Ladies Mor­ning Musi­cal Club

126 AÑOS AL SER­VI­CIO DE LA MUSICA CLASICA

Ladies Mor­ning Musi­cal Club (LMMC), la decana de las orga­ni­za­cio­nes musi­ca­les de Canadá, ini­cia su cen­té­simo vigé­sima sexta tem­po­rada con la pre­sen­ta­ción de dos impor­tan­tes conciertos.

En el pri­mero de los mis­mos par­ti­ci­pará el Trío Mon­trose for­mado en 2013 e inte­grado por el vio­lil­nista cana­diense Mar­tin Bea­ver, el vio­lon­che­lista bri­tá­nico Clive Greens­mith y el pia­nista cana­diense Jon Kimura Par­ker.

La repu­tación del Trío quedó rápi­da­mente esta­ble­cida por el nivel de cali­dad evi­den­ciado en los con­cier­tos ofre­ci­dos en Canadá y Esta­dos Uni­dos. El vio­li­nista y el vio­lon­che­lista son anti­guos miem­bros del renom­brado Cuar­teto de Cuer­das de Tokyo. Bea­ver, quien fuera lau­reado en los con­cur­sos inter­na­cio­na­les de Mon­treal, India­ná­po­lis y el Reina Eli­za­beth de Bél­gica donde obtuvo una meda­lla de plata, es actual­mente pro­fe­sor de vio­lín y co-director del pro­grama de música de cámara de la Col­burn School de Los Ánge­les. Greens­mith, ha sido el prin­ci­pal vio­lon­che­lista en la Royal Phil­har­mo­nic Orches­tra de Lon­dres y es igual­mente pro­fe­sor en la Col­burn School a la vez que par­ti­cipa como solista con diver­sas orques­tas inter­na­cio­na­les así como músico cama­rista. Por su parte Kimura Par­ker ha rea­li­zado pre­sen­ta­cio­nes para la Reina Eli­za­beth II y para los Pri­me­ros Minis­tros de Canadá y Japon; él es el direc­tor artís­tico del Fes­ti­val de Música de Cámara de la isla de Orcas y pro­fe­sor de piano de la Escuela Shep­herd de Música de la Uni­ver­si­dad Rice de Houston.

El con­cierto ten­drá lugar el 10 de sep­tiem­bre (15h30) con un pro­grama inte­grado por el Trío en Mi bemol mayor de Haydn, el Trío en Mi menor, opus 67 de Shos­ta­ko­vich y el Trío N° 1 en Re menor, opus 32 de Arensky.

El siguiente con­cierto de LMMC con­tará con la pre­sen­cia del exi­mio pia­nista cana­diense André Laplante quien es con­si­de­rado como uno de los gran­des román­ti­cos vir­tuo­sos del piano. Él ha obte­nido pre­mios en la Com­pe­ten­cia de Syd­ney, Long-Thibaud y en el renom­brado Con­curso Inter­na­cio­nal Tchai­kovsky de Moscú. En 2005, Laplante fue nom­brado Ofi­cial de la Orden de Canadá; en 2010 fue dis­tin­guido con el Pre­mio Opus por el mejor con­cierto de ese año. En su cali­dad de solista invi­tado, efec­tuó acla­ma­das giras en Europa y Nor­te­amé­rica. Cuenta con nume­ro­sos regis­tros dis­co­grá­fi­cos, con­sa­gra­dos a la música de Ravel, Grieg, Liszt, Brahms, Rach­ma­ni­noff y Jac­ques Hétu.

En su sép­tima pre­sen­ta­ción para LMMC, el talen­toso músico ofre­cerá el 1 de octu­bre (15h30) un reci­tal inter­pre­tando el Rondo en La menor de Mozart, la Sonata en La mayor de Schu­bert, Funé­rai­lles, S. 173 N° 7 de Liszt y la Sonata en Fa menor, Opus 5 de Brahms.

Los dos con­cier­tos se efec­tua­rán en la Sala Pollack de la Uni­ver­si­dad McGill. Para infor­ma­ción adi­cio­nal pre­sione aquí 

Musica Came­rata Montreal

PRI­MER CON­CIERTO DE LA TEM­PO­RADA OFICIAL

En pocos días más la agru­pa­ción Musica Came­rata Mon­tréal, uno de los pri­me­ros con­jun­tos de música de cámara de Canadá, comen­zará su cua­dra­gé­sima octava tem­po­rada 2017 – 2018. El cele­brado grupo musi­cal, reco­no­cido por la alta cali­dad de las inter­pre­ta­cio­nes de su vasto reper­to­rio inte­grado por obras com­pues­tas desde el siglo XVIII hasta el actual, con­tará para este pri­mer con­cierto con Berta Rose­nohl como pia­nista, el vio­li­nista y direc­tor del con­junto Luis Grin­hauz, el vio­lista Vic­tor Fournelle-Blain y el vio­lon­che­lista Bruno Tobon.

Foto de Tonino Terenzi

El pro­grama inti­tu­lado “Dos Gran­des Obras Maes­tras del Roman­ti­cismo” comen­zará con la eje­cu­ción del Cuar­teto N° 2 en La mayor op. 26 para Piano, Vio­lín, Viola y Vio­lon­chelo de Johan­nes Brahms (1833 – 1897).

Si bien este gran com­po­si­tor es prin­ci­pal­mente admi­rado por su extra­or­di­na­ria crea­ción sin­fó­nica, inclu­yendo entre otras remar­ca­bles com­po­si­cio­nes sus cua­tro sin­fo­nías, dos con­cier­tos de piano, el con­cierto para vio­lín y el doble con­cierto para vio­lín y vio­lon­chelo, no menos cierto es que igual­mente es con­si­de­rado como uno de los auto­res más impor­tan­tes de música de cámara, género en el que se des­tacó desde sus pri­me­ros años de músico. Entre sus crea­cio­nes más nota­bles se encuen­tra el pre­sente cuar­teto para piano y cuer­das donde evi­den­cia una gran ampli­tud y com­ple­ji­dad de ideas con cierta influen­cia de Franz Schu­bert. Com­ple­tado en 1861, fue recién en 1863 que el público llegó a cono­cerlo en la eje­cu­ción rea­li­zada por el Cuar­teto Hell­mes­ber­ger donde Brahms eje­cutó la parte de piano.

De una dura­ción apro­xi­mada de 50 minu­tos, esta bella com­po­si­ción es la más larga de las obras de música de cámara con­ce­bi­das por Brahms. Está con­for­mada por cua­tro movi­mien­tos: Alle­gro non troppo; Poco Ada­gio; Scherzo: Poco Alle­gro y Finale: Allegro.

La velada con­cluirá con el Cuar­teto N 1 en Do menor op. 15, para Piano, Vio­lín, Viola y Vio­lon­chelo de Gabriel Fauré (1845 – 1924).

Este com­po­si­tor, peda­gogo, orga­nista y pia­nista fran­cés es con­si­de­rado como uno de los más des­ta­ca­dos de su gene­ra­ción donde su estilo musi­cal influyó a muchos com­po­si­to­res del siglo XX. Aun­que la com­po­si­ción orques­tal no llegó a intere­sarle dema­siado, Fauré ha con­ce­bido algu­nas obras rele­van­tes como lo son las sui­tes Mas­ques et ber­ga­mas­ques y la música inci­den­tal para Pelléas et Méli­sande. No menos remar­ca­ble es su Réquiem en Re menor, op. 48 que es una de las más popu­la­res misas de réquiem, como así tam­bién sus cele­bra­das can­cio­nes para voz y piano. A todo ello es nece­sa­rio des­ta­car su impor­tante con­tri­bu­ción en la música de cámara donde el cuar­teto que eje­cu­tará Musica Came­rata es uno de los más conocidos.

Esta obra fue ter­mi­nada en 1879 y revi­sada en 1883 con una modi­fi­ca­ción com­pleta en su parte final. La pri­mera eje­cu­ción en su ver­sión ori­gi­nal tuvo lugar en febrero de 1880. La com­po­si­ción sigue el cri­te­rio con­ven­cio­nal del género estando estruc­tu­rado en cua­tro movi­mien­tos. El pri­mero de los mis­mos es Alle­gro molto mode­rato que adopta la forma de sonata; le sigue el Scherzo, Alle­gro vivo; el ter­cero es un lento Ada­gio y el cuarto movi­miento es un ani­mado Alle­gro molto.

El con­cierto ten­drá lugar en la aco­ge­dora sala de la Cha­pe­lle his­to­ri­que du bon pas­teur (100, Sher­brooke St. E) que se carac­te­riza por su exce­lente acús­tica. La cita es para el sábado 16 de sep­tiem­bre a las 18h. Para infor­ma­ción adi­cio­nal inclu­yendo la reserva de entra­das se puede visi­tar el sitio www.cameratamontreal.com y/o tele­fó­ni­ca­mente en el (514) 489‑8713.

Un Drama Pasional

TOSCA

L’Opéra de Mon­treal inau­gura la tri­gé­sima octava tem­po­rada con Tosca, la gran crea­ción lírica de Gia­como Puc­cini y libreto en ita­liano de Luigi Illica y Giu­seppe Gia­cosa, basado en la pieza tea­tral La Tosca de Vic­to­rien Sar­dou que fue estre­nada en Roma en enero de 1900.

Esta ópera donde se entre­mez­clan el amor, los celos y las intri­gas polí­ti­cas den­tro de un clima de per­ma­nente ten­sión, es con­si­de­rada como una de las más repre­sen­ta­ti­vas del reper­to­rio verista ita­liano por su inten­si­dad dra­má­tica y riqueza musi­cal. Como drama, a tra­vés de sus per­so­na­jes mag­ní­fi­ca­mente deli­nea­dos, se hallan pre­sen­tes los sen­ti­mien­tos del amor, los celos y las intri­gas polí­ti­cas den­tro de un marco de cons­tante ten­sión. Musi­cal­mente, con­tri­bu­yendo a des­ta­car al drama en pri­mer plano, con­tiene algu­nas de las arias más her­mo­sas con­ce­bi­das por Puc­cini, donde entre las mis­mas se encuen­tran Vissi d’arte y E luce­van.

La pre­sente ver­sión es una copro­duc­ción de la ODM y la Opera de Cin­cin­nati adop­tando una fac­tura clá­sica que revive el con­texto y los luga­res his­tó­ri­cos de la Roma de 1800, época en la que trans­cu­rre. En una breve sinop­sis se puede anti­ci­par que la his­to­ria enfoca a la can­tante Flo­ria Tosca que es la amante del pin­tor Mario Cava­ra­dossi, cóm­plice del fugi­tivo Cesare Ange­lotti, el ex cón­sul de Roma. Scar­pia, el jefe de poli­cía que siente una gran pasión por Tosca y a su vez trata de ubi­car a Ange­lotti, arresta a Cava­ra­dossi. Sin embargo, Scar­pia chan­ta­jea a Tosca seña­lán­dole que libe­rara a Cava­ra­dossi si ella llega a corres­pon­der sus sen­ti­mien­tos. La apa­rente con­for­mi­dad de Tosca para sal­var a su amante de ser fusi­lado, pre­ci­pi­tará los acon­te­ci­mien­tos hasta desem­bo­car en un trá­gico final.

Andrew Nie­na­ber

La puesta en escena corres­ponde a Andrew Nie­na­ber, una rele­vante per­so­na­li­dad artís­tica en Esta­dos Uni­dos, quien se carac­te­riza por su gran fineza y por los minu­cio­sos deta­lles reque­ri­dos en mate­ria de direc­ción escé­nica. El elenco está inte­grado por la soprano ame­ri­cana Melody Moore quien retorna a la ODM des­pués de su emo­tiva inter­pre­ta­ción rea­li­zada en Madame But­ter­fly; ella dará vida a la cele­brada can­tante Flo­ria Tosca. El tenor chi­leno Gian­carlo Mon­salve, haciendo su debut para la com­pa­ñía, será su amante Mario Cava­ra­dossi. Ambos esta­rán rodea­dos, por el barí­tono cana­diense Gre­gory Dahl quien ani­mará al sinies­tro jefe de poli­cía Scar­pia, el bajo ame­ri­cano Vale­rian Ruminsky en el rol del Sacris­tán, y el barí­tono cana­diense Patrick Mallette como Cesare Ange­lotti. En otros pape­les par­ti­ci­pan Rocco Rupolo, Nat­han Keoughan, Max Van Wyck y Chel­sea Rus.

Melody Moore

La esce­no­gra­fía y ves­tua­rio es de Robert Perd­ziola en tanto que la ilu­mi­na­ción es res­pon­sa­bi­li­dad de Tho­mas C. Haze. La Orquesta Metro­po­li­tana y el Coro de la Opera de Mon­treal (pre­pa­rado por Claude Webs­ter) serán diri­gi­dos por el maes­tro ita­liano Giu­seppe Gra­zioli.

Gian­carlo Monsalve

El drama trá­gico de Puc­cini estruc­tu­rado en 3 actos será can­tado en ita­liano con sobre­tí­tuos en fran­cés e inglés. Las repre­sen­ta­cio­nes ten­drán lugar en la sala Wil­frid Pelle­tier de la Place des Arts, los días 16, 19, 21 y 23 de sep­tiem­bre de 2017.

Para­le­la­mente con esta pro­duc­ción, y con carác­ter gra­tuito, la com­pa­ñía sale de sus muros para hablar de ópera en el ciclo deno­mi­nado “Par­lons Opéra” Así, en una nueva serie de ini­cia­ción a las óperas que se pre­sen­ta­rán en la tem­po­rada, el des­ta­cado musi­có­logo Pie­rre Vachon, en com­pa­ñia de un pia­nista y de can­tan­tes, diser­tará sobre Tosca en un encuen­tro con el público asis­tente que ten­drá lugar el 10 de sep­tiem­bre (10h30) en Vic­to­ria Hall en idioma inglés y el mismo día (14h) en el Audi­to­rio de la Gran Biblio­teca de Mon­treal en francés.

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Una Nueva Tem­po­rada de la OSM

LA SIN­FO­NÍA N° 8 DE MAHLER

Des­pués del extra­or­di­na­rio ciclo esti­val des­ple­gado por la Orquesta Sin­fó­nica de Mon­treal, donde se des­taca el récord de asis­ten­cia de 65 mil espec­ta­do­res a la sexta edi­ción de La Virée Clas­si­que así como los nume­ro­sos con­cier­tos gra­tui­tos ofre­ci­dos en 5 par­ques de Mon­treal, la orquesta ini­cia la nueva tem­po­rada 2017 – 2018 con reno­vada energía.

Gus­tav Mahler

En su duo­dé­cimo año que se encuen­tra al frente de la Orquesta Sin­fó­nica de Mon­treal como direc­tor musi­cal, Kent Nagano eje­cu­tará la majes­tuosa Sin­fo­nía N° 8 de Mah­ler en el pro­grama inau­gu­ral. El gran com­po­si­tor bohemio-austríaco, creó esta monu­men­tal obra “Sin­fo­nía de los mil” en 1908-09 en momen­tos crí­ti­cos de su exis­ten­cia, al haber per­dido a su hijo, renun­ciado a la direc­ción de la Opera de Viena y haber sido pro­nos­ti­cado por los médi­cos que no le res­taba mucho tiempo de vida. Es así que en esta obra vuelca todo su dolor y gran­des desen­can­tos aun­que al pro­pio tiempo logra superar­los a tra­vés de su fe en la comu­ni­ca­ción entre los hom­bres y su capa­ci­dad de ele­varse hacia el “otro mundo”. La sin­fo­nía requiere una orquesta inmensa, ocho solis­tas can­tan­tes, un doble coro ade­más de un coro infantil.

Kent Nagano

Esta com­po­si­ción se divide en dos par­tes donde en ambas inter­vie­nen los can­tan­tes y es así que por esa razón esta sin­fo­nía ha sido con­si­de­rada como un ora­to­rio carac­te­ri­zado por sus her­mo­sas melo­días, gran nobleza y con­si­de­ra­ble fuerza expresiva.

Sara Wege­ner

Para este pri­mer pro­grama la OSM ha deci­dido recu­rrir a todos los medios nece­sa­rios para tra­du­cir la ambi­ción de Mah­ler de lograr una obra gran­di­lo­cuente en donde el uni­verso entero “suene y resuene”. Con­se­cuen­te­mente, la orquesta estará inte­grada por 118 músi­cos, el Coro de la OSM bajo la direc­ción de Andrew Megill, el coro de niños de la agru­pa­ción Petit Chan­te­urs du Mont-Royal diri­gido por Andrew Gray y la par­ti­ci­pa­ción espe­cial de los solis­tas can­tan­tes, a saber: Aline Kutan (soprano), Sarah Wege­ner (soprano), Cami­lla Tilling (soprano), Ally­son McHardy (mezzo soprano), Marie-Nicole Lemieux (mezzo soprano), Michael Schade (tenor), Rus­sell Braun (barí­tono) y David Stef­fens (bajo).

Marie-Nicole Lemieux

La Sin­fo­nía N° 8 será eje­cu­tada el 19 de Sep­tiem­bre (19h00) y vol­verá a ser diri­gida por el maes­tro Nagano el 21 de Sep­tiem­bre (20h).

El segundo pro­grama del mes ten­drá lugar los días 26 y 27 de Sep­tiem­bre (20h) inau­gu­rando la serie OSM POP. Para tal oca­sión par­ti­ci­pará la banda cana­diense de música rock Half Moon Run inte­grada por Devon Por­tielje, Dylan Phi­llips, Con­ner Molan­dere e Isaac Symonds. Desde el lan­za­miento de su pri­mer álbum en 2012 este cno­junto ha logrado la adhe­sión del público ame­ri­cano, euro­peo y aus­tra­liano con sus melo­días hábil­mente ela­bo­ra­das. El maes­tro Simon Leclerc es el orques­ta­dor y ten­drá a su cargo la direc­ción de estos músi­cos que se carac­te­ri­zan por el uso intenso de la per­cu­sión y por tocar múl­ti­ples ins­tru­men­tos durante sus presentaciones.

Como es habi­tual, los con­cier­tos de la OSM se efec­túan en la Mai­son Symp­ho­ni­que de Mon­treal. Para infor­ma­ción adi­cio­nal pre­sione aquí.

Una Dis­lo­cada Fantasía

ON THE MILKY ROAD. Serbia-Gran Bretaña-Estados Uni­dos, 2016. Un film escrito y diri­gido por Emir Kusturica.

En su tri­ple con­di­ción de direc­tor, guio­nista y actor, Emir Kus­tu­rica brinda en On the Milky Road un relato fol­cló­rico teñido de mágico rea­lismo que tiene como esce­na­rio la Gue­rra de los Bal­ca­nes que azotó a la región en la década del 90. A pesar del tras­fondo dra­má­tico, el film no puede ser con­si­de­rado como tal sino como una mera fan­ta­sía dislocada.

Emir Kus­tu­rica y Monica Bellucci

El relato del direc­tor se ubica en 1995 en un pue­blo rural de Ser­bia, donde las mani­fes­ta­cio­nes del con­flicto bélico con el esta­llido de bom­bas y cru­ces de fuego por parte de ban­dos opues­tos no pare­cen afec­tar la rutina de sus mora­do­res. El prin­ci­pal per­so­naje es Kosta (Emir Kus­tu­rica), un lechero bona­chón que mon­tado en su burro y a veces acom­pa­ñado por un fiel hal­cón posado en su hom­bro va dis­tri­bu­yendo la leche a las tro­pas afin­ca­das en la zona. Su vida expe­ri­menta un cam­bio cuando arriba al villo­rrio una her­mosa refu­giada ita­liana (Monica Bellucci) que ha venido huyendo de su ex pareja, un gene­ral bri­tá­nico que mató a su mujer. Si bien Kosta encuen­tra en la recién lle­gada al amor de su vida y ella retri­buye sus afec­tos con­quis­tada por su ter­nura, lo cierto es que esta dama ya ha sido com­pro­me­tida para casarse con Zaga (Pre­drag Manoj­lo­vić), un héroe de gue­rra local. Para peor, Milena (Slo­boda Mića­lo­vić), una cam­peona de gim­na­sia rít­mica y her­mana de Zaga, está a su vez enamo­rada de Kosta. ¿Habrá doble boda de dos pare­jas no corres­pon­di­das o Kosta y su bella amada ter­mi­na­rán unidos?

Aquí poco importa la reso­lu­ción del intrín­gu­lis plan­teado por el direc­tor sino lo que interesa pun­tua­li­zar es que su relato sazo­nado con tin­tes gro­tes­cos no guarda en su mayor parte la nece­sa­ria con­sis­ten­cia que per­mita un aná­li­sis rigu­roso; a todo ello, resulta difí­cil con­je­tu­rar sobre la racio­na­li­dad de sus excén­tri­cos per­so­na­jes huma­nos y de la fauna ani­mal que pue­bla la aldea.

Como se ha com­pro­bado en sus últi­mos tra­ba­jos, aquí se hace pre­sente un Kus­tu­rica des­me­dido donde los des­bor­des a los que apela no se aden­tran ade­cua­da­mente en el con­texto rela­tado. En tal sen­tido basta con­tem­plar cier­tas esce­nas donde se con­tem­plan a gan­sos sal­va­jes sumer­gién­dose en una bañera de san­gre pro­ve­niente de cer­dos recién car­nea­dos, cabras muti­la­das al atra­ve­sar un campo de minas, un águila con una cule­bra en su boca cho­cando con un heli­cóp­tero, etc. Si acaso el pro­pó­sito del rea­li­za­dor es que lo expuesto sea juz­gado como metá­fora de una san­grienta gue­rra, en este caso dista de cum­plir su come­tido; todo queda resu­mido en un cuento de hadas con carac­te­res que desa­fían la ley de gra­ve­dad en donde el telón de fondo bélico es más bien deco­ra­tivo y sin con­tun­den­cia dramática.

Visual­mente el film resulta intere­sante así como la vivaz música com­puesta por Stri­bor Kus­tu­rica –el hijo del cineasta– donde en algu­nas esce­nas del relato Emir apro­ve­cha la opor­tu­ni­dad para mos­trar sus bue­nas con­di­cio­nes pianísticas.

En líneas gene­ra­les queda como saldo una cari­ca­tu­resca fan­ta­sía fre­né­tica y muy afec­tada que los ciné­fi­los fie­les a este rea­li­za­dor podrán apre­ciar a pesar de no man­te­ner un ritmo fluido.

Por lo que ante­cede, On the Milky Road no es un film desecha­ble pero se encuen­tra a muy lejana dis­tan­cia de los inol­vi­da­bles tra­ba­jos de Kus­tu­rica como lo fue­ron, When Fat­her was away for Busi­ness (1985) y Under­ground (1995), ambos gana­do­res de la Palma de Oro en el Fes­ti­val de Can­nes. Es de desear que el vete­rano cineasta aborde en el futuro pro­yec­tos de mayor enver­ga­dura. Jorge Gut­man