Un Via­je sin Destino

IT ENDS. Esta­dos Uni­dos, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Alex Ullom. 89 minutos

Tras haber rea­li­za­do algu­nos tra­ba­jos de edi­ción, en su pri­me­ra incur­sión cine­ma­to­grá­fi­ca el joven rea­li­za­dor esta­dou­ni­den­se Alex Ullom sor­pren­de gra­ta­men­te al haber con­ce­bi­do en It Ends, una his­to­ria que en prin­ci­pio se la pue­de cata­lo­gar de horror, aun­que su ver­da­de­ro géne­ro resul­ta difí­cil de precisar.

Phi­nehas Yoon, Aki­ra Jack­son y Noah Toth

La sen­ci­lla pre­mi­sa se cen­tra en un gru­po de cua­tro recien­tes gra­dua­dos, sien­do uno de ellos . Tyler (Michell Cole) quien reco­ge en su Jeep Che­ro­kee a James (Phi­nehas Yoon), Fisher (Noah Toth) y a Day (Aki­ra Jack­son); el pro­pó­si­to es el de efec­tuar un paseo noc­turno en pro­cu­ra de comi­da y al pro­pio tiem­po dis­fru­tar de una reu­nión en la que posi­ble­men­te sea la últi­ma vez que estén juntos.

Todo comien­za gra­ta­men­te en el inte­rior del vehícu­lo ame­ni­za­do por con­ver­sa­cio­nes bana­les, ade­más de opor­tu­nas bro­mas y dis­cu­sio­nes de los ami­gos que de algún modo refle­jan la idio­sin­cra­sia y per­so­na­li­dad de cada uno de ellos. El pri­mer esco­llo se pre­sen­ta cuan­do median­te una des­via­ción de la ruta ini­cial, el vehícu­lo avan­za en una carre­te­ra rodea­da de bos­ques, en don­de repen­ti­na­men­te sur­gen nume­ro­sas per­so­nas que tra­tan­do de pedir ayu­da tie­nen la inten­ción de apro­piar­se del jeep.

Tras ese momen­to de angus­tio­sa ten­sión el gru­po logra zafar­se reanu­dan­do rápi­da­men­te el via­je, pero a par­tir de allí el esta­do aní­mi­co de los via­je­ros comien­za a decaer en la medi­da que se sien­ten atra­pa­dos en una auto­pis­ta que pare­ce inter­mi­na­ble sin saber hacia don­de los habrá de conducir.

Sin entrar en ulte­rio­res deta­lles, el rela­to se vuel­ve cada vez más inquie­tan­te has­ta adqui­rir el carác­ter de opri­men­te angus­tia. En tal sen­ti­do, Ullom con­si­gue trans­mi­tir un cli­ma de con­si­de­ra­ble males­tar a tra­vés de la bue­na carac­te­ri­za­ción brin­da­da por el sol­ven­te cuar­te­to del elen­co; a tra­vés de sus expre­sio­nes, cada uno de ellos genui­na­men­te tras­lu­ce las emo­cio­nes expe­ri­men­ta­das y los cam­bios de acti­tu­des de sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes median­te la diná­mi­ca que se esta­ble­ce entre los mis­mos a cau­sa de los con­flic­tos gene­ra­dos por el con­fi­na­mien­to que atraviesan.

En esen­cia, el cineas­ta obtie­ne una ori­gi­nal e inte­li­gen­te ópe­ra pri­ma exis­ten­cial que per­mi­te refle­xio­nar cómo uno actua­ría en la hipo­té­ti­ca situa­ción vivi­da por los per­so­na­jes de esta his­to­ria. Jor­ge Gutman