He aquí el comenario de 3 películas exhibidas en el Festival Fantasia
Sham (Japón)
El veterano realizador Takashi Miike considera en Sham un drama judicial sobre abuso infantil que realmente aconteció en Japón en 2003. A la manera de lo que el mítico realizador Akira Kurosawa expusiera en Rashomon (1950), Miike adopta diferentes puntos de vista para determinar en donde reside la verdad.
Sham
Basado en un libro no ficcional del periodista Masumi Fukuda publicado en 2007, el guión de Hayashi Mori expone en su comienzo, el inicio de la audiencia judicial donde será juzgado Seiichi Yabushita (Go Ayano). De inmediato a través de flashbacks se sabe que la señora Ritsuko Himuro (Kô Shibasaki), madre del niño Takuto (Kira Miura) de 9 años de edad, ha demandado a Yabushita; Él es maestro de escuela a quien durante la clase castiga físicamente a Takuto además de discriminarlo racialmente e inducirlo a suicidarse. Asimismo, esta mujer logra que un periodista de un diario (Kazuya Kamenashi) efectúe la publicación de lo acontecido con el chico, lo que crea un fuerte impacto negativo en la opinión pública, een el que Yabushita es considerado “maestro asesino”. A través de la versión de Ritsuko queda reflejado el ominoso comportamiento del docente.
Después de esta primera parte se produce el testimonio de Yabushita. En principio por consejo de la dirección escolar el acusado ofrece sus disculpas, aunque enfáticamente niega la versión sustentada por Ritsuko. Él se declara completamente víctima de la maquinación realizada por la mujer y de las mentiras del niño. Esta acusación lo abate por completo a pesar de recibir el confort de su entrañable mujer Nozomi (Fumino Kimura) . A todo ello, un rol muy importante jugará su experto y bien intencionado abogado defensor Toshio Yugamidani (Kauru Kobayashi).
Sin entrar a revelar la decisión adoptada por la corte, una vez escuchado el testimonio de dos versiones diametralmente opuestas el espectador queda con la duda si el veredicto de la justicia refleja fielmente la veracidad y es por ello que el título de la película que en español significa “falso, fingido” se adapta fielmente a lo que se ilustra en la misma.
Desde una perspectiva estrictamente cinematográfica, el film está muy bien construido por el legendario Miike y no obstante su duración de más de dos horas, la narración de manera alguna se resiente; eso en parte es debido a las estupendas interpretaciones de Ayano, Miura y Kobayashi quienes brindan admirable autenticidad a sus personajes. La única objeción que merece el guión es el no haber profundizado más en la psicología de la señora Takuto; en todo caso ese aspecto no llega a desmerecer la calidad de este cautivante drama humano.
Juliet & the King (Irán)
Aunque generalmente el muy buen cine iraní está vinculado con temas sociales enfocados políticamente, he aquí la sorpresa de contemplar un relato de un tono completamente diferente aunque de todos modos gratificante. Este remarcable film de animación musical ja sido dirigido por Ashkan Rahgozar, el gran experto en la materia que ha sido el autor de The Last Fiction (2018), el primer film del género realizado en Irán.
Juliet & the King
A través de una original fantasía la historia concebida por el cineasta ubica la acción en el siglo 19 en ocasión de que Naser Al-Din Shah, el rey de Irán, es invitado por el consejo europeo a visitar París. En ese viaje, el soberano aprovecha para ver en un teatro la representación de Romeo y Julieta en la adaptación realizada por Jamai, un autor iraní emigrado que trata de adquirir éxito en el ambiente teatral de Francia. Al ver la obra, el monarca queda cautivado por Julie, una estudiante de teatro que desea destacarse con su actuación de Julieta. Es así que para conocer mejor a Julie, el rey invita a todo el elenco de dicha pieza para representarla en Teherán. Una vez instalado el equipo en Irán encabezado por Jamai y Julie, la joven que recibe esoecial atención de Naser Al-Din Sha tiene que afrontar las intrigas y celos de las damas de la corte incluyendo la madre del soberano.
La gracia del film radica en los inconvenientes que implica poner en escena la obra del inmortal autor, incluyendo entre otros aspectos las modificaciones que el monarca quiere introducir a la misma, al propio tiempo que se reserva el atributo de caracterizar a Romeo. El momento culminante se produce cuando hacia el final de la representación Romeo creyendo que Julieta está muerta se suicida y en ese momento la función se suspende porque la madre del rey y los asistentes creen que realmente él está muerto.
Aparte de los méritos logrados en la animación realizada por Rahgozar e inspirada en el estilo de los estudios Disney, el film se valoriza por la intercalación de una decena de canciones de los compositores Ata Akhgarandoozi y Behnam Jalilian en donde predomina el cruce cultural de la música pop europea con la típicamente iraní ejecutada con instrumentos tradicionales del país oriental. El resultado logrado es una muy placentera comedia agraciada por la excelente animación y la agradable música.
The School Duel (Estados Unidos)
Un pavoroso drama es la propuesta brindada por el realizador Todd Wiseman Jr. en la que resulta difícil permanecer impasible dado que lo que aquí se aprecia puede resultar posible en el caótico mundo actual.
The School Duel
La acción ambientada en el Estado Libre de Florida se desarrolla en un distópico futuro. Siendo legal el uso de armas no resulta extraño que en los establecimientos escolares impere un descabellado ambiente de violencia. En ese marco se halla Samuel MIller (Kue Lawrence), un adolescente de 13 años que en la escuela donde asiste por largo tiempo ha sido objeto del rechazo y acoso de sus compañeros de aula. Sin embargo, la suerte pareciera sonreírle cuando él es elegido por el capitán Stegmann (Micheal Sean Tighe) para participar en la competencia denominada School Duel (Duelo Escolar) que es auspiciada por el gobierno americano. Asimismo el gobernador de Florida (Oscar Núñez) pronuncia un discurso alusivo destacando la importancia de dicho torneo para el país. En consecuencia, no obstante las objeciones de su devota madre (Christina Brucato) temiendo por lo que pueda ocurrirle, Samuel acepta el honor concedido para intervenir en el duelo.
El guión del realizador enfatiza el sentido patriótico que anima a ese violento juego en donde como resultado habrá triunfadores considerados “Reyes” y naturalmente los perdedores que resultan “Mártires” al ofrendar sus vidas como acto de lealtad al país. A todo ello, una banda musical anima el triste espectáculo, mientras que se van recogiendo los cuerpos de los caídos en el torneo.
La visión del film no es ciertamente confortable a la vez que deprimente, ya que es imposible no vincularlo con el enrarecido clima político que atraviesa el país y en donde el imperio de la violencia adquiere el viso de un cáncer que permanentemente acecha.
Globalmente considerado, esta ominosa fábula concebida por Wiseman está bien narrada no obstante que ciertas escenas resultan un tanto recargadas. Lo fundamental del relato es que la severa crítica que efectúa el cineasta resulta bien intencionada y representa un llamado de alerta para evitar que el futuro refleje lo que aquí está expuesto.
L’ATTACHEMENT. Francia-Bélgica, 2024. Un film de Carine Tardieu. 106 minutos.
En su quinto film L’Attachement la realizadora Carine Tardieu analiza cómo las circunstancias inesperadas que la vida suele deparar puede cambiar la actitud y visión de una persona.
Valeria BrunI Tedeschi
Basada en la novela L’Intimité de Alice Ferney, el guión adaptado po Tardieu, Agnès Feuvre y Raphaële Moussafir presenta a Sandra (Valeria Bruni Tedeschi), una mujer cincuentenaria que es una aferrada feminista dueña de una librería femenina y que hasta el momento no ha despertado en su existencia el instinto maternal, prefiriendo mantenerse independiente sin que nadie altere su estilo de vida.
Todo comienza cuando Sandra acepta cuidar por poco tiempo al pequeño Elliot (César Botti), el hijo de Cécile (Mélissa Barbaud) que vive con su pareja Alex (Pio Marmai); eso es debido a que Cécile anticipadamente está por dar a luz; lamentablemente la tragedia se produce cuando en el parto, después de haber alumbrado a una criatura, ella fallece dejando desconsolado a Alex y a Elliot huérfano de madre.
Impresionada por lo que acaba de ocurrir, Sandra logra conmoverse al ser observadora de la pequeña familia liderada por Alex como padre monoparental siendo responsable del niño y de la recién nacida Lucille. Mediante el cariñoso lazo que Sandra va forjando con Elliot, va despertando en ella sentimientos que hasta entonces había desconocido.
A través de los dos años que prosiguen Sandra se encuentra plenamente involucrada en ese núcleo familiar; sin embargo la situación de esta mujer se ve alterada cuando aparece en escena el padre biológico de Elliot (Raphaël Quenard) y a su vez Alex encuentra un nuevo interés sentimental en Emillia (Vimala Pons).
Con la soberbia interpretación de Bruni Tedeschi, acompañada por el sobrio desempeño de Marmai, Tardieu y de buenas actuaciones del resto del elenco, Tardieu brinda en su narrativa un lúcido y conmovedor drama feminista resaltando la conexión humana, capaz de iluminar la existencia a través de la solidaridad, generosidad y un genuino amor. Jorge Gutman
INTERCEPTED / INTERCEPTÉS. Canadá-Francia-Ucrania, 2024. Un documental escrito y dirigido por Oksana Karpovych. 93 minutos
A diferencia de otras películas que han tratado la invasión rusa a Ucrania iniciada en febrero de 2022, el documental Intercepted de la directora Oksana Karpovich se diferencia porque a pesar de su trasfondo bélico aquí no se ilustran escenas de batalla sino los diversos sentimientos anímicos de los soldados rusos en territorio ucraniano.
Una escena del Film
Las primeras imágenes del film parecerían desmentir lo que sobreviene después al mostrar a chicos que apaciblemente se están columpiando. De inmediato el documental informa que en el frente de Ucrania soldados rusos efectuaron numerosos llamados telefónicos a sus familiares de Rusia, cuyas conversaciones fueron interceptadas por el Servicio de Seguridad del país invadido y posteriormente difundidos púbicamente a través del internet.
Consecuentemente se asiste a dichos llamados realizados entre marzo y noviembre de 2022, en donde integrantes del ejército ruso transmiten a sus madres, esposas e hijos sus experiencias. Algunos de los uniformados consideran que pronto regresarán a Rusia en tanto que otros ignoran por cuanto tiempo más permanecerán en Ucrania. En esas charlas ciertos soldados manifiestan a sus familiares cómo insultan a los ucranianos, confesando que disfrutan torturándolos y sin resquemor alguno uno de ellos confiesa haber matado a una familia ucraniana; eso contrasta con la opinión de quienes cuestionan el sentido de esta guerra, aunque no tienen otra opción que cumplir el mandato asignado. La falsa propaganda rusa es expuesta a través de lo que un soldado le hace saber a su padre señalando que las noticias difundidas en la televisión pública de Rusia son inexactas, al referirse a que se están bombardeando bases de la OTAN.
Paralelamente a estos llamados, la cámara de Karpovych con la vital colaboración de la fotografía de Christopher Nunn contrasta la violencia de la guerra con la rutina cotidiana de los ucranianos vivientes que resisten la invasión tratando de reconstruir sus vidas; en tal sentido el documental brinda imágenes de propiedades abandonadas que son saqueadas por los soldados; como asimismo los estragos de los bombardeos con hogares dilapidados por la artillería.
A través de lo que aquí se ilustra la documentalista efectúa un elocuente retrato del conflicto exponiendo la banalidad del mal mediante una matanza efectuada sin escrúpulos; eso se traduce en el profundo daño tanto físico como emocional por parte de los ucranianos como asimismo de los jóvenes soldados rusos deseosos de salir del maldito infierno al que han sido confinados.
Es necesario tener en cuenta que dado el período en que se realizó la filmación, el documental no considera lo que aconteció durante los dos últimos años con la intensificación de la guerra, sin que aún se vislumbre alguna solución
Ilustrando críticamente la dolorosa invasión experimentada por Ucrania, en los créditos finales se lee que el film de Karpovych es “dedicado a los civiles ucranianos que con gran coraje enfrentan la agresión imperialista rusa”. Jorge Gutman
MEMORYBOX. Francia-Líbano-Canadá-Qatar, 2021. Un film de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige. 102 minutos
Para quienes han sufrido los horrores de una guerra, es comprensible que algunos prefieran dejar sepultados los tristes recuerdos aunque eso no implica que eso haya quedado completamente eliminado de la memoria. En base a ello, los realizadores Joana Hadjithomas y Khalil Joreige que han vivido en el tumultuoso Líbano de la década del 80, se han inspirado para ofrecer este emotivo drama.
Los cineastas con la colaboración de la guionista Gaelle Mace han pergueñado un relato enfocando a tres generaciones de origen libanés establecidos en Montreal. La acción comienza en la nevada víspera de Navidad donde Alex (Paloma Vuthier), de 14 años de edad, junto con su madre Maia (Rim Turki) y la abuela Teta (Clemence Sabbagh) se aprestan a celebrar el acontecimiento. El orden existente se altera con la recepción de una voluminosa caja que fue remitida por los familiares de Lisa, quien fue la íntima amiga de juventud de Maia, que había dejado Líbano como consecuencia del conflicto bélico. Ese envío estremece un tanto a Maia por lo tanto Teta prefiere guardar la caja en el sótano y abrirla después de la Navidad a fin de que nada pueda incomodar o alterar el espíritu de la fiesta hogareña. Sin embargo la gran curiosidad de Alex motiva que furtivamente ella la abra en donde su contenido constituirá toda una revelación al enterarse de aspectos de la vida de su madre que hasta entonces había desconocido.
Manal Issa
A través de fotos impresas, grabación de casets, diarios personales, revistas del pasado y cartas enviadas por la joven Maia (Manal Issa) a Lisa entre 1982 a 1988, los recuerdos comienzan a afluir, en donde se manifiesta lo que ella atravesó durante la nefasta guerra, incluyendo la música como vía de escape y la pulsión de la adolescencia a través del romance con el atractivo Raja (Hassan Akil), su primer amor. A medida que la guerra va cobrando intensidad, Alex se impone de las variadas tragedias sufridas por su familia como así también las alegrías, desencantos, temores, y angustias de su madre al compás del bombardeo como escenario de fondo durante ese período cruento que vivió el país.
Más allá de su contenido, lo que enormemente valoriza a este drama es su presentación visual apelando a un admirable estilo que incluye pantallas compartidas y técnicas de animación stop-motion para reflejar a través de un impecable montaje este magnífico collage de la memoria.
Observando este sobrecogedor relato que transita entre ficción y realidad, en los actuales momentos resulta imposible disociar la guerra civil libanesa con la tragedia que actualmente sobrelleva el pueblo de Ucrania comprobando cómo familias enteras se desintegran y que sin duda alguna eso repercutirá amargamente para quienes logren salvar sus vidas.
Hadjithomas y Joreige han logrado un conmovedor drama que transitando entre ficción y realidad demuestra la imposibilidad de borrar de la mente las vivencias de quienes han tenido el infortunio de haber sufrido los estragos de una guerra nefasta y sin sentido alguno. Jorge Gutman