Denun­cian­do el Femicidio

RAPA­CES. Fran­cia, 2025. Un film de Peter Dou­roun­tzis. 104 minutos.

El direc­tor Peter Dou­roun­tzis brin­da en Rapa­ces una dra­má­ti­ca his­to­ria a tra­vés de una inves­ti­ga­ción perio­dís­ti­ca cuyo esce­na­rio de fon­do es el femicidio.

Habién­do­se ins­pi­ra­do en un des­afor­tu­na­do caso real acon­te­ci­do Fran­cia en enero de 2002 con el cri­men per­pe­tra­do a la joven Elo­die Kulik de 24 años, el guión de Chris­tophe Can­to­ni, Chris­tophe Cousin y Fabianny Des­champs pre­sen­ta a Samuel (Sami Boua­ji­la), un repor­te­ro de media­na edad que tra­ba­ja para Detec­ti­ve, una publi­ca­ción sema­nal de París espe­cia­li­za­da en noti­cias sen­sa­cio­na­lis­tas. Exper­to en la mate­ria él es un apa­sio­na­do de su pro­fe­sión por lo que ha deja­do un tan­to de lado su vida personal.

Sami Boua­ji­la y Mallory Wanecque

El con­flic­to dra­má­ti­co se pro­du­ce con el hallaz­go del cuer­po de Jes­si­ca (Hélie-Rose Dal­may) una joven que ha sido des­fi­gu­ra­da con áci­do; ese bru­tal ase­si­na­to moti­va a Samuel a ocu­par­se del caso sobre todo por­que des­cu­bre que exis­ten simi­li­tu­des con el ase­si­na­to de otra mujer de la región. En esa tarea tie­ne como cola­bo­ra­do­ra a su hija Ava (Mallory Wanec­que) de 18 años quien está hacien­do una pasan­tía en el mis­mo perió­di­co en la carre­ra perio­dís­ti­ca; a tra­vés de su padre y de Chris­tian (Jean-Pie­rre Darrous­sin), un cole­ga de la revis­ta, ella va apren­dien­do los gajes del oficio.

A tra­vés de una exhaus­ti­va tarea detec­ti­ves­ca comen­zan­do con el encuen­tro con Fres­nel (Samuel Jouy) el dolo­ro­so padre de Jes­si­ca, la inves­ti­ga­ción sigue su cur­so don­de van sur­gien­do indi­cios sobre quié­nes son los sinies­tros rapa­ces que vic­ti­mi­zan a ino­cen­tes jóve­nes mujeres.

En una remar­ca­ble secuen­cia del film Dou­roun­tzis logra un genuino sus­pen­so cuan­do Samuel y Ava comien­do en un res­tau­ran­te de una ruta des­cu­bren que allí se halla un gru­po de mal­he­cho­res que podrían ser los auto­res del femi­ci­dio y es en ese momen­to que el minu­cio­so detec­ti­ve y su hija se encuen­tran arrinconados.

Sin entrar en ulte­rio­res deta­les, pue­de anti­ci­par­se que el rela­to a tra­vés de una cali­bra­da narra­ti­va del rea­li­za­dor crea a lo lar­go de su desa­rro­llo con­si­de­ra­ble ten­sión que se man­tie­ne has­ta su desenlace.

Lo tras­cen­den­te del film es la muy bue­na ilus­tra­ción del tra­ba­jo que impli­ca la inves­ti­ga­ción perio­dís­ti­ca, no obs­tan­te que en cier­tas oca­sio­nes la éti­ca podrá ser dis­cu­ti­ble a fin de reca­bar la infor­ma­ción nece­sa­ria; con todo en el pre­sen­te caso y en la épo­ca del #metoo es enco­mia­ble el pro­pó­si­to del rea­li­za­dor en su crí­ti­ca del femi­ci­dio, don­de la matan­za de muje­res y niñas man­tie­ne lamen­ta­ble vigen­cia en diver­sos luga­res del mundo.

Glo­bal­men­te con­si­de­ra­do, Rapa­ces es un entre­te­ni­do thri­ller real­za­do por su efi­caz elen­co remar­ca­ble­men­te lide­ra­do por Boua­ji­la y Wanec­que; sin lle­gar a un nivel de excep­ción, su resul­ta­do es deci­di­da­men­te satis­fac­to­rio. Jor­ge Gutman