Pecu­lia­res Invitados

THE INVI­TE. Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film de Oli­via Wil­de. 107 minutos

Una mira­da sobre los pro­ble­mas que pue­den pre­sen­tar­se en una rela­ción de pare­ja es lo que con­si­de­ra la direc­to­ra Oli­via Wil­de en The Invi­te en la que tam­bién actúa. Esta come­dia es una nue­va ver­sión del film Sen­ti­men­tal (2020) diri­gi­do por Cesc Gay quien a su vez se basó en su come­dia tea­tral Los Veci­nos de Arri­ba escri­ta en 2015. Aun­que la acción se tras­la­da de Espa­ña a Esta­dos Uni­dos, en esen­cia su temá­ti­ca no reco­no­ce fronteras.

En los cré­di­tos ini­cia­les se cita una fra­se de Oscar Wil­de seña­lan­do “Uno siem­pre debe­ría estar ena­mo­ra­do. Esa es la razón por la que uno nun­ca debe­ría casar­se. Aun­que de nin­gún modo el film cues­tio­na el víncu­lo del matri­mo­nio, en cier­ta medi­da mar­ca el tono de lo que vendrá.

Oli­via Wil­de, Seth Rogen, Penéo­pe Cruz y Edward Norton

En su comien­zo se ve a Joe (Seth Rogen), un pro­fe­sor aso­cia­do de músi­ca en un con­ser­va­to­rio de San Fran­cis­co quien des­pués de su cla­se regre­sa exte­nua­do a su hogar. Allí se encuen­tra su espo­sa Ánge­la (Oli­via Wil­de) quien ha pre­pa­ra­do una mesa bien dis­pues­ta para reci­bir a Piña (Pené­lo­pe Cruz) y Hawk (Edward Nor­ton), veci­nos que habi­tan en el piso supe­rior del edi­fi­cio en que viven. La reac­ción nega­ti­va de Joe no se hace espe­rar, repro­chán­do­le a su espo­sa al no haber esta­do ente­ra­do de ello y que ade­más no guar­da sim­pa­tía algu­na hacia ellos dado que lo des­pier­ta el rui­do que pro­du­cen en mitad de la noche duran­te la inti­mi­dad sexual. La aca­lo­ra­da dis­cu­sión del matri­mo­nio cul­mi­na con la lle­ga­da de los veci­nos. Con su arri­bo que­da refle­ja­do el mar­ca­do con­tras­te de per­so­na­li­dad entre ambas pare­jas; en tan­to que Joe y Ánge­la no pue­den disi­mu­lar el esta­do de fas­ti­dio exis­ten­te entre ellos, Piña y Hawk adop­tan­do cier­to aire de supe­rio­ri­dad fren­te a los anfi­trio­nes evi­den­cian man­te­ner un satis­fac­to­rio víncu­lo sentimental.

Valién­do­se del guión de Rashi­da Jones y Will McCor­mack, la direc­to­ra esta­ble­ce una diná­mi­ca inter­re­la­ción entre los cua­tro per­so­na­jes median­te el inter­cam­bio de diá­lo­gos que man­tie­nen; así las situa­cio­nes ami­ga­bles de bue­na vecin­dad mati­za­dos con ins­tan­cias de humor se opo­nen a momen­tos de ten­sión pro­du­ci­dos por exabrup­tos de vio­len­cia ver­bal cuan­do Joe insul­ta a Hawk. En todo caso lo que más tras­cien­de del rela­to son las andan­zas de libre sexo dis­fru­ta­das por los pecu­lia­res invi­ta­dos que al ser comen­ta­das a los due­ños de casa los invi­tan a prac­ti­car­lo en con­jun­to, con­si­de­ran­do que el empleo del sexo es el ingre­dien­te nece­sa­rio para que des­pués de una lar­ga con­vi­ven­cia con­yu­gal ellos pue­dan eli­mi­nar la encu­bier­ta hostilidad.

Con el cuar­te­to de per­so­na­jes des­pla­zán­do­se en un úni­co ambien­te, Wil­de no pue­de evi­tar el ori­gen tea­tral del film; no obs­tan­te y a pesar de cier­ta des­igual­dad en su narra­ción, la pues­ta escé­ni­ca evi­ta la claustrofobia.

Uno de los pun­ta­les de esta come­dia resi­de en su sóli­do elen­co. Rogen en la mejor actua­ción de su carre­ra trans­mi­te cabal­men­te a su neu­ró­ti­co per­so­na­je, en tan­to que Wil­de con­vin­cen­te­men­te expre­sa la ansie­dad como asi­mis­mo la frus­tra­ción matri­mo­nial de Ánge­la; por su par­te, Cruz sor­pren­de mag­ní­fi­ca­men­te como una des­inhi­bi­da tera­peu­ta sexó­lo­ga, en tan­to que Nor­ton muy bien tra­du­ce el sen­ti­mien­to del cal­mo, encan­ta­dor y hones­to ex bom­be­ro Hawk.

En con­clu­sión, aun­que el film ori­gi­nal de Gay resul­ta más convincente,con su melan­có­li­co des­en­la­ce The Invi­te con­ci­ta inte­rés al per­mi­tir que el espec­ta­dor se invo­lu­cre en la his­to­ria pro­pues­ta. Jor­ge Gutman