El Voye­ris­mo de una Escritora

HIS­TO­IRES PARA­LLĖ­LES. Fran­cia-Bél­gi­ca-Ita­lia, 2026. Un film de Asghar Farha­di. 140 minutos

Aun­que el pres­ti­gio­so direc­tor ira­ní Asghar Farha­di haya entre­ga­do una obra maes­tra del cine con A Sepa­ra­tion (2011), lamen­ta­ble­men­te su incur­sión en His­to­ires Para­llè­les no satis­fa­ce las expec­ta­ti­vas aguardadas.

El pro­ble­ma del film resi­de en el guión del rea­li­za­dor escri­to con su her­mano que está ins­pi­ra­do en A Short Film About Love (1988), del gran cineas­ta Krzys­tof Kies­lows­ki, pero que de modo alguno alcan­za su envergadura.

Isa­be­lle Huppert

El rela­to pre­sen­ta a Syl­vie (Isa­be­lle Hup­pert), una escri­to­ra de madu­ra edad que vive en un depar­ta­men­to veni­do a menos, que para con­ce­bir su pró­xi­ma nove­la tra­ta de ins­pi­rar­se en lo que suce­de con quie­nes habi­tan en un depar­ta­men­to que se halla ubi­ca­do enfren­tan­do a su edi­fi­cio. De este modo con un teles­co­pio obser­va a Anna (Vir­gi­nie Efi­ra) tra­ba­jan­do en un estu­dio de efec­tos sono­ros a las órde­nes de su jefe casa­do Pie­rre (Vin­cent Cas­sel) con quien man­tie­ne una rela­ción amo­ro­sa, en don­de asi­mis­mo tra­ba­ja su her­mano Chris­tophe (Pie­rre Niney) con quien ella está casa­da. Es así que en la ima­gi­na­ción de Syl­vie el cen­tro de su aten­ción es el trián­gu­lo sen­ti­men­tal con un adul­te­rio de por medio.

Si has­ta aquí la his­to­ria des­pier­ta cier­ta intri­ga, la mis­ma se com­pli­ca cuan­do Syl­vie con­tra­ta a Adam (Adam Bes­sa), un joven ex con­vic­to para que la ayu­de a mudar­se; cuan­do él se adue­ña de la nove­la que Syl­vie está escri­bien­do, al leer­la se obse­sio­na en cono­cer a Anna con quien ter­mi­na­rá vinculándose.

Sin entrar en deta­lles adi­cio­na­les, el voye­ris­mo de la nove­lis­ta se ase­me­ja en par­te al prac­ti­ca­do por el per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co de Rear Win­dow (1954), pero sin lograr el nota­ble sus­pen­so crea­do por el genial Hitch­cock. Cla­ra­men­te, Farha­di se pro­pu­so demos­trar has­ta qué pun­to la fic­ción se empa­ren­ta con la reali­dad o vice­ver­sa; sin embar­go el resul­ta­do dis­ta de satis­fa­cer debi­do a su ende­ble estruc­tu­ra narra­ti­va y la ausen­cia de intros­pec­ción psi­co­ló­gi­ca de sus per­so­na­jes que resul­ta agra­va­da por una fic­ción nutri­da de situa­cio­nes irrealistas.

Farha­di ha con­vo­ca­do en su elen­co a nota­bles intér­pre­tes del cine fran­cés, como lo son sin duda algu­na Hup­pert, Efi­ra, Cas­sel, Nin­ney y en una bre­ve apa­ri­ción la vete­ra­na Cathe­ri­ne Deneu­ve; con todo, sus bue­nas actua­cio­nes no pue­den com­pen­sar las obje­cio­nes apun­ta­das de estas his­to­rias para­le­las que no lle­gan a impactar.
Jor­ge Gutman