El Gran Cora­zón de la Bestia

HEART OF THE BEAST. Esta­dos Uni­dos, 2026. Un film de David Ayer. 101 minutos

El entra­ña­ble sen­ti­mien­to de amis­tad gene­ra­do entre un perro y su amo es el tema cen­tral de la emo­ti­va his­to­ria Heart of the Beast diri­gi­da por David Ayer.

Brad Pitt y Uber

La pelí­cu­la sigue la tra­yec­to­ria de James Bel­mont (Brad Pitt), un sar­gen­to reti­ra­do de las Fuer­zas Espe­cia­les de la arma­da de Esta­dos Uni­dos que acom­pa­ña­do de su fiel com­pa­ñe­ro canino Odin (Uber), un perro ove­je­ro de com­ba­te mili­tar, están dis­fru­tan­do del aire puro en una remo­ta zona de Alas­ka. Cuan­do via­jan­do en el peque­ño hidro­avión de James se pro­du­ce un acci­den­te en don­de el apa­ra­to se estre­lla en medio de una inhós­pi­ta sel­vá­ti­ca región, comien­za para él y su com­pin­che el ini­cio de una odi­sea de efec­tuar una cami­na­ta de 93 kiló­me­tros a fin de arri­bar a un lugar seguro.

A tra­vés de esa lar­ga mar­cha, nume­ro­sos obs­tácu­los debe­rán ven­cer don­de entre los mis­mos se encuen­tran ani­ma­les sal­va­jes. A ello se agre­ga las pesa­di­llas de James recor­dan­do sus incur­sio­nes en la Gue­rra del Gol­fo y a sus com­pa­ñe­ros caí­dos en esa misión militar.

En este rela­to de sobre­vi­ven­cia des­pro­vis­to de la ayu­da exte­rior, lo más resal­tan­te es el mutuo apo­yo de los dos com­pa­ñe­ros don­de que­da refle­ja­do el pro­fun­do sen­ti­mien­to de amor exis­ten­te entre ambos. Sien­do en casi todo su con­te­ni­do, los dos úni­cos pro­ta­go­nis­tas, Pitt logra un exce­len­te desem­pe­ño a tra­vés de los trau­ma­tis­mos vivi­dos por la gue­rra así como su con­vi­ven­cia con el canino; en tal sen­ti­do, men­ción espe­cial mere­ce la actua­ción de Uber ani­man­do al fiel Odin que sin duda es la mejor que se ha vis­to has­ta la fecha, des­pués del canino inter­pre­ta­do en el meri­to­rio film L’Artist (2011) de Michel Hazan­vi­cius. El pro­di­gio­so ani­mal demues­tra una inte­li­gen­cia y sen­ti­mien­tos afec­ti­vos seme­jan­tes a la del ser humano y es eso lo que cau­sa admi­ra­ción en esta pelí­cu­la, obser­van­do la ínti­ma rela­ción y espi­ri­tua­li­dad del perro con James.

Sin entrar a deve­lar el des­en­la­ce de Heart of the Beast, solo cabe anti­ci­par que es autén­ti­ca­men­te con­mo­ve­dor. No obs­tan­te cier­tas impre­ci­sio­nes de la pues­ta escé­ni­ca, eso no des­me­re­ce el tra­ba­jo del cineas­ta ofre­cien­do un film de enor­me ter­nu­ra que per­mi­te con­ci­tar la ple­na aten­ción del espec­ta­dor. Jor­ge Gutman