Fes­ti­val de Films Francófonos

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

CINE­MA­NIA 2026

Des­de el 4 has­ta el 15 de noviem­bre ten­drá lugar la tri­gé­si­ma segun­da edi­ción de Cine­ma­nia, uno de los más impor­tan­tes even­tos cul­tu­ra­les de Mon­treal que per­mi­te al públi­co des­cu­brir la rique­za y diver­si­dad de la cine­ma­to­gra­fía francófona.

A tra­vés de una ava­lan­cha de gran­des pri­mi­cias, la varia­da pro­gra­ma­ción abar­ca 138 pelí­cu­las inclu­yen­do cor­to­me­tra­jes y 16 series. Asi­mis­mo el fes­ti­val esta­rá real­za­do con la invi­ta­ción de remar­ca­bles figu­ras de la cine­ma­to­gra­fía fran­có­fo­na, inclu­yen­do entre otros pres­ti­gio­sos nom­bres a Jean Dujar­din, San­dri­ne Kiber­lin, Kari­ne Viard, Lukas Dhont, Béré­ni­ce Bejo y a Thierry Fré­maux quien es el dele­ga­do gene­ral del Fes­ti­val de Cannes.

Este año, par­te de la pro­gra­ma­ción está cen­tra­da en el cine de Bél­gi­ca y de Mar­ti­ni­que, en tan­to que la nue­va sec­ción Jor­na­das de la Serie Fran­có­fo­na agre­ga una nue­va dimen­sión a la muestra.

La pelí­cu­la de inau­gu­ra­ción de Cine­ma­nia es Para­di­se (Cana­dá) diri­gi­da por Jérémy Comp­te con un elen­co inte­gra­do por Joey Boi­vin-Des­meu­les, Daniel Atsu Huk­por­ti y Evely­ne De La Che­ne­liè­re. La ópe­ra pri­ma De la Comé­die-Fra­nçai­se (Fran­cia) de los rea­li­za­do­res Bre­trand Usclat y Mar­tin Daron­deau con la par­ti­ci­pa­ción de Pau­li­ne Clé­ment, Lau­rent Stoc­ker, Mari­na Hands y Julien Fri­son clau­su­ra­rá el fes­ti­val el 15 de noviembre.

La lis­ta com­ple­ta de la pro­gra­ma­ción con todas las sec­cio­nes com­pren­di­das, las salas de cine de exhi­bi­ción, los hora­rios per­ti­nen­tes, las nume­ro­sas acti­vi­da­des alu­si­vas al fes­ti­val, así como los 173 artis­tas invi­ta­dos pue­de obte­ner­se en el sitio festivalcinemania.com

A con­ti­nua­ción se comen­tan dos fil­mes que se verán en el Festival.

La Gra­di­va (Fran­cia-Ita­lia)

Una vez más cau­sa agra­da­ble expe­rien­cia cuan­do se des­cu­bre el talen­to de jóve­nes cineas­tas que por pri­me­ra vez se ubi­can detrás de la cáma­ra. Ese es el caso de Mari­ne Atlan quien con La Gra­di­va mere­ci­da­men­te obtu­vo el pre­mio al mejor film pre­sen­ta­do en la Sema­na de la Crí­ti­ca del Fes­ti­val de Can­nes de este año.

LA GRA­DI­VA

Si bien las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por la juven­tud en su tran­si­ción hacia la adul­tez es un tema ya tra­ta­do por el cine, el esti­lo adop­ta­do por la rea­li­za­do­ra apo­ya­da por su nota­ble guión escri­to con Anne Broui­llet per­mi­te con­ci­tar la aten­ción de esta come­dia dra­má­ti­ca no obs­tan­te su dura­ción de casi dos horas y media.

La tra­ma se cen­tra en un gru­po de alum­nos de París que a pun­to de fina­li­zar sus estu­dios de ense­ñan­za media acom­pa­ña­dos por Marian­ne Mer­cier (Anto­nia Bure­si), la pro­fe­so­ra de latín, se tras­la­dan a Nápo­les. Lle­ga­dos al lugar y reu­nien­do a sus dis­cí­pu­los ella les hace cono­cer las rui­nas de Pom­pe­ya debi­das a la vio­len­ta erup­ción del vol­cán Vesu­bio en agos­to de 79 DC que inci­ne­ró a miles de per­so­nas. A su vez en esa excur­sión ella tam­bién les invi­ta a obser­var los fres­cos artís­ti­cos en una visi­ta efec­tua­da al museo.

Ade­más del enfo­que cul­tu­ral de esta excur­sión, la cáma­ra de la direc­to­ra resal­ta las inter­ac­cio­nes que se esta­ble­cen en el gru­po coral. Entre los mis­mos se encuen­tran Tony (Colas Quig­nard), un mucha­cho bro­mis­ta y pro­vo­ca­dor que no pres­ta mucha aten­ción a lo que la docen­te expo­ne, James (Mitia Cape­llier) que es el mejor ami­go de Tony y que se carac­te­ri­za por ser un con­quis­ta­dor muje­rie­go y Suzan­ne (Suza­ne Gerin), una joven de apti­tu­des artís­ti­cas que se dedi­ca a obser­var el espe­cial víncu­lo de Tony con James.

Las andan­zas y peri­pe­cias vivi­das por estos ado­les­cen­tes que­dan evi­den­cia­das a tra­vés de remar­ca­bles diá­lo­gos don­de se refle­jan cuá­les son sus ansie­da­des, angus­tias, deseos, celos, ver­güen­za, como asi­mis­mo en el caso de Tony sus impul­sos sexua­les en pro­cu­ra de su iden­ti­dad. De simi­lar inte­rés sus­ci­ta obser­var las dife­ren­tes reac­cio­nes de cada estu­dian­te fren­te a las expli­ca­cio­nes de la pro­fe­so­ra que visi­tan­do Nápo­les ella des­ta­ca la vita­li­dad de esta ciu­dad que per­ma­ne­ce suje­ta a las ame­na­zas de terre­mo­tos como los acon­te­ci­dos en la déca­da del 80.

Aun­que este via­je de des­pe­di­da a una eta­pa de sus vidas per­mi­ti­rá que esta juven­tud pue­da deter­mi­nar los pasos a seguir en el futu­ro inme­dia­to, el ines­pe­ra­do des­en­la­ce deja una sen­sa­ción de tristeza.

Con la excep­ción de la actriz y escri­to­ra Bure­si que logra una mag­ní­fi­ca com­po­si­ción de la docen­te que con­sa­gró su vida a la ense­ñan­za, el res­to del elen­co inclu­ye a una vein­te­na de artis­tas no pro­fe­sio­na­les que ofre­cen una com­ple­ta auten­ti­ci­dad en sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes. En esen­cia, la cineas­ta demues­tra una inusual madu­rez en su rea­lis­ta pues­ta escé­ni­ca per­mi­tien­do que su ópe­ra pri­ma nutri­da de inten­si­dad emo­cio­nal lle­gue a trascender.

Le Faux Soir (Bél­gi­ca-Fran­cia)

Es incon­ta­ble las veces que el cine ha con­si­de­ra­do el dra­ma de la Segun­da Gue­rra Mun­dial a tra­vés de dife­ren­tes cir­cuns­tan­cias. Con todo, resul­ta bien­ve­ni­da la pro­pues­ta del rea­li­za­dor bel­ga Michael R. Ros­kam con­si­de­ran­do una his­to­ria que está basa­da en even­tos reales y que ha sido ver­ti­da en el libro docu­men­tal de Marie Istas Le Faux Soir. 9 novem­bre 1943.

LE FAUX SOIR

La pelí­cu­la guio­ni­za­da por el rea­li­za­dor con la cola­bo­ra­ción de la auto­ra del libro y de Ber­nard Falai­se trans­cu­rre en Bru­se­las en 1943 duran­te la ocu­pa­ción ale­ma­na de Bél­gi­ca. En su comien­zo Marc Aubrion (Arie Worthal­ter) y su pare­ja Geral­di­ne (Mara Taquin) obser­van al ejér­ci­to nazi cir­cu­lan­do por la ciu­dad. Eso impul­sa a Marc, un con­su­ma­do poe­ta anar­quis­ta, a escri­bir poe­mas que deja inser­ta­dos en los libros de la biblio­te­ca públi­ca. Su acción con­cen­tra la aten­ción de un gru­po de la resis­ten­cia bel­ga quien le soli­ci­ta que inter­ven­ga en la redac­ción de una edi­ción fal­sa del dia­rio Le Soir a fin de denun­ciar las accio­nes atro­ces del régi­men nazi.

A par­tir de esa des­ca­be­lla­da situa­ción, la pelí­cu­la adop­tan­do un remar­ca­ble tono satí­ri­co abor­da todo el queha­cer que impli­ca­rá esa tarea. Fra­nçoi­se (Méla­nie Thierry), una de las inte­gran­tes de la ope­ra­ción dis­pon­drá lo que cada uno de los par­ti­ci­pan­tes, ocul­tan­do su ver­da­de­ro nom­bre, ten­drá a su car­go, inclu­yen­do el finan­cia­mien­to, el pro­ce­so téc­ni­co de las rota­ti­vas, el mane­jo de la impren­ta, la pre­pa­ra­ción de los tex­tos a car­go de Marc y la edi­ción per­ti­nen­te. Es así que en un lap­so de 22 días a fin de poder lle­gar a la fecha del 9 de noviem­bre para su publi­ca­ción, el film va ilus­tran­do cómo se va desa­rro­llan­do esa misión en don­de sus inte­gran­tes obvia­men­te arries­gan sus vidas en el caso de ser des­cu­bier­tos. Al lle­gar el día seña­la­do la últi­ma y deli­ca­da tarea con­sis­te en dis­tri­buir la fal­sa edi­ción del perió­di­co sin des­per­tar sos­pe­cha algu­na, horas antes de que cir­cu­le la ver­da­de­ra publi­ca­ción nutri­da de pro­pa­gan­da nazi.

La recons­truc­ción de los hechos es pon­de­ra­ble en el que se evi­den­cia la cama­ra­de­ría y soli­da­ri­dad del gru­po, don­de a pesar del tras­fon­do dra­má­ti­co se inser­tan situa­cio­nes en don­de el sus­pen­so gene­ra­do se entre­mez­cla con situa­cio­nes de fran­co humor.

La com­pe­ten­te narra­ción del rea­li­za­dor se com­ple­men­ta con la inter­ven­ción de un diná­mi­co y com­pe­ten­te elen­co don­de ade­más de Worthal­ter, Thierry y Taquin, entre otros nom­bres figu­ran Bou­li Lan­ners, Peter Van den Begin y Karim Leklou, pose­sio­nán­do­se de sus res­pec­ti­vos per­so­na­jes. Todo ello con­tri­bu­ye para dis­fru­tar de una pelí­cu­la suma­men­te entre­te­ni­da ade­más de brin­dar una lec­ción his­tó­ri­ca no mun­dial­men­te difun­di­da, con excep­ción de Bélgica.