LOVE ME TENDER. Francia, 2025. Un film escrito y dirigido por Anna Cazenave Cambet. 134 minutos
Un angustiante drama es lo que se aprecia en Love Me Tender de la directora Anna Cazenave Cambet.
El tema basado en la novela homónima de Constante Debré ha sido adaptado por la realizadora quien respeta su contenido original enfocando la dificultad maternal de compartir la custodia de un hijo.

Viggo Ferreira-Redier y Vicky Krieps
La trama presenta a Clémence (Vicky Krieps) una escritora que después de haber estado casada durante dos décadas con su marido Laurent (Antoine Reinartz), hace tres años que se han divorciado, aunque manteniendo una relación cordial en lo que atañe a la custodia de Paul (Viggo Ferreira-Redier), el hijo de 8 años.
De manera independiente Clémence ha comenzado a sentirse atraída por mujeres donde en principio su actual orientación sexual no parece alterar a su ex cónyuge quien lo acepta con indiferencia. Sin embargo, al poco tiempo cambia radicalmente de actitud y dada la homosexuaidad de Clémence requiere que sea él quien tenga exclusiva tenencia del menor e impidiéndola de verlo además de acusarla de incestuosa y pedófila; para peor el niño rechaza estar con su madre.
Dado lo precedente, comienza el via crucis de esta mujer en el que el juez de la causa determina que se le haga una evaluación psicológica de su personalidad para verificar si existe alguna evidencia de inestabilidad mental o emocional; mientras tanto y a la espera de un largo período de año y medio, Clémence solo tiene el derecho de ver a su hijo cada quince días durante 60 minutos y acompañada de supervisoras especializadas en infancia.
El tema de esta dramática historia, donde no están ausentes momentos de considerable tensión, algunas situaciones violentas y en donde asimismo queda expuesto el mecanismo burocrático de la justicia, ya ha sido considerado por el cine en varias oportunidades; sin embargo, Cazenave Cambet le imprime un distintivo estilo a través de una notable narrativa. Claro está que además de la impecable puesta escénica, el film se valoriza por la incuestionable interpretación de Krieps; la consagrada actriz ilumina con su presencia animando con ponderable fuerza la lucha de una mujer de profunda vocación maternal cuyo principal objetivo además de poder seguir manteniendo la tenencia conjunta de Paul, es el de ratificar su feminidad. A su vez resulta satisfactoria la composición que ofrece Reinartz asumiendo el ingrato papel de un individuo cobarde, manipulador y homófobo.
En esencia, he aquí un relato sensible e intimista que reteniendo la permanente atención del espectador, ratifica una vez más el talento de la cineasta en su segunda película que ya había impresionado en su debut De l’or pour les chiens (2020) en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes. Jorge Gutman