TONY. Canadá, 2026. Un film de Matt Johnson. 106 minutos
Anthony Bourdain, el célebre maestro del arte culinario, es considerado en Tony por el director canadiense Matt Johnson enfocando su personalidad en su período juvenil.
En su comienzo hay una leyenda en donde Bourdain describe a Tony como un joven malcriado, miserable, narcisista, autodestructivo e irreflexivo. ¿Es realmente así? Ni tanto, ni tampoco, se refleja en esta historia guionizada por el realizador con la participación de Todd Bartels, Lou Howe y Matthew Miller.

Antonio Banderas y Dominic Sessa
En 1975, a los 19 años de edad Tony (Dominic Sessa) ‑apelativo de Anthony- reside con su familia en New Jersey, siendo su aspiración de convertirse en escritor; sin embargo su propósito se frustra cuando no obtiene la beca de estudios que había solicitado para ingresar a la universidad; mintiendo a sus padres les hace saber que recibió ese financiamiento que le servirá para desarrollar una carrera literaria y poder escribir una novela; es así que se desplaza a Provincetown en Massachusetts, donde su verdadera intención es poder mantener un acercamiento con la joven Nancy (Emily Jones) que allí se encuentra de vacaciones y de quien él se siente atraído.
Una vez llegado a destino prontamente es reclutado por Chef (Antonio Banderas) el propietario de un restaurante a quien le asegura haber trabajado y ganado experiencia en la cocina; es así que comienza a desempeñarse como lavaplatos. Gran parte del relato transcurre en ese entorno donde el joven interactúa con los trabajadores de la cocina, entablando un especial vínculo con el mujeriego Sal (Leo Woodall), quien lo estimula a aspirar cocaína a fin de maximizar su energía. A todo ello, al abordar a Nancy, el compulsivo mentiroso le hace saber que además de trabajar, dedica su tiempo disponible escribiendo una novela, con el propósito de que ella también se sienta atraída hacia él.
Lo que más trasciende del relato es el proceso de aprendizaje que experimenta Tony, en gran parte debido a la influencia que ejerce Chef como su mentor quien observando cómo el joven se desenvuelve en la cocina va estimulándolo al punto tal que a la postre llegará a convertirse en un chef visionario y figura renombrada de la gastronomía mundial, aunque esa etapa no es considerada en el film.
Si bien el realizador se inspiró en los primeros capítulos del libro Kitchen Confidential de Bourdain, puede que lo que aquí se relata no obedezca al pie de la letra a su experiencia juvenil, pero desde una visión estrictamente cinematográfica, el film se deja ver aunque sin llegar a entusiasmar; eso es debido a que el guión epidérmicamente esboza la transformación de Tony además de describirlo como una persona temperamental y poco agradable con la cual resulta difícil empatizar e impidiendo que exista un impacto emocional, además el vínculo romántico con Nancy no logra trascender. A su favor el film se beneficia con la buena dirección de Johnson y las convincentes actuaciones del joven actor Sessa y del veterano Banderas, a pesar de las limitaciones del guión. Jorge Gutman