Una ambi­cio­sa crí­ti­ca musical

MILE END KICKS. Cana­dá, 2025. Un film escri­to y diri­gi­do por Chand­ler Levack. 105 minutos

Así como en I like movies (2022) la direc­to­ra Chand­ler Levack se ins­pi­ró en su expe­rien­cia de haber tra­ba­ja­do en un nego­cio de videos, en Mile End Kicks nue­va­men­te tuvo en cuen­ta su desem­pe­ño como crí­ti­ca de músi­ca duran­te su eta­pa juvenil.

Bar­bie Ferreira

El rela­to idea­do por Levack pre­sen­ta a Gra­ce Pine (Bar­bie Ferrei­ra) una joven de 24 años vivien­do en Toron­to quien en 2011 des­pués de una des­afor­tu­na­da expe­rien­cia de tra­ba­jo aban­do­na la ciu­dad para tras­la­dar­se a Montreal.

Como crí­ti­ca musi­cal su pro­pó­si­to es escri­bir un libro sobre el cele­bra­do álbum Jag­ged Little Pill de Ala­nis Mori­set­te, que lan­zó a la fama a la renom­bra­da can­tan­te, letris­ta y com­po­si­to­ra de músi­ca rock. Es así que alqui­la una habi­ta­ción en el vecin­da­rio de Mile End, que es con­si­de­ra­do como uno de los cen­tros crea­ti­vos más des­ta­ca­dos de Mon­treal al haber sido el pre­di­lec­to lugar para des­ta­ca­dos artis­tas y músicos.

Inmer­sa en el ambien­te vívi­do y colo­ri­do de la ciu­dad se rela­cio­na con una ban­da de músi­ca de rock local en la que se desem­pe­ña como publi­cis­ta, aspec­to que de algún modo inter­fie­re con su tra­ba­jo ini­cial que fue la razón de su traslado.

A par­tir de allí la his­to­ria adquie­re el carác­ter de una come­dia román­ti­ca en la que Gra­ce se rela­cio­na con Chevy (Stan­ley Simons), el can­tan­te del gru­po musi­cal, con quien man­ten­drá su pri­me­ra expe­rien­cia sexual, para pos­te­rior­men­te invo­lu­crar­se con el noble gui­ta­rris­ta Archie (Devon Bostick).

Si bien el trián­gu­lo amo­ro­so abun­da en cli­sés ade­más de no resul­tar sufi­cien­te­men­te atrac­ti­vo, lo que dis­tin­gue al film es el de refle­jar acer­ta­da­men­te el pro­ce­so de madu­rez que Gra­ce va adqu­rien­do; en tal sen­ti­do, a tra­vés de erro­res come­ti­dos y des­acer­ta­das deci­sio­nes, ella logra ven­cer su inse­gu­ri­dad tra­tan­do de supe­rar el obs­tácu­lo de poder demos­trar su talen­to en un ambien­te musi­cal don­de pre­do­mi­na la supe­rio­ri­dad masculina.

El repar­to cuen­ta con la des­ta­ca­da actua­ción de Ferrei­ra quien genui­na­men­te trans­mi­te la pasión de su per­so­na­je por la músi­ca en para­le­lo con la trans­for­ma­ción de su iden­ti­dad per­so­nal. Con una acep­ta­ble recrea­ción del esce­na­rio musi­cal de Mon­treal en don­de se inclu­ye una trein­te­na de núme­ros musi­ca­les, Levack ofre­ce una nos­tál­gi­ca come­dia que no obs­tan­te sus alti­ba­jos rebo­za ter­nu­ra a la vez que per­mi­te empa­ti­zar con las vici­si­tu­des atra­ve­sa­das por su pro­ta­go­nis­ta. Jor­ge Gutman