Una Come­dia de los Coen

THE BIG LEBOWSKI 

Pro­si­guien­do con la difu­sión de la serie Clas­sic films de Cine­plex, des­ti­na­da a repo­ner pelí­cu­las de popu­lar enver­ga­du­ra se verá The Big Lebows­ki, la pro­duc­ción ame­ri­ca­na de 1998 diri­gi­da por Joel Coen y escri­ta por él y su her­mano Ethan Coen.

Den­tro de un tono deci­di­da­men­te cómi­co, la his­to­ria se cen­tra en Jef­frey Lebows­ki, un vago des­em­plea­do que vive en Los Ánge­les quien un día es con­fun­di­do por un par de mato­nes cre­yen­do que se tra­ta de un mul­ti­mi­llo­na­rio que lle­va su mis­mo ape­lli­do; des­pués de ser mal­tra­ta­do reci­be la curio­sa pro­po­si­ción de res­ca­tar a la joven espo­sa del mag­na­te que ha sido secues­tra­da para reci­bir en retri­bu­ción una impor­tan­te recompensa.

Aun­que sin ser una obra maes­tra, el film es deci­di­da­men­te entre­te­ni­do con las gra­cio­sas peri­pe­cias que se van gene­ran­do a lo lar­go de su desa­rro­llo ali­men­ta­do de sabro­sos diá­lo­gos. A la ágil pues­ta escé­ni­ca se agre­ga la par­ti­ci­pa­ción de un cali­fi­ca­do elen­co enca­be­za­do por Jeff Brid­ges en el rol titu­lar. El repar­to igual­men­te inclu­ye a John Good­man, Ste­ve Bus­ce­mi, Julian­ne Moo­re, Phi­lip Sey­mour Hoff­man, David Hudd­les­ton, Tara Reid, John Tur­tu­rro y Sam Elliott.

Cele­bran­do los 25 años de su estreno, la pelí­cu­la será repues­ta a par­tir del 22 de abril de 2023 en varias salas per­te­ne­cien­tes al cir­cui­to Cine­plex. Para una infor­ma­ción de los cines par­ti­ci­pan­tes y hora­rios res­pec­ti­vos pre­sio­ne aquí

El Gran Pin­tor Neerlandés

VER­MEER: THE GREA­TEST EXHIBITION

Des­de el 10 de Febre­ro has­ta el 4 de junio de 2023, el Rijks­mu­seum de Ams­ter­dam pre­sen­ta la más impor­tan­te expo­si­ción de Johan­nes Ver­meer van Delft (1632- 1675), uno de los pin­to­res neer­lan­de­ses más reco­no­ci­dos del arte barroco.

La Joven de la Perla

Con prés­ta­mos cedi­dos por 14 pres­ti­gio­sos museos inter­na­cio­na­les, esta impor­tan­te retros­pec­ti­va es la pri­me­ra dedi­ca­da exclu­si­va­men­te al emi­nen­te pin­tor des­de la que fue rea­li­za­da —entre 1995 y 1996— por la Natio­nal Gallery of Art de Washing­ton y la gale­ría Mau­ritshuis de La Haya.

La Leche­ra

La expo­si­ción reúne las más impor­tan­tes obras maes­tras del artis­ta inclu­yen­do entre las mis­mas Vis­ta de Deft, La Joven de la Per­la, La Leche­ra, Dama en Ama­ri­llo Escri­bien­do, La Calle­ci­ta, El Geó­gra­fo, Una Dama que escri­be una Car­ta con su sir­vien­ta y La tasa­do­ra de Perlas.

La Calle­ci­ta

Esta nue­va pre­sen­ta­ción de Exhi­bi­tion on Screen invi­ta a la audien­cia a una visión pri­va­da de esta excep­cio­nal mues­tra acom­pa­ña­da del direc­tor del Rijks­mu­seum y el cura­dor de la mis­ma. Al haber reu­ni­do los tra­ba­jos de Ver­meer, el Rijks­mu­seum y la gale­ría Mau­ritshuis han efec­tua­do minu­cio­sas tareas de inves­ti­ga­ción sobre la arte­sa­nía del autor, sus elec­cio­nes artís­ti­cas y moti­va­cio­nes para sus com­po­si­cio­nes así como el pro­ce­so crea­ti­vo sub­ya­cen­te en sus pinturas.

La Tasa­do­ra de Perlas

El docu­men­tal Ver­meer: The Grea­test Exhi­bi­tion de 90 minu­tos de dura­ción ha sido rea­li­za­do por el exce­len­te docu­men­ta­lis­ta y artis­ta David Bic­kers­taff que es el autor de varios otros fil­mes dedi­ca­dos a obras de arte. Su exhi­bi­ción será rea­li­za­da en selec­tas salas de Cine­plex el 18 de abril de 2023.

La Gran Sen­sa­ción en Cata­ra­tas del Niágara

Cró­ni­ca de José Ridoutt Polar

Las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra son un des­tino imper­di­ble para explo­ra­do­res de todo el mun­do, des­de recién casa­dos quie­nes bus­can pasar allí su luna de miel has­ta tam­bién para los más osados.

El tun­nel. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Cer­ca de 2,8 mil millo­nes de litros de agua caen cada segun­do, por lo cual, no es una sor­pre­sa que apro­xi­ma­da­men­te 8 millo­nes de visi­tan­tes, pro­ve­nien­tes del mun­do ente­ro lle­guen cada año.

Y aho­ra, se suma un nue­vo atrac­ti­vo en las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra: un enor­me túnel ente­rra­do en las pro­fun­di­das de la cas­ca­da que pue­de ser visi­ta­do por los turistas.

Pla­ta­for­ma. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Las rocas deba­jo de la gigan­tes­ca cas­ca­da tri­ple que se extiendn a ambos lados de la fron­te­ra entre el esta­do de Nue­va York en los Esta­dos Uni­dos y la pro­vin­cia cana­dien­se de Onta­rio están lle­nas de cáma­ras exca­va­das para apro­ve­char las pode­ro­sas fuer­zas de la natu­ra­le­za que rugen en lo alto. Y aho­ra, se abrió al públi­co un túnel de 670 metros cons­trui­do hace más de un siglo en el lado cana­dien­se, don­de había una cen­tral hidro­eléc­tri­ca, que estu­vo en fun­cio­na­mien­to des­de 1905 has­ta 2006, des­vian­do las aguas del río Niá­ga­ra para hacer fun­cio­nar los generadores.

Duran­te un siglo, la cen­tral eléc­tri­ca de Nia­ga­ra Parks pro­du­jo elec­tri­ci­dad; pos­te­rior­men­te, duran­te una déca­da el edi­fi­cio que­dó aban­do­na­do, tris­te y des­cui­da­do. Actial­men­te, el monu­men­tal edi­fi­cio de pie­dra de las Cata­ra­tas del Niá­ga­ra ha sido rein­ven­ta­do y res­tau­ra­do como museo para con­tar la his­to­ria de cómo ayu­dó a impul­sar a Onta­rio. La esta­ción, inau­gu­ra­da en 1905, fue la pri­me­ra de corrien­te alter­na en Cana­dá y pro­du­jo ener­gía has­ta que se cerró en 2006. Nia­ga­ra Parks, la comi­sión del gobierno de Onta­rio que man­tie­ne la cos­ta cana­dien­se del río Niá­ga­ra, adqui­rió la pro­pie­dad en 2009.

Cen­tral Eléc­tri­ca. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

Arqui­tec­tos e inge­nie­ros refle­xio­na­ron sobre cómo una estruc­tu­ra tan mag­ní­fi­ca de la era indus­trial podría reuti­li­zar­se y rein­te­grar­se como una atrac­ción en Nia­ga­ra, el des­tino turís­ti­co más popu­lar de Canadá.

Dado que par­te de la misión de la comi­sión es pre­ser­var y con­ser­var los acti­vos exis­ten­tes jun­to a las cata­ra­tas, inclu­yó la reha­bi­li­ta­ción de la enor­me esta­ción en su plan estra­té­gi­co gene­ral de 10 años en 2018. Se per­sua­dió al gobierno pro­vin­cial para que apor­ta­ra un prés­ta­mo para ini­ciar la res­tau­ra­ción. Con­ver­tir una cen­tral eléc­tri­ca del tama­ño de un mons­truo en un edi­fi­cio comer­cial para el turis­mo es una tarea com­pli­ca­da, afir­ma Mar­ce­lo Gruos­so, direc­tor senior de inge­nie­ría, esta­cio­na­mien­to y trans­por­te de Nia­ga­ra Parks. El edi­fi­cio pudo haber esta­do en deca­den­cia, pero sus hue­sos eran de pie­dra cali­za y gra­ni­to sóli­dos, con acce­so­rios de latón y cobre. Fue dise­ña­do para ins­pi­rar asom­bro y con­fian­za públi­ca en la elec­tri­ci­dad, que, en 1905, toda­vía era una nue­va tecnología.

No esta­mos acos­tum­bra­dos al alcan­ce y la esca­la de estos edi­fi­cios”, dice Gruos­so. “Cada vez que tocas algo, tie­nes que abor­dar otro pro­ble­ma, y todo se tuvo que hacer 11 veces”. Hubo que hacer las cosas tan­tas veces por­que la cen­tral tenía 11 gene­ra­do­res, cada uno de los cua­les pro­du­cía 10.000 caba­llos de fuer­za cuan­do esta­ban en fun­cio­na­mien­to, y en con­jun­to apro­ve­cha­ban la fuer­za de 140.000 litros de agua por segun­do des­via­dos del río Niá­ga­ra. Las par­tes supe­rio­res de los gene­ra­do­res, que pare­cen pas­te­les de cum­plea­ños gigan­tes de metal azul, están ali­nea­das en un pasi­llo de 600 pies de lar­go. Si bien los gene­ra­do­res ya no fun­cio­nan, uno de los tra­ba­jos con­sis­tió en dar­les bri­llo y res­tau­rar su apa­rien­cia, ase­gu­rán­do­se de que todo el sitio fue­se segu­ro para los visitantes.

La cata­ra­ta Hor­seshoe. (Foto: Nia­ga­ra Parks y Sil­via Vale­ra Cardenas)

El túnel, de casi ocho metros de alto y seis de ancho, es tam­bién una atrac­ción his­tó­ri­ca úni­ca y está inclui­do en el pre­cio de la entra­da a la central.

Cer­ca del final del túnel, un estruen­do comien­za a lle­nar el aire. La luz natu­ral entra a rau­da­les cuan­do el camino con­du­ce a un mira­dor de 20 metros a nivel del río que está casi en la base de las cata­ra­tas Hor­seshoe. Aquí es don­de el agua del túnel se vier­te en el río. Es el mejor lugar para ver las cataratas.

La pla­ta­for­ma tam­bién ofre­ce a los visi­tan­tes un mira­dor para obser­var los bar­cos turís­ti­cos, lle­nos de pasa­je­ros con impermea­bles, que se balan­cean como cor­chos al pie de las cataratas.

Para com­ple­tar la expe­rien­cia de la cen­tral eléc­tri­ca, hay un espec­tácu­lo noc­turno titu­la­do “Currents: Nia­ga­ra’s Power Trans­for­med”. La expe­rien­cia de luz y soni­do des­cri­be la his­to­ria de la cen­tral eléc­tri­ca e inclu­ye pro­yec­cio­nes en 3D de agua en movi­mien­to, tur­bi­nas y chis­pas de electricidad.

La visi­ta a la cen­tral eléc­tri­ca y al túnel dura unas dos horas, pero para asis­tir al espec­tácu­lo noc­turno se reco­mien­da per­noc­tar. El alo­ja­mien­to va des­de los hote­les con vis­tas a las cata­ra­tas de mayor cate­go­ría, como el Hil­ton, has­ta los esta­ble­ci­mien­tos más eco­nó­mi­cos, como el Days Inn.

Un via­je a las cata­ra­tas del Niá­ga­ra es ener­gi­zan­te en muchos sen­ti­dos. Es un lugar de belle­za natu­ral, pero tam­bién pue­de hacer­nos refle­xio­nar sobre las fuer­zas natu­ra­les que siguen dan­do for­ma a nues­tras vidas modernas.

Una Inol­vi­da­ble His­to­ria Romántica

CASA­BLAN­CA 

En una nue­va pre­sen­ta­ción de la serie Clas­sic Films Cine­plex pro­yec­ta­rá Casa­blan­ca, un ver­da­de­ro clá­si­co de la cine­ma­to­gra­fía que ha obte­ni­do en 1943 tres Oscar de la Aca­de­mia de Holly­wood inclu­yen­do el del mejor film.

A ocho déca­das de su estreno esta remar­ca­ble pelí­cu­la man­tie­ne su poder míti­co y es con­si­de­ra­da como una de las más gran­des rea­li­za­cio­nes artís­ti­cas que el cine haya brin­da­do en el pasa­do siglo.

Basa­da en la obra tea­tral “Every­body comes to Ric­k’s” de Murray Bur­nett y Joan Aly­son ‑que nun­ca fue pues­ta en escena‑, la acción de esta his­to­ria trans­cu­rre en Casa­blan­ca duran­te la Segun­da Gue­rra; esa ciu­dad marro­quí que se encuen­tra bajo el con­trol del gobierno de Vichy cons­ti­tu­ye un lugar cla­ve para los euro­peos deseo­sos de huir del con­flic­to béli­co. Es allí don­de Rick (Humph­rey Bogart), un expa­tria­do ame­ri­cano y ex com­ba­tien­te de la gue­rra espa­ño­la, regen­tea un café local. En ese esce­na­rio es don­de él debe esco­ger entre el amor que pro­fe­sa por Ilsa Lund (Ingrid Berg­man), su anti­gua aman­te quien está casa­da con Vic­tor Lasz­lo (Paul Hen­reid) uno de los líde­res de la resis­ten­cia, o renun­ciar a ella ayu­dán­do­le a esca­par de Casa­blan­ca, para que su espo­so pue­da con­ti­nuar su lucha con­tra los nazis.

Con una impe­ca­ble narra­ción del direc­tor Michael Cur­tiz valién­do­se del efi­caz guión de Howard Koch, Julius J. Eps­tein y Phi­lip G. Eps­tein y la mag­ní­fi­ca actua­ción de Humph­rey Bogart e Ingrid Berg­man trans­mi­tien­do los pro­fun­dos sen­ti­mien­tos de los per­so­na­jes pro­ta­gó­ni­cos, el film se con­sa­gró como una de las más emo­ti­vas his­to­rias román­ti­cas del cine. A ello habrá que agre­gar la melan­có­li­ca melo­día “As Time Goes By” can­ta­da por Doo­lely Wil­son, que por sí mis­ma un clá­si­co del géne­ro musical.

Este inol­vi­da­ble film de gran impac­to emo­cio­nal será pro­yec­ta­do en las salas de Cine­plex a par­tir del 7 de abril de 2023. Para infor­ma­ción hora­ria sobre los cines par­ti­cil­pan­tes y los hora­rios res­pec­ti­vos pre­sio­ne aquí.

Un Espec­ta­cu­lar Musical

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

ALAD­DIN 

Tal como se había anti­ci­pa­do, el públi­co de Mon­treal tie­ne oca­sión de pre­sen­ciar Alad­din. Esta come­dia musi­cal de Dis­ney Thea­tri­cal Pro­duc­tions pre­sen­ta­da por Even­ko está basa­da en “Ala­dino y la Lám­pa­ra Mara­vi­llo­sa”, uno de los cuen­tos orien­ta­les de Las Mil y Una Noches y que fue tras­la­da­do al cine en el exi­to­so film de ani­ma­ción de Dis­ney de 1992.

Sen­zel Ahmady y Adi Roy (Foto: Dis­ney Thea­tri­cal Productions)

Como en todo espec­tácu­lo musi­cal, su éxi­to depen­de de la armo­nio­sa con­ju­ga­ción de una his­to­ria atrac­ti­va con­du­cen­te a la músi­ca y sazo­na­da con can­cio­nes y dan­zas. En este caso, el libre­to de Chad Begue­lin es una mera excu­sa para que la come­dia resal­te visual­men­te. Su tra­ma gira en torno de Jaz­mi­ne (Sen­zel Ahmady), una joven prin­ce­sa que rehú­sa some­ter­se a la volun­tad de su padre, el Sul­tán (Sorab Wadia), quien desea que su hija se case con un prín­ci­pe. En una de sus esca­pa­das Jaz­mi­ne lle­ga a cono­cer a Alad­din (Adi Roy) sur­gien­do una mutua atrac­ción, sin que este humil­de mucha­cho sepa que está fren­te a una prin­ce­sa. Cuan­do el joven, a ins­tan­cias del visir Jafar (Anand Nagraj), entra a una caver­na para ubi­car una mági­ca lám­pa­ra al encon­trar­la invoun­ta­ria­men­te la fro­ta e ines­pe­ra­da­men­te sur­ge la pre­sen­cia de un Genio (Mar­cus M. Mar­tin). Éste le con­ce­de la posi­bi­li­dad de que expre­se tres deseos; en con­se­cuen­cia, Alad­din apro­ve­cha la opor­tu­ni­dad para con­ver­tir­se en prín­ci­pe y poder así con­traer enla­ce con su ama­da Jaz­mi­ne quien a su vez habrá de con­ten­tar a su padre.

Mar­cus M. Mar­tin (Foto: Dis­ney Thea­tri­cal Productions )

El argu­men­to con­lle­va a la inter­pre­ta­ción de varios núme­ros musi­ca­les con­ce­bi­dos por Alan Men­ken con las pala­bras de Howard Ash­man, Tim Rice y Chad Begue­lin, que resul­ta­rán cono­ci­dos para quie­nes vie­ron el film de Dis­ney; no obs­tan­te aquí hay otras can­cio­nes nue­vas como lo son Proud of Your Boy, The­se Pala­ce Walls y Some­body Got Your Back.

Una esce­na (Foto: Dis­ney Thea­tri­cal Productions)

Excep­cio­nal resul­ta la extra­or­di­na­ria coreo­gra­fía de Casey Nicho­law quien es igual­men­te res­pon­sa­ble de la pues­ta escé­ni­ca, así como el mag­ní­fi­co dise­ño del ves­tua­rio de Gregg Bar­nes y la esce­no­gra­fía de Bob Crowley.

En cuan­to al elen­co, a jui­cio de quien escri­be estas líneas, el que mara­vi­lla es Mar­tin quien impri­me un dina­mis­mo y brío tan­to como actor a la vez que como can­tan­te y bai­la­rín; así el núme­ro musi­cal Friends Like Me que com­par­te con Roy al final del pri­mer acto, es a todas luces memorable.

En el rol pro­ta­gó­ni­co el caris­má­ti­co Roy trans­mi­te con­vic­ción en el rol pro­ta­gó­ni­co y man­tie­ne una bue­na quí­mi­ca con la igual­men­te atra­yen­te Ahmady ani­man­do a la pare­ja román­ti­ca de la his­to­ria; en tal sen­ti­do adquie­re un aura espe­cial la esce­na en que con­jun­ta­men­te can­tan A Who­le New World mien­tras son trans­por­ta­dos en una alfom­bra mági­ca que se va ele­van­do a tra­vés del espa­cio. Actuan­do, can­tan­do y bai­lan­do igual­men­te satis­fa­cen Nagraj como el malé­vo­lo Jafar, Aaron Choi como su com­pin­che Iago, así como Jake Letts, Ben Cha­vez y Colt Prat­tes ani­man­do a tres bue­nos ami­gos (Bab­kab, Omar y Kas­sim, respectivamente).

Sin alcan­zar la enver­ga­du­ra de La Bella y la Bes­tia igual­men­te de Dis­ney, Alad­din reúne los ingre­dien­tes nece­sa­rios para con­for­mar y entre­te­ner amplia­men­te tan­to a adul­tos como a la pobla­ción menu­da, hecho cons­ta­ta­do en la cáli­da recep­ción del públi­co asis­ten­te a la pri­me­ra repre­sen­ta­ción de Montreal.

El musi­cal con­ti­núa has­ta el 2 de abril en la sala Wil­frid-Pelle­tier de la Pla­ce des Arts

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