DOWNTONABBEY: THEGRANDFINALE. Gran Bretaña-Estados Unidos, 2025. Un film de Simon Curtis. 123 minutos
Este film de Simon Kurtis es la continuación de Downton Abbey A New Era realizada en 2022 y que comenzó con Downton Abey en 2019; es así que tal como lo enuncia su título Downton Abbey: The Grand Finale es la conclusión de la trilogía basada en la exitosa serie televisiva concebida y escrita por el renombrado novelista británico Julian Fellowes a lo largo de seis temporadas, entre 2010 y 2015. En tal sentido cabe señalar que como un retrato de la aristocrática sociedad británica hacia el final de una era, esta suntuosa producción cumple ampliamente su propósito.
Una escena del film
El guión de Fellowes continúa ubicando la acción en 1930 con el escenario central del castillo campestre de Downton Abbey donde habitan Lord Robert Crawley (Hugh Boneville) y su esposa Cora (Elizabeth McGovern). El comienzo del relato enfoca a dicho matrimonio que atraviesa un momento difícil debido a que su hija Lady Mary (Michelle Dockery) se divorcia de su marido Henry Talbot (Matthew Goode) por haberla engañado. Ese hecho escandaliza a la alta sociedad por transgredir los valores morales imperantes y en consecuencia Mary queda marginada del círculo social. A su vez las dificultades financieras de la familia agregan más leña al fuego.
Sin entrar a relatar las varias subtramas que emergen de la pluma de Fellowes, el film adquiere relevancia al ilustrar cómo el transcurso del tiempo demuestra que el mundo está cambiando; es así que los miembros de la nobleza deben ajustarse con los nuevos hábitos que configura la transición de la sociedad tradicional a la moderna, aspectos que también influirán en el comportamiento que habrá de prevalecer entre amos y sirvientes.
Nutrido de los jugosos diálogos provistos por el ingenioso guión, el realizador ha reunido en su vasto elenco a varios artistas que han participado en el capítulo previo; además de incluir a Bonneville, McGovern y en especial la sólida actuación de Dockery, retornan Allen Leech como el radical republicano irlandés Tom Branson, Dominic West como el presumido actor Guy Dexter, Robert James-Collier animando al mayordomo Thomas Barrow, Jim Carter componiendo al antiguo encargado Tomas Barrow y Phyllis Logan como su esposa Elsie. Al reparto se incorporan en esta oportunidad Alessandro Nivola, Paul Giamatti, Joely Richardson y Simon Russel Beale; a esos nombres se agrega el de Arty Froushan encarnando a Noel Coward, el único personaje real, cuyas observaciones sociales que emergen en las novelas del excepcional escritor se ajustan adecuadamente a la temática del film.
En su aspecto formal el film impresiona por su riqueza visual. Entre otros aspectos, la cámara del fotógrafo Ben Smithard ilustra el magnífico esplendor de Highclere Castle donde Downton Abbey fue filmado; no menos impresionante es el lujoso vestuario de Anna Robins y a ello cabe añadir el magnífico diseño de producción de Donald Woods con sus imponentes decorados.
Como es bien sabido en el film precedente el personaje de la viuda condesa y matriarca familiar Violeta Crawley interpretado por la legendaria Maggie Smith fallece y ese hecho en cierta forma premonitoria aconteció realmente con el deceso de la excepcional actriz en septiembre de 2024. Es así que este film que ha sido dedicado a la gran dama británica destila una inevitable nostalgia.
En suma, Curtis ha logrado un broche de oro con esta remarcable pintura de época que ciertamente satisfará ampliamente a una audiencia selectiva. Jorge Gutman
No es frecuente presenciar filmes provenientes de Nigeria, por lo tanto resulta más que bienvenido esta dramática película del novel realizador Akinola Davies Jr. en el que mediante un relato semi biográfico el aspecto político se entremezcla con su propia vivencia.
My Father’s Shadow
El guión del cineasta escrito con su hermano Wale Davis ubica la acción en 1993, en la víspera de las primera elección democrática donde el pueblo esperanzado de Nigeria, después de varios años de dictadura militar aguarda el triunfo del candidato presidencial MKO Abiola. En ese marco ambiental Folarin (Sope Dirisu) después de cierto tiempo de haber estado alejado de su familia regresa a la remota aldea donde viven sus hijos Remi (Chibuike Marvellous Egbo) de 11años y Akin (Godwin Egbo) tres años menor. Después de disculparse ante ellos por su larga ausencia Folarin decide llevar a los niños a la ciudad de Lagos que ellos desconocen, en tanto que la madre se encuentra trabajando fuera del hogar.
Después de una accidentada travesía en autobús, al llegar a destino el padre los lleva al lugar donde trabaja para tratar de recobrar de su supervisor seis meses de salario impago. En otros aspectos, durante esa jornada transitando por la ciudad, los chicos llegan a conocer a los amigos de su progenitor, posteriormente se dirigen a una playa, a ello le sigue un paseo en un parque de diversiones, para continuar en lugares de buena comida y una visita a un bar donde Folarin rememora haber conocido a la mujer que llegaría ser su esposa.
El director efectúa una impecable narración al enfocar cómo los niños van descubriendo un mundo totalmente desconocido como a su vez va emergiendo un sólido lazo con el padre que hasta entonces había permanecido ausente de sus vidas. La amable atmósfera creada a través del placer compartido entre el progenitor y sus hijos se ve perturbada cuando la población dispuesta a festejar el resultado de las elecciones ve ese sueño trunco dado que el dictador militar Ibrahim Babangida anula el sufragio realizado; la gran desilusión de los habitantes genera la erupción de violentos disturbios; en consecuencia Folarin no puede determinar cómo podrá retornar sus hijos a la aldea y reencontrar a su madre.
Queda como resultado una conmovedora ópera prima de Akinola Davies reflejando el sentimiento paternal de un hombre que alejado del hogar por razones de trabajo, a lo largo de un intenso día consigue granjearse el cariño de sus hijos, dejando la impresión de que realizará todo lo que esté a su alcance para que ellos puedan acceder a un futuro más promisorio. A la inmejorable actuación de Dirisu se une la autenticidad brindada por los dos chicos, que son igualmente hermanos en la vida real.
To the Victory (Ucrania-Lithuania)
La implacable guerra a la que Ucrania ha sido castigada por Rusia desde febrero de 2022 adquiere una dimensión distintiva en este distópico drama concebido por el realizador, guionista y actor Valentyn Vasyanovych imaginando qué es lo que ocurre con su país después que el conflicto concluya.
To the Victory
La película transcurre en Ucrania en octubre de 2026 en donde en los créditos iniciales se lee que la población ha disminuido considerablemente y que actualmente 12 millones de ucranianos viven fuera del país y no ven ningún futuro promisorio. En ese contexto se halla Valik (Vasyanovych) un director de cine de 50 años que reside en Kiev y está en el proceso de rodaje de un film contando con el apoyo de su productor (Volodymyr Yatsenko).
Viviendo con su hijo Yaroslav (Hryhoriy Naumov) de 18 años, Valik dista de sentirse confortable teniendo en cuenta que su querida esposa Sofia (Marianna Novikova) y su joven hija dejaron Ucrania al principio de la guerra para instalarse en Viena. Sin tener gran comunicación con su hijo por estar apegado todo el día en el computador y en tanto que su anciano padre Tato (Volodymyr Kuznetsov) requiere de su cuidado, el único solaz lo encuentra en el vínculo mantenido con su noble amigo Vlad (Vladien Odudenko).
El propósito de Vasyanovych es ilustrar a través de su personaje cómo los coletazos de la guerra han sembrado un clima emocional de inseguridad en la población que ha sobrevivido el conflicto; eso contrasta con quienes han emigrado y en tal sentido la nota emotiva del film radica cuando después de una visita de Sofia a Kiev, ella le comunica a su esposo que seguirá viviendo en Austria, por lo que la vida en común con él ya no será posible.
No obstante las buenas intenciones del realizador, su narrativa es errática al ir introduciendo escenas prescindibles que distraen de su tema central; eso influye para que el relato no llegue a cobrar el vigor dramático capaz de suscitar la aguardada emoción. De todos modos, es loable el mensaje optimista de Vasyanovych dejando entrever que quienes han optado seguir residiendo en Ucrania albergan la esperanza de que el país habrá de recuperarse conduciendo finalmente hacia la victoria, tal como lo enuncia el título del film.
Nouvelle Vague (Francia)
Habiendo sido aplaudida en el Festival de Cannes de este año, el público asistente al TIFF ha tenido la oportunidad de apreciar esta película del talentoso realizador estadounidense Richard Linklater que constituye su primera incursión realizada en idioma francés. Después de notables trabajos registrados en su filmografía, Nouvelle Vague ratifica su gran versatilidad en la, recreación del rodaje de À bout de soufflé, la revolucionaria película de 1960 del mítico cineasta Jean-Luc Godard.
Nouvelle Vague
La prestigiosa revista francesa Cahiers du Cinéma ha sido la cuna donde han emergido renombrados críticos de cine que al poco tiempo irrumpieron en calidad de directores dotados de un espíritu renovador y que por tal motivo fueron considerados los exponentes de la Nouvelle Vague (nueva ola). Es así que apropiadamente Linklater, antes de considerar el foco central del relato, en una soberbia recreación ambiental muestra al renombrado director italiano Roberto Rossellini visitando las oficinas de Cahiers du Cinéma donde realiza una exposición a los críticos allí presentes sobre los fundamentos de la cinematografía.
De inmediato, la acción transcurre algunos años después donde ya habían hecho sus primeras armas los realizadores Claude Chabrol, Eric Rohmer, Jacques Rivette, entre otros, en tanto que Francois Truffaut se aprestaba a estrenar en el Festival de Cannes de 1959 su estupenda ópera prima Los 400 Golpes. Es así que tratando de emular a sus colegas de la revista y deseoso de concretar su primer largometraje, Jean-Luc Godard (Guillaume Marbeck) logra convencer al productor Georges de Beauregard (Bruno Dreyfürst) para su financiamiento. El paso siguiente es el de seleccionar a los protagonistas del film y es así que contrata al joven boxeador Jean-Paul Belmondo (Aubry Duillin) y la actriz americana Jean Seberg (Zoey Deutch) para asumir los roles protagónicos, teniendo como colaborador especial al director de fotografía Raoul Coutard (Matthieu Penchinat).
De allí en más se asiste a las diferentes vicisitudes que motiva el proceso de filmación incluyendo lo que acontece detrás de la escena en donde se generan algunos roces y desencuentros motivados por la manera particular que adopta Godard en el rodaje, añadiendo asimismo algunos rasgos excéntricos de su personalidad. Así el equipo de filmación está sujeto a los caprichos de Godard en la medida que el guión del film depende de su inspiración y cuando la misma está ausente, el novel director suspende momentáneamente el rodaje y manda a su casa a cada uno de los miembros del equipo; eso produce la ira de Beauregard amenazando cancelar la filmación como asimismo la gran frustración de Seberg que hubiera preferido filmar con Chabrol o Truffaut. Con todo la sangre no llega al río y es así que después de 20 días concluye el rodaje con la consabida alegría de todo el equipo.
El guión de Holly Gent y Vince Palmo es lo suficientemente ilustrativo mostrando la habilidad de Coutard en reflejar el alma de las calles de París como escenario central de À bout de soufflé y eso a su vez se refleja en la estupenda fotografía en blanco y negro que David Chambille logra en Nouvelle Vague captando magníficamente a la capital de Francia de aquella época.
Fresca, lúcida, estimulante son algunos de los adjetivos que merece lo que Linklater sin concesión alguna logró con este film que contó con un excelente elenco de artistas franceses y un cuerpo técnico de producción de remarcable nivel. Demostrando al igual que Godard su pasión por el cine, Linklater efectúa un merecido tributo a los pioneros de la Nueva Ola que revolucionaron al cine francés.
A Useful Ghost. (Tailandia-Francia-Singapur),
Los fantasmas considerados como almas errantes, o bien el espíritu de una persona muerta que subsisten en algunos seres vivos de manera perceptible, es lo que el realizador tailandés Ratchapoom Boonbunchachoke aborda en A Useful Ghost. Combinando la comedia con la fantasía y con cierta crítica social, su aceptación dependerá del esfuerzo realizado por el espectador para dejar a un lado la lógica racional y subordinarse a la naturaleza surrealista de su temática.
A Useful Ghost
Valiéndose de su propio guión, el realizador ambienta su relato en Bangkok, en donde Ladyboy (Wisarut Homhuan) comprueba que la aspiradora que acaba de adquirir descarga el polvo recogido produciendo polución ambiental. Alterado por la situación llama al técnico Krong (Wanlop Rungkumjad) quien al revisar el aparato observa que alberga a un fantasma, de los muchos que pululan por la ciudad; de inmediato él le relata a Ladyboy una historia vinculada con esos espectros.
La empresa manufacturera de las aspiradores es manejada por Suma (Apasiri Nitibhon) cuyo hijo March (Wisarut Himmarat) ha perdido a su grávida esposa Nat (Davika Hoorne) debido a la polución; con todo se solaza a través de la comunicación que mantiene con su fantasma que se encuentra dentro de otra aspiradora. Aunque la familia de March no quiere saber nada de fantasmas, rechazando la reencarnación espectral de Nat, prontamente Suma descubre que esa fantasmagórica presencia es capaz de revivir a su empresa que se encuentra en decadencia. La situación se vuelve más compleja cuando el Dr. Paul (Gandhi Wasuvitchayagit), un importante ministro de gobierno, solicita la ayuda de Nat para liberarlo de sus propios fantasmas.
Si bien lo descripto resulta decididamente absurdo, el cineasta trata de insuflar a esta historia cierto contenido social al asimilar la desigualdad que en tal aspecto existe entre las aspiradoras fantasmas confrontadas con los vivientes seres humanos que las emplean. De todos modos, la fantasiosa situación planteada puede hoy día no ser tan descabellada si se tiene en cuenta que a través del teléfono móvil o bien mediante otros medios, la inteligencia artificial es capaz de conectar al género humano con situaciones que hasta hace poco tiempo atrás parecían sin sentido alguno.
En la ópera prima de Boonbunchachoke es importante destacar su ingeniosidad en el humor socarrón introducido a esta fábula supernatural que asimismo refleja elementos distintivos de la cultura tailandesa. Con un ritmo impreso que a veces se torna irregular, la película resalta visualmente a través de la magnífica fotografía de Pasit Tandaechanurat y el remarcable diseño de producción de Rasiguet Sookkarn.
Mama (Israel-Polonia-Italia)
En su primer largometraje de ficción la directora israelí Or Sinai brinda un interesante estudio caracterológico de una mujer que transita entre dos países.
Mama
En un guión que le pertenece Sinai presenta a Mila (Evgenia Dodina), quien emigró de Polonia para llegar a Israel en procura de mejores ingresos que puedan solventar a su familia. Es así que en las primeras escenas se la ve trabajando como empleada doméstica en el hogar de Gideon (Meir Swisa) y Yaffa (Chelli Goldenberg), un matrimonio de muy buen nivel económico. A ocultas de sus patrones, ella encuentra placer en la relación íntima y a la vez tierna mantenida con Duby (Martin Ogbu), un jardinero más joven que ella trabajando en el mismo lugar.
La vida de Mila cambia cuando en una limpieza que realiza llega a accidentar su brazo y en consecuencia, Yaffa, quien siempre la trata de modo amable y cordial, le sugiere tomar dos semanas de vacaciones para que pueda retornar a Polonia y reencontrarse con los suyos. Siguiendo ese consejo, Mila retorna a su tierra natal siendo muy bien recibida por su marido Antoni (Arkadiusz Jakubik) y su joven hija Kasia (Katarzyna Lubik).
De inmediato Mila se impone de dos hechos que le habían sido ocultados. Así se entera que su hija está embarazada con la intención de casarse muy pronto con su novio Jurek (Kacper Zalewski) y abandonar sus estudios universitarios. Asimismo descubre que otra mujer (Dominika Bednarczyk) ha vivido con su esposo y que a su vez actuó como madre reemplazante de Kasia.
La realizadora expone muy bien el comportamiento de desilusión de Mila, teniendo en cuenta que desde Israel ella ha estado trabajando para mantener económicamente a Antoni y a Kasia, además de financiarle su educación; no menos importante es el sueño de esta mujer de ver construida una nueva casa para reemplazar a la actual que se halla deteriorada.
Lo destacable de este relato muy bien ambientado es su calificado elenco en donde resalta la óptima caracterización de Dodina en el rol protagónico; ella transmite muy bien el sentimiento de Mila que en su propósito de reclamar el control de su familia como proveedora financiera de la misma siente que lo ha perdido, aunque comprende que no todo se logra con dinero.
En líneas generales se asiste a un honesto y bien construido melodrama que no obstante su previsibilidad se aprecia por la autenticidad que la realizadora logra de sus bien descriptos personajes.
Un film reflejando las vicisitudes de tres mujeres en la dinámica capital de Taiwán es lo que ofrece la directora Shi-ching Tsou en Left-handed Girl, quien retorna dos décadas después de haber hecho su primera incursión en Take Out (2004) junto con Sean Baker. Esa satisfactoria colaboración con el director de Anora que obtuvo la Palma de Oro de Cannes (2024), ahora vuelve a manifestarse dado que ambos escribieron el guión de esta acertada tragicomedia.
Left-handed Girl
Filmado con un iPhone la cámara de Tsou adopta un ritmo febril captando a Taipeí través de diferentes ángulos. Allí regresan Shu-fen (Janel Tsai), una mujer monoparental quien junto con su hija adolescente I‑Ann (Shih-yuan M) y la pequeña I‑Jing (Nina Ye) de cinco años, después de haber vivido en una zona campestre. Residiendo en un apiñado departamento, cada una de ellas trata de ajustarse a las circunstancias de habitar en la caótica ciudad. Así para sobrevivir la madre consigue alquilar un puesto de comida en un mercado nocturno, mientras que I‑Ann, no pudiendo afrontar el costo de la universidad a pesar de ser una inteligente estudiante logra un empleo en un centro de belleza; es allí donde queda embarazada como consecuencia de la relación mantenida con su jefe; por su parte la adorable y pícara I‑Jing comienza su educación formal en la escuela primaria y durante su tiempo libre deambula por el mercado.
No obstante la acumulación de deudas contraídas por Shu-fen, que en parte trata de ayudarla Johnny (Brando Huang), el dueño de un puesto vecino que está interesado por ella, lo cierto es que sus padres para nada se preocupan y es allí que resulta interesante observar cómo el factor genérico influye en el relato; eso se manifiesta cuando su madre (Xin-Yan Chao) opta por favorecer a su hijo mayor legándole su departamento de Taipeí, dejando a Shu-fen al igual que a sus nietas desprovistas en la herencia.
Mezclando armoniosamente momentos tristes con otros alegres, la directora obtiene un film encantador gracias en buena parte a la excelente química existente entre las actrices que interpretan a la madre y sus hijas; con todo en cierta forma el alma del relato en gran medida cautiva por la admirable interpretación de la encantadora niña Nina Ye quien es zurda, tal como el título del film lo anticipa; así cuando su viejo abuelo (Akio Chen) le menciona que la izquierda es la mano del diablo y que debe saber manejarse con la derecha, ella espontáneamente le responde que no tiene problema alguno de lograr lo que se propone tal como lo ha seguido haciendo hasta el presente.
Con este melodrama sobriamente realizado la cineasta ratifica su talento ofreciendo una buena pintura de la cultura taiwanesa como asimismo permite que la audiencia se identifique con las vicisitudes experimentadas por el trío protagónico.
Celebrando el décimo aniversario de su estreno, el público canadiense tendrá la ocasión de presenciar la versión de la producción musical HAMILTON de Lin-Manuel Miranda.
Lin-Manuel Miranda. (Foto: mickeyblog.com)
Considerada una pieza de arte, el extraordinario suceso de Broadway obtuvo 11 premios Tonys, un Pullitzer además de abrir el camino triunfal de su autor. La obra se centra en la personalidad de Alexander Hamilton, uno de los padres fundadores de Estados Unidos y el primer Secretario del Tesoro.
Además de un excelente elenco, la producción sobresale por su dinamismo y su innovadora música que combina géneros como hip-hop, jazz y R&B con el teatro tradicional, resaltando un importante mensaje sobre la libertad, democracia y perseverancia.
Esta presentación filmada incluye un prólogo denominado “Reuniendo la Revolución”, además de material inédito incluyendo entrevistas con los actores y los creadores así como una mirada sobre el impacto del musical a lo largo de diez años.
El musical se podrá ver en Canadá en las salas de cine deCineplex a partir del 5 de Septiembre de 2025.
La temporada oficial del TNM se inicia con Âm, la primera pieza teatral de la consagrada novelista Kim Thuy. Esta escritora, nacida en Saigón en 1968 durante el sangriento período bélico, a los 10 años unida a su familia se radicó en Granby; su vivencia ha sido volcada en su primera novela Ru publicada en 2009, en donde precisamente narra el largo viaje de su familia desde su tierra natal hasta su arribo a Quebec.
Como en muchas de sus novelas que abordan la experiencia migratoria y los desafíos de adaptación a una nueva cultura ese aspecto queda evidenciado en Âm. De acuerdo a las notas de prensa, la sinopsis se centra en el vínculo romántico que se establece entre Anh, ‑nacida en Saigón durante la guerra y radicada en Ottawa durante la Revolución Tranquila- y el canadiense Jacques. A través de dos culturas y dos identidades diferentes, el amor generado es capaz de superar las barreras existentes. El tercer personaje que adquiere relevancia es el de Noé, el hijo neurodivergente de Anh que guarda con su madre un entrañable vínculo y en donde su percepción sensorial es evocada mediante el lenguaje coreográfico.
Jean-Phillippe Perras (Foto: IMDB)
Habiendo sido gratamente impresionada por el talento literario de Kim Thuy, la eminente directora Lorraine Pintal, decidió asumir la puesta escénica de esta pieza donde asimismo ha acompañado a la escritora durante el proceso de gestación. El elenco está integrado por Jean-Philippe Perras (Jacques), Cynthia Wu Maheux (Anh) y el artista de la danza Jimmy Trieu PhongChung (Noé).
Cynthia Wu Maheux (Foto: RBL Agency)
El importante equipo de concepción está conformado por Pierre-Étienne Locas a cargo de la escenografía y accesorios, Julie Charland responsable del vestuario, Martin Sirois en la iluminación, Michel Corriveau en la música, Charles-Olivier Michaud en el video, en tanto que Jocelyne Montpetit ha imaginado la coreografía asociada a la obra.
Todo hace suponer que esta producción contribuirá a enriquecer el panorama teatral de Montreal.
La pieza subirá a escena el 9 de septiembre y será representada hasta el 5 de octubre en la sala Gascon‑Roux del TNM