Valio­so Docudrama

HAN­GING BY A WIRE. Gran Bre­ta­ña-Esta­dos Uni­dos-Pakis­tán, 2026. Un docu­men­tal de Moham­med Ali Naq­vi. 78 minutos.

Aun­que se sepa de ante­mano el des­en­la­ce del dra­má­ti­co rela­to de super­vi­ven­cia expues­to en Han­ging by a Wire, eso no dis­mi­nu­ye el inte­rés de este apa­sio­nan­te docu­men­tal del direc­tor pakís­ta­ní Moham­med Ali Naqvi.

Una esce­na del film

El 22 de agos­to de 2023 a las 7h30 de la maña­na se regis­tró un angus­tio­so acci­den­te cuan­do uno de los cables de un tele­fé­ri­co se rom­pió en un cañón mon­ta­ño­so de la región de Bat­ta­gram en Pakis­tán. A una altu­ra de 275 metros los ocho pasa­je­ros que se encon­tra­ban en su inte­rior, de los cua­les seis eran estu­dian­tes entre 13 y 21 años de edad, que­da­ron col­ga­dos por el úni­co cable restante.

A par­tir de allí el docu­men­tal rela­ta la odi­sea de los gru­pos de res­ca­te para sal­var las vidas de los pasa­je­ros en su lucha con­tra el tiem­po a medi­da que las horas iban trans­cu­rrien­do. Así el pri­mer inten­to de sal­va­men­to a car­go de un heli­cóp­te­ro se frus­tra a cau­sa de los fuer­tes vien­tos. No obs­tan­te, los esfuer­zos pro­si­guie­ron logran­do traer a tie­rra a dos de los via­je­ros, pero la situa­ción iba agra­ván­do­se cuan­do ya comen­za­ba a oscu­re­cer. Es así que el rela­to adquie­re un angus­tio­so sus­pen­so al igno­rar­se si la ope­ra­ción de res­ca­te arro­ja­ría un resul­ta­do positivo.

Para regis­trar viva­men­te lo acon­te­ci­do Naq­vi se valió de un impor­tan­te mate­rial de archi­vo don­de que­dó regis­tra­da la reper­cu­sión inter­na­cio­nal que median­te los medios de difu­sión se dio cuen­ta del cala­mi­to­so suce­so; asi­mis­mo el docu­men­ta­lis­ta pudo regis­trar foto­gra­fías e imá­ge­nes obte­ni­das por los telé­fo­nos celu­la­res de innu­me­ra­bles tes­ti­gos que obser­va­ban lo que esta­ba aconteciendo.

Si aca­so pudie­ra apli­car­se el dicho de que “Dios aprie­ta pero no ahor­ca”, el docu­men­tal rese­ña la feliz con­clu­sión de la odi­sea vivi­da por los res­tan­tes inte­gran­tes del funi­cu­lar des­pués de 14 horas de gran incer­ti­dum­bre, expo­nien­do la glo­rio­sa labor de res­ca­te rea­li­za­da por Sahib Khan, un repa­ra­dor local de tele­fé­ri­cos y de Ali Swa­ti, un exper­to en mate­ria de cables suspendidos.

De nota­ble inte­rés resul­tan los comen­ta­rios rea­li­za­dos por la perio­dis­ta paquis­ta­ní Sumai­ra Khan, la jefa poli­cial del lugar Sonia Sham­roz, así como los sumi­nis­tra­dos por los jóve­nes res­ca­ta­dos y fami­lia­res en el que el impac­to sufri­do por el des­afor­tu­na­do inci­den­te aún per­ma­ne­ce vigente.

Si bien la pelí­cu­la no pro­vee refe­ren­cia algu­na sobre la cau­sa que moti­vó el acci­den­te del arte­sa­nal tele­fé­ri­co para que eso no vuel­va a ocu­rrir, eso no des­me­re­ce los méri­tos de este valio­so docu­dra­ma que mer­ced a su exce­len­te pues­ta escé­ni­ca Naq­vi ha sido capaz de con­ta­giar al espec­ta­dor ima­gi­nan­do que ha sido un tes­ti­go más del heroi­co sal­va­ta­je. Jor­ge Gutman