Un Sin­gu­lar Via­je Aduático

O ÚLTI­MO AZUL. Bra­sil-Méxi­co-Chi­le-Paí­ses Bajos, 2025. Un film de Gabriel Mas­ca­ro. 86 minutos

Aun­que copro­du­ci­da por 4 paí­ses, este bello film de Gabriel Mas­ca­ro es esen­cial­men­te bra­si­le­ño. A tra­vés de una fábu­la sen­ci­lla, con­ci­sa pero deci­di­da­men­te efec­ti­va, el espec­ta­dor se encuen­tra invo­lu­cra­do en una deli­cio­sa aven­tu­ra acuática.

El ori­gi­nal guión del rea­li­za­dor com­par­ti­do con Tibé­rio Azul está ambien­ta­do en un Bra­sil dis­tó­pi­co. El tono futu­ris­ta de mane­ra algu­na impli­ca que la his­to­ria carez­ca de visos realís­ti­cos, abor­dan­do el tema de la dis­cri­mi­na­ción por par­te de quie­nes lle­gan al cre­púscu­lo de la vida.

Rodri­go San­to­ro y Deni­se Weinberg

La pro­ta­go­nis­ta es Tere­za (Deni­se Wein­berg), una madre sol­te­ra de 77 años de nota­ble vita­li­dad físi­ca tra­ba­jan­do en una plan­ta pro­ce­sa­do­ra de car­ne ubi­ca­da en una peque­ña zona del Ama­zo­nas. Acon­te­ce que un decre­to guber­na­men­tal ha deci­di­do dis­mi­nuír la edad del reti­ro obli­ga­to­rio de los 80 a los 75 años, para que la joven gene­ra­ción pue­da reem­pla­zar a quie­nes han lle­ga­do a la mayo­ría de edad; es así que no obs­tan­te que aún le habría que­da­do 3 años más de estar ocu­pa­da, su situa­ción cam­bia rotun­da­men­te al tener que dejar su empleo; a ello se agre­ga que estas per­so­nas son envia­das a una suer­te de Colo­nia que obra como resi­den­cia de ancia­nos de don­de has­ta el pre­sen­te poco se sabe de la mis­ma por­que nadie ha retor­na­do y por el momen­to es su hija Joa­na (Cla­ris­sa Pinhei­ro) quien debe­rá cuidarla.

El núcleo del rela­to se pre­sen­ta cuan­do esta deci­di­da dama desea cum­plir sus deseos de efec­tuar un via­je aéreo y al que­rer adqui­rir un pasa­je se impo­ne que debe con­tar con la auto­ri­za­ción de su hija quien rehú­sa a hacer­lo. En con­se­cuen­cia, ella no se ame­dren­ta y es así que con­si­gue con­tac­tar a Cadu (Rodri­go San­to­ro), un navie­ro flu­vial para que la tras­la­de ile­gal­men­te en su embar­ca­ción a tra­vés del Ama­zo­nas has­ta la loca­li­dad de Ita­coa­tia­ra, don­de pare­ce­ría indi­car que allí podría adqui­rir el ansia­do pasa­je aéreo sin pro­ble­ma alguno. A tra­vés de un via­je acci­den­ta­do en don­de el peri­plo se des­vía de su ruta ori­gi­nal, Cadu le trans­mi­te cier­tos pode­res mági­cos, como asi­mis­mo ella lle­ga a cono­cer a Rober­ta (Miriam Soca­rrás), una ani­ma­da mujer de su mis­ma edad que le ofre­ce una visión dife­ren­te de la vida.

El impe­ca­ble dise­ño de pro­duc­ción de Day­se Barre­to y la estu­pen­da foto­gra­fía de Gui­ller­mo Gar­za con­tri­bu­yen a valo­ri­zar esta impe­ca­ble come­dia futu­rís­ti­ca de Mas­ca­ro, nutri­da de un inme­jo­ra­ble elen­co enca­be­za­do por Wein­berg. La actriz mara­vi­llo­sa­men­te trans­mi­te la deter­mi­na­ción de una mujer que no está dis­pues­ta a que la des­po­jen de su auto­no­mía, a la vez que con gran fide­li­dad arti­cu­la su trans­for­ma­ción espi­ri­tual; su actua­ción no des­me­ri­ta la muy con­vin­cen­te par­ti­ci­pa­ción de San­to­ro, como asi­mis­mo la de Soca­rrás cuyo cáli­do y expre­si­vo per­so­na­je gene­ra una quí­mi­ca con­mo­ve­do­ra con el asu­mi­do por Weinberg.

Lo que real­men­te tras­cien­de de este film es el dejo opti­mis­ta que tras­lu­ce al ilus­trar la resi­lien­cia huma­na que demues­tra la no exis­ten­cia de edad lími­te para su des­agre­ga­ción social. Por sus inne­ga­bles méri­tos los miem­bros del jura­do del fes­ti­val de Ber­lín de 2025 pre­mia­ron con el Oso de Pla­ta a esta bri­llan­te pelí­cu­la. Jor­ge Gutman

Una Difí­cil Reconciliación

EL ÚLTI­MO GIGAN­TE. Argen­ti­na, 2026. Un film escri­to y diri­gi­do por Mar­cos Car­ne­va­le. 101 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

El vete­rano rea­li­za­dor Mar­cos Car­ne­va­le se carac­te­ri­za por impri­mir en sus tra­ba­jos un con­te­ni­do huma­nís­ti­co capaz de emo­cio­nar. Con todo, El Últi­mo Gigan­te cum­ple en par­te su obje­ti­vo pero en últi­ma ins­tan­cia las bue­nas inten­cio­nes que lo ani­man no lle­gan a pro­du­cir un resul­ta­do ópti­mo, aun­que eso no alcan­za a des­me­re­cer la his­to­ria pro­pues­ta sobre la pro­ble­má­ti­ca rela­ción de un hijo con su padre.

Oscar Mar­tí­nez y Matías Mayer

El rela­to con­ce­bi­do por Car­ne­va­le está ambien­ta­da en las Cata­ra­tas de Igua­zú don­de Boris (Matías Mayer), de 35 años de edad, se desem­pe­ña como guía turís­ti­co para quie­nes visi­tan el lugar. Su metó­di­ca vida que trans­cu­rre sin sobre­sal­tos la com­par­te con su novia Mich (Yoyi Fran­ce­lla), en tan­to que su sepa­ra­da madre Leti­cia (Inés Esté­vez) vive en las cer­ca­nías del pueblo.

El nudo dra­má­ti­co del rela­to se pro­du­ce cuan­do lle­ga a Puer­to Igua­zú Julián (Oscar Mar­tí­nez), un ex pilo­to aero­náu­ti­co de edad madu­ra que aban­do­nó a su espo­sa Leti­cia y al peque­ño Boris de 8 años vivien­do en Sal­ta, dado que lle­vó una doble vida al haber­se casa­do en Bue­nos Aires con Andrea (Sil­via Kuti­ka) y haber for­ma­do otra fami­lia. Es así que aho­ra, 28 años des­pués, Julián desea pedir­le per­dón a su hijo por haber­lo deja­do y recon­ci­liar­se con él; la razón por la cual este hom­bre ha deci­di­do hacer ese via­je para sal­dar una pen­dien­te deu­da fami­liar que­da acla­ra­da des­pués y no es pru­den­te comentarla.

Dicho lo que pre­ce­de, Boris sin­tien­do un pro­fun­do repu­dio hacia su pro­ge­ni­tor no quie­re saber nada de él debi­do a la pena expe­ri­men­ta­da a lo lar­go de su exis­ten­cia de no haber teni­do un padre a quien que­rer y ser que­ri­do por él. No obs­tan­te, tan­to su madre como su novia lo impul­san para que le dé a su padre una segun­da oportunidad

Median­te una tra­ma deci­di­da­men­te con­ven­cio­nal, todo trans­cu­rre a tra­vés de las idas y veni­das que se pro­du­cen entre Boris y Julián, en don­de el dra­ma ínti­mo pro­pues­to por el rea­li­za­dor y que cier­ta­men­te resul­ta pre­vi­si­ble, es logra­do media­ne un sen­ti­men­ta­lis­mo dema­sia­do forzado.

Cier­ta­men­te a lo lar­go de esta his­to­ria hay temas tras­cen­den­tes inclu­yen­do el del aban­dono, la cul­pa, el arre­pen­ti­mien­to, la fra­gi­li­dad de la salud, así como el de afron­tar la muer­te con dig­ni­dad; sin embar­go, lo que ado­le­ce en la narra­ción de Car­ne­va­le es una mayor pro­fun­di­dad en su tra­ta­mien­to y sobre todo el haber recu­rri­do a un des­en­la­ce deci­di­da­men­te discutible.

Las obser­va­cio­nes pre­ce­den­tes son ate­nua­das en par­te por la sóli­da actua­ción del talen­to­so Mar­tí­nez quien acer­ta­da­men­te refle­ja e a un per­so­na­je que habien­do sido irres­pon­sa­ble y fran­ca­men­te repu­dia­ble quie­re sanear el víncu­lo pater­nal en los últi­mos esta­dios de su vida sanear; su inter­pre­ta­ción no opa­ca a la de Mayer expre­san­do en su per­so­na­je el sen­ti­mien­to con­te­ni­do de un hijo que a pesar de todo lle­ga­rá a apia­dar­se de su progenitor.

Asi­mis­mo, el film téc­ni­ca­men­te se valo­ri­za con la estu­pen­da foto­gra­fía de Hora­cio Mai­ra cap­tan­do la belle­za de la región y en espe­cial los impre­sio­nan­tes sal­tos de agua gene­ra­dos por las esplen­do­ro­sas cata­ra­tas del río Igua­zú, cata­lo­ga­da como una de las sie­te mara­vi­llas del mun­do. Jor­ge Gutman

Un Céle­bre Ballet

GISE­LLE

Esta pro­duc­ción de Gise­lle que el Royal Ballet de Lon­dres repre­sen­tó el pasa­do 3 de mar­zo ha sido fil­ma­da en esa opor­tu­ni­dad, per­mi­tien­do que los aman­tes del ballet pue­dan pre­sen­ciar­la en la exhi­bi­ción que ten­drá lugar en los cines de dife­ren­tes rin­co­nes del mun­do, inclu­yen­do Canadá.

Aka­na Taka­da y Matthew Ball. (Foto: Andrej Uspenski)

Gise­lle es uno de los espec­tácu­los de dan­za más repre­sen­ta­dos y goza de inmen­sa popu­la­ri­dad debi­do a la her­mo­sa músi­ca ori­gi­nal de Adolphe Adam, el intere­san­te libre­to de Théophi­le Gau­tier ‑ins­pi­ra­do en un cuen­to de Hein­rich Hei­ne basa­do en una popu­lar leyen­da ale­ma­na- y por los afa­ma­dos artis­tas del Royal Ballet en la remar­ca­ble pro­duc­ción de Sir Peter Wright crea­da en 1985 para esta pres­ti­gio­sa compañía.

Royal Ballet. (Foto: Andrej Uspenski)

Esta céle­bre crea­ción con coreo­gra­fía de Marius Peti­pa (basa­da en la de Jean Cora­lli y Jules Perrot) que tuvo su estreno mun­dial en París, en junio de 1841 cons­ti­tu­ye la quin­tae­sen­cia del ballet clá­si­co román­ti­co. La tra­ma se cen­tra en la humil­de cam­pe­si­na Gise­lle quien absor­bi­da en su amor por el Con­de Albrecht, al ente­rar­se que él ha sido pro­me­ti­do a otra mujer, mue­re des­co­ra­zo­na­da en sus bra­zos. Pron­ta­men­te Gise­lle retor­na­rá del más allá adop­tan­do la natu­ra­le­za de un espí­ri­tu ven­ga­ti­vo con­du­cien­do a que la his­to­ria des­em­bo­que en un des­en­la­ce inesperado.

Para todo artis­ta que asu­me el rol pro­ta­gó­ni­co, el mis­mo pre­sen­ta gran­des desa­fíos en la trans­for­ma­ción que deman­da el per­so­na­je en la medi­da que en el pri­mer acto debe bai­lar­lo con viva efer­ves­cen­cia y entu­sias­mo terre­nal, en tan­to que en el segun­do su dan­za se vuel­ve eté­rea e ingrá­vi­da. En tal sen­ti­do, esta dua­li­dad se ve per­fec­ta­men­te refle­ja­da en la per­for­man­ce efec­tua­da por la pres­ti­gio­sa bai­la­ri­na Aka­ne Taka­da, trans­mi­tien­do la inten­si­dad y com­pro­mi­so emo­cio­nal de Gise­lle. A su lado igual­men­te se dis­tin­gue como copro­ta­go­nis­ta el renom­bra­do pri­mer bai­la­rín del Royal Ballet Matthew Ball asu­mien­do el rol del Con­de Albrecht. En el elen­co tam­bién par­ti­ci­pan Valen­tino Zuc­chet­ti como Hila­rion, Annet­te Buvo­li como Myrtha, Leti­cia Dias como Moy­na, Mica Brad­bury como Zul­me, acom­pa­ña­dos de Sae Mae­da, Joonh­yuk Jun, Vio­la Pan­tu­so, Liam Bos­well, Ella New­ton Sever­gni­ni y Dai­chi Ika­rashi ani­man­do a los aldea­nos que ofre­cen un espec­tácu­lo de bai­le folclórico.

La exhi­bi­ción de Gise­lle ten­drá lugar en Cana­dá en selec­cio­na­dos cines de Cine­plex el 12, 13 y 19 de abril de 2026.

Cine de Amé­ri­ca Latina

FCLM

Los ciné­fi­los que apre­cian el cine de habla his­pa­na vol­ve­rán a tener la oca­sión de asis­tir a la 14va. edi­ción del Fes­ti­val de Cine Latino de Mon­treal (FCLM) que ten­drá lugar des­de el 16 has­ta el 26 de abril en las salas del Ciné­ma du Parc y Ciné­ma du Musée.

La pro­gra­ma­ción de este año inclu­ye 19 pelí­cu­las de fic­ción y docu­men­ta­les pro­ve­nien­tes de Amé­ri­ca Lati­na que no solo están des­ti­na­dos al públi­co his­pano par­lan­te sino tam­bién a fran­có­fo­nos y angló­fo­nos dis­pues­tos a cele­brar la rique­za, la inten­si­dad y la ima­gi­na­ción de su cine­ma­to­gra­fía. Es así que en esta edi­ción se podrá apre­ciar a remar­ca­bles maes­tros como lo son Ale­jan­dro Jodo­rowsky y Lucre­cia Mar­tel, así como la de nue­vos rea­li­za­do­res que con­tri­bu­yen a enri­que­cer la vita­li­dad del cine lati­no­ame­ri­cano. Argen­ti­na es el país invi­ta­do de honor en esta edi­ción, con cin­co pelí­cu­las en pro­gra­ma­ción, entre ellas el clá­si­co impres­cin­di­ble La his­to­ria ofi­cial.que en 1986 fue galar­do­na­da con el Oscar a la mejor pelí­cu­la de habla no inglesa.

Con la par­ti­ci­pa­ción de 7 paí­ses, el fes­ti­val pro­po­ne un mosai­co vibran­te de his­to­rias que explo­ran la iden­ti­dad, la memo­ria, la polí­ti­ca, el amor y las her­mo­sas con­tra­dic­cio­nes de la vida lati­no­ame­ri­ca­na. La pro­gra­ma­ción pone en relie­ve Noviem­bre, la remar­ca­ble ópe­ra pri­ma del rea­li­za­dor colom­biano Tomás Corre­dor así como dos gran­des pasio­nes cul­tu­ra­les: La sal­sa vive, un diná­mi­co docu­men­tal que reco­rre los orí­ge­nes y el resur­gi­mien­to mun­dial de la sal­sa, y Mis­tu­ra, una cele­bra­ción cine­ma­to­grá­fi­ca de la gas­tro­no­mía peruana.

Direc­to­res y acto­res esta­rán pre­sen­tes para pre­sen­tar sus pelí­cu­las e inter­cam­biar con el públi­co, hacien­do de cada pro­yec­ción un espa­cio de diá­lo­go, des­cu­bri­mien­to y sin duda algu­na per­mi­ti­rá gene­rar atrac­ti­vos deba­tes.. Entre los invi­ta­dos se encuen­tra el direc­tor peruano Juan Car­los Gar­cía quien pre­sen­ta­rá su pelí­cu­la 1982, un dra­ma social ambien­ta­do en un pue­blo andino del Perú que sigue a Tato, un niño de 12 años, obli­ga­do al exi­lio cuan­do su fami­lia es amenazada.

Las pelí­cu­las están sub­ti­tu­la­das en inglés o fran­cés y algu­nas de las mis­mas en ambos idio­mas. A con­ti­nua­ción se enu­me­ran alfa­bé­ti­ca­men­te sus títu­los con refe­ren­cia a sus cineas­tas y al país de origen.

1982, de Juan Car­los Gar­cía (Perú)

Deno­mi­na­ción de Ori­gen, de Tomás Alza­mo­ra (Chi­le)

El Topo, de Ale­jan­dro Jodo­rowsky (Méxi­co)

La Casa del Lobo, de Cris­to­ban León (Chi­le)

La His­to­ria Ofi­cial, de Luis Puen­zo (Argen­ti­na)

La Mis­te­rio­sa Mira­da del Fla­men­co, de Die­go Cés­pe­des (Chi­le)

La Noche está mar­chán­do­se ya, de Rami­ro Son­zi­ni y Eze­quiel Sali­nas (Argen­ti­na)

La Vir­gen de la Tos­que­ra, de Lau­ra Casa­bé (Argen­ti­na)

Mis­tu­ra, de Ricar­do Mon­treuil (Perú)

No nos move­rán, de Pie­rre Saint-Mar­tin Cas­te­lla­nos (Méxi­co)

Noviem­bre, de Tomás Corre­dor (Colom­bia)

Nues­tra Tie­rra, de Lucre­cia Mar­tel (Argen­ti­na)

Perros, de Gerar­do Minut­ti (Uru­guay)

Pin de Par­tie, de Ale­jo Mogui­llansky (Argen­ti­na)

Sal­sa Vive, de Juan Car­va­jal (Colom­bia)

Un Poe­ta, de Simón Mesa Soto (Colom­bia)

Vai­ni­lla, de May­ra Her­mo­si­llo (Méxi­co)

Vie­jos Mal­di­tos, de Xavier Chá­vez (Ecua­dor)

Vino la Noche, de Pao­lo Tizón (Perú)

Para infor­ma­ción adi­cio­nal sobre este even­to cul­tu­ral pre­sio­ne aquí

Des­afor­tu­na­da Confesión

THE DRA­MA. Esta­dos Uni­dos, 2026. Un film escri­to y diri­gi­do por Kris­tof­fer Bor­gli. 105 minutos.

No resul­ta fre­cuen­te pre­sen­ciar una come­dia román­ti­ca que podría cali­fi­car­se de lúgu­bre; ese es el caso de The Dra­ma, escri­ta y diri­gi­da por el cineas­ta norue­go Kros­tof­fer Bor­gli quien ha tra­ta­do de insu­flar a su rela­to un tono de pro­vo­ca­ti­va negru­ra que no lle­ga a impac­tar emocionalmente.

Robert Pat­tin­son y Zendaya

La his­to­ria ubi­ca­da en Bos­ton comien­za poco antes de la cele­bra­ción de la boda de Emma (Zen­da­ya) y Char­lie (Robert Pat­tin­son). Dado el amor que los une des­de que se cono­cie­ron todo trans­cu­rre nor­mal­men­te has­ta el momen­to en que ambos com­par­ten una cena con sus mejo­res ami­gos Mike (Mamou­dou Athie) y su espo­sa Rachel (Ala­na Haim) quie­nes en la boda serán el padrino de honor del novio y la dama de honor de la novia. Trans­cu­rrien­do la cena, don­de los cua­tro se han exce­di­do en el con­su­mo de bebi­da, Rachel pro­po­ne al res­to del gru­po una suer­te de jue­go con­sis­ten­te en que cada uno reve­le qué ha sido lo peor que ellos hayan hecho en su vida; es así que cuan­do le lle­ga el turno a Emma ella cuen­ta lo que pen­sa­ba rea­li­zar duran­te su eta­pa de alum­na de ense­ñan­za secun­da­ria y final­men­te no con­cre­tó; esa des­afor­tu­na­da reve­la­ción pro­du­ce un gran asom­bro en su novio y Mike, en tan­to que Rachel que­da horro­ri­za­da por su relato.

De allí en más la con­fe­sión de Emma per­tur­ba la rela­ción de los novios. A pesar de que Char­lie mani­fies­ta que el amor hacia su pro­me­ti­da no ha cam­bia­do, él expe­ri­men­ta con­fu­sión al dudar de la per­so­na­li­dad de Emma, en tan­to que ella se sien­te vul­ne­ra­ble por lo acon­te­ci­do en esa cena, hallán­do­se muy arre­pen­ti­da por la divul­ga­ción efec­tua­da sin haber ima­gi­na­do su des­agra­da­ble repercusión.

Si en prin­ci­pio lo expues­to pro­me­te inte­rés expo­nien­do cómo hechos del pasa­do que salen a la luz pue­den tras­tor­nar la exis­ten­cia de dos per­so­nas que se quie­ren, Bor­gli alte­ra el sen­ti­do del film al con­ver­tir­lo en una absur­da come­dia far­ses­ca nutri­da de situa­cio­nes com­ple­ta­men­te irrealistas.

Des­afor­tu­na­da­men­te el film dis­ta de con­cre­tar lo que su títu­lo anti­ci­pa en cuan­to el dra­ma de esta his­to­ria no alcan­za a cobrar la nece­sa­ria ener­gía reque­ri­da. En par­te eso es debi­do a que los per­so­na­jes pro­ta­gó­ni­cos no están lo sufi­cien­te­men­te deli­nea­dos para que pue­dan gene­rar empa­tía en la medi­da que Emma es un com­ple­to enig­ma en tan­to que poco se sabe de la per­so­na­li­dad de Char­lie. Lo que res­ca­ta al film son las apre­cia­bles actua­cio­nes de Zen­da­ya y Pat­tin­son quie­nes man­tie­nen una logra­da quí­mi­ca, asi como son des­ta­ca­bles Athie y Haim en roles de apo­yo, pese a las limi­ta­cio­nes del guión.

A pesar del posi­ti­vo ante­ce­den­te de Bor­gli quien fue muy bien reco­no­ci­do por la crí­ti­ca por su tra­ba­jo en Dream Sce­na­rio (2023) con Nico­las Cage, en esta oca­sión The Dra­ma no logra el mis­mo nivel. Cier­ta­men­te es posi­ble que el tema sus­ci­te con­tro­ver­sias pero en últi­ma ins­tan­cia glo­bal­men­te con­si­de­ra­da la pelí­cu­la deja una sen­sa­ción aní­mi­ca poco con­for­ta­ble. Jor­ge Gutman