Trio Bohé­mo

En el octa­vo con­cier­to de la actual tem­po­ra­da Ladies Mor­ning Musi­cal Club pre­sen­ta­rá por pri­me­ra vez en Cana­dá al Trio Bohé­mo ori­gi­na­rio de la Repú­bli­ca Che­ca, con­for­ma­do por Matouš Pěruš­ka (vio­lín), Kris­ti­na Vocet­ko­vá (vio­lon­che­lo) y Jan Voj­tek (piano).

Trio Bohé­mo (Foto: Facebook)

Poco des­pués de su for­ma­ción en 2019, este con­jun­to musi­cal ha des­per­ta­do la aten­ción del públi­co al haber obte­ni­do el segun­do de los Pre­mios Gian­ni Ber­ga­mo de Lugano en Sui­za. Esa dis­tin­ción ha sido rati­fi­ca­da por el pre­mio « Con­jun­to del Año » dis­cer­ni­do por la ins­ti­tu­ción ita­lia­na Le Dimo­re del Quar­tet­to en 2021. Entre otros meri­to­rios tro­feos cabe men­cio­nar el de mejor inter­pre­ta­ción de músi­ca clá­si­ca vie­ne­sa en el fes­ti­val Inter­na­tio­nal Sum­mer Aca­demy en Aus­tria, un pri­mer pre­mio en Filip­po Nico­sia Inter­na­tio­nal Award en Ita­lia así como el ter­cer pre­mio en la Com­pe­ten­cia de Músi­ca de Cáma­ra Inter­na­cio­nal rea­li­za­da en Melbourne.

El juve­nil trío ha efec­tua­do sus pri­me­ras apa­ri­cio­nes en el audi­to­rio Musik­ve­rein de Vie­na, Wig­mo­re Hall de Lon­dres, Sto­ller Hall de Man­ches­ter, así como en varia­dos fes­ti­va­les como el de Prin­temps de Pra­ga. Su pri­me­ra gra­ba­ción de 2024 con­sa­gra­da a obras de Schu­bert y Sme­ta­na ha obte­ni­do un pre­mio en Pres­to Music Awards.

El con­cier­to del Trio Bohé­mo se efec­tua­rá el 22 de mar­zo (15h30) en el Audi­to­rio Oscar Peter­son de la Uni­ver­si­dad Con­cor­dia con el siguien­te programa:

-Trío para Piano y Cuer­das N°3, op.1 de Beetho­ven

-Trío para Piano y Cuer­das N°2, op. 78 de Shos­ta­ko­vich

-Trio para Piano y Cuer­das N°2, op.100 de Schu­bert

Infor­ma­ción adi­cio­nal, inclu­yen­do la obten­ción de entra­das pue­de obte­ner­se en el sitio lmmc.ca y tele­fó­ni­ca­men­te al (514) 932‑6796.

Una Pie­za Musical

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

FAL­SET­TOS. Auto­res: William Finn y James Lapi­ne – Músi­ca y Letra: William Finn – Pro­duc­ción: Ally Bru­mer — Direc­ción y Coreo­gra­fía: Debo­ra Fried­mann – Direc­ción Musi­cal: Gian­car­lo Sca­lia – Elen­co: Joel Berns­tein, Aman­da Caron, Lucas Cre­lins­ten, Lily Lacha­pe­lle, Jonathan Van­der­zon, Daniel Wil­ken­feld y Emma Yee – Esce­no­gra­fía y Dise­ño de Uti­le­ría: Nik­ki Mabias – Ves­tua­rio: Leah Tole­dano – Ilu­mi­na­ción: Chris­topher War­dell – Dise­ño de Soni­do: Evan Brown. Dura­ción: 2h 40 minu­tos. Repre­sen­ta­cio­nes has­ta el 15 de mar­zo de 2026 en el Segal Cen­tre.

Aun­que con cier­to retar­do ha lle­ga­do a Mon­treal Falset­tos, la come­dia musi­cal de William Finn y James Lapi­ne que fue cono­ci­da en Broad­way en 1992 y pos­te­rior­men­te repues­ta en 2016.

Aman­da Caron y Joel Berns­tein (Foto: Matt Sandoval)

La pie­za inte­gra­da por más de 30 can­cio­nes es total­men­te can­ta­da y a tra­vés de la letra de sus can­cio­nes la audien­cia se va inte­rio­ri­zan­do en su pri­me­ra par­te de los ava­ta­res de una fami­lia judía que en 1979 resi­de en New York. La mis­ma está cons­ti­tui­da por Mar­vin (Daniel Wil­ken­field), su espo­sa Tri­na (Aman­da Caron) y su pre­ado­les­cen­te hijo Jason (Lucas Cre­lins­ten). Des­de el prin­ci­pio se sabe que el matri­mo­nio que­dó trun­co debi­do a que Mar­vin dejó el hogar para vivir con su mejor ami­go y aman­te Whiz­zer (Jonathan Van­der­zon). A todo ello en el seno de la fami­lia se intro­du­ce el psi­quia­tra Men­del (Joel Berns­tein) quien a tra­vés de sus entre­vis­tas con Tri­na se gene­ra un roman­ce en don­de ambos even­tual­men­te se casan.

Daniel Wil­ken­feld, Jonathan Van­der­zon, Lucas Cre­lins­ten y Aman­da Caron (Foto Matt Sandoval)

Es así como en el pri­mer acto se asis­te a la diná­mi­ca esta­ble­ci­da entre sus per­so­na­jes don­de la his­to­ria adquie­re un tono liviano. Algo impor­tan­te de rese­ñar es cómo Jason sien­te el impac­to en el seno de su fami­lia dis­fun­cio­nal don­de encuen­tra ali­cien­te jugan­do aje­drez con­si­go mis­mo como tam­bién con su padre y asi­mis­mo con Whiz­zer. Den­tro de los núme­ros musi­ca­les adquie­re rele­van­cia I Never Wan­ted to Love You, así como Father to Son en don­de se trans­mi­te el gran amor rei­nan­te entre Mar­vin y su hijo.

La his­to­ria que en su segun­da par­te trans­cu­rre en 1981.adquiere un giro dra­má­ti­co cuan­do sur­ge la devas­ta­do­ra epi­de­mia del Sida y Whiz­zer es uno de los afec­ta­dos. Es así que él es aten­di­do en el hos­pi­tal por la doc­to­ra Char­lot­te (Lily Lacha­pe­lle) quien se encuen­tra acom­pa­ña­da por su ena­mo­ra­da Cor­de­lia (Emma Yee). Resul­ta con­mo­ve­dor asis­tir a la esce­na can­ta­da Jason’s Bar Mitz­vah en don­de todos sus fami­lia­res con la doc­to­ra y Cor­de­lia cele­bran el acon­te­ci­mien­to acom­pa­ñan­do al mori­bun­do Whizzer.

Daniel Wil­ken­feld y Jonathan Van­der­zon (Foto: Matt Sandoval)

En líneas gene­ra­les la ajus­ta­da direc­ción y coreo­gra­fía de Debo­ra Fried­mann per­mi­te que en el redu­ci­do esce­na­rio de la sala Stu­dio del Segal Cen­ter los inte­gran­tes del elen­co pue­dan des­pla­zar­se con sol­tu­ra. Todos los artis­tas del repar­to trans­mi­ten su entu­sias­mo a tra­vés de sus cuer­das voca­les y sus bai­les; en todo caso resul­ta sor­pren­den­te a la vez que admi­ra­ble el desem­pe­ño del joven Cre­lins­ten quien can­tan­do y actuan­do expre­sa mag­ní­fi­ca­men­te la viven­cia de su difí­cil per­so­na­je. A su vez es des­ta­ca­ble la ban­da musi­cal diri­gi­da por el pia­nis­ta Gian­car­lo Sca­lia acom­pa­ña­do por los ins­tru­men­tis­tas Noah Cen­tury, Eric Walla­ce y Jason Ma. La esce­no­gra­fía de Nik­ki Mabias resul­ta meri­to­ria en don­de el con­ti­nua­do aco­mo­da­mien­to de los acce­so­rios per­mi­te brin­dar cre­di­bi­li­dad a lo que se está presenciando.

Esta come­dia con­ci­ta inte­rés aun­que el impac­to dra­má­ti­co habría sido supe­rior si en lugar de ser com­ple­ta­men­te can­ta­da hubie­se diá­lo­gos inter­me­dios. De todos modos, tal como ha sido su con­cep­ción resul­ta apre­cia­ble el tra­ta­mien­to de algu­nos de sus tópi­cos como la homo­se­xua­li­dad en el seno de una fami­lia judía superan­do los pre­jui­cios exis­ten­tes, el tra­ta­mien­to de la fe reli­gio­sa y las dife­ren­tes varian­tes que asu­me la rela­ción sentimental..

Final­men­te, resul­ta enco­mia­ble la ambi­cio­sa pro­duc­ción enca­ra­da por Ally Bru­mer cuya pari­ci­pa­ción ha hecho posi­ble que el públi­co ten­ga la opor­tu­ni­dad de juz­gar Fal­set­tos y a su vez con­tri­buir a la rique­za artís­ti­ca de Montreal.

Un Abru­ma­do Policía

INDOM­PTA­BLES. Came­rún-Fran­cia, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Tho­mas Ngi­jol. 81 minutos

En un rela­to de bre­ve narra­ción, Tho­mas Ngi­jol diri­ge y pro­ta­go­ni­za en Indom­pta­bles, un atrac­ti­vo thri­ller abor­dan­do para­le­la­men­te dos temas que trans­cu­rren en Yaun­dé, la capi­tal de Camerún.

Tho­mas Ngijol

La tra­ma que está libre­men­te basa­da en el docu­men­tal Un cri­me à Abid­jan (1999) de Mos­co Bou­cault, comien­za cuan­do el res­pe­ta­ble ofi­cial de poli­cía Zachary Billong (Ngi­jol) se diri­ge al ado­les­cen­te Arthur (Junior Bes­sa­la), uno de sus hijos, hacién­do­le saber que no debe deam­bu­lar en la ciu­dad duran­te las horas noc­tur­nas don­de pre­va­le­ce un ambien­te de inse­gu­ri­dad. Esen­cial­men­te, Zachary es un indi­vi­duo que asu­mien­do la res­pon­sa­bi­li­dad pater­nal con­si­de­ra fun­da­men­tal velar por la pro­tec­ción de los suyos, de acuer­do a la edu­ca­ción que él reci­bió de su pro­ge­ni­tor; es así que cuan­do el direc­tor de la escue­la don­de asis­te Arthur le comu­ni­ca a Zachary acer­ca del com­por­ta­mien­to indis­ci­pli­na­do de su hijo en una pelea que man­tu­vo duran­te el recreo esco­lar, él lo repren­de fuer­te­men­te como así tam­bién cri­ti­ca al direc­tor por no adop­tar un nivel edu­ca­ti­vo más severo.

Pro­fe­sio­nal­men­te, Zachary debe ocu­par­se de inves­ti­gar el ase­si­na­to de su cole­ga Albert Koun­de enca­ran­do esa tarea con la cola­bo­ra­ción de Patou (Bien­ve­nue Mvoe), uno de sus asis­ten­tes y de otros agen­tes poli­cia­les. Esa ruti­na lo lle­va a inte­rro­gar a varios indi­vi­duos con ante­ce­den­tes delic­ti­vos que pudie­ran estar invo­lu­cra­dos en el cri­men pero la bús­que­da de los ase­si­nos no se resuel­ve fácil­men­te, a la vez que que­dan evi­den­cia­dos los dis­cu­ti­bles pro­ce­di­mien­tos adop­ta­dos para extraer infor­ma­ción de los sospechosos.

Abru­ma­do por el cri­men, Billong debe afron­tar al mis­mo tiem­po la deli­ca­da situa­ción fami­liar en la que su mujer Odet­te (Thé­rè­se Ngono) lo incre­pa por­que ella cree que su méto­do estric­to de cui­dar a la fami­lia es a expen­sas del cari­ño que debe brin­dar­les y eso ha con­tri­bui­do a que Ade­li­ne (Aria­na Ntom­ba), la hija mayor pro­duc­to de un matri­mo­nio ante­rior, haya deja­do el hogar habién­do­se pros­ti­tui­do. Eso gene­ra ten­sio­nes en la rela­ción con­yu­gal en don­de Zachary en cier­to modo se encuen­tra atrapado.

Tan­to en la bús­que­da del cri­mi­nal como en su com­por­ta­mien­to como jefe de fami­lia, el rela­to deja entre­ver que la acti­tud rigu­ro­sa y mora­lis­ta de Billong no es pre­ci­sa­men­te la de un hom­bre auto­ri­ta­rio que pue­da eli­mi­nar su sen­ti­mien­to humanitario.

En la narra­ción de los temas plan­tea­dos, el rea­li­za­dor ofre­ce una visión de lo que acon­te­ce en la ciu­dad. En tal sen­ti­do, los cor­tes fre­cuen­tes de elec­tri­ci­dad, el embo­te­lla­mien­to impe­ran­te en las calles, el mar­ca­do des­em­pleo así como el con­su­mo de dro­gas de la juven­tud, son algu­nos de los fac­to­res que indi­rec­ta­men­te con­tri­bu­yen a la exis­ten­cia de una laten­te frus­tra­ción de la socie­dad que en algu­nos casos dege­ne­ra en acti­vi­da­des delictivas.

Aun­que sin explo­rar con mayor pro­fun­di­dad en los per­so­na­jes secun­da­rios, eso no ami­no­ra los fac­to­res resal­tan­tes del con­ci­so film; es así que la ajus­ta­da pues­ta escé­ni­ca del rea­li­za­dor, el buen elen­co en el que se des­ta­ca la exce­len­te actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Ngi­jol como el comi­sa­rio de hones­tos prin­ci­pios y la logra­da des­crip­ción docu­men­ta­lis­ta del ámbi­to social de un país en con­ti­nua evo­lu­ción, con­tri­bu­yen a cap­tar el inte­rés de la audien­cia. Jor­ge Gutman

Com­pli­ca­do Vincu­lo Amoroso

DREAMS. Méxi­co-Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Michel Fran­co. 100 minutos

Una con­flic­ti­va rela­ción amo­ro­sa entre un indo­cu­men­ta­do mexi­cano y una mujer ame­ri­ca­na per­te­ne­cien­te a una fami­lia adi­ne­ra­da es lo que con­si­de­ra el rea­li­za­dor mexi­cano Michel Fran­co en Dreams.

Tal como en otros títu­los de su fil­mo­gra­fía, el cineas­ta no elu­de el dolor o sufri­mien­to que emer­ge de las rela­cio­nes huma­nas en el rela­to que aquí esboza.

Isaac Her­nán­dez y Jes­si­ca Chastain

El comien­zo intri­ga en sus pri­me­ros minu­tos cuan­do Fer­nan­do (Isaac Her­nán­dez), un joven mexi­cano que ile­gal­men­te entró a Esta­dos Uni­dos, lle­ga a un edi­fi­cio ubi­ca­do en un sofis­ti­ca­do dis­tri­to de San Fran­cis­co habi­ta­do por gen­te de supe­rior con­di­ción eco­nó­mi­ca; inme­dia­ta­men­te el joven tie­ne la lla­ve para entrar al depar­ta­men­to de Jen­ni­fer McCarthy (Jes­si­ca Chas­tain), don­de al reen­con­trar­se ambos se entre­gan a un cru­do víncu­lo sexual. De ella se sabe que tra­ba­ja jun­to con su her­mano Jake (Rupert Friend) en la fun­da­ción filan­tró­pi­ca de su mul­ti­mi­llo­na­rio padre Michael (Marshall Bell) y es por las labo­res de esa ins­ti­tu­ción fomen­tan­do el arte en Méxi­co que lle­gó a cono­cer a Fer­nan­do, un exce­len­te bailarín.

En prin­ci­pio todo hace pre­su­mir que en esta pare­ja coexis­te no solo la avi­dez del deseo sexual sino tam­bién sin­ce­ro amor. Sin embar­go, las dife­ren­cias de cla­se, raza y de edad (ella lo dupli­ca en núme­ro de años) moti­van a que Jen­ni­fer se cui­de de ocul­tar públi­ca­men­te esa rela­ción. En la medi­da que Fer­nan­do se sien­te humi­lla­do al no ser acep­ta­do como novio y cono­cer asi­mis­mo a la fami­lia de Jen­ni­fer, deci­de regre­sar a Méxi­co. Cuan­do Jen­ni­fer va en su bús­que­da, la rela­ción adquie­re un carác­ter áspe­ro, en la medi­da que ella desea seguir el víncu­lo amo­ro­so en Méxi­co, mien­tras que Fer­nan­do ya no está dis­pues­to a con­ver­tir­se en un mero suje­to sexual sino que desea vivir y bai­lar en Esta­dos Uni­dos de mane­ra legal.

Des­de un aná­li­sis estric­ta­men­te social, Fran­co ilus­tra cómo la acción bene­fac­to­ra de la filan­tro­pía pue­de reco­no­cer cier­tos lími­tes, cuan­do el due­ño de la fun­da­ción, no obs­tan­te tra­tan­do de ayu­dar a los inmi­gran­tes, no acep­ta­ría que su hija pue­da ofi­cia­li­zar su noviaz­go con un mexi­cano indo­cu­men­ta­do de con­di­ción socio­eco­nó­mi­ca deci­di­da­men­te inferior.

Más allá de una pues­ta escé­ni­ca con­ven­cio­nal, la expo­si­ción del carác­ter tóxi­co que va adqui­rien­do la rela­ción sen­ti­men­tal des­crip­ta con­du­cen­te a una irre­pa­ra­ble vio­len­cia sexual, resul­ta un tan­to for­za­da sin lle­gar a sus­ci­tar la emo­ción nece­sa­ria que per­mi­ta empa­ti­zar con sus pro­ta­go­nis­tas; así, la sen­sua­li­dad gene­ra­da en el encuen­tro de dos cuer­pos que se unen para satis­fa­cer el deseo adquie­re un nivel de abso­lu­ta frialdad.

El lado favo­ra­ble de este tur­bu­len­to y eró­ti­co dra­ma es la remar­ca­ble actua­ción de sus intér­pre­tes pro­ta­gó­ni­cos. Jes­si­ca Chas­tain que había cola­bo­ra­do con el cineas­ta en Memory (2023) aquí rati­fi­ca su rai­gam­bre de actriz carac­te­ri­zan­do a la aman­te mani­pu­la­do­ra; por su par­te Isaac Fer­nán­dez ‑que es uno de los artis­tas de la dan­za más des­ta­ca­dos del mun­do- ade­más de delei­tar en las esce­nas en que par­ti­ci­pa como bai­la­rín, se reve­la como un remar­ca­ble actor carac­te­ri­zan­do al frus­tra­do aman­te que anhe­la con­cre­tar el sue­ño americano.

Se pue­de con­cluir que en el con­tex­to de la fil­mo­gra­fía Fran­co Dreams es una obra menor que no obs­tan­te sus alti­ba­jos se deja ver aun­que sin que lle­gue a tras­cen­der. Jor­ge Gutman

Valio­so Lega­do Humanitario

THE SWE­DISH CON­NEC­TION. Sue­cia, 2026. Un film escri­to y diri­gi­do por Thé­rè­se Ahl­beck y Mar­cus Ols­son. 102 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

La labor des­ple­ga­da por un fun­cio­na­rio sue­co duran­te el acia­go perío­do de la Segun­da Gue­rra Mun­dial es lo que con­si­de­ran Thé­rè­se Ahl­beck y Mar­cus Ols­son en The Swe­dish Connection.

Una esce­na del film

El rela­to empie­za en Esto­col­mo en julio de 1942 cuan­do en el Minis­te­rio de Rela­cio­nes Exte­rio­res sue­na una alar­ma que anun­cia la inva­sión ale­ma­na en Sue­cia. Inme­dia­ta­men­te que­da cla­ro que se tra­ta de un fal­so anun­cio ya que Sue­cia a dife­ren­cia de otros paí­ses euro­peos ha sido excep­tua­do de la ocu­pa­ción nazi al haber acep­ta­do todas las peti­cio­nes de Hitler. Pero esa neu­tra­li­dad impli­ca dejar que las tro­pas ale­ma­nas pasen por el país como asi­mis­mo abs­te­ner­se en la difu­sión de noti­cias vin­cu­la­das con las horren­das acti­vi­da­des rea­li­za­das por el nazismo.

En el depar­ta­men­to legal de la Can­ci­lle­ría el direc­tor Gös­ta Eng­zell (Hen­rik Dor­sin) jun­to con su equi­po se encar­ga de pro­ce­sar visas y tra­mi­tar todo lo que con­cier­ne con las soli­ci­tu­des de inmi­gra­ción, don­de que­da cla­ro que las peti­cio­na­das por judíos que­dan archi­va­das sin ser consideradas.

Al lle­gar noti­cias acer­ca del geno­ci­dio de Ale­ma­nia, las mis­mas que­dan dese­cha­das ale­gan­do que se tra­ta de “rumo­res”. Sin embar­go la situa­ción se alte­ra cuan­do se lle­ga a saber que en Norue­ga han sido arres­ta­dos 100 judíos y uno de ellos es un ciu­da­dano sue­co. Con la lle­ga­da al depar­ta­men­to de la cole­ga ale­ma­na Rut Vogl (Sis­se­la Benn) quien mues­tra com­pa­sión por la situa­ción atra­ve­sa­da por los judíos, Eng­zell adquie­re ple­na con­cien­cia de que la masa­cre nazi no pue­de ser igno­ra­da; es así que ha lle­ga­do el momen­to de tomar car­tas en el asun­to al tener en cuen­ta que aho­ra ya no se tra­ta de rumo­res infun­da­dos sino de una tris­te realidad.

Con­se­cuen­te­men­te Eng­zell y su equi­po, tra­tan­do de no inter­fe­rir con las auto­ri­da­des del país, comien­zan a rea­li­zar un loa­ble tra­ba­jo admi­nis­tra­ti­vo median­te la emi­sión de pasa­por­tes pro­vi­sio­na­les enga­ñan­do así a las auto­ri­da­des de Ale­ma­nia, a fin de pro­te­ger las vidas de judíos de Norue­ga y Dina­mar­ca que se encuen­tran en peligro.

En esta his­to­ria basa­da en hechos reales, Ahl­beck y Ols­son resal­tan el lega­do huma­ni­ta­rio de Gös­ta al haber logra­do gra­cias a su tra­ba­jo que se sal­va­ran más de 100.000 judíos, emu­lan­do de este modo a Oskar Schind­ler por la acción empren­di­da duran­te el Holo­caus­to. Según se lee en los cré­di­tos fina­les Eng­zell nun­ca habló en públi­co sobre la labor desem­pe­ña­da en su valien­te acción de res­ca­te: des­pués del con­flic­to béli­co siguió tra­ba­jan­do en diplo­ma­cia y falle­ció a los 100 años en 1997 como un des­co­no­ci­do héroe de guerra.

Este dra­ma his­tó­ri­co que está sóli­da­men­te rea­li­za­do y actua­do, deja como coro­la­rio un vivi­fi­can­te men­sa­je alec­cio­na­dor demos­tran­do que los héroes no nece­sa­ria­men­te emer­gen en los cam­pos de batalla

En esen­cia, he aquí un muy buen film que mere­ce ser apre­cia­do. Jor­ge Gutman