Mi Año con Salinger

MY SALIN­GER YEAR. Cana­dá-Irlan­da, 2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Phi­lip­pe Falar­deau. 101 minutos.

En su últi­ma incur­sión cine­ma­to­grá­fi­ca, el des­ta­ca­do rea­li­za­dor Phi­lip­pe Falar­deau enfo­ca la expe­rien­cia neo­yor­ki­na de la escri­to­ra, nove­lis­ta y poe­ta ame­ri­ca­na Joan­na Rakoff vol­ca­da en su exi­to­so libro My Salin­ger Year publi­ca­do en 2014. En la adap­ta­ción rea­li­za­da Falar­deau logra un rela­to intere­san­te aun­que con cier­tos des­ni­ve­les que impi­den a que el resul­ta­do final resul­te com­ple­ta­men­te satis­fac­to­rio. Dado que se tra­ta de un rela­to de fic­ción, el cineas­ta intro­du­jo en el guión algu­nas licen­cias sin afec­tar el con­te­ni­do original.

Mar­ga­ret Qualley

Mar­ga­ret Qua­lley ani­ma a la bohe­mia Joan­na quien a media­dos de la déca­da del 90 deja sus estu­dios de Ber­ke­ley y a su ami­go músi­co (Ham­za Haq) detrás para tras­la­dar­se a la ciu­dad de New York dado que como aspi­ran­te escri­to­ra cree que es el lugar ideal para poder con­cre­tar su pro­pó­si­to. Es allí que logra emplear­se en una de las prin­ci­pa­les agen­cias lite­ra­rias que se ocu­pa de repre­sen­tar a los más pres­ti­gio­sos auto­res de habla ingle­sa. Como asis­ten­te de la direc­to­ra Mar­ga­ret (Sigour­ney Wea­ver), entre otras tareas que se le enco­mien­da es la de leer la nutri­da corres­pon­den­cia que los faná­ti­cos de Jero­me David Salin­ger (1919 – 2010) diri­gie­ron a la agen­cia para que le fue­se entre­ga­da y que no han sido res­pon­di­das. Para quie­nes no estén fami­lia­ri­za­dos con Salin­ger, bas­ta seña­lar que ha sido un escri­tor esta­dou­ni­den­se de gran noto­rie­dad por su nove­la The Cat­cher in the Rye publi­ca­da en 1951, que se con­vir­tió en un clá­si­co de la lite­ra­tu­ra moderna.

A medi­da que Joan­na va rea­li­zan­do su tra­ba­jo en el que le impri­me un par­ti­cu­lar esti­lo apar­tán­do­se de las reglas pro­to­co­la­res, ella va refle­jan­do su poten­cial talen­to que a la pos­tre le per­mi­ti­rá lograr la meta per­se­gui­da. Ade­más de ilus­trar el mun­do lite­ra­rio de la épo­ca en que trans­cu­rre, Falar­deau ofre­ce un muy buen retra­to de Joan­na en el pro­ce­so de madu­rez que expe­ri­men­ta tan­to en el plano pro­fe­sio­nal como asi­mis­mo en su rela­ción amo­ro­sa man­te­ni­da con Don (Dou­glas Booth), quien tam­bién es un aspi­ran­te nove­lis­ta. Con todo, lo que más tras­cien­de en el rela­to es el víncu­lo esta­ble­ci­do entre Joan­na y Mar­ga­ret que si bien al prin­ci­pio pare­ce­ría suge­rir la exis­ten­cia de un dis­tan­cia­mien­to entre ambas, el buen desem­pe­ño de la futu­ra escri­to­ra per­mi­te que se gane el res­pe­to de su inti­mi­dan­te jefa.

No todo el rela­to man­tie­ne un nivel uni­for­me­men­te pare­jo en la medi­da que hay temas sub­ya­cen­tes sin ser explo­ra­dos sufi­cien­te­men­te, como es el caso del víncu­lo que Joan­na esta­ble­ce con algu­nos de los admi­ra­do­res del autor (Théo­do­re Pelle­rin); asi­mis­mo tam­po­co está muy desa­rro­lla­do el inten­to de la joven de nego­ciar los tér­mi­nos de una bre­ve his­to­ria que el reclui­do Salin­ger (Tim Post) había escri­to para el New Yor­ker en 1965, a fin de con­ver­tir­lo en un libro.

No obs­tan­te que el títu­lo del film alu­de al nexo de Joan­na con Salin­ger, esa aso­cia­ción es muy exigua sin que por ello afec­te al rela­to. A nivel inter­pre­ta­ti­vo Qua­lley per­sua­de como la dócil apren­diz lite­ra­ria que a medi­da que va evo­lu­cio­nan­do se va abrien­do el camino en un mun­do com­pe­ti­ti­vo en el que lle­ga­rá a con­ver­tir­se en des­ta­ca­da escri­to­ra; asi­mis­mo, la vete­ra­na Wea­ver impre­sio­na como la inte­li­gen­te a la vez que sar­cás­ti­ca e iró­ni­ca agen­te literaria.

Con una bue­na repro­duc­ción de épo­ca de New York, aun­que el film fue roda­do en Mon­treal, Falar­deau logra una come­dia dra­má­ti­ca que sin pro­cu­rar mayor emo­ción de todos modos per­mi­te que su visión resul­te pla­cen­te­ra. Jor­ge Gutman

Una Joven Prometedora

PRO­MI­SING YOUNG WOMAN. Esta­dos Unidos,2020. Un film escri­to y diri­gi­do por Eme­rald Fen­nell. 113 minutos

Hacien­do su debut como rea­li­za­do­ra, la actriz Eme­rald Fen­nell ofre­ce una mor­daz come­dia femi­nis­ta don­de la ven­gan­za está sub­ya­cen­te a lo lar­go de su relato.

Carey Mulli­gan

La pro­ta­go­nis­ta es Cas­sie (Carey Mulli­gan), una mujer de 30 años que vive con sus padres (Clancy Brown y Jen­ni­fer Coolid­ge); de per­so­na­li­dad reser­va­da y un tan­to dis­tan­te, regis­tra en su memo­ria un acon­te­ci­mien­to dra­má­ti­co del pasa­do que mar­có su exis­ten­cia. Habien­do sido una pro­mi­so­ria estu­dian­te de medi­ci­na, fue tes­ti­go de la vio­len­cia sufri­da por su gran ami­ga Nina quien en esta­do de ebrie­dad fue vio­la­da por Al Mon­roe (Chris Lowell), otro com­pa­ñe­ro de cur­so. Como con­se­cuen­cia del gra­ve inci­den­te, al poco tiem­po Nina se sui­ci­da y esa fatal deci­sión influ­yó para que Cas­sie que­da­se pro­fun­da­men­te per­tur­ba­da y haya desis­ti­do de con­ti­nuar su carre­ra uni­ver­si­ta­ria; en con­se­cuen­cia, en la actua­li­dad es una ruti­na­ria emplea­da de una cafe­te­ría, lle­van­do una exis­ten­cia soli­ta­ria y expe­ri­men­tan­do un gran dis­gus­to hacia los hombres.

Sin que se ente­ren sus padres, lle­va una doble vida fre­cuen­tan­do los clu­bes noc­tur­nos don­de ocul­ta su ver­da­de­ra iden­ti­dad; para ven­gar­se de la toxi­ca cul­tu­ra machis­ta impe­ran­te, fin­ge estar borra­cha para que el seduc­tor de turno la con­duz­ca a su hogar y en el momen­to de poseer­la ella le tien­da una trampa.

Todo hace supo­ner que el encuen­tro de Cas­san­dra con Ryan Cooper (Bo Burnham), un anti­guo com­pa­ñe­ro uni­ver­si­ta­rio con­ver­ti­do en impor­tan­te ciru­jano, ori­gi­na­rá un víncu­lo román­ti­co; sin embar­go el rela­to cam­bia de tono cuan­do a tra­vés de él salen a relu­cir algu­nos nom­bres de los ex com­pa­ñe­ros de uni­ver­si­dad, entre ellos el de Al, autor indi­rec­to del sui­ci­dio de Nina. De allí en más, la come­dia se espe­sa para trans­for­mar­se en un oscu­ro dra­ma psi­co­ló­gi­co que con­du­ce a un des­en­la­ce tan ines­pe­ra­do como alu­ci­nan­te, con­fi­gu­ran­do lo más más atra­yen­te de esta mali­cio­sa historia.

Mulli­gan está estu­pen­da como la mujer resuel­ta y segu­ra de sí mis­ma con­ver­ti­da en una jus­ti­cie­ra noc­tur­na a fin de eli­mi­nar el trau­ma sufri­do aun­que para ello ten­ga que arries­gar su vida. En la mejor actua­ción de su carre­ra la actriz logra exte­rio­ri­zar la com­ple­ja per­so­na­li­dad de una mujer que aun­que en prin­ci­pio nor­mal, va adqui­rien­do una psi­co­pa­tía para cum­plir con su misión de humi­llar a los depre­da­do­res del sexo feme­nino. Bien rea­li­za­da, el úni­co bemol de la pelí­cu­la radi­ca en las repe­ti­cio­nes de las esce­nas en la que la pro­ta­go­nis­ta acu­de a los clu­bes noc­tur­nos, lo que con­tri­bu­ye a ami­no­rar su rit­mo. En todo caso, Fen­nell ha logra­do un film ambi­cio­so que refle­jan­do el empo­de­ra­mien­to de la mujer logra cap­tar el inte­rés de la audien­cia. Jor­ge Gutman

La Madri­na de la Droga

LA DARON­NE / MAMA WEED. Fran­cia, 2020. Un film de Jean-Paul Salomé.106 minutos

En esta tra­gi­có­mi­ca come­dia de Jean-Paul Palo­mé, basa­da en el libro homó­ni­mo de Han­ne­lo­re Cay­re y adap­ta­da a la pan­ta­lla por su autor con la cola­bo­ra­ción de Antoi­ne Salo­mé, se asis­te a las inci­den­cias vivi­das por una osa­da mujer que no duda en uti­li­zar cual­quier medio a fin de lograr sus fines.

Isa­be­lle Huppert

Isa­be­lle Hup­pert ani­ma a Patien­ce, una tra­duc­to­ra que domi­nan­do el idio­ma ára­be tra­ba­ja para una bri­ga­da de estu­pe­fa­cien­tes de Paris. Desem­pe­ñán­do­se muy bien en su empleo y vivien­do una rela­ción sen­ti­men­tal con el jefe del ope­ra­ti­vo (Hip­poly­te Girar­dot), ella se encuen­tra cons­tre­ñi­da por la situa­ción finan­cie­ra que atra­vie­sa; así man­tie­ne retra­sos en el alqui­ler del edi­fi­cio que habi­ta, debe afron­tar las abul­ta­das deu­das de su difun­to espo­so quien esta­ba envuel­to en tur­bias acti­vi­da­des y ade­más no está en con­di­cio­nes de sufra­gar el mon­to men­sual en la resi­den­cia de ancia­nos don­de se encuen­tra su madre enfer­ma (Lilia­ne Rovère).

Quie­re la cir­cuns­tan­cia que Patien­ce encuen­tra la opor­tu­ni­dad para enri­que­cer­se cuan­do el hijo de la enfer­me­ra (Fari­da Oucha­ni) favo­ri­ta de su madre es arres­ta­do como inte­gran­te de un gru­po de nar­co tra­fi­can­tes. Cuan­do la tra­duc­to­ra se impo­ne que una tone­la­da de can­na­bis es trans­por­ta­da en un camión pro­ve­nien­te de Marrue­cos con des­tino a París ella deci­de invo­lu­crar­se en el asun­to; adop­tan­do la iden­ti­dad de La Daron­ne (“matro­na”) y dis­fra­za­da con el atuen­do simi­lar al de una prin­ce­sa ára­be, se las inge­nia para lle­gar a lide­rar la ban­da, apo­de­rar­se de los estu­pe­fa­cien­tes y con­se­guir reven­der­los. Cla­ro está que para el cuar­tel poli­cial que igno­ra sus fecho­rías Patien­ce sigue sien­do la impe­ca­ble cola­bo­ra­do­ra que aho­ra le cabe par­ti­ci­par en el inte­rro­ga­to­rio al que es some­ti­do uno de los narcotraficantes.

Es así que con su doble facha­da Patien­ce se con­vier­te en una per­fec­ta delin­cuen­te siguien­do el camino de sus padres inmi­gran­tes quie­nes tam­bién habían recu­rri­do a la acti­vi­dad delic­ti­va cuan­do lle­ga­ron a Fran­cia. Si bien la amo­ra­li­dad de la pro­ta­go­nis­ta con su doble per­so­na­li­dad cons­ti­tu­ye el núcleo cen­tral del film, su his­to­ria es deci­di­da­men­te inve­ro­sí­mil como para ser juz­ga­da seria­men­te; lo impor­tan­te es que el direc­tor impri­mien­do un diná­mi­co rit­mo a la narra­ción, sumi­nis­tra una tra­ma que sazo­na­da de humor y sus­pen­so se con­vier­te en un ameno entre­te­ni­mien­to. Con todo, el prin­ci­pal moti­vo de atrac­ción de La Daron­ne es la dúc­til y estu­pen­da Hup­pert quien en un papel muy dife­ren­te de los que gene­ral­men­te sue­le inter­pre­tar, aquí des­te­lla ani­man­do a la audaz matro­na de la dro­ga. Jor­ge Gutman

Un Valio­so Documental

RAPHAEL REVEA­LED. Gran Bre­ta­ña. Un film de Phil Grabsky. 90 minu­tos. Dis­po­ni­ble en la pla­ta­for­ma digi­tal cinemaduparc.com

Con­me­mo­ran­do los 500 años de la muer­te de Raf­fae­llo San­zio (1483 – 1520), igual­men­te cono­ci­do como Rafael de Urbino o bien Rafael, la cono­ci­da serie “Exhi­bi­tions on Screen” pre­sen­ta Raphael Revea­led, docu­men­tal que fue fil­ma­do en oca­sión de la expo­si­ción que tuvo lugar en la Scu­de­rie del Qui­ri­na­le de Roma en el verano de 2020.

Tras­la­do de Cristo

Esta mues­tra es la más gran­de e inte­gral que se haya efec­tua­do has­ta la fecha de este excep­cio­nal artis­ta que ade­más de ser reco­no­ci­do como uno de los más gran­des pin­to­res de fina­les del siglo 15 e ini­cios del 16 tam­bién ha sido un pres­ti­gio­so arqui­tec­to, dise­ña­dor y dibujante.

El Par­nas­so

El film rea­li­za­do por Phil Grabsky y coes­cri­to con Phi­llip Ran­ce no sigue un orden cro­no­ló­gi­co de la vida de Rafael aun­que eso no cons­ti­tu­ye un incon­ve­nien­te para que el públi­co ten­ga una cla­ra idea sobre los apor­tes rea­li­za­dos des­de sus pri­me­ros años has­ta su muerte.

La expo­si­ción con­tó con el apo­yo de los prés­ta­mos faci­li­ta­dos por gran­des museos inter­na­cio­na­les tales como el Lou­vre de París, la Gale­ría Uffi­zi de Flo­ren­cia, el Museo del Pra­do de Madrid, la Natio­nal Gallery of Art de Lon­dres, per­mi­tien­do así haber reu­ni­do poco más de 200 obras maestras.

Papa León X

El espec­ta­dor tie­ne opor­tu­ni­dad de efec­tuar una visi­ta a la ciu­dad de Urbino, don­de Rafael nació; per­te­ne­cien­te a un hogar de bue­na posi­ción eco­nó­mi­ca, des­de muy peque­ño vivió en un entorno musi­cal, artís­ti­co y lite­ra­rio. Ya en sus pri­me­ros años demos­tró un espe­cial talen­to por la pin­tu­ra y bajo la influen­cia del pin­tor Peru­gino comen­zó a tra­ba­jar como aprendiz.

La For­na­ri­na

Su con­sa­gra­ción artís­ti­ca tie­ne lugar duran­te su estan­cia en Flo­ren­cia con su pri­me­ra obra maes­tra Tras­la­do de Cris­to, tam­bién cono­ci­da como Depo­si­ción, efec­tua­da en 1507. Es tam­bién duran­te ese perío­do don­de se refle­jan algu­nas de sus céle­bres Madon­nas como por ejem­plo lo ha sido Madon­na Tem­pi en la que con increí­ble rea­lis­mo expre­sa la dul­zu­ra, huma­ni­dad y la fuer­za del amor de una madre hacia su hijo.

Su gra­vi­ta­ción como artis­ta le per­mi­tió que Roma le abrie­ra sus puer­tas asig­nán­do­le tra­ba­jos para el Vati­cano. Es allí don­de rea­li­za la mag­ní­fi­ca pin­tu­ra del Papa Julio II; años des­pués vol­ve­ría a retra­tar al Papa León X acom­pa­ña­do por dos car­de­na­les, una obra que se des­ta­ca por su nota­ble cali­dad pic­tó­ri­ca y en la que que­da refle­ja­da la auto­ri­dad del pon­tí­fi­ce. Es en el Vati­cano don­de Rafael deco­ró con estu­pen­dos fres­cos las habi­ta­cio­nes cono­ci­das como las “Estan­cias de Rafael” don­de qui­zá la más des­lum­bran­te sea La Sala de la Sig­na­tu­ra, cono­ci­da como El Par­nas­so.

Aun­que nun­ca se casó eso no le impi­dió man­te­ner una acti­va vida sen­ti­men­tal, en don­de Retra­to de una Joven Mujer, tam­bién cono­ci­do como “La For­na­ri­na”, está basa­do en Marghe­ri­ta Luti, quien fue uno de sus gran­des amores.

La pelí­cu­la igual­men­te con­tem­pla las tareas rea­li­za­das por el artis­ta en mate­ria de pla­ni­fi­ca­ción urba­na para el redi­se­ño de una ciu­dad, así como su labor en el cam­po de la arqui­tec­tu­ra. En tal sen­ti­do, cuan­do en 1514 falle­ció el arqui­tec­to Ange­lo Bra­man­te, Leon X enco­men­dó a Rafael la super­vi­sión arqui­tec­tó­ni­ca del Nue­vo San Pedro en Roma.

La Trans­fi­gu­ra­ción

La mues­tra expo­ne la últi­ma obra maes­tra de Rafael inti­tu­la­da La Trans­fi­gu­ra­ción, tra­ba­jo que dejó inaca­ba­do por su muer­te y que resu­me toda su evo­lu­ción artística.

El film se enri­que­ce con­si­de­ra­ble­men­te con la con­tri­bu­ción de per­so­na­li­da­des del arte, inclu­yen­do entre otros a Mat­teo Lafran­co­ni ‑cocu­ra­dor y direc­tor de la Scuderie‑, Mario De Simo­ni ‑pre­si­den­te de la Scuderie‑, Lui­gi Bra­vi ‑pre­si­den­te de la Acca­de­mia Raf­fae­llo en Urbino‑, Bar­ba­ra Jat­ta ‑direc­to­ra de los Museos del Vati­cano– y los his­to­ria­do­res del arte Nicho­las Penny, Tom Henry y Patri­cia Robin; todos ellos de mane­ra didác­ti­ca sumi­nis­tran rele­van­tes deta­lles de algu­nas de las obras exhibidas.

En suma, este valio­so docu­men­tal per­mi­te apre­ciar con lujo de deta­lles la obra inte­gral de este excep­cio­nal artis­ta del Rena­ci­mien­to ita­liano. Jor­ge Gutman

Bue­na His­to­ria de Inmigrantes

MINA­RI. US. 2019. Un film escri­to y diri­gi­do por Lee Isaac Chung. Dura­ción 115 minutos.

Pres­ti­gia­do con el Gran Pre­mio del Jura­do en el Fes­ti­val de Sun­dan­ce 2020, es aho­ra con la reaper­tu­ra de las salas de cine que se podrá juz­gar Mina­ri.

Basa­do en su pro­pia expe­rien­cia como hijo de inmi­gran­tes sur­co­rea­nos, el direc­tor Lee Isaac Chung brin­da una con­mo­ve­do­ra saga fami­liar que trans­cu­rre en Esta­dos Uni­dos en la déca­da del 80 cen­trán­do­se en una fami­lia corea­na que como muchos otros inmi­gran­tes de ese país ha lle­ga­do a Esta­dos Uni­dos en pro­cu­ra del sue­ño americano.

En un guión que le per­te­ne­ce Chung pre­sen­ta al núcleo fami­liar inte­gra­do por Jacob (Ste­ven Yeun), su mujer Moni­ca (Yeri Han), sus hijos David (Alan Kim) de 7 años y Anne (Noel Kate Cho) de 11 años. Pre­via­men­te la fami­lia se había afin­ca­do en Cali­for­nia pero todo indi­ca que el ambi­cio­so Jacob pre­fi­rió tras­la­dar a los suyos a una zona cam­pes­tre de Arkan­sas para la explo­ta­ción de una gran­ja; para ello com­pró un vas­to terreno de tie­rra a fin de cons­truir­la y como vivien­da deci­dió adqui­rir una casa pre­fa­bri­ca­da ya ins­ta­la­da en ese campo.

Alan Kim y Yuh-Jung Youn

Esen­cial­men­te, el rela­to se cen­tra en la diná­mi­ca fami­liar esta­ble­ci­da y en torno a las difi­cul­ta­des que deben supe­rar­se para que Jacob pue­da con­cre­tar su obje­ti­vo. Como hom­bre empe­ño­so y buen padre de fami­lia anhe­la lo mejor para los suyos pero se topa con la insa­tis­fac­ción de su espo­sa que hubie­se pre­fe­ri­do seguir en Cali­for­nia; en tan­to, para sub­sis­tir ambos tra­ba­jan en un cria­de­ro de pollos, no muy ale­ja­do de don­de habi­tan. El esta­do aní­mi­co de Moni­ca tien­de a cam­biar leve­men­te con la lle­ga­da de su madre Soon-ja (Yuh-Jung Youn) pro­ce­den­te de Corea del Sur en don­de su pre­sen­cia modi­fi­ca el orden fami­liar exis­ten­te. Esta abne­ga­da ancia­na tra­tan­do de cum­plir con su rol de abue­la adop­ta una acti­tud afec­tuo­sa gran­jeán­do­se el cari­ño de la fami­lia con excep­ción de David quien si bien al prin­ci­pio no sim­pa­ti­za con ella a la pos­tre lle­ga­rá a conquistarlo.

A pesar de que la cul­tu­ra del país de ori­gen es muy dife­ren­te a la ame­ri­ca­na, Chung resal­ta la bue­na dis­po­si­ción de la vecin­dad hacia los recién lle­ga­dos; eso se mani­fies­ta por par­te de Paul (Will Pat­ton), un apa­sio­na­do evan­ge­lis­ta que ayu­da a Jacob en la siem­bra del terreno, como así tam­bién de los parro­quia­nos de la igle­sia cris­tia­na a la que Jacob acu­de con su fami­lia, reci­bien­do una cor­dial bienvenida.

Entre los varia­dos pro­ble­mas que van sur­gien­do en la fami­lia se encuen­tra el soplo car­día­co que afec­ta a David y un infar­to que aque­ja a la que­ren­do­na abue­la; a eso se agre­gan las con­ti­nuas dis­cu­sio­nes que gene­ra Moni­ca al ver los obs­tácu­los que enfren­ta su mari­do para imple­men­tar su pro­yec­to debi­do a la esca­sez del agua nece­sa­ria para humi­di­fi­car la tie­rra y por las deu­das que él con­trae para finan­ciar su anhe­la­do pro­yec­to. A pesar de estas que­re­llas, pre­do­mi­na un sen­ti­mien­to de cari­ño y soli­da­ri­dad para evi­tar que el matri­mo­nio se disgregue.

No obs­tan­te tra­tar­se de un rela­to muy per­so­nal del rea­li­za­dor, esta inti­mis­ta his­to­ria per­mi­te lle­gar a todo tipo de públi­co debi­do a la huma­ni­dad que tra­sun­tan los per­so­na­jes y la logra­da carac­te­ri­za­ción obte­ni­da por su elen­co. Yeun con­mue­ve como el padre que quie­re triun­far en la vida y que no con­ci­be que su pro­yec­to fra­ca­se, así como Han asu­me satis­fac­to­ria­men­te la per­so­na­li­dad de un ser con­flic­ti­vo que lle­ga­do el momen­to de máxi­mo apre­mio com­pren­de la nece­si­dad de pre­ser­var la uni­dad fami­liar. Dis­tin­ción espe­cial mere­cen las inter­ven­cio­nes de Kim y Yuh-Jung Youn en la tier­na rela­ción esta­ble­ci­da entre el tra­vie­so y píca­ro niño ‑el alter ego del rea­li­za­dor-. y su tier­na abuela.

De inme­jo­ra­ble fac­tu­ra téc­ni­ca, sobre todo por la mag­ní­fi­ca foto­gra­fía de Lachlan Mil­ne, Chung con su ópti­ma pues­ta escé­ni­ca y una narra­ción esme­ra­da­men­te arti­cu­la­da con­fir­ma con este cau­ti­van­te film ser uno de los más impor­tan­tes direc­to­res del cine ame­ri­cano. Jor­ge Gutman