Crónica de Jorge Gutman
CIRQUE DU SOLEIL
Nuevamente el Cirque du Soleil regresa a Montreal para seguir deslumbrando al espectador con Echo que fue presentado en 2023. Una vez más esta producción pone en evidencia el poder excepcional de comunicación que caracteriza a esta compañía al lograr una vibrante experiencia comunal que solamente un espectáculo en vivo es capaz de ofrecer.

(Foto: Jean-François Savaria)
Si bien el espectáculo fue concebido por la directora y escenógrafa británica Es Devlin, el mismo ha sido reformulado por el autor y director Mukhtar Omar Sharif Mukhtar.
En su comienzo se observa en el escenario un gigantesco cubo que fue diseñado por Es Devlin. El mismo puede ser desmantelado en diferentes momentos y ser reconstruido, permitiendo que a través de sus diferentes fases los intérpretes se sumerjan fuera y dentro del mismo.

(Foto: Jean-François Savaria)
Mediante un mensaje inspirador, la narrativa presenta a la joven Future (Louana Seclet) quien acompañada de su perro Ewai (Philippe Dupuis) reúne a seres humanos y animales a fin de trabajar en conjunto para poder reconstruír nuestro planeta. El propósito del director artístico es el de resaltar la conexión humana a fin de generar la solidaridad y el amor necesario para lograr un mundo mejor.
Con un elenco de 53 artistas de Canadá e internacionales, se tiene oportunidad de juzgar y aplaudir calurosamente la proeza efectuada a través de los variados números que nutren a Echo.
Algo imponente es observar a dos acróbatas ejecutando en dúo un juego de icarios en el que uno de ellos se encuentra acostado de espalda en la superficie y levantando sus piernas mediante la planta de sus pies sosteniendo en la altura a su compañero.
No menos sorprendente es contemplar a Almar Damiia Quintanar y Penélope Elena Sheider ejecutando el número Fireflies en el que ellas suspendidas en el aire mantienen unidas sus cabellos a través de ganchos.

(Foto: Jean-François Savaria)
Asimismo en el interior del cubo rodeados de fuego se ve a un par de notables artistas efectuando el doble slackwire, en el que ambos logran un notable equilibrio moviéndose a lo largo de un cable delgado y flexible suspendido en el aire.
Remarcable es la habilidad de un artista que en el número Fossorial disloca y contorsiona su cuerpo. La nota cómica del espectáculo la ofrecen Clement Malin y Thomas Gaskin quienes a lo largo del show caracterizan a un dúo de payasos transportando cajas de cartón para luego apilarlas desde la superficie hasta llegar al parámetro superior de la carpa.
La remarcable trapecista Louana Seclet destella en Trapecio Washington, en tanto que, Philippe Dupuis efectúa una remarcable proeza de malabarismo. No menos emocioanate es la participación de varios artistas de Etiopía que en Marco Humano se valen de sus cuerpos que al bailar efectúan sorprendentes actos de acrobacia.
Esta nota no puede dejar de lado el magnífico equipo reunido para esta producción donde además de la excelente puesta escénica de Mukhtar se destaca la contribución de Chantal Tremblay como la directora de creación y Nicolas Vaudelet quien como responsable del diseño del vestuario utiliza el color para crear un contraste entre los animales y los humanos.
Este magnífico espectáculo seguirá representándose en la Carpa del Viejo Puerto de Montreal hasta el 16 de agosto.
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