FIFA 2017

FES­TI­VAL INTER­NA­TIO­NAL DU FILM SUR L’ART

El Fes­ti­val Inter­na­tio­nal du Film sur L’ Art (FIFA) es una de las mues­tras cul­tu­ra­les más impor­tan­tes que tiene lugar en Mon­treal. Esta es la oca­sión en la que los ciné­fi­los y aman­tes del arte pue­den juz­gar impor­tan­tes docu­men­ta­les abar­cando las dife­ren­tes mani­fes­ta­cio­nes de la crea­ción artística.

En esta tri­gé­simo quinta edi­ción que se extiende desde el 23 de marzo hasta el 2 de abril, se exhi­bi­rán 170 docu­men­ta­les y obras en las artes mediá­ti­cas pro­ve­nien­tes de 25 paí­ses, ade­más de una serie de even­tos especiales.

He aquí la sinop­sis de algu­nos de los títu­los que serán pro­yec­ta­dos y que des­pier­tan inte­rés por el tema, según la infor­ma­ción de prensa suministrada.

El film inau­gu­ral es Robert Wil­son In Situ (Esta­dos Unidos-Francia, 2016) donde la rea­li­za­dora Pau­line de Grunne enfoca al direc­tor tea­tral ame­ri­cano Robert Wil­son, con­si­de­rado como uno de los artis­tas van­guar­dis­tas más pre­cla­ros de Esta­dos Uni­dos. Des­pués de más de una década como direc­tor escé­nico, Wil­son echa una mirada al labo­ra­to­rio espe­cial que fue The Bird Hoff­man School of Birds, una comu­ni­dad artís­tica donde él comenzó su carrera y es así que decide retor­nar a sus raí­ces. Con el apoyo de un buen número de sus alia­dos toma pose­sión de un edi­fi­cio vacío de Long Island para con­ver­tirlo en un cen­tro artís­tico, el deno­mi­nado Water­mill Cen­ter. A tra­vés del docu­men­tal la direc­tora capta el vínculo del artista con sus ami­gos, cola­bo­ra­do­res y cole­gas para empren­der el gran desa­fío impuesto para la con­cre­ción de este ambi­cioso proyecto.

ROBERT WILSON IN SITU

ROBERT WIL­SON IN SITU

El docu­men­tal Pavlensky — Man and Might (Ale­ma­nia, 2016) de Irene Lan­ge­mann aborda al artista ruso Petr Pavlensky quien se ha dis­tin­guido por efec­tuar repre­sen­ta­cio­nes, a veces cier­ta­mente dolo­ro­sas, donde a tra­vés de las mis­mas desa­fía las res­tric­cio­nes de Rusia en mate­ria de liber­tad polí­tica. Mos­trando a Pavlensky en sus acti­vi­da­des artís­ti­cas, su fami­lia y sus encon­tro­na­zos con la ley, el docu­men­tal enfa­tiza su com­pro­miso de defen­der a toda costa la liber­tad indi­vi­dual de expre­sión denun­ciando el abuso de poder de las auto­ri­da­des rusas al silen­ciar a artis­tas que abor­dan temas de carác­ter político.

L’Héritier (Canadá, 2016) es un film per­so­nal donde la direc­tora Edith Jorisch relata un acon­te­ci­miento fami­liar que había per­ma­ne­cido oculto. Su abuelo Geor­ges Jorisch nació en Viena en el seno de una fami­lia judía inte­lec­tual y colec­cio­nista de obras de arte. En 1938, a los 10 años de edad, las tro­pas ger­ma­nas inva­die­ron el hogar robando valio­sos tra­ba­jos artís­ti­cos a la vez que la fami­lia fue enviada a cam­pos de inter­na­ción nazis. Afor­tu­na­da­mente Geor­ges logró sobre­vi­vir la gue­rra y pudo emi­grar a Mon­treal. Siete déca­das des­pués, bus­cando jus­ti­cia para su fami­lia e hijos, este hom­bre se pro­pone reco­brar las pin­tu­ras sus­traí­das, entre las que se encuen­tran dos lien­zos del gran maes­tro Gus­tav Klimt que per­te­ne­cie­ron a su abuela.

Teniendo en cuenta que la música reside en el cora­zón de la iden­ti­dad cul­tu­ral de Malí, donde los blues y el jazz allí se ori­gi­na­ron, el direc­tor Lutz Gre­gor refleja este tema en el docu­men­tal Mali Blues .(Ale­ma­nia, 2016). Ade­más de mos­trar el calei­dos­co­pio de colo­res y melo­días de la región, el direc­tor se encuen­tra con músi­cos alta­mente com­pro­me­ti­dos social­mente quie­nes a tra­vés del len­guaje musi­cal luchan para defen­der la paz y liber­tad reli­giosa de este país afri­cano que desde 2012 se ha visto ame­na­zado por el fun­da­men­ta­lismo islámico.

MALI BLUES

MALI BLUES

En el docu­men­tal Silenced-Composers in Revo­lu­tio­nary Rus­sia (Ale­ma­nia, 2016), la direc­tora Anne-Kathrin Peitz con­si­dera el nexo exis­tente entre la música y la polí­tica. Para ello explora las vidas y tra­ba­jos rea­li­za­dos por una gene­ra­ción de com­po­si­to­res rusos no muy cono­ci­dos que vivie­ron durante los años de la Pri­mera Gue­rra Mun­dial, la Revo­lu­ción rusa y el naci­miento de la Unión Sovié­tica bajo la égida de Sta­lin. Entre algu­nos de estos artis­tas se encuen­tran Art­hur Lou­rié, Niko­lai Ros­la­vets, Ale­xan­der Moso­lov, Leon The­re­min y Arseny Avraa­mov que con­for­ma­ron un grupo de músi­cos van­guar­dis­tas prohi­bi­dos, olvi­da­dos o bien eli­mi­na­dos del reper­to­rio musi­cal; ellos son ahora redes­cu­bier­tos en este film que pasa revista al pasado y pre­sente de Rusia den­tro de un con­texto cul­tu­ral y político.

El Ins­ti­tuto de Arte de Detroit, uno de los más gran­des museos de Esta­dos Uni­dos, es el cen­tro de aten­ción de Beauty and Ruin (Canadá, 2016). Este docu­men­tal enfoca la situa­ción de cri­sis en que se halla Detroit, que tiempo atrás había sido una ciu­dad prós­pera. El rea­li­za­dor Marc de Gue­rre expone sus difi­cul­ta­des finan­cie­ras de Detroit, y la ges­tión rea­li­zada por las auto­ri­da­des loca­les liqui­dando los bie­nes de la metró­poli de Michi­gan para sal­dar el enorme endeu­da­miento de Detroit. Frente a esta pro­ble­má­tica situa­ción y ana­li­zando las con­se­cuen­cias que genera esta acción de sal­va­taje, el docu­men­tal enfoca los esfuer­zos empren­di­dos para con­ser­var la valiosa colec­ción del pres­ti­gioso museo que alberga pin­tu­ras de Van Gogh, Titan y Brueghel, entre otros repu­tados artistas.

No cabe duda que el docu­men­tal Pedro Almo­dó­var, tout sur ses fem­mes (Fran­cia, 2016) habrá de com­pla­cer a los ciné­fi­los. En su fil­mo­gra­fía, el gran rea­li­za­dor man­chego exploró con gran pro­fun­di­dad el uni­verso feme­nino demos­trando su fas­ci­na­ción por las muje­res y su gran talento para com­pren­der­las y empa­ti­zar con ellas; con­se­cuen­te­mente, el direc­tor Ser­gio Mon­delo deci­dió entre­vis­tar a varias de las divas espa­ño­las que carac­te­ri­za­ron a los per­so­na­jes de sus pelí­cu­las. Sus tes­ti­mo­nios con­si­de­ran la tra­yec­to­ria del hom­bre como así tam­bién a su obra, reve­lando nue­vas face­tas de la per­so­na­li­dad de este artista que cre­ció bajo el régi­men fran­quista Pre­ci­sa­mente, su visión crea­dora comienza a mani­fes­tarse en la época de la Movida, cuando la demo­cra­cia comienza a aflo­rar en España des­pués de la muerte de Franco. A tra­vés de sus fil­mes, espe­cial­mente sus remar­ca­bles melo­dra­mas (Todo sobre mi Madre, Hable con Ella, Vol­ver, Julieta) y sus entra­ña­bles muje­res, Almo­dó­var es con­si­de­rado como uno de los más impor­tan­tes cineas­tas del cine mundial.

El arte de la escul­tura se vis­lum­bra en Eva Hesse (Ale­ma­nia, 2015). Esta mujer fue una escul­tura esta­dou­ni­dense de ori­gen ale­mán que se dis­tin­guió por su labor pio­nera empleando para sus obras el látex, el plás­tico y la fibra de vidrio. Con­ta­giada de la efer­ves­cen­cia inte­lec­tual del mundo artís­tico neo­yor­kino de la década del 60 en que le tocó vivir, la ópera prima de la direc­tora Mar­cie Beglei­ter difunde la obra crea­tiva de esta artista con­tem­po­rá­nea poco cono­cida. Para tal pro­pó­sito, la rea­li­za­dora se ha valido de foto­gra­fías e imá­ge­nes de archi­vos, en tanto que la voz de Hesse resuena a tra­vés de los extrac­tos de sus dia­rios. eso se com­ple­menta con los nume­ro­sos tes­ti­mo­nios reco­gi­dos por Beglei­ter de impor­tan­tes refe­ren­tes del medio artís­tico quie­nes ofre­cen una visión cálida y tierna sobre Hesse que murió en 1970 a la tem­prana edad de 34 años.

EVA HESSE

EVA HESSE

Strike a Pose (Gran Bre­taña, 2016) evoca la reper­cu­sión de la gira mun­dial Blond Ambi­tion World Tour empren­dida por la can­tante esta­dou­ni­dense Madonna junto con siete jóve­nes bai­la­ri­nes en 1990. El espec­táculo que fue con­si­de­rado como uno de los mayo­res triun­fos de Madonna se desa­rro­lló a lo largo de varios meses en Canadá, Esta­dos Uni­dos, Japón y Europa; en él, los artis­tas pro­mo­vie­ron la soli­da­ri­dad de la comu­ni­dad homo­se­xual en la medida que el sida alcan­zaba dra­má­ti­cas dimen­sio­nes por el gran número de per­so­nas afec­ta­das a nivel mun­dial. Al año siguiente las carac­te­rís­ti­cas de esa gira y sus con­se­cuen­cias fue­ron mos­tra­das en el film Madonna: Truth or Dare (1991) donde que­daba resal­tada el estre­cho vínculo de la céle­bre can­tante con sus bai­la­ri­nes. Vein­ti­cinco años des­pués, el evento sir­vió de ins­pi­ra­ción a los direc­to­res Ester Gould y Reijer Zwaan para la rea­li­za­ción de este emo­tivo docu­men­tal cap­tando el tes­ti­mo­nio de lo que el des­tino deparó a estos hom­bres en pro­cura de afir­mar su iden­ti­dad sexual.

El fotó­grafo suizo Klaus Rózsa es enfo­cado en Apa­tride – Klaus Rózsa, pho­to­graphe (Suiza, 2016) de Erich Sch­mid. El docu­men­tal se cen­tra en Klaus Miklos Rozsa, un fotó­grafo nacido en Buda­pest en 1954 de padres judíos que logra­ron sobre­vi­vir en los cam­pos de con­cen­tra­ción durante la Segunda Gue­rra para pos­te­rior­mente radi­carse en Hun­gría. Debido a la revo­lu­ción hún­gara de 1956 que fue sofo­cada por las auto­ri­da­des sovié­ti­cas, su fami­lia huyó a Suiza y es allí que a par­tir de los dos años de edad Rózsa vivió en dicho país. Dedi­cado a la foto­gra­fía, durante cua­tro déca­das per­ma­ne­ció apá­trida, debido a que las auto­ri­da­des sui­zas recha­za­ron su pedido de natu­ra­li­za­ción en tres soli­ci­tu­des pre­sen­ta­das a tra­vés de los años. Los moti­vos adu­ci­dos se debie­ron a que como fotó­grafo perio­dista, había cap­tado tomas exhi­biendo vio­len­tas accio­nes de la poli­cía de Zurich; a eso habría que agre­gar el mal­trato e incluso el cas­tigo físico infli­gido al artista por la fuerza poli­cial. Basado en la bio­gra­fía de este fotó­grafo y acti­vista polí­tico, el docu­men­tal plan­tea el tema de la liber­tad de expre­sión de la prensa como tam­bién el reco­no­ci­miento de los dere­chos humanos.

APATRIDE – KLAUS ROZSA, PHOTOGRAPHE

APA­TRIDE – KLAUS ROZSA, PHOTOGRAPHE

Los meló­ma­nos podrán apre­ciar el docu­men­tal Good Thoughts, Good Words, Good Deeds –The Con­duc­tor Zubin Mehta (Ale­ma­nia, 2016) de Bet­tina Ehr­hardt. Como su título lo anti­cipa, el docu­men­tal enfoca a Zubin Mehta, uno de los direc­to­res de orquesta más impor­tan­tes del mundo y que tuvo a su cargo la direc­ción musi­cal de la Orquesta Sin­fó­nica de Mon­treal entre 1961 y 1967. Nacido en la India, es el direc­tor de por vida de la Orquesta Filar­mó­nica de Israel y del Mag­gio Musi­cale Flo­ren­tino, ade­más de ser direc­tor hono­ra­rio de varias orques­tas inter­na­cio­na­les como las de Viena, Ber­lín, Los Ánge­les y Munich, entre otras. El docu­men­tal retrata la vida de este artista que goza de la estima del público y de los músi­cos tanto por su desem­peño pro­fe­sio­nal como por el con­te­nido humano que emana de su persona.

En el docu­men­tal Diégo Veláz­quez ou le réa­lisme sau­vage (Fran­cia, 2014) el rea­li­za­dor Karim Ainouz cen­tra su aten­ción en Diego Veláz­quez (1599 – 1660). Este extra­or­di­na­rio pin­tor de la época de oro de España, ade­más de haber sido un mag­ní­fico retra­tista, mara­vi­lló con nume­ro­sos tra­ba­jos de carác­ter escé­nico y cul­tu­ral de su época. Entre algu­nas de sus excep­cio­na­les pin­tu­ras se encuen­tran Venus del Espejo (1650) y su obra cum­bre Las Meni­nas (1656). El film recrea mediante imá­ge­nes cui­da­do­sa­mente cap­ta­das el vínculo emo­cio­nal entre la obra de Veláz­quez y el público espectador.

En adi­ción a las pro­yec­cio­nes, el fes­ti­val pre­sen­tará desde el 30 de marzo hasta el 1 de abril la sexta edi­ción del Mer­cado Inter­na­cio­nal de Fil­mes de Arte (MIFA) con acti­vi­da­des que inclu­yen, entre otras, la explo­ra­ción de nue­vas imá­ge­nes tec­no­ló­gi­cas, la reali­dad vir­tual, tra­ba­jos inter­dis­ci­pli­na­rios y nue­vos mode­los de pro­duc­ción y distribución.

Para cono­cer la pro­gra­ma­ción com­pleta, las salas de exhi­bi­ción y los corres­pon­dien­tes hora­rios pre­sione aquí

El Des­pó­tico Emperador

Cró­nica de Jorge Gut­man

CALI­GULA.  Autor; Albert Camus – Direc­ción y Dra­ma­tur­gia: René Richard Cyr – Elenco: Chan­tal Baril, Éric Bru­neau, Louise Car­di­nal, Nor­mand Carrière, Jean-Pierre Char­trand, Sébas­tien Dodge, Benoît Drouin-Germain, Milène Léclerc, Jean-Philippe Lehoux, Macha Limon­chik, Benoît McGin­nis, Fré­dé­ric Paquet, Étienne Pilon, Denis Roy y Rebecca Vachon – Esce­no­gra­fía y Acce­so­rios: Pierre-Étienne Locas — Ves­tua­rio: Méré­dith Caron – Ilu­mi­na­ción: Erwann Ber­nard – Música Ori­gi­nal: Michel Smith - Dura­ción: 1 hora y 40 minu­tos (sin entre­acto). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 13 de abril de 2017 en el Théâ­tre du Nou­veau Monde (www.tnm.qc.ca)

Foto de Yves Renaud

Foto de Yves Renaud

Nue­va­mente el TNM ofrece una pro­duc­ción ambi­ciosa y com­pleja con la pre­sen­ta­ción de Calí­gula, una de las gran­des pie­zas crea­das por el pre­mio Nóbel de Lite­ra­tura Albert Camus (1913 – 1960). El gran escri­tor, dra­ma­turgo y filó­sofo que fue en vida un ardiente defen­sor de la jus­ti­cia y de los dere­chos huma­nos, quiso demos­trar en esta obra cómo la des­me­sura de un hom­bre sem­brando el terror puede exter­mi­nar a una socie­dad. Así, en esta crea­ción tea­tral escrita en 1938, rees­crita en 1945 hasta encon­trar su ver­sión defi­ni­tiva en 1958, el autor evi­den­te­mente no ha podido diso­ciar a Calí­gula del geno­ci­dio de Hitler durante la Segunda Gue­rra Mundial.

Res­pe­tando la esen­cia de la obra de Camus, la pro­puesta ofre­cida por el direc­tor René Richard Cyr es loa­ble al tra­tar no sola­mente de ofre­cer algu­nos momen­tos en los últi­mos años del empe­ra­dor sino tam­bién de pene­trar en su psi­quis, para que el público pueda com­pren­der, aun­que por cierto sin jus­ti­fi­car, los móvi­les que guia­ron su des­pia­dada con­ducta. Para ello el direc­tor agrega a la pieza una escena sig­ni­fi­ca­tiva tra­tando de huma­ni­zar al per­so­naje; así, a modo de pró­logo se asiste al tre­mendo dolor que ago­bia a Calí­gula cuando su her­mana y amante Dru­si­lla (Rébecca Vachon) muere en sus bra­zos bañada en san­gre; en ape­nas dos minu­tos, el direc­tor marca el tono de la obra.

Foto de Yves Renaud

Foto de Yves Renaud

Toda la acción que se desa­rro­lla en el pala­cio impe­rial, va mos­trando cómo a con­se­cuen­cia de esa des­gra­cia per­so­nal, el empe­ra­dor romano per­cibe que el mundo no es justo y que nin­guna per­sona que lo habita es inocente. En con­se­cuen­cia, para des­tro­zarlo se trans­forma en un des­pó­tico tirano uti­li­zando a los sena­do­res que lo rodean como ins­tru­mento para cum­plir su pro­pó­sito. De allí en más el espec­ta­dor asiste a la rápida degra­da­ción de un abo­mi­na­ble ser humano que cree que ase­si­nando al pró­jimo podrá ejer­cer su liber­tad de manera ili­mi­tada; a la pos­tre, se dará cuenta que esa rebel­día atenta con­tra sí mismo y que para rebe­larse de la misma, el único camino posi­ble es la autodestrucción.

Cyr deci­dió moder­ni­zar el texto y en tal sen­tido resulta bien­ve­nida su pro­puesta puesto que el drama des­cripto por Camus sobre un hom­bre cuyo poder parece no tener lími­tes bien puede vin­cu­larse al de muchos dés­po­tas gober­nan­tes que ade­más de Hitler han ensan­gren­tado al mundo durante el siglo pasado y comien­zos del actual.

Foto de Yves Renaud

Foto de Yves Renaud

Ade­más de una puesta escé­nica ima­gi­na­tiva, el direc­tor ha logrado con­vo­car a un excep­cio­nal elenco. Con 14 acto­res en escena, sin duda alguna Benoît McGin­nis ofrece una pres­ta­ción mara­vi­llosa en el papel pro­ta­gó­nico; su Calí­gula trans­mite inten­sa­mente el carác­ter absurdo del ser omni­po­tente que a tra­vés de la des­truc­ción vuelca su pasión por la vida. Hay varias esce­nas en donde se apre­cia que McGin­nis no actúa sino que sen­ci­lla­mente es el Empe­ra­dor revi­vido; así cuando al final de la obra exclama “Je suis encore vivante” (Yo aún estoy vivo), sus pala­bras dejan pro­fun­da­mente con­mo­vido al público que lo con­tem­pla. El colo­sal desem­peño de McGin­nis no hace som­bra a otros des­ta­ca­dos intér­pre­tes, a saber: Éric Bru­neau ani­mando a Héli­con, el fiel criado y amigo de Calí­gula da prue­bas de gran sol­ven­cia pro­fe­sio­nal, igual­mente se dis­tin­gue Benoît Drouin-Germain como Sci­pion, el joven poeta que refleja una ambi­va­len­cia de amor y repu­dio hacia el dés­pota que ase­sinó a su padre, en tanto que Macha Limon­chik demues­tra su ver­sa­ti­li­dad de actriz encar­nando con nota­ble sen­sua­lismo a Cae­so­nia, la amante del tirano. El resto del reparto carac­te­riza con con­vic­ción al cuerpo de sena­do­res obli­ga­dos a vene­rar a Calí­gula y que final­mente ter­mi­na­rán com­plo­tando con­tra él.

La mag­ní­fica esce­no­gra­fía que Pierre-Étienne Locas con­ci­bió a nivel de dos pisos, la ilu­mi­na­ción de Erwann Ber­nar y la música de Michel Smith con­tri­bu­yen a crear la apro­piada atmós­fera escé­nica que demanda esta pieza.

Para con­cluir, cabe resal­tar la exce­lente deci­sión de Lorraine Pin­tal, la remar­ca­ble direc­tora artís­tica del TNM, en haber pro­gra­mado este gran evento tea­tral que deci­di­da­mente con­tri­buye a la riqueza cul­tu­ral de Montreal.

Ido­me­neo

POR PRI­MERA VEZ DESDE EL MET

En la undé­cima tem­po­rada de trans­mi­sión desde el MET, por pri­mera vez se podrá apre­ciar a tra­vés de las pan­ta­llas de los cines cana­dien­ses la ópera Ido­me­neo estruc­tu­rada en 3 actos con música de Mozart y libreto en ita­liano de Giam­bat­tista Varesco.

Esta pro­duc­ción que tuvo su estreno en el Tea­tro de la Corte de Munich el 29 de enero de 1781, cuando el genio de Salz­burgo recién cum­plía 25 años, es una obra maes­tra del género lírico que no ha sido difun­dida con la misma fre­cuen­cia que la mayo­ría de sus óperas. En todo caso, en los últi­mos años ha logrado ocu­par un impor­tante lugar en el reper­to­rio mozartiano.

Foto de MET

Foto de MET

Como muchas his­to­rias ins­pi­ra­das en la mito­lo­gía griega, Ido­me­neo explora las moti­va­cio­nes y emo­cio­nes del género humano cuyo des­tino escapa a su con­trol. La his­to­ria trans­cu­rre en la isla de Creta poco tiempo des­pués de la gue­rra de Troya donde se encuen­tra pri­sio­nera Ilia, una prin­cesa tro­yana que está enamo­rada de Ida­mante, su cap­tor quien es hijo de Ido­me­neo, el rey de Creta. Pron­ta­mente cunde la noti­cia de que el sobe­rano ha des­a­pa­re­cido en el mar cuando se dis­po­nía a retor­nar a su tie­rra y en con­se­cuen­cia todo el pue­blo se sume en pro­fundo dolor. Sin embargo, Ido­me­neo apa­rece en una isla desierta des­pués del nau­fra­gio y recuerda que hizo un voto al dios Nep­tuno de que si se sal­vaba sacri­fi­ca­ría al pri­mer ser humano que se encon­trara en su camino; el des­tino quiere que sea Ida­mante, la pri­mera per­sona que sale a su encuen­tro. ¿Cómo resol­ver el con­flicto moral que se le plan­tea al monarca cuando las pro­me­sas rea­li­za­das a los dio­ses siem­pre deben ser cumplidas?

Foto del MET

Foto del MET

La pro­duc­ción del Met de 1982 a cargo del des­a­pa­re­cido direc­tor escé­nico Jean Pie­rre Pon­ne­lle tuvo como pro­ta­go­nista al inol­vi­da­ble tenor Luciano Pava­rotti en el rol pro­ta­gó­nico con la direc­ción musi­cal de James Levine. En esta repo­si­ción la pro­duc­ción sigue siendo la misma del mismo modo que la esce­no­gra­fía y ves­tua­rio que tam­bién estu­vie­ron a cargo de Pon­ne­lle; con todo lo más impor­tante es que la orquesta vuelve a ser diri­gida por el extra­or­di­na­rio direc­tor emé­rito del Met. En tal sen­tido es un pla­cer tener la opor­tu­ni­dad de con­tem­plar al maes­tro Levine quien a pesar de los pro­ble­mas de salud que lo venían aque­jando en los últi­mos años, la prensa neo­yor­kina no esca­timó elo­gios por la bri­llante eje­cu­ción rea­li­zada en la pri­mera repre­sen­ta­ción de esta tem­po­rada que tuvo lugar el pasado 6 de marzo.

Esta ópera que se carac­te­riza por su rica y ela­bo­rada orques­ta­ción y por una suce­sión de bellas arias y reci­ta­ti­vos cuenta en su elenco al tenor Matt­hew Polen­zani en el rol titu­lar, la soprano Nadine Sie­rra inter­pre­tando a Ilia, la mezzo soprano Alice Coote que da vida a Idamante,y la soprano Ezsa van den Hee­ver encar­nando a la volá­til prin­cesa Elet­tra quien llegó a Creta al huyendo de Mice­nas cuando su padre, el rey Aga­mem­non, fue ase­si­nado. El reparto se com­pleta con el tenor Alan Opie asu­miendo el papel de Arbace, el con­se­jero del rey y Eric Owens pres­tando su voz al dios Nep­tuno. La direc­ción escé­nica de esta repo­si­ción es de David Kneuss, y la ilu­mi­na­ción de Gil Wechs­ler.

Ido­me­neo es can­tada en su ver­sión ori­gi­nal ita­liana con sub­tí­tu­los en inglés y será difun­dida en Canadá a tra­vés de Cine­plex, en vivo y en directo el 25 de marzo de 2017  y en dife­rido los días 6, 8 y 10 de mayo de 2017. Para cono­cer los cines cana­dien­ses que trans­mi­ti­rán la ópera y los hora­rios loca­les res­pec­ti­vos pre­sione aquí

La Magia Revive

BEAUTY AND THE BEAST. Esta­dos Uni­dos, 2017. Un film de Bill Condon

A 26 años de haber juz­gado Beauty and the Beast, el exce­lente film de ani­ma­ción musi­cal de los estu­dios Dis­ney, ahora se puede apre­ciar la misma his­to­ria con per­so­na­jes en vivo en la mag­ní­fica ver­sión de Bill Condon.

El cuento con­ce­bido por la nove­lista fran­cesa Gabrielle-Suzanne Bar­bot de Ville­neuve (1740), ya había des­per­tado el inte­rés del gran dra­ma­turgo y cineasta Jean Coc­teau que lo con­cretó en la poé­tica pelí­cula de 1946. Con todo, este film adap­tado por Evan Spi­lio­to­po­ulos, Step­hen Chbosky y Con­don adopta un carác­ter com­ple­ta­mente dife­rente al atri­buirle cier­tos ras­gos femi­nis­tas aun­que res­pe­tando la esen­cia del triunfo de la belleza inte­rior del ser humano.

Dan Stevens y Emma Watson

Dan Ste­vens y Emma Watson

Belle (Emma Wat­son) es una encan­ta­dora joven viviendo en Ville­neuve, un pequeño pue­blo fran­cés, junto a Mau­rice (Kevin Kline), su padre inven­tor. Amante de la lite­ra­tura, ella se dife­ren­cia del resto de las chi­cas de la aldea por su inquie­tud inte­lec­tual y por des­de­ñar todo lo que resulte frí­volo; es por eso que rechaza la pro­po­si­ción matri­mo­nial de Gas­tón (Luke Evans), un anti­pá­tico y nar­ci­sista machista del lugar. Cuando un día, su padre des­a­pa­rece en el bos­que, al bus­carlo ella se aven­tura en un cas­ti­llo encan­tado; allí se topa con una gale­ría de mági­cos per­so­na­jes y sobre todo con una Bes­tia (Dan Ste­vens) que ante­rior­mente había sido un ele­gante prín­cipe. Embru­jado por una maga como cas­tigo a su egoísmo y falta de pie­dad, el mal­dito hechizo sola­mente podría des­a­pa­re­cer si el prín­cipe encon­trase a alguien que lle­gase a amarlo a pesar de sus ras­gos físi­cos. La Bes­tia que retiene a su padre pro­mete libe­rarlo si Belle accede a per­ma­ne­cer como invi­tada per­ma­nente en su morada, a lo que ella ter­mina acep­tando. La con­vi­ven­cia dia­ria entre los dos hará que la chica des­cu­bra la sen­si­bi­li­dad oculta del mons­truo y que su cap­tor aprenda a apre­ciar la impor­tan­cia de la gene­ro­si­dad humana.

A tra­vés de un sen­ci­llo pero emo­tivo relato, esta bellí­sima come­dia musi­cal cau­tiva por dife­ren­tes moti­vos. En prin­ci­pio, el libreto se des­taca en gene­ral por la buena des­crip­ción de sus per­so­na­jes; desde el inicio queda bien expre­sado el carác­ter femi­nista de su pro­ta­go­nista en “Belle”, el pri­mer motivo musi­cal del film; bien deli­neada resulta la per­so­na­li­dad de su amado padre, la trans­for­ma­ción del prín­cipe en mons­truo es con­vin­cente así como la natu­ra­leza fan­fa­rrona y hueca de Gas­tón; una sola obje­ción al guión es el haber con­ver­tido a Le Fou (Josh Gad), el com­pa­ñero de Gas­ton, en un per­so­naje gay. Los per­so­na­jes del pala­cio que a causa del hechizo se encuen­tran trans­for­ma­dos en mue­bles y arte­fac­tos ani­ma­dos son ado­ra­bles; entre los mis­mos figu­ran el can­de­la­bro Lumière (Ewan McGre­gor), el vivaz reloj ambu­lante Cogs­worth (Ian McKe­llen), la tetera Mrs. Potts (Emma Thom­son), la pájara Plu­mette (Gugu Mbatha-Raw), el cla­ve­cín Maes­tro Cadenza (Stan­ley Tucci) y el arma­rio Madame Gar­de­robe (Audra McDo­nald) que ante­rior­mente había sido una famosa can­tante lírica.

No menos impor­tante es la música ori­gi­nal de Alan Men­ken y letra de Howard Ash­man, donde ade­más de la men­cio­nada can­ción “Belle” se encuen­tran otras fáci­les de tara­rear como “Be Our Guest”, “Somet­hing There”, “Gas­ton” y el leit­mo­tiv “Beauty and the Beast”; en la ver­sión actual se agre­gan tres nue­vos núme­ros a cargo de Men­ken y Tim Rice. Tanto Wat­son, Ste­vens y Evans demues­tran poseer un buen acento vocal ento­nando las canciones.

Ren­glón aparte mere­cen los extra­or­di­na­rios dise­ños de pro­duc­ción de Sarah Green­wood repro­du­ciendo entre otros esce­na­rios la aldea de Ville­neuve, el bos­que encan­tado, el pai­saje inver­nal, y el impo­nente salón de baile del pala­cio, con­for­mando un ver­da­dero pla­cer visual.

Como en el film ani­mado de 1991, aquí nue­va­mente queda refle­jada una bella román­tica his­to­ria con su men­saje de tole­ran­cia, humil­dad y res­peto al valo­rar los ver­da­de­ros sen­ti­mien­tos que se mani­fies­tan en las per­so­nas más allá de las apa­rien­cias exter­nas de sus rostros.

En suma: la magia de Beauty and the Beast vuelve a ser revi­vida en esta esplen­do­rosa ver­sión que gran­des y chi­cos dis­fru­ta­rán amplia­mente. Jorge Gut­man

Un Elo­gioso Obituario

THE LAST WORD. Esta­dos Uni­dos, 2016. Un film de Mark Pellington

Esta pelí­cula de Mark Pelling­ton imbuida de bue­nos sen­ti­mien­tos tiene como prin­ci­pal pro­pó­sito el luci­miento de la vete­rana y gran actriz Shir­ley MacLaine; sin duda, ésa es la razón que jus­ti­fica la visión de este liviano film.

Amanda Seyfried, Shirley MacLaine y Ann'Jewel Lee

Amanda Sey­fried, Shir­ley MacLaine y Ann’Jewel Lee

El guión de Stuart Ross Fink pre­senta a Harriet, una mujer octo­ge­na­ria divor­ciada viviendo soli­ta­ria­mente en Los Ánge­les, que a tra­vés de algu­nas acti­tu­des que man­tiene con el per­so­nal de su con­for­ta­ble casa da mues­tras de poseer un carác­ter difí­cil. Todo indi­ca­ría que tam­poco ella se encuen­tra con­forme con sí misma evi­den­ciando su inten­ción de sui­ci­darse aun­que sin lograrlo. Cuando leyendo las necro­ló­gi­cas de un dia­rio local encuen­tra una des­crip­ción posi­tiva en una per­sona falle­cida, ella decide tener su pro­pia nota necro­ló­gica pre­pa­rada mien­tras está con vida para que cuando se muera pueda ser bien recor­dada. Para ello se dirige al edi­tor (Tom Eve­rett Scott) de ese perió­dico soli­ci­tando la redac­ción de un elo­gia­ble obi­tua­rio de su per­sona; esa tarea es asig­nada a Anne (Amanda Sey­fried), una joven perio­dista del dia­rio espe­cia­li­zada en el tema, quien con gran reluc­tan­cia se encuen­tra obli­gada a hacerlo.

Desde el pri­mer momento, Anne sabe que ten­drá que vér­se­las con una per­sona gru­ñona e inso­por­ta­ble como lo es Harriet. En todo caso, y dis­puesta a poner manos a la obra, ella decide entre­vis­tar a un buen número de per­so­nas que la han lle­gado a cono­cer, inclu­yendo al ex marido (Phi­lip Baker Hall) de Harriet.El resul­tado no puede ser más des­alen­ta­dor cuando todos coin­ci­den en que la per­sona objeto de su obi­tua­rio es un ser deci­di­da­mente indeseable.

Lo que acon­tece des­pués se ve venir a la legua. Así la agria rela­ción entre ambas muje­res se va trans­for­mando en un vínculo agra­da­ble cuando Anne sugiere a Harriet que debe refor­mu­lar su per­so­na­li­dad empren­diendo labo­res huma­ni­ta­rias y cons­truc­ti­vas que lle­guen a des­ta­carla como un ser noble, cari­ta­tivo y altruista; en esa tarea estará invo­lu­crada Brenda (Ann’Jewel Lee), una humilde niña negra de 9 años que verá a Harrriet como su men­tora, como tam­bién su ex.marido y dis­tan­ciada hija (Anne Heche).

Si acaso el lec­tor no adopta una acti­tud dema­siado racio­nal., podrá apre­ciar cómo se pro­duce el mila­gro de que una mujer difí­cil de aguan­tar se con­vierta de la noche a la mañana en un ser amado por todos los que la rodean y que final­mente sirva de gran ins­pi­ra­ción a Anne para enca­rar un nuevo rumbo más ambi­cioso y posi­tivo en su carrera lite­ra­ria. ¿Es nece­sa­rio apun­tar que Harriet ten­drá el obi­tua­rio que tanto anhelaba?

A pesar de los abun­dan­tes este­reo­ti­pos de un guión no muy sutil y carente de sor­pre­sas, esta come­dia se deja ver por su buen reparto pero sobre todo, como se anti­cipó, por Shir­ley MacLaine; este mons­truo sagrado del cine ame­ri­cano sigue man­te­niendo su vita­li­dad, carisma y sus con­di­cio­nes de exce­lente actriz. Jorge Gut­man