Emo­ti­vo Film Marroquí

LE BLUE DU CAF­TAN / THE BLUE CAF­TAN. Fran­cia-Marrue­cos-Bél­gi­ca-Dina­mar­ca, 2022. Un film de Mar­yam Tou­za­ni. 122 minutos.

La rea­li­za­do­ra marro­quí Mar­yam Tou­za­ni que ya dio mues­tra de su madu­rez en su pri­mer lar­go­me­tra­je Adam (2019) , aho­ra vuel­ve a reafir­mar su talen­to en Le Bleu du Caf­tan abor­dan­do varios temas muy bien entrelazados.

Lub­na Aza­bal y Saleh Bakri

La acción trans­cu­rre en una anti­gua medi­na de Marrue­cos en don­de habi­tan Halim (Saleh Bakri) y su espo­sa Mina (Lub­na Aza­bal), una pare­ja de media­na edad que son due­ños de una peque­ña tien­da dedi­ca­da a la ela­bo­ra­ción de caf­ta­nes. El caf­tán de ori­gen marro­quí es una tra­di­cio­nal ves­ti­men­ta usa­da espe­cial­men­te en los paí­ses musul­ma­nes que requie­re espe­cial dedi­ca­ción para su con­fec­ción. Es así que Halim como efi­cien­te sas­tre arte­sa­nal dedi­ca la mayor par­te de su tiem­po en la cos­tu­ra y el bor­da­do de la tela a fin de lograr un ópti­mo resul­ta­do, sobre todo en un caf­tán azul que requie­re gran cui­da­do. Por su par­te Mina, a pesar de que se encuen­tra afec­ta­da por una gra­ve enfer­me­dad, no se inhi­be para aten­der a la clien­te­la como así tam­bién ocu­par­se de los aspec­tos admi­nis­tra­ti­vos. A fin de satis­fa­cer la deman­da exis­ten­te, Halim ha con­tra­ta­do a Yous­sef (Ayoub Mis­sioui), un joven apren­diz dis­pues­to a ayudarlo.

La pre­sen­cia del mucha­cho y su afi­ni­dad con Halim es vis­ta con sus­pi­ca­cia por Mina y eso es debi­do a que Halim es homo­se­xual. Ese aspec­to es narra­do con espe­cial fine­za por Tou­za­ni a tra­vés de ges­tos y mira­das que tra­du­cen más que un sin­nú­me­ro de pala­bras. No obs­tan­te que la mujer no igno­ra la orien­ta­ción sexual de su mari­do, el matri­mo­nio se ha man­te­ni­do muy uni­do a tra­vés del tiem­po. Sin lle­var una doble vida den­tro del mar­co de un país musul­mán, Halim logra satis­fa­cer sus deseos en muy dis­cre­tos y casua­les encuen­tros en el baño tur­co local al cual sue­le concurrir.

El exce­len­te guión de la rea­li­za­do­ra con la cola­bo­ra­ción de Nabil Ayouch ofre­ce una bue­na mira­da a la vida coti­dia­na y sus cos­tum­bres de esa medi­na con­ser­va­do­ra; eso que­da ilus­tra­do en una sali­da noc­tur­na del matri­mo­nio en que es dete­ni­do por un poli­cía soli­ci­tan­do docu­men­tos de iden­ti­dad o bien el cer­ti­fi­ca­do de casa­mien­to. Asi­mis­mo, es apre­cia­ble la suti­li­dad emplea­da por la cineas­ta al enfo­car la diná­mi­ca que se pro­du­ce en la rela­ción matri­mo­nial con la pre­sen­cia de Yous­sef refle­jan­do la atrac­ción exis­ten­te entre él y Halim.

A tra­vés de la mag­ní­fi­ca pues­ta escé­ni­ca, Tou­za­ni per­mi­te que el film emo­cio­ne genui­na­men­te debi­do en gran par­te a la exce­len­te inter­pre­ta­ción del trío pro­ta­gó­ni­co. Así Bakri des­lum­bra como el ser vul­ne­ra­ble por haber vivi­do sexual­men­te repri­mi­do a pesar de brin­dar un pro­fun­do amor hacia su mujer y que se des­ve­la por aten­der­la de la mejor for­ma posi­ble a medi­da que avan­za su enfer­me­dad ter­mi­nal. Por su par­te Aza­bal trans­mi­te con gran con­vic­ción la ima­gen de una mujer de fir­me carác­ter deci­di­da a no clau­di­car y que aman­do entra­ña­ble­men­te a su mari­do cui­da al mis­mo tiem­po de que el nego­cio pro­si­ga su mar­cha nor­mal sin su pre­sen­cia. Ambos acto­res per­mi­ten que sus per­so­na­jes adquie­ran una nota­ble com­pli­ci­dad y es así que en una de las esce­nas más con­mo­ve­do­ras del rela­to, él se dis­cul­pa ante ella por su orien­ta­ción sexual en tan­to que ella le res­pon­de que ha sido orgu­llo­sa de tener­lo como espo­so. Por su par­te Mis­sioui gra­ta­men­te impre­sio­na como el joven que se va inte­gran­do al matri­mo­nio y cola­bo­ra con Halif en el cui­da­do de Mina cuan­do ella ya se encuen­tra impe­di­da de man­te­ner­se en pie.

En suma, he aquí un enter­ne­ce­dor dra­ma que subli­ma al amor de un modo espe­cial acep­tan­do las dife­ren­cias, como asi­mis­mo per­mi­te que el espec­ta­dor se impon­ga del minu­cio­so tra­ba­jo invo­lu­cra­do en la con­fec­ción de un caf­tán. Jor­ge Gutman

Eman­ci­pa­ción Femenina

ANNIE COLÈ­RE Fran­cia, 2022. Un film de Blan­di­ne Lenoir. 119 minutos.

El tema de la eman­ci­pa­ción de la mujer con espe­cial refe­ren­cia al dere­cho de abor­tar es lo que con­si­de­ra la cineas­ta fran­ce­sa Blan­di­ne Lenoir en Annie Colè­re en un guión que le per­te­ne­ce escri­to con Axe­lle Ropert.

El film cen­tra su aten­ción en la labor empren­di­da por el Movi­mien­to por la Liber­tad del Abor­to y de la Con­tra­cep­ción (MLAC) crea­do en Fran­cia en 1973. Tenien­do en con­si­de­ra­ción el caso de innu­me­ra­bles muje­res que anual­men­te han muer­to por abor­tos clan­des­ti­nos, este movi­mien­to se carac­te­ri­zó por la valen­tía, auda­cia y fir­me deter­mi­na­ción de ayu­dar gra­tui­ta­men­te a muje­res sin dis­cri­mi­na­ción de raza, reli­gión o cual­quie­ra otra dife­ren­cia­ción para que pudie­ran inte­rrum­pir su embarazo.

Lau­re Calamy

Ins­pi­ra­do en reales even­tos, el guión se desa­rro­lla en una ciu­dad de Fran­cia en 1974 cuan­do en ese enton­ces el abor­to es aún ile­gal. El per­so­na­je pro­ta­gó­ni­co es Annie (Lau­re Calamy), una tra­ba­ja­do­ra en una fábri­ca de col­cho­nes que está casa­da y es madre de una hija de 16 años y de un hijo de 9 años. Al haber que­da­do acci­den­tal­men­te emba­ra­za­da y no desean­do tener un ter­cer hijo, con el con­sen­ti­mien­to de su mari­do (Yan­nick Choi­rat), deci­de acu­dir a los ser­vi­cios de MLAC a fin de pro­ce­der a un abor­to. Allí, al igual que otras muje­res de simi­lar con­di­ción, es aco­gi­da cáli­da­men­te por Moni­que (Rose­mary Stand­ley) y Hélè­ne (Zita Han­rot), quie­nes le expli­can cómo el abor­to le será prac­ti­ca­do a tra­vés de un méto­do de aspi­ra­ción poco dolo­ro­so; asi­mis­mo tam­bién inter­vie­ne el doc­tor Che­vals (Eric Cara­va­ca). Des­pués que la inter­ven­ción le ha sido exi­to­sa­men­te rea­li­za­da por el joven médi­co Jean (Damien Cha­pe­lle), Annie encuen­tra un nue­vo sen­ti­do a su vida.

Impre­sio­na­da por la gran soli­da­ri­dad feme­ni­na en el seno de la aso­cia­ción, el encuen­tro con sus mili­tan­tes moti­va a que ella no pro­si­ga con su tra­ba­jo habi­tual a fin de inte­grar­se por com­ple­to a las acti­vi­da­des del orga­nis­mo. Eso impli­ca que deje en segun­do plano sus obli­ga­cio­nes hoga­re­ñas, que lle­ga­do a un cier­to pun­to pro­du­ce fric­cio­nes en su rela­ción con­yu­gal, a pesar de que su espo­so com­pren­da la acción por ella emprendida.

La loa­ble acción de MLAC sal­va­guar­dan­do la volun­tad de la mujer para abor­tar si lo cree nece­sa­rio, cons­ti­tu­ye uno de los fac­to­res que uni­do a las mani­fes­ta­cio­nes y pro­tes­tas lle­va­das a cabo en las calles de Fran­cia han influi­do para que la minis­tra de Salud Públi­ca Simo­ne Veil logra­ra la pro­mul­ga­ción de la ley que en 1975 des­pe­na­li­zó el abor­to en Francia.

Den­tro de un rela­to bien rea­li­za­do e inter­pre­ta­do por un cali­fi­ca­do elen­co en don­de resal­ta la genui­na carac­te­ri­za­ción que efec­túa Calamy en el per­so­na­je cen­tral, el film ado­le­ce de cier­ta len­ti­tud; ade­más es un tan­to dis­cu­ti­ble has­ta qué pun­to resul­ta per­mi­si­ble que Annie, no sien­do médi­ca ni enfer­me­ra, pue­da prac­ti­car abor­tos a otras mujeres.

Es impor­tan­te tener en cuen­ta que el tema de este film ha sido mag­ní­fi­ca­men­te abor­da­do en los docu­men­ta­les Que Sea Ley (2019) de Juan Sola­nas y en Simo­ne, Le Voya­ge du Siè­cle (2021) de Oli­vier Dahan, como asi­mis­mo en el de fic­ción L’événement (2021) de Audrey Diwan basa­do en la nove­la auto­bio­grá­fi­ca de Annie Arnoux. Aun­que sin agre­gar algo nue­vo a lo ya cono­ci­do, el méri­to de Annie Colè­re radi­ca en man­te­ner en esta­do de aler­ta la lucha des­ple­ga­da para res­pe­tar y con­ser­var la legí­ti­ma liber­tad que asis­te a la mujer en deci­dir lo que hacer con su cuer­po; lamen­ta­ble­men­te, ese impres­cin­di­ble dere­cho feme­nino aún no es per­mi­si­ble en varias regio­nes del mun­do. Jor­ge Gutman

Cer­ca­na Rela­ción de Amistad

CLO­SE. Bél­gi­ca-Fran­cia-Paí­ses Bajos, 2022. Un film de Lukas Dhont. 104 minutos.

En 2018 la pelí­cu­la Girl del joven debu­tan­te rea­li­za­dor Lukas Dhont mara­vi­lló en el fes­ti­val de Can­nes. Habien­do sido pre­sen­ta­da en la Sec­ción Un Cer­tain Regard, obtu­vo el pre­mio de la Crí­ti­ca, el de actua­ción para Vic­tor Pols­ter y asi­mis­mo el de la Cáma­ra de Oro por pri­mer film. Si en esa oca­sión sor­pren­dió en la narra­ción de un tema deci­di­da­men­te audaz, en Clo­se nue­va­men­te Dhont sus­ci­ta admi­ra­ción al tra­tar el tema de la amis­tad ado­les­cen­te en una for­ma suma­men­te pro­fun­da y deli­ca­da a la vez. Deci­di­da­men­te en este su segun­do tra­ba­jo el direc­tor se impo­ne como uno de los más nota­bles cineas­tas europeos.

Gus­tav De Wae­le y Eden Dambrine

Es gra­to cons­ta­tar cómo jóve­nes intér­pre­tes pue­den resul­tar bri­llan­tes acto­res como aquí lo demues­tran los debu­tan­tes Gus­tav De Wae­le y muy espe­cial­men­te Eden Dam­bri­ne en los roles pro­ta­gó­ni­cos. El exce­len­te guión del rea­li­za­dor con la cola­bo­ra­ción de Ange­lo Tijs­sens ubi­ca la acción en una zona rural de Bél­gi­ca enfo­can­do la amis­tad que des­de la infan­cia han man­te­ni­do Léo (Dam­bri­ne) y Rémi (De Wae­le); es así que aho­ra con sus 13 años de edad jun­tos dis­fru­tan del ocio del verano, jugan­do, bici­cle­tean­do y corrien­do en los cam­pos de las gran­jas de flo­res que cul­ti­van sus res­pec­ti­vos padres; a todo ello, Léo cele­bra la incli­na­ción musi­cal de su ami­go tocan­do el oboe. Cuan­do las vaca­cio­nes fina­li­zan, ambos comien­zan sus estu­dios de ense­ñan­za media y es en ese entorno don­de el acer­ca­mien­to de estos ínti­mos ami­gos como si fue­ran her­ma­nos de san­gre es juz­ga­do de mane­ra sus­pi­caz por sus com­pa­ñe­ros de estu­dio quie­nes creen que pue­den ser pareja.

Para evi­tar las sus­pi­ca­cias gene­ra­das, Léo comien­za len­ta­men­te a dis­tan­ciar­se de Rémi y va for­jan­do nue­vas amis­ta­des prac­ti­can­do hoc­key sobre hie­lo y jugan­do al fút­bol, depor­tes que en prin­ci­pio están más aso­cia­dos al géne­ro mas­cu­lino. Fren­te a esta situa­ción Rémi no pue­de lle­gar a com­pren­der cómo el com­por­ta­mien­to adop­ta­do por Léo pue­da lle­gar a desin­te­grar la subli­me amis­tad man­te­ni­da a lo lar­go del tiem­po. De allí en más el desa­rro­llo de los acon­te­ci­mien­tos adop­ta un giro impre­vis­to gene­ran­do un nivel de con­si­de­ra­ble ten­sión dra­má­ti­ca por moti­vos que deci­di­da­men­te resul­tan inapro­pia­dos de revelar.

Gene­ral­men­te el sen­ti­mien­to de cul­pa se mani­fies­ta en una per­so­na adul­ta cuan­do ha come­ti­do una fal­ta o un daño a alguien; lo poco fre­cuen­te es que ese peso enor­me que con­lle­va la con­cien­cia pue­da mani­fes­tar­se en un ser que comien­za a tran­si­tar el perío­do crí­ti­co de la ado­les­cen­cia. Así resul­ta sor­pren­den­te la mane­ra en que Dhont tra­ta el ric­tus de pena y des­con­sue­lo que comien­za a apo­de­rar­se en Léo, en la extra­or­di­na­ria carac­te­ri­za­ción que Dam­bri­ne logra de su personaje.

Com­ple­ta­men­te opues­ta a la gran­di­lo­cuen­cia de los lla­ma­dos block­bus­ters Clo­se es un melo­dra­ma que si a pri­me­ra vis­ta resul­ta sen­ci­llo en el fon­do es com­ple­jo per­mi­tien­do sen­si­bi­li­zar al más indi­fe­ren­te espec­ta­dor sobre todo en la emo­cio­nan­te esce­na final que no con­vie­ne deve­lar. Con un inusi­ta­do poder de obser­va­ción Dhont ha pene­tra­do remar­ca­ble­men­te en la médu­la de sus per­so­na­jes, al pro­pio tiem­po que rea­li­za una mani­fies­ta crí­ti­ca de los pre­jui­cios homo­fó­bi­cos pre­va­le­cien­tes en el medio en que trans­cu­rre esta historia.

Tan­to a nivel artís­ti­co como en su pues­ta escé­ni­ca, el cineas­ta ha obte­ni­do una des­ga­rra­do­ra pelí­cu­la de gran impac­to emo­cio­nal que es defen­di­da por un valio­so elen­co en el que ade­más de Dam­bri­ne y De Wae­le, remar­ca­ble­men­te par­ti­ci­pan Emi­lie Dequen­ne como la madre de Rémi y Léa Druc­ker como la pro­ge­ni­to­ra de Léo; en pape­les de apo­yo igual­men­te salen airo­sos Kevin Jans­sens y Marc Weiss ani­man­do a los res­pec­ti­vos padres de Rémi y Léo, así como Igor Van Des­sel per­so­ni­fi­can­do al her­mano mayor de Léo.

Habien­do mere­ci­da­men­te obte­ni­do el Gran Pre­mio del Jura­do en Can­nes en 2022, este estu­pen­do film es uno de los cin­co can­di­da­tos que ha sido recien­te­men­te nomi­na­do por la Aca­de­mia de Holly­wood en la cate­go­ría de mejor pelí­cu­la inter­na­cio­nal. Jor­ge Gutman

Un Modes­to Drama

WHEN YOU FINISH SAVING THE WORLD. Esta­dos Uni­dos, 2021. Un film escri­to y diri­gi­do por Jes­se Eisen­berg. 88 minutos

Debu­tan­do como rea­li­za­dor, el actor Jes­se Ein­sen­berg tras­la­da a la pan­ta­lla un tema leja­na­men­te basa­do en su homó­ni­mo audio dra­ma de 2020. Aun­que modes­to y sin gran­des pre­ten­sio­nes, When You Finish Saving the World es un film acep­ta­ble a pesar de que no resul­ta fácil con­gra­ciar­se con sus prin­ci­pa­les personajes.

Finn Wolfhard y Julian­ne Moore

Eisen­berg pre­sen­ta una fami­lia no muy uni­da inte­gra­da por Evelyn (Julian­ne Moo­re), su mari­do Roger (Jay O. San­ders) y el úni­co hijo ado­les­cen­te Ziggy (Finn Wolfhard). Des­de un comien­zo se apre­cia la rela­ción poco agra­da­ble entre la madre y su hijo. Ella está a car­go de un alber­gue des­ti­na­do a per­so­nas que han sido víc­ti­mas de vio­len­cia domés­ti­ca en tan­to que el mucha­cho es un aspi­ran­te a músi­co que com­po­ne rock fol­cló­ri­co con influen­cia alter­na­ti­va y a tra­vés de live streams trans­mi­te sus con­cier­tos a una audien­cia que según él alcan­za a 20.000 segui­do­res en línea; al vivir en el mis­mo hogar Evelyn no tole­ra su músi­ca en tan­to que él no admi­te que ella inter­fie­ra o abra la puer­ta de su habi­ta­ción mien­tras está trans­mi­tien­do. A todo ello, Roger no jue­ga rol alguno en la diná­mi­ca fami­liar y más bien cree estar rodea­do de dos narcisistas.

Evelyn no muy satis­fe­cha en su hogar encuen­tra solaz en su acti­vi­dad altruis­ta tra­tan­do de ayu­dar a quie­nes requie­ren calor humano y cari­ño en el alber­gue que diri­ge; sin embar­go, su per­so­na­li­dad no le per­mi­te socia­li­zar y empa­ti­zar como corres­pon­de con los resi­den­tes. Todo cam­bia cuan­do cono­ce a Kyle (Billy Bryk), el hijo ado­les­cen­te de una trau­ma­ti­za­da madre sol­te­ra (Elea­no­re Hen­dricks) que se halla en el alber­gue; es así que Evelyn, impre­sio­na­da por la sen­si­bi­li­dad y madu­rez de este mucha­cho que con­tras­ta fuer­te­men­te con la de su hijo tra­ta de encau­zar­lo en un pro­yec­to edu­ca­cio­nal que le per­mi­ta vis­lum­brar un mejor por­ve­nir. Por su par­te Ziggy, com­ple­ta­men­te absor­to en sí mis­mo con su músi­ca, adquie­re con­cien­cia de que exis­te un mun­do más allá de la mis­ma al sen­tir­se atraí­do por Lila (Alisha Boe), una com­pa­ñe­ra de cur­so invo­lu­cra­da en temas políticos.

La pelí­cu­la de Eisen­berg, no obs­tan­te estar bien diri­gi­da, encuen­tra cier­ta obje­ción en su guión al que le fal­ta la nece­sa­ria soli­dez para que el dra­ma pro­pues­to pue­da sen­si­bi­li­zar. A pesar de la muy bue­na inter­pre­ta­ción de la vete­ra­na Moo­re y de la satis­fac­to­ria carac­te­ri­za­ción que Wolfhard logra de su per­so­na­je, no exis­te emo­ción algu­na que tras­cien­da del rela­to. Hilan­do muy fino, pare­ce­ría que el men­sa­je abier­to de su des­en­la­ce es el de la bús­que­da de recon­ci­lia­ción entre una madre y su hijo y para ello ‑hacien­do cier­ta refe­ren­cia al títu­lo del film- resul­ta más con­ve­nien­te sal­var­se a sí mis­mo antes que pro­cu­rar la sal­va­ción del mun­do. En todo caso, el film no es dese­cha­ble y se deja ver aun­que sin sus­ci­tar mayor entu­sias­mo.  Jor­ge Gutman

Esca­lo­frian­te Tema Social

RUI­DO. Méxi­co-Argen­ti­na, 2022. Un film de Nata­lia Beris­táin. 104 minu­tos. Dis­po­ni­ble en Netflix

El esca­lo­frian­te tema de los des­apa­re­ci­dos que estre­me­ció a Argen­ti­na y Chi­le duran­te la dic­ta­du­ra mili­tar en las déca­da de los años 70 y 80, adquie­re rele­van­cia actual cuan­do esa tra­ge­dia per­sis­te hoy día en Méxi­co con la increí­ble para­do­ja de tra­tar­se de un país demo­crá­ti­co, aun­que eso no exclu­ye que eso acon­tez­ca en otras regio­nes de Amé­ri­ca Latina.

Esa can­den­te reali­dad es abor­da­da por la direc­to­ra mexi­ca­na Nata­lia Beris­táin quien dejó una muy bue­na impre­sión en sus dos ante­rio­res lar­go­me­tra­jes, No quie­ro dor­mir sola (2012) y Los Adio­ses (2017). Aun­que no se tra­te de un docu­men­tal sino un rela­to de fic­ción, Rui­do  reúne todas las carac­te­rís­ti­cas de ser­lo dado el nivel de auten­ti­ci­dad en que ha sido fil­ma­do y valo­ri­za­do por su nivel narrativo.

Julie­ta Egarrola

El guión de la rea­li­za­do­ra ela­bo­ra­do con Die­go Enri­que Ozorno y Alo Valen­zue­la ubi­ca la acción en el esta­do de San Luis Poto­sí intro­du­cien­do a Julia (Julie­ta Ega­rro­la); ella es, una madre de media­na edad que ha pasa­do 9 meses deses­pe­ra­da tra­tan­do de escla­re­cer el des­tino de su psi­có­lo­ga hija Ger (Nico­la­sa Ortiz Monas­te­rio). Dejan­do su pro­fe­sión de artis­ta plás­ti­ca a un lado, el obje­ti­vo pre­ci­so de Julia es saber dón­de está su hija, que en prin­ci­pio podría supo­ner­se que fue secues­tra­da; lo con­cre­to es que se encuen­tra con el obs­tácu­lo de lidiar con la pared en la medi­da que las auto­ri­da­des buro­crá­ti­cas están lejos de satis­fa­cer su pedi­do; a ello se aña­de el nivel de corrup­ción exis­ten­te de la fuer­za poli­cial. No obs­tan­te que el nue­vo fis­cal de turno (Adrián Váz­quez) pare­ce­ría empa­ti­zar con Julia, el resul­ta­do es prác­ti­ca­men­te nulo al no obte­ner una res­pues­ta con­cre­ta sobre el para­de­ro de Ger.

Si bien Julia asis­te a una tera­pia de gru­po con otras muje­res rela­tan­do situa­cio­nes simi­la­res, en don­de se pue­de apre­ciar el gra­do de soli­da­ri­dad exis­ten­te, eso no es sufi­cien­te para cal­mar su angus­tia; con todo allí ella cono­ce a Abril (Tere­sa Ruiz) una joven perio­dis­ta que se encuen­tra pre­sen­te inves­ti­gan­do ese tema y se mues­tra dis­pues­ta a ayu­dar­la. De ahí en más, Abril acom­pa­ña­rá a la des­con­so­la­da madre en su bús­que­da y en ese derro­te­ro habrán de atra­ve­sar por nume­ro­sas dificultades.

En todo este beren­je­nal de secues­tros, ase­si­na­tos, tra­ta de huma­nos y la cruel pre­sen­cia del nar­co­trá­fi­co, la situa­ción impe­ran­te es esca­lo­frian­te don­de prin­ci­pal­men­te son las muje­res las víc­ti­mas. En todo caso el femi­ni­ci­dio des­pier­ta la fuer­te res­pues­ta de los inte­gran­tes de la Aso­cia­ción Voz y Dig­ni­dad Por los Nues­tros y del Colec­ti­vo Bus­cán­do­te con Amor Esta­do de Méxi­co quie­nes actúan fir­me­men­te para encon­trar a los seres que­ri­dos des­apa­re­ci­dos. A pesar del enfren­ta­mien­to con la vio­len­ta embes­ti­da poli­cial, estas orga­ni­za­cio­nes rea­li­zan mar­chas de pro­tes­ta por las calles hacien­do rui­do para que la socie­dad adquie­ra con­cien­cia de este lace­ran­te cán­cer que la afecta.

Esta tra­ge­dia encuen­tra en la inter­pre­ta­ción de Ega­rro­la a una excep­cio­nal actriz quien expre­sa con gran inten­si­dad emo­cio­nal el sufri­mien­to, des­ga­rro y pesa­dum­bre de una madre aba­ti­da por igno­rar qué es lo que ha sido de su pri­mo­gé­ni­ta. No menos impor­tan­te es el valor tes­ti­mo­nial y la denun­cia que efec­túa Beris­táin en este tétri­co dra­ma per­mi­tien­do que el espec­ta­dor se vea com­ple­ta­men­te invo­lu­cra­do a tra­vés de lo que obser­va en la pantalla.

En los cré­di­tos fina­les se lee que des­de que se des­ató la gue­rra con­tra el nar­co­trá­fi­co, en Méxi­co se regis­tra­ron más de 90 mil des­apa­re­ci­dos; no se tra­ta de meras cifras, sino de seres huma­nos. Asi­mis­mo, la rea­li­za­do­ra expre­sa su agra­de­ci­mien­to a todas las per­so­nas que hicie­ron cono­cer su his­to­ria, vida y su espe­ran­za para que este valien­te film se pudie­ra con­cre­tar. Jor­ge Gutman