resi­den­cia del emba­ja­dor cana­diense en Tehe­rán, del pre­si­dente Jimmy Car­ter y de algu­nos de los pro­ta­go­nis­tas reales que al haber estado embar­ca­dos en esta odi­sea narran las dra­má­ti­cas expe­rien­cias que tuvie­ron que afron­tar. En el for­mato Blu-ray se agre­gan otros cor­tos intere­san­tes donde en uno de los mis­mos Affleck explica el modo en que fue recreada la cri­sis de los rehe­nes para ofre­cer com­pleta auten­ti­ci­dad al relato; en otro corto el rea­li­za­dor y Mén­dez expo­nen deta­lles sobre cómo se con­ci­bió la falsa pelí­cula de cien­cia fic­ción; no menos intere­sante es el extenso docu­mento con­te­nido con comen­ta­rios adi­cio­na­les de Affleck y del escri­tor Chris Terrio quien obtuvo el Oscar por el mejor guión adaptado.

La trans­po­si­ción al video es prác­ti­ca­mente irre­pro­cha­ble con res­pecto a sonido e imá­ge­nes y resulta clara la repro­duc­ción de diá­lo­gos en las esce­nas caó­ti­cas y/o de con­si­de­ra­ble mul­ti­tud. 

La banda audio es en inglés y doblada al fran­cés (Blu-Ray) como tam­bién al espa­ñol (DVD); ambos for­ma­tos tie­nen sub­tí­tu­los opcio­na­les en espa­ñol, fran­cés e inglés.  Jorge Gut­man

Con Voz Femenina

JOCASTE REINEAutor: Nancy Hus­ton - Direc­ción: Louise Pin­tal - Elenco: Hugues Fre­nette, Claire Gig­nac, Maryse Lapie­rre, Marianne Mar­ceau, Louise Mar­leau, Mon­que Mer­cu­ree, Jean-Sébastien Oue­llette, Hubert Proulx, Éric Robi­doux - Deco­ra­dos: Jean Hazel – Ves­tua­rio: Sébas­tien Dionne - Ilu­mi­na­ción: Denis Gué­rette – Direc­ción Musi­cal Ori­gi­nal: Claire Gig­nac – Coreo­gra­fía: Este­lle Cla­re­ton - Dura­ción: 1h45 (sin entre­acto). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 30 de Marzo de 2013 en el Théâ­tre du Nou­veau Monde. Para más infor­ma­ción pre­sio­nar aquí

Con Jocaste Reine la escri­tora fran­co­ca­na­diense Nancy Hus­ton aborda el deli­cado tema del incesto basán­dose en Edipo Rey de Sófo­cles, en un enfo­que que tiene en cuenta la óptica de la reina Yocasta como esposa y madre de Edipo. Evi­den­te­mente el desa­fío que tuvo que enfren­tar la autora era inmenso: no sólo se tra­taba de pre­sen­tar una visión feme­nina de la mítica tra­ge­dia griega escrita hace dos mile­nos y medio, sino lograr que la rees­crita his­to­ria man­tu­viese inte­rés. Feliz­mente, la par­tida ha sido ganada por­que Hus­ton logró un relato cau­ti­vante y de plena vigencia. 

Una de las notas dis­tin­ti­vas de la obra es que el coro de la ver­sión ori­gi­nal de Sófo­cles es aquí reem­pla­zado por el per­so­naje del Cori­feo (Hugues Fre­nette) quien ves­tido con atuendo moderno va comen­tando y cap­tando lo que acon­tece en escena adop­tando de este modo el jui­cio que le merece al espec­ta­dor. Aun­que en esta decons­truc­ción rea­li­zada por Hus­ton el cen­tro de gra­vi­ta­ción es Yocasta (Louise Mar­leau), tam­bién cuenta aquí la visión de sus dos hijas muje­res Antí­gona (Marianne Mar­ceau) e Ismene (Maryse Lapie­rre), en tanto que sus hijos varo­nes, Étéo­cle (Hubert Proulx) y Poly­nice (Éric Robi­doux), a tra­vés de una danza gue­rrera cons­ti­tu­yen un ele­mento de tran­si­ción entre las dife­ren­tes esce­nas de la pieza. 

La obra comienza con un inter­lu­dio amo­roso de Yocasta y Edipo (Jean-Sébastien Oue­llette), con­si­de­ra­ble­mente más joven que ella, quie­nes con­for­man un matri­mo­nio dichoso durante 20 años. La feli­ci­dad comienza a alte­rarse cuando una peste azota el reinado de Tebas y, según el anun­cio del oráculo de Del­fos, para que se extinga la plaga es nece­sa­rio loca­li­zar al ase­sino de Laïos, el pre­ce­dente rey y pri­mer marido de Yocasta. A medida que Edipo comienza su inves­ti­ga­ción detec­ti­vesca para resol­ver el grave pro­blema va des­cu­briendo que su esposa es ver­da­de­ra­mente su madre; com­ple­ta­mente escan­da­li­zado, rehúsa pro­se­guir la rela­ción inces­tuosa a pesar de los deses­pe­ra­dos esfuer­zos de Yocasta que desea rete­nerlo y sal­var su matri­mo­nio. De allí en más todo comienza a des­mo­ro­narse hasta desem­bo­car en un trá­gico desenlace.

La actua­ción magis­tral que rea­liza Louise Mar­leau valo­riza enor­me­mente a esta bri­llante pro­duc­ción; la sen­sua­li­dad, pasión, angus­tia y amor ava­sa­llante de Yocasta están allí pre­sen­tes en la magis­tral carac­te­ri­za­ción que brinda esta gran artista de la escena que­be­quense. Pero a su lado no des­me­rece la inten­si­dad de Jean-Sébastien Oue­llette como el cons­ter­nado y deses­pe­rado Edipo,Hugues Fre­nette ofre­ciendo la nota de humor de esta pieza, y muy en espe­cial Moni­que Mer­cure como la sir­vienta de la reina.

Louise Marleau y Jean-Sébastien Ouellette (Foto de Yves Renaud)

Louise Mar­leau y Jean-Sébastien Ouellette

La sobria puesta en escena de Lorraine Pin­tal man­te­niendo una fluida com­pli­ci­dad artís­tica con Hus­ton per­mite que el público se aden­tre en esta relec­tura edí­pica que devela com­ple­jos aspec­tos de la psi­quis feme­nina con esme­rada rigu­ro­si­dad. Otros ele­men­tos des­ta­ca­bles son el aporte del ves­tua­rio de Sébas­tien Dionne y la pre­sen­cia musi­cal de Claire Gig­nac como ins­tru­men­tista y can­tante. Todo en con­junto hace que Yocaste Reine pro­por­cione una velada tea­tral de gran cali­dad. Jorge Gut­man

Home­naje a Maha­lia Jackson

THE MAHA­LIA JACK­SON MUSI­CAL. Autor: Roger Peace - Direc­ción: Roger Peace - Elenco: Ranee Lee, Adrienne Mei Irving, Tris­tan D. Lalla - Deco­ra­dos: Jean-Claude Oli­vier - Ilu­mi­na­ción: Peter Spike Lyne – Direc­ción Musical/Piano: Tau­rey Butler –Direc­ción del Coro: Mar­cia Bai­ley – Dura­ción: 2h00 (con entre­acto). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 24 de Marzo de 2013 en el Segal Cen­tre.

El Cen­tro Segal para las Artes tri­buta un bello home­naje a Maha­lia Jack­son (1911 – 1972) con­si­de­rada la mejor intér­prete de música gos­pel de todos los tiem­pos, a la vez que una nota­ble acti­vista en la defensa de los dere­chos civi­les de los Esta­dos Uni­dos; al pro­pio tiempo, la pieza brinda la opor­tu­ni­dad para que la gene­ra­ción actual pueda cono­cer algu­nos aspec­tos de su vida y de qué manera con­tri­buyó a difun­dir y divul­gar la música ritual afro­ame­ri­cana. 

A tra­vés de un sen­ci­llo pero bien ela­bo­rado guión del direc­tor Roger Peace y con la valiosa cola­bo­ra­ción de la vete­rana y bien cono­cida voca­lista cana­diense Ranee Lee, el público asiste a un espec­táculo musi­cal sen­ci­llo, a la vez que cálido y emo­tivo de Maha­lia. Nacida en uno de los dis­tri­tos más pobres de Nueva Orleans, desde pequeña fue incul­cada en el camino de la fe reli­giosa, hecho que tuvo gran impor­tan­cia en su incli­na­ción para el canto de la música sacra. Cuando por razo­nes eco­nó­mi­cas su fami­lia emi­gró al ghetto negro de Chicago su encuen­tro con algu­nas figu­ras cla­ves del mundo del jazz con­tri­bui­rán al inicio de una extra­or­di­na­ria carrera pro­fe­sio­nal. 

Lo que hace intere­sante a esta obra es la forma en que los monó­lo­gos y/o diá­lo­gos se ajus­tan y entre­mez­clan con los núme­ros musi­ca­les ani­ma­dos por las her­mo­sas can­cio­nes que cons­ti­tu­yen un buen tes­ti­mo­nio de los spi­ri­tuals que hicie­ron famosa a Maha­lia y que en esta opor­tu­ni­dad están tan bien trans­mi­ti­dos por Lee. Su expre­siva voz ilus­tra las dife­ren­cias gamas tona­les que Maha­lia solía adop­tar cap­tando el entu­siasmo no sola­mente de los afro­ame­ri­ca­nos sino del público en gene­ral. Entre algu­nas de las 18 can­cio­nes se des­ta­can The Chris­tian Tes­ti­mony, If I Could Hear My Mot­her Pray Again, Sum­mer­time, When The Saints Go Mar­ching In y God Put The Rain­bow In The Sky. 

Ranee Lee animando a Mahalia Jackson (Foto de George Allister)

Ranee Lee ani­mando a Maha­lia Jack­son (Foto de George Allister)

De hecho, Lee es la figura cen­tral de este musi­cal quien capta en toda su dimen­sión el espí­ritu y la esen­cia de lo que fue la cele­brada can­tante ade­más de infun­dirle una sin­gu­lar cali­dez; sin embargo su inter­pre­ta­ción no des­me­rece las bue­nas actua­cio­nes de Adrienne Mei Irvin y Tris­tan D. Lalia dando vida a varios inte­gran­tes de la fami­lia y de los ami­gos de Maha­lia, asi como el mag­ní­fico grupo coral per­te­ne­ciente al Imani Gos­pel Sin­gers que acom­paña a Lee en sus canciones. 

Final­mente cabrá men­cio­nar el emo­tivo home­naje que la pieza brinda al gran após­tol de la paz Mar­tin Lut­her King cuando en los Esta­dos Uni­dos se estaba librando la gran bata­lla para poner punto final a la segre­ga­ción racial. En tal sen­tido su famoso dis­curso de 1963 “I have a dream” (Yo tengo un sueño) llega a sen­si­bi­li­zar hon­da­mente a la pla­tea. 

En resu­men, un espec­táculo deci­di­da­mente reco­men­da­ble que gra­ti­fica ple­na­mente al espec­ta­dor.  Jorge Gut­man