Un Virus Peculiar

JIM QUEEN. Francia-Bélgica,2025. Un film de Mar­co Ngu­yen y Nico­las Atha­ne. 85 minutos.

Una irre­ve­ren­te pelí­cu­la de ani­ma­ción nutri­da de des­ca­ro y de lige­re­za es lo que se apre­cia en Jim Queen diri­gi­da por Mar­co Ngu­yen y Nico­las Athane.

JIM QUEEN

Con una audaz con­cep­ción la his­to­ria guio­ni­za­da por los rea­li­za­do­res con­jun­ta­men­te con Simon Bal­teaux y Bri­ce Che­vi­llard enfo­ca su aten­ción en la cul­tu­ra gay don­de en dicho uni­ver­so la orien­ta­ción hacia el mis­mo sexo cons­ti­tu­ye un moti­vo de orgu­llo y satis­fac­ción. Es así que se sale al encuen­tro de Jim (Alex Rami­res), un influen­cer homo­se­xual gay de París que goza de gran atrac­ción popu­lar en las redes socia­les por su sor­pren­den­te físi­co musculoso.

El núcleo cen­tral de la his­to­ria acon­te­ce cuan­do Jim obser­va que uno de sus abdo­mi­na­les des­apa­re­ce y pos­te­rior­men­te le sigue otro. En con­se­cuen­cia, su modo de vida se ve alte­ra­da al haber con­traí­do la hete­ro­sis, un virus peli­gro­so que con­du­ce a sus por­ta­do­res a con­ver­tir­se en per­fec­tos hete­ro­se­xua­les. El páni­co le hace pre­sa por cuan­to eso impli­ca que irá per­dien­do a sus lea­les segui­do­res quie­nes les encan­tan ver­lo y apre­ciar­lo tal cual es; de allí que su gran preo­cu­pa­ción es la de recu­pe­rar su iden­ti­dad y sus pode­ro­sos múscu­los que son su razón de ser.

Para­le­la­men­te, vamos cono­cien­do a Lucien (Jeremy Gillet), un joven de 20 años asi­mis­mo gay que es hijo nada menos que de Chris­ti­ne Bayer (Eli­za­beth Wie­ner) la minis­tra de salud de Fran­cia que es radi­cal­men­te homó­fo­ba y por lo tan­to de nin­gún modo acep­ta­rá la homo­se­xua­li­dad. Este mucha­cho, inse­gu­ro y tra­tan­do de lograr un apo­yo, pron­ta­men­te se vin­cu­la con Jim a quien pro­fun­da­men­te admi­ra y es así que jun­tos empren­de­rán el camino para bus­car una solu­ción al pro­ble­ma viral.

Deci­di­da­men­te ori­gi­nal en su con­cep­ción, lo cier­to es que el film des­ti­la un par­ti­cu­lar encan­to y ter­nu­ra ade­más de estar ani­ma­do con un apre­cia­ble humor y musi­cal­men­te acom­pa­ña­do de atrac­ti­vas melo­días. Si bien su pre­mi­sa es deci­di­da­men­te absur­da, en este caso es acep­ta­ble dado que los direc­to­res han logra­do su pro­pó­si­to de sati­ri­zar la cul­tu­ra del gim­na­sio, el impac­to de las redes socia­les, los este­reo­ti­pos sexua­les y la ave­za­da crí­ti­ca de la homo­fo­bia por par­te de los polí­ti­cos conservadores.

La bue­na pues­ta escé­ni­ca, la remar­ca­ble ani­ma­ción hiper­ci­né­ti­ca y las agra­da­bles voces que ani­man a sus per­so­na­jes que ade­más de las de Reiner, Gillet y Wie­ner, igual­men­te inclu­ye las de Phi­lip­pe Kate­ri­ne, Shir­ley Souag­non, Fra­nçois Sagat y Harald Mar­lot, per­mi­ten dis­fru­tar de este atí­pi­co film que ha goza­do de gran éxi­to popu­lar en varios fes­ti­va­les, inclu­yen­do el de Fan­ta­sía de Mon­tréal. Jor­ge Gutman