Un País Neocolonial

O RISO E A FACA / I ONLY REST IN THE STORM. Un film de Pedro Pinho. Por­tu­gal-Fran­cia-Bra­sil-Ruma­nia, 2025. 211 minutos

La dura­ción de un film de tres horas y media pue­de poner a prue­ba la pacien­cia del espec­ta­dor. Sin embar­go lo que el direc­tor por­tu­gués Pedro Pinho pro­po­ne en O Riso E A Faca es una his­to­ria que aun­que bien podía resu­mir­se no ami­no­ra su atracción.

Cleo Diá­ra y Sér­gio Coragem

El rela­to escri­to por el cineas­ta con otros nue­ve guio­nis­tas cen­tra­li­za su aten­ción en Sér­gio (Sér­gio Cora­gem), un inge­nie­ro ambien­tal de Por­tu­gal que se ha tras­la­da­do al país afri­cano de Gui­nea-Bisáu, a fin de ana­li­zar el impac­to de un plan de la ONG ten­dien­te a cons­truir enor­mes carre­te­ras entre la ári­da zona desér­ti­ca y la den­sa jun­gla que trae­ría pro­gre­sos a los habi­tan­tes de esa zona; en esa misión reem­pla­za a un pre­de­ce­sor que mis­te­rio­sa­men­te se esfu­mó. En todo caso el film no pro­fun­di­za en esa des­apa­ri­ción sino en explo­rar las com­ple­jas rela­cio­nes huma­nas en el mar­co de un país en el cual aún per­sis­ten ras­gos cul­tu­ra­les de su pasa­do colonial.

Tra­tan­do de no asu­mir la con­di­ción de foras­te­ro sino más bien de inte­grar­se con la pobla­ción local, en un club noc­turno de Bisáu el inge­nie­ro sale al encuen­tro de Diá­ra (Cleo Diá­ra), una ague­rri­da mujer afri­ca­na due­ña de un bar por­tu­gués y de Gui (Jonathan Guilher­me), un bra­si­le­ño queer de libre espí­ri­tu que es su mejor ami­go y tra­ba­ja con ella; a tra­vés de la com­ple­ja rela­ción esta­ble­ci­da con ambos, ade­más del inter­cam­bio con ex com­pa­trio­tas que allí resi­den, Ser­gio se impo­ne sobre la reali­dad local al pro­pio tiem­po que es con­si­de­ra­do por ellos como un ex colo­ni­za­dor. A su vez, en los inter­cam­bios que rea­li­za con los agri­cul­to­res luga­re­ños él se impo­ne de que ellos se opo­nen al pro­yec­to en vis­ta, que­dan­do en cla­ro cómo los atis­bos del pro­gre­so se entre­cho­can con los valo­res tra­di­cio­na­les vigentes.

Ade­más de expo­ner la difi­cul­to­sa comu­ni­ca­ción man­te­ni­da por Sér­gio con los tra­ba­ja­do­res extran­je­ros vin­cu­la­dos al pro­yec­to, en el rela­to tras­cien­den los intere­ses eco­nó­mi­cos que entran en jue­go para que el mis­mo se imple­men­te. Refle­jan­do la depen­den­cia eco­nó­mi­ca del país para su sub­sis­ten­cia se apre­cia cómo la inde­pen­den­cia polí­ti­ca es solo for­mal, en tan­to que pre­va­le­ce un sose­ga­do neocolonialismo.

Den­tro del con­tex­to en que trans­cu­rre la acción, cla­ra­men­te se des­ta­ca el per­so­na­je pro­ga­gó­ni­co en don­de Cora­gem brin­da una des­co­llan­te carac­te­ri­za­ción; el actor ple­na­men­te trans­mi­te la inten­ción de un ser humano bien inten­cio­na­do en ayu­dar a los demás pero que se sien­te atra­pa­do por sus dudas lo que le man­tie­ne emo­cio­nal­men­te ines­ta­ble sin per­ci­bir cla­ra­men­te cuál es su ver­da­de­ra iden­ti­dad. A su lado igual­men­te sobre­sa­le Diá­ra que obtu­vo el pre­mio a la mejor actriz en la sec­ción Un Cer­tain Regard del fes­ti­val de Can­nes de 2025 y asi­mis­mo resul­ta enco­mia­ble la sóli­da com­po­si­ción que Guilher­me logra de su personaje.

El film dis­ta de ser per­fec­to debi­do a cier­tas secuen­cias nutri­das de lar­gas dis­cu­sio­nes que podían haber sido acor­ta­das así como en otras ins­tan­cias su narra­ti­va resul­ta des­en­fo­ca­da; sin embar­go, eso no des­es­ti­ma el méri­to de Pinho al ofre­cer un rea­lis­ta dra­ma polí­ti­co no exen­to de ten­sión racial y de des­igual­dad social, ilus­tran­do cómo el pasa­do his­tó­ri­co del país afri­cano con­fron­ta su actual neo­co­lo­nia­lis­mo. Jor­ge Gutman