Una Cri­sis Existencial

BRAD’S STA­TUS. Esta­dos Uni­dos, 2017. Un film escrito y diri­gido por Mike White

En inglés existe un muy cono­cido pro­ver­bio que afirma “the grass is always gree­ner on the other side” que tra­du­cido lite­ral­mente sería que “el pasto es siem­pre más verde del otro lado de la valla”; en reali­dad quiere sig­ni­fi­car que el resto del mundo está mejor que uno mismo. Eso es lo que siente el pro­ta­go­nista de esta his­to­ria, tal como lo des­cribe el direc­tor y guio­nista Mike White.

Ben Sti­ller

Demos­trando que ade­más de buen cómico puede igual­mente enca­rar pape­les de enver­ga­dura dra­má­tica, el popu­lar actor Ben Sti­ller ofrece una bri­llante carac­te­ri­za­ción de Brad, un hom­bre de fami­lia de 47 años de edad, casado con Mela­nie (Jenna Fis­cher), una mujer que ade­más de esposa es su gran amiga, y padre de Troy (Aus­tin Abrams), un ado­les­cente de 17 años que habiendo fina­li­zado sus estu­dios de ense­ñanza media aspira pro­se­guir una carrera universitaria.

Viviendo en Sacra­mento, en la vista de quien lo observa Brad parece tener todo a su favor si se con­si­dera que pro­fe­sio­nal­mente es un alto eje­cu­tivo de una orga­ni­za­ción sin fines de lucro, dis­fruta de un buen pasar eco­nó­mico y cuenta con una bella fami­lia. Sin embargo, atra­ve­sando una cri­sis exis­ten­cial se con­si­dera pro­fun­da­mente insa­tis­fe­cho pen­sando que quie­nes fue­ron sus com­pa­ñe­ros de uni­ver­si­dad eco­nó­mi­ca­mente lle­ga­ron a ser mucho más adi­ne­ra­dos que él. A tra­vés de sus con­ti­nua­das medi­ta­cio­nes uti­li­zando su voz en off uno se impone de sus ansie­da­des, des­ve­los y angus­tia que lo corroen al com­pro­bar que el idea­lismo de sus años de juven­tud no se con­cre­ta­ron al lle­gar a esta etapa de su vida.

Todas las inse­gu­ri­da­des de Brad se evi­den­cian con más inten­si­dad en opor­tu­ni­dad de acom­pa­ñar al talen­toso músico que es Troy para pasar una entre­vista en la pres­ti­giosa Uni­ver­si­dad de Har­vard; des­afor­tu­na­da­mente, la misma no pudo con­cre­tarse por­que por equi­vo­ca­ción llegó a la cita un día des­pués de la fecha pro­gra­mada. A fin de resol­ver el ines­pe­rado incon­ve­niente, Brad dejando a un lado su orgu­llo recu­rre a Craig (Michael Sheen), uno de sus anti­guos cama­ra­das que en la actua­li­dad es un influ­yente comen­ta­rista polí­tico, para que a tra­vés de sus con­tac­tos con las auto­ri­da­des de la uni­ver­si­dad con­siga que su hijo pueda ser entrevistado.

Una expe­rien­cia espe­cial atra­ve­sará Brad durante su esta­día en Bos­ton cuando llega a cono­cer a Ananya (Shazi Raja), una estu­diante de Har­vard que ha sido com­pa­ñera de estu­dios de su hijo; en una intensa con­ver­sa­ción man­te­nida con él, la joven plena de una inusual madu­rez le ofrece una buena lec­ción demos­trán­dole que sus lamen­tos y frus­tra­cio­nes resul­tan com­ple­ta­mente inaceptables.

Aun­que el con­ti­nuo males­tar anímico de Brad puede a la pos­tre resul­tar ago­ta­dor y final­mente deje sin res­puesta a su cues­tio­na­miento exis­ten­cial, el com­por­ta­miento absur­da­mente natu­ral de este per­so­naje logra en Sti­ller com­pleta auten­ti­ci­dad y es gra­cias a su actua­ción que prin­ci­pal­mente el film se deja ver. Jorge Gut­man