MA FILLE TU SERAS LIBRE. Canadá, 2025. Un film de Bachir Bensaddek . 89 minutos
Anclada en las tradiciones medievales, en algunos países es frecuente la concertación de matrimonios arreglados en donde jóvenes mujeres son casadas contra su voluntad. Ese es el tema considerado por Bachir Bensaddek en Ma fille tu seras libre, un inusitado drama realista.
El guión de Marie Vien en su comienzo transcurre a principios de siglo ubicando la acción en Afganistán (la filmación tuvo lugar en Chipre); ahí se observa al padre de la adolescente Zarmina (Effie Demetriou) que a cambio de obtener un pedazo de tierra y algunas vacas, la cede en matrimonio a un hombre de 65 años de edad. La azorada madre (Arezoo Ariapoor) tratando de protegerla de un casamiento forzado logra que ella pueda evadirse del país y llegar a Canadá gracias a los buenos oficios del compatriota Adbullah (Paeman Ariantar). Con todo esa libertad tiene un precio donde queda convenido de que si en el futuro la joven llega a tener una hija, deberá contraer enlace con el hijo de Adbullah que reside en Kabul.

Wazhma Bahar
La historia se traslada a 2022 donde la adulta Zarmina (Wazhma Bahar) que reside en Montreal está casada con Hakim (Saboor Sahak) que es el hermano de Adbullah. El matrimonio tiene dos hijos, el varón Wahid (Firuz Ali Nazar) poseído de un temperamental carácter y Marwa (Saba Vahedyousef) de 15 años de edad quien está compenetrada con la cultura canadiense.
El conflicto se produce cuando se requiere que el pacto contraído en el pasado sea concretado; eso implica que Marwa es obligada a casarse con su primo, lo que ella contundentemente rechaza. Es así que la historia de antaño vuelve a repetirse donde ahora es Zarmina quien trata de salvaguardar a Marwa, no obstante que su marido considera que es necesario respetar el acuerdo por una cuestión de honor además de tener que evitar las consecuencias que puede acarrear el incumplimiento de lo pactado.
De allí en más el film adquiere una trágica connotación donde queda expuesta la triste situación de las mujeres afganas supeditadas a cumplir un papel de sumisión y obediencia impartidas por sus cónyuges. Además del tema principal, el relato deja inferir algunos de los temas vinculados con la inmigración donde es necesario conciliar la cultura del país anfitrión con las raíces prevalecientes de la tierra natal.
Con una excepcional caracterización Bahar expresa la fortaleza y resiliencia de su personaje para que su hija sea libre y dueña de su destino; en tal sentido resultan altamente emotivas las escenas que Zarmina mantiene con Marwa, magníficamente interpretada por la joven Vahedyousef. Dentro del calificado elenco asimismo se distingue la talentosa Julie Le Breton animando con total convicción a la profesora de francés de Zarmina a quien le brinda su afecto y apoyo solidario frente a la difícil situación que atraviesa.
Con una cuidada realización de Bensaddek, la solidez del film se atenúa en su trayecto final en la medida que el guión carga demasiado las tintas con escenas de extremada violencia como la generada por el hermano de Marwa. No obstante esta suerte de tragedia griega arroja un saldo positivo capaz de sensibilizar al espectador en la ilustración de una insoslayable realidad que desafortunadamente no es exclusiva de Afganistán. Jorge Gutman