MÉTÉORS. Francia, 2025. Un film escrito y dirigido por Hubert Charuelen y Claude Le Pape. 110 minutos.
Con el favorable antecedente de haber impresionado con su ópera prima Petit Paysan (2017) premiada con un César, en esta oportunidad el director Hubert Charuel contó con la colaboración del realizador Claude Le Pape ofreciendo en Météors una buena película ambientada en el pueblo rural de Haute Marne ubicado al noreste de Francia.

Paul Kircher e Idir Azougli
La historia guionizada por ambos cineastas presenta a Tony (Salif Cissé), Mika (Paul Kircher) y Daniel (Idir Azougli), tres amigos de larga data, de los cuales Tony es el único que ha logrado independizarse en su actividad laboral creando una compañía de construcción. Es asi que a lo largo del relato fundamentalmente se asiste al vínculo entablado entre los otros dos muchachos de los cuales Mika se gana la vida con un trabajo de poca monta y un salario precario en un negocio de hamburguesas en tanto que el inmaduro e incontrolable Daniel, estando desempleado se dedica a consumir alcohol y a ciertas actividades delictivas. De todos modos ambos amigos que mantienen una inusual dependencia sueñan con dejar el medio en que viven y viajar a la Isla Reunion para instalar una perrera y vivir despreocupadamente.
La situación se altera cuando los dos camaradas después de haberse apropiado de un gato ganador de un concurso con el propósito de venderlo, producen un choque con el auto y al comprobar que estuvieron alcoholizados, son sometidos a juicio. Ante la posibilidad de pasar algún tiempo en prisión quedan liberados condicionalmente con la obligación de procurar un trabajo estable y llevar un decente tren de vida. Con todo, los hechos se complican cuando Daniel debido a su adicción alcohólica padece de cirrosis de hígado y su diagnóstico de vida no es favorable a menos que se someta a un tratamiento de rehabilitación, lo que él rehúsa hacer. Asimismo, el empleo de una ocupación fija que le ofrece Tony, resulta contraproducente dado que el trabajo resulta riesgoso porque transcurre en un establecimiento de residuos nucleares que es altamente nocivo para la salud.
La sustancial vitalidad del film se manifiesta en la absoluta naturalidad que el trío protagónico vuelca en sus respectivos personajes en donde se refleja el sólido vínculo fraterno de Mika hacia Daniel tratando de ayudarlo para impedir que su vida cobre un fatal desenlace.
Mediante una efectiva narración que evita caer en un meloso melodrama, los realizadores obtienen una sensible y emotiva historia exaltando el inestimable sentimiento que adquiere la amistad frente a situaciones difíciles de superar. Jorge Gutman