THE SOCIAL RECKONING. Estados Unidos. Un film escrito y dirigido por Aaron Sorkin. 113 minutos
En 2010 los cinéfilos tuvieron la oportunidad de juzgar el estupendo film The Social Network donde el realizador David Fincher con la colaboración de su guionista Aaron Sorkin enfocaron la famosa red social Facebook creada por el entonces joven estudiante Mark Zuckerberg protagonizado por Jesse Eisenberg.
Es ahora que Sorkin en calidad de guionista y realizador efectúa una prolongación de aquel film y aunque no resulte simpático efectuar comparaciones, lo cierto es que The Social Reckoning es decididamente inferior a su predecesor.

Mickey Madison y Jeremy Allen White
En su prólogo el relato muestra a una mujer en estado de ebriedad que se encuentra en una carretera lanza epítetos racistas a unos agentes de policía que terminan arrestándolaa; eso se difunde en las redes sociales.
De inmediato Sorkin ubica la acción en 2019 en donde se aprecia a Frances Haugen (Mickey Madison), una ingeniera encargada de la recopilación de datos de Facebook que a través de lo que va observando siente que el accionar de su compañía, acoplada de Instagram que pertenece a la misma, acarrea un significativo perjuicio al enorme número de adolescentes que utiliza esta red social.
Simultáneamente en ese entonces llega a las oficinas de San Francisco el reportero de The Wall Street Journal Jeff Horwitz (Jeremy Allen White) quien se interesa en indagar acerca de las actividades de Facebook y es así que se produce el encuentro con Haugen en donde la desencantada mujer va suministrándole múltiples documentos de la corporación que prueban cabalmente los negativos efectos de la compañía que además de atentar a los principios democráticos producen comentarios odiosos de la juventud influenciada promoviendo actitudes extremistas, además de afectar su salud mental.
Además de la relación entre Haugen y el periodista, el relato ilustra el accionar de Zuckerberg (Jeremy Strong) y su equipo donde él se prepara para comparecer ante una comisión del Senado ante los cargos que van surgiendo a través de la publicación de los artículos de Horwitz en su concienzudo trabajo de investigación.
Sin duda alguna que lo que Sorkin intenta denunciar está ilustrado en el film. Sin embargo, la narrativa del realizador carece de la tensión necesaria para llegar a excitar, al haber impreso un ritmo impreciso que atenta al nivel de concentración por parte de la audiencia. Claro está que eso no descalifica la buena interpretación de su elenco, destacando la actuación de Madison como la decidida mujer dispuesta a defender sus principios morales, como asimismo la muy convincente composición que Allen White logra de su personaje.
En suma lo más relevante de esta desigual película es su aterrador mensaje teniendo en cuenta, según se lee en los créditos finales, que aproximadamente el 43 % de la gente utiliza esta plataforma creando adicción.
Aunque no ilustrado en el film, es importante reseñar que Jeff Horwitz obtuvo este año el Premio Pullitzer por su remarcable labor investigativa sobre Meta (la empresa tecnológica propietaria de Facebook) revelando la exposición de los usuarios a fraudes y manipulación de la compañía. Jorge Gutman