Las Dos Sole­da­des de Quebec

QUE­BECMY COUN­TRY, MON PAYS. Canadá, 2016. Un film escrito y diri­gido por John Walker

Como ha ocu­rrido con muchas otras fami­lias angló­fo­nas viviendo en Que­bec, la del cineasta John Wal­ker pro­ce­dió a dejar la Belle Pro­vince hacia fines de la década del 70 para mar­char rumbo a Toronto. Ese exi­lio volun­ta­rio es el tema cen­tral de Que­bec My Coun­try, Mon Pays donde a tra­vés de este docu­men­tal Wal­ker trata de exor­ci­zar sus demo­nios inte­rio­res que lo aco­san al haber tenido que dejar Que­bec, lugar donde nació, cre­ció, echó raí­ces y aún sigue guar­dando un pro­fundo vínculo afectivo.

John Walker y Denys Arcand

John Wal­ker y Denys Arcand

De des­cen­den­cia irlan­desa y esco­cesa, Wal­ker relata cómo sus ances­tros hace 250 años vinie­ron a esta pro­vin­cia sin ima­gi­nar que pos­te­rior­mente sus hijos sen­ti­rían la nece­si­dad de dejarla. Para expli­car ese fenó­meno, el direc­tor se con­vierte en un didác­tico pro­fe­sor de his­to­ria rela­tando la evo­lu­ción de Que­bec, desde una socie­dad tra­di­cio­nal domi­nada fuer­te­mente por el pen­sa­miento oscu­ran­tista de la igle­sia, hasta con­ver­tirse a par­tir de la Revo­lu­ción Tran­quila que comenzó en la década del 60, en otra moderna, más abierta al mundo. Eso con­tri­buyó a que se pro­du­je­ran pro­fun­dos cam­bios socia­les, cul­tu­ra­les y polí­ti­cos dando como ori­gen el inicio de un movi­miento inde­pen­den­tista; al pro­pio tiempo, queda rese­ñada la apa­ri­ción de un grupo radi­cal nacio­na­lista que desató la dra­má­tica cri­sis de Octu­bre de 1970. A par­tir de enton­ces se ini­cia el éxodo de los que­be­quen­ses angló­fo­nos que con el paso del tiempo superó la cifra de medio millón de personas.

Curio­sa­mente, el rea­li­za­dor con­fiesa haberse sen­tido iden­ti­fi­cado con la aspi­ra­ción de los fran­có­fo­nos y votado en 1976 por el naciente Par­tido Que­be­cois en la medida que pre­co­ni­zaba los valo­res de jus­ti­cia social; sin embargo, pron­ta­mente que­da­ría desilu­sio­nado por las medi­das adop­ta­das exclu­yendo a los angloparlantes.

Wal­ker deja sen­tado que su visión es estric­ta­mente per­so­nal y que de nin­gún modo trata de gene­ra­li­zarla; de allí es que no todos los angló­fo­nos se han des­pla­zado como acon­te­ció con su her­mana Joanne que deci­dió que­darse en Que­bec aun­que ese hecho implicó que su fami­lia que­dase dividida.

En esta expo­si­ción inter­ca­lada con fotos y valioso mate­rial de archivo, se apre­cian las opi­nio­nes de des­ta­ca­dos inte­lec­tua­les fran­có­fo­nos, como la de los cineas­tas Denys Arcand y Jac­ques God­bout, quie­nes se refie­ren al cre­ciente nacio­na­lismo étnico que ha con­tri­buido a refor­zar la exis­ten­cia de las lla­ma­das “dos sole­da­des” que con­vi­ven sepa­ra­da­mente en la provincia.

El título que Wal­ker eli­gió para su expre­sivo e inti­mista docu­men­tal sin­te­tiza muy bien sus sen­ti­mien­tos. A pesar de que el des­tino deci­dió que viviera fuera de Que­bec, esta pro­vin­cia sigue siendo inque­bran­ta­ble­mente su tie­rra, su país, donde nin­gún otro lugar del mundo podrá reem­pla­zarlo. Jorge Gut­man

Reme­mo­rando a un Gigante del Jazz

CHA­SING TRANE: THE JOHN COL­TRANE DOCU­MEN­TARY. Esta­dos Uni­dos, 2016. Un film escrito y diri­gido por John Scheinfeld

Los aman­tes del jazz encon­tra­rán amplio mate­rial para sola­zarse con este docu­men­tal cen­trado en la figura de John Col­trane, el gran saxo­fo­nista, com­po­si­tor e inno­va­dor musi­cal del género.

John Coltrane

John Col­trane

Muerto en julio de 1967 de un cán­cer al hígado a la tem­prana edad de 40 años, Col­trane dejó un valioso legado que queda fiel­mente refle­jado en el tra­bajo rea­li­zado por el vete­rano docu­men­ta­lista John Schein­feld quien se aden­tra en su vida y obra des­ta­cando tanto sus momen­tos de glo­ria como aqué­llos más sombríos.

Nacido en Caro­lina del Norte, como un ser de raza negra su infan­cia trans­cu­rre en una época de plena segre­ga­ción racial. Cuando a los 12 años pierde a su padre, se des­plaza con su madre a Fila­del­fia donde deja su afi­ción por el cla­ri­nete para adop­tar al saxo­fón como su ins­tru­mento musi­cal. Des­pués de haber ser­vido en la Marina durante la Segunda Gue­rra, el film hace refe­ren­cia a los encuen­tros de Col­trane con el emble­má­tico Char­lie Par­ker, de quien recibe una impor­tante influen­cia. Su talento musi­cal motiva a que en 1949 Dizzy Gilles­pie lo invite a par­ti­ci­par en su con­junto; lamen­ta­ble­mente, el famoso trom­pe­tista de jazz lo aparta de su banda por­que man­te­nía una polí­tica muy estricta al no per­mi­tir que alguno de sus músi­cos tuviera adic­ción a las dro­gas. Pre­ci­sa­mente, la lucha interna de Col­trane para poder des­em­ba­ra­zarse de su toxi­co­ma­nía cons­ti­tuye uno de los aspec­tos que ape­sa­dum­bró parte de su existencia.

Des­pués de haber par­ti­ci­pado entre 1955 y 1957 como inte­grante del quin­teto de Miles Davies, vuelve a hacerlo en 1958 donde per­ma­nece hasta 1960, año en que forma su pro­pio cuar­teto musi­cal cuando ya se encuen­tra libe­rado de su dro­ga­dic­ción; es allí donde logra gran­des éxitos tanto en lo que a estric­ta­mente jazz se refiere como tam­bién efec­tuando arre­glos de algu­nos núme­ros de come­dias musi­ca­les como ocu­rrió con “My Favo­rite Things”, una de las can­cio­nes de The Sound of Music.

Entre los aspec­tos remar­ca­bles de Col­trane se des­taca el modo en que acon­te­ci­mien­tos vio­len­tos lo afec­ta­ron pro­fun­da­mente a nivel espi­ri­tual creando com­po­si­cio­nes ins­pi­ra­dos en los mis­mos. Un epi­so­dio acon­te­ció en 1963 cuando la igle­sia de Bir­mingham donde él realizó sus pri­me­ras expe­rien­cias como músico fue bom­bar­deada por terro­ris­tas racia­les; el otro momento tras­cen­dente es cuando en 1966 efec­túa un viaje a Naga­saki donde queda muy impre­sio­nado al visi­tar el lugar donde la terri­ble bomba ató­mica del 9 de agosto 1945 diezmó a la ciu­dad y a casi toda su población.

El rea­li­za­dor tuvo opor­tu­ni­dad de inter­ca­lar en el film las pala­bras de Col­trane vol­ca­das en entre­vis­tas y notas publi­ca­das a tra­vés de la lec­tura rea­li­zada por la cálida voz del actor Den­zel Washing­ton. Schein­feld pudo incor­po­rar impor­tante mate­rial de archivo pro­ve­niente del Cen­tro de Archivo del Museo de His­to­ria Natu­ral de Esta­dos Uni­dos como así tam­bién del Museo de His­to­ria de Osaka.

El docu­men­tal igual­mente se enri­quece con fil­mes fami­lia­res no cono­ci­dos hasta el pre­sente, extrac­tos de algu­nos de sus con­cier­tos y fun­da­men­tal­mente con el valioso aporte rea­li­zado por un con­si­de­ra­ble número de entre­vis­ta­dos que directa o indi­rec­ta­mente han estado vin­cu­la­dos con el artista. Entre quie­nes han ver­tido sus comen­ta­rios se encuen­tran miem­bros de su fami­lia inclu­yendo a su que­rida hijas­tra y sus tres hijos, des­ta­ca­das figu­ras legen­da­rias como Benny Gol­son, Jimmy Heath, Sonny Rollins, Reg­gie Work­man y el pia­nista McCoy Tiner que había for­mado parte de su cuar­teto, el gran inte­lec­tual y filó­sofo Cor­nel West, el renom­brado saxo­fo­nista Wayne Shor­ter, repre­sen­tan­tes emble­má­ti­cos del rock como John Dens­more, el popu­lar gui­ta­rrista mexi­cano Car­los San­tana, así como los res­pe­ta­dos crí­ti­cos de jazz Ben Ratliff y Ash­ley Kahn. Un gran apa­sio­nado del saxo­fo­nista es el ex Pre­si­dente Clin­ton quien en sus comen­ta­rios com­para su genia­li­dad con la de Picasso con la dife­ren­cia que lo logrado por el músico ha sido en un período de vida mucho más redu­cido que la del inmor­tal pin­tor malagueño.

Lo impor­tante de este nota­ble docu­men­tal, muy bien narrado y efi­caz­mente edi­tado, es que a tra­vés del mismo los jóve­nes de esta gene­ra­ción no muy fami­lia­ri­za­dos con Col­trane pue­dan tener acceso a su música y com­pren­der por­qué es con­si­de­rado un gigante del jazz. Jorge Gut­man

Trans­mi­sio­nes desde el Bolshoi

TEM­PO­RADA 2017 – 2018 DEL BALLET BOLSHOI

En su octava tem­po­rada de trans­mi­sio­nes desde Moscú, el Ballet Bols­hoi ha selec­cio­nado ocho remar­ca­bles pro­duc­cio­nes a cargo de exce­len­tes coreó­gra­fos y mag­ní­fi­cos bai­la­ri­nes que el público cana­diense ten­drá la oca­sión de apre­ciar en la gran pan­ta­lla de los cines desde octu­bre de 2017 hasta junio de 2018.

BALLET BOLSHOI (Afiche de Temporada 2017-2018)

La lista incluye los siguien­tes títulos:

LE COR­SAIRE.

La tem­po­rada se inau­gura con este popu­lar ballet coreo­gra­fiado por el acla­mado artista Ale­xei Rat­manskyEl Cor­sa­rio cons­ti­tuye una de las obras más cele­bra­das del reper­to­rio de esta com­pa­ñía cuya trama per­mite el luci­miento de los pri­me­ros bai­la­ri­nes como así tam­bién del com­pleto cuerpo de baile.

Trans­mi­sión: en directo el 22 de octu­bre de 2017.

THE TAMING OF THE SHREW

Jean-Christophe Mai­llot, el des­ta­cado coreó­grafo fran­cés, ha tras­la­dado a la danza la diver­tida come­dia de Sha­kes­peare. Los des­ta­ca­dos bai­la­ri­nes Eta­ke­rina Kry­sa­nova y Vla­dis­lav Lan­tra­tov cubren los roles de la tem­pes­tuosa Kat­ha­rina y del tem­pe­ra­men­tal Petru­chio en esta entre­te­nida producción.

Trans­mi­sión: el 19 de noviem­bre de 2017

THE NUT­CRA­CKER

Este clá­sico ballet con la mara­vi­llosa música de Tchai­kovsky es una tra­di­ción navi­deña des­ti­nada a la fami­lia en su con­junto. El Bols­hoi ha sabido trans­mi­tir el encanto y la magia de este bello cuento de hadas donde en la media­no­che de la Noche­buena la pequeña Marie ve cómo su cas­ca­nue­ces de madera se trans­forma en un apuesto prín­cipe y pron­ta­mente todos sus otros jugue­tes igual­mente van cobrando vida.

Trans­mi­sión: el 10 de diciem­bre de 2017

ROMEO AND JULIET

La his­to­ria de los aman­tes de Verona es objeto de una nueva pro­duc­ción en la visión de Ale­xei Rat­mansky. El balle­tó­mano podrá dis­fru­tar la tra­ge­dia román­tica de Sha­kes­peare con música de Pro­ko­fiev brin­dada por los bai­la­ri­nes de esta pres­ti­giosa compañía.

Trans­mi­sión: en directo, el 21 de enero de 2018.

THE LADY OF THE CAMELLIAS

La popu­lar novela de Ale­jan­dro Dumas hijo es revi­vida con la coreo­gra­fía de John Neu­meier. Con la música de Cho­pin, la renom­brada bai­la­rina Svetlana Zakha­rova anima a Mar­gue­rite Gau­tier como la frí­vola cor­te­sana que busca amor y reden­ción en los bra­zos del joven Armand. El mon­taje de esta pro­duc­ción alcanza una gran tex­tura emo­cio­nal y dra­má­tica en la inter­pre­ta­ción des­ple­gada por los bai­la­ri­nes del Bolshoi.

Trans­mi­sión: el 4 de febrero de .2018

THE FLA­MES OF PARIS

En base a frag­men­tos pre­ser­va­dos de la coreo­gra­fía ori­gi­nal de Vasily Vai­no­nen, nue­va­mente se mani­fiesta la maes­tría del coreó­grafo Ale­xei Rat­mansky al lograr que los pro­di­gio­sos bai­la­ri­nes del Bols­hoi vuel­quen su vir­tuo­sismo en esta joya de la danza clá­sica que trans­cu­rre durante la Revo­lu­ción Fran­cesa. La música es de Boris Asafyev.

Trans­mi­sión: en directo, el 4 de marzo de 2018

GISE­LLE

Con la música de Adolphe Adam y la exce­lente coreo­gra­fía de Yuri Gri­go­ro­vich, el Bols­hoi ha logrado emo­cio­nar a audien­cias de dis­tin­tas gene­ra­cio­nes en más de 150 años. La his­to­ria de Gise­lle que muere cuando se entera que su amando Albre­cht es pro­me­tido a otra mujer es inter­pre­tada cen­tral­mente por Svetlana Zakha­rova y Ser­gei Polu­nin; el elenco se com­pleta con la par­ti­ci­pa­ción de Eka­te­rina Shi­pu­lina y Denis Savin y el Cuerpo de Baile de la compañía.

Trans­mi­sión: el 8 de abril de 2018

COP­PÉ­LIA

Este ballet de irre­sis­ti­ble humor que trans­cu­rre en una aldea donde viven, entre otros, la pícara Swa­nilda, su novio Franz y el jugue­tero Cop­pe­lius, sigue siendo uno de los más famo­sos del reper­to­rio tra­di­cio­nal de la danza. Estre­nado en 1870 en la Ópera de Paris con la coreo­gra­fía de Art­hur Saint-Leom y música de Léo Deli­bes, aquí es objeto de una impor­tante recons­truc­ción por parte del coreó­grafo de Ser­gei Vikha­rev.

Trans­mi­sión: en directo, el 10 de junio de 2018.

La difu­sión de los ballets men­cio­na­dos a tra­vés de Canadá serán efec­tua­dos en las pan­ta­llas de los cines de Cine­plex. Para infor­ma­ción adi­cio­nal pre­sione aquí 

Las Sedu­ci­das

THE BEGUI­LED. Esta­dos Uni­dos, 2017. Un film diri­gido por Sofia Coppola

Sofia Cop­pola ha sido galar­do­nada con el pre­mio a la direc­ción en el reciente Fes­ti­val de Can­nes por The Begui­led y se puede ade­lan­tar que la dis­tin­ción es muy mere­cida. Con nota­ble sen­si­bi­li­dad, la rea­li­za­dora brinda una ver­sión femi­nista de la novela The Pain­ted Devil de Tho­mas P. Culli­nan publi­cada en 1966, que ya había sido objeto de un tra­ta­miento cine­ma­to­grá­fico en 1971 bajo la direc­ción de Don Sie­gel. Cier­ta­mente sur­gi­rán com­pa­ra­cio­nes inevi­ta­bles para quie­nes hayan visto el film ori­gi­nal, pero lo que aquí importa es juz­gar la ver­sión actual por sus pro­pios méri­tos; en tal sen­tido Cop­pola ha sabido crear un relato dotado de una acer­tada ten­sión sexual que per­ma­nece cons­tante hasta su última escena.

Kirsten Dunst y Colin Farrel

Kirs­ten Dunst y Colin Farrell

La acción trans­cu­rre en el estado de Vir­gi­nia en 1864, tres años des­pués de haber comen­zado la Gue­rra de Sece­sión. Enclaus­trada en un denso bos­que se haya una man­sión que alberga un semi­na­rio para seño­ri­tas diri­gido por la señora Martha (Nicole Kid­man), donde Edwina (Kirs­ten Dunst) es la maes­tra de cinco alum­nas inte­gra­das por tres ado­les­cen­tes y dos meno­res. La trama se ini­cia cuando la pequeña Amy (Oona Lau­rence) reco­giendo cham­pi­ño­nes en el bos­que, des­cu­bre a John McBur­ney (Colin Farrell), un sol­dado de la unión que se halla mal herido. A pesar del riesgo incu­rrido en ofre­cer ayuda a alguien per­te­ne­ciente al ejér­cito del norte, Martha decide apia­darse de él ofre­cién­dole hos­pi­ta­li­dad en su escuela hasta que su pierna seria­mente infec­tada logre recuperarse.

La pri­mera parte del relato ilus­tra mag­ní­fi­ca­mente la forma en que John altera la nor­ma­li­dad impe­rante hasta ese momento en un ambiente carac­te­ri­zado por la dis­ci­plina, los bue­nos moda­les y un com­por­ta­miento pare­cido en cierto modo al de las mon­jas viviendo en un con­vento. La acti­tud de las muje­res comienza a modi­fi­carse gra­dual­mente por la pre­sen­cia de este hom­bre que siendo dueño de indu­da­ble mas­cu­li­ni­dad les hará des­li­garse de su sexua­li­dad repri­mida. Esa acti­tud se mani­fiesta fun­da­men­tal­mente en el sen­ti­miento de John por Edwina donde ella no puede ocul­tar la sen­si­ble emo­ción que él le pro­duce; asi­mismo, a pesar de la solem­ni­dad de Martha, su ros­tro delata su con­te­nida per­tur­ba­ción cuando está curando sus heri­das, en tanto que la ado­les­cente Ali­cia (Elle Fan­ning) ter­mina sedu­cién­dolo. De esta manera, la duda y recelo ini­cial pro­vo­cada por John se con­vierte en ines­pe­rada atrac­ción. Por su parte, él que es cons­ciente del mag­ne­tismo que des­pierta en sus anfi­trio­nas sabe muy bien que su segu­ri­dad depende de ellas y por lo tanto su poder de seduc­ción debe mane­jarlo cautelosamente.

La segunda parte de esta his­to­ria adquiere un giro ines­pe­rado que no es pru­dente reve­lar salvo anti­ci­par que Cop­pola ha sabido crear una atmós­fera car­gada de eró­tica ansie­dad con un nivel de sus­penso muy bien logrado en su tramo final.

La rea­li­za­dora ofrece un film rea­li­zado inte­li­gen­te­mente donde ha sabido inter­ca­lar los diá­lo­gos del relato con expre­si­vos silen­cios ali­men­ta­dos con ges­tos y mira­das que des­cri­ben satis­fac­to­ria­mente la natu­ra­leza de sus per­so­na­jes y la pasión que los ani­man. En tal sen­tido el tra­bajo del elenco es exce­lente en lo que a Kid­man, Dunst y Fan­ning se refiere; en cuanto a Farrell, su desem­peño no llega a des­ta­carse por las limi­ta­cio­nes que el guión le ofrece aun­que de nin­gún modo desentona.

Final­mente, la direc­tora merece igual­mente elo­gios por la ele­gan­cia for­mal del film agra­ciado por la mag­ní­fica foto­gra­fía que obtuvo de Phi­lippe Le Sourd y de los dise­ños de pro­duc­ción de Anne Ross. Queda como balance un bello film que sedu­cirá a una audien­cia selec­tiva. Jorge Gut­man

La Odi­sea de una Fami­lia Judía

UN SAC DE BILLES / A BAG OF MAR­BLES. France-Canadá, 2017. Un film de Chris­tian Duguay

Des­pués de haber sido fil­mada en 1975 por Jac­ques Doi­llon, la con­mo­ve­dora novela auto­bio­grá­fica Un Sac de Billes de Joseph Joffo publi­cada en 1973 es objeto de un nuevo tra­ta­miento por parte del direc­tor cana­diense Chris­tian Duguay. El nove­lista fran­cés se había basado en su expe­rien­cia cuando como niño judío en la Fran­cia ocu­pada por los ale­ma­nes en la Segunda Gue­rra huyó de París con su her­mano para esca­par de la per­se­cu­ción nazi; en este caso, la adap­ta­ción rea­li­zada por Duguay y Benoît Gui­chard es muy con­vin­cente al trans­mi­tir cabal­mente los sin­sa­bo­res refle­ja­dos por Joffo en su libro.

Batyste Fleurial, Patrick Bruel y Dorian Le Clech

Batyste Fleu­rial, Patrick Bruel y Dorian Le Clech

La acción comienza en París en 1942, período en que la ciu­dad se encuen­tra bajo la ocu­pa­ción ale­mana. Allí vive el matri­mo­nio judío inte­grado por el pelu­quero Roman Joffo (Patrick Bruel) y su esposa Anna (Elza Zyl­bers­tein) con sus dos hijos meno­res, Joseph (Dorian Le Clech) y Mau­rice (Batyste Fleu­rial), de 10 y 12 años res­pec­ti­va­mente y sus dos hijos mayo­res Henry (César Dom­boy) y Albert (Ilian Ber­gara). En la medida en que la situa­ción se agrava día a día para quien es judío, Henry y Albert par­ten para Niza que por el momento cons­ti­tuye una zona libre de nazis y la vida es más tran­quila bajo la auto­ri­dad con­ci­lia­dora de las tro­pas ita­lia­nas allí apos­ta­das. Por su parte cuando Joseph y Mau­rice son gol­pea­dos por sus com­pa­ñe­ros en la escuela a la que asis­ten y están obli­ga­dos a usar la estre­lla ama­ri­lla con la ins­crip­ción de “judío”, Roman con­si­dera que el resto de la fami­lia tam­bién debe dejar inme­dia­ta­mente París y tras­la­darse a la Riviera fran­cesa; a fin de no des­per­tar sos­pe­chas, el padre con­si­dera que los niños via­jen separadamente.

El tra­yecto de los chi­cos no está exento de peli­gros donde casi se encuen­tran a punto de ser cap­tu­ra­dos por los ale­ma­nes pero con la suerte a su favor logran sal­var los obs­tácu­los. Al arri­bar a Niza, donde se pro­duce el reen­cuen­tro de todos los miem­bros de la fami­lia, sobre­viene la calma aun­que por breve tiempo; así, tres meses des­pués cuando Mus­so­lini es arres­tado, las fuer­zas nazis lle­gan al lugar. Eso motiva a que nue­va­mente la fami­lia se dis­gre­gue y que Joseph y Mau­rice se vean obli­ga­dos a sepa­rarse de sus padres y her­ma­nos mayo­res, com­par­tiendo solos la triste aven­tura de supervivencia.

Cen­trando la aten­ción en estos preado­les­cen­tes, puede obser­varse cómo los momen­tos de natu­ral des­preo­cu­pa­ción pro­pios de la edad y la cama­ra­de­ría que los une los con­vier­ten en seres vul­ne­ra­bles cuando van tomando con­cien­cia de la situa­ción de peli­gro que van atra­ve­sando, sobre todo cuando lle­gan a ser dete­ni­dos por los nazis y para ocul­tar su ori­gen seña­lan que son arge­li­nos; a pesar de que no logran con­ven­cer a sus cap­to­res, la buena volun­tad de un médico que los exa­mina (Chris­tian Cla­vier) y la gran nobleza de un cura local per­mi­ten que ambos sean liberados.

Si bien el tema basado en hechos reales se presta para que el relato pueda con­ver­tirse en un melo­drama lacri­mó­geno, el rea­li­za­dor sin acu­dir a gol­pes bajos demues­tra ser un muy buen narra­dor. Así pri­vi­le­giando el vínculo humano y resal­tando el amor de la fami­lia, logra plas­mar una his­to­ria muy emo­tiva que se evi­den­cia en varias secuen­cias; así, resulta con­mo­ve­dora la escena en que Roman ordena a sus hijos que nie­guen ter­mi­nan­te­mente su iden­ti­dad judía frente a ter­ce­ros, o bien aque­lla otra que se pro­duce en el momento de la separación.

La inter­pre­ta­ción es exce­lente; comen­zando por Bruel quien des­tila una arro­lla­dora huma­ni­dad en la com­po­si­ción de su per­so­naje. En todo caso, el film per­te­nece a los meno­res y en tal sen­tido Le Clech asu­miendo el rol pro­ta­gó­nico de Joseph des­lum­bra por la forma en que su per­so­naje refleja sus sen­ti­mien­tos que alcanza su cli­max en la escena final donde nadie puede per­ma­ne­cer indi­fe­rente con­tem­plando su actua­ción; a su lado, igual­mente se des­taca Fleu­rial. Sin pre­via expe­rien­cia acto­ral, ambos jóve­nes intér­pre­tes ofre­cen una sober­bia com­po­si­ción de los dos her­ma­nos, trans­mi­tiendo el fuerte vínculo fra­ter­nal, la soli­da­ri­dad exis­tente entre ellos y las emo­cio­nes que viven con­tem­plando la vio­len­cia de una gue­rra de la cual tra­tan de escapar.

Obser­vando este film cabe la pre­gunta si acaso se jus­ti­fica mos­trar una vez más los horro­res del nazismo. Teniendo en cuenta que lamen­ta­ble­mente la exclu­sión y el racismo no han des­a­pa­re­cido por com­pleto, esta nueva ver­sión ver­tida con nobleza y hones­ti­dad se jus­ti­fica para que los jóve­nes de la actual gene­ra­ción ten­gan una clara idea de lo que sig­ni­ficó el Holo­causto, una de las tra­ge­dias más gran­des en la his­to­ria de la huma­ni­dad. Jorge Gut­man