Fes­ti­val du Noveau Cinéma 2015

LO MEJOR DE LO MEJOR DEL CINE EN UN VIAJE DE 12 DIAS

Con gran expec­ta­tiva se aguar­daba la con­fe­ren­cia de prensa del Fes­ti­val du Nou­veau Cinéma (FNC) que tuvo lugar en el día de ayer. Al final de la misma los perio­dis­tas asis­ten­tes y gente de la indus­tria del cine de Que­bec que­da­ron amplia­mente satis­fe­chos con la exce­lente pro­gra­ma­ción que se desa­rro­llará desde el 7 hasta el 18 de octubre.

Benoît Poelvoorde en LE TOUT NOUVEAU TESTAMENT

Benoît Poel­voorde en LE TOUT NOU­VEAU TESTAMENT

Con­si­de­rado como el decano de los fes­ti­va­les de cine de Canadá, esta 44°edición ofrece lo mejor que se ha juz­gado en los más impor­tan­tes even­tos de cine desa­rro­lla­dos en el pre­sente año hasta la fecha. Con 364 fil­mes pro­ve­nien­tes de 68 paí­ses de los cua­les 151 son lar­go­me­tra­jes y 203 cor­tos, el público ten­drá tam­bién la oca­sión de asis­tir a 49 títu­los pre­sen­ta­dos en cali­dad de pri­mi­cia mun­dial. El film que inau­gura la mues­tra es Le tout Nou­veau Tes­ta­ment (Bélgica-Francia-Luxemburgo) de Jaco Van Dor­mael y el de clau­sura es The For­bid­den Room (Canadá) de Guy Madin y Evan John­son, actuando Roy Dupuis y Clara Furey.

Juan Barberini y Pilar Gamboa en EL INCENDIO

Juan Bar­be­rini y Pilar Gam­boa en EL INCENDIO

Un aspecto impor­tante para des­ta­car es que den­tro de la sec­ción com­pe­ti­tiva inter­na­cio­nal inte­grada por 16 fil­mes, el jurado inte­grado por Richard Peña –ex direc­tor del Fes­ti­val de Nueva York y pro­fe­sor de cine en Harvard-, Maxime Giroux –rea­li­za­dor de Felix et Meira- y la pro­duc­tora Félize Frap­pier– ten­drá opor­tu­ni­dad de juz­gar na menos que 6 pro­duc­cio­nes de Amé­rica latina; las mis­mas inclu­yen 600 Millas (México-Estados Uni­dos) de Gabriel Rlips­tein; Dis­tan­cias Cor­tas (México) de Ale­jan­dro Guz­mán Álva­rez El Club (Chile) de Pablo Larrain, que obtuvo el Gran Pre­mio del Jurado en Ber­lín; El Abrazo de la Ser­piente (Colombia-Venezuela-Argentina) de Ciro Gue­rra, que reci­bió el pre­mio máximo de la Quin­cena de Rea­li­za­do­res de Can­nes; El Incen­dio (Argen­tina) de Juan Sch­nit­man; Ixca­nul (Guatemala-Francia) de Jayro Bus­ta­mante. Canadá tam­bién con­cur­sará por el pre­mio máximo del FNC –Louve d’Or-con Les démons de Phi­lippe Lesage y Endorp­hine de André Tur­pin, ambos titu­los pro­du­ci­dos en Quebec.

Luis Silva en DESDE ALLA

Luis Silva en DESDE ALLA

En la sec­ción Spe­cial Pre­sen­ta­tion se encuen­tran fil­mes de gran atrac­ción debido a la impor­tan­cia de sus rea­li­za­do­res y/o por haber sido pre­mia­dos en recien­tes fes­ti­va­les. El cono­cido rea­li­za­dor Wim Wen­ders y gran amigo del FNC retorna con Everyt­hing will be Fine (Alemania-Canadá), Api­chat­pong Wee­ra­set­ha­kul lo hace con Ceme­tery of Splen­dour (Tailandia-Francia-Gran Bretaña-Alemania), en tanto que de Atom Ego­yan se verá Remem­ber (Canadá). Otros títu­los inclu­yen la tri­lo­gía Ara­bian Nights-Volu­men I, II, III (Portugal-Francia-Alemania-Suiza) del cele­brado rea­li­za­dor por­tu­gués Miguel Gomes; Desde Allá (Vene­zuela) del novel rea­li­za­dor Lorenzo Vigas y pre­miado con el León de Oro en Vene­cia; La loi du mar­ché (Fran­cia) de Stép­hane Brizé por el cual Vin­cent Lin­don fue dis­tin­guido como mejor actor en Can­nes; The Assa­sin (China-Francia), un exce­lente film de época que ganó en Can­nes el pre­mio a la mejor direc­ción con­ce­dido al gran cineasta de Asia Hsiao-Hsien Hou; Fran­co­fo­nia, Le Lou­vre under Ger­man occu­pa­tion (Francia-Alemania-Rusia) del gran direc­tor ruso Ale­xan­dre Sokou­rov; Into the Forest (Canadá) de Patri­cia Rozema; el Oso de Oro de Ber­lin Jafar Panahi’s Taxi (Irán) del renom­brado y cen­su­rado rea­li­za­dor Jafar Panahi; Room (Irlanda-Canadá) de Lenny Abraham­son, reciente gana­dor del pres­ti­gioso Pre­mio del Público otor­gado en el fes­ti­val de Toronto; la sim­pá­tica come­dia Right Now, Wrong Then (Corea del Sur) de Hong Sang-Su, que obtuvo el pre­mio mayor en el fes­ti­val de Locarno; Wilde Salome (Esta­dos Uni­dos), diri­gido e inter­pre­tado por Al Pacino, acom­pa­ñado por Jes­sica Chas­tain; Youth (Italia-Francia-Suiza-Gran Bre­taña) de Paolo Sorren­tino con las nota­bles actua­cio­nes de Michael Caine y Har­vey Keitel.

En la sec­ción Pano­rama que echa un vis­tazo a lo más rele­vante de la reciente pro­duc­ción mun­dial se encuen­tran, entre otros, Afe­rim (Rumania-Bulgaria) de Radu Jude; el docu­men­tal Esto es lo que Hay (Cuba-Francia) de Lea Rinaldi; Much Loved (Marruecos-Francia), film que versa sobre la pros­ti­tu­ción en Marrue­cos y que se encuen­tra prohi­bido en ese país, Neon Bull (Brasil-Uruguay-Holanda) del rea­li­za­dor bra­si­leño Gabriel Mas­caro; Pau­lina (Argentina-Brasil-Francia) de San­tiago Mitre, gana­dor del pre­mio de la Semana de la Crí­tica de Can­nes; La Obra del Siglo (Cuba-Argentina-Alemania-Suiza) de Car­los Machado Quin­tela; Spa­rrows (Islandia-Dinamarca), dis­tin­guido con la Con­cha de Oro en el reciente fes­ti­val de San Sebás­tian; Vio­len­cia (Colombia-México) de Jorge Forero; Zoom (Canada-Brasil), pro­duc­ción ani­mada de Pedro Morelli.

La sec­ción Focus pre­senta una selec­ción de fil­mes de Que­bec y Canadá; entre lo más des­ta­cado figu­ran la pri­mi­cia mun­dial de Anna de Charles-Olivier Michaud,  Les êtres chers de Anne Émond; Le gara­giste de Renée Beau­lieu; Pre­miè­res Nei­ges de Michael Rowe con la actua­ción de Paul Dou­cet y Suzanne Clé­ment; Slee­ping Giant de Andrew Civi­dino que fue con­si­de­rado el mejor film cana­diense en el TIFF.

Entre algu­nos de los home­na­jes y retros­pec­ti­vas que el FNC ofre­cerá este año se encuen­tran los dedi­ca­dos al actor Omar Sha­rif, al gran fotó­grafo Robert Frank y al des­a­pa­re­cido decano del cine inter­na­cio­nal Manoel de Oli­viera de quien se verá Visi­tas Ou Memó­rias e Con­fis­sões (Por­tu­gal) que aun­que fue rodado en 1982 se con­si­dera su pós­tumo film por­que el rea­li­za­dor indicó que sola­mente podía ser pro­yec­tado des­pués de su muerte.

Gaspar Noé, realizador de LOVE

Gas­par Noé, rea­li­za­dor de LOVE

Entre algu­nos de los direc­to­res invi­ta­dos al fes­ti­val se encuen­tran Lorenzo Vigas, Winm­Wen­ders, Ale­jan­dro G. Álva­rez, Andrew Civi­dino, Mina Shum como así tam­bién Gas­par Noé para pre­sen­tar su reciente y polé­mico film Love (Fran­cia) a exhi­birse en la en la sec­ción Temps Ø.

Visi­tando www.nouveaucinema.ca se obtiene una infor­ma­ción com­pleta sobre la pro­gra­ma­ción, hora­rios y salas de pro­yec­ción. Jorge Gut­man

Retrato Social

Cró­nica de Jorge Gut­man

AS IS (TEL QUE) – Autor y Direc­ción: Simon Bou­dreault — Elenco: Denis Ber­nard, Jean-François Pro­no­vost, Gene­viève Ala­rie, Félix Beau­lieu Duches­neau, Marie Michaud, Cat­he­rine Ruel, Marc St-Martin, — Esce­no­gra­fía: Richard Lacroix — Ves­tua­rio: Suzanne Harel — Ilu­mi­na­ción: André Rioux – Direc­ción Musi­cal: Michel F. Côté – Música y arre­glos musi­ca­les: Michel F. Côté. Dura­ción: 2h 30m (inclu­yendo un entre­acto de 20 minu­tos). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 17 de octu­bre de 2015 en el Théâ­tre Duceppe (www.duceppe.com)

Lo pri­mero que se des­taca en esta pieza de Simon Bou­dreault es su sin­gu­lar esce­no­gra­fía donde el esce­na­rio se encuen­tra prác­ti­ca­mente inva­dido por una mon­taña de obje­tos amon­to­na­dos en dife­ren­tes pisos de un cen­tro comu­ni­ta­rio: los mis­mos inclu­yen entre otros, ropas des­gas­ta­das, lám­pa­ras, cace­ro­las, un refri­ge­ra­dor, fotos fami­lia­res, vali­jas y toda suerte de artícu­los usa­dos con el pro­pó­sito de ser reven­di­dos para que los fon­dos así obte­ni­dos pue­dan ser des­ti­na­dos a aqué­llas per­so­nas que se encuen­tran en situa­cio­nes pre­ca­rias requi­riendo ayuda económica.

As is (tel que). Foto de Caroline LabergeA esa ins­ti­tu­ción de bene­fi­cen­cia llega Satur­nin (Jean-François Pro­no­vost), un bon­da­doso estu­diante de filo­so­fía de 20 años de edad con inten­cio­nes de rea­li­zar su pri­mer tra­bajo durante el verano antes de reto­mar sus estu­dios. Desde la pri­mera escena en que conoce al rús­tico gri­tón y poco afa­ble patrón Tony (Denis Ber­nard) quien le asigna las tareas que deberá rea­li­zar cla­si­fi­cando los dife­ren­tes obje­tos que allí se encuen­tran depo­si­ta­dos, el joven com­prende que no todo resul­tará del modo como men­tal­mente lo había planeado.

Lo que sigue a con­ti­nua­ción es el con­traste que surge entre el nuevo empleado y el grupo que lo rodea, fun­da­men­tal­mente inte­grado por tra­ba­ja­do­res de baja con­di­ción social donde ade­más de estar mal remu­ne­ra­dos son objeto de la con­ti­nua explo­ta­ción de Tony.

Más allá de ilus­trar los incon­ve­nien­tes que el inte­lec­tual e inte­li­gente Satur­nin deberá superar para adap­tarse a sus com­pa­ñe­ros que care­cen de la mínima for­ma­ción edu­ca­cio­nal, hay otros dos aspec­tos que emer­gen de esta pieza. En pri­mer lugar es la visión ori­gi­nal y per­ti­nente de Bou­dreault efec­tuando una pin­tura vívida de una fauna de indi­vi­duos con­si­de­ra­dos como parias de la socie­dad; pero lo que es rele­vante es que a tra­vés del retrato social efec­tuado, la obra expone la manera en que queda estruc­tu­rada la orga­ni­za­ción del tra­bajo a tra­vés de una deter­mi­nada jerar­quía donde resulta impo­si­ble sus­traerse de los meca­nis­mos per­ver­sos inhe­ren­tes a la domi­na­ción y poder de unos tra­ba­ja­do­res con res­pecto a la sumi­sión de otros.

Con una inge­niosa direc­ción escé­nica, apro­piado ritmo, sar­cás­ti­cos diá­lo­gos, la par­ti­ci­pa­ción de un impe­ca­ble elenco desem­pe­ñando roles exce­len­te­mente deli­nea­dos, y la cola­bo­ra­ción de la música y can­cio­nes de Michel F. Côté As Is queda como una pro­puesta tea­tral toni­fi­cante y diver­tida que reboza huma­ni­dad y ternura.

Vinci de Lepage

Vinci, una de las pri­me­ras obras del extra­or­di­na­rio dra­ma­turgo cana­diense Robert Lepage, cobra actua­li­dad a tra­vés de una nueva lec­tura ofre­cida por la adap­ta­ción rea­li­zada por el direc­tor Fré­de­ric Dubois. En una pro­duc­ción del Théâ­tre Péris­cope, esta obra creada hace 30 años ini­cia una gira cana­diense comen­zando pri­me­ra­mente en la zona de Mon­treal inclu­yendo Lon­gueuil, Laval, L’Assomption, Ste-Geneviève, Salaberry-de Valley­field y St-Jean-sur Richelieu.

VINCILo intere­sante a des­ta­car es que esta pieza no ha vuelto a ser repre­sen­tada desde su crea­ción en 1985 y recién ahora vol­verá a ser apre­ciada teniendo como pro­ta­go­nis­tas a Oli­vier Nor­mand y Pie­rre Phi­lippe Guay. Esta pri­mera pro­duc­ción de Péris­cope creada en oca­sión de su tri­gé­simo aniver­sa­rio inau­gura la pre­sente tem­po­rada y man­ten­drá la obra hasta el 5 de diciem­bre.

En una rápida sinop­sis, se puede ade­lan­tar que su pro­ta­go­nista es Phi­lippe (Nor­mand), un fotó­grafo de pro­fe­sión cuya última expo­si­ción ha resul­tado un fra­caso. Su gran amigo y men­tor está muerto y a pesar de sus nume­ro­sas sesio­nes con el psi­quia­tra, su estado anímico no mejora. De allí que decide par­tir a Europa donde su peri­plo con­ver­gerá en Vinci, la ciu­dad natal del genial pin­tor rena­cen­tista Leo­nardo; es allí donde Phi­lippe posi­ble­mente pueda encon­trar res­puesta a muchas de las inquie­tu­des que lo afligen.

Fré­de­ric Dubois y su equipo efec­tua­ron una ardua tarea de inves­ti­ga­ción que abarcó casi un año en esta adap­ta­ción, res­pe­tando la visión con­ce­bida por su autor; por todo ello genera con­si­de­ra­ble expec­ta­tiva juz­gar Vinci que cuenta con la esce­no­gra­fía de Marie-Renée Bour­get Har­vey, ves­tua­rio de Vir­gi­nie Leclerc, ilu­mi­na­ción de Caro­line Ross y música de Pas­cal Robi­tai­lle.

Para cono­cer las fechas de esta gira que comienza el 30 de sep­tiem­bre, pre­sione aquí

IL Tro­va­tore desde el MET

EL INICIO DE UNA NUEVA TEM­PO­RADA

A par­tir del 3 de octu­bre se ini­cia la décima tem­po­rada de trans­mi­sio­nes en vivo y alta defi­ni­ción desde el Metro­po­li­tan Opera de Nueva York a cines de 70 paí­ses en los 6 con­ti­nen­tes del mundo en más de 2000 pan­ta­llas. En Canadá este evento comenzó en diciem­bre de 2006 en 110 tea­tros a tra­vés de la cadena exhi­bi­dora CINEPLEX.

IL TROVATOREEsta nueva tem­po­rada se carac­te­riza por crea­cio­nes de diver­sos esti­los que segu­ra­mente habrán de satis­fa­cer a los aman­tes de la ópera de dife­ren­tes sitios del mundo. De las 10 óperas que serán trans­mi­ti­das hay 5 que ya fue­ron difun­di­das en tem­po­ra­das ante­rio­res, a saber: Il Tro­va­tore y Ote­llo de Verdi, Turan­dot, Manon Les­caut y Madame But­tr­fly de Puc­cini. Por pri­mera vez serán trans­mi­ti­das Tann­häu­ser de Wag­ner, Lulu de Berg, Los pes­ca­do­res de per­las de Bizet, Roberto Deve­reux de Doniz­zetti y Elek­tra de Strauss.

El ciclo de trans­mi­sio­nes se inau­gura con Il Tro­va­tore. Esta ópera en 4 actos de Verdi tuvo su pri­mera repre­sen­ta­ción mun­dial en enero de 1853 en el Tea­tro Apo­llo de Roma y desde enton­ces comenzó un reco­rrido triun­fal que se man­tiene hasta la fecha. Aun­que ori­gi­nal­mente la ópera se desa­rro­lla en el norte de España en el siglo 15, la pro­duc­ción de Sir David McVi­car que el Met estrenó en 2009 ubica la acción a prin­ci­pios del siglo 18 durante el período en que España y sus alia­dos lucha­ban con­tra las fuer­zas napoleónicas.

Anna Netrebko

Anna Netrebko

En la intrin­cada y com­pleja trama cuyo libreto fue escrito por Sal­va­tore Cam­ma­rano y com­ple­tado por Emma­nuele Bar­dere, la renom­brada soprano Anna Netrebko asume el rol de Leo­nora, la heroína que sacri­fica su vida por el gran amor que siente por el tro­va­dor Man­rico que es inter­pre­tado por el tenor Yonghoon Lee. El gran barí­tono Dmi­tri Hvo­ros­tovsky como en 2011 vuelve a encar­nar al Conde de Luna, rival de Man­rico y enamo­rado de Leo­nora, en tanto que la mezzo-soprano Dolora Zajick tam­bién retoma el ven­ga­tivo per­so­naje de Azu­cena, una mis­te­riosa gitana que guarda un tur­bu­lento pasado. Como en todas las crea­cio­nes de Verdi, la música cons­ti­tuye un fac­tor vital y en tal sen­tido la pre­sente cuenta con her­mo­sas melo­días que a tra­vés de sus dife­ren­tes arias van expre­sando el drama que se desa­rro­lla en esta historia.

La direc­ción corres­ponde a Marco Arme­liato, la coreo­gra­fía corres­ponde a Lea Haus­man, la esce­no­gra­fía es de Char­les Edwards, Bri­gitte Reif­fens­tuel es res­pon­sa­ble del ves­tua­rio y Jen­ni­fer Tip­ton de la ilu­mi­na­ción. La ópera es can­tada en su ver­sión ori­gi­nal ita­liana con sub­tí­tu­los en inglés, el sábado 3 de octu­bre a las 12h55 hora del este y en dife­rido el 14 y 16 y 18 de noviembre.

Para ubi­car las salas par­ti­ci­pan­tes de CINE­PLEX en Canadá y los res­pec­ti­vos hora­rios de difu­sión, el sitio a visi­tar es http://www.cineplex.com/Events/MetOpera

Eva­lua­ción del Fes­ti­val de Toronto 2015

Cró­nica de Jorge Gut­man

Una vez más el Fes­ti­val Inter­na­cio­nal de Cine de Toronto (TIFF) que fina­lizó el 20 de sep­tiem­bre su cua­dra­gé­sima edi­ción con­firmó su con­si­de­ra­ble poder de con­vo­ca­to­ria de la indus­tria cine­ma­to­grá­fica mun­dial, inclu­yendo las cele­bri­da­des –direc­to­res, actri­ces y acto­res– tran­si­tando por la alfom­bra roja, como así tam­bién el sólido apoyo reci­bido del público asis­tente a tra­vés de la varie­dad y riqueza de sus dife­ren­tes secciones.

He aquí los pre­mios más impor­tan­tes de 2015. Aun­que el TIFF no es com­pe­ti­tivo este año incor­poró el pro­grama deno­mi­nado Plat­form que tiene como pro­pó­sito des­ta­car las obras de recien­tes pres­ti­gio­sos direc­to­res que per­te­ne­ce­rán a la pró­xima gene­ra­ción de los más influ­yen­tes maes­tros de cine arte del mundo. De los 12 títu­los selec­cio­na­dos, el jurado inte­grado por Agnieszka Holland, Jia Zhang-ke y Claire Denis des­tacó como el mejor a Hurt (Canadá) de Alan Zweig.

El Pre­mio del Público (People’s Choice Award) al mejor film de fic­ción adju­di­cado por los espec­ta­do­res fue para Room (Irlanda-Canadá) de Lenny Abraham­son y como mejor docu­men­tal a Win­ter on Fire: Ukraine’s Fight For Free­dom (Ucrania-Estados Unidos-Gran Bre­taña) de Evgeny Afineevsky.

El Pre­mio a la Mejor Pelí­cula Cana­diense fue para Close Mons­ter de Step­hen Dunn, en tanto que Slee­ping Giant de Andrew Civi­dino fue con­si­de­rada como la mejor ópera prima de Canadá.

El Pre­mio de la FIPRESCI de la sec­ción Spe­cial Pre­sen­ta­tion lo obtuvo Desierto (México) de Jonás Cua­ron y el de la sec­ción Dis­co­very corres­pon­dió a Eva Nová (Eslo­va­quia) de Marko Skop.

A con­ti­nua­ción se ofrece un comen­ta­rio sobre algu­nos fil­mes des­ta­ca­bles que he tenido oca­sión de ver.

Des­pués de su penúl­timo buen film Essen­tial Killing (2010), el renom­brado direc­tor Jerzy Sko­li­mowski retorna con admi­ra­ble ener­gía en 11 Minu­tes (Polo­nia); su ágil cámara la ubica en Var­so­via, teniendo como uno de los esce­na­rios cen­tra­les un sun­tuoso hotel de esa ciu­dad. A la manera de un rom­pe­ca­be­zas, el guión del direc­tor apunta la aten­ción a varios per­so­na­jes no nece­sa­ria­mente vin­cu­la­dos; entre ellos se ve a una recién casada actriz que tiene una cita en una de las habi­ta­cio­nes del hotel con un pro­duc­tor ame­ri­cano que se siente atraído por ella, su celoso marido que deses­pe­ra­da­mente trata de encon­trarla; tam­bién se apre­cia a una pareja que con­tem­pla un video porno en otra de las habi­ta­cio­nes del esta­ble­ci­miento, un ven­de­dor ambu­lante de hot-dogs recién salido de pri­sión, otro ven­de­dor de dro­gas, un equipo de para­mé­di­cos y un grupo de mon­jas. Todo ese alo­cado uni­verso urbano nave­gando en forma labe­rín­tica queda satis­fac­to­ria­mente ilus­trado en una muy cui­da­dosa rea­li­za­ción, donde la vio­len­cia, ince­sante inse­gu­ri­dad, los meca­nis­mos de vigi­lan­cia y la vul­ne­ra­bi­li­dad de la gente podrían ser un reflejo de los cole­ta­zos que el mundo vive des­pués del trá­gico 11 de sep­tiem­bre. Con un mag­ní­fico y des­lum­brante desen­lace visual, los hilos del relato que­dan ade­cua­da­mente ensamblados.

Kirin Kiki en AN

Kirin Kiki en AN

En An (Japón) la pres­ti­giosa direc­tora Naomi Kawase ofrece un liviano drama donde se entre­mez­cla el cine culi­na­rio con cier­tos comen­ta­rios socia­les. Basado en una novela de Durian Suke­gawa esta acce­si­ble his­to­ria de la rea­li­za­dora se carac­te­riza por su sen­ci­llez y honestidad.

El relato pre­senta a Sen­taro (Masa­toshi Nagase) quien es dueño de un modesto local de pana­de­ría que pre­para dora­ya­kis –unos biz­co­chos de forma redonda relle­nos de “an” (una pasta de poroto dulce). Cuando coloca un aviso bus­cando una per­sona que cola­bore en su cocina, se pre­senta Tokue (Kirin Kiki), una mujer de 76 años, quien es recha­zada debido a su edad; sin embargo cuando la anciana per­siste en su pro­pó­sito hacién­dole pro­bar la mues­tra de “an” que pre­paró, Sen­taro cam­bia rápi­da­mente de opi­nión tomán­dola a su ser­vi­cio; gra­cias a la receta secreta sobre la pre­pa­ra­ción de este con­di­mento esen­cial, los nego­cios fruc­ti­fi­can y gra­dual­mente el dueño y su asis­tente van cimen­tando una cor­dial rela­ción donde ambos van reve­lando sus inti­mi­da­des. La nota dra­má­tica se pro­duce cuando sur­gen rumo­res de que Tokue había sido leprosa; es en ese aspecto donde la con­si­de­ra­ción de ese mal como estigma social no con­tri­buye a inser­tarse con como­di­dad en el plan­teo cen­tral del relato. A pesar de su natu­ra­leza sen­ti­men­tal, el film sin pro­du­cir gran­des emo­cio­nes se deja ver con sim­pa­tía, sobre todo por la actua­ción de la vete­rana Kirin Kiki quien infunde cali­dez en la com­po­si­ción de su personaje.

Una escena de ANOMALISA

Una escena de ANOMALISA

Char­lie Kauf­man nue­va­mente rati­fica su gran poder de ima­gi­na­ción en Ano­ma­lisa (Esta­dos Uni­dos), un encan­ta­dor relato ani­mado donde se aplica la téc­nica del stop-motion. Con la cola­bo­ra­ción como direc­tor de Duke John­son, Kauf­man relata en su guión las tri­bu­la­cio­nes de Michael Stone (David The­wlis), un con­fe­ren­cista moti­va­cio­nal y escri­tor que vive en Los Ánge­les con su mujer e hijo y llega a Cin­cin­nati para ofre­cer una con­fe­ren­cia en el tema de su espe­cia­li­dad. Frente a una vida sin mucha tras­cen­den­cia, des­pués de haberse regis­trado en el hotel llama a una mujer que había aban­do­nado 10 años atrás; ese reen­cuen­tro se frus­tra cuando ella des­cu­bre que Michael sola­mente pre­tende obte­ner sus favo­res sexua­les. La situa­ción se torna más favo­ra­ble para Michael al cono­cer a Lisa (Jen­ni­fer Jason Leigh), una chica que se aloja en el mismo hotel y que mani­fiesta gran admi­ra­ción por él des­pués de haber leído un libro suyo; a la pos­tre, surge entre ambos una impro­ba­ble rela­ción amo­rosa que deviene anó­mala. A dife­ren­cia de otros fil­mes ani­ma­dos, el pre­sente es exclu­si­va­mente para adul­tos donde no fal­tan esce­nas de sexo así como un intere­sante aná­li­sis enfo­cando satí­ri­ca­mente aspec­tos tales como el vacío exis­ten­cial, la difi­cul­tosa comu­ni­ca­ción humana, la sole­dad y la insig­ni­fi­can­cia de la vida que expe­ri­menta Michael. Muy bueno es el apoyo que pres­tan a las voces de las mario­ne­tas The­wlis y Jason Leigh como así tam­bién Tom Noo­nan para el resto de los per­so­na­jes existentes.

Gael García Bernal en DESIERTO

Gael Gar­cía Ber­nal en DESIERTO

En su segundo film como direc­tor y coguio­nista Jonás Cua­rón ofrece un potente thri­ller que adquiere carac­te­rís­ti­cas de wes­tern. El punto de par­tida de Desierto (México) es el de varios mexi­ca­nos que inten­tan atra­ve­sar la fron­tera para lle­gar ile­gal­mente a los Esta­dos Uni­dos. Si bien ese tema ya ha sido tra­tado en nume­ro­sos fil­mes, aquí la his­to­ria adquiere mati­ces dife­ren­tes. Moi­sés (Gael Gar­cía Ber­nal) es uno de los que par­ti­ci­pan en esta arries­gada aven­tura actuando como líder pro­tec­tor del grupo. Al cru­zar la fron­tera y lle­gar a un vasto desierto de Texas, sus inte­gran­tes deben cui­dar de no expo­nerse a los fun­cio­na­rios ame­ri­ca­nos bajo riesgo de ser dete­ni­dos e inme­dia­ta­mente repa­tria­dos. El con­flicto del drama se pre­senta cuando Sam (Jef­frey Dean Mor­gan), un indi­vi­duo ame­ri­cano men­tal­mente des­equi­li­brado, via­jando en su coche con la com­pa­ñía de su leal perro ase­sino, encuen­tra un raro pla­cer matando a toda per­sona extraña de quien sos­pe­cha como indo­cu­men­tada; para ello se vale del fusil que porta con­sigo y de la ayuda brin­dada por el ani­mal para detec­tar y ata­car a las víc­ti­mas. Len­ta­mente y den­tro de un clima de máxima ten­sión, Sam va logrando su obje­tivo ase­si­nando pro­gre­si­va­mente a casi todos los inte­gran­tes del grupo hasta que se pro­duce el momento del deci­sivo enfren­ta­miento de Moi­sés con el cri­mi­nal. Con los dos per­so­na­jes cen­tra­les muy bien carac­te­ri­za­dos, Cua­rón somete al espec­ta­dor a un per­tur­ba­dor viaje emo­cio­nal donde el grupo humano de refe­ren­cia se siente atra­pado en una inmensa región desér­tica afron­tando el odio incu­bado por un des­pia­dado y sal­vaje ase­sino racista para quien la vida de una per­sona carece de valor alguno. La foto­gra­fía de Damián Gar­cía adquiere impor­tan­cia capi­tal cap­tando la sole­dad del pano­rama en que trans­cu­rre la acción.

Alvaro Ogalla y Juan Calot en EL APÓSTATA

Alvaro Oga­lla y Juan Calot en EL APÓSTATA

Una pelí­cula intri­gante y que man­tiene cons­tante inte­rés es El Após­tata (España-Francia-Uruguay) del direc­tor uru­guayo Fede­rico Vei­roj. El tema gira en torno de Gon­zalo, un joven estu­diante madri­leño pró­ximo a con­cluir sus estu­dios de filo­so­fía quien vive una tem­prana cri­sis exis­ten­cial. Tra­tando de des­em­ba­ra­zarse de las pre­sio­nes y expec­ta­ti­vas que su fami­lia aguarda de él, quiere lograr su pro­pia iden­ti­dad renun­ciando a la fe reli­giosa impuesta por sus padres. En su inten­ción de apos­ta­tar, desea que su nom­bre sea eli­mi­nado de los regis­tros de bau­tismo que la igle­sia cató­lica con­serva en sus archi­vos. Las con­si­de­ra­bles frus­tra­cio­nes que el joven expe­ri­menta frente a las vallas inter­pues­tas por la ins­ti­tu­ción ecle­siás­tica y la forma en que su deci­sión influye en la con­ducta que man­tiene con el medio que le rodea, ori­gi­nan un relato entre rea­lista y de fan­ta­sía que Vei­roj ha sabido muy bien equi­li­brar en una fábula de gran con­te­nido humano. En el rol pro­ta­gó­nico se luce Álvaro Oga­lla refle­jando con con­vic­ción la vul­ne­ra­bi­li­dad emo­cio­nal de una per­sona que siente la nece­si­dad impe­riosa de remo­ver su tem­pes­tuoso pasado. En pape­les de apoyo, igual­mente se des­ta­can Juan Calot, Kaiet Rodrí­guez, Bár­bara Len­nie, Marta Larralde y Vicky Peña.

Uno de los fil­mes más espe­ra­dos en Toronto, sobre todo por haber obte­nido el Pre­mio a la Mejor Direc­ción en el reciente Fes­ti­val de Vene­cia, ha sido El Clan (Argentina-España) del renom­brado cineasta Pablo Tra­pero. La expec­ta­tiva ha sido amplia­mente satis­fe­cha por­que el film no sola­mente adopta el carác­ter de un apa­sio­nante thri­ller sino que tam­bién expone la mise­ria humana de la dic­ta­dura mili­tar que gobernó a los argen­ti­nos desde 1976 hasta 1983. El relato que cuenta con un exce­lente guión escrito por el rea­li­za­dor narra la sór­dida his­to­ria real de los Puc­cio, una fami­lia de clase media viviendo en una zona resi­den­cial del Gran Bue­nos Aires e inte­grada por Arquí­me­des, su esposa Epi­fa­nia y los cinco hijos del matri­mo­nio. Aun­que gozando del res­peto de los veci­nos del barrio, nadie podía sos­pe­char que Arquí­me­des (Gui­llermo Fran­ce­lla) quien durante el régi­men mili­tar man­te­nía estre­chos con­tac­tos con altos fun­cio­na­rios de la SIDE (Secre­ta­ría de Inte­li­gen­cia del Estado) podía apro­ve­char de esas rela­cio­nes para lograr ser “pro­te­gido” en caso de nece­si­dad. Así desde 1982, en las pos­tri­me­rías del des­pó­tico régi­men mili­tar, hasta 1985, en los albo­res de la demo­cra­cia, el jefe de fami­lia con la ayuda de Alex (Peter Lan­zani), su hijo mayor que se des­ta­caba como un exce­lente juga­dor de rugby, logró que éste le pro­por­cio­nara una lista de la gente acau­da­lada que cono­cía a fin de selec­cio­nar sus víc­ti­mas para secues­trar­las, pedir pos­te­rior­mente altas sumas de res­cate a sus fami­lia­res y des­pués de haber­las obte­nido, pro­ce­der a matar­las para evi­tar cual­quier tipo de iden­ti­fi­ca­ción. Cuando final­mente, los crí­me­nes lle­gan a ser des­cu­bier­tos, Arquí­me­des intenta recu­rrir a sus influ­yen­tes cono­ci­dos para tra­tar de apa­re­cer como inocente. En esta lamen­ta­ble his­to­ria delic­tiva donde la reali­dad supera amplia­mente a la fic­ción, Tra­pero ofrece un film de con­te­nido y denun­cia social donde la alta cali­dad de su rea­li­za­ción –con el apoyo de dos gran­des acto­res como Fran­ce­lla y Lan­zani– per­mite que su narra­ción man­tenga un ritmo de gran flui­dez y resulte suma­mente entre­te­nida. Una vez más se con­firma que un pro­yecto artís­tico de nin­guna manera implica tener que sacri­fi­car la comer­cia­li­dad del mismo; basta con­tem­plar a este valioso film para que­dar con­ven­cido cómo el arte y la popu­la­ri­dad pue­den com­bi­narse armoniosamente.

Steve Fonyo en HURT

Steve Fonyo en HURT

En el docu­men­tal Hurt (Canadá) de Alan Zweig, el direc­tor Alan Zweig explora la per­so­na­li­dad de Steve Fonyo a tra­vés de un retrato sen­si­ble y humano. La figura de este indi­vi­duo adqui­rió gran noto­rie­dad en Canadá cuando hace tres déca­das, habiendo per­dido su pierna izquierda a los 12 años por estar afec­tado de cán­cer, efec­tuó un reco­rrido a lo largo del país a fin de recau­dar fon­dos para ser des­ti­na­dos a inves­ti­ga­cio­nes de esa impla­ca­ble enfer­me­dad. De este modo su espí­ritu altruista fue reco­no­cido por el gobierno al haberle otor­gado la Orden de Canadá (Order of Canada), que es una excep­cio­nal dis­tin­ción den­tro del marco de hono­res que for­man parte del sis­tema cana­diense. Sin embargo, su vida pos­te­rior dio un severo vuelco al haber abu­sado de las dro­gas, ade­más de haber come­tido peque­ños deli­tos que cier­ta­mente afec­ta­ron su repu­tación al punto tal que le fue reti­rada la meda­lla reci­bida. Den­tro de ese con­texto, Zweig sigue los pasos de Fonyo quien enfren­tando a la cámara en Walley –Bri­tish Colum­bia– donde está viviendo, va mos­trando cómo se desen­vuelve su actual exis­ten­cia al haber sufrido los impac­tos de algu­nas malas deci­sio­nes que adoptó. Lo intere­sante del docu­men­tal es la habi­li­dad del direc­tor en la for­mu­la­ción de sus pre­gun­tas en la medida que las acti­tu­des y res­pues­tas del entre­vis­tado, refle­jando el com­por­ta­miento com­plejo de su per­sona que lo con­dujo a su deca­den­cia, lle­gan a tras­cen­der en el ánimo del espectador.

Johannes Krisch en JACK

Johan­nes Krisch en JACK

La direc­tora y guio­nista Eli­sa­beth Scha­rang plan­tea en Jack (Aus­tria) una pre­gunta de difí­cil res­puesta: ¿es posi­ble para quien ha sido un ase­sino dejar de serlo o siem­pre seguirá sién­dolo?; eso viene al caso al ana­li­zar la con­ducta de Jack Unter­we­ger, un hom­bre con­victo en 1974 por haber ase­si­nado a una joven y que durante sus 15 años de pri­sión des­tinó su tiempo a la lec­tura como así tam­bién a escri­bir poe­sías; el film enfoca el período des­pués de su libe­ra­ción donde alcanza gran noto­rie­dad como poeta, ade­más de que su apuesta pre­sen­cia lo con­vierte en mate­rial de foto para las revistas.

La carac­te­ri­za­ción que efec­túa Johan­nes Krisch de este per­so­naje es real­mente muy buena. Aun­que nunca arre­pen­tido del cri­men come­tido, hay moti­vos que han influido en su per­tur­bada per­so­na­li­dad, espe­cial­mente por una desola­dora infan­cia en la que ha sido aban­do­nado por su madre (Inge Maux). Con su cre­ciente popu­la­ri­dad y la nueva per­so­na­li­dad adqui­rida como hom­bre redi­mido, Jack no deja de ofre­cer cier­tas dudas si acaso su cam­bio es real o aparente.

La tran­qui­li­dad se altera cuando una serie de pros­ti­tu­tas son ase­si­na­das y Unter­we­ger comienza a ser el sos­pe­choso de estos crí­me­nes, más por per­cep­ción que por otras razo­nes. Cuando final­mente es acu­sado y con­de­nado por los mis­mos, a pesar de que insiste en ser inocente, ter­mina sui­ci­dán­dose en la cár­cel en 1994. Lo para­dó­jico del caso es que su muerte se pro­dujo antes de que pudiese ape­lar al vere­dicto y según las leyes aus­tría­cas, téc­ni­ca­mente es con­si­de­rado inocente a pesar de haber sido juz­gado cul­pa­ble. La rea­li­za­dora ha logrado un impe­ca­ble film psi­co­ló­gico donde su exce­lente narra­ción per­mite que la duda sobre la per­so­na­li­dad de Unter­we­ger sub­sista en todo el metraje, creando en con­se­cuen­cia una intriga que aun­que no resuelta satis­face plenamente.

El renom­brado direc­tor mexi­cano Arturo Rips­tein retorna mag­ní­fi­ca­mente con La Calle de la Amar­gura (México), un triste drama basado en un caso de la vida real sobre un doble homi­ci­dio. Con­tando con la par­ti­ci­pa­ción habi­tual de su esposa, la exce­lente guio­nista Paz Ali­cia Gar­cia­diego, el relato invita a que la audien­cia se invo­lu­cre con per­so­na­jes que bien podrían haber sur­gido de la ima­gi­na­ción de Luis Buñuel, teniendo como esce­na­rio un sór­dido barrio de México. La his­to­ria gira en torno de dos her­ma­nos geme­los lili­pu­tien­ses (Gui­llermo López y Juan Fran­cisco Lon­go­ria) dedi­ca­dos a la lucha libre como pro­fe­sión, que fue­ron dro­ga­dos mor­tal­mente en un hote­lu­cho de la zona por dos pros­ti­tu­tas (Nora Veláz­quez y Patri­cia Reyes Spín­dola); la inten­ción de las dos muje­res tenía como obje­tivo dor­mir a sus clien­tes para robar­les su dinero, sin haber ima­gi­nado que las gotas medi­ci­na­les uti­li­za­das para este pro­pó­sito habrían de con­du­cir a un fatal desen­lace. En esen­cia, a tra­vés de estos per­so­na­jes Rips­tein y Gar­cia­diego efec­túan un acer­tado aná­li­sis de las con­di­cio­nes de vida de los estra­tos socia­les más humil­des y mar­gi­na­li­za­dos que deses­pe­ra­da­mente tra­tan de sobre­vi­vir, igno­rando que a veces los medios uti­li­za­dos no jus­ti­fi­can los fines logra­dos. Sin duda, el direc­tor siente afecto por sus per­so­na­jes per­mi­tiendo que se pueda empa­ti­zar con la desolada exis­ten­cia de las dos tro­ta­ca­lles de buen cora­zón inter­pre­ta­das mag­ní­fi­ca­mente por Veláz­quez y Reyes Spín­dola. Un valor agre­gado impor­tante es la mara­vi­llosa foto­gra­fía en blanco y negro de Ale­jan­dro Cantú, ilus­trando con gran inten­si­dad la sor­di­dez de las som­brías calles en que se desen­vuel­ven los pro­ta­go­nis­tas de esta historia.

Stanislas Merhar y Clotilde Courau en L’OMBRE DES FEMMES

Sta­nis­las Mer­har y Clo­tilde Courau en L’OMBRE DES FEMMES

Los vai­ve­nes amo­ro­sos de una pareja donde la infi­de­li­dad se hace pre­sente es uno de los temas que aborda el rea­li­za­dor Phi­lippe Garrel en L’ Ombre des fem­mes (Fran­cia). Pie­rre (Sta­nis­las Mer­har) y Manon (Clo­tilde Courau), con­for­man un matri­mo­nio de recur­sos humil­des dedi­ca­dos a rea­li­zar docu­men­ta­les. Cuando él conoce a la joven Eli­za­beth (Lena Pau­gam) y la con­vierte en su amante, nada parece per­tur­bar su vida con­vi­viendo con dos muje­res donde su esposa ignora ignora el affaire extra­con­yu­gal; todo cam­bia cuando Pie­rre con gran sor­presa se entera que su devota y entra­ña­ble mujer –que siem­pre ha vivido como su som­bra– tam­bién tiene un amante (Mou­nir Margoum).

En un guión del rea­li­za­dor escrito con la par­ti­ci­pa­ción de Jean-Claude Carrière (el gran cola­bo­ra­dor de impor­tan­tes fil­mes de Luis Buñuel), este deli­cado relato des­taca la igual­dad de los géne­ros; así si ha sido tra­di­cio­nal que la infi­de­li­dad sea come­tida por el hom­bre, tam­bién le asiste a la mujer seme­jan­tes dere­chos en la mate­ria. En última ins­tan­cia, el film –que nunca cobra un carác­ter dra­má­tico y cuenta con algu­nos momen­tos de franco humor– trata de demos­trar con su final feliz que a pesar de los esca­pes sexua­les del adul­te­rio lo que prima es el sen­ti­miento de sólido amor que une a un matri­mo­nio. Más allá que esta pre­misa pueda acep­tarse, este diá­fano y pla­cen­tero film está bien rela­tado, cuenta con un con­ciso guión en donde se des­taca la natu­ra­li­dad de sus diá­lo­gos y con con­vin­cen­tes actuaciones.

Damián Alcázar en MAGALLANES

Damián Alcá­zar en MAGALLANES

Den­tro del pano­rama lati­noa­me­ri­cano Maga­lla­nes (Perú-Argentina-Colombia-España) cons­ti­tuye uno de los fil­mes más impor­tan­tes de este año. Con gran madu­rez el debu­tante rea­li­za­dor y guio­nista peruano Sal­va­dor del Solar, basán­dose en la novela La Pasa­jera de Alonso Cueto, explora los cole­ta­zos del reciente pasado his­tó­rico de su país cuando el ejér­cito libraba una intensa lucha con­tra Sen­dero Lumi­noso en Aya­cu­cho y otras regio­nes del país.

Aun­que cier­tos desa­ti­nos pro­du­ci­dos pue­den que­dar borra­dos de la memo­ria de un indi­vi­duo hay otros que sub­ya­cen quie­ta­mente hasta que un acon­te­ci­miento inusual los actua­liza. Eso es lo que acon­tece con Har­vey Maga­lla­nes (Damián Alcá­zar), un ex ofi­cial del ejér­cito que ahora es taxista; cuando un buen día recoge a Celina (Magaly Solier) como pasa­jera este hom­bre queda demu­dado al reco­no­cer que ella era una ado­les­cente de la pobla­ción civil de Aya­cu­cho que 25 años atrás había sido vio­lada por su jefe, el coro­nel Rivero (Fede­rico Luppi), como así tam­bién por él. El remor­di­miento de su con­cien­cia por los actos come­ti­dos motiva que Maga­lla­nes trate de sumi­nis­trar ayuda finan­ciera que la chica nece­sita para su salón de belleza, recu­rriendo a un audaz plan de extor­sión chan­ta­jeando al hijo (Chris­tian Meier) del ex coronel.

Entre los ele­men­tos impor­tan­tes de esta valiosa pro­duc­ción se encuen­tran las exce­len­tes inter­pre­ta­cio­nes del nota­ble intér­prete mexi­cano Alcá­zar y de la actriz peruana Solier. El actor ha pro­fun­di­zado y trans­mi­tido cabal­mente el enorme peso interno de un per­so­naje que busca una tar­día reden­ción sin lograrla. Por su parte, Solier brinda una carac­te­ri­za­ción irre­pro­cha­ble como la ator­men­tada chica que no pudiendo borrar el daño emo­cio­nal del pasado demues­tra poseer una dig­ni­dad a toda prueba; así, la escena cli­má­tica en que expresa en que­chua su incon­tro­la­ble dolor, es de anto­lo­gía. En los pape­les de apoyo tam­bién se lucen Luppi, y Bruno Odar. Una muy buena direc­ción, nota­bles diá­lo­gos y una efi­ciente foto­gra­fía de la ciu­dad de Lima –no pre­ci­sa­mente turís­tica– son otros de los valo­res agre­ga­dos a este nota­ble film. Sal­va­dor del Solar es otro nom­bre que se agrega a la lista de los pro­mi­so­rios direc­to­res del cine de Amé­rica Latina donde sus futu­ros pro­yec­tos habrán de gene­rar con­si­de­ra­ble expectativa.

Una escena de RABIN, THE LAST DAY

Una escena de RABIN, THE LAST DAY

Rabin, The Last Day (Israel-Francia)) de Amos Gitai cons­ti­tuye un exce­lente docu­mento explo­rando el ase­si­nato del Yitz­hak Rabin que se desem­pe­ñaba como Pri­mer Minis­tro de Israel. El 4 de noviem­bre de 1995, en oca­sión de una mani­fes­ta­ción por la paz con­vo­cada este gran paci­fista, un terro­rista judío de extrema dere­cha pone fin a su vida. Gitai no intenta efec­tuar un relato bio­grá­fico de Rabin sino lograr ahon­dar sobre los por­me­no­res que con­du­je­ron a este atroz cri­men –com­ple­ta­mente inusual den­tro del marco de una pura demo­cra­cia como la exis­tente en el país– como así tam­bién las reper­cu­sio­nes tanto inme­dia­tas y media­tas del acto. Para ello, el rea­li­za­dor recu­rre a un valioso mate­rial de archivo, a entre­vis­tas cla­ves rea­li­za­das a pro­mi­nen­tes per­so­na­li­da­des –la viuda Leah Rabin, el ex pre­si­dente Shi­mon Perez– y a la recons­truc­ción dra­má­tica de lo acon­te­cido a tra­vés de un mag­ní­fico guión por él pre­pa­rado con la cola­bo­ra­ción de Marie-José Sal­selme. Gran parte del film invo­lu­cra la par­ti­ci­pa­ción de las dife­ren­tes sesio­nes lle­va­das a cabo por la Comi­sión Sham­gar para deter­mi­nar las razo­nes por las que los meca­nis­mos de segu­ri­dad se mos­tra­ron inefi­cien­tes en la pro­tec­ción del Pri­mer Ministro.

Lo que queda claro de este impor­tante docu­drama es cómo la desa­pa­ri­ción de Rabin motivó a que que­da­ran dilui­das las nego­cia­cio­nes de paz bien enca­mi­na­das que tra­ta­ron de res­pe­tar los Acuer­dos de Oslo de 1993 nego­cia­dos entre el gobierno de Israel y la Orga­ni­za­ción para la Libe­ra­ción de Pales­tina como repre­sen­tante del pue­blo pales­tino. A casi veinte años de esta tra­ge­dia, este valioso docu­mento que resultó de inten­sas inves­ti­ga­cio­nes rea­li­za­das por Gitai, demues­tra una vez más la manera en que el fana­tismo y la radi­ca­li­za­ción reli­giosa cons­ti­tu­yen serios obs­tácu­los para lograr la tan deseada paci­fi­ca­ción entre israe­líes y palestinos.

 Benicio del Toro en SICARIO

Beni­cio del Toro en SICARIO

El exce­lente rea­li­za­dor cana­diense Denis Ville­neuve retorna con Sica­rio (Esta­dos Uni­dos), un film sólido donde se encara una vez más la lucha empren­dida con­tra el nar­co­trá­fico. El guión de Tay­lor She­ri­dan dra­ma­tiza los esfuer­zos de una ope­ra­ción de los ser­vi­cios secre­tos de Esta­dos Uni­dos para com­ba­tir a pode­ro­sos car­te­les. Emily Blunt anima con con­vic­ción a Kate, una agente idea­lista del FBI quien acepta la pro­puesta de la DEA (Drug Enfor­ce­ment Admi­nis­tra­tion) y de la CIA para ayu­dar a un grupo de inter­ven­ción de élite a cargo de un agente guber­na­men­tal (Josh Bro­lin) en la lucha con­tra pode­ro­sos car­te­les que se anidan en las ciu­da­des fron­te­ri­zas de Esta­dos Uni­dos y México. Allí se encon­trará con un uni­verso de terror y vio­len­cia donde los ase­si­na­tos cons­ti­tu­yen parte de una acti­vi­dad que se desen­vuelve coti­dia­na­mente. La pre­sen­cia de Ale­jan­dro (Beni­cio del Toro), un enig­má­tico per­so­naje colom­biano que se une al equipo a tra­vés de acti­vi­da­des clan­des­ti­nas, obli­gan a que Kate ponga a prueba sus con­vic­cio­nes a fin de poder sobrevivir.

En un relato de gran ten­sión Ville­neuve brinda una cró­nica que aun­que real resulta triste, amarga y muy difí­cil de dige­rir en el marco de un uni­verso de exter­mi­nio donde seres inocen­tes que sin tener vin­cu­la­ción alguna con los ver­da­de­ros cri­mi­na­les de los pode­ro­sos car­te­les mexi­ca­nos pagan inocen­te­mente con sus vidas. Con un exce­lente estilo visual, el direc­tor sabe cómo impri­mir flui­dez a este thri­ller. Las actua­cio­nes con­tri­bu­yen a refor­zar los valo­res del film, des­ta­cando sobre todo la par­ti­ci­pa­ción de del Toro cuya sola pre­sen­cia y sin sobre­ac­tua­ción alguna brinda a su per­so­naje todo el carác­ter de un sica­rio frío e implacable.

El rea­li­za­dor Tom McCarthy ofrece en Spotlight (Esta­dos Uni­dos), uno de los fil­mes de inves­ti­ga­ción perio­dís­tica más intere­san­tes con remi­nis­cen­cia de All The President’s Men (1976) de Alan J. Pakula. El drama está basado en el abuso sexual que a tra­vés de los años la Igle­sia Cató­lica infli­gió a niños parro­quia­nos y la acción empren­dida por parte de un grupo de repor­te­ros del dia­rio Bos­ton Globe de la ciu­dad de Bos­ton cuya deter­mi­na­ción, empeño y habi­li­dad de manejo per­mi­tie­ron que esas luc­tuo­sas accio­nes que­da­ran reve­la­das al público. Con una inta­cha­ble inter­pre­ta­ción de Michael Kea­ton, Rachel McA­dams, Liev Sch­rei­ber, Stan­ley Tucci y sobre todo de Mark Ruf­falo y Rachel McA­dams, el film demues­tra cómo exis­tió durante largo tiempo una cons­pi­ra­ción de silen­cio por parte de las dife­ren­tes ins­ti­tu­cio­nes de la ciu­dad que ya sea por miedo u otra suerte de razo­nes per­mi­tie­ron el accio­nar de clé­ri­gos que cau­sa­ron enorme daño a la pobla­ción. Curio­sa­mente, los reli­gio­sos impu­tados en vez de enfren­tar a la jus­ti­cia y ser encar­ce­la­dos eran sim­ple­mente tras­la­da­dos de una parro­quia a la otra, que­dando impu­nes de los abo­mi­na­bles deli­tos come­ti­dos. Sin duda, este film impe­ca­ble­mente cons­truido motiva a refle­xio­nar sobre cómo es posi­ble que viles accio­nes de sec­to­res into­ca­bles pue­dan que­dar encu­bier­tas en una socie­dad civilizada.

The Danish Girl (Gran Bre­taña) es un logrado film de Tom Hoo­per que se cen­tra en la expe­rien­cia vivida por el pin­tor danés Einar Wege­ner (1882 – 1931). Basado en la novela de David Ebers­hoff, el guión de Lucinda Coxon ilus­tra un momento cru­cial de la vida de Einar /Eddie Red­mayne) quien casado con Gerda Gottlieb (Ali­cia Vikan­der), tam­bién pin­tora, comienza a sen­tirse como mujer a tra­vés de un inocente juego al asis­tir a un baile con atuendo feme­nino para que Gerda pudiera uti­li­zarlo como modelo para una de sus pin­tu­ras. Lo intere­sante del caso es que de lo que se puede apre­ciar, hasta ese momento él vivía feliz con su esposa sin que nada hiciera pre­su­mir el cam­bio de su orien­ta­ción sexual. Con suma deli­ca­deza, el rea­li­za­dor capta el drama de un hom­bre que cada vez más se siente dife­rente sin saber qué acti­tud adop­tar, así como el apoyo de su ator­men­tada mujer afec­tada emo­cio­nal­mente al com­pro­bar la trans­for­ma­ción de su marido. Todo ello con­duce a que Einar –que fue un pio­nero de la cul­tura trans­ge­né­rica– deci­diera final­mente some­terse a una ope­ra­ción qui­rúr­gica para cam­biar de sexo y trans­for­marse en Lili Ilse Elve­nes, mejor cono­cida como Lili Elbe. Si Red­mayne se lució el año pasado en The Theory of Every­hing, film que lo con­sa­gró con un Oscar, aquí metién­dose en los zapa­tos de Wegener/Elbe logra otra extra­or­di­na­ria crea­ción acto­ral; no menos impor­tante es la par­ti­ci­pa­ción de Vikan­der quien tam­bién ofrece una exce­lente inter­pre­ta­ción digna para ser nomi­nada como mejor actriz en la carrera del Oscar. La des­lum­brante foto­gra­fía de Danny Cohen y el irre­pro­cha­ble ves­tua­rio de Paco Del­gado resal­tan aún más el inte­rés de esta dis­tin­tiva his­to­ria de amor.

Javier Cámara y Ricardo Darín en TRUMAN

Javier Cámara y Ricardo Darín en TRUMAN

Alta­mente con­mo­ve­dora es la come­dia dra­má­tica Tru­man (España-Argentina) de Cesc Gay abor­dando el tema de la ineluc­ta­ble mor­ta­li­dad. El gran actor Ricardo Darín anima a Julián, un actor tea­tral argen­tino viviendo en Madrid quien enfrenta la inmi­nen­cia de su muerte frente a un cán­cer ter­mi­nal. Ines­pe­ra­da­mente recibe la visita de Tomás (Javier Cámara), un amigo espa­ñol de la infan­cia que vive en Canadá y que llega por 4 días para reen­con­trarse con él frente a las cir­cuns­tan­cias del caso. El guión del direc­tor y Tomás Ara­gay enfa­tiza varios aspec­tos; por un lado, se encuen­tra la preo­cu­pa­ción de Julián por lograr que su amado perro Tru­man encuen­tre un nuevo hogar donde estar des­pués de su desa­pa­ri­ción al mismo tiempo que preo­cu­pán­dose por saber cómo un fiel ani­mal puede lle­gar a expe­ri­men­tar o sufrir la ausen­cia defi­ni­tiva de su amo. Simul­tá­nea­mente, a tra­vés de varia­das viñe­tas se con­tem­pla cómo trans­cu­rren las jor­na­das entre Tomás y Julián tran­si­tando por las calles de Madrid e inclu­yendo un viaje de un día a Ámster­dam para cele­brar el cum­plea­ños del hijo de Julián (Oriol Pla) que allí reside. A pesar del con­texto dra­má­tico del tema, donde Tomás nada puede hacer por reme­diar la situa­ción que atra­viesa su amigo, salvo el con­tem­plar cómo va arre­glando sus asun­tos per­so­na­les frente al viaje sin regreso, el film que incluye algu­nas situa­cio­nes humo­rís­ti­cas evita cual­quier des­borde sen­ti­men­tal; eso no impide que las emo­cio­nes aflo­ren den­tro de la máxima natu­ra­li­dad. Aun­que Darín ofrece una extra­or­di­na­ria carac­te­ri­za­ción de su per­so­naje, no menos impor­tante es la lograda com­po­si­ción que Cámara imprime al suyo per­mi­tiendo de este modo que el relato adquiera nota­ble reali­dad a tra­vés de la inter­ac­ción man­te­nida entre ambos. El rea­li­za­dor logró un film mara­vi­llo­sa­mente cálido cuya sen­ci­llez narra­tiva de nin­gún modo afecta su apre­cia­ble nivel de calidad.

El perio­dismo ejer­cido a tra­vés de la tele­vi­sión y las con­se­cuen­cias que pue­den tener la infor­ma­ción no del todo auten­ti­cada es el tema cen­tral de Truth (Esta­dos Uni­dos), ópera prima de James Van­der­bilt quien tam­bién es el autor del guión. Basado en un hecho real que alcanzó amplia difu­sión pública, el relato se refiere al popu­lar pro­grama tele­vi­sivo 60 minu­tes que se desa­rro­lló en 2004, durante el período elec­to­ral en que el Pre­si­dente en ejer­ci­cio George W. Bush se apres­taba para tra­tar de ser reele­gido. El pro­grama de la CBS que tenía como pro­duc­tora a Mary Mapes (Cate Blan­chett) y como comen­ta­rista al pres­ti­gioso perio­dista Dan Rat­her (Robert Red­ford) difun­dió una his­to­ria vin­cu­lada con el Pre­si­dente donde se afir­maba que en sus años de juven­tud logró evi­tar ser enviado a Viet­nam para ocu­par en cam­bio un con­for­ta­ble puesto al ser­vi­cio de la Guar­dia Nacio­nal Aérea de Texas. Si bien para su difu­sión, Mapes y Rat­her con­ta­ron en su poder con docu­men­tos que ellos cre­ye­ron que eran com­ple­ta­mente feha­cien­tes, el com­pro­miso asu­mido por cier­tas per­so­nas vin­cu­la­das a la noti­cia que en prin­ci­pio ase­gu­ra­ron que la misma era fide­digna pos­te­rior­mente se retrac­ta­ron logrando de este modo poner en tela de jui­cio la auten­ti­ci­dad de las his­to­rias trans­mi­ti­das por sus res­pon­sa­bles. Ese “peca­di­llo” implicó la caída en des­gra­cia de la bri­llante pro­duc­tora arras­trando a Rat­her quien se sin­tió for­zado a renun­ciar. Lo que el film exce­len­te­mente plan­tea es hasta qué punto estos dos pro­ta­go­nis­tas adop­ta­ron todos los recau­dos pre­ci­sos para ase­gu­rar la estricta ver­dad de lo que iban a difun­dir o si por el con­tra­rio hubo algún des­cuido de por medio que no per­mi­tió la vera­ci­dad de la his­to­ria dada a cono­cer. Con una extra­or­di­na­ria inter­pre­ta­ción de Blan­chett trans­mi­tiendo toda la fra­gi­li­dad de quien en prin­ci­pio segura de sí misma ve cómo los acon­te­ci­mien­tos se des­plo­man sobre ella y la ajus­tada par­ti­ci­pa­ción de Red­ford infun­diendo huma­ni­dad al rol desem­pe­ñado como pre­sen­ta­dor y con­duc­tor del pro­grama tele­vi­sivo, el público asiste a un film sóli­da­mente rea­li­zado que des­nuda los entre­te­lo­nes que se mane­jan en las tras­tien­das de las salas de noti­cias como así tam­bién la urgente nece­si­dad de pro­du­cir his­to­rias que lle­guen a tener gran impacto por parte del teleespectador.

María Nieves en UN TANGO MÁS

María Nie­ves en UN TANGO MÁS

Un Tango Más (Alemania-Argentina), es un home­naje que el rea­li­za­dor Ger­man Kral tri­buta a Juan Car­los Copes (84 años) y María Nie­ves Rego (81 años), la gran pareja de bai­la­ri­nes de tango que hicie­ron his­to­ria por la maes­tría demos­trada en su eje­cu­ción; la com­ple­men­ta­ción mara­vi­llosa exis­tente entre ellos deter­minó que durante el espa­cio de 5 déca­das ambos hayan sido con­si­de­ra­dos como los mejo­res e indis­cu­ti­bles bai­la­ri­nes de esta danza que hoy día apa­siona al mundo. El docu­men­tal se basa en mate­rial de archi­vos, recrea­cio­nes dra­má­ti­cas bien logra­das con jóve­nes bai­la­ri­nes durante los pri­me­ros años de actua­ción de la pareja y fun­da­men­tal­mente las decla­ra­cio­nes for­mu­la­das en las entre­vis­tas rea­li­za­das a Nie­ves y a Copes sepa­ra­da­mente; en todo caso es prin­ci­pal­mente a tra­vés de la expo­si­ción de la renom­brada bai­la­rina que el espec­ta­dor se impone acerca de cómo se gestó la pareja hasta su sepa­ra­ción defi­ni­tiva hacia fines de la década del 90. El vínculo exis­tente entre ambos no solo alcanzó a lo pro­fe­sio­nal sino tam­bién al plano per­so­nal y es en ese sen­tido que el film dedica impor­tante espa­cio a ilus­trar cómo estos aman­tes del tango tam­bién lo fue­ron en la vida real donde a pesar del amor tam­bién exis­tió odio por parte de Nie­ves, en parte moti­vado por las infi­de­li­da­des de Copes en su etapa ini­cial y luego por el casa­miento del coreó­grafo con otra con otra mujer con quien llegó a cons­ti­tuir una familia.

El film se valo­riza por ilus­trar el modo en que la visión de Copes per­mi­tió impul­sar el tango danza; así, des­pués de haber dejado los salo­nes de baile tra­di­cio­na­les, el coreó­grafo bai­la­rín funda el Copes Tango Show y pos­te­rior­mente con el correr de los años logra un estruen­doso suceso junto con Nie­ves a tra­vés del renom­brado espec­táculo Tango Argen­tino que des­lum­bró a Broad­way así como en otros impor­tan­tes esce­na­rios del mundo donde ha sido presentado.

Lo que más llama la aten­ción de este docu­men­tal es cómo la pasión del tango hizo posi­ble que esta pareja, a pesar de la rela­ción tumul­tuosa exis­tente entre ellos, lle­gara a bri­llar pro­fe­sio­nal­mente al brin­dar la máxima sen­sua­li­dad en sus pasos de baile sin dela­tar en abso­luto la grieta que ínti­ma­mente sepa­raba a cada una de las par­tes. Con una mag­ní­fica coreo­gra­fía, el film logra una mar­cada vita­li­dad tanto en lo que se refiere a la borras­cosa his­to­ria de amor como así tam­bién a los exce­len­tes núme­ros de tango y baile que el público tiene oca­sión de con­tem­plar, figu­rando entre otros Liber­tango y Fugata de Piaz­zo­lla, El Esqui­nazo, Jugando y Jugando y Que­jas de Ban­do­neón.

Michael Moore en WHERE TO INVADE NEXT

Michael Moore en WHERE TO INVADE NEXT

Des­pués de una ausen­cia de 6 años, Michael Moore regresa con Where to Invade Next (Esta­dos Uni­dos), su nuevo docu­men­tal que como ya resulta habi­tual en él, vuelca con iro­nía, sar­casmo y mor­da­ci­dad sus crí­ti­cas sobre lo que injus­ti­fi­ca­da­mente carece su país natal. Par­tiendo de la pre­misa de que Esta­dos Uni­dos per­dió la gue­rra en Viet­nam, Afga­nis­tán e Irak, se pre­gunta sobre dónde corres­ponde inva­dir ahora; para ello, y con la inven­tiva que lo carac­te­riza, Moore efec­túa una gira euro­pea donde en cada lugar visi­tado res­cata lo que su país carece y por lo tanto implanta la ban­dera de “inva­sión” para apro­piarse de las bon­da­des que va descubriendo.

En Fran­cia con­tem­pla con asom­bro cómo las escue­las se preo­cu­pan a tra­vés de sus come­do­res que los niños gocen de una ali­men­ta­ción nutri­tiva y balan­ceada, hecho que es infre­cuente en los esta­ble­ci­mien­tos esta­dou­ni­den­ses; en Ita­lia queda boquia­bierto cuando se entera de las nume­ro­sas sema­nas de vaca­cio­nes que gozan los asa­la­ria­dos como así tam­bién por la per­cep­ción del agui­naldo como décimo ter­cer sueldo del año; en su paso por Noruega no oculta su admi­ra­ción al saber que los esta­ble­ci­mien­tos car­ce­la­rios ofre­cen al pre­si­dia­rio un alto nivel de con­fort para que el período de pena de los con­vic­tos –que jamás supera el máximo de 21 años– con­tri­buya para la reha­bi­li­ta­ción y no para cas­ti­gar a los mis­mos como ocu­rre en su país; en Eslo­ve­nia, donde es reci­bido por el Pre­si­dente de la Nación, a Moore le resulta increí­ble que la ense­ñanza uni­ver­si­ta­ria sea com­ple­ta­mente gra­tuita para todo el mundo y que estu­dian­tes ame­ri­ca­nos no pudiendo afron­tar el alto costo de la matrí­cula de Esta­dos Uni­dos se diri­jan a esta pequeño país para estu­diar en idioma inglés; no menos asom­broso le resulta que en Ale­ma­nia exista un Museo del Holo­causto mien­tras que su país carece de un museo dedi­cado a la escla­vi­tud; en Islan­dia observa la gra­vi­ta­ción que tiene la mujer tanto a nivel de gobierno como en el mundo de los nego­cios; otros aspec­tos valio­sos para res­ca­tar lo des­cu­bre en su visita a Por­tu­gal, Fin­lan­dia y Túnez. Lo que ante­cede con­duce a que Moore se lamente de que su país que ha ser­vido de ins­pi­ra­ción a otras nacio­nes en lo con­cer­niente a los valo­res huma­nos y socia­les no lo haya sabido imple­men­tar para sí mismo. Con su típica ves­ti­menta de jeans y gorrita de béis­bol, este sim­pá­tico tro­ta­mundo ofrece un mate­rial que aun­que en cier­tas oca­sio­nes resulte mani­pu­la­dor es sin lugar a dudas pro­vo­ca­tivo, audaz, curioso e indis­cu­ti­ble­mente apa­sio­nante. En resu­men, un docu­men­tal imperdible.