His­to­ria de Fantasmas

PER­SO­NAL SHOP­PER. Fran­cia, 2016. Un film escrito y diri­gido por Oli­vier Assayas

Oli­vier Assa­yas, uno de los más impor­tan­tes direc­to­res del cine euro­peo, llega a des­con­cer­tar con Per­so­nal Shop­per. A pesar de la muy buena actua­ción pro­ta­gó­nica de Kris­ten Ste­wart, su desem­peño no puede com­pen­sar las debi­li­da­des de una trama carente de la vita­li­dad nece­sa­ria para que la misma trascienda.

Kristen Stewart

Kris­ten Stewart

El argu­mento gira en torno de Mau­reen (Ste­wart) una ame­ri­cana de 27 años viviendo en Fran­cia donde se desem­peña como la com­pra­dora per­so­nal de ropas y joyas para Kyra (Nora von Walds­tät­ten), una cele­bri­dad en el campo de la moda y dueña de una per­so­na­li­dad nar­ci­sista y caprichosa.

En su vida per­so­nal la joven vive el trauma de haber per­dido recien­te­mente a Lewis, su her­mano gemelo muerto de un ata­que car­díaco; como ella tam­bién sufre del cora­zón, antes que él falle­ciera y teniendo en cuenta que ambos eran médiums, ambos habían acor­dado de que quien muriese pri­mero envia­ría al que sobre­vi­viera una señal desde el más allá. Es así que cuando Mau­reen repen­ti­na­mente comienza a reci­bir extra­ños men­sa­jes en su celu­lar sin saber exac­ta­mente quién es la per­sona que llama, ella piensa que el espí­ritu de su her­mano desea con­tac­tarla. Gran parte del metraje ilus­tra los esfuer­zos que ella rea­liza para comu­ni­carse tele­fó­ni­ca­mente con el espí­ritu de Lewis y seguir las ins­truc­cio­nes que él le imparta.

Al abor­dar el deli­cado tema del espi­ri­tismo el film se refiere inci­den­tal­mente al céle­bre escri­tor Vic­tor Hugo (Ben­ja­min Bio­lay) que fue uno de sus prac­ti­can­tes. Sin embargo, en su intento de repro­du­cir fenó­me­nos para­nor­ma­les Assa­yas crea una serie de intri­gas con­fu­sas e infruc­tí­fe­ras. así, las irrup­cio­nes sobre­na­tu­ra­les de este relato no lle­gan a inquie­tar ni a crear el sus­penso nece­sa­rio debido a un tra­ta­miento deci­di­da­mente irrea­lista y efectista.

Con serios alti­ba­jos del guión esta his­to­ria de fan­tas­mas se torna monó­tona impi­diendo a que se pueda empa­ti­zar con la misma. Final­mente, un desen­lace absur­da­mente ridículo motiva a que este film decep­cione. Jorge Gut­man