Una Ex Sica­ria en Acción

BLACK WIDOW. Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Cate Shortland. 133 minutos

Des­pués de poco más de un año de espe­ra a cau­sa de la pan­de­mia recién aho­ra vio la luz Black Widow, pro­duc­ción de los estu­dios Mar­vel diri­gi­da por Cate Shortland, cuyo pro­pó­si­to es resal­tar el empren­di­mien­to de su heroí­na Natasha Roma­noff. Aun­que este per­so­na­je mue­re en el epi­so­dio de Aven­gers: End­ga­me (2019), eso no tie­ne mayor impor­tan­cia, sobre todo para quie­nes no hayan vis­to la serie de refe­ren­cia; lo que sí cabe des­ta­car es que en la pre­sen­te oca­sión el uni­ver­so cine­má­ti­co de Mar­vel prio­ri­za a los per­so­na­jes femeninos.

Scar­lett Johansson

Como pró­lo­go de la his­to­ria de Jac Schaef­fer y Ned Ben­son, el guión de Eric Pear­son ubi­ca el esce­na­rio en Ohio en 1995 don­de la niña Natasha (Ever Ander­son) y su her­ma­ni­ta Yele­na (Vio­le­ta McGraw) se ven for­za­das a huir del país con sus supues­tos padres Ale­xei (David Har­bour) y Meli­na (Rachel Weisz), dos espías rusos; des­pués de su retorno a Rusia, esta dis­fun­cio­nal fami­lia se dis­gre­ga. Inme­dia­ta­men­te el rela­to se des­pla­za a 2016 don­de Natasha (Scar­lett Johans­son) reen­con­tra­rá a Yele­na (Flo­ren­ce Pugh) y ambas tra­ta­rán de des­en­mas­ca­rar y derro­tar al villano gene­ral ruso Drey­kov (Ray Wins­to­ne); él super­vi­sa el pro­gra­ma “viu­da negra”, des­ti­na­do a con­ver­tir a jóve­nes huér­fa­nas en sinies­tras ase­si­nas median­te el uso de dro­gas con­tro­la­do­ras de la men­te y en el que des­afor­tu­na­da­men­te Natasha y Yele­na habían sido some­ti­das a ese cruel experimento.

Hay dos aspec­tos que la rea­li­za­do­ra con­si­de­ra en esta his­to­ria. Por un lado se asis­te al típi­co rela­to de acción y aven­tu­ras don­de las fuer­zas del bien lucha­rán con­tra las malig­nas; en ese queha­cer que abar­ca apro­xi­ma­da­men­te la mitad del rela­to, no hay duda que los aman­tes del géne­ro sal­drán satis­fe­chos. Pero más allá del puro entre­te­ni­mien­to ofre­ci­do en las esce­nas de lucha, per­se­cu­cio­nes y bala­ce­ras, median­te una apro­xi­ma­ción deci­di­da­men­te femi­nis­ta la direc­to­ra enfo­ca el deve­nir de Natasha. Debi­do a las hue­llas trau­má­ti­cas de su pasa­do que han que­da­do regis­tra­das en su memo­ria, esta ex sica­ria tra­ta de lograr su ver­da­de­ra iden­ti­dad; es allí que el ciné­fi­lo podrá des­cu­brir el dra­ma de la pro­ta­go­nis­ta en pro­cu­ra de un sin­ce­ro afec­to que final­men­te lo encuen­tra a tra­vés de la soli­da­ri­dad for­ja­da con Yele­na y con sus pro­ge­ni­to­res a pesar de no exis­tir lazos sanguíneos.

Johans­son es una exce­len­te actriz que ha demos­tra­do su inne­ga­ble apti­tud en varios fil­mes, inclu­yen­do entre otros Match Point (2005) y espe­cial­men­te Marria­ge Story (2019); en este caso no resul­ta extra­ño que des­pués de haber dado vida en ocho opor­tu­ni­da­des a Natasha Roma­noff, su nue­va inter­pre­ta­ción del famo­so per­so­na­je resul­ta insu­pe­ra­ble demos­tran­do la deter­mi­na­ción y valen­tía de esta joven mujer aun­que inter­na­men­te se sien­ta vul­ne­ra­ble . A su lado igual­men­te tie­ne oca­sión de lucir­se Pugh como Yele­na logran­do una nota­ble quí­mi­ca con Natasha en las secuen­cias de inti­mi­dad com­par­ti­das; en otros roles se dis­tin­guen la cali­dez brin­da­da por la vete­ra­na Weisz así como Har­bour ofre­cien­do algu­nos momen­tos risue­ños de su sin­gu­lar superhéroe.

Es impor­tan­te remar­car que el film con­clu­ye con un epí­lo­go fue­ra de serie; esto es así, por­que cuan­do comien­zan los cré­di­tos fina­les que se extien­den por 10 minu­tos recién en los últi­mos 2 se inclu­ye una esce­na ‑que obvia­men­te no se deve­la­rá- en la que el espec­ta­dor des­cu­bri­rá quien será la pró­xi­ma super­he­roí­na si es que los estu­dios Mar­vel deci­den con­ti­nuar con esta exi­to­sa fran­qui­cia. En todo caso, se reco­mien­da per­ma­ne­cer en la sala has­ta el últi­mo minu­to. Jor­ge Gutman

Emo­ti­vo Melodrama

I CARRY YOU WITH ME / TE LLE­VO CON­MI­GO. Méxi­co-Esta­dos Uni­dos, 2020. Un film de Hei­di Ewing. 111 minutos.

Con 22 docu­men­ta­les en su haber la direc­to­ra Hei­di Ewing enca­ra en I Carry You With Me su pri­mer tra­ba­jo de fic­ción cen­tran­do la aten­ción en dos per­so­na­jes mexi­ca­nos gays de la vida real, Ivan Gar­cía y Gerar­do Zaba­le­ta, median­te la repro­duc­ción de sus vidas duran­te un lap­so de dos décadas.

Con gran sen­si­bi­li­dad feme­ni­na, Ewing con­si­de­ra varios temas que se van com­ple­men­tan­do como el de la orien­ta­ción sexual, la dis­fun­cio­na­li­dad fami­liar, el reco­no­ci­mien­to pro­fe­sio­nal, el sue­ño ame­ri­cano, la inmi­gra­ción ile­gal así como la diás­po­ra de vivir en un país ajeno.

Arman­do Espi­tia y Chris­tian Vázquez

La acción se ubi­ca en Pue­bla, en 1994. Iván (Arman­do Espi­tia) de 20 años quien es un culi­na­rio diplo­ma­do tra­ba­ja empe­ño­sa­men­te en un res­tau­ran­te lavan­do la vaji­lla, en tan­to que su aspi­ra­ción de ser pro­mo­vi­do a coci­ne­ro y lle­gar a ser chef dis­ta de con­cre­tar­se. Sepa­ra­do de su mujer Pao­la (Miche­lle Gon­zá­lez) que está a car­go de su peque­ño hijo Ricky (Paco Luna), man­tie­ne ocul­ta su homo­se­xua­li­dad. Su vida cobra un vuel­co cuan­do cono­ce a Gerar­do (Chris­tian Váz­quez), un adjun­to pro­fe­sor uni­ver­si­ta­rio que no tie­ne pro­ble­ma alguno en dar a cono­cer su pre­fe­ren­cia sexual, y entre ambos sur­ge un fuer­te víncu­lo sentimental.

A tra­vés de flash­backs en bre­ves esce­nas se apre­cia cómo trans­cu­rrie­ron los años de infan­cia de ambos. En tan­to que el padre de Iván no disi­mu­la su des­ilu­sión cuan­do des­cu­bre su incli­na­ción sexual, el de Gerar­do ‑un rico y machis­ta ran­che­ro de Chia­pas- lo cas­ti­ga seve­ra­men­te por ser como es.

Cuan­do Pao­la des­cu­bre que su mari­do man­tie­ne una rela­ción con Gerar­do, lo ame­na­za con no per­mi­tir­le ver a su hijo. Esa situa­ción impul­sa a Iván a dejar Pue­bla, una ciu­dad don­de los obs­tácu­los socia­les con los pre­jui­cios exis­ten­tes impi­den que pue­da vivir sin temor su amor con Gerardo.

Con­se­cuen­te­men­te Iván acom­pa­ña­do de San­dra (Miche­lle Rodrí­gez), su ami­ga de la infan­cia, ini­cia el ries­go­so via­je clan­des­tino hacia Esta­dos Uni­dos, aspi­ran­do a un mejor por­ve­nir como coci­ne­ro, reu­nir el dine­ro sufi­cien­te para enviar a su hijo y even­tual­men­te retor­nar a Méxi­co algún tiem­po des­pués para reu­nir­se con su compañero.

El res­to del rela­to con­ce­bi­do por Ewing y el coguio­nis­ta Alan Page Arria­ga, expo­ne la expe­rien­cia de lván en terri­to­rio ame­ri­cano quien está afin­ca­do en el dis­tri­to neo­yor­kino de Queens. Comen­zan­do con tra­ba­jos meno­res, a medi­da que el tiem­po trans­cu­rre y con la lle­ga­da de Gerar­do ‑tam­bién de mane­ra ile­gal- la situa­ción pro­fe­sio­nal les lle­ga a son­reír en el ramo gas­tro­nó­mi­co has­ta lograr el mane­jo de un exi­to­so res­tau­ran­te don­de se cum­ple el ansia­do sue­ño de Iván de deve­nir un buen chef.

La tra­ma va adqui­rien­do mayor inten­si­dad emo­cio­nal al ir expo­nien­do la vul­ne­ra­bi­li­dad de estos dos per­so­na­jes que no obs­tan­te la bue­na situa­ción eco­nó­mi­ca y la satis­fac­ción de poder expre­sar su amor libre­men­te, viven indo­cu­men­ta­da­men­te y a la vez sien­ten la gran año­ran­za hacia la tie­rra natal con el vacío que les pro­du­ce estar dis­tan­cia­dos de la fami­lia. Eso se refle­ja más inten­sa­men­te en el caso de Iván quien con gran amor pater­nal anhe­la poder reen­con­trar­se con su hijo adul­to des­pués de más de vein­te años de no haber teni­do un encuen­tro físi­co; pero es cons­cien­te de que si via­ja a Méxi­co no podrá retor­nar a Esta­dos Uni­dos y por otra par­te su hijo tam­po­co pue­de venir a visi­tar­lo por­que le ha sido nega­da la visa americana.

El con­flic­to emo­cio­nal sus­ci­ta­do por la pater­ni­dad está muy bien plan­tea­do por Ewing logran­do que la últi­ma par­te del rela­to adquie­ra con­si­de­ra­ble enver­ga­du­ra dramática.

La obser­va­ción que mere­ce este film es que su narra­ción no cro­no­ló­gi­ca no es la más acer­ta­da en la medi­da que los con­ti­nuos sal­tos en el tiem­po dis­traen en par­te la aten­ción del espectador.

En todo caso el repa­ro men­cio­na­do no ate­núa los méri­tos de esta agri­dul­ce his­to­ria fil­ma­da con cáma­ra en mano don­de la rea­li­za­do­ra con la cola­bo­ra­ción de la impe­ca­ble foto­gra­fía de Juan Pablo Ramí­rez per­mi­te cap­tar autén­ti­ca­men­te tan­to los esce­na­rios natu­ra­les en que trans­cu­rre la acción como asi­mis­mo la inter­ac­ción que se sus­ci­ta entre los pro­ta­go­nis­tas; en tal sen­ti­do la remar­ca­ble inter­pre­ta­ción brin­da­da por Espi­tia y Váz­quez per­mi­te que sus per­so­na­jes logren una exce­len­te quí­mi­ca, muy bien trans­mi­ti­da a la pla­tea. Jor­ge Gutman

Una Que­ri­da Artis­ta de Finlandia

TOVE. Fin­lan­dia-Sue­cia, 2020. Un film de Zai­da Ber­groth. 103 minutos

Pue­de que para quie­nes no viven en Fin­lan­dia o en los paí­ses escan­di­na­vos el nom­bre de Tove Jans­son (1914 – 2001) no resul­te fami­liar; no obs­tan­te ha sido una de las artis­tas fin­lan­de­sas más impor­tan­tes del siglo pasa­do en su con­di­ción de pin­to­ra, escri­to­ra, dibu­jan­te e ilus­tra­do­ra. De allí que resul­te más que bien­ve­ni­do este film de Zai­da Ber­groth abor­dan­do a esta crea­do­ra duran­te un bre­ve y fruc­tí­fe­ro perío­do de su vida.

Alma Poys­ti

El guión de Eeva Putro comien­za en Hel­sin­ki en 1944 don­de se con­tem­pla una ciu­dad arra­sa­da por los bom­bar­deos béli­cos. Allí, tra­ba­jan­do en su taller Tove (Alma Poys­ti) enfo­ca su aten­ción en la pin­tu­ra ade­más de ilus­trar como dibu­jan­te a los Mum­mins, per­so­na­jes que repre­sen­tan unos hipo­pó­ta­mos blan­cos que cons­ti­tu­yen un esla­bón esen­cial en su carác­ter de escri­to­ra de cuen­tos infan­ti­les. Con todo, la tarea que rea­li­za no es apre­cia­da por su padre (Robert Enc­kel), un renom­bra­do escul­tor, que juz­ga a las cari­ca­tu­ras esbo­za­das por su hija como algo sin mayor tras­cen­den­cia. Si bien en un prin­ci­pio el tra­ba­jo de Tove no lle­ga a reper­cu­tir, pocos años más tar­de alcan­za una extra­or­di­na­ria popu­la­ri­dad gra­cias a los Mum­mins y a otros per­so­na­jes de su crea­ción que cobra­ron vida en las tiras de his­to­rie­tas cómi­cas ade­más de haber sido tras­la­da­dos al tea­tro con gran éxi­to; eso se com­ple­men­ta con el váli­do reco­no­ci­mien­to obte­ni­do como talen­to­sa pintora.

Pese a que el rela­to no deja de con­si­de­rar el pro­ce­so de crea­ción artís­ti­ca de Tove y su bús­que­da de com­ple­ta inde­pen­den­cia como tal, la tra­ma cen­tra­li­za la aten­ción en el estu­dio carac­te­ro­ló­gi­co de su per­so­na. Con­si­de­ran­do que la vida es una aven­tu­ra nutri­da de giros y vuel­tas, su natu­ra­le­za bohe­mia y de libre espí­ri­tu gra­vi­ta alre­de­dor de dos per­so­nas que tras­cen­die­ron en su vida. Una de ellas es el polí­ti­co izquier­dis­ta Atos Wir­ta­nen (Shan­ti Roney), con quien enta­bla­rá una rela­ción amo­ro­sa a pesar de que él es un hom­bre casa­do; pero el vuel­co emo­cio­nal de Tove será mayor cuan­do cono­ce a Vivi­ca Ban­der (Kris­ta Koso­nen), una direc­to­ra tea­tral de la alta socie­dad fin­lan­de­sa e hija del alcal­de de la ciu­dad, con quien man­ten­drá un apa­sio­na­do roman­ce. Sin embar­go, Tove no pue­de ocul­tar su frus­tra­ción al ver que su amor no es corres­pon­di­do por su aman­te quien no tie­ne repa­ro alguno en man­te­ner aven­tu­ras amo­ro­sas con otras muje­res. Aun­que en prin­ci­pio la artis­ta rehú­sa la pro­pues­ta matri­mo­nial de Atos al haber­se divor­cia­do de su mujer, final­men­te acce­de unir su vida a él pero el matri­mo­nio es de cor­to alcan­ce por­que ella no pue­de des­pren­der­se del fuer­te sen­ti­mien­to hacia Vivi­ca. Aun­que el desa­rro­llo del rela­to se detie­ne a media­dos de la déca­da del 50, des­pués de su des­ilu­sión amo­ro­sa la atri­bu­la­da Tove encuen­tra su defi­ni­ti­vo des­tino sen­ti­men­tal en Tuu­lik­ki Pie­ti­lä (Joan­na Haart­ti), una artis­ta grá­fi­ca que será su com­pa­ñe­ra has­ta el final de su existencia.

Den­tro del esque­ma tra­di­cio­nal del rela­to bio­grá­fi­co, la direc­to­ra ha logra­do una meticu­losa pues­ta escé­ni­ca man­te­nien­do un flui­do rit­mo en su narra­ción. De todos modos, la soli­dez del film resi­de en la estu­pen­da carac­te­ri­za­ción de Poys­ti quien sumer­gién­do­se en la per­so­na­li­dad de la pin­to­ra, a pesar de haber lle­ga­do a ser reco­no­ci­da como una pres­ti­gio­sa artis­ta demues­tra su fra­gi­li­dad al ver que su ansia­da liber­tad de actuar se ve refre­na­da al que­dar atra­pa­da por una fogo­si­dad amo­ro­sa sin futu­ro alguno. La inter­pre­ta­ción de Poys­ti no ensom­bre­ce la de Koso­nen quien con­vin­cen­te­men­te trans­mi­te la per­so­na­li­dad ego­cén­tri­ca y egoís­ta de una mujer en pro­cu­ra de satis­fac­ción sexual pero des­pro­vis­ta de amor. Igual­men­te impe­ca­ble es la com­po­si­ción de Roney como el afa­ble indi­vi­duo ena­mo­ra­do de Tove pero que encuen­tra en Vivi­ca una fuer­te com­pe­ti­do­ra en los sen­ti­mien­tos de su ama­da a la que no pue­de vencer.

En esen­cia, este es un tierno rela­to sen­ti­men­tal agra­cia­do por un buen elen­co y nota­bles valo­res de pro­duc­ción. Men­ción espe­cial mere­ce la ban­da sono­ra incor­po­ran­do agra­da­bles temas, entre otros, de Edith Piaf (C’est Mer­vei­lleux), Benny Good­man (Sing, Sing, Sing), Josephi­ne Baker (De temps en temps), Glenn Miller (In the Mood) y el famo­so tan­go de Car­los Gar­del inter­pre­tan­do “Por una Cabe­za”. Jor­ge Gutman

Can­nes a pun­to de comen­zar su 74ª edición

Tras la can­ce­la­ción del año pasa­do, el Fes­ti­val de Can­nes se apres­ta a comen­zar su sep­tua­gé­si­ma cuar­ta edi­ción el pró­xi­mo 6 de julio y se pro­lon­ga­rá has­ta el 17 de julio. La pos­ter­ga­ción de su rea­li­za­ción que habi­tual­men­te tie­ne lugar en el mes de mayo se debió a la pan­de­mia y es aho­ra que adop­tan­do estric­tas medi­das de sani­dad implan­ta­das por las auto­ri­da­des fran­ce­sas, el fes­ti­val aguar­da con­tar para esta edi­ción con la adhe­sión de la indus­tria y la pren­sa espe­cia­li­za­da aun­que el núme­ro de asis­ten­tes pue­de ser menor al de otros años por las res­tric­cio­nes de via­je que Fran­cia ha impues­to a cier­tos países.

El jura­do ofi­cial será pre­si­di­do por el remar­ca­ble rea­li­za­dor ame­ri­cano Spi­ke Lee quien esta­rá acom­pa­ña­do por ocho miem­bros de los cua­les cin­co per­te­ne­cen al bello sexo, inclu­yen­do a la rea­li­za­do­ra Mati Diop (Fran­cia-Sene­gal), la auto­ra y artis­ta Mylè­ne Far­mer (Cana­dá-Fran­cia), la actriz, direc­to­ra y guio­nis­ta Mag­gie Gyllenhaal (Esta­dos Uni­dos), la cineas­ta y guio­nis­ta Jes­si­ca Haus­ner (Aus­tria) y la actriz, rea­li­za­do­ra y guio­nis­ta Méla­nie Lau­rent (Fran­cia); el jura­do se com­ple­ta con el direc­tor y guio­nis­ta Kle­ber Men­do­nça Filho (Bra­sil) y los acto­res Tahar Rahim (Fran­cia) y Song Kang-ho (Corea del Sur).

ANNET­TE

La Com­pe­ten­cia Ofi­cial que es la sec­ción de mayor visi­bi­li­dad reúne 24 pelí­cu­las que com­pe­ti­rán por la codi­cia­da Pal­ma de Oro sin que nin­gún film repre­sen­te a Amé­ri­ca Lati­na. La mues­tra se inau­gu­ra con el musi­cal Annet­te (Fran­cia) de Leos Carax e inter­pre­ta­do por Marion Coti­llard y Adam Dri­ver; ade­más del mis­mo la pro­gra­ma­ción inclu­ye fil­mes de rea­li­za­do­res con­sa­gra­dos como es el caso de Paul Verhoe­ven. El vete­rano cineas­ta holan­dés pre­sen­ta­rá Bene­det­ta (Paí­ses Bajos) inter­pre­ta­do por Vir­gi­nie Efi­ra, Daph­ne Pata­kia, Char­lot­te Ram­pling y Lam­bert Wil­son; el rela­to que se desa­rro­lla en un con­ven­to ita­liano del siglo XVII gira en torno de una novi­cia suje­ta a visio­nes reli­gio­sas y eró­ti­cas que lle­ga a ena­mo­rar­se de otra mujer. Gran inte­rés des­pier­ta Tre Pia­ni (Ita­lia) de Nan­ni Moret­ti rela­tan­do la his­to­ria de tres fami­lias que vivien­do en dife­ren­tes depar­ta­men­tos de un mis­mo con­do­mi­nio atra­vie­san cri­sis de dife­ren­te natu­ra­le­za. Fra­nçois Ozon retor­na a Can­nes con Tout s’est bien pas­sé (Fran­cia) en tan­to que el gran cineas­ta ira­ní Asghar Farha­di lo hará con A Hero (Irán). El direc­tor israe­lí Nadav Lapid, pre­mia­do hace dos años en Ber­lín con Sinó­ni­mos, pre­sen­ta­rá Ahe­d’s Knee (Israel). Wes Ander­son es otro impor­tan­te cineas­ta de quien se verá The French Dis­patch (Esta­dos Uni­dos); el film cuen­ta con un elen­co mul­ti­es­te­lar inte­gra­do, entre otros, por Til­da Swin­ton, Beni­cio del Toro, Fran­ces McDor­mand, Timothee Cha­la­met y Bill Murray. Otro direc­tor reco­no­ci­do es Maha­mat-Saleh-Haroun que pre­sen­ta­rá Lin­gui (Chad); su tema gira en torno de una mujer musul­ma­na cuya hija ado­les­cen­te está emba­ra­za­da y espe­ra lograr un abor­to que en Chad es con­si­de­ra­do ile­gal. Por su par­te Jac­ques Audiard cuyo dra­ma Dhee­pan obtu­vo la Pal­ma de Oro en 2015 pre­sen­ta­rá Les Olym­pia­des (Fran­cia) narran­do varias his­to­rias bre­ves sobre la juven­tud pari­si­na que trans­cu­rren en el Dis­tri­to 13 de París.

NOCHE DE FUEGO

La segun­da sec­ción com­pe­ti­ti­va Un Cer­tain Regard está con­for­ma­da por 20 títu­los inclu­yen­do Noche de Fue­go (Méxi­co) de Tatia­na Hue­zo, el úni­co film de habla his­pa­na; según se anti­ci­pa su tema gira en torno de una niña de seis años que ha deci­di­do cam­biar su aspec­to por el de un niño con el pro­pó­si­to de sen­tir­se más pro­te­gi­da en un país domi­na­do por la vio­len­cia. El film de aper­tu­ra será Ono­da ‑10,000 Nights in the Jun­gle (Fran­cia-Japón-Ale­ma­nia-Bél­gi­ca-Ita­lia-Cam­bo­ya) de Arthur Hara­ri. Para ofre­cer la opor­tu­ni­dad a emer­gen­tes rea­li­za­do­res la pro­gra­ma­ción inclu­ye varias ópe­ras pri­mas, a saber: Money­bos (Aus­tria) de C.B.Yi, Fre­da (Hai­tí), de Ges­si­ca Généus, Lamb (Islan­dia) de Val­di­mar Jóhans­son con Noo­mi Rapa­ce y Hil­mir Snaer, La Civil (Bél­gi­ca-Ruma­nia) de Teo­do­ra Ana Mihai, Gaey Wa’Rr (Chi­na) de Jia­zuo Na, Un Mon­de (Bél­gi­ca) de Lau­ra Wan­del y Mes Frè­res et Moi (Fran­cia) de Yohan Man­ca. Entre otros títu­los de esta sec­ción se encuen­tran Let it Be Mor­ning (Israel) de Eran Koli­rin, Women Do Cry (Bul­ga­ria) de Mina Mile­va y Vese­la Kaza­ko­va, Great Free­dom (Aus­tria) de Sebas­tian Mei­se y The Inno­cents (Norue­ga) de Eskil Vogt.

WHE­RE IS ANNE FRANK?

En la sec­ción Hors Con­co­urs se des­ta­can títu­los de otros cineas­tas pres­ti­gio­sos, tal como es el caso de Ari Fol­man quien es uno de los más renom­bra­dos en el terreno de la ani­ma­ción como lo demos­tra­ra en Can­nes con Waltz With Bashir (2008) y aquí lo hará con su film de ani­ma­ción Whe­re is Anne Frank? (Israel). Igual­men­te fue­ra de com­pe­ten­cia se verá De Son Vivant (Fran­cia) de Emma­nue­lle Ber­cot, The Vel­vet Under­ground (Esta­dos Uni­dos) de Todd Hay­nes, Emer­gency Decla­ra­tion (Corea del Sur) de Jae-Rim Han y Ali­ne, The Voi­ce of Love (Fran­cia) que diri­gi­da e inter­pre­ta­da por Valé­rie Lemer­cier está ins­pi­ra­da en la vida de la super estre­lla cana­dien­se Céli­ne Dion.

En Can­nes Pre­mie­re, la nue­va sec­ción no com­pe­ti­ti­va que se agre­ga a par­tir de esta edi­ción, se verán pelí­cu­las de renom­bra­dos cineas­tas. En esta oca­sión serán pro­yec­ta­das doce pelí­cu­las inclu­yen­do entre otras a Decep­tion (Fran­cia) de Arnaud Des­ple­chin, JFK Revi­si­ted: Through the Loo­king Glass (Esta­dos Uni­dos) de Oli­ver Sto­ne, Cow (Gran Bre­ta­ña) de Andrea Arnold, In Front of Your Face (Corea del Sur) de Sang-Soo Hong y Vor­tex (Argen­ti­na-Ita­lia) de Gas­par Noé con la par­ti­ci­pa­ción de Dario Argen­to. En esta sec­ción está inclui­do el docu­men­tal Marx Can Wait (Marx può aspet­ta­re) del emi­nen­te rea­li­za­dor ita­liano Mar­co Belloc­chio quien abor­da el sui­ci­dio de su her­mano geme­lo a los 19 años, una tra­ge­dia fami­liar de la que él nun­ca logró repo­ner­se; en opor­tu­ni­dad de la pre­sen­ta­ción del film el cineas­ta reci­bi­rá la Pal­ma de Oro por su bri­llan­te carrera.

En la sec­ción Pro­yec­cio­nes Espe­cia­les se des­ta­can Babi Yar, Con­text de Ser­gei Los­nit­sa (Ucra­nia) y el film ómni­bus The Year of the Ever­las­ting Storm diri­gi­do por Jafar Panahi (Irán), Anthony Chen (Sin­ga­pur), Lau­ra Poi­tras (Esta­dos Uni­dos), Domin­ga Soto­ma­yor (Chi­le), David Lowery (Esta­dos Uni­dos) y Api­chat­pong Wee­ra­setha­kul (Tai­lan­dia).

Nue­va­men­te el fes­ti­val inclui­rá la sec­ción Can­nes Clas­sics que pasa revis­ta a la his­to­ria del cine a tra­vés de copias res­tau­ra­das de pelí­cu­las que siguen per­du­ran­do a tra­vés del tiem­po. Este año podrá redes­cu­brir­se a la direc­to­ra y actriz japo­ne­sa Kinu­yo Tana­ka en su film The Moon Has Risen (Japón, 1955), así como a la pio­ne­ra del cine ibé­ri­co Ana Maris­cal con la pro­yec­ción de El Camino (Espa­ña, 1963). Entre otros fil­mes se podrá ver Let­ter from an Unk­nown Woman (Esta­dos Uni­dos, 1948) de Max Ophuls, I cam­mino della spe­ren­za / The Path of Hope (Ita­lia, 1950) de Pie­tro Ger­mi, Fran­ces­co, giu­lla­re di Dio / The Flo­wers of St. Fran­cis  (Ita­lia 1950) de Rober­to Rose­lli­ni que fue comen­ta­do en la pri­me­ra edi­ción de la revis­ta de cine Cahiers du Cine­ma de abril de 1951, Orfeo Negro de Mar­cel Camus (Fran­cia-Bra­sil-Ita­lia, 1959) que obtu­vo la Pal­ma de Oro, La gue­rre est finie (Fran­cia, 1966) de Alain Res­nais, La dou­ble vie de Vero­ni­que (Fran­cia-Polo­nia, 1991) del cineas­ta pola­co Krysz­tof Kies­lows­ki, F for Fake (Fran­cia-Irán-Ale­ma­nia, 1973) de Orson Welles y The Killing Floor (Esta­dos Uni­dos, 1984) como home­na­je al actor y direc­tor Bill Duke..

En esta sec­ción tam­bién serán pro­yec­ta­dos algu­nos impor­tan­tes docu­men­ta­les tales como: Buñuel, un cineas­ta surrea­lis­ta (Espa­ña) de Javier Espa­da, sobre la tra­yec­to­ria del genial Luis Buñuel quien man­tu­vo un estre­cho víncu­lo con Can­nes; The Story of Film: a New Gene­ra­tion (Gran Bre­ta­ña) don­de el rea­li­za­dor Mark Cousins efec­túa un via­je cine­ma­to­grá­fi­co del cine entre 2010 y 2021 ‑un impor­tan­te perío­do carac­te­ri­za­do por la inno­va­ción digi­tal– y Mon­tand est à nous (Fran­cia) en el que el docu­men­ta­lis­ta Yves Jeu­land home­na­jea al gran actor de cine y del music-hall Yves Mon­tand en el cen­te­na­rio de su naci­mien­to y a los 30 años de su deceso.

No obs­tan­te la sóli­da pro­gra­ma­ción de este año, ha que­da­do mar­gi­na­do el film The Power of the Dog de la rea­li­za­do­ra Jane Cam­pion debi­do a que es una pro­duc­ción de Net­flix. Como es sabi­do el con­flic­to exis­ten­te entre el gigan­te de la pla­ta­for­ma digi­tal y el Fes­ti­val sigue per­sis­tien­do sin visos de solución.

Ade­más de Mar­co Belloc­chio, la actriz, direc­to­ra y pro­duc­to­ra Jodie Fos­ter reci­bi­rá la Pal­ma de Oro en la cere­mo­nia de aper­tu­ra del fes­ti­val sien­do con­si­de­ra­da como la “invi­ta­da espe­cial” para dicha ocasión.

El film de clau­su­ra del fes­ti­val es OSS 117, Aler­te rou­ge en Afri­que noi­re (Fran­cia), una come­dia de espio­na­je diri­gi­da por Nico­las Bedos y pro­ta­go­ni­za­da por el popu­lar actor Jean Dujardin.

Una lis­ta com­ple­ta de la Selec­ción Ofi­cial del Fes­ti­val 2021puede obte­ner­se pre­sio­nan­do aquí

Una Cri­sis de Con­no­ta­ción Racial

BEANS. Cana­dá, 2020. Un film de Tra­cey Deer. 92 minutos

Los trau­mas vivi­dos en la tem­pra­na edad de una per­so­na no des­apa­re­cen fácil­men­te con el trans­cur­so del tiem­po al que­dar regis­tra­dos en la memo­ria; eso es lo acon­te­ci­do con la direc­to­ra autóc­to­na Tracy Deer que ins­pi­ra­da en su expe­rien­cia pre­ado­les­cen­te dra­ma­ti­za en Beans los lamen­ta­bles acon­te­ci­mien­tos de “La Cri­sis de Oka” que tuvo lugar en la pro­vin­cia de Quebec.

Con­si­de­ra­da como una de los jóve­nes talen­tos emer­gen­tes por el TIFF, don­de el film tuvo su estreno mun­dial el año pasa­do, la rea­li­za­do­ra expe­ri­men­ta­da en el géne­ro docu­men­tal ofre­ce en su pri­mer tra­ba­jo de fic­ción un vigo­ro­so dra­ma expo­nien­do el pro­ce­so de madu­rez que atra­vie­sa una niña Mohawk de 12 años duran­te los vio­len­tos inci­den­tes acaecidos.

El con­flic­to esta­lla­do en el verano de 1990 con una dura­ción de 78 días, se ori­gi­nó con el pro­nun­cia­mien­to de un tri­bu­nal que auto­ri­zó a los blan­cos pro­pie­ta­rios del cam­po de golf de Oka a que éste se expan­die­ra a tra­vés de la defo­res­ta­ción de un bos­que de pinos que alber­ga­ba el sagra­do cemen­te­rio don­de esta­ban ente­rra­dos los ances­tros de dos comu­ni­da­des Mohawk de Kah­na­wa­ke. Ese hecho pro­vo­có el dra­má­ti­co enfren­ta­mien­to de la pobla­ción autóc­to­na con el Ser­vi­cio de Poli­cía Pro­vin­cial de Que­bec y el ejér­ci­to canadiense.

Kia­wen­tiio y Rain­bow Dickerson

La gra­ve dispu­ta es expe­ri­men­ta­da por Tekenhen­tahkh­wa (Kia­ven­tiio), de sobre­nom­bre Beans, una exce­len­te estu­dian­te Mohawk que aca­ba de ter­mi­nar su edu­ca­ción pri­ma­ria y vive en Oka con sus padres (Joel Mont­grand y Rain­bow Dic­ker­son) y su her­ma­na menor (Vio­let Beau­vais). Si bien al prin­ci­pio ella es una chi­ca inge­nua, a medi­da que el inci­den­te va cobran­do inten­si­dad obser­va la cruel­dad exis­ten­te en el medio ambien­te que la rodea y comien­za a com­pren­der lo que sig­ni­fi­ca ser una per­so­na per­te­ne­cien­te a los pue­blos ori­gi­na­rios; esa tran­si­ción de la ino­cen­cia has­ta adqui­rir con­cien­cia de la reali­dad que la cir­cun­da es en par­te debi­do a su nue­va ami­ga April (Pau­li­na Ale­xis) quien tra­ta de for­ta­le­cer­la y ense­ñar­le a luchar fren­te a los hechos dra­má­ti­cos que se van desa­rro­llan­do. A todo ello Beans se deba­te fren­te al deseo de su madre de que pro­si­ga sus estu­dios en una escue­la pri­va­da y se asi­mi­le a la pobla­ción blan­ca arries­gan­do así su iden­ti­dad autóc­to­na y la de su padre aspi­ran­do a que ella no renun­cie a sus raíces.

Acer­ta­da­men­te la direc­to­ra ha uti­li­za­do extrac­tos de archi­vos que se con­ju­gan muy bien con la narra­ción de fic­ción per­mi­tien­do así que el cli­ma de ten­sión crea­do adquie­ra com­ple­ta auten­ti­ci­dad; entre algu­nas de las tris­tes esce­nas se obser­va a la gen­te blan­ca pro­li­fe­ran­do insul­tos a los Mohawk mien­tras que éstos a tra­vés de pan­car­tas rue­gan que fina­li­ce el apartheid cana­dien­se que sufre su comunidad.

La ágil direc­ción de Deer se com­ple­men­ta con la mag­ní­fi­ca actua­ción de la ado­les­cen­te Kia­wen­tiio que prác­ti­ca­men­te domi­na el rela­to con su pre­sen­cia con­fi­rien­do total vera­ci­dad a la indí­ge­na Beans. Este con­mo­ve­dor y vibran­te film que ha ser­vi­do de catar­sis para la rea­li­za­do­ra, cons­ti­tu­ye un lla­ma­do de aten­ción para que que­de defi­ni­ti­va­men­te eli­mi­na­da la dis­cri­mi­na­ción racial a la que ha sido some­ti­da tan­to la pobla­ción autóc­to­na de Oka como la que habi­ta a lo lar­go del terri­to­rio cana­dien­se. Jor­ge Gutman