Fes­ti­val de Cine Documental

Cró­nica de Jorge Gutman

RIDM 2017 

Desde el 9 hasta el 19 de noviem­bre tiene lugar en Mon­treal la vigé­sima edi­ción de Ren­con­tres inter­na­cio­na­les du docu­men­taire de Mon­treal (RIDM), un fes­ti­val que desde que fue fun­dado en 1998 tiene como pro­pó­sito pre­sen­tar los más des­ta­ca­dos docu­men­ta­les tanto nacio­na­les como internacionales.

Como en edi­cio­nes ante­rio­res, la pro­gra­ma­ción de este año pre­senta una miríada de fil­mes expo­niendo dife­ren­tes pro­ble­má­ti­cas, entre ellas las desigual­da­des socia­les, las dra­má­ti­cas con­se­cuen­cias de los con­flic­tos béli­cos que azo­tan a cier­tas regio­nes del mundo, la vio­len­cia sexual, el can­dente tema de los refu­gia­dos, la impor­tan­cia de las ins­ti­tu­cio­nes cul­tu­ra­les, la inmi­gra­ción, el debate acerca del Bre­xit, etc. Esen­cial­mente, el éxito que esta mues­tra ha logrado a tra­vés de los años es debido a la posi­bi­li­dad que tiene el público de asis­tir a fil­mes de enver­ga­dura que tes­ti­mo­nian las vici­si­tu­des que afec­tan al mundo en mate­ria social, eco­nó­mica, polí­tica y cultural.

En esta edi­ción el RIDM ofrece una selec­ción de 142 fil­mes pro­ve­nien­tes de 47 paí­ses donde el film cana­diense 24 Davids es pre­sen­tado en pri­mi­cia mun­dial; en este docu­men­tal la rea­li­za­dora Céline Baril ha lle­vado su cámara a tres con­ti­nen­tes para reco­ger las impre­sio­nes de vein­ti­cua­tro per­so­nas que ade­más de tener en común el nom­bre “David”, a tra­vés de sus dife­ren­tes acti­vi­da­des man­tie­nen su com­pro­miso de lograr un mundo mejor para vivir.

24 DAVIDS

La sec­ción com­pe­ti­tiva inter­na­cio­nal incluye 12 títu­los. Entre los mis­mos se encuen­tra Also Known As Jihadi (Fran­cia), donde el rea­li­za­dor Eric Bau­de­laire aborda el caso de un joven fran­cés musul­mán radi­ca­li­zado que par­tió a Siria para luchar por la causa sus­ten­tada por el yiha­dismo. El drama de refu­gia­dos sirios tra­ba­jando como obre­ros de la cons­truc­ción en Líbano a quie­nes les está prohi­bido acce­der al mundo exte­rior es el tema que con­si­dera Ziad Kalt­houm en Taste of Cement (Alemania-Líbano-Qatar). El docu­men­tal y la fic­ción se entre­mez­clan en Zaa­tari Djinn (Holanda), donde la direc­tora Cat­he­rine Van Cam­pen tes­ti­mo­nia la viven­cia de niños sirios refu­gia­dos en Zaa­tari, lugar ubi­cado en el cora­zón del desierto de Jor­da­nia. Un docu­mento impac­tante es Did You Won­der Who Fired the Gun? (Esta­dos Uni­dos) donde el rea­li­za­dor Tra­vis Wil­ker­son indaga sobre las accio­nes come­ti­das por su bisa­buelo Samuel E. Branch quien en 1946 mató en Ala­bama al negro Bill Spann. Esta dra­má­tica his­to­ria cuyos des­cen­dien­tes han tra­tado de olvi­dar, revela la supre­ma­cía blanca y racismo de su ances­tro que lamen­ta­ble­mente cobra vigen­cia actual a raíz de epi­so­dios trans­cu­rri­dos poco tiempo atrás en Esta­dos Unidos.

DID YOU WON­DER WHO FIRED THE GUN?

En Good Luck (Francia-Alemania), el rea­li­za­dor Ben Rusell con­trasta dos sitios de intenso tra­bajo manual: uno de ellos es una mina de cobre sub­te­rrá­nea de Ser­bia, y el otro lugar ubi­cado en Suri­nam es una mina de oro a cielo abierto; el resul­tado es un estu­dio etno­grá­fico de con­si­de­ra­ble inte­rés. El joven rea­li­za­dor Dieudo Hamadi retrata en Maman Colo­ne­lle (Francia-República Demo­crá­tica del Congo) a la coro­nel Hono­rine Mun­yole; ella es una incan­sa­ble y devota mujer que tra­ba­jando en un depar­ta­mento poli­cial del Congo está encar­gada de pro­te­ger a la infan­cia y luchar con­tra los abu­sos sexua­les que tie­nen lugar en ese país afri­cano. Cuando es tras­la­dada de Bukavu a su nuevo des­tino en Ksan­gani, allí se impone del mal­trato de niños acu­sa­dos de bru­je­ría por parte de sus padres; al pro­pio tiempo su gran desa­fío con­siste en cica­tri­zar las heri­das deja­das en la mente y en el cuerpo de las muje­res ultra­ja­das tras la gue­rra de Ruanda y Uganda ocu­rrida en 2000.

MAMAN COLO­NE­LLE

La lista de fil­mes en com­pe­ten­cia se com­pleta con Spell Reel (Alemania-Portugal-Francia-Guinea-Bissau) de Filipa César, un ensayo polí­tico basado en mate­rial de archivo obte­nido durante la des­co­lo­ni­za­ción de Guínea-Bissau; Baro­nesa (Bra­sil) de Juliana Antu­nes, es el pri­mer film fil­mado ínte­gra­mente en una favela de Belo Hori­zonte; en el mismo se refleja la vida coti­diana de dos veci­nas del lugar como así tam­bién sus nume­ro­sos hijos y res­pec­ti­vos hom­bres que las rodean; en Room for a Man (Líbano-Estados Uni­dos) Ant­hony Chi­diac enfoca a una fami­lia con­ser­va­dora orgu­llosa de su nom­bre y sus ances­tros donde no todo está per­mi­tido, sobre todo si se trata de la homo­se­xua­li­dad; Ouro­bo­ros.(Francia-Bélgica-Palestina-Qatar) de Basma Als­ha­rif, con­si­dera las con­se­cuen­cias de los ata­ques a la zona de Gaza; Le fort des fous (Francia-Grecia-Alemania-Qatar) de Nari­mane Mari, docu­menta los ves­ti­gios del colo­nia­lismo que tuvo lugar en Arge­lia; en Dra­gon­fly Eyes (China) Xu Bing ofrece una visión de la con­di­ción humana en el mundo contemporáneo.

BARO­NESA

Como es habi­tual, RIDM adju­dica espe­cial impor­tan­cia a los docu­men­ta­les rea­li­za­dos en Canada. Entre los mis­mos se des­taca la huma­ni­dad de Birth of a Family donde Tasha Hub­bard expone el drama de cua­tro her­ma­nos que no tuvie­ron la opor­tu­ni­dad de cre­cer jun­ta­mente. Al igual que otros 20 mil niños autóc­to­nos naci­dos entre 1955 y 1985, ellos fue­ron saca­dos de su madre y adop­ta­dos sepa­ra­da­mente por fami­lias no indí­ge­nas; de allí que resulte emo­tivo que des­pués de 50 años estos her­ma­nos pue­dan reunirse por pri­mera vez durante el trans­curso de una semana. En Cielo, una copro­duc­ción de Canadá y Chile, la direc­tora Ali­son Mcal­pine enfoca poé­ti­ca­mente y a manera de un viaje espi­ri­tual al céle­bre Desierto de Ata­cama; al igual que lo hiciera Patri­cio Guz­mán en Nos­tal­gia de la Luz (2010), allí, a tres mil metros de altura se apre­cia ese lugar tan espe­cial del pla­neta cuya lumi­no­si­dad de su cielo per­mite a los astró­no­mos efec­tuar sus inves­ti­ga­cio­nes cien­tí­fi­cas en uno de los más impor­tan­tes obser­va­to­rios astro­nó­mi­cos del mundo. Des­tie­rros de Hubert Caron-Guay, sumerge al espec­ta­dor en la odi­sea vivida por migran­tes sud­ame­ri­ca­nos que con gran difi­cul­tad tra­tan de alcan­zar la fron­tera de Esta­dos Uni­dos. Mat­hieu Roy aborda en Les dépos­sé­dés el tema del medio ambiente donde los cam­bios expe­ri­men­ta­dos han pro­du­cido efec­tos cala­mi­to­sos en la indus­tria agroa­li­men­ti­cia a tra­vés de la visión dra­má­tica brin­dada por peque­ños granjeros.

En Les let­tres de ma mère Serge Gui­guère se refiere a sus pri­me­ras imá­ge­nes docu­men­ta­les efec­tua­das en 1975 en oca­sión de una reunión fami­liar; en ese enton­ces no pudo ima­gi­nar que se tra­ta­ría de la pri­mera y única vez en que su madre apa­re­ce­ría delante de su cámara, puesto que falle­ció al poco tiempo; refi­rién­dose a su pro­ge­ni­tora como una mujer comu­ni­ca­tiva y madre de 11 hijos, ella ha cons­ti­tuido para Gui­guère la fuente de ins­pi­ra­ción invi­si­ble para su desem­peño como docu­men­ta­lista y en tal sen­tido es un emo­tivo home­naje que el hijo tri­buta con este film a su madre. En 13, un ludo­drame sur Wal­ter Ben­ja­min, Car­los Ferrand enfoca a tra­vés de trece capí­tu­los las múl­ti­ples face­tas del filó­sofo Wal­ter Ben­ja­min, desde 1933 hasta su sui­ci­dio en 1940 quien, huyendo del nazismo se exi­lió en París. La direc­tora Laura Bari filma en Pri­mas, copro­duc­ción de Canadá y Argen­tina,  el derro­tero de dos jóve­nes ami­gas que durante su infan­cia han sufrido agre­sio­nes y abu­sos de la vio­len­cia machista y que aún per­du­ran en la memoria.

PRI­MAS

En la sec­ción Pano­rama del RIDM hay varios fil­mes que se des­ta­can por su temá­tica. Uno de los mis­mos es Les éter­nels  (Bélgica-Francia) de Pierre-Yves Van­de­weerd, donde se ana­liza el impacto psi­co­ló­gico demo­le­dor en el con­flicto armado que durante más de 20 años man­tiene Nogorno-Karabak, un enclave arme­nio, con Azer­bai­yán. EX LIBRIS – The New York Public Library (Esta­dos Uni­dos), es un exce­lente docu­men­tal de Fre­de­rick Wise­man, cuyo comen­ta­rio crí­tico ha sido rea­li­zado en Tri­buna Cul­tu­ral des­pués de haber sido apre­ciado en el Fes­ti­val de Toronto. En Bre­xi­tan­nia (Gran Bretaña-Rusia) Timothy George Kelly, ana­liza la reper­cu­sión que causó la deci­sión de Gran Bre­taña de sepa­rarse de la Unión Euro­pea; en tal sen­tido, el docu­men­tal otorga la pala­bra a los ciu­da­da­nos que hablan acerca de las razo­nes que han moti­vado su voto, así como tam­bién a exper­tos polí­ti­cos quie­nes ana­li­zan esta situa­ción y otras pers­pec­ti­vas que se pro­du­cen en el debate.

Eve­rardo Gon­zá­lez se refiere en La Liber­tad del Dia­blo (México) a las víc­ti­mas y per­pe­tra­do­res de la extrema vio­len­cia que tiene lugar en México donde lamen­ta­ble­mente las desa­pa­ri­cio­nes, ase­si­na­tos y tor­tu­ras pare­cie­ran estar a la orden del día. Curio­sas son las andan­zas de Iván Gra­novsky rela­ta­das en su ópera prima Los Terri­to­rios (Argentina-Brasil); desde pequeño se obse­sionó por apren­der los nom­bres de las capi­ta­les del mundo; ahora con poco más de 30 años des­pués del aten­tado sufrido por Char­lie Hebdo resuelve visi­tar las zonas con­flic­ti­vas del mundo con­vir­tién­dose en un corres­pon­sal de gue­rra ama­teur. En Al Otro Lado del Muro (México-España), pelí­cula gana­dora del fes­ti­val Hot Docs de Toronto, Pau Ortiz relata las expe­rien­cias de Ale y Rocío, de 18 y 13 años res­pec­ti­va­mente, quie­nes son dos her­ma­nos que han dejado Hon­du­ras para lle­gar a México alber­gando la espe­ranza de un futuro más pro­mi­so­rio. Teniendo la res­pon­sa­bi­li­dad de preo­cu­parse por su her­mano y her­mana de menor edad a fin de man­te­ner la fami­lia unida, el docu­men­tal tes­ti­mo­nia sus con­di­cio­nes de vida donde Ale busca un empleo sin estar docu­men­tado y Rocío se ocupa en tareas domés­ti­cas y como guar­diana en el cui­dado de niños. De ese tes­ti­mo­nio surge un cua­dro sen­si­ble e íntimo de los esfuer­zos que ambos rea­li­zan para sobre­vi­vir en el terri­to­rio azteca.

AL OTRO LADO DEL MURO

A fin de cele­brar su segunda década de vida, el fes­ti­val exhi­birá cada noche en forma gra­tuita pelí­cu­las que han sido aplau­di­das en edi­cio­nes ante­rio­res. Cabe agre­gar que ade­más de los fil­mes pro­gra­ma­dos, el RIDM ha orga­ni­zado una serie de acti­vi­da­des para­le­las que inclu­yen con­fe­ren­cias de los artis­tas invi­ta­dos, mesas redon­das, deba­tes pos­te­rio­res a las pro­yec­cio­nes, con­cier­tos e ins­ta­la­cio­nes inter­ac­ti­vas que agre­gan con­si­de­ra­ble inte­rés a esta fiesta del cine docu­men­tal. Las pro­yec­cio­nes ten­drán lugar en la Cine­ma­teca de Que­bec, Cinéma du Parc, Cine­plex Quar­tier latin, el Pabe­llón Judith Jas­min Annexe y en la Uni­ver­si­dad de Con­cor­dia. Para infor­ma­ción adi­cio­nal de todos los fil­mes, hora­rios res­pec­ti­vos y salas de pro­yec­ción pre­sione aquí.

Cine­ma­nia 2017

Cró­nica de Jorge Gut­man 

Desde el 2 hasta el 12 de noviem­bre se desa­rro­llará en Mon­treal la vigé­sima ter­cera edi­ción de Cine­ma­nia, el fes­ti­val que cen­tra su aten­ción en los fil­mes fran­có­fo­nos sub­ti­tu­la­dos en inglés. Con 54 tíutlos que habrán de pre­sen­tarse la mues­tra se inau­gura con Le sens de la fête, de Eric Tole­dano y Oli­vier Naka­che, y será clau­su­rada con la a pro­yec­ción de Au Revoir Là-Haut del rea­li­za­dor Albert Dupontel. 

El fes­ti­val con­tará con la pre­sen­cia de 20 artis­tas para la pre­sen­ta­ción de sus fil­mes y entre los mis­mos se encuen­tran dos invi­ta­dos de honor; uno de ellos es el vete­rano direc­tor Claude Lelouch quien pre­sen­tará Cha­cun sa vie y el otro cineasta es Michel Haza­na­vi­cius quien asis­tirá a la pro­yec­ción de su último film Le redou­ta­ble.

He aquí un breve comen­ta­rio de 10 de los fil­mes de ori­gen fran­cés presenciados.

Un relato de índole femi­nista es lo que se apre­cia en Aurore, segundo lar­go­me­traje de la direc­tora Blan­dine Lenoir en donde se refiere a la cri­sis exis­ten­cial que puede evi­den­ciar una mujer atra­ve­sando la mediana edad. Ins­pi­rán­dose un poco en su pro­pia expe­rien­cia, Lenoir enfoca a Aurore (Agnès Jaoui) quien con sus 50 años vive un pro­ceso de cam­bio en su exis­ten­cia que la hace sen­tir inse­gura de sí misma. Habién­dose sepa­rado recien­te­mente de su marido, pre­siente una inmi­nente sole­dad en la medida que su hija mayor Marina (Sarah Suco) la hará pronto abuela y es posi­ble que aban­done el hogar, así como la menor Lucie (Lou Roy-Lecollinet) le anun­cia su inten­ción de mudarse a Bar­ce­lona siguiendo a su novio. En mate­ria labo­ral, obli­gada a dejar su empleo de cama­rera en un bar debido a la excen­tri­ci­dad de su jefe, le resulta difí­cil a su edad encon­trar otro puesto que lo reem­place. A pesar de ese cua­dro poco alen­ta­dor, la rea­li­za­dora adopta un tono opti­mista demos­trando que siem­pre existe una puerta abierta en el camino que Aurore aún le aguarda tran­si­tar. Eso se pro­duce al reen­con­trar a Chris­tophe (Thi­bault De Mon­ta­lem­bert), un impor­tante gine­có­logo que en su juven­tud había sido su pri­mer amor; la pasión que por él siente unida a la posi­bi­li­dad de reanu­dar su vida sen­ti­men­tal, revi­ta­liza su fe al aguar­dar un por­ve­nir ven­tu­roso. Den­tro del marco des­cripto, la direc­tora desea borrar el falso mito de que des­pués de las 50 pri­ma­ve­ras una mujer madura ya no es pro­duc­tiva para la socie­dad. Sin ser dema­siado pro­funda, el espec­ta­dor asiste a una buena come­dia dra­má­tica que ade­más de refres­cante y cálida posee un fino humor, encon­trando en Agnès Jaoui a la intér­prete ideal para trans­mi­tir con­vin­cen­te­mente los vai­ve­nes expe­ri­men­ta­dos por su per­so­naje. 

Agnès Jaoui en AURORE

Estruc­tu­rado como cine den­tro del cine, Mat­hieu Amalric retorna en su doble con­di­ción de rea­li­za­dor y actor en un film que home­na­jea a Bar­bara (1930 – 1997 ), una de las can­tan­tes más famo­sas de Fran­cia que uti­lizó ese nom­bre como apodó artís­tico y bau­ti­zada como Moni­que Andrée Serf. Su nota­ble popu­la­ri­dad se debió fun­da­men­tal­mente a la cla­ri­dad de su diá­fana voz y a la gran emo­ción que trans­mi­tía a la audien­cia en la inter­pre­ta­ción de sus can­cio­nes. Sin que repre­sente una bio­gra­fía tra­di­cio­nal, Amalric decide incu­rrir en momen­tos cla­ves de su vida intro­du­ciendo el per­so­naje de Yves Zand (Amalric), un direc­tor cine­ma­to­grá­fico cuya devo­ción por la can­tante lo impulsa a rea­li­zar un film sobre ella; con tal pro­pó­sito elige a una actriz lla­mada Bri­gitte (Jeanne Bali­bar) para que la per­so­ni­fi­que. En esa recrea­ción se pasa revista a algu­nas face­tas de la vida de la can­tante, inclu­yendo su infan­cia abu­siva por un padre inces­tuoso, la difí­cil rela­ción man­te­nida con su madre (Aurore Clé­ment), su par­ti­ci­pa­ción artís­tica en ensa­yos, gra­ba­cio­nes y sobre todo reve­lando su pro­di­gioso talento en las can­cio­nes y en sus letras; den­tro de ese con­texto de fic­ción se asiste igual­mente a algu­nos entre­te­lo­nes que tie­nen lugar detrás de las cáma­ras. Tanto el film como el que se desa­rro­lla en su inte­rior adopta un ritmo caó­tico donde su narra­ción no siem­pre está bien cohe­sio­nada; con todo, lo que lo dis­tin­gue es la mag­ní­fica actua­ción de Bali­bar refle­jando el talento per­fec­cio­nista de Bar­bara. Ade­más del pare­cido físico que guarda con la “dama de negro” –como solía lla­marla su público-, en su con­di­ción de actriz, can­tante y pia­nista, resulta difí­cil dis­tin­guir entre la ver­da­dera Bár­bara y la que anima Bali­bar en la medida que trans­mite mara­vi­llo­sa­mente la per­so­na­li­dad del per­so­naje que inter­preta en la ficción.

Jeanne Bali­bar y Mat­hieu Amalric en BARBARA

Un tema de can­dente actua­li­dad es el que el novel direc­tor Nico­las Sil­hol aborda en Crise R.H. (Cor­po­rate) enfo­cando las arti­ma­ñas que algu­nas orga­ni­za­cio­nes empre­sa­ria­les sue­len recu­rrir para des­pren­derse de su per­so­nal. El guión del rea­li­za­dor y de Nico­las Fle­reau ubica la acción en el depar­ta­mento de Recur­sos Huma­nos de una gigan­tesca com­pa­ñía mul­ti­na­cio­nal de Fran­cia donde su gerente es Emi­lie (remar­ca­ble inter­pre­ta­ción de Céline Salette) una com­pe­tente joven que reporta a Step­hane (Lam­bert Wil­son), el direc­tor de la uni­dad. En la medida que la firma decide pres­cin­dir parte de su per­so­nal para redu­cir sus cos­tos, en lugar de recu­rrir al des­pido que impli­ca­ría asu­mir los gas­tos de indem­ni­za­ción, decide emplear un meca­nismo sutil con­sis­tente en pre­sio­nar a sus emplea­dos, ya sea trans­fi­rién­do­los a posi­cio­nes de menor cate­go­ría o bien des­pla­zán­do­los a otras sucur­sa­les fuera del lugar donde viven; de este modo, los afec­ta­dos tra­ba­ja­do­res optan por dejar volun­ta­ria­mente su empleo. En ese con­texto se encuen­tra Emi­lie cuando cum­pliendo con las pre­ci­sas ins­truc­cio­nes dadas por su jefe arrin­cona a un exce­lente empleado quien extre­ma­da­mente ago­biado por esta situa­cioón se sui­cida en la empresa. La situa­ción se com­plica cuando Marie (Vio­laine Fumeau), la ins­pec­tora labo­ral, comienza su inves­ti­ga­ción para deter­mi­nar la causa del fatal acci­dente.
En un relato muy bien narrado, el direc­tor con­si­gue crear una atrac­tiva intriga cen­trada en Emi­lie; ago­biada de culpa frente a lo acon­te­cido, ella debe deci­dir entre con­fe­sar las cau­sas del fatal acci­dente –libe­rando así el peso de su con­cien­cia aun­que eso le impli­que ser des­pe­dida de la compañía-, o en cam­bio ocul­tar la ver­dad para pre­ser­var su empleo. Ins­pi­rado por la reali­dad socio­eco­nó­mica de Fran­cia, el rea­li­za­dor denun­cia en este drama labo­ral la des­hu­ma­ni­za­ción de las gran­des orga­ni­za­cio­nes aco­sando emo­cio­nal y moral­mente a su per­so­nal; en tal sen­tido, el pro­pó­sito del film está amplia­mente logrado.

Céline Salette y Lam­bert Wil­son en CRISE R.H

Ape­lando a algu­nos temas ya enfo­ca­dos en su rica fil­mo­gra­fía el gran direc­tor aus­tríaco Michael Haneke ofrece en Happy End un sólido relato donde lanza sus dar­dos al com­por­ta­miento de una fami­lia de la alta bur­gue­sía que habita en Calais. Allí se encuen­tra Geor­ges (Jean-Louis Trin­tig­nant), el anciano patriarca que creó una impor­tante empresa de cons­truc­ción, su hija Anne (Isa­be­lle Hup­pert) que está a cargo de la misma y su ines­ta­ble nieto Pie­rre (Franz Rogowski). En ese grupo de fami­lia igual­mente se encuen­tran Tho­mas (Mat­hieu Kas­so­vitz), el her­mano de Anne junto con Eve (Fan­tine Har­duin), una niña de 13 años pro­ducto de su pri­mer matri­mo­nio y su segunda mujer Anais (Laura Ver­lin­den). Es Eve que a pesar de su corta edad, observa el pro­ceso de desin­te­gra­ción de su fami­lia cons­ta­tando el adul­te­rio de su padre, el derrumbe de su abuelo que desea morir, los secre­tos y men­ti­ras encu­bier­tas, las hipo­cre­sías y com­pla­cen­cias reinan­tes así como la total indi­fe­ren­cia de sus mayo­res frente a lo que acon­tece a su alre­de­dor. Con la maes­tría acos­tum­brada, Haneke retrata la vio­len­cia latente donde cual­quier ele­mento inci­den­tal puede hacerla esta­llar tal como se com­pro­bará en un momento clave del relato. El título del film no puede ser más iró­nico puesto que en la visión som­bría de Haneke, tomando como refe­ren­cia la fami­lia des­cripta no existe pre­ci­sa­mente un final feliz.

Jeune Femme (Mont­par­nasse Bien­ve­nue), la ópera prima de Léo­nor Serrai­lle, se dis­tin­gue por haber sido pre­miado con la Caméra d’Or en Can­nes. En un inob­je­ta­ble guión de la joven rea­li­za­dora, se siguen las andan­zas de Paula, una chica de 31 años cuya vida frí­vola ter­mina cuando es recha­zada por su pareja, un fotó­grafo con el que con­vi­vió durante una década. A su regreso a París des­pués de una larga ausen­cia, no dis­pone de recur­sos finan­cie­ros ni fami­lia a la cual acu­dir. Siem­pre ape­gada a su gato le toca vivir una serie de paté­ti­cas expe­rien­cias, ya sea cam­biando con­ti­nua­mente de alo­ja­miento o bien teniendo que some­terse a tra­ba­jos en los que carece de pre­pa­ra­ción alguna. Si bien en apa­rien­cia el film podía haber adop­tado un carác­ter dra­má­tico, el resul­tado es una diná­mica come­dia agra­ciada por la exce­lente inter­pre­ta­ción de Lae­ti­tia Dosch carac­te­ri­zando a Paula; resulta difí­cil no empa­ti­zar con su com­por­ta­miento cuasi his­té­rico y su des­bor­dante per­so­na­li­dad donde a pesar de estar afec­ti­va­mente herida se encuen­tra dis­puesta a comen­zar una nueva vida asu­miendo una acti­tud positiva.

Le Sens de la fête (C’est la vie) de Eric Tole­dano y Oli­vier Naka­che es una agra­da­ble come­dia dis­lo­cada, pro­ta­go­ni­zada por Jean-Pierre Bacri. El actor anima a Max, un cáte­rin con 30 años de expe­rien­cia en el ofi­cio, quien en esta opor­tu­ni­dad enfrenta un desa­fío impor­tante al ocu­parse de la pla­ni­fi­ca­ción de una fiesta fas­tuosa; él debe coor­di­nar los ele­men­tos nece­sa­rios –inclu­yendo comida, bebida, cama­re­ros, fotó­grafo, can­tante, maes­tro de cere­mo­nias, etc-, para una boda espec­ta­cu­lar que tiene lugar en un cas­ti­llo fran­cés del siglo XVII. Para que el acon­te­ci­miento resulte inol­vi­da­ble y adquiera el toque mágico deseado por los novios, nada puede que­dar librado al azar. Sin embargo, durante el trans­curso del día del casa­miento en que se desa­rro­lla el relato, los pre­pa­ra­ti­vos no van desa­rro­llán­dose del modo en que Max lo había pre­visto; así, van sur­giendo impre­vis­tos incon­tro­la­bles a tra­vés de dife­ren­tes desas­tres que se van suce­diendo, haciendo peli­grar el éxito del impor­tante evento. Con un ritmo fre­né­tico y caó­tico, el relato va pre­sen­tando una gale­ría de excén­tri­cos per­so­na­jes cuyo com­por­ta­miento genera risas a gra­nel. Aun­que el relato se des­ni­vela en algu­nas ins­tan­cias y es sin duda difí­cil­mente plau­si­ble, el resul­tado final es satis­fac­to­rio gra­cias a la efi­ca­cia de una sátira que pro­vee un sano humor y en donde lige­ra­mente se refleja cierta crí­tica social. Ade­más de Bacri, el cali­fi­cado elenco de este film coral incluye a Gilles Lellou­che, Vin­cent Macaigne, Jean-Paul Rouve, Eye Haï­dara, Ben­ja­min Lavernhe y la muy buena actriz cana­diense Suzanne Clément.

Todo el elenco de LE SENS DE LA FËTE

L’Amant d’un jour (Lover for a Day) es un muy buen film de Phi­lippe Garrell quien con gran natu­ra­li­dad y depu­rado estilo expone las rela­cio­nes amo­ro­sas sepa­ra­das de un padre y su hija den­tro del marco de una muy satis­fac­to­ria tra­gi­co­me­dia que trans­cu­rre en París. El direc­tor se cen­tra en tres per­so­na­jes y la diná­mica inter­re­la­ción esta­ble­cida entre los mis­mos. La joven Jeanne (Est­her Garrel, la hija del cineasta) de 23 años, se encuen­tra des­con­so­lada al haber sido aban­do­nada por su pareja. Es por eso que se tras­lada al depar­ta­mento de Gilles, (Éric Car­na­vaca), su padre cin­cuen­tón que se desem­peña como pro­fe­sor de filo­so­fía; lo que Jeanne igno­raba es que su pro­ge­ni­tor habita con Ariane (Louise Che­vi­llotte), una de sus jóve­nes alum­nas que tiene su misma edad. Por su parte, Ariane no tiene pre­jui­cio alguno por man­te­ner rela­cio­nes sexua­les con ter­ce­ros. En los suce­si­vos enre­dos que van sur­giendo, aflo­rando los celos, la infi­de­li­dad y en donde el ver­da­dero amor se con­tra­pone con el deseo, Garrel ofrece un lúcido film explo­rando dichos tópi­cos al pro­pio tiempo que resalta las dife­ren­cias gene­ra­cio­na­les. La pelí­cula fil­mada en blanco y negro queda real­zada por la buena foto­gra­fía de Renato Berta quien capta acer­ta­da­mente dife­ren­tes ambien­tes pari­si­nos que en esta oca­sión se encuen­tran des­pro­vis­tos del acos­tum­brado gla­mour que se suele apre­ciar en esta bella ciu­dad..

Aun­que en los últi­mos años se ha notado un pro­greso en mate­ria de igua­lar los dere­chos de la mujer con los del hom­bre, la rea­li­za­dora Tonie Mars­hall demues­tra en Numéro Une (Num­ber One) que el pro­pó­sito no está logrado total­mente. En este drama femi­nista Emma­nue­lle Devos carac­te­riza a Emma­nue­lle Blan­chey, una inge­niera de 40 años que debido a su inte­li­gen­cia y devo­ción al tra­bajo ha logrado posi­cio­narse en un alto nivel eje­cu­tivo en el seno de una cor­po­ra­ción de ener­gía ubi­cada en Fran­cia. Cuando llega la hora de reem­pla­zar al direc­tor gene­ral de la com­pa­ñía por razo­nes de salud, ella –esti­mu­lada por un grupo femi­nista– decide pos­tu­larse a ese puesto; si lo lograse sería la pri­mera repre­sen­tante del sexo débil de Fran­cia en ocu­par el máximo esca­la­fón de una impor­tante orga­ni­za­ción. A tra­vés de algu­nos pro­ble­mas per­so­na­les que atra­viesa Emma­nue­lle aun­que fun­da­men­tal­mente en la feroz com­pe­ten­cia enta­blada donde se intenta dañar su repu­tación, el film ilus­tra hasta qué punto se man­tiene el chau­vi­nismo mas­cu­lino para man­te­ner el esta­tus quo; queda por ver si acaso el mérito de una mujer puede impo­nerse a la miso­gi­nia machista. A pesar de que hay cier­tos des­ajus­tes narra­ti­vos, la direc­tora quien es igual­mente la autora del guión brinda un efi­caz thri­ller polí­tico resal­tando la cul­tura sexista del mundo cor­po­ra­tivo. Ade­más de la muy buena actua­ción de Devos enca­be­zando el elenco, tam­bién se des­ta­can Richard Berry, Suzanne Clé­ment y Ben­ja­min Biolay.

Emma­nue­lle Devos en NUMÉRO UNE

Le redou­ta­ble (Redoub­ta­ble) es una ligera come­dia que enfoca la rela­ción sen­ti­men­tal de Jean Luc Godard con Anne Wia­zemsky, quien fue la pro­ta­go­nista de La chi­noise (1967) y que des­pués se con­vir­tió en su segunda esposa. Basán­dose en la auto­bio­gra­fía Un an après de Wia­zemsky, el direc­tor Michel Haza­na­vi­cius enfoca la per­so­na­li­dad del enfant terri­ble de la nou­ve­lle vague. Como con­se­cuen­cia del fra­caso de crí­tica y público de la men­cio­nada pelí­cula, simul­tá­nea­mente con los acon­te­ci­mien­tos de mayo de 1968 donde Godard se invo­lu­cra en ese movi­miento de pro­testa revo­lu­cio­na­rio, Godard (Louis Garrel) medita sobre el rumbo a seguir en sus futu­ros pro­yec­tos. El film des­cribe la forma en que Anne (Stacy Mar­tin) en su breve matri­mo­nio con el direc­tor, lo evoca refle­jando sus dudas, angus­tias y tor­men­tos que lo con­du­je­ron a un intento de sui­ci­dio, y cómo su iden­ti­fi­ca­ción con la doc­trina maoísta reper­cu­tió en los fil­mes que pos­te­rior­mente realizó adop­tando un cri­te­rio radi­cal en el que rompe por com­pleto con el cine tra­di­cio­nal.
El rea­li­za­dor retrata a un Godard ego­cén­trico, nar­ci­sista e inte­lec­tual­mente arro­gante que menos­pre­cia a quie­nes no pien­san como él; al hacerlo, uti­liza un tono de humor sar­cás­tico que a veces bor­dea en lo cari­ca­tu­resco y que no siem­pre logra el pro­pó­sito per­se­guido. En esen­cia, sin tras­cen­der dema­siado, Haza­na­vi­cius brinda un relato livia­na­mente entre­te­nido que se apre­cia fun­da­men­tal­mente por la exce­lente carac­te­ri­za­ción que Garrel rea­liza de quien es con­si­de­rado como uno de los mayo­res pre­cur­so­res del cine de van­guar­dia. 

Habiendo sido calu­ro­sa­mente aco­gida en la Quin­cena de Rea­li­za­do­res de Can­nes la pelí­cula Un beau soleil inté­rieur (Let the Suns­hine In) res­ponde muy bien a su título dado que irra­dia una gran lumi­no­si­dad en la estu­penda actua­ción pro­ta­gó­nica de Juliette Bino­che. El film diri­gido por Claire Denis pre­senta a Isa­be­lle (Bino­che), una artista plás­tica divor­ciada que tiene a su cargo una niña de 10 años com­par­tida con su ex marido (Lau­rent Gré­vill). Aun­que desde su sepa­ra­ción no ha vuelto a vivir en pareja, eso no le impide para que oca­sio­nal­mente satis­faga sus deseos sexua­les con dife­ren­tes hom­bres. El guión de la rea­li­za­dora y Chris­tine Argot, basado en Frag­men­tos de un dis­cuso amo­roso de Roland Bart­hes, sigue sus peri­pe­cias sen­ti­men­ta­les en la bús­queda de un gran amor a tra­vés de los víncu­los man­te­ni­dos, entre otros, con un ban­quero casado (Xavier Beau­vois), un actor (Nico­las Duvau­che­lle) más joven que ella, y con un amigo del medio artís­tico (Bruno Podaly­des). Aun­que nin­guno de sus oca­sio­na­les aman­tes lle­ga­rán a col­mar su frus­tra­ción, final­mente encon­trará una luz de espe­ranza en un bri­llante tête à tête que man­tiene con Gérard Depar­dieu; haciendo el recuento de las aven­tu­ras amo­ro­sas por ella vivi­das, ese encuen­tro le per­mi­tirá reco­brar la con­fianza en sí misma al sur­gir en ella un sol inte­rior que le per­mi­tirá vis­lum­brar un futuro más opti­mista. En todo ese queha­cer Bino­che trans­mite todos los mati­ces de su vul­ne­ra­ble y frá­gil per­so­naje des­ti­lando una inmensa sen­si­bi­li­dad y ter­nura. En esen­cia, la rea­li­za­dora ofrece un cla­ri­vi­dente film que equi­li­bra armo­nio­sa­mente el drama con un pun­zante humor. 

Juliette Bino­che en UN BEAU SOLEIL INTÉRIEUR

Para una lista com­pleta de las pelí­cu­las pro­gra­ma­das, las salas y los hora­rios en que serán exhi­bi­das y todas las acti­vi­da­des vin­cu­la­das con el fes­ti­val, diri­girse al sitio  festivalcinemania.com

Una Nueva Edi­ción del Fes­ti­val du Nou­veau Cinema (FNC)

Cró­nica de Jorge Gut­man 

El 4 de octu­bre comienza en Mon­treal la cua­dra­gé­sima sexta edi­ción del FNC, el decano de los fes­ti­va­les de cine de Canadá, en donde se habrá de exhi­bir 187 lar­go­me­tra­jes y 181 cor­tos pro­ve­nien­tes de 68 paí­ses dife­ren­tes. Claude Cham­ber­lain, el cofun­da­dor del fes­ti­val y direc­tor de pro­gra­ma­ción ha logrado que el film de aper­tura sea Blade Run­ner 2049 (Esta­dos Uni­dos), el muy aguar­dado tra­bajo del pres­ti­gioso rea­li­za­dor Denis Ville­neuve que es la secuela de la cele­brada pelí­cula de cien­cia fic­ción de 1982 diri­gido por Rid­ley Scott y que será pre­sen­tado en pri­mi­cia exclu­siva. El FNC se pro­lon­gará hasta el 15 de octu­bre clau­su­rán­dose con el film Loving Vin­cent (Gran Bretaña-Polonia) de Dorota Kobiela y Hugh Wel­ch­man; esta pelí­cula de ani­ma­ción versa sobre los últi­mos días del genial artista Vin­cent Van Gogh.

Com­pe­ten­cia Internacional

Son 17 las pelí­cu­las que com­pe­ti­rán por el Louve d’Or, a saber: Ava (Fran­cia), de Léa Mysius); Avant la fin de l’été (Francia-Suiza) de Mar­yam Goor­magh­tigh; Tes­nota (Rusia), de Kan­te­mir Bala­gov; Cocote (Repú­blica Dominicana-Argentina-Alemania), de Nel­son Car­los de los San­tos Arias; Holy Air (Israel), de Shady Srour; Honey­gi­ver among the dogs (Bután), de Dechen Roder; House in the Fields (Marrue­cos, Katar), de Tala Hadid; Inflame (Tur­quía), de Cey­lan Özgun Özçe; Le ciel étoilé au-dessus de ma tête (Fran­cia), de Ilan Klip­per; Lumière d’été (Francia-Japón), de Jean-Gabriel Périot; Meteor­lar (Holanda-Turquía), de Gür­can Kel­tek; La Part du Dia­ble (Canadá) de Luc Bour­don; Sexy Durga (India), de Sanal Kumar Sasid­ha­ran; The­ran Tabou (Aus­tria, Ale­ma­nia), de Ali Soo­zan­deh; Verano 1993 (España), de Carla Simón; Wes­tern (Ale­ma­nia, Bul­ga­ria, Aus­tria), de Valeska Gri­se­bach y Women of the Wee­ping River (Fili­pi­nas), de She­ron Dayoc.

LOVING VIN­CENT

Cine Cana­diense

Como es tra­di­cio­nal, el FNC expone un buen número de fil­mes de Canadá. Ade­más de la pelí­cula en com­pe­ti­ción, este año habrá más de 20 títu­los donde entre otros se encuen­tran los que a con­ti­nua­ción se men­cio­nan : Après coup, de Noël Mitrani; Black Cop, de Cory Bowles; Win­ter Claire, de Sop­hie Bédard Mar­cotte; Dou­ble peine, de Léa Pool;  Mass for shut-ins, de Wins­ton DeGiobbi; Osci­lla­tions, de Ky Nam Le Duc;; Inci­dents reports, de Mike Hool­boom; La Zone, de Denys Des­jar­dins; Nobody’s Mot­her, de Kris­tina Wagen­bauer; Ta peau lisse, de Denis Cöté; Les Affa­més, de Robin Aubert –que hace pocas sema­nas ha sido pre­miado en el Fes­ti­val de Toronto– y Venus, de Eisha Marjara.

Cine de Amé­rica Latina y España

Al igual que en otros fes­ti­va­les inter­na­cio­na­les, la cali­dad del cine de Amé­rica Latina y España es reco­no­cida por el FNC. Ade­más de los fil­mes de la Repú­blica Domi­ni­cana y de España inclui­dos en la com­pe­ten­cia inter­na­cio­nal, he aquí otros títu­los que serán exhi­bi­dos: Bad Lucky Goat (Colom­bia), de Samir Oli­ve­ros; Belle Dormant (España-Francia), de Adolfo Arrieta; Corpo Elé­trico (Bra­sil), de Mar­celo Cae­tano, Don­ke­yote (España-Alemania-Gran Bre­taña), de Chico Pereira; Extraño Pero Ver­da­dero (México) de Michel Lip­kes; Gabriel et a Mon­tanha (Bra­sil), de Felipe Bar­bosa; His­to­rias que Nosso Cinema Nao Con­tava (Bra­sil), de Fer­nanda Pes­soa, La Vida y Nada más (España), de Anto­nio Mén­dez Esparza; Rey (Chile-Francia), de Niles Ata­llah; Últi­mos Días en La Habana (Cuba), de Fer­nando Pérez y Viejo Cala­vera (Bolivia-Qatar), de Kiro Russo.

Cine Inter­na­cio­nal

La pro­gra­ma­ción del FNC incluye impor­tan­tes fil­mes que han mere­cido reco­no­ci­miento en otros fes­ti­va­les inter­na­cio­na­les y que muchos de los mis­mos han sido pre­mia­dos. He aquí una lista incom­pleta que incluye los siguien­tes títu­los:  The Square (Suecia-Alemania-Francia), de Ruben Östlund, Palma de Oro en Can­nes 2017; The Killing of a Sacred Deer (Gran Bretaña-Irlanda), de Yor­gos Lant­hi­mos pre­miado en Can­nes 2017 por el mejor guión;   A Man of Inte­grity (Irán), de Moham­mad Rasou­lof que ha obte­nido el pre­mio de Un cer­tain regard en Can­nes 2017; The Other Side of Hope (Finlandia-Alemania), de Aki Kau­ris­mäki quien obtuvo el Oso de Plata como mejor rea­li­za­dor en Ber­lín 2017; Féli­cité (Francia-Bélgica, Senegal-Alemania), de Alain Gomis, pelí­cula pre­miada con el Oso de Plata en Ber­lín 2017; Love­less (Rusia-Francia), de Andrey Zvya­gin­tsev, Pre­mio del Jurado en el Fes­ti­val de Can­nes 2017; Para­dise (Rusia-Alemania), de Andrei Kon­cha­lovsky quien fue dis­tin­guido como mejor rea­li­za­dor (ex-aequo) en el Fes­ti­val de Vene­cia 2016; In the Fade (Alemania-Francia), de Fatih Akin donde Diane Kru­ger fue pre­miada como la mejor actriz en Can­nes 2017; Won­ders­truck (Esta­dos Uni­dos), de Todd Hay­nes y Call Me By Your Name (Italia-Francia) de Luca Gua­dag­nino. 

Home­naje a Andr­zej Wajda

El gran rea­li­za­dor polaco des­a­pa­re­cido en 2016, que siem­pre man­tuvo una línea de com­pleta inte­gri­dad pro­fe­sio­nal brin­dando un cine de com­pro­miso social y polí­tico, será home­na­jeado con la la pre­sen­ta­ción de cinco de sus fil­mes, entre ellos: The Pro­mi­sed Land (1975), Man of Iron (1981) que reci­bió la Palma de Oro en Can­nes y Katyn (2007). 

Cine Con­cierto

El 13 de octu­bre el FNC pre­sen­tará en fun­ción espe­cial Der Golem, obra expre­sio­nista del cine fan­tás­tico de Ale­ma­nia de 1915 de los rea­li­za­do­res por Paul Wege­ner y Hen­rik Galeen. El mul­ti­fa­cé­tico artista Josh Dol­gin (Soca­lled) y sus invi­ta­dos se han encar­gado de intro­du­cir la banda sonora de esta pelí­cula muda. que relata la his­to­ria de un mons­truo de arci­lla que siem­bra el terror en el gueto judío. El film que fue estre­nado el año pasado en Toronto ahora será visto por pri­mera vez en Montreal.

Las pro­yec­cio­nes de los fil­mes ten­drán lugar en dos salas del Cinema du Parc, la Cine­ma­teca de Que­bec, el Cine Impe­rial, tres salas de Cine­plex Odeon Quar­tier Latin y en el Agora Hydro-Quebec de la UQAM. Para infor­ma­ción sobre la lista com­pleta de fil­mes, pro­gra­ma­ción hora­ria y acti­vi­da­des rela­cio­na­das con el fes­ti­val pre­sione aquí 

Pri­me­ros anun­cios del TIFF

Cró­nica de Jorge Gut­man

Piers Handling, — CEO y Direc­tor del Toronto Inter­na­tio­nal Film Fes­ti­val, y Came­ron Bai­ley, Direc­tor Artís­tico del pres­ti­gioso evento, anun­cia­ron en la con­fe­ren­cia de prensa del mar­tes pasado los pri­me­ros títu­los que inte­gra­rán la pro­gra­ma­ción de la 42° edi­ción a rea­li­zarse desde el 7 hasta el 17 de sep­tiem­bre. La lista incluye 14 títu­los de la sec­ción Gala y 33 per­te­ne­cien­tes a Spe­cial Pre­sen­ta­tion; en este pri­mer anun­cio se incluye 25 pelí­cu­las que se estre­nan en carác­ter de pri­mi­cia mundial.

De una pri­mera lec­tura se puede obser­var como en años ante­rio­res la pre­sen­cia de un con­si­de­ra­ble número de impor­tan­tes direc­to­res con­sa­gra­dos inter­na­cio­nal­mente. Aun no se conoce cuál será el film de aper­tura pero en cam­bio se sabe que el de clau­sura será el estreno mun­dial de C’EST LA VIE (Fran­cia) pre­sen­tado en la sec­ción Gala. Esta come­dia diri­gida por el popu­lar dúo inte­grado por Oli­vier Naka­che y Eric Tole­dano (auto­res del feno­me­nal éxito Intou­cha­bles) se cen­tra en un vete­rano abas­te­ce­dor de ser­vi­cio de comi­das que atra­viesa una serie de con­tra­tiem­pos en oca­sión de pla­near su tra­bajo para una boda de dos de sus clien­tes. Jean-Pierre Bacri, Gilles Lellou­che, Suzanne Clé­ment y Eye Haï­dara, par­ti­ci­pan en este film que será pro­yec­tado el 16 de sep­tiem­bre en el Roy Thom­son Hall.

Entre los títu­los de la sec­ción gala se des­taca BREATHE (Gran Bre­taña) en el que Andy Ser­kis debuta en cali­dad de rea­li­za­dor; Andrew Gar­field pro­ta­go­niza una his­to­ria en donde encarna a un joven y bri­llante aven­tu­rero cuya vida expe­ri­menta un pro­fundo cam­bio cuando la polio­mie­li­tis le deja inmó­vil. Igual­mente des­pierta inte­rés THE MOUN­TAIN BET­WEEN US (Esta­dos Uni­dos) de Hany Abu-Assad con Kate Wins­let e Idris Elba en donde se narra un drama de super­vi­ven­cia de una perio­dista y un ciru­jano como con­se­cuen­cia de un acci­dente aéreo.

. Idris Elba y Kate Winslet en THE MOUNTAIN BETWEEN US

Idris Elba y Kate Wins­let en THE MOUN­TAIN BET­WEEN US

La figura de Wins­ton Chur­chill es con­si­de­rada en DAR­KEST HOUR (Gran Bre­taña) de Joe Wright con la actua­ción de Gary Old­man per­so­ni­fi­cando al gran esta­dista durante sus pri­me­ros tiem­pos como Pri­mer Minis­tro en momen­tos en que Hitler va apro­xi­mán­dose a Gran Bre­taña en la Segunda Gue­rra Mun­dial; com­ple­tan el reparto Ben Men­del­sohn, Kris­tin Scott Tho­mas, Lily James, Step­hen Dillane y Ronald Pickup. En MARY SHE­LLEY ((Irlanda-Gran Bretaña-Luxemburgo-Estados Uni­dos) el rea­li­za­dor Hai­faa Al Man­sour aborda la pri­mera rela­ción román­tica de la escri­tora Mary She­lley con el poeta Percy Bisshe She­lley que sir­vió de ins­pi­ra­ción a la autora de Fran­kes­tein; el elenco incluye a Elle Fan­ning, Dou­glas Booth, Bel Powley y Ben Hardy. El popu­lar actor Daniel Craig y la actriz Halle Berry inter­vie­nen en KINGS (Francia-Bélgica) de Deniz Gamze Ergü­ven, cuya acción trans­cu­rre en abril de 1992 en la zona de South Cen­tral de Los Ánge­les, donde se pro­du­je­ron los seve­ros dis­tur­bios como con­se­cuen­cia de la abso­lu­ción de los poli­cías que han aco­sado y gol­peado bru­tal­mente a Rod­ney King. Tam­bién en Gala se verá LONG TIME RUN­NING (Canadá) de Jen­ni­fer Bai­ch­wal y Nicho­las de Pen­cier, un docu­men­tal que pasa revista a la gira rea­li­zada en 2016 por una legen­da­ria banda cana­diense que ha sabido cap­tar el cora­zón de una nación.

Títu­los que des­pier­tan gran expec­ta­tiva se encuen­tran en la nómina de los fil­mes anun­cia­dos en la sec­ción Spe­cial Pre­sen­ta­tion. El film que lo inau­gura es LADY BIRD (Esta­dos Uni­dos), una come­dia dra­má­tica donde la exce­lente actriz Greta Ger­wig debuta como direc­tora y guio­nista. El cele­brado direc­tor mexi­cano Gui­llermo del Toro pre­sen­tará THE SHAPE OF WATER (Esta­dos Uni­dos), una fan­ta­sía que trans­cu­rre en la época de la Gue­rra Fría y en cuyo reparto par­ti­ci­pan Sally Haw­kin, Octa­via Spen­cer, Michael Shan­non y Richard Jen­kins. El fes­ti­val tam­bién pro­yec­tará DOWN­SI­ZING (Esta­dos Uni­dos) de Ale­xan­der Payne con la actua­ción de Matt Damon Kris­ten Wiig, Chris­toph Waltz, Lauara Dern y Alec Bald­win; el tema se cen­tra en un matri­mo­nio ame­ri­cano que aspi­rando a una vida mejor decide adhe­rirse a un pro­yecto cien­tí­fico des­ti­nado a afron­tar una seria cri­sis mun­dial debido a la superpoblación.

La pelí­cula VIC­TO­RIA Y ABDUL (Gran Bre­taña) de Step­hen Frears está basada en el libro del mismo nom­bre de Shra­bani Basu quien se refiere a la ver­da­dera rela­ción que man­tuvo la reina Vic­to­ria con su sir­viente indio Abdu; la exce­lente Judie Dench encarna a la sobe­rana en tanto que Ali Fazal inter­preta a su súb­dito. El remar­ca­ble direc­tor Wim Wen­ders retorna con SUB­MER­GENCE (Francia-Alemania-España), un thri­ller román­tico pro­ta­go­ni­zado por James McA­voy y Ali­cia Vikan­der; el argu­mento se cen­tra en un inge­niero hidráu­lico que ha sido tomado como rehén en Soma­lia por terro­ris­tas yiha­dis­tas que sos­pe­chan que es un espía bri­tá­nico. UNE SAI­SON EN FRANCE (Fran­cia) de Mahamat-Saleh Haroun aborda el tema de la inmi­gra­ción donde un maes­tro afri­cano de escuela secun­da­ria huye de su con­vul­sio­nado país para lle­gar a Fran­cia donde se enamora de una fran­cesa que le ofrece un techo para él y su fami­lia; San­drine Bon­naire y Eriq Eboua­ney asu­men los roles principales.

Alicia Vikander y James McAvoy en SUBMERGENCE

Ali­cia Vikan­der y James McA­voy en SUBMERGENCE

Emma Stone y Steve Carell enca­be­zan el elenco de BATTLE OF THE SEXES (Esta­dos Uni­dos) de los direc­to­res Vale­rie Faris y Jonat­han Day­ton; el argu­mento escrito por Simon Beau­foy está lige­ra­mente basado en el match de tenis sos­te­nido en 1973 entre Billie Jean King y Bobby Rogs. Por sexta vez George Cloo­ney se ubica detrás de las cáma­ras en SUBUR­BI­CON (Esta­dos Uni­dos) basán­dose en un guión pre­pa­rado por los céle­bres her­ma­nos Ethan y Joel Coen y actuando Matt Damon, Julianne Moore, Josh Bro­lin y Oscar Isaac. Cloo­ney narra lo que acon­tece en una idí­lica comu­ni­dad sub­ur­bana y apro­piada para criar una fami­lia que tras su apa­rente tran­qui­li­dad oculta una per­tur­ba­dora realidad.

Así como el año pasado fue el direc­tor Pablo Larraín quien pre­sentó Jackie y Neruda en el TIFF, esta vez el hecho se repite con otro talen­toso direc­tor chi­leno como lo es Sebas­tián Lelio pre­sen­tando dos fil­mes. Uno de los mis­mos es  UNA MUJER FAN­TÁS­TICA (Chile), su penúl­timo tra­bajo reci­bido cáli­da­mente en el último Fes­ti­val de Ber­lín y que obtuvo el pre­mio al mejor guión escrito por Lelio y Gon­zalo Maza. Su más reciente film es DISO­BE­DIENCE (Gran Bre­taña), inter­pre­tado por Rachel Weisz, Rachel McA­dams y Ales­san­dro Nivola, basado en la novela homó­nima de Naomi Alder­man que narra la his­to­ria de una mujer que retorna a su hogar judío orto­doxo y demues­tra un espe­cial inte­rés por un amigo de su infancia.

Rachel Weisz en DISOBEDIENCE

Rachel Weisz en DISOBEDIENCE

El film de clau­sura de Spe­cial Pre­sen­ta­tion es SHEIKH JACK­SON (Egipto) escrito y diri­gido por Amr Salama narrando la his­to­ria de un joven clé­rigo musul­man que habiendo sido un devoto admi­ra­dor de Michael Jack­son enfrenta una cri­sis de fe cuando se entera de la muerte del Rey del Pop.

En las sema­nas que siguen habrá nue­vos anun­cios de la pro­gra­ma­ción del fes­ti­val. Para una lista com­pleta de los fil­mes dados a cono­cer pre­sione aquí

Fan­ta­sia 2017

Comen­ta­rio de Jorge Gutman

El Fes­ti­val Inter­na­cio­nal de fil­mes FAN­TA­SIA que comenzó su vigé­sima pri­mera edi­ción el pasado 13 de julio y fina­li­zará el 2 de agosto en Mon­treal pre­senta para la oca­sión una selec­ción de más de 150 lar­go­me­tra­jes y 300 cor­to­me­tra­jes. He aquí algu­nos de los títu­los que EL POPU­LAR ha tenido oca­sión de juzgar.

Un buen docu­men­tal es lo que pro­pone Ars­had Khan en ABU (Canadá). En un relato sen­ci­llo y humano el direc­tor y guio­nista del film pasa revista a su vida comen­zada en Pakis­tán donde nació y fun­da­men­tal­mente enfa­tiza su pro­ble­má­tica rela­ción man­te­nida con algu­nos miem­bros de su fami­lia con espe­cial refe­ren­cia a su padre.

Kahn relata las cir­cuns­tan­cias que moti­va­ron el tras­lado de su fami­lia a Canadá en 1991 y cómo estos inmi­gran­tes tra­tan de asi­mi­larse al nuevo medio; en tal sen­tido para Kahn la adap­ta­ción no ha sido fácil al año­rar su tie­rra natal así como lo que siente al com­pro­bar que el color de su piel en parte lo dis­cri­mina del medio social. El rea­li­za­dor ade­más enfa­tiza las peri­pe­cias atra­ve­sa­das por su cri­sis de iden­ti­dad y cómo el pro­ceso de madu­rez que expe­ri­menta lo impulsa a asu­mir su homo­se­xua­li­dad. En otros aspec­tos se refiere al modo en que los acon­te­ci­mien­tos del 11 de sep­tiem­bre de 2001 lle­ga­ron a influir en el seno de su fami­lia. En la última parte del relato, Khan comenta su tras­lado a Mon­treal, comen­zando a estu­diar cine y es allí donde final­mente encuen­tra el sitio ideal para el desa­rro­llo de sus acti­vi­da­des como cineasta y su rea­li­za­ción personal.

A tra­vés de secuen­cias fil­ma­das en dife­ren­tes momen­tos de su vida, entre­vis­tas man­te­ni­das con algu­nos de sus fami­lia­res –su madre y su her­mana mayor y los pro­pios comen­ta­rios del realizador-, queda refle­jado el com­por­ta­miento cul­tu­ral y tra­di­cio­nal­mente reli­gioso de sus padres que difiere por com­pleto con lo que él sus­tenta, así cómo su orien­ta­ción sexual difi­cul­to­sa­mente acep­tada por ellos motivó a que él se sepa­rara de su fami­lia. Con todo, frente a la inmi­nente muerte de su padre ocu­rrida en 2011 se apre­cia que en última ins­tan­cia se pro­duce una emo­tiva recon­ci­lia­ción donde su pro­ge­ni­tor le mani­fiesta que siem­pre lo ha que­rido. En esca­sos 80 minu­tos, es mucho lo que llega a cap­tarse de este honesto y sen­si­ble documental.

Algu­nas de las peri­pe­cias atra­ve­sa­das por los inmi­gran­tes ile­ga­les que resi­den en los Esta­dos Uni­dos son muy bien ilus­tra­das en MOST BEAU­TI­FUL ISLAND (Esta­dos Uni­dos), un cau­ti­vante thri­ller diri­gido, escrito e inter­pre­tado por Ana Asen­sio. Ella anima a Luciana, una joven espa­ñola que, como muchos otros indo­cu­men­ta­dos, llega a la ciu­dad de Nueva York pro­cu­rando con­cre­tar el mítico sueño ame­ri­cano. Ubi­cando la acción durante una única jor­nada se apre­cia las difi­cul­ta­des que ella atra­viesa para estar al día en el pago de arriendo del humilde depar­ta­mento en el que habita; eso es debido a que los magros ingre­sos que per­cibe dis­fra­zada de pollito para la pro­mo­ción de un sitio de comida no le ayu­dan a resol­ver su situa­ción finan­ciera. Una espe­ranza de mejo­rar su con­di­ción se vis­lum­bra cuando una com­pa­ñera le pro­pone un tra­bajo cir­cuns­tan­cial que le depa­rará una buena suma de dinero. Acep­tada la oferta, ella ignora por com­pleto la pesa­di­lla que pronto vivirá al verse obli­gada a expo­ner su vida en un juego maca­bro que tiene lugar en una excén­trica fiesta a fin de satis­fa­cer el sadismo de un grupo inte­grado por ricos y des­pia­da­dos neo­yor­ki­nos que allí se encuen­tran. Con una esme­rada puesta escé­nica y meticu­losi­dad vol­cada en la des­crip­ción del relato, la direc­tora ha sabido crear un psi­co­drama intri­gante y opre­sivo capaz de man­te­ner la per­ma­nente aten­ción del espec­ta­dor. Este drama, que obliga a refle­xio­nar una vez más sobre la temá­tica de la inmi­gra­ción ile­gal, cons­ti­tuye una buena carta de pre­sen­ta­ción de Asen­sio que mere­ci­da­mente le ha valido para obte­ner el Pre­mio del Jurado y el del Mejor Lar­go­me­traje Narra­tivo en el fes­ti­val SXSW de este año.

Ana Asensio en MOST BEAUTIFUL ISLAND

Ana Asen­sio en MOST BEAU­TI­FUL ISLAND

Si bien la vete­rana rea­li­za­dora Agnieszka Holland es una de las más repre­sen­ta­ti­vas del buen cine polaco, SPOOR (Polonia-Alemania-República Checa-Suecia), su último tra­bajo rea­li­zado con la cola­bo­ra­ción de Kasia Ada­mik, no alcanza a cobrar aliento a pesar de sus bue­nas intenciones.

Agnieszka Mandat en SPOOR

Agnieszka Man­dat en SPOOR

El relato que está basado en la novela de Der Gesang der Fle­der­mäuse de Olga Tokar­czuk trans­cu­rre en una región mon­ta­ñosa ubi­cada en la fron­tera de Polo­nia con la Repú­blica Checa. Allí habita Janina Dus­zejko (Agnieszka Man­dat), una anciana inge­niera jubi­lada que ade­más de ense­ñar en la escuela local es una acé­rrima defen­sora de los ani­ma­les de la región. El con­flicto del film se pro­duce cuando sus dos ama­dos perros des­a­pa­re­cen y todo parece indi­car que los caza­do­res del lugar son los res­pon­sa­bles, lo que deja a Janina alta­mente trau­ma­ti­zada. La trama adquiere el carác­ter de un thri­ller cuando mis­te­rio­sa­mente se pro­duce el ase­si­nato de uno de los caza­do­res y bien pronto los crí­me­nes se van suce­diendo donde en cada caso queda regis­trada las hue­llas de dife­ren­tes ani­ma­les. Aun­que en pri­mera ins­tan­cia, hay cierta intriga que haría supo­ner que se pro­duce una ven­ganza de los ani­ma­les hacia sus ver­du­gos, lo cierto es que esta his­to­ria narrada de manera errá­tica va per­diendo inte­rés a medida que se desa­rro­lla. Aun­que esta come­dia negra tiene como pro­pó­sito mos­trar la con­ducta de una mujer atí­pica y mar­gi­nada deci­dida a enfren­tar un sis­tema auto­ri­ta­rio y patriar­cal, Holland no logra impri­mir la vita­li­dad nece­sa­ria que per­mita cap­tar la empa­tía del espectador.

Con­fir­mando que Fan­ta­sía dedica un buen espa­cio al género de la come­dia, el público tiene opor­tu­ni­dad de dis­fru­tar la con­ti­nua­ción de un risueño retrato fami­liar pre­sen­tado el año pasado con What a Won­der­ful Family. En WHAT A WON­DER­FUL FAMILY! 2 (Japón), se sale al encuen­tro de sus mis­mos per­so­na­jes donde el matri­mo­nio inte­grado por Shuzo Hirata (Isao Has­hi­zume) y su esposa Tomiko (Kazuko Yos­hi­yuki) ha sabido superar los con­flic­tos de antaño cuando ella estaba a punto de sepa­rarse debido a las acti­tu­des egoís­tas de su esposo.

En esta oca­sión, que se desa­rro­lla pocos años des­pués, todo se presta para que la pareja viva en per­fecta armo­nía salvo que existe un fac­tor capaz de alte­rarla; eso se debe a que habiendo per­dido parte del reflejo nece­sa­rio para con­du­cir a causa de su edad, el anciano Shuzo ha oca­sio­nado cier­tas ras­pa­du­ras a su coche; pre­viendo que cause futu­ros acci­den­tes que incluso pudiera hacer peli­grar la vida de ter­ce­ros, su esposa no logra disua­dirlo para que renun­cie a seguir con­du­ciendo. Es así que Kono­suke (Masahiko Nis­hi­mura), el mayor de sus hijos adul­tos, trata de per­sua­dir a su obs­ti­nado padre para que entre­gue las lla­ves del vehículo y renun­cie a su licen­cia. Si bien este inci­dente cons­ti­tuye el pri­mero de los con­flic­tos que plan­tea el relato, la situa­ción se agrava cuando Tomiko decide via­jar de vaca­cio­nes sin su esposo y él invita a su casa a un anti­guo com­pa­ñero de escuela (Nenji Koba­yashi) a quien ha reen­con­trado des­pués de muchos años; ese hecho genera una serie de inci­den­tes que aun­que realís­ti­ca­mente dra­má­ti­cos, el tono de farsa empleado por el rea­li­za­dor Yoji Yamada impide que el relato adquiera dimen­sio­nes sombrías.

Como en el film ori­gi­nal, el direc­tor trata afec­ti­va­mente a sus per­so­na­jes ilus­trando con satis­fac­to­rio humor las dife­ren­tes alter­na­ti­vas que se tra­du­cen en el seno de una fami­lia japo­nesa a tra­vés de tres gene­ra­cio­nes; el resul­tado es una gra­ciosa come­dia que sin ser excep­cio­nal reúne los ingre­dien­tes nece­sa­rios para que el público se entre­tenga sanamente.

Den­tro del cine de Amé­rica Latina, uno de los títu­los de la mues­tra es EL MUERTO CUENTA SU HIS­TO­RIA (Argen­tina) del rea­li­za­dor Fabián Forte en base a un guión que escri­bió junto a Nico­lás Bri­tos. El film es una fan­ta­sía con ingre­dien­tes de horror que lamen­ta­ble­mente resulta fallida. Comen­zando como una come­dia, el relato pre­senta a Angel (Diego Gen­tile), un publi­cista don­jua­nesco y detes­ta­ble por su natu­ra­leza machista. Un buen día tro­pieza en forma ines­pe­rada con un con­junto de vam­pi­re­sas cel­tas que plan­tea ins­tau­rar un matriar­cado en la tie­rra; como con­se­cuen­cia de ese encuen­tro resulta escla­vi­zado por ellas con­vir­tién­dose en un zombi, o sea un muerto en vida. Si acaso la inten­ción del film es mos­trar cómo los misó­gi­nos resul­tan cas­ti­ga­dos, el relato narrado con tra­zos grue­sos y sin autén­tica gra­cia fra­casa en su intento de gene­rar un film de terror que sus­cite interés.

Diego Gentile en EL MUERTO CUENTA SU HISTORIA

Diego Gen­tile en EL MUERTO CUENTA SU HISTORIA

Otro film lati­noa­me­ri­cano es O ANI­MAL COR­DIAL (Bra­sil) de la direc­tora y guio­nista Gabriela Ama­ral Almeida. Con posi­ti­vos ante­ce­den­tes en el cine de horror en el campo del cor­to­me­traje, en su pri­mer lar­go­me­traje la direc­tora con­firma su pre­di­lec­ción por el género al narrar una his­to­ria sem­brada de espanto. La acción que trans­cu­rre en un sofis­ti­cado res­tau­rante bra­si­leño cuenta entre sus per­so­na­jes al dueño del esta­ble­ci­miento, una joven asis­tente, algu­nos emplea­dos ocu­pa­dos en la cocina y tres comen­sa­les de los cua­les, uno de ellos es un poli­cía reti­rado y los otros inte­gran una pareja cele­brando un espe­cial acon­te­ci­miento. El clima se enra­rece con la lle­gada de un par de delin­cuen­tes en un asalto a mano armada; pron­ta­mente todos que­dan atra­pa­dos en el esta­ble­ci­miento y de ahí en más los per­so­na­jes pri­sio­ne­ros en el lugar se con­vier­ten en furio­sos y des­pia­da­dos ani­ma­les tra­tando de sobre­vi­vir la exas­pe­rante pesa­di­lla. Almeida con­si­gue crear un tene­broso clima que va in cres­cendo a medida que el relato trans­cu­rre hasta lle­gar a un angus­tiante e impre­de­ci­ble desen­lace. En esen­cia, éste es un buen film de horror que con­for­mará las expec­ta­ti­vas de los aman­tes del género.

La cri­sis matri­mo­nial es el tema que la direc­tora y guio­nista Marianna Palka enfoca en BITCH (Esta­dos Uni­dos), un film que si bien no es des­de­ña­ble no logra resul­tar del todo con­vin­cente para redon­dear su pre­misa absurda. Adop­tando uno de los dos pape­les pro­ta­gó­ni­cos la rea­li­za­dora anima a Jill, madre de cua­tro hijos meno­res y casada con Bill (Jason Rit­ter), un hom­bre que la des­con­si­dera por com­pleto. Viviendo en una situa­ción de opre­siva rutina ella mani­fiesta ten­den­cias sui­ci­das sin que su marido machista adquiera con­cien­cia de su estado. Es así que un buen día decide ocul­tarse en el sótano de su casa adop­tando el com­por­ta­miento de un perro tanto en sus movi­mien­tos cani­nos como expre­sando con ladri­dos su frus­tra­ción cuando es des­cu­bierta por sus hijos que la hallan des­nuda y ensu­ciada de excre­men­tos. Esta situa­ción des­es­ta­bi­liza por com­pleto la vida fami­liar donde el des­con­cer­tado Bill no logra mane­jar la situa­ción en lo que con­cierne a com­pa­ti­bi­li­zar las obli­ga­cio­nes de su tra­bajo como eje­cu­tivo de una impor­tante empresa con la res­pon­sa­bi­li­dad de man­te­ner el fun­cio­na­miento de su hogar en lo que con­cierne a la ali­men­ta­ción de sus hijos y su envío a la escuela; a todo ello, el clima humano se exas­pera en la medida que su esposa canina sigue enclaus­trada en el sótano. Curio­sa­mente cuando los médi­cos con­si­de­ran que Jill debe ser inter­nada en una clí­nica men­tal, Bill se niega a hacerlo como tam­poco acepta la suges­tión de su cuñada (Jaime King) de reti­rarla de su casa y hacerse cargo de ella.

Marianna Palka en BITCH

Marianna Palka en BITCH

Des­afor­tu­na­da­mente, el guión no encuen­tra la expli­ca­ción lógica para jus­ti­fi­car que esta desolada mujer per­ma­nezca refu­giada sin ali­men­ta­ción alguna y en un estado de degra­da­ción física durante un pro­lon­gado período.

Aun­que se anti­cipa que este surrea­lista drama psi­co­ló­gico está basado en un docu­men­tado caso de estu­dio, tal como aquí está pre­sen­tado no logra total­mente con­ven­cer como una metá­fora de las con­se­cuen­cias que el machismo puede aca­rrear en una rela­ción con­yu­gal. A pesar de las obser­va­cio­nes for­mu­la­das, cabe apre­ciar la bri­llante carac­te­ri­za­ción que Palka obtiene de su per­so­naje como así tam­bién la de Rit­ter como el per­tur­bado marido frente a la ines­pe­rada situa­ción que debe afrontar.

Los her­ma­nos Ben y Jos­hua Saf­die que hace 3 años cau­sa­ron grata impre­sión con Hea­ven knows what vuel­ven a ubi­carse detrás de la cámara ofre­ciendo con GOOD TIME (Esta­dos Uni­dos) un ani­mado thri­ller que en gene­ral fue bien reci­bido en oca­sión de su estreno mun­dial en el último fes­ti­val de Can­nes. Con un guión que les per­te­nece, ade­más de estar bien actuado y cali­brado con pre­ci­sión, el film reúne los requi­si­tos pre­ci­sos para satis­fa­cer al gran público donde una de sus atrac­cio­nes se debe a la pre­sen­cia del popu­lar actor Robert Pat­tin­son, quien aquí apa­rece, total­mente irre­co­no­ci­ble; él da vida a Con­nie, un ladron­zuelo de Queens que mani­fiesta un pro­fundo sen­ti­miento fra­ter­nal hacia su her­mano menor Nick (Benny Saf­die) afec­tado de cierta ines­ta­bi­li­dad men­tal. Para tra­tar de ayu­darlo lo induce a que par­ti­cipe en un asalto ban­ca­rio; si bien el ope­ra­tivo resulta exi­toso, poco tiempo des­pués sur­gen algu­nas com­pli­ca­cio­nes donde la poli­cía arresta a Nick. A fin de per­mi­tir que éste pueda que­dar libre bajo fianza, y dado que el dinero robado no alcanza para pagarla, Con­nie mani­pula a su amiga (Jen­ni­fer Jason Leigh) para que lo ayude a com­ple­tar el monto reque­rido; a par­tir de allí nue­vos obs­tácu­los sur­gi­rán para dar lugar a situa­cio­nes de vio­lenta acción donde entre ellas no están ausen­tes las nue­vas ten­ta­ti­vas de robo y el con­tacto con el mundo mar­gi­nal del bajo fondo. Para dis­fru­tar este film debe­rán dejarse de lado algu­nas situa­cio­nes deci­di­da­mente implau­si­bles; pero el pro­pó­sito de los Saf­die no es pre­ci­sa­mente ofre­cer un relato de verismo psi­co­ló­gico sino más bien un thri­ller pasa­tista de buena tex­tura, per­ma­nente acción con un clima de ten­sión bien logrado y algu­nas esce­nas exce­len­te­mente cap­ta­das como las del asalto ban­ca­rio inicial.

Por su temá­tica, rea­li­za­ción, inter­pre­ta­ción y dra­ma­tismo A TAXI DRI­VER (Corea del Sur) de Jang Hoon es un exce­lente film que basado en hechos reales trans­mite al espec­ta­dor una visión rea­lista de lo acon­te­cido durante la época en que trans­cu­rre la acción. El relato basado en el guión de Eorn Yu-na comienza en Seúl en 1980 intro­du­ciendo a Man-seob (Song Kang-ho), un ani­mado y humilde viudo que vela por su pequeña hija y es taxista; sin embargo las mani­fes­ta­cio­nes estu­dian­ti­les y demos­tra­cio­nes de pro­testa de la pobla­ción que tie­nen lugar en las calles como con­se­cuen­cia de la dic­ta­dura implan­tada por el régi­men mili­tar que detenta el poder, impi­den que pueda efec­tuar su tra­bajo en forma normal.

Song Kang-ho en A TAXI DRIVER

Song Kang-ho en A TAXI DRIVER

Acu­ciado por las deu­das que man­tiene, su situa­ción parece mejo­rar cuando se las inge­nia para trans­por­tar a Peter (Tho­mas Krets­ch­mann), un perio­dista ale­mán que ha lle­gado a Corea del Sur para cap­tar con su cámara los difí­ci­les momen­tos por los que atra­viesa la nación. A cam­bio de una impor­tante suma de dinero, Man debe con­du­cirlo hasta la ciu­dad de Gwangju, que sitiada por el ejér­cito cons­ti­tuye el epi­cen­tro del levan­ta­miento popu­lar que tiene lugar con­tra la dic­ta­dura reinante que ha esta­ble­cido la ley mar­cial. Lo que comienza como una agra­da­ble come­dia cos­tum­brista cede lugar a acon­te­ci­mien­tos dra­má­ti­cos cuando el con­duc­tor y su pasa­jero deben superar los incon­ve­nien­tes inter­pues­tos por el con­trol mili­tar para poder lle­gar a des­tino. Cuando final­mente arri­ban a la ciu­dad, el drama se con­vierte en tra­ge­dia por­que res­pon­diendo al movi­miento popu­lar desatado, el gobierno apela a una vio­len­cia homi­cida que afecta gra­ve­mente a la pobla­ción; en con­se­cuen­cia, las vidas del taxista y del repor­tero están expues­tas a un alto riesgo.

Fun­da­men­tal­mente, el relato es un apa­sio­nante recuento de lo acon­te­cido en los acia­gos días vivi­dos en Gwan­giu entre el 18 y 27 de mayo de 1980 donde en medio del terri­ble caos se esta­blece una gran soli­da­ri­dad entre los dos hom­bres ade­más de refle­jar cómo la ges­tión del taxista con­tri­buyó para que el perio­dista pudiera fil­mar las horri­bles imá­ge­nes; una vez que el repor­tero regresó a Ale­ma­nia las mis­mas fue­ron difun­di­das al mundo y pene­tra­das clan­des­ti­na­mente a Corea del Sur. Este apa­sio­nante film que con­cluye en diciem­bre de 2003 con una escena muy emo­tiva cons­ti­tuye un buen tes­ti­mo­nio para pre­ser­var la memo­ria colec­tiva de un pue­blo a fin de que la vio­len­cia de regí­me­nes dic­ta­to­ria­les no vuelva a repe­tirse. Cabe acla­rar que Jür­gen Hinz­pe­ter ha sido el ver­da­dero nom­bre del perio­dista ger­mano falle­cido en enero de 2016 en tanto que Kim Sa-Bok es el del valiente taxista coreano.

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