A Veinte Años de su Estreno

TITA­NIC

Den­tro de la serie de Clas­sic Films de Cine­plex Events se pre­sen­tará el mítico film Tita­nic en for­mato digi­tal y en 3D con­me­mo­rando el vigé­simo aniver­sa­rio de su estreno.

El film diri­gido por James Came­ron ha logrado múl­ti­ples pre­mios donde 11 de los mis­mos han sido otor­ga­dos por la Aca­de­mia de Holly­wood inclu­yendo entre otros a la mejor pelí­cula, direc­ción, foto­gra­fía y banda sonora.

TITANIC

Varios fac­to­res con­tri­bu­ye­ron para su des­co­mu­nal suceso. En pri­mer lugar la his­to­ria basada en el autén­tico nau­fra­gio de 1912 del trans­atlán­tico “Tita­nic” con­si­de­rado en su momento como el más grande y seguro jamás cons­truido. Den­tro de ese marco se ilus­tra el emo­tivo romance de Jack (Leo­nardo DiCa­prio), un joven artista, y Rose (Kate Wins­let) pro­ve­niente de una fami­lia de buena posi­ción eco­nó­mica venida a menos; los obs­tácu­los inter­pues­tos a esta rela­ción por parte de los fami­lia­res de ella y el hun­di­miento del inmenso paque­bote al cho­car en un inmenso ice­berg, son ele­men­tos que agre­gan al con­te­nido dra­má­tico del relato.

TITANICLa exce­lente narra­ción del rea­li­za­dor per­mi­tió que la his­to­ria de amor unida al espec­táculo épico des­ple­gado cuando el majes­tuoso buque comienza a nau­fra­gar logra­ron con genuina emo­ción con­quis­tar el favor del público. A ello deben con­si­de­rarse los efec­ti­vos diá­lo­gos del relato, la mag­ní­fica actua­ción del elenco, sus efec­tos visua­les, y no menos impor­tante la mag­ní­fica banda sonora que incluye el her­moso tema musi­cal My Heart Will Go On com­puesto por James Roy Hor­ner con letra de Will Jen­nings y can­tado cáli­da­mente por la exqui­sita voz de Céline Dion. El éxito del film ha sido tan estruen­doso que regis­tró el récord de taqui­lla de todos los tiem­pos hasta ese enton­ces, sola­mente arre­ba­tado años des­pués por el film Ava­tar.

Tita­nic será pro­yec­tado en cier­tas salas de Cine­plex el 5, 13 y 15 de febrero de 2017. Para con­sul­tar los cines selec­cio­na­dos de Cine­plex y los hora­rios res­pec­ti­vos pre­sione aquí

Per­so­na­li­da­des Compartidas

SPLIT. Esta­dos Uni­dos, 2016. Un film escrito y diri­gido por M. Night Shyamalan

Des­pués de algu­nos fil­mes medio­cres, el rea­li­za­dor M. Night Shya­ma­lan retorna más afor­tu­nado con SPLIT, un thri­ller que sin ser excep­cio­nal logra crear una mode­rada intriga que se va des­va­ne­ciendo en su tramo final.

James McAvoy

James McA­voy

El relato se cen­tra en Kevin (James McA­voy), un indi­vi­duo men­tal­mente alte­rado que debido a expe­rien­cias trau­má­ti­cas del pasado sufre el tras­torno de iden­ti­dad diso­cia­tivo por el que adopta 23 per­so­na­li­da­des dife­ren­tes. Es ahí que con la iden­ti­dad de Den­nis, un deci­dido psi­có­pata, secues­tra a tres ado­les­cen­tes ami­gas des­pués de haber asis­tido a la cele­bra­ción de una fiesta de cum­plea­ños. De este modo, Casey (AnyaTaylor-Joy), Claire (Haley Lu Richard­son) y Mar­cia (Jes­sica Sula) son con­fi­na­das por su cap­tor en un reducto sub­te­rrá­neo de la casa en la que él habita.

La ori­gi­na­li­dad de este secues­tro radica en que las ate­rra­das mucha­chas se sien­ten gra­dual­mente asom­bra­das a la vez que con­fun­di­das cuando el secues­tra­dor en cada una de sus apa­ri­cio­nes al lugar donde se encuen­tran cau­ti­vas va asu­miendo dis­tin­tas face­tas; así ade­más de Den­nis, van sur­giendo Barry –un dise­ña­dor de modas-, Patri­cia –una ele­gante dama con tacos y Head­wig –un niño vidente de nueve años que gusta de Casey-.

El otro aspecto del relato se cen­tra en las sesio­nes que Kevin man­tiene con su psi­quia­tra, la doc­tora Flet­cher (Betty Buckley), quien se espe­cia­liza en el tipo de dolen­cia del que padece su paciente. En cada sesión, ella se esfuerza por escu­dri­ñar su frac­tu­rada mente tra­tando de lograr una aso­cia­ción de sus per­so­na­li­da­des; al pro­pio tiempo se man­tiene alerta frente a la apa­ri­ción de una nueva y peli­grosa iden­ti­dad que se está gene­rando en él.

El sus­penso se genera a tra­vés de los dife­ren­tes inten­tos que las jóve­nes efec­túan para poder esca­par de su encie­rro y el modo en que inter­ac­túan con Kevin; eso es más evi­dente en Casey que a tra­vés de flash­ba­cks se sabe que ella tam­bién ha pade­cido trau­mas en su infan­cia con con­si­de­ra­bles heri­das emo­cio­na­les no cica­tri­za­das; ese hecho le per­mite estar mejor pre­pa­rada para defen­derse del secuestrador.

Aun­que este drama psi­co­ló­gico des­pierta inte­rés en gran parte de su desa­rro­llo, a par­tir de un momento dado sufre de un letargo que lo vuelve repe­ti­tivo sin con­se­guir incre­men­tar la ten­sión exis­tente. Teniendo en cuenta que los tres aspec­tos fun­da­men­ta­les del film resi­den en la natu­ra­leza de la enfer­me­dad des­cripta, la rela­ción del paciente con su psi­quia­tra y final­mente la situa­ción plan­teada a raíz del secues­tro, el direc­tor no logró cohe­sio­nar­los en un satis­fac­to­rio desen­lace y en con­se­cuen­cia su reso­lu­ción es poco convincente.

Ade­más de su atrac­tivo visual, se des­taca la meri­to­ria actua­ción de Taylor-Joy y sobre todo la remar­ca­ble com­po­si­ción que McA­voy logra de Kevin; a tra­vés de ges­tos, movi­mien­tos y trans­for­ma­cio­nes físi­cas, el actor des­lum­bra al intro­du­cirse ple­na­mente en la piel de las dife­ren­tes per­so­na­li­da­des que requiere su impre­de­ci­ble y paté­tico per­so­naje. Jorge Gut­man

Fun­da­dor de un Impe­rio Gastronómico

THE FOUN­DER. Esta­dos Uni­dos, 2015. Un film de John Lee Hancock

Este film se cen­tra en la per­sona de Ray Kroc, el fun­da­dor del impe­rio McDo­nald donde el rea­li­za­dor John Lee Han­cock ofrece el retrato de un indi­vi­duo que sin con­si­de­ra­ción alguna en mate­ria de ética comer­cial derrumba cruel­mente a quie­nes le han ten­dido una mano en difí­ci­les momentos.

Michael Keaton

Michael Kea­ton

Basado en hechos reales aun­que con cier­tas licen­cias el guión de Robert Sie­gel pre­senta al cin­cuen­te­na­rio Kroc (Michael Kea­ton) quien en 1954 trata de ganarse la vida como un ven­de­dor iti­ne­rante de máqui­nas de bati­dos de leche a tra­vés del medio oeste de los Esta­dos Uni­dos. Con resul­ta­dos poco fruc­tí­fe­ros en su ges­tión, una buena opor­tu­ni­dad se le pre­senta cuando recibe un pedido de com­pra de varias máqui­nas por parte de dos her­ma­nos, Mac (John Carroll Lynch) y Dick (Nick Offer­man) McDo­nald, que viven en San Ber­nar­dino, Cali­for­nia. Al lle­gar a des­tino des­cu­bre que ellos son due­ños de un pequeño pero exi­toso res­tau­rante de comida al paso que se dedica a ven­der ham­bur­gue­sas con papas fri­tas acom­pa­ña­das de una gaseosa. Viendo con asom­bro la velo­ci­dad con que su per­so­nal efec­túa la venta al público, Ray logra ser invi­tado por Mac y Dick para cono­cer el inte­rior del nego­cio, donde observa cómo la comida es pre­pa­rada y de qué manera es posi­ble lograr un ser­vi­cio efi­ciente y rápido capaz de satis­fa­cer a la clien­tela. Impre­sio­nado por lo que ve, el via­jante con­si­gue ven­cer la resis­ten­cia de los her­ma­nos de expan­dir el nego­cio a tra­vés del sis­tema de fran­qui­cias donde Ray estará invo­lu­crado en el proceso.

A tra­vés de situa­cio­nes que no con­viene anti­ci­par se verá cómo gra­dual­mente el astuto Ray se las inge­niará para que a tra­vés de un esquema inmo­bi­lia­rio suge­rido por un con­ta­dor (B.J. Novak) lle­gue a tomar con­trol de la ope­ra­ción a tal punto de con­ver­tirse en el dueño de la marca McDo­nald y trans­for­marlo en un gigan­tesco impe­rio que como bien es sabido abarca más de un cen­te­nar de paí­ses alre­de­dor del mundo.

Si bien el rea­li­za­dor no pinta a su pro­ta­go­nista como un mons­truo, queda claro que se está frente a una per­sona que gra­dual­mente se va des­hu­ma­ni­zando y sin escrú­pulo alguno no duda en ven­der su alma al dia­blo con tal de satis­fa­cer sus ambi­cio­nes. Ade­más, en lo que con­cierne a su vida per­so­nal, el film no es muy com­pla­ciente al mos­trarlo como alguien que no llegó a apre­ciar el apoyo que reci­bió de su esposa Ethel (Laura Dern) en los momen­tos más difí­ci­les por los que atra­ve­saba para final­mente divor­ciarse de ella y unirse a la mujer (Linda Car­de­llini) que ha sido esposa de un aso­ciado comer­cial (Patrick Wilson).

El film cuenta con un buen reparto enca­be­zado por la nota­ble actua­ción de Kea­ton quien detrás de un ros­tro agra­da­ble y son­riente su per­so­naje oculta a un latente villano ham­briento de codi­cia y poder eco­nó­mico. Tam­bién se lucen Offer­man y Carroll Lynch, como dos per­so­nas ínte­gras que abriendo sus puer­tas a Kroc no ima­gi­na­ron que se verían for­za­dos a cerrar sus ope­ra­cio­nes comer­cia­les des­pués de varios años de exi­tosa existencia.

Aun­que el film no alcance un desa­rro­llo dra­má­tico de gran emo­ción, con todo está muy bien diri­gido y logra entre­te­ner; asi­mismo pro­duce cierto sabor amargo cuando Kroc expresa que en una com­pe­ten­cia comer­cial lo más impor­tante es hun­dir al con­trin­cante. Más que una forma de cele­brar el triunfo del empre­sa­rio visio­na­rio e inno­va­dor, The Foun­der es una con­tun­dente crí­tica al capi­ta­lismo de post gue­rra. Jorge Gut­man

La emble­má­tica obra de Peter Shaffer

AMA­DEUS

Una de las obras de tea­tro que mayor reper­cu­sión tuvo en el fir­ma­mento tea­tral vuelve a cobrar vida en una nueva ver­sión del Natio­nal Thea­tre que podrá ser juz­gada por el público cana­diense. Se trata de Ama­deus escrita por el recien­te­mente des­a­pa­re­cido dra­ma­turgo inglés Peter Levin Shaf­fer y que está basada en la rela­ción con­flic­tiva man­te­nida entre los com­po­si­to­res Anto­nio Salieri y Wolf­gang Ama­deus Mozart.

AMADEUS. Adam Gillen y Lucian Msamati. Foto de Marc Brenner (National Theatre)

Adam Gillen y Lucian Msa­mati. Foto de Marc Bren­ner (Natio­nal Theatre)

Estre­nada en Lon­dres por el Natio­nal Thea­tre en 1979, la pieza logró inme­dia­ta­mente con­quis­tar al público y a la crí­tica gra­cias a su trama argu­men­tal y sobre todo por el valioso reparto enca­be­zado por la memo­ra­ble actua­ción del gran actor Paul Sco­field como Salieri, acom­pa­ñado de Simon Callow como Mozart y Feli­city Ken­dal ani­mando a su esposa Cons­tanze Weber; al año siguiente la pieza fue acla­mada en Broad­way con un reparto enca­be­zado por Ian McKe­llen como Salieri. Des­pués de ganar varios pre­mios Oli­vier (Lon­dres) y Tony (Nueva York), en 1984 la obra fue adap­tada al cine por su autor con la direc­ción de Milos For­man y la inter­pre­ta­ción de F. Murray Abraham en el rol de Salieri y Tom Hulce como Mozart; el film obtuvo varios Oscar inclu­yendo al de la mejor pelí­cula, mejor direc­ción, mejor actor (Murray Abraham) y mejor adaptación.

Adam Gillen y Lucian Msamati. Foto de Marc Brenner (National Theatre)

Adam Gillen . Foto de Marc Bren­ner (Natio­nal Theatre)

En una breve sinop­sis la obra ilus­tra la lle­gada del joven pro­di­gio de Salz­burgo a Viena, la capi­tal del mundo musi­cal, quien está fir­me­mente deci­dido a demos­trar su talento. Impre­sio­nado por su música, Anto­nio Salieri, el com­po­si­tor de la corte impe­rial, tiene el poder de pro­mo­ver su talento pero atra­pado por los atro­ces celos que lo corroen, decide recu­rrir a todo lo que está a su alcance para des­truirlo. Es así que comienza una gue­rra con Mozart, con su música y, final­mente, con Dios.

En la actual pro­duc­ción del Natio­nal Thea­tre estre­nada en 2016 con la puesta escé­nica de Michael Longhurst, el villano y envi­dioso Salieri está carac­te­ri­zado por el nota­ble actor bri­tá­nico –ori­gi­na­rio de Tan­za­nía– Lucian Msa­mati; Adam Gillen como el infan­til y jugue­tón Mozart y Karla Crome como Cons­tanze. Si el nivel del elenco es fun­da­men­tal para el éxito, no menos impor­tante es la música que forma parte inte­gral de la acción; en tal sen­tido los crí­ti­cos lon­di­nen­ses han resal­tado al talen­toso con­junto de músi­cos de la South­bank Sin­fo­nia bajo la direc­ción del maes­tro Simon Sla­ter inter­pre­tando extrac­tos de La Flauta Mágica, Las Bodas de Figaro y Don Gio­vanni . Cola­bo­rando con el espec­táculo se des­ta­can el diseño esce­no­grá­fico de Chloe Lam­ford , la coreo­gra­fía de Imo­gen Knight, la ilu­mi­na­ción de Jon Clark y el diseño sonoro de Paul Arditti.

La pieza será trans­mi­tida en Canadá los días 2 de Febrero y el 4 de Marzo de 2017 a tra­vés de los cines per­te­ne­cien­tes a Cine­plex. Para una lista de los cines y los hora­rios loca­les de trans­mi­sión pre­sione aquí.

Una Edu­ca­ción Sentimental

20th CEN­TURY WOMEN. Esta­dos Uni­dos, 2016. Un film escrito y diri­gido por Mike Mills

Ins­pi­rado en expe­rien­cias vivi­das en su etapa juve­nil, Mike Mills con­si­dera en 20th Cen­tury Women los lazos que lo unie­ron a su madre.

Annette Bening y Billy Crudup

Annette Bening y Billy Crudup

Ubi­cando la acción en Santa Bár­bara en 1979, el rea­li­za­dor pre­senta a su alter ego; se trata de Jamie (Lucas Jade Zumann), un mucha­cho de 15 años de edad que vive con Dorot­hea (Annette Bening), su madre divor­ciada de 55 años, con quien man­tiene una buena rela­ción; eso queda tras­lu­cido en cier­tos actos, como cuando ella lo excusa de asis­tir a la escuela por razo­nes injus­ti­fi­ca­das, o bien com­par­tiendo con él la visión de pelí­cu­las anti­guas que se pasan en la tele­vi­sión. Con todo, la sen­si­ble mujer per­cibe que hay algo elu­sivo en el com­por­ta­miento de su hijo y que de algún modo impide que la comu­ni­ca­ción resulte más fluida; para tra­tar de des­en­tra­ñar aspec­tos que puede des­co­no­cer de él recu­rre a dos per­so­nas para que la ayu­den en dicha tarea. Una de ellas es Abbie (Greta Ger­wig), una fotó­grafa punk de 24 años recu­pe­rán­dose de un cán­cer cer­vi­cal que arrienda una pieza en su hogar; la otra es Julie (Elle Fan­ning), una vecina de 17 años con activa vida sexual que siendo la mejor amiga de Jamie todas las noches se intro­duce subrep­ti­cia­mente en su cama sin que ella le per­mita que exista sexo alguno para no dañar la rela­ción amistosa.

A tra­vés de la voz en off, se van cono­ciendo deta­lles de cada uno de estos per­so­na­jes que se com­ple­tan con el de William (Billy Cru­dup), un tímido pen­sio­nista del hogar que se ocupa de efec­tuar repa­ra­cio­nes en la casa ade­más de ser una figura pater­nal para Jamie.

El rea­li­za­dor opta en su relato por una narra­tiva zig­za­gueante y epi­só­dica recu­rriendo a una suce­sión de esce­nas que no siem­pre logran el efecto deseado y la más de las veces resul­tan des­hil­va­na­das. Si bien el pro­pó­sito cen­tral radica en la forma en que tiene lugar el pro­ceso de madu­rez de Jamie, con­vi­viendo con muje­res de dife­ren­tes gene­ra­cio­nes, más allá de algu­nos bue­nos diá­lo­gos con­te­ni­dos en el guión el tema no está explo­tado con la pro­fun­di­dad nece­sa­ria. A ello deben agre­garse cier­tas situa­cio­nes que resis­ten la cre­di­bi­li­dad; así, en una escena que tiene lugar en una cena social, Abbie trata de afir­mar su femi­nismo y su caren­cia de inhi­bi­cio­nes insis­tiendo en que cada uno de los comen­sa­les repita la pala­bra “mens­trua­ción”; a todo ello Julie res­ponde seña­lando que su pri­mer período lo tuvo a los 14 años en momen­tos en que estaba en un cine viendo una película.

A falta de una mejor pre­ci­sión del relato, el direc­tor logra una buena recons­truc­ción de época, cap­tando el ambiente social y cul­tu­ral impe­rante; eso se refleja a tra­vés de las dis­co­te­cas con música punk rock, la lite­ra­tura, la rati­fi­ca­ción del femi­nismo comen­zado años atrás, así como ofre­ciendo algu­nos bos­que­jos del momento polí­tico impe­rante donde el pre­si­dente Car­ter en un dis­curso tele­vi­sivo alude a “la cri­sis de con­fianza” por la que atra­viesa el pue­blo americano.

No obs­tante las obser­va­cio­nes que merece este nos­tál­gico relato, tanto Ger­wig, Fan­ning, Zumann y Cru­dup, rea­li­zan apre­cia­bles tra­ba­jos, pero el alma del film des­cansa en la gran actua­ción de Bening; en un com­plejo rol no exento de con­tra­dic­cio­nes, la vete­rana actriz encarna a una mujer de gran cora­zón que aspira a que su hijo sea un ser mejor en la vida logrando la feli­ci­dad que ella no pudo alcan­zar. Jorge Gut­man