True Roman­ce

A TREIN­TA AÑOS DE SU ESTRENO

En el mar­co de la serie Clas­sic Films, Cine­plex repon­drá True Roman­ce, pro­duc­ción ame­ri­ca­na que en 1963 diri­gió el des­apa­re­ci­do rea­li­za­dor Tony Scott, quien a lo lar­go de su fil­mo­gra­fía pri­vi­le­gió el géne­ro de acción.

Valién­do­se del inte­li­gen­te guión de Quen­tin Taran­tino, Scott narra la his­to­ria del joven soli­ta­rio Cla­ren­ce (Chris­tian Sla­ter), un emplea­do de un nego­cio de comics de Detroit que es un ardien­te faná­ti­co de las pelí­cu­las de artes mar­cia­les y gran admi­ra­dor de Elvis Presley.

Patri­cia Arquet­te y Chris­tian Slatter

Para cele­brar su cum­plea­ños, la pros­ti­tu­ta Ala­ba­ma (Patri­cia Arquet­te) es con­tra­ta­da y pron­to sur­ge entre ambos un amor apa­sio­na­do. Como ella per­te­ne­ce al pro­xe­ne­ta Drexl (Gary Old­man) que es un tra­fi­can­te de dro­gas, la pare­ja deci­de salir a su encuen­tro hacién­do­le saber que Ala­ba­ma desea su liber­tad y que no quie­re tra­ba­jar más para él; en ese enfren­ta­mien­to se gene­ra una pelea don­de mue­re Drexl. A par­tir de ese momen­to la vida de la pare­ja cam­bia­rá por com­ple­to, al pose­sio­nar­se de una vali­ja con cocaí­na valua­da en 5 millo­nes de dóla­res que per­te­ne­ce al jefe de la mafia Coc­cot­ti (Chris­topher Wal­ken), por ese moti­vo Cla­ren­ce y Ala­ba­ma son per­se­gui­dos por el mafio­so y sus secua­ces a fin de res­ca­tar la valio­sa mercancía.

En esta aven­tu­ra car­ga­da de vio­len­cia, Scott ha logra­do una pelí­cu­la sol­ven­te don­de lo más rele­van­te es el guión del enton­ces joven Taran­tino así como su acre­di­ta­do elen­co. A los nom­bres ya men­cio­na­dos de Sla­ter, Arquet­te, Old­man y Wal­ken se agre­gan, entre otros los de Den­nis Hop­per, Val Kil­mer, Brad Pitt, James Gan­dolphi­ni, Bron­son Pin­chot, Samuel L. Jack­son, Michael Rapa­port y Saul Rubinek.

Con­me­mo­ran­do el tri­gé­si­mo ani­ver­sa­rio de su estreno, la repo­si­ción de True Roman­ce se efec­tua­rá en las salas de Cine­plex a par­tir del 26 de mayo de 2023.

His­to­ria de una Vibran­te Ciudad

TOK­YO STORIES

En una nue­va pre­sen­ta­ción de la serie Exhi­bi­tions on Screen, se podrá juz­gar Tok­yo Sto­ries, un docu­men­tal de Gran Bre­ta­ña diri­gi­do por David Bickerstaff.

La impor­tan­te fil­mo­gra­fía de este renom­bra­do cineas­ta aus­tra­liano enfo­ca obras de gran rele­van­cia artís­ti­ca, aspec­to que vuel­ve a refle­jar­lo en su recien­te tra­ba­jo. Sien­do un apa­sio­na­do de la capi­tal de Japón, Bic­kers­taff deci­dió basar esta pelí­cu­la en la remar­ca­ble expo­si­ción Tok­yo Sto­ries que tuvo lugar en el Museo Ash­mo­lean de Oxford, Ingla­te­rra, en 2021. Esta mues­tra logró un rotun­do éxi­to atra­yen­do a una gran audien­cia inclu­yen­do en la mis­ma a un públi­co más joven y diversificado.

TOK­YO STO­RIES (Foto: David Bickerstaff)

El docu­men­tal con­tem­pla 400 años de arte a tra­vés de la visión de pres­ti­gio­sos artis­tas en don­de se expo­nen las finas xilo­gra­fías de Hoku­sai e Hiroshi­ge, las foto­gra­fías de crea­do­res con­tem­po­rá­neos, tales como Mori­ya­ma Dai­do y Nina­ga­wa Mika, fil­mes de Man­ga, car­te­les de Pop Art, así como obras de arte con­ce­bi­das en las calles de la popu­lo­sa metrópoli.

TOK­YO STO­RIES (Foto: David Bickerstaff)

Tenien­do en con­si­de­ra­ción que la ciu­dad fue des­trui­da y recons­trui­da varias veces duran­te los últi­mos cua­tro siglos, Tokio nun­ca lle­gó a sucum­bir, empren­dien­do siem­pre el camino hacia ade­lan­te. A tra­vés de sus his­to­rias el film sumer­ge al espec­ta­dor en el cora­zón de una vibran­te ciu­dad que es una de las más impor­tan­tes del planeta.

Cui­da­do­sa­men­te deta­lla­do el cineas­ta brin­da este fas­ci­nan­te docu­men­tal que por cier­to atrae­rá la aten­ción del públi­co cana­dien­se. Su exhi­bi­ción ten­drá lugar en selec­tas salas de Cine­plex el 23 de mayo de 2023.

Una Come­dia de los Coen

THE BIG LEBOWSKI 

Pro­si­guien­do con la difu­sión de la serie Clas­sic films de Cine­plex, des­ti­na­da a repo­ner pelí­cu­las de popu­lar enver­ga­du­ra se verá The Big Lebows­ki, la pro­duc­ción ame­ri­ca­na de 1998 diri­gi­da por Joel Coen y escri­ta por él y su her­mano Ethan Coen.

Den­tro de un tono deci­di­da­men­te cómi­co, la his­to­ria se cen­tra en Jef­frey Lebows­ki, un vago des­em­plea­do que vive en Los Ánge­les quien un día es con­fun­di­do por un par de mato­nes cre­yen­do que se tra­ta de un mul­ti­mi­llo­na­rio que lle­va su mis­mo ape­lli­do; des­pués de ser mal­tra­ta­do reci­be la curio­sa pro­po­si­ción de res­ca­tar a la joven espo­sa del mag­na­te que ha sido secues­tra­da para reci­bir en retri­bu­ción una impor­tan­te recompensa.

Aun­que sin ser una obra maes­tra, el film es deci­di­da­men­te entre­te­ni­do con las gra­cio­sas peri­pe­cias que se van gene­ran­do a lo lar­go de su desa­rro­llo ali­men­ta­do de sabro­sos diá­lo­gos. A la ágil pues­ta escé­ni­ca se agre­ga la par­ti­ci­pa­ción de un cali­fi­ca­do elen­co enca­be­za­do por Jeff Brid­ges en el rol titu­lar. El repar­to igual­men­te inclu­ye a John Good­man, Ste­ve Bus­ce­mi, Julian­ne Moo­re, Phi­lip Sey­mour Hoff­man, David Hudd­les­ton, Tara Reid, John Tur­tu­rro y Sam Elliott.

Cele­bran­do los 25 años de su estreno, la pelí­cu­la será repues­ta a par­tir del 22 de abril de 2023 en varias salas per­te­ne­cien­tes al cir­cui­to Cine­plex. Para una infor­ma­ción de los cines par­ti­ci­pan­tes y hora­rios res­pec­ti­vos pre­sio­ne aquí

El Gran Pin­tor Neerlandés

VER­MEER: THE GREA­TEST EXHIBITION

Des­de el 10 de Febre­ro has­ta el 4 de junio de 2023, el Rijks­mu­seum de Ams­ter­dam pre­sen­ta la más impor­tan­te expo­si­ción de Johan­nes Ver­meer van Delft (1632- 1675), uno de los pin­to­res neer­lan­de­ses más reco­no­ci­dos del arte barroco.

La Joven de la Perla

Con prés­ta­mos cedi­dos por 14 pres­ti­gio­sos museos inter­na­cio­na­les, esta impor­tan­te retros­pec­ti­va es la pri­me­ra dedi­ca­da exclu­si­va­men­te al emi­nen­te pin­tor des­de la que fue rea­li­za­da —entre 1995 y 1996— por la Natio­nal Gallery of Art de Washing­ton y la gale­ría Mau­ritshuis de La Haya.

La Leche­ra

La expo­si­ción reúne las más impor­tan­tes obras maes­tras del artis­ta inclu­yen­do entre las mis­mas Vis­ta de Deft, La Joven de la Per­la, La Leche­ra, Dama en Ama­ri­llo Escri­bien­do, La Calle­ci­ta, El Geó­gra­fo, Una Dama que escri­be una Car­ta con su sir­vien­ta y La tasa­do­ra de Perlas.

La Calle­ci­ta

Esta nue­va pre­sen­ta­ción de Exhi­bi­tion on Screen invi­ta a la audien­cia a una visión pri­va­da de esta excep­cio­nal mues­tra acom­pa­ña­da del direc­tor del Rijks­mu­seum y el cura­dor de la mis­ma. Al haber reu­ni­do los tra­ba­jos de Ver­meer, el Rijks­mu­seum y la gale­ría Mau­ritshuis han efec­tua­do minu­cio­sas tareas de inves­ti­ga­ción sobre la arte­sa­nía del autor, sus elec­cio­nes artís­ti­cas y moti­va­cio­nes para sus com­po­si­cio­nes así como el pro­ce­so crea­ti­vo sub­ya­cen­te en sus pinturas.

La Tasa­do­ra de Perlas

El docu­men­tal Ver­meer: The Grea­test Exhi­bi­tion de 90 minu­tos de dura­ción ha sido rea­li­za­do por el exce­len­te docu­men­ta­lis­ta y artis­ta David Bic­kers­taff que es el autor de varios otros fil­mes dedi­ca­dos a obras de arte. Su exhi­bi­ción será rea­li­za­da en selec­tas salas de Cine­plex el 18 de abril de 2023.

La Gran Sen­sa­ción en Cata­ra­tas del Niágara

Cró­ni­ca de José Ridoutt Polar

Las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra son un des­tino imper­di­ble para explo­ra­do­res de todo el mun­do, des­de recién casa­dos quie­nes bus­can pasar allí su luna de miel has­ta tam­bién para los más osados.

El tun­nel. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Cer­ca de 2,8 mil millo­nes de litros de agua caen cada segun­do, por lo cual, no es una sor­pre­sa que apro­xi­ma­da­men­te 8 millo­nes de visi­tan­tes, pro­ve­nien­tes del mun­do ente­ro lle­guen cada año.

Y aho­ra, se suma un nue­vo atrac­ti­vo en las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra: un enor­me túnel ente­rra­do en las pro­fun­di­das de la cas­ca­da que pue­de ser visi­ta­do por los turistas.

Pla­ta­for­ma. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Las rocas deba­jo de la gigan­tes­ca cas­ca­da tri­ple que se extiendn a ambos lados de la fron­te­ra entre el esta­do de Nue­va York en los Esta­dos Uni­dos y la pro­vin­cia cana­dien­se de Onta­rio están lle­nas de cáma­ras exca­va­das para apro­ve­char las pode­ro­sas fuer­zas de la natu­ra­le­za que rugen en lo alto. Y aho­ra, se abrió al públi­co un túnel de 670 metros cons­trui­do hace más de un siglo en el lado cana­dien­se, don­de había una cen­tral hidro­eléc­tri­ca, que estu­vo en fun­cio­na­mien­to des­de 1905 has­ta 2006, des­vian­do las aguas del río Niá­ga­ra para hacer fun­cio­nar los generadores.

Duran­te un siglo, la cen­tral eléc­tri­ca de Nia­ga­ra Parks pro­du­jo elec­tri­ci­dad; pos­te­rior­men­te, duran­te una déca­da el edi­fi­cio que­dó aban­do­na­do, tris­te y des­cui­da­do. Actial­men­te, el monu­men­tal edi­fi­cio de pie­dra de las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra ha sido rein­ven­ta­do y res­tau­ra­do como museo para con­tar la his­to­ria de cómo ayu­dó a impul­sar a Onta­rio. La esta­ción, inau­gu­ra­da en 1905, fue la pri­me­ra de corrien­te alter­na en Cana­dá y pro­du­jo ener­gía has­ta que se cerró en 2006. Nia­ga­ra Parks, la comi­sión del gobierno de Onta­rio que man­tie­ne la cos­ta cana­dien­se del río Niá­ga­ra, adqui­rió la pro­pie­dad en 2009.

Cen­tral Eléc­tri­ca. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Arqui­tec­tos e inge­nie­ros refle­xio­na­ron sobre cómo una estruc­tu­ra tan mag­ní­fi­ca de la era indus­trial podría reuti­li­zar­se y rein­te­grar­se como una atrac­ción en Nia­ga­ra, el des­tino turís­ti­co más popu­lar de Canadá.

Dado que par­te de la misión de la comi­sión es pre­ser­var y con­ser­var los acti­vos exis­ten­tes jun­to a las cata­ra­tas, inclu­yó la reha­bi­li­ta­ción de la enor­me esta­ción en su plan estra­té­gi­co gene­ral de 10 años en 2018. Se per­sua­dió al gobierno pro­vin­cial para que apor­ta­ra un prés­ta­mo para ini­ciar la res­tau­ra­ción. Con­ver­tir una cen­tral eléc­tri­ca del tama­ño de un mons­truo en un edi­fi­cio comer­cial para el turis­mo es una tarea com­pli­ca­da, afir­ma Mar­ce­lo Gruos­so, direc­tor senior de inge­nie­ría, esta­cio­na­mien­to y trans­por­te de Nia­ga­ra Parks. El edi­fi­cio pudo haber esta­do en deca­den­cia, pero sus hue­sos eran de pie­dra cali­za y gra­ni­to sóli­dos, con acce­so­rios de latón y cobre. Fue dise­ña­do para ins­pi­rar asom­bro y con­fian­za públi­ca en la elec­tri­ci­dad, que, en 1905, toda­vía era una nue­va tecnología.

“No esta­mos acos­tum­bra­dos al alcan­ce y la esca­la de estos edi­fi­cios”, dice Gruos­so. “Cada vez que tocas algo, tie­nes que abor­dar otro pro­ble­ma, y todo se tuvo que hacer 11 veces”. Hubo que hacer las cosas tan­tas veces por­que la cen­tral tenía 11 gene­ra­do­res, cada uno de los cua­les pro­du­cía 10.000 caba­llos de fuer­za cuan­do esta­ban en fun­cio­na­mien­to, y en con­jun­to apro­ve­cha­ban la fuer­za de 140.000 litros de agua por segun­do des­via­dos del río Niá­ga­ra. Las par­tes supe­rio­res de los gene­ra­do­res, que pare­cen pas­te­les de cum­plea­ños gigan­tes de metal azul, están ali­nea­das en un pasi­llo de 600 pies de lar­go. Si bien los gene­ra­do­res ya no fun­cio­nan, uno de los tra­ba­jos con­sis­tió en dar­les bri­llo y res­tau­rar su apa­rien­cia, ase­gu­rán­do­se de que todo el sitio fue­se segu­ro para los visitantes.

La cata­ra­ta Hor­seshoe. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

El túnel, de casi ocho metros de alto y seis de ancho, es tam­bién una atrac­ción his­tó­ri­ca úni­ca y está inclui­do en el pre­cio de la entra­da a la central.

Cer­ca del final del túnel, un estruen­do comien­za a lle­nar el aire. La luz natu­ral entra a rau­da­les cuan­do el camino con­du­ce a un mira­dor de 20 metros a nivel del río que está casi en la base de las cata­ra­tas Hor­seshoe. Aquí es don­de el agua del túnel se vier­te en el río. Es el mejor lugar para ver las cataratas.

La pla­ta­for­ma tam­bién ofre­ce a los visi­tan­tes un mira­dor para obser­var los bar­cos turís­ti­cos, lle­nos de pasa­je­ros con impermea­bles, que se balan­cean como cor­chos al pie de las cataratas.

Para com­ple­tar la expe­rien­cia de la cen­tral eléc­tri­ca, hay un espec­tácu­lo noc­turno titu­la­do “Currents: Nia­ga­ra’s Power Trans­for­med”. La expe­rien­cia de luz y soni­do des­cri­be la his­to­ria de la cen­tral eléc­tri­ca e inclu­ye pro­yec­cio­nes en 3D de agua en movi­mien­to, tur­bi­nas y chis­pas de electricidad.

La visi­ta a la cen­tral eléc­tri­ca y al túnel dura unas dos horas, pero para asis­tir al espec­tácu­lo noc­turno se reco­mien­da per­noc­tar. El alo­ja­mien­to va des­de los hote­les con vis­tas a las cata­ra­tas de mayor cate­go­ría, como el Hil­ton, has­ta los esta­ble­ci­mien­tos más eco­nó­mi­cos, como el Days Inn.

Un via­je a las cata­ra­tas del Niá­ga­ra es ener­gi­zan­te en muchos sen­ti­dos. Es un lugar de belle­za natu­ral, pero tam­bién pue­de hacer­nos refle­xio­nar sobre las fuer­zas natu­ra­les que siguen dan­do for­ma a nues­tras vidas modernas.