El Joven Karl Marx

NATIO­NAL THEA­TRE LIVE 

Pro­si­guiendo con la trans­mi­sión de obras que se repre­sen­tan en los tea­tros de Lon­dres, a tra­vés de Natio­nal Thea­tre Live se podrá juz­gar desde el esce­na­rio del recien­te­mente inau­gu­rado Bridge Thea­tre la pieza Young Marx de los dra­ma­tur­gos Richard Bean y Clive Coleman.

Rory Kin­near y Oli­ver Chris. (Foto de Manuel Harlan)

La vida de quien fuera el gran revo­lu­cio­na­rio y fun­da­dor del socia­lismo es expuesta aquí en sus años de juven­tud. Sin el pro­pó­sito de refle­jar fiel­mente los años jóve­nes de Marx, la inten­ción de los auto­res ha sido la de crear una diver­tida farsa donde el radi­ca­lismo ideo­ló­gico de Marx queda rele­gado a un plano secundario.

Reuniendo al mismo equipo crea­tivo que se lució en la exi­tosa come­dia One Man, Two Guv­nors, esta pro­duc­ción ubica la acción en Lon­dres. Allí, Marx a los 32 años de edad y esca­pando de las fra­ca­sa­das revo­lu­cio­nes que se aba­tían en Europa, reside con su fami­lia en un modesto depar­ta­mento de dos habi­ta­cio­nes ubi­cado en el dis­trito de Soho. Si bien debido a su per­fil de pro­vo­ca­dor izquier­dista se encuen­tra bajo con­ti­nua vigi­lan­cia y con­trol por parte de la poli­cía bri­tá­nica y espías pru­sia­nos, eso no es impe­di­mento para que el bri­llante inte­lec­tual se adhiera a una vida indul­gente; así sus­trae obje­tos de valor de su mujer Jenny para finan­ciar su incli­na­ción a la bebida, su con­di­ción de casado no le impide ser muje­riego donde incluso se acuesta con la empleada domés­tica de su hogar, par­ti­cipa en refrie­gas con las fac­cio­nes riva­les socia­lis­tas y ade­más debe ocul­tarse de sus acree­do­res; por si no fuera sufi­ciente, debe tam­bién enfren­tar a un polí­tico rival que gusta de su bella esposa.

Rory Kin­near. (Foto de Manuel Harlan)

Los acon­te­ci­mien­tos tien­den a modi­fi­carse cuando la influen­cia de su cama­rada Frie­drich Engels tiende a dejar su exis­ten­cia volá­til, logra evi­tar el colapso de su matri­mo­nio y lo induce a apro­ve­char su gran capa­ci­dad inte­lec­tual para ponerse a tra­ba­jar en lo que será El Capi­tal, su obra magna.

Estre­nada el 26 de sep­tiem­bre pasado, la obra fue bien reci­bida des­ta­cando el tra­bajo de sus dos prin­ci­pa­les intér­pre­tes: Rory Kin­near como Marx y Oli­ver Chris en el rol de Engels. Ade­más de Nancy Carrol inter­pre­tando a la sufriente mujer de Marx, el vasto elenco incluye a Nicho­las Burns, Logan Clark, Dixie Ege­ri­ckx, Laura Elp­hins­tone, Eben Figuei­redo, Tony Jaya­war­dena, Scott Karim, Alana Ram­sey, Sop­hie Rus­sell, Matilda Sha­pland, Fode Simbo, Harriet Turn­bull, Rupert Turn­bull, William Trough­ton, Joseph Wal­ker, Joseph Wil­kins, Dun­can Wis­bey y Mil­tos Yerolemou.

La puesta escé­nica corres­ponde a Nicho­las Hyt­ner, la esce­no­gra­fía es de Mark Thom­pson, la ilu­mi­na­ción está a cargo de Mark Hen­der­son, Paul Arditti es res­pon­sa­ble del sonido y la música es de Grant Olding. La dura­ción de la pieza es de 2 horas y 20 minutos.

Young Marx será trans­mi­tida en directo desde el Bridge Thea­ter a los cines de Canadá del cir­cuito Cine­plex el 7 de diciem­bre de 2017 y en dife­rido el 3 de febrero de 2018. Para cono­cer las salas de exhi­bi­ción y hora­rios loca­les de difu­sión pre­sione aquí 

Pano­rama desde el Puente

Cró­nica de Jorge Gut­man

VU DU PONT   Autor: Art­hur Miller – Tra­duc­ción: Maryse Warda -. Direc­ción: Lorraine Pin­tal – Elenco: Fré­dé­rick Bouf­fard, Paul Dou­cet, Maude Gué­rin, Maxime Le Fla­guais, Fra­nçois Papi­neau, Martin-David Peters, Mylène St-Sauveur, Fré­dé­rick Trem­blay – Esce­no­gra­fía: Danièle Léves­que — Acce­so­rios: Domi­ni­que Cough­lin — Ves­tua­rio: Marc Sené­cal – Ilu­mi­na­ción: Mar­tin Sirois – Maqui­llaje: Jacques-Lee Pelle­tier - Música Ori­gi­nal: Jorane - Dura­ción: 1 hora y 55 minu­tos (sin entre­acto). Repre­sen­ta­cio­nes: Hasta el 9 de diciem­bre de 2017 en el Théâ­tre du Nou­veau Monde (www.tnm.qc.ca)

La tra­ge­dia de un hom­bre moderno es la que Art­hur Miller con­ci­bió en Pano­rama desde el Puente (View from the Bridge) que estre­nada en Nueva York en sep­tiem­bre de 1955 ha sido repre­sen­tada en los más impor­tan­tes esce­na­rios del mundo. Es ahora que el TNM la repone en fran­cés con el nom­bre de Vu du Pont en la tra­duc­ción rea­li­zada por Maryse Warda.

Fra­nçois Papi­neau. (Foto de Yves Renaud)

Si bien en prin­ci­pio uno podría ana­li­zar esta obra teniendo como tema el de la inmi­gra­ción ile­gal, aspecto que tiene amplia reso­nan­cia actual, fun­da­men­tal­mente este intenso drama de reper­cu­sión uni­ver­sal des­cansa más en el infor­tu­nio per­so­nal de su per­so­naje pro­ta­gó­nico, un indi­vi­duo de intensa com­ple­ji­dad donde a tra­vés del mismo, el autor refleja el lado som­brío que puede adop­tar la con­di­ción humana.

El relato que trans­cu­rre en 1955 se cen­tra en Eddie Car­bone. Él es un humilde esti­ba­dor de ori­gen ita­liano que tra­baja en el mue­lle neo­yor­kino de Red Hook, al pie del puente de Broo­klyn. Aun­que un tanto rús­tico y apa­sio­na­da­mente impul­sivo en su forma de ser, se desen­vuelve como un buen hom­bre de fami­lia junto a su mujer Béa­trice y a Cat­he­rine, su joven sobrina huér­fana a quien el matri­mo­nio ha edu­cado y se res­pon­sa­bi­liza por ella. Sin saberlo muy bien a qué res­pon­den sus ges­tos, lo cierto es que Eddie la pro­tege obse­si­va­mente del mundo exte­rior que la rodea. La tran­quila con­vi­ven­cia se altera con la lle­gada clan­des­tina de dos pri­mos de Béa­trice; uno de ellos es Marco y el otro su her­mano menor Rodolpho, quie­nes huyendo de la pobreza reinante en la Ita­lia de la post­gue­rra desean abrirse paso en Esta­dos Uni­dos y por ello agra­de­cen la hos­pi­ta­li­dad de con­vi­vir por un tiempo en el hogar de la fami­lia Car­bone. Marco, que es casado y padre de fami­lia espera poder remi­tir a los suyos que per­ma­ne­cen en Ita­lia parte del sala­rio que irá obte­niendo tra­ba­jando ile­gal­mente; por su parte, su her­mano menor sol­tero aspira a que­darse a vivir per­ma­nen­te­mente en el país anfi­trión. El grave con­flicto se genera cuando Cat­he­rine y Rodolfo lle­gan a atraerse mutua­mente; ese hecho altera pro­fun­da­mente la con­ducta de Eddie quien quiere disua­dir a su sobrina de su inmi­nente boda con Rodolfo tra­tando de hacerle ver que él no está real­mente intere­sado en ella pero que la boda lo habi­li­tará para adqui­rir su resi­den­cia legal; ade­más uti­liza como excusa que Rodolpho es afe­mi­nado debido a su pelo rubio pla­ti­nado y por­que ade­más le agrada can­tar. Es allí que Eddie va reve­lando los deseos som­bría­mente inces­tuo­sos hacia su sobrina que hasta ese momento pare­cie­ron ocul­tos y repen­ti­na­mente comien­zan a esta­llar con la fuerza explo­siva de un volcán.

Paul Dou­cet, Mylène St-Sauveur y Fra­nçois Papi­neau. (Foto de Yves Renaud)

El mayor mérito de la acer­tada puesta escé­nica de Lorraine Pin­tal es su direc­ción acto­ral de un elenco de pri­mer nivel. En el rol pro­ta­gó­nico Fra­nçois Papi­neau ofrece un exce­lente tra­bajo como el trá­gico héroe que encu­bierto de ter­nura en un momento dado es presa de un deli­rio atroz tra­tando de jus­ti­fi­car su preo­cu­pa­ción pater­nal; al hacerlo vomita su agre­si­vi­dad y furia hasta lle­gar a per­der su con­trol que lo lleva a come­ter un acto repu­dia­ble y deci­di­da­mente inmo­ral; en la deci­sión trá­gica que final­mente adopta bus­cando su reden­ción, Papi­neau logra con­mo­ver alcan­zando una com­pleta comu­ni­ca­ción con el público al trans­mi­tir la con­mi­se­ra­ción y pate­tismo que Miller lúci­da­mente expresa en su texto. A su lado sobre­sale Mylène St-Sauveur ani­mando a la jovial Cat­he­rine que quiere a su tío como si fuese su padre sin ima­gi­nar que en esa entrega de cariño va cimen­tando en él la semi­lla de su oculta pasión.

En otros roles Fré­dé­rick Trem­blay como Rodolpho expresa muy bien la humi­lla­ción que sufre de Eddie; Maude Gué­rin brinda huma­ni­dad a la abne­gada esposa que es tes­tigo del des­equi­li­brio fami­liar cau­sado por el com­por­ta­miento de su esposo, en tanto que Maxime Le Fla­guais es con­vin­cente como Marco, el sici­liano que tra­tará de ven­garse de Eddie a la usanza y cos­tum­bres tra­di­cio­na­les de su tie­rra. Aun­que en un rol de menor gra­vi­ta­ción y elo­cuen­cia, Paul Dou­cet sale airoso en la sobria com­po­si­ción que rea­liza del abo­gado Alfieri quien habiendo man­te­nido un estre­cho vínculo con Eddie se con­vierte en el narra­dor del drama.

La esce­no­gra­fía mini­ma­lista de Danièle Léves­que y los acce­so­rios de Domi­ni­que Cough­lin per­mi­ten crear el clima ambien­tal en que trans­cu­rre la acción. Fil­nal­mente la riqueza sonora de Jorane creando los momen­tos de mayor ten­sión así como la apro­piada ilu­mi­na­ción de Mar­tin Sirois refuer­zan los valo­res de esta producción.

Con­clu­siónUn trá­gico drama fami­liar meticu­losa­mente rea­li­zado y muy bien actuado en otro triunfo artís­tico del TNM

Una Lograda Farsa

Cró­nica de Jorge Gutman

THE 39 STEPS Autor: John Buchan / Adap­ta­ción: Patric Bar­low / Direc­ción: Eda Hol­mes / Elenco: Lucinda Davis, Trent Pardy, Ame­lia Sar­gis­son y Andrew Sha­ver / Esce­no­gra­fía y Ves­tua­rio: Michael Gian­fran­cesco / Ilu­mi­na­ción: Andrea Lundy / Com­po­si­tor y Diseño de Sonido: Keith Tho­mas / Dura­ción: 2 horas con un entre­acto de 20 minu­tos / Repre­sen­ta­cio­nes: hasta el 10 de Diciem­bre de 2017 en el Cen­taur Thea­tre (www.centaurtheatre.com)

Ame­lia Sar­gis­son y Andrew Shaver.(Foto de Andrée Lanthier)

Resul­taba difí­cil pen­sar que la novela de John Buchan publi­cada en 1915 y adap­tada para el cine por el genial Alfred Hit­ch­cock en 1935 pudiese ser con­ver­tida en una obra tea­tral. Sin embargo Simon Cor­ble y Nobby Dimon acep­ta­ron el desa­fío logrando adap­tarla en 1995; pos­te­rior­mente, el texto fue rees­crito por Patrick Bar­low en 2005 dando como resul­tado una pieza que obtuvo un gran éxito tanto en Ingla­te­rra como en los Esta­dos Uni­dos. Ahora el público de Mon­treal tiene la opor­tu­ni­dad de apre­ciarla en la mag­ní­fica puesta escé­nica de Eda Hol­mes, la nueva direc­tora artís­tica de la com­pa­ñía del Tea­tro Centaur.

Quien esté dis­puesto a juz­gar esta ver­sión tea­tral deberá verla sin pre­jui­cio alguno por­que la obra de sus­penso de Hit­ch­cock, aun­que argu­men­tal­mente sub­siste, aquí queda trans­for­mada en una paro­dia muy bien cons­truida; en con­se­cuen­cia, no debe ser tomada seriamente.

Andrew Sha­ver. (Foto de Andrée Lanthier)

Quie­nes hayan leído la novela o visto el melo­drama del mago del sus­penso ten­drán pre­sente el comienzo de su trama. En un breve recuento no está demás recor­dar que Richard Han­nay, asis­tiendo a un espec­táculo de varieté en un tea­tro de Lon­dres, invo­lun­ta­ria­mente se invo­lu­cra con Anna­be­lla Sch­midt, una espec­ta­dora sen­tada a su lado; cuando ines­pe­ra­da­mente se pro­duce un dis­paro en la sala, el pánico cunde y la fun­ción se sus­pende. Es allí que la joven le hace saber a su com­pa­ñero de butaca que existe una cons­pi­ra­ción inter­na­cio­nal de espio­naje y que ella es una agente de inte­li­gen­cia per­se­guida por unos hom­bres que inten­tan ase­si­narla; cuando Anabe­lla le pide a Richard que la lleve a su depar­ta­mento para estar pro­te­gida, él accede aun­que en medio de la noche Anna­be­lla es ase­si­nada. De allí en más comienza para él una invo­lun­ta­ria aven­tura que lo lleva a huir pre­ci­pi­ta­da­mente hacia Esco­cia a fin de esca­par de los espías que lo per­si­guen y de la poli­cía que sos­pe­cha de él.

Lucinda Davis y Trent Pardy. (Foto de Andrée Lanthier)

Con solo 4 acto­res donde con excep­ción de Andrew Sha­ver los res­tan­tes inter­pre­tan múl­ti­ples roles, el espec­ta­dor asiste a una bri­llante farsa donde la risa se man­tiene de manera cons­tante a medida que los acon­te­ci­mien­tos se van desa­rro­llando fre­né­ti­ca­mente. Ade­más de la ágil direc­ción de Hol­mes, esta pieza cons­ti­tuye una opor­tu­ni­dad para el luci­miento de su elenco. En tal sen­tido aun­que Sha­ver inter­prete única­mente al prin­ci­pal per­so­naje, hay que con­si­de­rar que tanto Lucinda Davis como Trent Pardy y Ame­lia Sar­gis­son asu­men varios per­so­na­jes donde ade­más de cam­biar rápi­da­mente de atuendo deben adop­tar dife­ren­tes expre­sio­nes facia­les así como fre­cuen­tes modi­fi­ca­cio­nes en la acen­tua­ción vocal; ese tour de force acto­ral está ple­na­mente logrado.

A todo ello, parte esen­cial del espec­táculo reside en su esce­no­gra­fía; en tal sen­tido es meri­to­rio el tra­bajo de Michael Gian­fran­cesco al haber sabido adap­tar el redu­cido marco escé­nico del tea­tro a los dife­ren­tes y rápi­dos cam­bios de deco­rado que la trama requiere. Simul­tá­nea­mente, habrá que resal­tar los mag­ní­fi­cos efec­tos de sonido logra­dos por Keith Tomas y la ade­cuada ilu­mi­na­ción de Andrea Lundy.

Como se señaló al comienzo, aquí no impera el mis­te­rio sino la car­ca­jada con­ti­nua a tra­vés de un viaje caó­ti­ca­mente diver­tido. En resu­men: el espec­ta­dor dis­fruta de una buena velada teatral.

Con la música de un popu­lar compositor

HOLI­DAY INN: THE NEW IRVING BER­LIN MUSICAL

En otra pro­duc­ción de la serie Broad­way HD Cine­plex ofrece a su público la obra Holi­day Inn: The New Irving Ber­lin Musi­cal que fue pre­sen­tado por la com­pa­ñía Roun­da­bout Thea­ter en el Stu­dio 54 de Nueva York en octu­bre de 2016.

(Foto de Joan Marcus)

Este musi­cal del legen­da­rio com­po­si­tor Irving Ber­lin es una adap­ta­ción rea­li­zada por Gor­don Green­berg y Chad Hodge del recor­dado film homó­nimo de 1942 que tuvo como pro­ta­go­nis­tas a Bing Crosby y Fred Astaire. Para esta pre­sen­ta­ción, los auto­res del libro han tra­tado de moder­ni­zar la pieza ori­gi­nal aun­que sin haber per­dido la fres­cura y livian­dad que la anima.

La risueña his­to­ria, deci­di­da­mente pre­vi­si­ble y agra­da­ble a la vez, narra las vici­si­tu­des de Jim, un artista can­tante y bai­la­rín de un club noc­turno que desea dejar el mundo del espec­táculo para tra­tar de adop­tar una vida más apa­ci­ble como gran­jero en su vivienda cam­pes­tre que posee en Con­nec­ti­cut. Con tal fin trata de con­ven­cer a su novia Lila que lo acom­pañe aun­que ella pre­fiere seguir actuando junto a Ted, el mejor amigo de Jim. En su nuevo hogar Jim se da cuenta que la tarea de gran­jero no es tan sen­ci­lla como creía; es así que decide con­ver­tir su resi­den­cia en un pala­cio del espec­táculo con la ayuda de Linda, una tímida y talen­tosa maes­tra de escuela. Con la actua­ción de los anti­guos cole­gas de Jim que par­ti­ci­pan cuando se encuen­tran dis­po­ni­bles durante las fes­ti­vi­da­des del Día de la Inde­pen­den­cia, la Semana de Acción de Gra­cias y las de fin de año, el show logra un reso­nante éxito.

En este espec­táculo diri­gido por Gor­don Green­berg lo que fun­da­men­tal­mente pre­va­lece es su música que contó con la orques­ta­ción de Larry Blank y la super­vi­sión y direc­ción musi­cal de Andy Ein­horn. Den­tro del reper­to­rio de 20 núme­ros de Ber­lin se encuen­tran temas tan cono­ci­dos como White Christ­mas, Blue Skies, Eas­ter Parade, Happy Holi­day, Heat Wave, Step­pin’ Out With My Baby. El coreó­grafo Denis Jones con­tri­buyó a ofre­cer dos esplen­do­ro­sas pre­sen­ta­cio­nes: Sha­king the Blues Away y Song of Free­dom. La esce­no­gra­fía es de Anna Loui­zos y la ilu­mi­na­ción per­te­nece a Keith Caggiano.

El elenco está enca­be­zado por Bryce Pinkham (Jim), Lila (Megan Sikora) y Cor­bin Bleu (Ted); el reparto se com­pleta con  Lora Lee Gayer, Megan Lawrence, Megan Sikora, Lee Wil­kof, Mor­gan Gao, Malik Akil, Will Bur­ton, Barry Busby, Darien Crago, Caley Craw­ford, Jen­ni­fer Foote, Matt Meigs, Shina Ann Morris, Cat­he­rine Rica­fort, Drew Reding­ton, Amanda Rose, Jonalyn Saxer, Par­ker Slay­baugh, Samantha Sturm, Amy Van Nors­trand, Tra­vis Ward-Osborne, Paige Williams, Vic­tor Wisehart, Kevin Wor­ley y Borris York.

Esta come­dia musi­cal será exhi­bida en Canadá en los cines per­te­ne­cien­tes a la cadena exhi­bi­dora Cine­plex el 26 de noviem­bre y el 9 y 21 de diciem­bre de 2017. Para cono­cer las salas par­ti­ci­pan­tes y hora­rios loca­les res­pec­ti­vos presione aquí 

Una Nos­tál­gica Come­dia Musical

FOLLIES 

Pro­si­guiendo con las trans­mi­sio­nes de Natio­nal Thea­tre Live, se podrá pre­sen­ciar Follies en difu­sión directa desde el Tea­tro Oli­vier de Lon­dres a las salas cana­dien­ses. Esta obra aun­que estre­nada hace 46 años y repuesta en varias opor­tu­ni­da­des, man­tiene su encanto y fres­cura en esta nueva pro­duc­ción diri­gida por Domi­nic Cooke.

(FOTO DE NATIO­NAL THEATRE)

Esta expre­siva come­dia musi­cal del emi­nente com­po­si­tor y letrista Step­hen Sond­heim y libreto de James Gold­man logra com­bi­nar la música con una his­to­ria melan­có­lica. La trama gira en torno de un grupo de acto­res y can­tan­tes que 30 años atrás habían inte­grado un espec­táculo musi­cal deno­mi­nado Weismann’s Follies que a su vez estaba basado en las Zieg­feld Follies; ellos vuel­ven a reunirse invi­ta­dos por el empre­sa­rio Weis­mann en el tea­tro donde habían tra­ba­jado por­que el mismo está a punto de ser demo­lido; esa oca­sión ser­virá para reme­mo­rar los vie­jos días. Entre sus inte­gran­tes se encuen­tran dos pare­jas que atra­vie­san una doble cri­sis matri­mo­nial; una de ellas está inte­grada por Buddy y Sally que viven en Phoe­nix, y la otra por Ben y Phi­llis que ahora son famo­sos y habi­tan en Man­hat­tan. El nudo con­flic­tivo del relato surge del hecho que Sally siem­pre había estado enamo­rada de Ben y ese sen­ti­miento no ha des­a­pa­re­cido; sin embargo ahora él está dema­siado preo­cu­pado por la depre­sión de su esposa sin pen­sar en nada más.

(FOTO DE NATIO­NAL THEATRE)

En una his­to­ria donde el pre­sente se entre­mez­cla con el pasado, el com­po­si­tor y el libre­tista han logrado crear un espec­táculo imbuido de nos­tal­gia mani­fes­tado por los lamen­tos de la mediana edad en la medida que los sue­ños de juven­tud no se han visto cristalizados.

El comen­ta­rio de los crí­ti­cos lon­di­nen­ses con motivo de su repo­si­ción en sep­tiem­bre pasado ha sido uná­ni­me­mente elo­gioso en cuanto a la cali­dad de esta pro­duc­ción basada en la ori­gi­nal de 1971. Ade­más de la exce­lente puesta escé­nica de Cooke se des­taca la mara­vi­llosa actua­ción de un elenco enca­be­zado por Tra­cie Ben­nett, Janie Dee, Phi­lip Quast, Imelda Staun­ton y Peter For­bes quie­nes está acom­pa­ña­dos por Fred Haig, Zizi Stra­llen, Alex Young y Adam Rhys-Charles.

Como en todo espec­táculo musi­cal la impor­tan­cia de sus núme­ros adquiere espe­cial gra­vi­ta­ción y en tal sen­tido Sond­heim lo ha dotado con bellas can­cio­nes donde se des­ta­can entre otras, Live, Laugh, Love, Could I leave you, I am Still Here, Losing my Mind, The Story of Lucy and Jes­sie y el tema final Beau­ti­ful Girls. La direc­ción orques­tal está a cargo de Nigel Lilley, la coreo­gra­fía es de Bill Dea­mer, en tanto que Vicki Mor­ti­mer fue res­pon­sa­ble de la escenografía.

El público de Canadá ten­drá la oca­sión de pre­sen­ciar la trans­mi­sión de Follies en directo desde Lon­dres el 16 de noviem­bre de 2017 y en dife­rido el 20 de enero de 2018. Para infor­ma­ción sobre los cines de Cine­plex que difun­di­rán el evento y los hora­rios loca­les res­pec­ti­vos pre­sione aquí.