Un Mere­ci­do Homenaje

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

THE SECRET CHORD. Crea­ción:  Frank Cox‑O’Connell, Mar­ni Jack­son y Mike Ross
Direc­ción: Frank Cox‑O’Connell. Elen­co: Divi­ne Brown, Beau Dixon, Andrew Pen­neer, Emily Schultz y Michael Toron­tow. Músi­cos: Jacob Gorzhal­tsan, Tom Mof­fett, Bret Hig­gins y Jamie Dra­ke. Ilumi­na­ción: Simon Ros­si­ter. Dise­ño Sono­ro: Andrés Cas­ti­llo-Smith. Dise­ño de Pro­yec­ción: Frank Dona­to. Dura­ción: 90 minu­tos. Repre­sen­ta­ción: Has­ta el 25 de octu­bre en el Segal Cen­tre 

Des­pués de su rotun­do éxi­to en oca­sión de su pre­sen­ta­ción en diciem­bre de 2024, el Segal Cen­tre repo­ne este valio­so musi­cal en el que revi­ve el alma del exi­mio poe­ta, can­tan­te, letris­ta y nove­lis­ta de Mon­treal Leo­nard Cohen, falle­ci­do en noviem­bre de 2016.

Sin duda algu­na, este musi­cal es un tri­bu­to a la memo­ria de este ícono que con las letras de sus can­cio­nes atra­jo la aten­ción de mul­ti­tu­des no sólo en Cana­dá sino alre­de­dor del mundo.

Beau Dixon. (Foto: Marie-Andrée Lemire)

¿Cómo defi­nir a esta pie­za? El gran méri­to de sus crea­do­res Frank Cox‑O’Connell, Mar­ni Jack­son y Mike Ross resi­de en haber logra­do entre­la­zar aspec­tos bio­grá­fi­cos del artis­ta con la músi­ca apro­pia­da. Para ello la pie­za se valo­ri­za por la nota­ble inter­pre­ta­ción brin­da­da por Divi­ne Brown, Beau Dixon, Andrew Pen­neer, Emily Schultz y Michael Toron­tow adop­tan­do simul­tá­nea­men­te la per­so­na­li­dad de Cohen. En la medi­da que se va cono­cien­do las expe­rien­cias del artis­ta en Mon­treal, New York y París así como su arrai­ga­do judaís­mo, va sur­gien­do la casi vein­te­na de can­cio­nes que nutren a la obra. Es así que resul­ta impo­si­ble de per­ma­ne­cer indi­fe­ren­te por el irre­sis­ti­ble entu­sias­mo vol­ca­do a tra­vés de las remar­ca­bles voces del quin­te­to acto­ral can­tan­do y bai­lan­do con brío entre otros núme­ros de su reper­to­rio Dan­ce Me to the End of Love, Suzan­ne, Bird on the Wire, So Long Marian­ne, In My Secret life, Anthem, I’m Your Man, Every­body Knows, Take This Waltz y natu­ral­men­te el bro­che de oro con el emo­ti­vo Halle­llu­jah. Al pro­pio tiem­po cabe des­ta­car al mag­ni­fi­co cuar­te­to de ins­tru­men­tis­tas inte­gra­do por Jacob Gorzhal­tsan, Tom Mof­fett, Bret Hig­gins y Jamie Dra­ke­ya quie­nes cada uno en lo suyo derro­cha indes­crip­ti­ble ener­gía per­mi­tien­do que la audien­cia se sien­ta invo­lu­cra­da en una fas­ci­nan­te expe­rien­cia sensorial.

Emily Schultz y Tom Mof­fett. (Foto: Marie-Andrée Lemire)

La direc­ción de Frank Cox‑O’Connell es loa­ble al lograr que la con­cep­ción del espec­tácu­lo se desa­rro­lle con máxi­ma flui­dez resal­tan­do en con­se­cuen­cia el luci­mien­to de los intér­pre­tes y los músi­cos. En otros aspec­tos, la esce­no­gra­fía que adop­ta el tono de un living hoga­re­ño se aso­cia ade­cua­da­men­te al espec­tácu­lo así como la ilu­mi­na­ción que entre luces y som­bras se aco­pla de acuer­do a la natu­ra­le­za de cada reci­ta­ti­vo y canción.

Cuan­do uno asis­te a cual­quier mani­fes­ta­ción artís­ti­ca, lo más impor­tan­te es que exis­ta una cone­xión o iden­ti­fi­ca­ción con lo que se está pre­sen­cian­do. Eso es pre­ci­sa­men­te lo que acon­te­ce con esta obra musi­cal en la que el liris­mo, la poe­sía, la músi­ca y la huma­ni­dad del gran Cohen logra que la audien­cia duran­te hora y media esté pro­fun­da­men­te sumer­gi­da en The Secret Chord.

En suma, no pudo haber sido más aus­pi­cio­sa la inau­gu­ra­ción de la tem­po­ra­da ofi­cial del Segal Cen­tre con la pre­sen­ta­ción de esta pie­za que es reco­men­da­ble sin reser­va alguna.