UN HIJO PROPIO. México, 2026. Un film de Maite Alberdi. 96 minutos. Disponible en Netflix
La excelente directora chilena Maite Alberdi que ofreció entre otros valiosos trabajos El Agente Topo (2020) y La Memoria Infinita (2023) que lograron un gran éxito a nivel internacional, aborda con Un Hijo Propio un cautivante híbrido en donde la ficción y la realidad se confunden relatando una historia que conmovió a México en 2009.

Ana Celeste
En su comienzo, Alberdi decide filmar la recreación de lo que ha vivido un matrimonio mexicano ansiosos de ser padres; los artistas elegidos son Ana Celeste animando a Alejandra ‑apodada Ale- y Armando Espitia encarnando a su marido Arturo.
Esta pareja casada en 2000 ansía completar su felicidad con la llegada de hijos. A través de la voz en off de Ale que trabaja en un hospital de la ciudad de México se sabe que su sueño es el de llegar a ser madre, sin embargo la suerte no la acompaña puesto que en dos oportunidades ha tenido un aborto espontáneo. Después de un tercer intento con similar resultado ella encuentra en el hospital a Mayra (Mayra Batalla), una joven madre soltera quien infelizmente preñada llegó allí en procura de un aborto; en consecuencia, Alejandra la convence de no efectuar el procedimiento comprometiéndose a hacerse cargo de la criatura en gestación a partir de su nacimiento, con lo que Mayra acepta cederla; asimismo ambas partes convienen en mantener ese compromiso en estricto silencio para evitar cualquier intervención de carácter legal.
Ocultando a su marido lo ocurrido y sobre todo a través de la presión ejercida por su suegra quien considera que una mujer casada sin hijos no vale mucho, Ale manifiesta su alegría de haber quedado grávida con el beneplácito de Arturo y de sus familiares. Es así que el guión de la directora escrito con Esteban Student retrata muy bien la ansiedad de Ale por ser madre donde se la muestra durante los meses venideros engullendo a más no poder para engordar y disimular su falsa gestación.
La primera parte de esta historia culmina cuando en junio de 2009 se produce el nacimiento en donde Ale ya no puede ocultar a su marido lo sucedido y ambos se apropian de la bebita. Cuando ese hecho llega a conocimiento de las autoridades el matrimonio es acusado por el delito de rapto por el que ella es condenada con la pena de 13 años y 4 meses de reclusión carcelaria, en tanto que su marido queda absuelto de culpa y cargo después de dos años de prisión.
Ya en la segunda mitad del relato el film adquiere el verdadero carácter documental donde se ve a la verdadera Eleonora Alejandra Marín Mendoza liberada en 2022 a los 39 años de edad, a su verdadero marido Arturo así como a Mayra Aurora Navarro Vega que es la madre real de la bebita sustraída, quien rotundamente niega de haber contraído un acuerdo con Alejandra.
Curiosamente la parte documental desmorona en alguna medida el relato de ficción. Es así que uno se pregunta si realmente existió una relación entre Ale y Maira; por otra parte si así no fuera cómo se explica que Ale haya estado presente en el preciso momento del nacimiento de la criatura si no hubiese contactado a Mayra.
Lo que trasciende de esta historia es el comportamiento de esta mujer durante el ficticio embarazo en que psicológicamente estuvo convencida de que realmente estaba engendrando una criatura por su apasionada vocación maternal como asimismo por satisfacer a su esposo deseoso de tener un hijo biológico y apaciguar el apremio de su familia.
Mediante una lograda puesta escénica Alberdi ratifica su indiscutible talento detrás de la cámara, habiendo vencido el desafío que se impuso de reconstruir lo acontecido como asimismo documentar a los protagonistas de esta historia que aunque increíble permite concluir cómo en este caso la realidad supera a la ficción. Jorge Gutman