One Way or Another

DE CIER­TA MANERA

Con moti­vo de cum­plir­se los 50 años de la Escue­la de Cine de la Uni­ver­si­dad Con­cor­dia de Mon­treal, una de las pelí­cu­las con las que el acon­te­ci­mien­to será cele­bra­do es De Cier­ta Mane­ra, recor­da­do film cubano pro­du­ci­do en 1974. El film que ha sido diri­gi­do por la des­apa­re­ci­da cineas­ta Sara Gómez, es la pri­me­ra pro­duc­ción diri­gi­da por una mujer cubana.

Yolan­da Cue­llar y Mario Balmaceda

One Way or another (su títu­lo en inglés) adquie­re la for­ma de un híbri­do en el que Gómez entre­mez­cla acer­ta­da­men­te el docu­men­tal con la fic­ción, per­mi­tien­do que flu­ya ade­cua­da­men­te de un modo hacia el otro.

Basa­do en acon­te­ci­mien­tos reales, el film cons­ti­tu­ye una ilus­tra­ción de lo que acon­te­ce en Cuba duran­te el perío­do de cons­truc­ción socia­lis­ta que vive el país a poco más de una déca­da del triun­fo de la revo­lu­ción de 1959 lide­ra­da por Fidel Castro.

El rela­to basa­do en el guión de la rea­li­za­do­ra com­par­ti­do con Tomás Gon­zá­lez Pérez, se ubi­ca en el dis­tri­to resi­den­cial de Mira­flo­res, un sec­tor sub­ur­bano de La Haba­na que ha sido cons­trui­do en 1962 para reem­pla­zar a villas de emer­gen­cia. La narra­ción fic­cio­nal se cen­tra en la tur­bu­len­ta rela­ción román­ti­ca de Mario (Mario Bal­ma­ce­da), un obre­ro de fábri­ca, con Yolan­da (Yolan­da Cue­llar), una maes­tra de cla­se media, quie­nes median­te ese víncu­lo refle­jan sus valo­res per­so­na­les, pre­jui­cios y con­tra­dic­cio­nes. Es así que el machis­mo de Mario es pues­to a prue­ba, mien­tras que los pre­jui­cios de Yolan­da se resal­tan a tra­vés de sus cla­ses a meno­res que expe­ri­men­tan desventajas.

Ade­más de Bal­ma­ce­da y Cue­llar, el elen­co está integrdo por Mario Limon­ta, Isau­ra Men­do­za, Bobby Car­cas­sés, Sari­ta Reye y veci­nos del barrio Mira­flo­res, quie­nes como artis­tas no pro­fe­sio­na­les trans­mi­ten expe­rien­cias de sus pro­pias vidas.

Den­tro de un con­tex­to mini­ma­lis­ta, la pelí­cu­la fil­ma­da en 16 milí­me­tros se valo­ri­za por la apre­cia­ble foto­gra­fía de Luis Gar­cía Mesa y la fun­cio­nal ban­da sono­ra de Ser­gio Vitier.

El film será exhi­bi­do en su ver­sión ori­gi­nal con sub­tí­tu­los en inglés en el Ciné­ma du Musée el 3 de noviem­bre (14h). Para dicha oca­sión, la pelí­cu­la será pre­sen­ta­da (en fran­cés) por la doc­to­ra Rosan­na Mau­le, pro­fe­so­ra de la Escue­la de Cine de Concordia.

Para infor­ma­ción adi­cio­nal pre­sio­ne aquí.

Recor­dan­do a Whit­ney Houston

EL CON­CIER­TO DE SUDÁFRICA

La popu­lar can­tan­te y actriz ame­ri­ca­na Whit­ney Hous­ton falle­ci­da en 2012 será revi­vi­da en el el docu­men­tal Whit­ney Hous­ton-The Con­cert for the New South Afri­ca (Dur­ban) de Marty Callner.

Esta artis­ta ha sido una de las ani­ma­do­ras pre­mia­das que al haber­se dis­tin­gui­do con su exqui­si­to tim­bre vocal moti­vó que las gra­ba­cio­nes de sus can­cio­nes hayan supe­ra­do la ven­ta de más de 220 millo­nes de dis­cos a tra­vés del mun­do. Su enor­me atrac­ción logró supe­rar cual­quier dife­ren­cia racial y de géne­ro con­vir­tién­do­se en un ícono de la cul­tu­ra popular.

Su carre­ra pro­fe­sio­nal ha sido obje­to de nume­ro­sos docu­men­ta­les como el que se dará a cono­cer en pocos días más. En noviem­bre de 1994 Hous­ton via­jó a Sudá­fri­ca para rea­li­zar tres con­cier­tos que com­pren­die­ron el de Dur­ban en el esta­dio de Kings Park, otro en Johan­nes­bur­go y el ter­ce­ro en Cape Town. Su actua­ción cons­ti­tu­yó un tri­bu­to al nue­vo país uni­fi­ca­do, des­pués del apartheid sufri­do duran­te lar­go tiem­po y en opor­tu­ni­dad de haber sido ele­gi­do como pre­si­den­te Nes­tor Mandela.

Los tres con­cier­tos com­bi­na­dos reu­nie­ron a más 200 mil per­so­nas cele­bran­do la liber­tad, la espe­ran­za y la uni­dad de una nación, al pro­pio tiem­po que dis­fru­tan­do de la remar­ca­ble per­for­man­ce de Hous­ton. Cabe seña­lar que la recau­da­ción obte­ni­da, bene­fi­ció a una nume­ro­sa infan­cia de Sudá­fri­ca a tra­vés de la fun­da­ción de la artista.

En oca­sión de cele­brar los 30 años del his­tó­ri­co con­cier­to de With­ney Hous­ton en Dur­ban, el film ha sido remas­te­ri­za­do en 4K con audio mejo­ra­do para ser exhi­bi­do en apro­xi­ma­da­men­te 900 cines de 25 paí­ses. En Cana­dá la pelí­cu­la será pre­sen­ta­da en las salas de Cine­plex el 23 y 27 de octu­bre de 2024.

Nos­tál­gi­co Film Musical

ONE HAND CLAP­PING. PAUL McCART­NEY AND WINGS

Quie­nes han dis­fru­ta­do con la glo­rio­sa músi­ca de los Beattles, esta es la opor­tu­ni­dad de poder apre­ciar One Hand Clap­ping cen­tra­do en la aso­cia­ción del ex inte­gran­te Paul McCart­ney con el gru­po musi­cal bri­tá­ni­co de rock Wings for­ma­do en 1971.

El docu­men­tal que fue fil­ma­do duran­te cua­tro días en los Estu­dios Abbey Road comen­zan­do el 30 de agos­to de 1974 per­mi­te un acer­ca­mien­to a los tra­ba­jos de este con­jun­to, ofre­cien­do algu­nos extrac­tos del álbum Band on the Run dado a cono­cer en 1973, com­bi­na­do con frag­men­tos de entre­vis­tas en audio.

Paul McCart­ney. Foto: David Litchfield)

Paul McCart­ney pre­sen­ta el film y regre­sa hacia el final para ofre­cer un com­ple­to metra­je iné­di­to del exi­to­so álbum Back­yard Ses­sions, don­de Paul eje­cu­ta algu­nos temas clá­si­cos con su gui­ta­rra acús­ti­ca, inclu­yen­do entre otros “Black­pool”, “Sweet Little Six­teen” así como “Twenty Fight Rock”. Asi­mis­mo el famo­so beattle mani­fies­ta su satis­fac­ción de tocar con esta ban­da como igual­men­te se refie­re al pro­ce­so de escri­tu­ra. Otros miem­bros de la ban­da dis­cu­rren acer­ca de su inclu­sión en la misma.

Diri­gi­do por David Litch­field, el film inclu­ye ade­más de Paul McCart­ney a Lin­da McCart­ney, Denny Lai­ne, el gui­ta­rris­ta Jimmy McCu­lloch y el bate­ris­ta Geoff Britton.

El docu­men­tal, ori­gi­nal­men­te efec­tua­do en una cin­ta de video, ha sido aho­ra esca­nea­do y remas­te­ri­za­do en 4K. Su exhi­bi­ción en Cana­dá está pre­vis­ta para el 26 y 28 de Sep­tiem­bre de 2024 en las salas de Cine­plex.

.

Un Aplau­di­do Ballet

EDWARD SCIS­SORHANDS

Con el exce­len­te pre­ce­den­te de haber ofre­ci­do su visión per­so­nal en Swan Lake, The Mid­night Bell y Romeo & Juliet el pres­ti­gio­so coreó­gra­fo bri­tá­ni­co Matthew Bour­ne rati­fi­ca una vez más su gran talen­to artís­ti­co en el ballet Edward Scis­sorhands.

Liam Mower y Ash­ley-Shaw. (Foto: Joahan-Persson)

Esta pro­duc­ción está basa­da en la pelí­cu­la homó­ni­ma de Tim Bur­ton que rea­li­za­da en 1990 obtu­vo un gran éxi­to de públi­co y crí­ti­ca. El film escri­to por Caro­li­ne Thom­pson mez­cla géne­ros con ele­men­tos románticos.

La his­to­ria pre­sen­ta a Edward, un huma­noi­de arti­fi­cial crea­do por un excén­tri­co inven­tor que le pro­por­cio­nó hojas de tije­ras en lugar de manos; cuan­do su crea­dor mue­re, Edward se sien­te per­di­do en el mar­co de un mun­do don­de pre­do­mi­na lo vul­gar y super­fi­cial; con todo la suer­te habrá de son­reír­le cuan­do lle­ga a cono­cer a Kim, una ama­ble joven que lo invi­ta a con­vi­vir con su fami­lia y con quien pron­to se vin­cu­la­rá sentimentalmente.

Este ballet coreo­gra­fia­do y diri­gi­do por Matthew Bour­ne con músi­ca de Danny Elf­man logró un gran suce­so en Gran Bre­ta­ña y es así que el mis­mo fue fil­ma­do en vivo en el Wales Millen­nium Cen­tre de Car­diff a fin de que pudie­ra ser inter­na­cio­nal­men­te difun­di­do y apre­cia­do por los aman­tes del ballet. En los roles cen­tra­les de esta his­to­ria de amor se des­ta­can los renom­bra­dos bai­la­ri­nes Liam Mower como Edward y Ash­ley Shaw como Kim; el repar­to se com­ple­ta con otros dis­tin­gui­dos artis­tas de la dan­za que inclu­ye a Kerry Big­gin, Domi­nic North, Nico­le Kabe­ra, Luke Murphy y Ben Brown. 

La ver­sión fíl­mi­ca de este sun­tuo­so espec­tácu­lo será exhi­bi­da en selec­tas salas de Cine­plex, el 25 y 28 de sep­tiem­bre de 2024

Foto: Ir a My Pic­tu­res, bus­car Edward Scis­sorhands (Liam Mower y Ash­ley Shaw. Foto de Johan Persson)

.

A Diez Años de su Estreno

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

Whi­plash. (Esta­dos Uni­dos). Spe­cial Events

Con­me­mo­ran­do los 10 años de haber­se dado a cono­cer, Cine­plex repon­drá el segun­do film del direc­tor y guio­nis­ta Damien Cha­ze­lle que cons­ti­tu­yó uno de los más impac­tan­tes vis­tos en 2014.

Aun­que el cine ha con­si­de­ra­do más de una vez las dife­ren­tes mani­fes­ta­cio­nes que pue­den adop­tar los víncu­los que se esta­ble­cen entre pro­fe­so­res y alum­nos, pocas veces esa rela­ción alcan­zó el nivel de extre­ma cru­de­za que se apre­cia en esta pelí­cu­la dis­tin­gui­da en el fes­ti­val de Sun­dan­ce con el Gran Pre­mio del Jura­do y el del público.

El prin­ci­pal méri­to de este exce­len­te dra­ma es la nota­ble carac­te­ri­za­ción de carac­te­res logra­da por Damien Cha­ze­lle. En esen­cia, la pelí­cu­la expo­ne el encuen­tro de dos per­so­na­li­da­des cuya rela­ción se desa­rro­lla en un nivel de con­si­de­ra­ble ten­sión. La acción que se desa­rro­lla en la ciu­dad de Nue­va York pre­sen­ta a Andrew Ney­man (Miles Teller), un mucha­cho de apro­xi­ma­da­men­te 20 años apa­sio­na­do de la bate­ría que estu­dia en un con­ser­va­to­rio de músi­ca muy com­pe­ti­ti­vo. Sus espe­cia­les dotes son apre­cia­das por Teren­ce Flet­cher (J.K. Simons), quien es uno de los más impor­tan­tes pro­fe­so­res de jazz de la aca­de­mia; por esa razón es inme­dia­ta­men­te invi­ta­do a que par­ti­ci­pe en un pres­ti­gio­so con­jun­to musi­cal del esta­ble­ci­mien­to. A par­tir de ese momen­to sur­ge un víncu­lo sado­ma­so­quis­ta entre el pro­fe­sor y su alumno, en la medi­da que Flet­cher uti­li­za su ins­tin­ti­va natu­ra­le­za bru­tal para exi­gir de sus estu­dian­tes y fun­da­men­tal­men­te de Andrew esfuer­zos sobre­hu­ma­nos para lograr la perfección.

Miles Teller

Si en prin­ci­pio uno podría com­pren­der la volun­tad del maes­tro de obte­ner los máxi­mos valo­res poten­cia­les del alumno al que ins­tru­ye, en el caso pre­sen­ta­do por Cha­ze­lle el edu­ca­dor se com­por­ta con un exa­cer­ba­do sadis­mo que prác­ti­ca­men­te des­tru­ye el equi­li­brio emo­cio­nal de Andrew. Eso es trans­mi­ti­do en el rela­to con tal auten­ti­ci­dad que uno se olvi­da que está asis­tien­do a una his­to­ria de fic­ción para en cam­bio supo­ner­la com­ple­ta­men­te ver­da­de­ra en la inten­sa bata­lla psi­co­ló­gi­ca enta­bla­da entre sus dos per­so­na­jes centrales.

Si bien el libre­to des­cri­be mag­ní­fi­ca­men­te a Andrew y Teren­ce, tal esfuer­zo habría que­da­do miti­ga­do de no haber con­ta­do con dos acto­res que se entre­gan en cuer­po y alma a dichos per­so­na­jes. Miles Teller es remar­ca­ble trans­mi­tien­do el esfuer­zo físi­co que rea­li­za Andrew con las esco­bi­llas emplea­das para gol­pear los pla­ti­llos a fin de lograr el jus­to tono reque­ri­do por la músi­ca eje­cu­ta­da, a la vez que sufre los emba­tes infli­gi­dos por su abu­si­vo ins­truc­tor pero que no pue­de aban­do­nar­lo por­que su entre­ga por la músi­ca y el jazz supera lo indes­crip­ti­ble; más aún, su gra­do de dedi­ca­ción es tan gran­de que has­ta renun­cia a la posi­bi­li­dad de pro­se­guir una rela­ción sen­ti­men­tal con una bue­na chi­ca (Melis­sa Benoist) por­que podría sig­ni­fi­car­le un obs­tácu­lo para su carre­ra. Por su par­te J.K.Simmons des­lum­bra como el pro­fe­sor que per­si­guien­do la exce­len­cia de su alumno recu­rre a pro­ce­di­mien­tos huma­na­men­te denigrantes.

Final­men­te, el gran elo­gio va para Cha­ze­lle quien ade­más de rela­tar mag­ní­fi­ca­men­te esta dra­má­ti­ca his­to­ria la mis­ma se valo­ri­za con la exce­len­cia de la músi­ca de jazz que en su núme­ro final alcan­za una dimen­sión incon­men­su­ra­ble como pocas veces se ha vis­to en cine.

El film será repues­to en las salas de Cine­plex a par­tir del 20 de sep­tiem­bre de 2024.