LIRE LOLITA À TÉHÉRAN. Israel-Italia, 2025. Un film de Eran Riklis. 108 minutos
La literatura como remarcable instrumento para contrarrestar la represión política es el tema que el director israelí Eran Riklis plantea en Leer Lolita en Teherán
El guión del cineasta y Marjorie David está basado en el libro autobiográfico Reading Lolita in Tehran: A Memory in Books de la escritora Azar Nafisi publicada en 2003.

Golshifteh Farahani
Como muchos exilados de Irán que vivieron en el exterior durante el régimen del Sha, la revolución islámica de 1979 liderada por el Ayatolá Komeini motiva que Azar Nafisi (Golshifteh Farahani) después de haber permanecido varios años en Estados Unidos y graduada en literatura inglesa retornara en 1979 a su tierra natal con su marido ingeniero civil Bijan Naderi (Arash Marandi).
No tardará mucho tiempo para que ella como profesora universitaria de literatura vea su ilusión desvanecida al tener que convivir bajo un sistema de rígido gobierno autocrático completamente desligado de la verdadera democracia; eso se manifiesta con la imposición de medidas represivas en el que las mujeres son las que más sienten dicho impacto al ser obligadas a utilizar el velo reglamentario, siendo limitadas en lo concerniente a su formación intelectual y en general tendiendo a silenciarlas.
Como persona libre e independiente que contraría las normas vigentes para la mujer en 1995 Azar es expulsada de la universidad; es entonces que decide crear un club literario y con tal propósito reúne en su hogar a sus mejores alumnas para que mediante la lectura de libros prohibidos por el régimen pueda despertar en ellas la pasión de la literatura.
Riklis estructura su relato a través de segmentos no lineales donde cada uno de los mismos está referido al título del libro que es leído; eso incluye a Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, Daisy Miller de Henry James, El Gran Gatsby de Scott Fitzgerald y Lolita de Vladimir Nabokov. Esas novelas motivan a que las asistentes se involucren en sus variadas temáticas ‑sexualidad, moralidad, matrimonio, amor- descubriendo de ese modo un mundo que les era hasta ese entonces desconocido y que les permite concebir una nueva forma de considerar sus vidas mediante la libertad de pensamiento.
Queda claro el alentador mensaje del film demostrando el gran poder que ejerce la literatura estimulando el espíritu creativo en el marco de una sociedad acallada por el régimen teocrático.
Desde un análisis estrictamente cinematográfico, hay cierta desigualdad narrativa en la puesta escénica del director lo que afecta su fluidez y a ello se agrega que el guión reitera situaciones expuestas con antelación alargando el metraje innecesariamente. A pesar de estas objeciones el film amerita su visión por su trascendencia temática que adquiere amplia vigencia actual demostrando la resiliencia de las mujeres que arriesgan sus vidas para defender sus legítimos derechos. Asimismo el elenco es otro de los positivos valores de la película resaltando la magnífica actuación de Farahani quien transmite el carisma, la inteligencia y la elocuencia que son atributos de la personalidad de Azar Nafisi; parte del restante elenco integrado por Zar Amir-Ebrahimi, Mina Kavani, Bahar Beihaghi, Isabella Nefar, Raha Rahbari y Lara Wolf, correctamente se desempeñan satisfactoriamente animando a las discípulas de Nafisi. Jorge Gutman