Una Dra­má­tica His­to­ria Familiar

JUA­NI­CAS. Canadá, 2014. Un film docu­men­tal escrito y diri­gido por Karina García.

En su pri­mer lar­go­me­traje como direc­tora, Karina Gar­cía ha deci­dido enfo­car a su atri­bu­lada familia.

JUANICAS

En un pro­yecto de diez años de ges­ta­ción, lo pri­mero que llama la aten­ción de este docu­men­tal es la auda­cia de Gar­cía para ven­ti­lar dolo­ro­sas inti­mi­da­des. Pero des­pués de apre­ciar su film uno puede infe­rir cla­ra­mente los moti­vos que la impul­sa­ron para com­par­tir con el público las difí­ci­les rela­cio­nes man­te­ni­das con su madre y hermano.

El film es un honesto retrato de una fami­lia inmi­grante mexi­cana afec­tada de pro­ble­mas men­ta­les que llegó a Canadá hace 20 años. Cuando comenzó el rodaje del mismo su madre des­pués de haber sido hos­pi­ta­li­zada fue con­si­de­rada como una enferma sufriendo del sín­drome bipo­lar. A esa pena se unió el hecho de que su her­mano Juan, apo­dado afec­ti­va­mente con el sobre­nom­bre de “Jua­ni­cas”, tam­bién expe­ri­men­taba la misma dolen­cia desde sus años ado­les­cen­tes. Es así como la fil­ma­ción sig­ni­ficó para la joven cineasta una suerte de catar­sis donde detrás de la cámara pudo guar­dar una pru­den­cial dis­tan­cia para com­pren­der con más obje­ti­vi­dad de qué modo la enfer­me­dad men­tal de su fami­lia la estaba afec­tando personalmente.

El ver­da­dero drama del film se pro­duce cuando Jua­ni­cas retorna de un viaje efec­tuado a México. El reen­cuen­tro en Mon­treal no puede ser más grato donde queda evi­den­ciado el sin­cero y tierno lazo fra­ter­nal entre Karina y Jua­ni­cas como así tam­bién el sen­ti­miento hacia su madre. Con todo, la feli­ci­dad de poder com­par­tir en fami­lia momen­tos nor­ma­les se des­va­nece muy pronto cuando su her­mano expe­ri­menta un serio retro­ceso de su bipo­la­ri­dad y se encie­rra en su habi­ta­ción por sema­nas ente­ras; esta situa­ción con­duce final­mente a un ata­que de desen­fre­nada vio­len­cia donde llega a aten­tar a su madre y des­truir la casa donde habi­tan, para final­mente ser arres­tado y hos­pi­ta­li­zado hasta lle­gar a un cruento desenlace.

La direc­tora expone lo que ante­cede con gran hones­ti­dad y no es reluc­tante en mos­trar su fibra vul­ne­ra­ble frente a lo que ella sufrió durante su infan­cia por los pro­ble­mas fami­lia­res men­cio­na­dos. Pero lo que es impor­tante para Gar­cía es que al com­par­tir públi­ca­mente esta his­to­ria quiere poner de mani­fiesto cómo la enfer­me­dad men­tal es con­si­de­rada en nues­tra socie­dad, donde en el trans­curso de las últi­mas déca­das hay una ten­den­cia mun­dial por parte de los hos­pi­ta­les psi­quiá­tri­cos en admi­tir menos pacien­tes por los pocos recur­sos dis­po­ni­bles para el tra­ta­miento requerido.

Con­clu­sión: Un remar­ca­ble, dolo­roso y con­mo­ve­dor docu­men­talJorge Gut­man