L’AFFAIRE BOJARSKI. Francia, 2025. Un film de Jean-Paul Salomé. 128 minutos
Aunque posiblemente el nombre de Ceslaw Jan Bojarski no sea muy conocido fuera de Francia, lo cierto es que este notable film de Jean-Paul Salomé considera su trayectoria de haber sido uno de los más ingeniosos falsificadores de la historia contemporánea.
Después del fascinante thriller La Syndicaliste, Salomé ratifica sus condiciones de sólido narrador brindando en L’Affaire Bojarski, un absorbente relato que mantiene la permanente atención a lo largo de su desarrollo.

Reda Kateb
En 1943 el ingeniero polaco Jan Bojarski (Reda Kateb) huyendo de Polonia se radica en Lyon y se vale de su ingenio para fabricar falsos pasaportes durante la ocupación de Alemania. No pudiendo patentar en Francia numerosos inventos realizados dado que se encuentra indocumentado a fin de ganarse la vida comienza falsificando pasaportes. Un gran cambio se produce cuando su excepcional habilidad es objeto de atención del lúgubre gángster Lucien Scola (Olivier Loustau) y su banda, y acepta la propuesta de fabricar falsos billetes.
En su vida personal llega a conocer a su amada Suzanne (Sara Giraudeau) con quien contrae enlace y forma una familia, sin que ella sepa la naturaleza de su trabajo. Con importantes ingresos que le provee su ilegal actividad, cuando la banda de Scola resulta descubierta prosigue reanudar su tarea de manera solitaria en un cobertizo que se halla al exterior de su casa.
A la manera de un documental, la película describe la minuciosidad del perfeccionista Jan en el trabajo que realiza plasmando en los papeles que logra obtener para posteriormente diseñar e imprimir los billetes que llegan a ser tan perfectos que resulta casi imposible diferenciarlos de los verdaderamente emitidos por el Banco de Francia; en consecuencia, ese dinero “creado” circula durante largo tiempo sin que nadie llegue a objetarlo. Lo más sorprendente es que su esposa tardíamente descubre el secreto bien guardado de su esposo lo que motivará una crisis conyugal.
Si bien durante largo tiempo la policía no logra arrinconar a Jan, el inspector Mattei (Bastien Bouillon), uno de los comisarios más renombrados de la institución y obsesionado con ubicar al falsificador, hará lo imposible por atraparlo; esa implacable búsqueda de Mattei que se prolonga a lo largo de 15 años genera un auténtico suspenso que se prolonga hasta que el falsificador es arrestado en enero de 1964.
Salomé logra un admirable thriller resaltando con aguda precisión la increíble técnica empleada por Bojarski para generar el dinero, convirtiéndolo así en el mayor falsificador de posguerra francesa. Además de esa ilustración, el director permite que el film resalte por su puesta escénica nutrida de un dinámico ritmo; asimismo es destacable el valioso guión por él escrito junto con Bastien Darel y Delphine Gleize y no menos importante es el haber obtenido de Kateb una composición excepcional por haberse compenetrado por completo en la psicología del personaje protagónico.
En los créditos finales se hace saber que en 14 años Bojarski logró producir el equivalente de 5 millones de euros. Después de 13 años de prisión, él queda libre por su buena conducta llegando a reencontrar a su esposa con quien vivirá hasta la conclusión de su vida en 2003. Asimismo se lee que el comisario Mattei manifestó no haber tenido jamás un adversario tan brillante como lo fue Bojarski. Jorge Gutman