Un Verano en París

LE REN­DEZ-VOUS DE L’ ÉTÉ. Fran­cia, 2025. Un film de Valen­ti­ne Cadic. 77 minutos

En su pri­mer lar­go­me­tra­je la joven direc­to­ra Valen­ti­ne Cadic rela­ta con deli­ca­de­za una atra­yen­te his­to­ria que se carac­te­ri­za por su sen­ci­llez, con remi­nis­cen­cia de algu­nos de los fil­mes de Éric Rohmer.

Blan­di­ne Madec

Sin gran­di­lo­cuen­cia algu­na pero con sufi­cien­te elo­cuen­cia la novel rea­li­za­do­ra pre­sen­ta en Le ren­dez-vouz de l’été a Blan­di­ne (Blan­di­ne Madec), una pro­fe­so­ra de piano de 30 años, quien pro­ce­den­te de su peque­ño pue­blo ubi­ca­do en Nor­man­día lle­ga a París para pasar una sema­na de vaca­cio­nes. El moti­vo prin­ci­pal es el de asis­tir a las Olim­pia­das de 2024 que se desa­rro­llan en la ciu­dad luz y ade­más con­tac­tar a su her­ma­nas­tra Julie (India Hair) que allí resi­de y a quien no ha vis­to des­de lar­go tiempo.

El pri­mer incon­ve­nien­te que Blan­di­ne enfren­ta es el de no tener acce­so a las prue­bas olím­pi­cas de nata­ción debi­do a que por car­gar sobre sus hom­bros su mochi­la, las medi­das de segu­ri­dad vigen­tes impi­den su entra­da; eso la defrau­da enor­me­men­te, sobre todo tenien­do en cuen­ta su deseo de obser­var a la exi­mia nada­do­ra fran­ce­sa Béryl Gas­tai­de­lio a quien mucho admira.

Des­pués de haber per­noc­ta­do en la habi­ta­ción com­par­ti­da con otros usua­rios de un humil­de hos­tel, al día siguien­te visi­ta a Julie don­de asi­mis­mo cono­ce a Alma (Lou Deleu­ze), su sobri­na de 8 años. En la diná­mi­ca que se esta­ble­ce en ese peque­ño gru­po fami­liar Blan­di­ne dis­fru­ta de la com­pa­ñía y al pro­pio tiem­po se irán cono­cien­do aspec­tos vin­cu­la­dos con su pasa­do y vida sen­ti­men­tal que inclu­ye la rup­tu­ra de una rela­ción amo­ro­sa man­te­ni­da duran­te 5 años.

En gran par­te, uno de los valo­res del film guio­ni­za­do por la rea­li­za­do­ra y Mariet­te Désert es haber cap­ta­do la atmós­fe­ra rei­nan­te de la ciu­dad evi­den­cian­do en dicha oca­sión con­tras­tes socio cul­tu­ra­les: así la eufo­ria de quie­nes gozan de los jue­gos olím­pi­cos, se con­tra­po­ne con la gen­te que habi­ta en los sec­to­res popu­la­res de la ciu­dad y de quie­nes han sido expul­sa­dos de sus hoga­res a cau­sa de dicho evento.

Median­te una esme­ra­da rea­li­za­ción, Cadic per­mi­te que el espec­ta­dor pue­da com­pe­ne­trar­se con los per­so­na­jes de esta his­to­ria, sobre todo con el de Blan­di­ne; en tal sen­ti­do Madec brin­da una sen­si­ble carac­te­ri­za­ción de la pro­ta­go­nis­ta, trans­mi­tien­do muy bien el sen­ti­mien­to de des­co­lo­ca­ción que expe­ri­men­ta la ino­cen­te pue­ble­ri­na en la mul­ti­tu­di­na­ria metró­po­li para final­men­te ajus­tar­se median­te la cone­xión huma­na enta­bla­da con Julie y Alma.

En suma, he aquí una come­dia que si bien su con­te­ni­do no es del todo nove­do­so, la deli­ca­da for­ma de su tra­ta­mien­to es lo que la dis­tin­gue por lo que logra la atrac­ción de la audien­cia. Jor­ge Gutman

Una Per­tur­ba­do­ra Historia

EDDING­TON. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Ari Aster. 148 minutos

Pre­sen­ta­do como el film de aper­tu­ra del fes­ti­val Fan­ta­sia, el rea­li­za­dor Ari Aster brin­da en Edding­ton un rela­to deci­di­da­men­te ambi­cio­so sobre el enfo­que polí­ti­co exis­ten­te en Esta­dos Uni­dos. a tra­vés del micro­cos­mos de una peque­ña pobla­ción vivien­do lejos de los gran­des cen­tros urbanos.

Joa­quin Phoe­nix y Pedro Pascal

La acción trans­cu­rre hacia fines de mayo de 2020 en Edding­ton, un fic­ti­cio pue­blo de casi 2500 habi­tan­tes ubi­ca­do en New Mexi­co. Como en el res­to del mun­do la des­afor­tu­na­da pan­de­mia recién comen­za­da se hace sen­tir en la gen­te; sin embar­go, el reac­cio­na­rio she­riff Joe Cross (Joa­quin Phoe­nix) no le atri­bu­ye mayor impor­tan­cia y desa­fian­do las dis­po­si­cio­nes lega­les no uti­li­za la más­ca­ra obli­ga­to­ria, osan­do visi­tar un super­mer­ca­do sin la mis­ma a pesar del pedi­do expre­so de su gerente.

Vivien­do con su atri­bu­la­da mujer Loui­se (Emma Sto­ne) y su sue­gra Dawn (Deir­dre O’Connel), las noti­cias pro­pa­la­das por los medios de difu­sión hacen refe­ren­cia a teo­rías cons­pi­ra­ti­vas así como las opi­nio­nes sus­ten­ta­das a tra­vés de las redes por un gurú espi­ri­tual (Aus­tin Butler).

El pun­to de infle­xión del rela­to se pro­du­ce cuan­do Cross deci­de pre­sen­tar­se como can­di­da­to a alcal­de riva­li­zan­do con el actual inten­den­te Ted Gar­cia (Pedro Pas­cal) que aspi­ra a ser reele­gi­do. El actual fun­cio­na­rio con su acti­tud evi­den­te­men­te pro­gre­sis­ta, goza de amplia popu­la­ri­dad y es res­pe­tuo­so de los pro­to­co­los vigen­tes vin­cu­la­dos con el Covid.

De mane­ra fir­me y deter­mi­na­da Cross ini­cia su cam­pa­ña elec­to­ral tra­tan­do de demos­trar la ima­gen de Gar­cía seña­lan­do que es un pre­da­dor y que en el pasa­do abu­só de Loui­se con quien había teni­do un víncu­lo sen­ti­men­tal. Por su par­te su frus­tra­da mujer ter­mi­na sepa­rán­do­se de Cross, al pro­pio tiem­po que des­mien­te lo que su mari­do afir­mó. Ese no es el úni­co con­tra­tiem­po que enfren­ta el she­riff dado que en las calles aflo­ran las mani­fes­ta­cio­nes de pro­tes­ta del movi­mien­to Black Lives Mat­ter tenien­do en cuen­ta las con­se­cuen­cias del recien­te ase­si­na­to de Geor­ge Floyd por par­te de la poli­cía de Min­nea­po­lis. En tan­to que Cross pro­si­gue con su pro­se­li­tis­mo él no pue­de disi­mu­lar su resen­ti­mien­to al com­pro­bar cómo los movi­mien­tos socia­les emer­gen­tes van deno­tan­do un cam­bio que sin duda se opo­ne a su con­vic­ción conservadora.

Si has­ta aquí la his­to­ria des­crip­ta des­pier­ta inte­rés, a medi­da que con­ti­núa Aster la trans­for­ma en un típi­co wes­tern nutri­do de una extre­ma­da vio­len­cia gra­tui­ta que resul­ta incó­mo­do de con­tem­plar y en don­de los efec­tos de la pan­de­mia expues­tos al prin­ci­pio pare­ce­rían que­dar de lado.

Cier­ta­men­te, el efec­to de las redes socia­les, la divul­ga­ción de noti­cias en don­de es difí­cil saber qué es real o fal­so, así como la pola­ri­za­ción exis­ten­te entre los veci­nos de la comu­ni­dad de Edding­ton, son algu­nos de los pro­ble­mas que afec­tan a la socie­dad ame­ri­ca­na. Lo que resul­ta obje­ta­ble es que el tra­ta­mien­to de Aster ado­le­ce de una narra­ti­va con­fu­sa y es difí­cil pre­ci­sar con cla­ri­dad hacia dón­de el rela­to ideo­ló­gi­ca­men­te apun­ta; a ello se agre­ga, la mane­ra gran­di­lo­cuen­te emplea­da en el tra­ta­mien­to de algu­nas situa­cio­nes neta­men­te absurdas.

Si bien nin­guno de los per­so­na­jes de esta his­to­ria resul­ta agra­da­ble y difí­cil de empa­ti­zar, con todo cabe des­ta­car la pon­de­ra­ble actua­ción pro­ta­gó­ni­ca de Joa­quin Phoe­nix aun­que la per­so­na­li­dad que com­po­ne del she­riff resul­te difí­cil de precisar.

Dicho lo que pre­ce­de, Edding­ton es un pro­vo­ca­ti­vo dra­ma aun­que media­na­men­te logra­do. Jor­ge Gutman

Remar­ca­ble Ópe­ra Prima

SORRY, BABY. Esta­dos Uni­dos-Fran­cia, 2024. Un film escri­to y diri­gi­do por Eva Vic­tor. 102 minutos.

Una agra­da­ble sor­pre­sa depa­ra Sorry, Baby, la ópe­ra pri­ma de la perio­dis­ta Eva Vic­tor quien obtu­vo el pre­mio al mejor guión en el Fes­ti­val de Sun­dan­ce. Más allá de la recom­pen­sa obte­ni­da, lo cier­to es que esta direc­to­ra demues­tra una inusual madu­rez enfo­can­do la reso­nan­cia que adquie­re un acon­te­ci­mien­to trau­má­ti­co oca­sio­na­do en el pasado.

Nao­mi Ackie y Eva Victor

Estruc­tu­ra­do en cin­co capí­tu­los que no están expues­tos cro­no­ló­gi­ca­men­te, el pri­me­ro de los mis­mos trans­cu­rre en la actua­li­dad don­de se obser­va a Agnes (Eva Vic­tor), una remar­ca­ble pro­fe­sio­nal uni­ver­si­ta­ria vivien­do recluí­da en una zona rural de Mas­sa­chu­setts. Pro­ce­den­te de New York lle­ga a visi­tar­la por un fin de sema­na su gran ami­ga Lydie (Nao­mi Ackie), con quien había par­ti­ci­pa­do en los estu­dios de gra­dua­ción de la uni­ver­si­dad. Tras haber asis­ti­do a una comi­da ofre­ci­da por Natasha (Kelly McCor­mack) una ex com­pa­ñe­ra uni­ver­si­ta­ria que siem­pre riva­li­zó con Agnes, al regre­sar a la casa Lydie le hace saber que está grá­vi­da; ade­más, estan­do preo­cu­pa­da por el esta­do aní­mi­co de Agnes, de mane­ra tier­na le supli­ca que no se deje morir.

En el siguien­te capí­tu­lo, la acción retro­ce­de a la eta­pa uni­ver­si­ta­ria, don­de Agnes, le some­te su tesis de PHD en lite­ra­tu­ra a su admi­ra­do pro­fe­sor y tutor Pres­ton Dec­ker (Louis Can­cel­mi); el docen­te elo­gia el tra­ba­jo rea­li­za­do por ella ade­más de con­si­de­rar­la una remar­ca­ble escri­to­ra. Sin embar­go, esa bue­na cone­xión se agrie­ta en oca­sión en que ella es invi­ta­da por Dec­ker a con­cu­rrir a su casa. Aun­que lo que allí acon­te­ce no se mues­tra en pan­ta­lla, es evi­den­te que una azo­ra­da Agnes ha sido vio­la­da. Reci­bien­do el gran apo­yo de Lydie, des­pués de some­ter­se a una revi­sa­ción con un médi­co (Marc Car­ver), ella efec­túa la denun­cia en la uni­ver­si­dad pero como Dec­ker aca­ba de renun­ciar a su pues­to nin­gu­na medi­da pue­de ser adop­ta­da. Si bien Agnes deci­de aten­tar con­tra él final­men­te no toma acción algu­na al saber que tie­ne familia.

En los siguien­tes epi­so­dios que­da refle­ja­da la mane­ra en que el asal­to sexual ha deja­do mar­ca­das hue­llas que gra­vi­tan en su exis­ten­cia así como su deseo de ocul­tar ante ter­ce­ros lo acon­te­ci­do, lo que se evi­den­cia en opor­tu­ni­dad de haber sido selec­cio­na­da para inte­grar un jura­do, al que Agnes ter­mi­na renun­cian­do. Con todo, ella reci­be el con­sue­lo y con­fort de su que­ri­dí­si­ma ami­ga, como asi­mis­mo de su buen vecino Gavin (Lucas Hed­ges), con quien man­tie­ne algu­nos ínti­mos encuen­tros. A modo de tera­pia, una ami­ga­ble con­ver­sa­ción con Pete (John Caroll Lynch), el due­ño de un nego­cio de sánd­wich, le per­mi­te expre­sar por pri­me­ra vez su sen­ti­mien­to de cul­pa y la angus­tia que la envuelve.

Sin entrar a rela­tar su emo­ti­vo des­en­la­ce, es admi­ra­ble la for­ma en que la novel cineas­ta ilus­tra las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por Agnes don­de sin recu­rrir a grue­sos tra­zos de arti­fi­cial sen­ti­men­ta­lis­mo, entre­mez­cla el dra­ma con la come­dia median­te un humor asor­di­na­do a tra­vés de situa­cio­nes natu­ral­men­te hila­ran­tes. Ade­más de su guión impe­ca­ble­men­te dise­ña­do, la direc­to­ra demues­tra su talen­to acto­ral trans­mi­tien­do en el per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co, el temor, la ansie­dad, vul­ne­ra­bi­li­dad y en gene­ral su esta­do emo­cio­nal como con­se­cuen­cia del des­afor­tu­na­do encuen­tro con Dec­ker. En el res­to del impe­ca­ble elen­co, men­ción espe­cial mere­ce la lúci­da carac­te­ri­za­ción que Ackie logra como la abne­ga­da ami­ga de Agnes, per­mi­tien­do empa­ti­zar con su cáli­do y cari­ño­so personaje.

Sin ser una obra maes­tra, Sorry, Baby es un film amplia­men­te satis­fac­to­rio a tra­vés de la huma­ni­dad que des­ti­la, lo que per­mi­te des­per­tar expec­ta­ti­va en los futu­ros pro­yec­tos que Vic­tor habrá de enca­rar. Jor­ge Gutman

Pre­vi­si­ble y sin Sorpresas

JURAS­SIC WORLD: REBIRTH. Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film de Gareth Edwards. 133 minutos

La popu­lar fran­qui­cia de los dino­sau­rios comen­za­da en 1993 con Juras­sic Parc que fue diri­gi­da por Ste­ven Spiel­berg logró un gran éxi­to de crí­ti­ca y públi­co al haber com­bi­na­do hábil­men­te aven­tu­ra, acción y cien­cia fic­ción median­te un rela­to ori­gi­nal y atra­yen­te. Lamen­ta­ble­men­te los cin­co fil­mes que le suce­die­ron dis­ta­ron de con­for­mar aun­que el éxi­to de taqui­lla evi­den­cia­ba lo con­tra­rio. Cier­ta­men­te, lo que impor­ta para la indus­tria del cine es recu­pe­rar el cos­to inver­ti­do más un fruc­tí­fe­ro ren­di­mien­to y es así que aho­ra se asis­te al sép­ti­mo film de esa saga inti­tu­la­do Juras­sic World: Rebirth. Diri­gi­da por Gareth Edwards y con Spiel­berg como pro­duc­tor eje­cu­ti­vo, esta pelí­cu­la es al menos supe­rior a la falli­da Juras­sic World: Domi­ni­on rea­li­za­da en 2022.

Scar­lett Johansson

El guión de David Koepp basa­do en los per­so­na­jes crea­dos por Michael Crich­ton con­si­de­ra que estos vora­ces rep­ti­les han retor­na­do hace 32 años en sig­ni­fi­ca­ti­vo menor núme­ro a cau­sa de su extin­ción, aho­ra están reclui­dos en islas tro­pi­ca­les cer­ca­nas al ecua­dor y cuyo trán­si­to está prohi­bi­do para quie­nes deseen visi­tar esos luga­res. En ese con­tex­to se sale al encuen­tro de Mar­tin Krebs (Rupert Friend), un repre­sen­tan­te de una impor­tan­te com­pa­ñía far­ma­céu­ti­ca que tie­ne como pro­pó­si­to reco­lec­tar mate­rial gené­ti­co de tres espe­cies de dino­sau­rios que se encuen­tran ubi­ca­dos en esa región, con el fin de manu­fac­tu­rar una dro­ga que pue­da com­ba­tir muchas de las enfer­me­da­des car­día­cas que afec­tan a la huma­ni­dad y pro­lon­gar su vida. Para lograr su come­ti­do con­tra­ta los ser­vi­cios de la exper­ta en ser­vi­cios ile­ga­les Zora Ben­nett (Scar­lett Johans­son), como asi­mis­mo al paleon­tó­lo­go Dr. Henry Loo­mis (Jonathan Bai­ley). A dicho equi­po se une Dun­can Kin­caid (Mahersha­la Ali), un gran ami­go de Zora, quien es el due­ño de un bar­co que tra­ba­ja en un puer­to del Cari­be y que habrá de trans­por­tar­los a la zona don­de resi­den esos monstruos.

Para­le­la­men­te, la his­to­ria intro­du­ce a la fami­lia Del­ga­do inte­gra­da por el padre Reuben (Manuel Gar­cía-Ruf­fo) quien jun­to con sus dos hijas, la mayor Tere­sa (Luna Blai­se) con su dro­ga­dic­to novio Xavier (David Iacono) y la hija menor Isa­be­lla (Audri­na Miran­da) efec­túan un via­je en vele­ro hacia la isla de Saint Hubert cuan­do son aco­me­ti­dos por un gigan­tes­co dino­sau­rio marino y logran ser res­ca­ta­dos por la embar­ca­ción tri­pu­la­da por Kincaid.

Si bien el esque­ma argu­men­tal ofre­ce algu­nos momen­tos de zozo­bra con el ace­cho de los enor­mes mons­truos, en rigor de ver­dad no exis­te gran impac­to emo­cio­nal ni sus­pen­so que logre sacu­dir al espec­ta­dor. Los per­so­na­jes deli­nea­dos por Koepp son más bien uni­di­men­sio­na­les sin que uno se invo­lu­cre con los mis­mos, sal­vo la sutil ten­sión sexual ‑aun­que nun­ca con­cre­ta­da- entre Zora y Henry. Aun­que sin ser dema­sia­do ima­gi­na­ti­va, la direc­ción de Edwards es correc­ta y lo que aquí más resal­ta es la des­lum­bran­te foto­gra­fía en 35 milí­me­tros cap­ta­da por John Mathie­son y sus logra­dos efec­tos espe­cia­les en la con­cep­ción de las temi­bles bestias.

Ase­gu­ra­do una vez más su ren­di­mien­to comer­cial el film se deja ver aun­que su pre­vi­si­bi­li­dad y ausen­cia de mayo­res sor­pre­sas influ­yen para que des­de una visión exclu­si­va­men­te artís­ti­ca no lle­gue a ser memo­ra­ble. Jor­ge Gutman

Un Remar­ca­ble Home­na­je al Cine

LUMIÈ­RE, L’AVENTURE CON­TI­NUE. Fran­cia, 2024. Un docu­men­tal escri­to y diri­gi­do por Thierry Fré­maux. 104 minutos

Este docu­men­tal es la con­ti­nua­ción del rea­li­za­do por Thierry Fré­maux en 2017 cuyo con­te­ni­do cons­ti­tu­ye una valio­sa pro­duc­ción patri­mo­nial que nos ha sido lega­da por los her­ma­nos Augus­te y Louis Lumiè­re. Es aho­ra que Fré­maux, el apa­sio­na­do direc­tor de l’Institute Lumiè­re de Lyon y dele­ga­do gene­ral del Fes­ti­val de Can­nes, pro­si­gue la haza­ña a tra­vés de una visión más explo­ra­do­ra efec­tua­da por los inven­to­res de la cinematografía.

Una esce­na del film

Estruc­tu­ra­do en 11 capí­tu­los, en el pri­me­ro de los mis­mos el docu­men­tal expo­ne las ini­cia­les imá­ge­nes ani­ma­das rea­li­za­das por los Lumiè­re en 1894. Pos­te­rior­men­te se mues­tran los pre­pa­ra­ti­vos para el roda­je de La Sor­tie de l’u­si­ne Lumiè­re à Lyon, la nacien­te pelí­cu­la de la his­to­ria del cine que fil­ma­da en mar­zo de1895 con una dura­ción de 46 segun­dos tuvo su pri­me­ra exhi­bi­ción públi­ca el 28 de diciem­bre del mis­mo año. A esa pelí­cu­la se agre­gan los casi 1500 cor­tos de una dura­ción de 50 segun­dos que estos memo­ra­bles her­ma­nos han fil­ma­do entre 1895 y 1905. Median­te un tra­ba­jo minu­cio­sa­men­te rea­li­za­do de los archi­vos visua­les el Ins­ti­tu­to Lumiè­re de Lyon ha con­se­gui­do res­tau­rar 120 de los mis­mos que has­ta el pre­sen­te per­ma­ne­cie­ron iné­di­tos; su visión cla­ra­men­te evi­den­cia la crea­ti­vi­dad de los Lumiè­re al igual que la inven­ti­va del equi­po de ope­ra­do­res inte­gra­do por Ale­xan­dre Pro­mio, Gabriel Vey­re, Cons­tant Girel, Felix Mes­guich y Char­les Moisson.

Habien­do logra­do impe­ca­bles copias el espec­ta­dor vive una alu­ci­nan­te expe­rien­cia sin­tien­do cómo ese cine de épo­ca ha per­mi­ti­do refle­jar al mun­do valo­ra­do de dife­ren­te mane­ra a tra­vés de una cáma­ra pero al mis­mo tiem­po admi­te refle­xio­nar sobre lo que el cine ha sido, es y será en el futuro.

Uno de los momen­tos más emo­ti­vos del docu­men­tal es la fil­ma­ción rea­li­za­da en Lyon el 19 de octu­bre de 2019 por el remar­ca­ble cineas­ta Fran­cis Ford Cop­po­la brin­dan­do su visión per­so­nal de “La Nou­ve­lle Sor­tie d’Usine” en oca­sión de haber­le sido remi­ti­do el pre­mio Lumière.

Median­te el inte­li­gen­te comen­ta­rio narra­do por Fré­maux así como su exce­len­te mon­ta­je rea­li­za­do con la cola­bo­ra­ción de Jonathan Cays­sials y Simon Geme­lli, las bellas imá­ge­nes brin­da­das adquie­ren un inmen­su­ra­ble valor, per­mi­tien­do que la audien­cia adquie­ra una inmer­si­va expe­rien­cia cinematográfica.

Lo fun­da­men­tal de este valio­so film es la cele­bra­ción de la cine­ma­to­gra­fía en sus 130 años de exis­ten­cia y tal como que­da expre­sa­do en el últi­mo capí­tu­lo del docu­men­tal, con el cine “la muer­te deja­rá de ser absoluta”.

Como un ele­men­te adi­cio­nal de este cau­ti­van­te via­je a tra­vés del tiem­po, la bella músi­ca del com­po­si­tor Gabriel Fau­ré acom­pa­sa y real­za los valo­res de Lumiè­re, L’aventure con­ti­nue.

El direc­tor dedi­ca este film a la memo­ria de su admi­ra­do com­pa­trio­ta y cineas­ta Ber­trand Taver­nier, falle­ci­do en 2021. Jor­ge Gutman