Una Glo­rio­sa Epopeya

THE ODYS­SEY. Gran Bre­ta­ña-Esta­dos Uni­dos, 2026. Un film de Chris­topher Nolan. 172 minutos

La Odi­sea es el céle­bre poe­ma épi­co atri­bui­do al míti­co poe­ta grie­go Home­ro que lo con­ci­bió en el siglo VIII antes de la era cris­tia­na. ¿Cómo es posi­ble trans­po­ner esta supre­ma obra lite­ra­ria al cine? La res­pues­ta está dada en el tra­ba­jo que se impu­so el gran rea­li­za­dor Chris­topher Nolan quien adap­tan­do la epo­pe­ya grie­ga a la gran pan­ta­lla ha logra­do con The Odys­sey una sobre­sa­lien­te película.

Matt Damon

Como gran par­te de su fil­mo­gra­fía Nolan aquí con­si­de­ra aspec­tos vin­cu­la­dos con los recuer­dos impre­sos en la memo­ria y en lo con­cer­nein­te a situa­cio­nes mora­les de la con­di­ción huma­na. De mane­ra frag­men­ta­da el film pre­sen­ta a Odi­seo (Matt Damon), el popu­lar rey grie­go de Ita­ca, que habien­do esta­do ausen­te de su tie­rra y de su ama­da espo­sa Pené­lo­pe (Anne Hatha­way) por espa­cio de 20 años, tras haber bata­lla­do duran­te una déca­da en la gue­rra de Tro­ya, quie­re aho­ra retor­nar a su hogar sin ima­gi­nar que su inten­ción recién se verá con­cre­ta­da 10 años después.

El rela­to se desa­rro­lla en dife­ren­tes esce­na­rios. Por una par­te, se asis­te a los con­flic­tos béli­cos que el valien­te gue­rre­ro y sus sol­da­dos debe­rán afron­tar en alta mar y en tie­rra fir­me. A su vez se des­ta­ca los esfuer­zos rea­li­za­dos por Tele­ma­co (Tom Holland), el hijo de Odi­seo y Pené­loo­pe, por ubi­car a su pro­ge­ni­tor a quien no ha lle­ga­do a cono­cer. El Ier­cer esce­na­rio es el de Pené­lo­pe que con la espe­ran­za de que su mari­do está vivo se ve ase­dia­da por varios cor­te­jan­tes que desean casar­se con ella y asu­mir el poder.

En el mar­co de una com­ple­ja estruc­tu­ra narra­ti­va nutri­da de sal­tos tem­po­ra­les Nolan ha reu­ni­do un magis­tral elen­co enca­be­za­do por Dam­mon; en el mejor tra­ba­jo rea­li­za­do en su carre­ra, el actor trans­mi­te las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por el ague­rri­do gue­rre­ro y su séqui­to en los múl­ti­ples peli­gros afron­ta­dos en el via­je de retorno, así como aman­te espo­so y final­men­te al lle­gar a Ita­ca como el madu­ro Odi­seo dis­fra­za­do de men­di­go. No menos impor­tan­te es la par­ti­ci­pa­ción de Hatha­way como la tier­na y fiel mujer de Odi­seo, así como Holland se des­ta­ca trans­mi­tien­do el gran sen­ti­mien­to de Tele­ma­co hacia su ausen­te pro­ge­ni­tor. Men­ción espe­cial mere­ce Robert Pat­tin­son carac­te­ri­zan­do a Anti­noo, el cruel mani­pu­la­dor y prin­ci­pal pre­ten­dien­te de Pené­lo­pe que desea des­po­sar­la ale­gan­do que su mari­do está muer­to e inten­ta ase­si­nar a su hijo para poder ocu­par el trono.

En otros roles cabe des­ta­car la sobria carac­te­ri­za­ción de Zen­da­ya como Ate­nea, la enig­má­ti­ca dio­sa de la sabi­du­ría que pro­te­ge a Odi­seo y tra­ta de ayu­dar­le a vol­ver a su hogar. Igual­men­te se luce Samantha Mor­ton adop­tan­do el rol de la bru­ja Cir­ce que ofre­ce hos­pe­da­je a Odi­seo y a los suyos. Char­li­ze The­ron se dis­tin­gue ani­man­do a la nin­fa inmor­tal Calip­so que duran­te 7 años man­tie­ne cau­ti­vo a un amné­si­co Odi­seo ofre­cién­do­le la ven­ta­ja de una vida cómo­da en su para­di­sía­ca isla. Por su par­te, Lupi­ta Nyong en una bre­ve apa­ri­ción con­vin­cen­te­men­te cum­ple su come­ti­do como Hele­na de Troya.

La pelí­cu­la fil­ma­da ínte­gra­men­te con el for­ma­to IMAX en 70 mm del renom­bra­do direc­tor de foto­gra­fía Hoy­te van Hoy­te­ma con­jun­ta­men­te con la estu­pen­da pues­ta escé­ni­ca de Nolan logran un efec­to de mag­ni­fi­cen­te espec­tácu­lo que se com­ple­men­ta con la vibran­te músi­ca del com­po­si­tor Lud­wig Görans­son que tras­cien­de en las esce­nas de alta ten­sión dramática.

En esen­cia, ade­más de los fac­to­res men­cio­na­dos, esta visión inno­va­do­ra de Nolan tras­cien­de por trans­mi­tir los valo­res de la homé­ri­ca obra en lo que con­cier­ne al amor incon­di­cio­nal de Odi­seo y Pené­lo­pe, el amor filial, la impor­tan­cia de la fide­li­dad, así como la ven­gan­za con­ce­bi­da por el pro­ta­go­nis­ta refle­jan­do al pro­pio tiem­po su indis­cu­ti­ble humanidad.

Des­pués de haber obte­ni­do en 2024 el Oscar a la mejor pelí­cu­la por Oppenhei­mer así como el Oscar al mejor direc­tor, Nolan reafir­ma su indis­cu­ti­ble talen­to con esta glo­rio­sa epo­pe­ya de inne­ga­ble rique­za temá­ti­ca y con­tun­den­te vir­tuo­sis­mo visual.
Jor­ge Gutman