WILL&HARPER. Estados Unidos, 2024. Un documental de Josh Greenbaum. 114 minlutos. Disponible en Netflix
La faceta luminosa de la condición humana queda resaltada en Will & Harper, el candoroso documental de Josh Greenbaum.
Will Ferrell y Harper Steele
El documentalista enfoca a Will Ferrell y Harper Steele, dos personas que han cimentado un gran vínculo amistoso desde que en 1995 el popular actor adquirió gran popularidad en el emblemático programa televisivo Saturday Night Live agraciado en gran parte por los jugosos libretos escritos por Steele. Después de que en 2022 Harper, a la sazón de 61 años, le comunica a su amigo su transición genérica, ambos resuelven efectuar un viaje en carretera a través de Estados Unidos comenzando en New York y teniendo como destino final Los Ángeles.
Ese viaje de 16 días con Harper conduciendo su vehículo genera un vínculo íntimo en donde ella en una nueva visión de sí misma le va exponiendo cómo desde largo tiempo deseó adoptar esa diferente identidad genérica, en tanto que él mediante preguntas sutilmente expuestas va identificándose con la motivación y emociones que ahora vive su gran amiga. Todo ese proceso en el que Harper observa el mundo que la rodea en su nueva condición adquiere en el relato momentos de considerable ternura. Si bien los viajeros matizan el trayecto mediante situaciones jocosas en el intercambio de chistes, los mismos están intercalados con temas más serios como cuando ella le lee extractos de su diario personal escrito antes de su transición donde refleja su vulnerabilidad frente a la decisión adoptada.
Sin necesidad de detallar las alternativas vividas en cada parada que realizan a lo largo de ese recorrido, incluyendo bares y restaurantes en las ciudades que atraviesan, ese periplo nutrido de confidencias recíprocas adquiere un carácter decididamente íntimo en donde queda refrendado la profunda amistad que les envuelve.
El film destila considerable emoción que queda resaltada en una conmovedora escena cuando al visitar el Grand Canyon se topan con una terapeuta que lamenta no haber sido de gran ayuda hacia un cliente transgénero.
En momentos en que la transexualidad adquiere una tensión que se va incrementando en la época en que vivimos es estimulante apreciar la existencia de películas como la comentada que contribuye a humanizar y empatizar con quienes habiendo experimentado la desazón de no poder identificarse con el sexo asignado al nacer adoptan la audaz resolución del cambio genérico.
Mediante una sencilla a la vez que entrañable narrativa Greenbaum ha logrado un film de cabal honestidad permitiendo que la audiencia pueda plenamente identificarse con dos seres dispuestos a solidarizar y apoyarse incondicionalmente cualesquiera sean las situaciones que deban enfrentar. En última instancia, este documental constituye un bello tributo a la amistad. Jorge Gutman
Quisling – The Final Days (Noruega). Special Presentations
Aunque no tan conocido como otros nefastos episodios que Europa experimentó durante la Segunda Guerra, el director Erik Poppe centra aquí su atención en la personalidad de Vidkun Quisling, quien fue el Presidente Ministro de Noruega desde inicios de 1942 hasta la conclusión del ominoso conflicto bélico.
QUISLING – THEFINALDAYS
El palpitante relato basado en el guión de Siv Rajendram Eliassen y Anna Bache-Wiig comienza precisamente el 8 de mayo de 1945, después de varios años de ocupación alemana en Noruega, con la transmisión radial efectuada por Quisling (Gard B. Eidsvold) desde su despacho, exaltando la figura de Hitler. Al día siguiente es arrestado por el nuevo gobierno siendo acusado por alta traición a la patria como colaboracionista con el régimen nazi durante su mandato. A fin de que este individuo no llegue a convertirse en mártir, el obispo de Oslo (Lasse Kolsrud) solicita al pastor Peder Olsen (Anders Danielsen Lie) que actúe como consejero espiritual del prisionero y conseguir que llegue a admitir el daño infligido al país; esa misión debe ser mantenida en secreto, sin que Olsen incluso pueda revelarla a su esposa Heidi (Lisa Loven Kongsli).
Las conversaciones mantenidas entre Olsen y Quisling abarcan considerable parte de este relato, resaltando los esfuerzos del prelado para que el acusado reconozca y se arrepienta del mal cometido aunque de modo alguno Quisling se propone hacerlo; a través de esos diálogos, surgen temas filosóficos vinculados con la moral, la religión e inclusos preceptos del Nuevo Testamento. En la medida que Olsen no logra su cometido, va perdiendo la fe en la tarea emprendida aunque recibiendo el apoyo de su mujer que llega a imponerse de lo que está sucediendo.
Cuando llega el momento del juicio, Quisling firmemente rechaza la proposición de su abogado Henrik Bergh (Øyvind Brandtzæg) para que en su defensa alegue haber padecido de problemas mentales, dado que él mantiene su firme postura de haber sido fiel a su patria frente al comunismo ruso; es así que además alega haber salvado a los judíos; esa afirmación contradice lo que manifiesta Leo Eitinger /Benjamin L. Roster), un sobreviviente judío que denuncia la denigrante acción antisemita del enjuiciado al haber deportado judíos noruegos hacia los campos de concentración.
No obstante su duración cercana a las dos horas y media, el realizador consigue mantener firmemente el interés de la audiencia, valiéndose del excelente guión y en especial por las superlativas interpretaciones brindadas por Eidsvold como el aferrado individuo que de ningún modo renuncia a sus convicciones declarándose inocente de lo que lo que se le acusa, así como Danielsen Lie transmitiendo con precisión los principios morales que anidan en su personaje. En los papeles de apoyo además de Kongsli se luce Lisa Carlehed animando a la mujer ucraniana de Quisling, completamente consustanciada con la ideología de su esposo.
En suma, Poppe ha logrado un vibrante drama judicial capaz de sumergir al espectador en la gama emocional vivida por los protagonistas de esta historia.
Viktor (Ucrania-Rusia). Platform
El lamentable conflicto emergente de la invasión rusa a Ucrania a partir de febrero de 2022 es nuevamente tratado por el cine en este valioso documental del director y fotógrafo francés Olivier Sarbil focalizando su atención en Viktor, un joven ucraniano afectado de sordera.
VIKTOR
Teniendo en cuenta que Sarbil igualmente sufre de esa afección en su oído derecho, al haber sido herido por una granada propulsada por un cohete en ocasión de haber estado documentando la guerra civil en Libia, consigue una completa identificación con la suerte corrida por el protagonista de la historia relatada.
La acción transcurre en Járkov, durante las primeras semanas en que Ucrania sufre los embates de la siniestra invasión rusa, iniciada en febrero de 2022. Es allí donde Viktor vive con su madre y frente a lo que está ocurriendo desea con ansiedad convertirse en un luchador defendiendo a su país; en tal sentido eso es debido a la marcada influencia de su fallecido padre quien le insufló el espíritu militar así como también por los filmes de samuráis que ha visto, tratando de emular la conducta guerrera de los mismos. Aunque en principio, su participación es denegada a causa de su problema auditivo, con su notable estoicismo logra convencer a las autoridades de incorporarlo en calidad de fotógrafo voluntario; testimoniando lo que acontece pronto comprueba cómo su romanticismo guerrero cede paso a una sombría realidad.
Merced a la dinámica comunicación entablada con Viktor mediante el lenguaje de los signos en idioma ruso, Sarbil ha seguido sus pasos a través del proceso de filmación transcurrido por espacio de casi dos años, exponiendo su historia así como sus vulnerabilidades en la tarea emprendida.
Mediante imágenes captadas en blanco y negro, el film se beneficia de una estupenda vivencia audiovisual; en tal sentido el manejo del sonido adquiere relevancia en este documental y en tal aspecto el director reconoce la valiosa colaboración obtenida por el equipo de sonido integrado por Nicolas Becker, Keikki Kossi y Peter Albrechtsen; es así que las técnicas de diseño sonoro permiten que el espectador quede sumergido en el mundo del valiente camarógrafo.
Globalmente considerado Sarbil transmite en este encomiable e íntimo documental la resiliencia, valor y determinación de Viktor quien a pesar de su discapacitación auditiva logra con su cámara registrar los horrores de la guerra que enluta a su país.
La Libertad de Fierro (México-Canadá-Grecia). Documentaries
Después de que en 2009 el director y guionista Santiago Esteinou se impuso sobre lo acaecido en 1980 con el encarcelamiento y condena a muerte del mexicano César Fierro, comenzó a interesarse por este caso, lo cual lo motivó a filmar en 2014 “Los Años de Fierro°, recapitulando los motivos que llevaron a dicho individuo a esta dramática situación.
LALIBERTADDEFIERRO
Es así que habiendo transcurrido una década, Esteinou vuelve sobre el tema en La Libertad de Fierro al haber sido liberado en mayo de 2020 por haber sido sentenciado por error. ¿Qué es lo que siente una persona que recobra su libertad después de haber estado encerrado durante tan largo período en la unidad Polansky, una prisión de máxima seguridad del estado de Texas. donde en sus últimas dos décadas fue mantenido en completo aislamiento?
El film no hace referencia a los aspectos legales que involucró su arresto por el asesinato de un taxista mexicano cometido en El Paso en febrero de 1979 al cual Fierro siempre manifestó su inocencia al no haber habido evidencia concreta de ser el homicida; sólo si se sabe que hasta 2019 estaba esperando su ejecución en el pabellón de la muerte y que debido a su apelación y a un nuevo estudio de su caso, la sentencia de muerte quedó anulada.
A través de todos estos años ha existido una sólida amistad entre el documentalista y Fierro y es así que en esta película se puede observar cómo el director, en cierta forma se convierte en una suerte de tutor a partir del momento en que el ex presidiario, habiendo sido deportado de Texas, arriba a México. Así, en la capital mexicana, Esteinou y otros amigos le procuran alojamiento y comida hasta que pudiera desenvolverse por su propia cuenta, considerando que durante su encierro fue desprovisto de cualquier aprendizaje dado que estaba destinado a morir.
El director sigue cada uno de sus pasos imponiéndose al principio del estado anímico de Fierro al que paradójicamente le cuesta adaptarse a la libertad exterior habiendo estado confinado durante largo tiempo en los muros de la cárcel; entre otros aspectos, Esteinou le enseña a manejar el teléfono celular que le es provisto, como asimismo poder encender y operar un aparato de televisión en esta época digital.
Sin desbordar en un forzado sentimentalismo, el documental ilustra la visita de Fierro a Ciudad Juárez, donde había residido, encontrándose con algunos antiguos conocidos de la zona, así como es cálidamente recibido por sus familiares. En tanto, sin mucho futuro en dicha ciudad retorna a la capital azteca donde siguió cursos de cocina además de practicar tai chi, una vía recomendable para mejorar la salud mental y poder manejar mejor sus emociones.
A todas luces, se asiste a un sobrio y conmovedor documental en el que el documentalista propone a su audiencia un viaje emotivo junto a Fierro, hoy de 67 años de edad, a través de su reintegro a la vida normal.
Ainda Estou Aqui / I’m Still Here (Brasil-Francia). Special Presentations
Para reivindicar la memoria colectiva de un triste pasado histórico registrado en su tierra, el director brasileño Walter Salles retorna exitosamente con este valioso drama.
AINDAESTOUAQUÍ
En el magnífico guión de Murilo Hauser y Heitor Lorega, la acción comienza en 1971 en plena dictadura militar de Brasil, presentando al ex congresista Rubens Paiva (Selton Mello), su esposa Eunice (Fernanda Torres) y su familia integrada por 4 hijas y un hijo de variada edad, viviendo en Río de Janeiro. En los primeros 35 minutos del relato se asiste a un armonioso núcleo familiar donde ninguno de sus integrantes imagina lo que sobrevendría. El idílico panorama se ensombrece cuando tres miembros del ejército se apersonan al hogar de los Paiva para llevar al jefe de familia a un interrogatorio que no debería insumir mucho tiempo; a medida que las horas transcurren y Rubens no retorna, el temor de Eunice comienza a cundir, sobre todo cuando al poco tiempo ella junto con su hija Eliana de 12 años son forzadas a acudir a un formal interrogatorio que en realidad no lo es tal; mientras que la niña es liberada prontamente, su madre es sometida a una intensa humillación y tortura por espacio de varios días para posteriormente permitirle regresar a su hogar.
Frente a su marido ausente, Eunice inicia con desesperación una lucha destinada a saber su paradero. Es así que a partir de entonces, ella es exclusivamente responsable de sostener y mantener unida a su familia como asimismo se convierte en una férrea activista defensora de los derechos humanos. El relato se traslada a 1996, fecha en la que Eunice unida a sus hijos ya adultos celebran que el Poder Judicial de Brasil haya reconocido la muerte de Marcelo a los pocos días de haber sido secuestrado por los militares. A todo ello la película ilustra los registros fílmicos de la familia logrados por la hija mayor Vera (Valentina Herszage) con su cámara Super 8. Como epílogo de esta historia basada en acontecimientos reales se observa a la familia reunida en 2014 donde Fernanda Montenegro ‑la gran actriz de Central do Brasil (1998) y madre de Fernanda Torres en la vida real- anima a la frágil anciana Eunice postrada en silla de ruedas; rodeada del clan familiar, ella observa la alegría emanada por sus hijos y nietos revitalizando el indestructible lazo de los Paiva como lo era antes de la desaparición de su patriarca.
Nuevamente Salles, reafirma su talento narrativo con este sublime y conmovedor drama humano imbuido de indiscutible autenticidad y resaltado por la excepcional caracterización lograda por Torres como la madre coraje capaz de mover montañas en su reclamo de justicia, poniendo en evidencia la crueldad del régimen militar que enlutó al país en los años 60 y 70.
El film deja un sabor amargo cuando en los créditos finales se lee que ninguno de los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura militar fue enjuiciado como tampoco enviado a prisión.
En suma, esta remarcable película fue galardonada en el festival de Venecia con el premio al mejor guión compartido por Hauser y Lorega.
Polvo Serán (España-Italia-Suiza). Platform
El delicado tema de la eutanasia es mesuradamente considerado por el realizador español Carlos Marqués-Marcet.
POLVOSERÁN
El derecho del individuo a poner fin a su existencia estando convencido de que no tiene ya más sentido seguir viviendo con extremada dolencia física es un tópico que no concita unánime adhesión; sin embargo la historia relatada por Marqués-Marcet mediante su guión compartido con Clara Roquet y Coral Cruz adquiere especiales características que logran concitar interés.
El relato está ambientado en España en donde reside el matrimonio de edad madura integrado por Claudia (Angela Molina), una actriz, y Flavio (Alfredo Castro), un director teatral. La armonía de la pareja se ve confirmada a través de 40 años de excelente convivencia conyugal y es por ello que al estar Claudia afectada de un cáncer terminal, ese doloroso acontecimiento enturbia la felicidad reinante. La situación adquiere un clima de tensión cuando ella decide someterse a una eutanasia a realizarse en Suiza para evitar su degradación corporal.
La decisión de Claudia es acompañada por la de su marido que a pesar de que él no enfrenta ningún problema de salud debido al gran amor que le profesa decide igualmente ser pasible de una muerte asistida para que ambos puedan reencontrarse en el más allá. Naturalmente, esa dramática decisión repercute en los hijos del matrimonio donde Violeta (Mónica Almirall), actuando como intermediaria, es la única primogénita que trata de comprender la actitud de sus padres. No obstante el patetismo que emerge del tema tratado, el realizador consigue atenuar las tensiones con momentos de convincente humor.
Abordando un tópico tan relevante como el descripto, Marqués-Marcet permite que su relato alcance considerable envergadura emocional sin caer en golpes bajos. Si alguna observación merece este film es la incursión de algunos números musicales que aunque bien coreografiados solo persigue brindar un clima surrealista que bien pudo haber sido evitado sin menoscabar lo que se está contemplando; de todos modos esta observación de modo algunoa menoscaba el profundo humanismo que nutre a este historia.
Con la extraordinaria actuación de la veterana Molina y del notable Castro animando el apasionado amor de sus protagonistas y la irreprochable puesta escénica del cineasta se asiste a este genuino drama sobre la muerte asistida que persiste en la mente de la audiencia una vez finalizada su proyección.
Por sus innegables méritos, el film fue premiado como el mejor de los 10 presentados en Platform, la única sección competitiva del Tiff.
Ernest Cole, Lost and Found (Estados Unidos). Documentaries
ERNESTCOLE, LOSTANDFOUND
El remarcable director haitiano Raoul Peck, quien fuera un destacado político en su país natal para dedicarse posteriormente al cine, ya ha dado muestras de su talento abordando personalidades que consideraron el tema de la discriminación racial. Así en el documental I Am Not Your Negro (2016) consideró el problema del racismo en Estados Unidos, a través de James Baldwin (1924 – 1987), un eminente escritor e intelectual afroamericano que dedicó importantes años de su vida a analizar este urticante tema. En esta oportunidad Peck examina al excepcional fotógrafo sudafricano Ernest Cole (1940 – 1990), exiliado en Estados Unidos.
En 2017 ha sido descubierto en la bóveda de un banco de Estocolmo más de 60 mil negativos de fotos de Cole captadas en 35 milímetros que se habían considerado perdidas; ese acontecimiento ha sido el motivo que inspiró a Peck para realizar este documental. Para su implementación el director ha elaborado un guión en base a escritos del artista como asimismo recogiendo testimonios de sus amigos y familiares y en especial de la importante colaboración obtenida de Leslie Matlaisane, el sobrino de Cole quien tuvo a su cargo la supervisión de las fotos halladas en Suecia. En consecuencia el film revive a Cole a través de la remarcable voz del actor LaKeith Stanfield a cargo de la narración.
Desde sus primeros años de existencia Cole fue testigo de la humillación y vejámenes sufridos por la comunidad negra de Sudáfrica quienes estaban obligados a ganarse su pan trabajando al servicio de sus racistas patrones blancos. Su pasión por la fotografía motivó que su cámara constituyera su instrumento vital de trabajo y con ella fue captando dramáticas fotos reflejando esa discriminación. En 1966 se traslada a New York y habiendo sido empleado por Drum Magazine consigue recopilar las fotos denunciando el apartheid que fueron publicadas en el libro House of Bondage, cuya gran repercusión lo convirtió en uno de los grandes artistas negros de su generación.
Sin embargo, durante los primeros años de su estancia en la gran metrópoli, donde el país vive la larga lucha del movimiento por los derechos civiles, el artista constata que la segregación racial hacia los afroamericanos no es muy diferente de la existente en Sudáfrica; eso lo vuelve a documentar con su cámara al igual que en sus viajes realizados a varias ciudades de Estados Unidos.
En esencia, Peck refleja la soledad y aislamiento que Cole experimenta al propio tiempo que siente una profunda nostalgia por su tierra y el deseo de retornar aunque es consciente que resulta imposible de hacerlo. Simultáneamente el film ilustra los acontecimientos acaecidos durante ese período en Sudáfrica, así como el boicot internacional al país por el detestable sistema racial. Curiosamente, cuando nuevos vientos soplan en el país africano con el fin del apartheid y la liberación de Nelson Mandela en febrero de 1990, seis días después un cáncer cobra la vida de Cole.
El documentalista logra un vibrante film muy bien construido y excelentemente editado por Alexandra Strauss a la vez que constituye un merecido homenaje al memorable artista dejando un legado a las nuevas generaciones con sus antológicas fotos. En los créditos finales se manifiesta que Peck dedica este trabajo “en memoria de todos aquéllos que mueren en el exilio”.
Sad Jokes (Alemania). Discovery
SADJOKES
Después de su lograda ópera prima Bones and Names (2023) el director y guionista Fabian Stumm ratifica su talento en su segundo trabajo detrás de la cámara y en el cual se reserva el rol protagónico.
En su prólogo el título del film hace una vaga referencia a una rápida serie de chistes sin mucha gracia comentados por varias personas, aunque a lo largo del relato sí hay uno verdadero aludiendo a que a un café deprimido se lo puede denominar “depresso”. Dejando de lado dicho humor, la historia cobra vuelo introduciendo a Joseph (Stumm), un director de cine gay que junto con su gran amiga Sonya (Haley Louise Jones) comparten la crianza del hijito Pino (Justus Meyer). Sin embargo la fuerte depresión que atraviesa Sonya motiva a que deba retornar a la clínica psiquiátrica y es así que su madre (Hildegard Schroedter) se ocupa de cuidar a Pino cuando Joseph debe ausentarse del hogar.
Hay algunas razones para que Joseph esté preocupado; por un lado trata de superar su ruptura sentimental con el joven Marc (Jonas Dassler) y en lo que concierne a su profesión, el guión que ha escrito para su próximo film no satisface a su factible productor (Godehard Giese). Paralelamente, él asiste a la clase de pintura a cargo de la profesora Elin (Ulrica Flach) donde conoce a Dominik (Knut Berger), que se desempeña como modelo y con quien estando a punto de vincularse íntimamente en su hogar durante una noche, el intento se ve malogrado por los llantos de Pino.
En líneas generales, el realizador concibe una melancólica comedia dramática narrando las vicisitudes de su cálido y afectuoso protagonista; en tal sentido, Stumm como actor refleja muy bien el sentimiento que lo anima a fin de lograr el equilibrio de sus ambiciones artísticas con la responsabilidad de asumir la paternidad de manera casi exclusiva debido al deterioro de la salud mental de Sonya. El director permite asimismo el lucimiento de los integrantes de su elenco donde especialmente se distingue Flach que en una escena vuelca intensidad emocional recitando un monólogo de La Pasión de Juana de Arco de Carl Dreyer.
En los rubros de producción se destacan temas musicales de Johann Strauss, Chopin, Bach, Debussy, Mozart y Schumann, muy bien asociados con el contenido del relato.
Caught by the Tides (China). Special Presentations
CAUGHTINTHETIDES
Jia Zhang-Ke, uno de los más importantes representantes de la sexta generación de cineastas chinos, vuelve a deslumbrar con esta admirable película donde como en otros trabajos de su valiosa filmografía echa una mirada sobre la transformación vivida por China a lo largo de las últimas décadas. Al hacerlo ofrece un relato de ficción que mucho se asemeja a un documental en donde su naturaleza contemplativa nutrida de pocos diálogos se aparta de las características que configuran a una narrativa tradicional.
El film tiene la particular característica de haber sido rodado a lo largo de dos décadas porque si bien la filmación propiamente dicha ha sido efectuada hace dos años, Jia ha utilizado metrajes residuales de sus antiguas películas, incluyendo Unknown Pleasures (2002). Es así que nuevamente se asiste a la inundación de varias ciudades que van desapareciendo a raíz del funcionamiento de la gigantesca represa Tres Gargantas del río Yangtze, lo que motivó la reubicación de sus habitantes.
A través de un guión del realizador compartido con Wan Jiahuan la historia comienza a principios de siglo en la norteña ciudad de Datong donde se observa a un grupo de mujeres bailar y cantar animadamente para trabajadores jubilados. En ese grupo se halla Quiaoqiao (Zhao Tao) una atractiva joven que mantiene una romántica relación con Brother Bin (Li Zhubin) quien al poco tiempo se aleja de la ciudad en procura de un mejor trabajo en otra provincia. Cuando con el paso de los años Quiaoqiao no tiene noticias de su enamorado emprende una búsqueda para poder reencontrarse con él.
La odisea atravesada por esta mujer está excelentemente lograda por Zhao Tao quien participó en varias de las películas del realizador, siendo su musa inspiradora como asimismo su esposa. La artista intensamente transmite la resiliencia de Quiaqiao quien silenciosamente se va desplazando a lo largo del país cargando en su interior las emociones que experimenta al ir constatando la gran transformación económica y social de su país. Ese mismo sentimiento es el que capta el realizador quien a lo largo de 20 años valiéndose de sus cámaras ha seguido a la misma gente en diferentes regiones de China; en ese quehacer el cineasta permite que su film efectúe una remarcable reflexión sobre la manera en que el pasado ha influido en el presente y qué es lo que puede vislumbrar sobre el futuro del gigantesco país.
Con esta original y palpitante obra, Jia prueba una vez más ser uno de los grandes maestros del cine mundial.
The Substance (Gran Bretaña-Estados Unidos-Francia). Midnight Madness
THESUBSTANCE
Después de haber debutado en Revenge (2017), la realizadora francesa Coralie Fargeat vuelve a abordar el género de horror con The Substance, una implacable sátira ilustrando hasta qué punto ciertas mujeres en la etapa de envejecimiento desean recobrar la juventud de sus cuerpos aunque para ello tengan que vender su alma al diablo. Ese pacto fáustico y su repercusión es lo que Fargeat ilustra a través de un relato que le pertenece.
Es muy grato apreciar el retorno de Demi Moore, probablemente en la mejor actuación de su carrera, animando a Elisabeth Sparkle; en el pasado ella fue una consagrada actriz de Hollywood, en tanto que ahora acercándose a los 50 años tiene a su cargo un programa televisivo de gimnasia, a la manera de lo que ofreciera Jane Fonda. Sin embargo el cínico productor de la emisión (Denis Quaid) considera que ella ya está pasada de edad y por lo tanto es necesario reemplazarla por alguien mucho más joven.
Frente a esa contrariedad Elizabeth ve agravada su situación después de haber sufrido un casi fatal accidente de automóvil. En medio de su depresión se impone de un extraño programa por el cual puede rejuvenecerse mediante la aplicación de un producto bioquímico. Ella no duda en someterse a tal experimento consistente en inyectar a su organismo un líquido viscoso, la sustancia del título; para ello, deberá tener en cuenta ciertas instrucciones precisas por las que su cuerpo compartirá la juventud deseada por espacio de 7 días para volver a su estado original a la semana siguiente, prosiguiendo con la misma trayectoria cada dos semanas. En principio todo marcha maravillosamente donde su doble es la joven Sue (Margaret Qualley), que adquiere rápida popularidad con su desparpajo, irreverencia y simpatía. Sin embargo, llegado a un punto dado esa alternada convivencia corporal atraerá serias complicaciones que no resulta apropiado detallar.
Ciertamente Fargeat ofrece un relato feminista en donde queda expuesta la sistemática misoginia imperante en ciertos sectores del mundo de Hollywood; así no es extraño que muy pocas actrices de edad madura como el caso de las brillantes septuagenarias Meryl Streep y Glenn Close como también en este caso Moore de 61 años, aún tienen oportunidad de ofrecer su talento; es por ello que la idea central de la realizadora en su voraz relato adquiere auténtica realidad.
La remarcable concepción escénica de la cineasta, su lograda narración y las excepcionales caracterizaciones logradas por Moore y Fargeat constituyen los factores esenciales que valorizan a TheSubstance. No obstante sus méritos, los excesos de la brutal violencia impregnada en la parte final del relato generando un aberrante baño de sangre, deberían haber sido evitados dado que eso no habría alterado el propósito del film.
CERRARLOSOJOS España-Argentina, 2023. Un film de Víctor Erice. 169 minutos.
El célebre realizador Víctor Erice que ofreció títulos tan valiosos como El Espíritu de la Colmena (1973), El Sur (1983) y El Sol del Membrillo (1992), después de 31 años de ausencia retorna con Cerrar los Ojos, un excepcional melancólico drama. Sin duda alguna el octogenario cineasta emerge más lúcido que nunca, permitiendo que el cinéfilo goce con la historia propuesta por él con la colaboración de Michel Gaztambide.
Las primeras imágenes del relato transcurren después de la Segunda Guerra en un majestuoso castillo ubicado en algún lugar no especificado de la Francia rural; allí está radicado su millonario propietario (Josep María Pou), un judío español refugiado que le solicita a un compatriota suyo (José Coronado) que trate de localizar y traer de retorno a su hija desaparecida en el conflicto bélico y que ahora se encuentra en Shanghái.
Manolo Solo
Para gran sorpresa del espectador, lo que hasta ese momento observó en la pantalla era la filmación de una película (La Mirada del Adiós) que en 1990 estaba dirigiendo el cineasta español Miguel Garay (Manolo Solo) y que no pudo concluirla porque repentinamente desapareció su protagonista Julio Arenas (José Coronado), sin dejar huella alguna..
Con estos antecedentes la acción se desplaza a España en 2012 donde en un programa televisivo de gran audiencia titulado Casos sin Resolver, Garay es invitado para que suministre detalles de aquel proyecto malogrado y ofrezca algunos datos del actor desaparecido quien a su vez había sido su gran amigo. Ese programa motiva a que Garay, que después de su película inconclusa dejó de filmar y se desplazó a una aldea de pescadores de Andalucía para vivir, trate de investigar cuál ha sido el paradero de su amigo; entre algunos de sus contactos se encuentra el editor y archivista del film (Mario Pardo), Ana (Ana Torrent), la hija del desaparecido actor, así como una cantante amiga (Soledad Vilamil) que ha sido amante de Arenas. Si bien la búsqueda de Garay en principio resulta infructuosa, una trabajadora social se comunica con la responsable del programa de televisión para brindar valiosa información sobre el actor.
Aquí comienza la segunda y apasionante historia del relato que de ningún modo conviene divulgar, excepto mencionar que el cinéfilo quedará completamente concentrado con el desarrollo de los acontecimientos hasta culminar en un remarcable y conmovedor desenlace en donde la memoria y el olvido adquieren relevancia.
Además de las imágenes y diálogos remarcablemente concebidos, Erice contó con un sensacional elenco. En el mismo cabe resaltar la hipnótica y magistral actuación de Solo ‑posiblemente el alter ego de Erice- así como la magnífica expresividad destilada por Coronado; igualmente, para quienes aplaudieron en 1973 a la pequeña Ana Torrent de 7 años de edad en El Espíritu de la Colmena, resultará nostálgico y cautivante contemplar ahora a la veterana actriz, nuevamente de la mano del gran cineasta.
La magia del cine, tal como había sido concebida por los hermanos Auguste y Louis Lumière, ha sido maravillosamente revivida por Erice en esta extraordinaria película hispana. Jorge Gutman
All We Imagine As Light (India-Francia-Países Bajos-Luxemburgo). Special Presentation
Después de haber impresionado con su muy buen documental A Night of Knowing Nothing (2021), la realizadora Payal Kapadia efectúa su debut con el largometraje de ficción mediante un magnífico retrato de tres mujeres indias de diferentes generaciones viviendo en la multitudinaria ciudad de Mumbay.
En un enfoque decididamente feminista el guión de Kapadia presenta a Prabha (Kani Kusruti) quien desde hace tiempo trabaja en un hospital de Mumbay especializándose en la salud de la mujer; aunque casada mediante un matrimonio arreglado, su marido se encuentra trabajando en Alemania y por lo tanto esa ausencia de hace más de un año sin tener noticias de él se hace sentir. El piso en que habita lo comparte con Anu (Divya Prabha), una colega más joven del mismo hospital quien está secretamente enamorada de Shiaz (Hridhu Haroon), un joven de origen musulmán y en consecuencia infringiendo la norma vigente de no mantener relaciones entre hindúes y musulmanes. Prontamente se une a ellas Pavarty (Chhaya Kadam), de mayor edad y cocinera del nosocomio, que habiendo enviudado ha sido expulsada de su casa por no tener la documentación pertinente que pruebe su posesión.
La gran virtud del film reside en la sutileza que emplea Kapadia para reflejar la hermandad que se genera entre estas tres mujeres tanto a través de los diálogos mantenidos como asimismo mediante sus silencios. Todo ello transcurre en el marco de la moderna India, muy bien captado por la cámara de Ranabir Das que en ciertos momentos confiere al film el tono de un documental.
La directora ilustra cómo puede resultar difícil para que una mujer pueda ser dueña de su propia vida debido a que aún rigen anacrónicas tradiciones. En tal sentido se observa a la abnegada Prabha evadir los avances de un bien intencionado médico del nosocomio (Azees Nedumangad), a pesar de que su marido no tiene contactos con ella; asimismo es el caso de Anu que es consciente que sus padres jamás aprobarían que una su vida a Shiaz debido a ciertos anacronismos resaltados por las tensiones religiosas; no menos significativo es el hecho de que una mujer viuda no pueda poseer los documentos pertinentes a la propiedad en que reside como en el caso de Pavarty.
Kapadia idealmente ha convocado a tres magníficas actrices quienes con su interpretación brindan vitalidad a esta lúcida obra feminista. Por sus indiscutibles méritos, el film merecidamente obtuvo el Gran Premio del Jurado en el festival de Cannes.
L’histoire de Souleymane (Francia). Centrepiece
L’HISTOIREDESOULEYMANE
La dura experiencia vivida por refugiados africanos que llegan a Europa en procura de un porvenir más auspicioso es lo que se aprecia en este vibrante drama humano del realizador Boris Lojkine.
El protagonista es Souleymane (Abou Sangare), un esforzado y decidido joven de 23 años oriundo de Guinea quien indocumentado procura obtener asilo en Francia, aguardando a que dentro de pocos días la autoridad pertinente adopte una decisión al respecto. En tanto, dado que legalmente no puede trabajaro, se gana el sustento operando ilícitamente como subcontratado repartidor de comidas para un abusador usurero (Emmanuel Yovanie).
A lo largo de los días en que transcurre la acción Souleymane debe superar varios obstáculos. Así, al peligro de pedalear vertiginosamente con su bicicleta en medio del agitado tránsito de las calles de París, se agrega la presión de tener que entregar muchos pedidos a tiempo y el estrés de lidiar con clientes exigentes o hasta con policías, además de estafadores que se quieren aprovechar de él. Pero nada doblega la voluntad del emprendedor muchacho que además le preocupa saber acerca de su madre y de su enamorada que residen en Guinea.
A todo ello para la preparación de la crucial reunión que decidirá su permanencia en Francia cuenta con la colaboración de Barry (Alpha Oumar Sow), una suerte de tutor que a cambio de dinero presta sus servicios procurándole una historia obviamente inventada que él debe memorizar a fin de convencer a la persona que lo entreviste. Consecuentemente, la escena de mayor tensión es la que tiene lugar cuando llegado el día decisivo, el joven enfrenta a la oficial de turno (Nina Meurisse) frente a la incertidumbre de lo que le habrá de acontecer.
Valiéndose de su propio guión compartido con Delphine Agut, Lojkine brinda un conmovedor drama social que en muchos aspectos se asemeja al cine realista de los hermanos Dardenne. Cuidando en todo momento de no acudir a golpes bajos, el realizador expone cómo en ciertas circunstancias la vulnerabilidad de los refugiados que procurando asilo pueden ser explotados a través de las falencias de un sistema de migración exento de conmiseración humana.
Además de la talentosa dirección de Lojkine la película se enriquece por la brillante caracterización de Sangare quien ofrece un singular magnetismo en el rol protagónico, permitiendo que el espectador empatice con la suerte atravesada por Soulemayne.
Los valores de este notable film fueron reconocidos por el jurado del festival de Cannes de la sección Una Cierta Mirada habiéndole otorgado el Premio del Jurado, así como distinguiendo a Sangare con el premio al Mejor Actor.
Whiplash. (Estados Unidos). Special Events
WHIPLASH
En esta sección dedicada a Especiales Eventos, el TIFF repone este segundo film del director y guionista Damien Chazelle que constituyó uno de los más impactantes vistos en 2014.
Pese a que el cine ha considerado más de una vez las diferentes manifestaciones que pueden adoptar los vínculos que se establecen entre profesores y alumnos, pocas veces esa relación alcanzó el nivel de extrema crudeza que se aprecia en esta película distinguida en el festival de Sundance con el Gran Premio del Jurado y el del público.
El principal mérito de este excelente drama es la notable caracterización de caracteres lograda por Damien Chazelle. En esencia, la película expone el encuentro de dos personalidades cuya relación se desarrolla en un nivel de considerable tensión. La acción que se desarrolla en la ciudad de Nueva York presenta a Andrew Neyman (Miles Teller), un muchacho de aproximadamente 20 años apasionado de la batería que estudia en un conservatorio de música muy competitivo. Sus especiales dotes son apreciadas por Terence Fletcher (J.K. Simons), quien es uno de los más importantes profesores de jazz de la academia; por esa razón es inmediatamente invitado a que participe en un prestigioso conjunto musical del establecimiento. A partir de ese momento surge un vínculo sadomasoquista entre el profesor y su alumno, en la medida que Fletcher utiliza su instintiva naturaleza brutal para exigir de sus estudiantes y fundamentalmente de Andrew esfuerzos sobrehumanos para lograr la perfección.
Si en principio uno podría comprender la voluntad del maestro de obtener los máximos valores potenciales del alumno al que instruye, en el caso presentado por Chazelle el educador se comporta con un exacerbado sadismo que prácticamente destruye el equilibrio emocional de Andrew. Eso es transmitido en el relato con tal autenticidad que uno se olvida que está asistiendo a una historia de ficción para en cambio suponerla completamente verdadera en la intensa batalla psicológica entablada entre sus dos personajes centrales.
Aunque el libreto describe magníficamente a Andrew y Terence, tal esfuerzo habría quedado mitigado de no haber contado con dos actores que se entregan en cuerpo y alma a dichos personajes. Miles Teller es remarcable transmitiendo el esfuerzo físico que realiza Andrew con las escobillas empleadas para golpear los platillos a fin de lograr el justo tono requerido por la música ejecutada, a la vez que sufre los embates infligidos por su abusivo instructor pero que no puede abandonarlo porque su entrega por la música y el jazz supera lo indescriptible; más aún, su grado de dedicación es tan grande que hasta renuncia a la posibilidad de proseguir una relación sentimental con una buena chica (Melissa Benoist) porque podría significarle un obstáculo para su carrera. Por su parte J.K.Simmons deslumbra como el profesor que persiguiendo la excelencia de su alumno recurre a procedimientos humanamente denigrantes.
Finalmente, el gran elogio va para Chazelle quien además de relatar magníficamente esta dramática historia la misma se valoriza con la excelencia de la música de jazz que en su número final alcanza una dimensión inconmensurable como pocas veces se ha visto en cine.
La represión del deseo sexual es uno de los tópicos que considera el director y guionista francés Alain Guiraudie. en esta acertada tragicomedia que ha sido elogiada por la crítica en oportunidad de su estreno mundial en el último festival de Cannes.
La acción se desarrolla en un pequeño pueblo rural de Francia; a dicho lugar retorna Jérémie (Félix Kysil) procedente de Toulouse para asistir al funeral de Jean-Pierre, el viejo panadero local con quien trabajó durante su adolescencia. Aunque es muy bien recibido por su viuda Martine (Catherine Frot), que lo invita a permanecer en su hogar, su hijo Vincent (Jean-Baptiste Durand), manifiesta cierto recelo con su presencia. En tanto, Jérémie prolonga su estadía residiendo en lo de Martine más tiempo de lo aguardado.
Sutilmente, Guiraudie deja entrever que entre Jérémie y el difunto existió un vínculo amoroso así como con Vincent, aunque él es casado en tanto que el visitante manifiesta tener una novia en Toulouse. A todo ello durante su estadía Jérémie se reencuentra con el viejo granjero Walter (David Ayala) y a su vez entra en contacto con el enigmático sacerdote Grisolles (Jacques Develay) de la aldea.
El relato adquiere un tono intrigante con la desaparición de un personaje que origina la intervención policial tratando de esclarecer el misterio. Sin proseguir con el desarrollo de la trama, lo cierto es que el realizador considera varios aspectos relevantes; así va resaltando la ambigüedad sexual de sus principales personajes a través de los misterios del deseo, los secretos y mentiras que emergen en el seno de la comunidad rural, así como no descarta tratar ligeramente la religión mediante las intimidades confesadas por el cura. En última instancia, a través de su relato Guiraudie permite reflexionar sobre algunos rasgos de connotación moral vinculados con la culpa, el remordimiento y el perdón.
Ciertamente este fascinante melodrama dotado de cierto suspenso y de un cáustico humor permite la gratificación del espectador.