PRIMAVERA / VIVALDI ET MOI. Italia-Francia, 2025. Un film de Damiano Michieletto. 110 minutos
Un drama musical de época es lo que se aprecia en Primavera, primer largometraje de Damiano Michieletto, quien es un mundialmente renombrado director de ópera. Sin ser necesariamente un film biográfico, el realizador se ha inspirado en la novela Stabat Mater de Tiziano Scarpa publicada en 2008, valiéndose de la adaptación por él efectuada con la colaboración de la guionista Ludovica Rampoildi.
La película transcurre en Venecia en 1717 en el Ospedale della Pietá, uno de los orfanatos existentes en esa ciudad pero con la particularidad que éste solo alberga a jóvenes huérfanas mujeres que han sido abandonadas por sus padres; ellas están obligadas a dedicarse a la música y lograr un alto nivel de calidad a fin de satisfacer en sus conciertos dominicales a la nobleza que acude a los mismos y efectúan donaciones que permiten mantener el funcionamiento de la institución.

Michele Riondino y Tecla Insolia
El comienzo del relato enfoca el diario vivir de esas chicas quienes en su reclusión están supervisadas por la poca afable y detestable Madre Superiora (Fabrizia Sacchi), a la vez que efectúan los ensayos musicales a cargo de Giulio (Gabrielle Benedetti), el director musical. Cuando el gobernador del organismo (Andrea Pennacchi) nota que otros orfanatos recaudan más dinero que el suyo, decide despedir a Giulio y contratar al destacado violinista y compositor veneciano Antonio Vivaldi (Michele Riondino) como su reemplazante. Frente a las jóvenes instrumentistas, la atención del nuevo instructor se centra en la violinista Cecilia (Tecla Insolia) quien a través de su ejecución capta el sentimiento que emana de los conciertos que él compuso, estableciendo así un especial vínculo de afinidad entre ambos. Asimismo en uno de los conciertos en el que asiste el rey de Dinamarca Federico IV (Miko Jarry), él queda deslumbrado por el talento musical de la virtuosa violinista.
Si bien la primera parte del relato resulta un tanto lenta, a posteriori, la historia cobra ímpetu cuando el gobernador que depende del mecenazgo de la nobleza decide entregar a Cecilia en un matrimonio concertado con el Conde de Sanfermo (Stefano Accorsi), un importante financista italiano recién retornado de haber combatido en la guerra con Turquía; la joven que se niega a esa unión que la obligará a dejar la música, espera que Vivaldi pueda ayudarla.
Aunque el ritmo de la película es un poco desigual, de todos modos constituye un auspicioso debut para el novel director quien supo enriquecerla mediante una elegante filmación y una notable reproducción de la Venecia del siglo 18. Claro está que en su narración cobra relevancia la importancia adjudicada a las bellas composiciones de Vivaldi mediante la excelente química imperante entre los dos personajes centrales. En ese aspecto, es estupenda la caracterización de Insolia como la huérfana que anhela saber de donde es oriunda, a la vez que como prodigiosa violinista adquiere la fortaleza requerida para no ser más usada por el orfanato y lograr su liberación. No menos importante es la participación de Riondino adquiriendo la personalidad introvertida del cura católico y eminente compositor capaz de inspirar a su predilecta alumna la pasión musical.
Primavera constituye un homenaje de Michieletto al genial Vivaldi al haber intitulado al film con el nombre de la primera parte de su obra maestra Las Cuatro Estaciones que se escucha en los créditos finales. Jorge Gutman