En otra de las obras de National Theatre el público canadiense podrá juzgar Hamlet que fue interpretada en el Teatro Lyttelton de Londres en 2025 y que ha sido filmada en una de sus representaciones.
Hiran Abeysekera. (Foto: Sam Taylor)
El ganador del premio Olivier Hiran Abeysekera es Hamlet en esta versión audaz y contemporánea de la célebre tragedia de Shakespeare. Atrapado entre el deber y la duda, rodeado de poder y privilegio, el joven príncipe Hamlet se atreve a plantear la emblemática frase “ser o no ser, esa es la cuestión”. La aplaudida actriz Francesca Mills caracteriza a Ophelia (el gran amor de Hamlet), Ayesha Dharker animando a Gertrude (madre de Hamlet), Alistair Petrie es Claudius (el tío de Hamlet y usurpador del trono), Geoffrey Streatfeild como Polonius (padre de Ophelia) y Tom Glenister interpretando a Laertes (el hermano de Ophelia). El vasto reparto incluye entre otros a Hari Mackinnon (Rosencrantz), Joe Bolland (Guildenstern), Tessa Wong (Horatio) y Mary Higgins (Osric).
El subdirector artístico de National Theatre, Robert Hastie dirige esta reinterpretación incisiva, elegante, divertida y de humor negro.
Hamlet será exhibida en Montreal en las salas del circuito Cineplex el 22 y 25 de enero de 2026.
Debido al enorme éxito de The Amazing Adventures of Kavalier & Clay que inauguró la temporada oficial del Metropolitan Opera (Met) en Septiembre de 2025, esta ópera del remarcable compositor estadounidense Mason Bates será retransmitida en los cines de Canadá.
Andrzej Filonczyk y Miles Mykkanen. (Foto: de Evan Zimmerman, Met /Opera)
Esta creación lírica es una adaptación de la emocionante novela de Michael Chabon, ganador del Premio Pullitzer de 2000. La historia está ambientada poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en donde oe Kavalier y Sam Clay, dos primos judíos, inventan un superhéroe antifascista y lanzan su propia serie de cómics, con la esperanza de reclutar a Estados Unidos en la lucha contra el nazismo.
Sun-Ly Pierce. (Foto: Evan Zimmerman, Met /Opera)
Incorporando elementos electrónicos brillantes y una variedad de estilos musicales, la ecléctica banda sonora de Mason Bates se mueve de manera fluida entre los tres mundos del libreto de Gene Scheer: la ciudad de Praga ocupada por los nazis, las bulliciosas calles de la neoyorkina Brooklyn y el reino en tecnicolor de la fantasía de los cómics.
La ópera cuenta con la puesta escénica del renombrado director teatral Bartlett Sher. El sólido reparto de cantantes está integrado en los roles centrales por el barítono Andrzej Filonczyk (Joe Kavalier) y el tenor Miles Mykkanen (Sam Clay). Además participan la soprano Lauren Snouffer (Sarah Kavalier, la hermana menor de Joe), la mezzo soprano Sun-Ly Pierce (Rosa Saks, relacionada sentimentalmente con Joe), el barítono Edward Nelson (Tracy Bacon, el ilícito amor de Sam) y el barítono Patrick Carfizzi (Sheldon Anapol, el jefe de Sam).
La dirección de la orquesta y el coro del Met está a cargo del excelente maestro Yannick Nézet-Séguin.
La ópera será exhibida en Montreal el 24 de Enero y el 14 deFebrero en las salas del circuito Cineplex en su versión original inglesa con subtítulos en francés.
Bajo la dirección del maestro Andrew Crust la Orchestre Metroopolitain (OM) ofrecerá un concierto resaltando el mundo sinfónico del cine inglés.
Andrew Crust (Foto: createastir.ca)
Como es bien sabido, las bandas sonoras más memorables de la cinematografía son aquellas que pueden vivir por sí mismas, incluso sin necesidad del apoyo de una imagen. Cobran vida, se convierten en un personaje esencial de la película que acompañan y nos sumergen de inmediato en una escena que nos ha marcado. Es así que este evento musical devuelve la vida a los personajes ingleses que han inspirado algunas de las más grandes músicas del cine. En él se redescubren las tragedias atemporales de Shakespeare, el sinuoso tema de Harry Potter compuesto por John Williams, los romances de Jane Austen y las aventuras de James Bond.
El programa incluye extractos musicales de Roméo et Juliette de Nino Rota, Pride and Prejudice de Carl Davis, Le Crime de l’Orient Express de Richard Rodney Bennet, James Bond del compositor Monty Norman con la orquestación de John Barr, Harry Potter de John Williams. Asimismo la Orquesta ejecutará Richard III de William Walton, Emma de Rachel Portman, David Copperfield de Malcolm Arnold y Jane Eyre de John Williams.
El concierto tendrá lugar el 22 de enero (19h30) en el Teatro Mirella y Lino Saputo de Saint-Leonard y el 23 de enero (19h30) en la Maison Symphonique de Montréal.
THECHRONOLOGYOFWATER. Estados Unidos-Francia-Letonia-España-Gran Bretaña, 2025. Un film de Kristen Stewart. 128 minutos
La versátil actriz Kristen Stewart se ubica por primera vez detrás de la cámara abordando en The Chronology of Water la vida de la autora americana Lidia Yuknavitch.
Aunque el relato guionizado por Stewart con la colaboración de Andy Mingo es de ficción, la adaptación ha sido realizada junto con la autora en base a sus memorias que fueron publicadas con el título homónimo en 2011. Consecuentemente mediantre 5 capítulos expuestos fragmentariamente y de manera no necesariamente lineal se siguen las alternativas atravesadas por la escritora.
Imogen Poots
Imogen Poots interpreta a Lidia (alter ego de la escritora) quien convivió durante su infancia y adolescencia en un hogar disfuncional integrado por Mike (Michael Epp), un padre sádico y abusador en todo sentido, su madre Dorothy (Susannah Flood) atrapada en una conflictiva relación conyugal y su entrañable hermana Claudia (Thora Birch). Es así que la joven Lidia encuentra en el deporte acuático una forma de mitigar en parte su trauma al propio tiempo que comienza a abusar del alcohol.
Cuando logra conseguir una beca en Texas con el propósito de calificar para participar en las Olímpicas de Estados Unidos como experta competidora de natación, su propósito se malogra debido a su adicción a las drogas y el alcohol a la vez que su beca es anulada. Después de ese traspié la joven se traslada a Oregón donde se inscribe en la universidad y es allí que demostrando su afición literaria corona sus estudios con un doctorado en literatura inglesa. Asimismo en dicho entorno académico recibe el gran apoyo del renombrado escritor estadounidense Ken Kesey (Jim Belushi) quien como profesor de la universidad la invita juntamente con un grupo de estudiantes graduados a colaborar con él en la publicación de una novela; es así que prontamente Lidia logra concretar sus primeras publicaciones como escritora además de su labor como docente.
Con una filmación en 16 mm, la novel directora expone a través de la extraordinaria interpretación de Poots la odisea de una mujer que a pesar de su realización profesional no puede evitar las angustias vividas a nivel personal. Es así que la actriz se apersona de su personaje transmitiendo su vivencia bisexual, sufriendo el dolor de haber perdido a una criatura en el momento de su nacimiento y en general adoptando una actitud de autodestrucción sustentada por su drogadicción.
Ciertamente la visión de este audaz drama no resulta muy confortable observando las crudas imágenes expuestas de manera inclemente y nutridas de sangre y vómitos de Lidia. Eso de ninguna manera desestima los valores del film aunque algunas escenas repetitivas pudieron haber sido evitadas. Queda como resultado un buen retrato de la protagonista de esta historia que felizmente encontrará la paz espiritual con su pareja (Charlie Carrick), colmando asimismo su vocación maternal.
En suma, esta ópera prima remarcablemente dirigida demuestra la madurez de Stewart como realizadora a su vez que constituye un auspicioso antecedente para la concreción de sus futuros proyectos. Jorge Gutman
DEADMAN’S WIRE. Estados Unidos, 2025. Un film de Gus Van Sant. 104 minutos
Después de 7 años de alejamiento, el cineasta Gus Van Sant retorna ofreciendo un intenso thriller basado en un hecho real que en su momento conmovió a la opinión pública.
Dacre Montgomery y Bill Skarsgard
Valiéndose del guión de Austin Colodney, el relato comienza en la mañana del 8 de febrero de 1977 cuando Tony Kiritsis (Bill Skarsgard), un hombre común de 44 años de edad portando una caja con un arma en su interior, penetra en el edificio Merchants Plaza de Indianápolis donde se halla la empresa Meridian Mortgage Property; su propósito es ubicar a su magnate fundador (Al Pacino) pero al no encontrarse en la ciudad por estar de vacaciones en Florida, es atendido por su hijo Richard Hall (Dacre Montgomery), presidente de la compañía. Al entrar en su despacho, Kiritsis desenfunda su fusil quien con un dispositivo especial coloca el cañón del arma en la nuca de la víctima a la vez que conecta un cable desde el gatillo hasta su propio cuello.
La razón de ese secuestro se debe a que Kiritsis, un aspirante empresario de menor condición social, se vio frustrado al no poder pagar el préstamo hipotecario de la compañía por maniobras financieras de la empresa que querían boicotear un proyecto económico basado en una propiedad que había adquirido y que aumentó de valor. Tomándolo como rehén, Tony comunica su acción a la policía y solicita que la compañía públicamente reconozca sus sucias maniobras, le pida disculpas y le pague una importante indemnización. A todo ello, el secuestrador se las ingenia para transportar a Hall hasta su departamento donde lo mantiene como prisionero por 63 horas.
Durante ese largo lapso, el secuestro adquiere amplia notoriedad donde no solamente está alertada la policía, el FBI, la procuraduría fiscal sino también periodistas televisivos que incluye a la activa reportera Linda Page (Myha’la). Especial gravitación adquiere Fred Temple (Colman Domingo), el disc jockey de una emisora radial quien simpatizando con la prédica de Kiritsis difunde los mensajes grabados que le envía telefónicamente para que el público conozca los motivos del secuestro.
Sin entrar en detalles ulteriores sobre lo que acontece después de la liberación del secuestrado y la suerte corrida por Kiritsis, lo cierto es que Van Sant logra desplegar un drama criminal que por su remarcable tensión se asemeja en parte al recordado thriller Dog Day Afternoon (1975) de Sidney Lumet.
A la fluida puesta escénica del realizador que mantiene permanentemente el interés del espectador, los valores del film se realzan por su sólido reparto. Así Skarsgard descuella como el estoico Tony convencido que lo que ha hecho es justo permitiéndole recobrar su dignidad. por su parte, Montgomery transmite en su personaje la variedad de emociones suscitadas como consecuencia de ver peligrar su vida como rehén. Similares elogios merece Domingo así como la breve intervención del celebrado Pacino exteriorizando la deshumanización de un padre no dispuesto a ceder a las exigencias del raptor de su hijo. Sumamente interesante resulta el haber incluido en los créditos finales escenas de archivo enfocando a los reales protagonistas del relato.
Dicho lo que precede, he aquí un film altamente entretenido proveniente de uno de los directores independientes más importantes de Estados Unidos. Jorge Gutman