Una Cele­bra­da Ópe­ra de Wagner

TRIS­TAN UND ISOLDE

En pocos días más des­de el Metro­po­li­tan Ope­ra Hou­se (Met) de New York se podrá apre­ciar en direc­to la trans­mi­sión de Tris­tan und Isol­de con músi­ca y libre­to en ale­mán de Richard Wag­ner. Esta cele­bra­dea ópe­ra fue com­pues­ta entre 1857 y 1859 y se estre­nó en Munich en junio de 1865 bajo la direc­ción de Hans von Bülow.

Lise David­son y Michael Spy­res. (Foto : Karen Almond,Met)

Este es un acon­te­ci­mien­to impor­tan­te en la medi­da que la elec­tri­zan­te Lise David­sen afron­ta uno de los pape­les defi­ni­ti­vos para soprano dra­má­ti­ca como lo es la prin­ce­sa irlan­de­sa Isol­da en la tras­cen­den­te medi­ta­ción de Wag­ner sobre el amor y la muer­te. El remar­ca­ble tenor Michael Spy­res pro­ta­go­ni­za jun­to a David­sen el papel de Tris­tán quien con Isol­da vivi­rá una apa­sio­na­da y trá­gi­ca his­to­ria de amor prohibido.

Lise David­son. (Foto: Karen Almond,Met)

La mez­zo­so­prano Eka­te­ri­na Guba­no­va reto­ma su inter­pre­ta­ción de Bran­gä­ne, jun­to al bajo-barí­tono Tomasz Konieczny, quien can­ta Kur­we­nal tras sus cele­bra­das apa­ri­cio­nes en el Met en Der Flie­gen­de Hollän­der y en el ciclo del Ani­llo de Wag­ner. El bajo-barí­tono Ryan Spee­do Green hace un impor­tan­te debut en el papel del rey Mar­ke. El elen­co se com­ple­ta con los can­tan­tes Tho­mas Glass, Ben Reisin­ger, Jonas Hac­ker y Ben Brady.

Michael Spy­res. (Foto: Karen Almond,Met

Este momen­to tras­cen­den­tal tam­bién mar­ca la lle­ga­da de una nue­va pues­ta en esce­na —debut en el Met— de Yuval Sha­ron, acla­ma­do por The New York Times como «el direc­tor de ópe­ra más visio­na­rio de su gene­ra­ción» y el pri­mer esta­dou­ni­den­se en diri­gir una ópe­ra en el famo­so fes­ti­val wag­ne­riano de Bay­reuth, así como la pri­me­ra vez que el direc­tor musi­cal Yan­nick Nézet-Séguin diri­ge Tris­tan und Isol­de en el Met.

La ópe­ra será trans­mi­ti­da en Cana­dá en direc­to y en alta defi­ni­ción en su ver­sión ori­gi­nal ale­ma­na con sub­tí­tu­los en inglés en las salas de Cine­plex el 21 de mar­zo y será redi­fun­di­da el 11 y 13 de abril de 2026

La Vio­len­cia Transgeneracional

THE THINGS YOU KILL. Cana­dá-Fran­cia-Polo­nia-Tur­quía, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Ali­re­za Kha­ta­mi. 110 minutos

Un intri­gan­te thri­ller psi­co­ló­gi­co es lo que se apre­cia en The Things you Kill, escri­to y diri­gi­do por el rea­li­za­dor ira­ní Ali­re­za Khatami.

Pre­ce­di­do por la bue­na aco­gi­da de sus dos pre­vios tra­ba­jos -Obli­vion Ver­ses (2017) y Terres­trial Ver­ses (2023)- este rea­li­za­dor ha crea­do expec­ta­ti­vas con este film que cier­ta­men­te lle­ga a fas­ci­nar en el recuen­to de una com­ple­ja his­to­ria de familia.

Ekin Koç

La pri­me­ra par­te del rela­to pre­sen­ta a Ali (Ekin Koç), un pro­fe­sor de lite­ra­tu­ra tur­co quien des­pués de 14 años trans­cu­rri­dos en Esta­dos Uni­dos regre­sa a su país natal don­de se desem­pe­ña tem­po­ra­ria­men­te en la uni­ver­si­dad de Anka­ra como tra­duc­tor del inglés al idio­ma tur­co. En esta eta­pa de su vida hay algu­nos pro­ble­mas que le inquie­tan; uno de ellos es el hecho de que su mujer vete­ri­na­ria Hazar (Hazar Ergüç­lü) anhe­la ser madre, pero él no pue­de satis­fa­cer­la dado que omi­te decir­le que el pro­ble­ma se debe a su bajo recuen­to de esper­mas; asi­mis­mo se evi­den­cia que él no se lle­va bien con su padre Hamit (Ercan Kesal), un hom­bre de natu­ra­le­za vio­len­ta que siem­pre mal­tra­tó a su madre Melahat (Aysen Sümer­can) quien des­de hace tiem­po se halla enfer­ma. La situa­ción adop­ta un giro dra­má­ti­co cuan­do su pro­ge­ni­to­ra sos­pe­cho­sa­men­te mue­re y Ali cree que su dece­so no fue casual sino que su padre la mató. En con­se­cuen­cia, ese hecho moti­va que se inten­si­fi­que el resen­ti­mien­to de Ali hacia Hamit a la vez que le ins­ti­ga un sen­ti­mien­to de venganza.

Con reve­la­cio­nes insos­pe­cha­das que se pro­du­cen en la con­ti­nua­ción del rela­to, lo cier­to es que el mis­mo adquie­re un giro sinies­tro; eso acon­te­ce cuan­do Ali con­tra­ta a Reza (Erkan Kolçak Kös­ten­dil), un foras­te­ro lle­ga­do a la zona, quien se ocu­pa del ári­do jar­dín que Ali posee en las afue­ras de la ciu­dad; sin embar­go la tarea de Reza impli­ca­rá algo más tras­cen­den­te dramáticamente..

No es pru­den­te anti­ci­par cómo evo­lu­cio­na esta his­to­ria, sal­vo men­cio­nar que entra en jue­go el inter­cam­bio de iden­ti­dad que se pro­du­ce entre Ali y Reza a tra­vés del ambi­guo víncu­lo que se esta­ble­ce entre ambos. Adop­tan­do en cier­tas esce­nas un rea­lis­mo mági­co, el cineas­ta pue­de lle­gar a des­con­cer­tar por saber si real­men­te Reza es un per­so­na­je real de esta tra­ma o si lo que acon­te­ce con Ali es pro­duc­to de su imaginación.

Más allá de los comen­ta­rios pre­ce­den­tes, según se hace saber en el mate­rial de pren­sa el direc­tor se ha ins­pi­ra­do en epi­so­dios vio­len­tos expe­ri­men­ta­dos en su pro­pia fami­lia. En tal sen­ti­do, Kha­ta­mi ha logra­do su pro­pó­si­to de rese­ñar cómo la vio­len­cia mas­cu­li­na pue­de trans­mi­tir­se gene­ra­cio­nal­men­te y la secue­la trau­má­ti­ca que con­lle­va al dejar heri­das emo­cio­na­les y psi­co­ló­gi­cas difí­ci­les de cicatrizar.

Aun­que sin empa­ti­zar con sus per­so­na­jes que cier­ta­men­te no son muy agra­da­bles, la actua­ción del elen­co cons­ti­tu­ye un ele­men­to vital que valo­ri­za a este psi­co­dra­ma. En ese aspec­to es mag­ní­fi­ca la carac­te­ri­za­ción de Koç trans­mi­tien­do acer­ta­da­men­te la cri­sis exis­ten­cial que le embar­ga así como el sen­ti­mien­to de cul­pa refle­ja­do en las ins­tan­cias fina­les del rela­to; a su lado igual­men­te es pon­de­ra­ble la labor Kös­ten­dil por la mane­ra sutil en que su impul­si­vo y vio­len­to per­so­na­je se infil­tra en la vida de Ali; el res­to del repar­to en pape­les de apo­yo es igual­men­te convincente.

En suma a tra­vés de esta atra­pan­te his­to­ria Kha­ta­mi per­mi­te a la audien­cia refle­xio­nar si real­men­te la vio­len­cia es un mal here­di­ta­rio. Jor­ge Gutman

Un Des­co­no­ci­do Gran Arquitecto

L’INCONNUE DE LA GRAN­DE ARCHE. Fran­cia-Dina­mar­ca, 2025. Un film de Stépha­ne Demoustier.104 minutos

Quien haya visi­ta­do París y pasea­do por el barrio de La Défen­se, el dis­tri­to finan­cie­ro más impor­tan­te de Euro­pa, segu­ra­men­te habrá apre­cia­do la majes­tuo­si­dad de su gran arco. Pre­ci­sa­men­te, la géne­sis de su cons­truc­ción y las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por su autor es lo que el cineas­ta Stépha­ne Demous­tier con­si­de­ra en L’Inconnue de la Gran­de Arche quien es tam­bién el res­pon­sa­ble del guión com­par­ti­do con Lau­ren­ce Cossé.

Claes Bang

La his­to­ria real que ha sido adap­ta­da del libro de Cos­sé La Gran­de Arche publi­ca­do en 2016 trans­por­ta al espec­ta­dor hacia comien­zos de 1983 cuan­do el enton­ces pre­si­den­te Fra­nçois Mit­te­rrand (Michel Fau) deci­dió embe­lle­cer la lumi­no­sa ciu­dad con una impor­tan­te obra arqui­tec­tó­ni­ca que lle­ga­ría a ser el famo­so Gran Arco de la Défen­se. Por lo tan­to se pro­ce­de a un lla­ma­do a con­cur­so en don­de uno de los pos­tu­lan­tes es el res­pe­ta­ble docen­te y arqui­tec­to danés de media­na edad Johan Otto von Sprec­kel­sen (Claes Bang), cuyo ante­ce­den­te en la mate­ria es el de haber cons­trui­do su casa y algu­nas igle­sias en su tie­rra natal; es así que a tra­vés de su pre­sen­ta­ción en la que ilus­tra una con­cep­ción inno­va­do­ra, este des­co­no­ci­do pro­fe­sio­nal en Fran­cia resul­ta el gana­dor de la competición.

A medi­da que va rea­li­zan­do el dise­ño de la obra Sprec­kel­sen al prin­ci­pio cuen­ta con el apo­yo de Mit­te­rrand como así tam­bién del talen­to­so arqui­tec­to local Paul Andreu (Swann Arlaud) y del téc­ni­co Jean-Louis Subilon (Xavier Dolan) que es el con­se­je­ro del pre­si­den­te. Vol­can­do su pasión per­fec­cio­nis­ta en esa tarea, su con­cep­ción de lo que él deno­mi­na El Cubo (otra deno­mi­na­ción del Gran arco) es sin embar­go obje­to de cier­tos obs­tácu­los; eso es debi­do a la inevi­ta­ble buro­cra­cia vigen­te, como asi­mis­mo a cier­tos intere­ses que entran en jue­go y tien­den a alte­rar el pro­ce­so crea­ti­vo del autor. Sin­tien­do deso­la­ción por lo que acon­te­ce el arqui­tec­to obtie­ne el incon­di­cio­nal sopor­te de su mujer Liv (un per­so­na­je fic­cio­nal ani­ma­do por Sid­se Babett Knudsen).

Los deta­lles de la cons­truc­ción así como el fer­vien­te deseo del arqui­tec­to de que su con­cep­ción no sea obje­to de cam­bio alguno, alcan­za un nivel de con­si­de­ra­ble ten­sión a par­tir del momen­to en que él comien­za a per­der el con­trol de su faraó­ni­ca obra.

Remar­ca­ble­men­te narra­do con inusi­ta­do rea­lis­mo por Demous­tier, el film ade­más se ve favo­re­ci­do por el inob­je­ta­ble desem­pe­ño de su elen­co así como por la mag­ní­fi­ca foto­gra­fía de David Cham­bi­lle y el logra­do dise­ño de pro­duc­ción de Cathe­ri­ne Cosme.

Como coro­la­rio de este even­to his­tó­ri­co, la iro­nía del des­tino hace que el exce­len­te arqui­tec­to fallez­ca en mar­zo de 1987 sin haber vis­to la con­clu­sión de su obra. El tra­ba­jo fue com­ple­ta­do por el arqui­tec­to Paul Andreu sien­do Mit­te­rand quien cele­bran­do el bicen­te­na­rio de la Revou­ción de Fran­cia inau­gu­ró el Arco de La Défen­se el 14 de julio de 1989. Jor­ge Gutman

El Arte Culi­na­rio Vietnamita

DANS LA CUI­SI­NE DES NGU­YEN. Fran­cia, 2024. Un film escri­to y diri­gi­do por Stépha­ne Ly-Cuong. 99 minutos

En su pri­mer lar­go­me­tra­je el direc­tor y guio­nis­ta fran­cés Stépha­ne Ly-Cuong de ascen­den­cia viet­na­mi­ta abor­da aspec­tos inhe­ren­tes a la cul­tu­ra de Viet­nam en la deli­cio­sa come­dia musi­cal Dans la cui­si­ne des Ngu­yen.

La his­to­ria con­ce­bi­da por el rea­li­za­dor trans­cu­rre en París don­de la joven Yvon­ne (Clo­til­de Che­va­lier) de ori­gen viet­na­mi­ta sue­ña con triun­far en la come­dia musi­cal en la medi­da que agra­cia­da por su agra­da­ble voz al can­tar sien­te la gran ale­gría de vivir. Como las opor­tu­ni­da­des de tra­ba­jar en dicho géne­ro no abun­dan, ella tra­ta de con­for­mar­se ento­nan­do can­cio­nes mien­tras pro­mo­cio­na la ven­ta de arro­lla­dos de pri­ma­ve­ra en un cen­tro comer­cial de la ciu­dad; asi­mis­mo median­te magros ingre­sos can­ta para una audien­cia infan­til en com­pa­ñía de su ami­ga Koko (Gaél Kamilindi).

Anh Tran-Nghia y Clo­til­de Chevalier

Al no ser com­pren­di­da en sus ambi­cio­nes artís­ti­cas por su novio, ella des­ha­ce su rela­ción y se des­pla­za para vivir en la casa de su madre (Anh Tran-Nghia) don­de trans­cu­rrió su infan­cia. La mujer que es due­ña de un res­tau­ran­te ubi­ca­do en las afue­ras de la ciu­dad, enviu­dó cuan­do Yvon­ne era peque­ña; es así que en ese enton­ces aban­do­nó Viet­nam para tras­la­dar­se a Fran­cia con el pro­pó­si­to de lograr un mejor por­ve­nir que even­tual­men­te lo con­si­guió tra­ba­jan­do duro y fir­me como exper­ta cocinera.

Con la lle­ga­da de Yvon­ne la madre la reci­be con ale­gría aun­que está en des­acuer­do que ella per­sis­ta con sus aspi­ra­cio­nes de actriz dado que según su cri­te­rio lo mejor sería que com­par­ta con ella la acti­vi­dad culi­na­ria; asi­mis­mo tam­bién desea que la joven pue­da casar­se con un viet­na­mi­ta y para eso le pre­sen­ta al gen­til Geor­ges (Chris­tophe Tek), con quien Yvon­ne sim­pa­ti­za, sin que su madre estu­vie­se al tan­to de su dife­ren­te orien­ta­ción sexual.

Lle­ga­do el momen­to en que se pre­sen­ta la opor­tu­ni­dad para un espec­tácu­lo musi­cal inti­tu­la­do Le tour du mon­de de Casa­no­va, Yvon­ne es eva­lua­da por el cele­bra­do direc­tor Phi­lip­pe Ver­non (Tho­mas Jolly) y por la coreó­gra­fa Ange­la (Cami­lle Japy) para inter­pre­tar un per­so­na­je oriental.

Par­te de la pelí­cu­la está vin­cu­la­da con la rela­ción esta­ble­ci­da entre madre e hija en don­de la pro­ge­ni­to­ra tra­ta de ense­ñar­le a Yvon­ne los ingre­dien­tes que se nece­si­tan para obte­ner los exce­len­tes man­ja­res culi­na­rios que sin duda cons­ti­tu­yen un fac­tor impor­tan­te de la cul­tu­ra viet­na­mi­ta; a pesar de la obs­ti­na­ción de la joven de no cam­biar el rum­bo que desea seguir en su vida, el direc­tor refle­ja ple­na­men­te el afec­tuo­so víncu­lo materno-filial.

El film cla­ra­men­te resal­ta los aspec­tos de iden­ti­dad que se pre­sen­tan para quie­nes como Yvon­ne per­te­ne­cen a la segun­da gene­ra­ción de inmi­gran­tes. Es así que el novel rea­li­za­dor trans­mi­te cómo se pue­de com­pa­ti­bi­li­zar la cul­tu­ra del país en que vive la joven con la de su madre para poder encon­trar un lugar en el mun­do. Asi­mis­mo, el direc­tor efec­túa una vela­da crí­ti­ca a los este­reo­ti­pos pre­va­le­cien­tes en Fran­cia con res­pec­to a la gen­te de ori­gen oriental.

Con gran habi­li­dad Ly-Cuong obtie­ne de su elen­co una remar­ca­ble auten­ti­ci­dad espe­cial­men­te por par­te de Che­va­lier actuan­do y can­tan­do así como de Tran-Nghia quien da la impre­sión de ser una ver­da­de­ra chef culi­na­ria. Agra­cia­da con la músi­ca com­pues­ta por Clo­vis Sch­nei­der y Thuy- Nhân Dao con letras del cineas­ta y Chris­ti­ne Khand­jian, el públi­co asis­te a una fres­ca y con­ta­gio­sa pelí­cu­la que sin duda cons­ti­tu­ye un buen ante­ce­den­te para Ly-Cuong cuan­do abor­de futu­ros pro­yec­tos. Jor­ge Gutman

Repo­si­ción de un emble­má­ti­co film musical

TOMMY

Con moti­vo de cum­plir­se el quin­cua­gé­si­mo pri­mer ani­ver­sa­rio de su estreno, el públi­co podrá apre­ciar en limi­ta­das exhi­bi­cio­nes TOMMY, el film esta­dou­ni­den­se del legen­da­rio rea­li­za­dor bri­tá­ni­co Ken Rus­sell basa­do en la ópe­ra rock homó­ni­ma del cele­bra­do con­jun­to musi­cal The Who.

Roger Dal­trey

La his­to­ria rela­ta­da a tra­vés de la remar­ca­ble músi­ca de The Who se cen­tra en Tommy, quien a los seis años de edad había pre­sen­cia­do el ase­si­na­to de su padre por par­te de su madre y su aman­te: ese dra­má­ti­co hecho moti­vó a que que­da­ra trau­ma­ti­za­do con la con­se­cuen­cia de haber­se vuel­to sor­do­mu­do y ciego.

Ya en su edad adul­ta y tras varios inten­tos de cura, no obs­tan­te su dis­ca­pa­ci­dad logra derro­tar al mago del pin­ball con­vir­tién­do­se en gran cam­peón lo que le per­mi­tió lograr una gran popu­la­ri­dad. Cuan­do fina­men­te se cura el lle­ga a ser acla­ma­do como un Mesías.

El film cons­ti­tu­yó en opor­tu­ni­dad de su estreno un gran suce­so de públi­co atraí­do por la nota­ble pues­ta escé­ni­ca de Rus­sell, por el vital ingre­dien­te musi­cal y por su enco­mia­ble elen­co. Entre algu­nos nom­bres de su vas­to repar­to figu­ran Ann-Mar­gret, Oli­ver Reed, Jack Nichol­son, Robert Powell, Tina Tur­ner, Elton John, Eric Clap­ton y los músi­cos de la famo­sa ban­da The Who inte­gra­da por Roger Dal­trey (ani­man­do el rol pro­ta­gó­ni­co), Keith Moon, Pete Townshend y John Entwistle.

La repo­si­ción de Tommy pre­sen­ta­da en IMAX será exhi­bi­da en las salas de Cine­plex, el 16,18 y 19 de marzo.