El Padre del Impresionismo

CAMI­LLE PISSA­RRO

(Foto: Ash­mo­leam Museum).

En el mar­co de la serie Gallery & Exhi­bi­tion, Cine­plex exhi­bi­rá el docu­men­tal Pis­sa­rro: Father of Impres­sio­nism. Este film bri­tá­ni­co rea­li­za­do por el emi­nen­te docu­men­ta­lis­ta exper­to en arte David Bic­kers­taff resal­ta la mues­tra rea­li­za­da por el Ash­mo­lean Museum de Oxford que comen­zó el 18 de febre­ro pasa­do y se extien­de has­ta el 12 de junio.

(Foto: Ash­mo­leam Museum).

Naci­do en 1830 en la isla de Saint Tho­mas, Pis­sa­rro vivó su juven­tud en París encon­tran­do en la pin­tu­ra su gran pasión. A los 43 años de edad ya había con­gre­ga­do a un entu­sias­ta gru­po de artis­tas que fue­ron cono­ci­dos como los “Impre­sio­nis­tas”. Duran­te las 4 déca­das siguien­tes Pis­sa­rro cons­ti­tu­yó la fuer­za de gra­vi­ta­ción en el arte de este tras­cen­den­tal movi­mien­to pic­tó­ri­co que tuvo gran influen­cia en muchos artis­tas, inclu­yen­do a Clau­de Monet, Paul Cézan­ne y Paul Gau­guin y la pin­tu­ra impre­sio­nis­ta esta­dou­ni­den­se Mary Cassalt.

(FOTO: artfund.org)

A lo lar­go de 94 minu­tos Bic­kers­taff expo­ne aspec­tos de la vida per­so­nal del pin­tor a tra­vés de una serie de ínti­mas y reve­la­do­ras car­tas que él escri­bió a su fami­lia. De todos modos, la soli­dez del film resi­de en la impor­tan­te retros­pec­ti­va rea­li­za­da por el Museo de Ash­mo­lean a tra­vés de los archi­vos que con­ser­va, explo­ran­do y resal­tan­do la bio­gra­fía y remar­ca­ble pro­duc­ción de este excep­cio­nal artis­ta. Asi­mis­mo el docu­men­tal inclu­ye algu­nos de los tra­ba­jos exhi­bi­dos de Pis­sa­rro en la expo­si­ción rea­li­za­da en 2021 por el Museo de Arte de Basi­lea, Suiza.

La exhi­bi­ción de este remar­ca­ble docu­men­tal ten­drá lugar los días 29 de mayo, 30 de mayo y 1 de junio en selec­tas salas de Cine­plex

Un Clá­si­co para Disfrutar

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

KOO­ZA

Des­pués de estar ausen­te por espa­cio de tres años debi­do a la peno­sa pan­de­mia, el Cir­que du Soleil reanu­da sus acti­vi­da­des con Koo­za. Esta pro­duc­ción que fue obje­to de un gran suce­so por par­te de la audien­cia y de la crí­ti­ca en oca­sión de su estreno en 2007 aho­ra retor­na a Mon­treal en la tra­di­cio­nal Gran Car­pa del Vie­jo Puer­to don­de habrá de per­ma­ne­cer has­ta el 14 de agos­to de 2022.

Mane­jo de aros (Foto: Cir­que du Soleil)

Como en la mayor par­te de los espec­tácu­los pre­sen­ta­dos por el excep­cio­nal con­jun­to artís­ti­co, la his­to­ria es una mera excu­sa para la pre­sen­ta­ción de diver­sos núme­ros que apa­sio­nan al públi­co que los con­tem­pla. En tal sen­ti­do, según infor­ma el mate­rial de pren­sa, el argu­men­to de Koo­za rela­ta los por­me­no­res de un inge­nuo paya­so que tra­ta de encon­trar su sitio en el mun­do, entre su fuer­za y fra­gi­li­dad, tumul­to y armo­nía, al pro­pio tiem­po que se topa con risue­ños personajes.

La doble cuer­da flo­ja (Foto: Cir­que du Soleil)

Con un elen­co de 50 artis­tas, inclu­yen­do acró­ba­tas, atle­tas, músi­cos y can­tan­tes pro­ve­nien­tes de Aus­tra­lia, Bie­lo­rru­sia, Bra­sil, Cana­dá, Colom­bia, Espa­ña, Esta­dos Uni­dos, Fran­cia, Ita­lia, Mol­da­va Mon­go­lia, Rusia y Tri­ni­dad Toba­go; todos ellos con­tri­bu­yen para que el espec­tácu­lo cobre nota­ble dimen­sión a tra­vés de esce­nas sor­pren­den­tes no exen­tas de ten­sión como al pro­pio tiem­po sazo­na­das con buen humor.

El bai­le de los esque­le­tos (Foto: Cir­que du Soleil)

Den­tro de sus varia­dos núme­ros, hay algu­nos de los mis­mos que se des­ta­can por su remar­ca­ble auda­cia; así “la rue­da de la muer­te” pro­du­ce una indes­crip­ti­ble emo­ción vien­do a dos super atle­tas des­pla­zán­do­se a tra­vés de dos rue­das rotan­do a gran velo­ci­dad. No menos impre­sio­nan­te es el núme­ro “dúo de mono­ci­clo” en el que dos ave­za­dos acró­ba­tas rea­li­zan asom­bro­sas pirue­tas mien­tras van peda­lean­do una mono­ci­cle­ta. Asi­mis­mo, estu­pe­fac­ción pro­vo­ca la secuen­cia “doble cuer­da flo­ja” en don­de varios arries­ga­dos artis­tas man­te­nien­do un increí­ble equi­li­brio van tran­si­ta­do por una doble cuer­da flo­ja. Para con­cluir con esta enu­me­ra­ción de nin­gún modo exhaus­ti­va, cabe citar “equi­li­brio sobre sillas” con la impre­sio­nan­te para­da de mano rea­li­za­da por un equi­li­bris­ta a tra­vés de una torre de sillas que nun­ca desbordan.

La rue­da de la muer­te (Foto: Cir­que du Soleil)

Artí­fi­ce de este aplau­di­do show es David Shi­ner, el direc­tor escé­ni­co, quien siem­pre anhe­ló con­cre­tar una obra que refle­ja­ra el uni­ver­so inte­rior de un clown y que final­men­te lo ha logra­do aquí con la cola­bo­ra­ción de Ser­ge Roy como direc­tor de la crea­ción. En los fac­to­res téc­ni­cos de pro­duc­ción cabe dis­tin­guir la esce­no­gra­fía de Stépha­ne Roy cuya atmós­fe­ra ambien­tal es la de una pla­za públi­ca que reavi­va las memo­rias del cir­co de anta­ño; igual­men­te des­ta­ca­ble es la mara­vi­llo­sa y colo­ri­da ilu­mi­na­ción de Mar­tin Labrec­que que en todo momen­to se aso­cia con cada una de las esce­nas lúdi­cas y fan­tás­ti­cas del show. Ren­glón apar­te mere­ce el dise­ño del des­lum­bran­te ves­tua­rio de Marie-Chan­ta­le Vai­llan­court inte­gra­do por más de 175 atuen­dos y cer­ca de 160 som­bre­ros, ade­más de zapa­tos, acce­so­rios y pelu­cas. Tenien­do en con­si­de­ra­ción el fun­da­men­tal papel que jue­ga la acro­ba­cia, André Simard es el gran crea­dor de su con­te­ni­do; bas­ta solo pen­sar la inge­nio­si­dad apli­ca­da para que el esque­le­to acro­bá­ti­co haya sido ple­na­men­te alcan­za­do, tal como se apre­cia en los movi­mien­tos aéreos, en la cuer­da flo­ja y en los gigan­tes­cos sal­tos rea­li­za­dos a 10 metros del nivel del sue­lo. Nota­ble es la simé­tri­ca coreo­gra­fía de Cla­ren­ce Ford ins­pi­ra­da en gran par­te en las cul­tu­ras pop y urba­na como así tam­bién en vode­vi­les y come­dias musi­ca­les acuá­ti­cas de las déca­das del 40 y 50. A los nom­bres men­cio­na­dos cabe agre­gar los de Flo­ren­ce Cor­net en la con­cep­ción del maqui­lla­je, Rogé Fran­co­eur en los acce­so­rios, Jean-Fra­nçois Côte en la músi­ca y Jonathan Deans con Leon Rothen­berg en el dise­ño de sonido.

En esen­cia, Koo­za es un espec­tácu­lo que por su excep­cio­nal cali­dad pro­vo­ca un gran entu­sias­mo en la audien­cia y que rati­fi­ca una vez más el pres­ti­gio mun­dial del Cir­que du Soleil.

Home­na­jean­do a la Rei­na Isa­bel II

Cró­ni­ca de Jor­ge Gutman

ELI­ZA­BETH: A POR­TRAIT IN PARTS. Gran Bre­ta­ña, 2021. Un film de Roger Michell. 89 minutos

El rea­li­za­dor Roger Michell, falle­ci­do en sep­tiem­bre de 2021 poco tiem­po des­pués de haber con­clui­do el roda­je de Eli­za­beth ofre­ce en su tra­ba­jo pós­tu­mo un home­na­je a la Rei­na Eli­za­beth II. A tra­vés de su per­so­nal enfo­que estruc­tu­ra­do como un colla­ge efec­túa un retra­to en frag­men­tos tra­tan­do de huma­ni­zar a la legen­da­ria monar­ca que aca­ba de cum­plir 96 años y es la sobe­ra­na con mayor anti­güe­dad en el trono. Este docu­men­tal basa­do exclu­si­va­men­te en mate­rial de archi­vos resul­ta opor­tuno tenien­do en cuen­ta que en los pri­me­ros días de junio de este año Gran Bre­ta­ña fes­te­ja­rá el Jubi­leo de Pla­tino con­me­mo­ran­do los 70 años de su ascen­sión al trono.

Con la edi­ción de Joan­na Crick­may, el docu­men­tal no sigue un orden cro­no­ló­gi­co sino que a mane­ra de esbo­zos o par­tes suel­tas que van y vie­nen a tra­vés del tiem­po va refle­jan­do face­tas de la monar­ca a lo lar­go de su existencia.

Así en el pri­me­ro de los seg­men­tos titu­la­do “El dis­cur­so de la Rei­na” se la con­tem­pla en uno de sus pri­me­ros men­sa­jes navi­de­ños trans­mi­ti­dos por la radio. En el siguien­te deno­mi­na­do “Ma’am” se des­ta­ca que la per­so­na que es intro­du­ci­da a un encuen­tro con la rei­na en el pri­mer salu­do debe diri­gir­se a ella dicien­do “Su Majes­tad” para pos­te­rior­men­te hacer­lo con “ma’am” (apó­co­pe de mada­me); pre­ci­sa­men­te esas son las indi­ca­cio­nes sumi­nis­tra­das a Lee Kuan Yew, pri­mer minis­tro de Sin­ga­pur des­de 1959 has­ta 1990, en su visi­ta a la sobe­ra­na. En el capí­tu­lo “In the Sadd­le” se asis­te al pla­cer que ella expe­ri­men­ta en el depor­te de la equi­ta­ción como asi­mis­mo su afi­ción de asis­tir a las carre­ras de caballo.

De mane­ra sal­pi­ca­da se pasa revis­ta a epi­so­dios de su infan­cia, su boda con el prín­ci­pe Phi­lip, el fune­ral de su padre el rey Geor­ge VI en febre­ro de 1952, así como su coro­na­ción del 2 de junio de 1953 por­tan­do la pesa­da coro­na de dia­man­tes sobre su cabe­za. Obvia­men­te no fal­tan los nume­ro­sos via­jes empren­di­dos al exte­rior como los rea­li­za­dos a Ale­ma­nia a mane­ra de recon­ci­lia­ción por lo acon­te­ci­do duran­te la Segun­da Gue­rra, como así tam­bién su visi­ta a Corea del Sur en 1985; asi­mis­mo se des­ta­ca sus reunio­nes con varios de los pri­me­ros minis­tros que gober­na­ron a lo lar­go de sus 7 déca­das de rei­na­do y sus encuen­tros con jefes de gobierno.

Refle­jan­do algu­nos aspec­tos dra­má­ti­cos, el capí­tu­lo “Horri­bi­lis” alu­de al funes­to incen­dio que en 1992 des­tru­yó par­te del Cas­ti­llo de Wind­sor, ame­na­zan­do el valio­so teso­ro pic­tó­ri­co cobi­ja­do en su inte­rior y cómo ese des­afor­tu­na­do inci­den­te la entris­te­ció considerablemente.

En el aspec­to fami­liar, el docu­men­tal ilus­tra el amor hacia sus hijos, nie­tos y la román­ti­ca his­to­ria amo­ro­sa con su mari­do. Asi­mis­mo tam­bién des­ta­ca la pre­sen­cia de la prin­ce­sa Dia­na; en tal sen­ti­do, cuan­do se pro­du­jo su muer­te, la Rei­na se pro­nun­ció elo­gio­sa­men­te sobre su per­so­na días des­pués de su falle­ci­mien­to tras las crí­ti­cas que emer­gie­ron por no haber­se pro­nun­cia­do inme­dia­ta­men­te des­pués del deceso.

Mit­chell des­ta­ca a Eli­za­beth como una cele­bri­dad que es ado­ra­da por mul­ti­tu­des y a quien ella les salu­da con una afa­ble son­ri­sa.. Entre sus admi­ra­do­res se halla el ex Beatle Paul McCart­ney quien en un clip cómo admi­ra­ba a la rei­na en su eta­pa ado­les­cen­te. Intere­san­te es ver cómo ella se con­ver­tía en la prin­ci­pal atrac­ción cuan­do asis­tía a pre­mie­res de fil­mes, superan­do en popu­la­ri­dad a super divas del sép­ti­mo arte como lo fue­ron Marilyn Mon­roe y Sofía Loren, entre otras. Y a pro­pó­si­to de estre­llas del cine, el direc­tor efec­túa com­pa­ra­cio­nes entre la sobe­ra­na y Audrey Hep­burn y Eli­za­beth Tay­lor inclu­yen­do rápi­dos extrac­tos de Roman Holi­day (1953) y Cleo­pa­tra (1963).

Sin que exis­ta una pre­ci­sa narra­ti­va, el docu­men­tal no agre­ga mucho más de lo que ya se ha vis­to en opor­tu­ni­da­des ante­rio­res a tra­vés del cine, tea­tro y tele­vi­sión inclu­yen­do entre otros ejem­plos el exce­len­te film The Queen (2006) de Stephen Frears con la remar­ca­ble actua­ción de Helen Miren así como la extra­or­di­na­ria serie The Crown don­de en su cuar­ta tem­po­ra­da Oli­via Col­man ani­ma mag­ní­fi­ca­men­te a la Eli­za­beth de edad madu­ra. Con todo, este docu­men­tal ade­más de aña­dir esce­nas humo­rís­ti­cas de pro­gra­mas tele­vi­si­vos y la intro­duc­ción de dibu­jos ani­ma­dos repre­sen­tan­do a su majes­tad, el direc­tor deseó refle­jar a un ser humano que con resi­lien­cia y estoi­cis­mo dedi­có su vida ente­ra actuan­do como el sím­bo­lo más impor­tan­te del Rei­no Uni­do a fin de man­te­ner la uni­dad y esta­bi­li­dad del mismo.

Como nota adi­cio­nal, varios de los clips exhi­bi­dos van acom­pa­ña­dos de agra­da­bi­lí­si­mos moti­vos musi­ca­les inclu­yen­do entre otros, Let me enter­tain you, Mona Lisa, Cheek to Cheek, Our Hou­se y La Vie en Rose.  

Como un even­to espe­cial este docu­men­tal será pre­sen­ta­do el 20, 24, 25 y 28 de Mayo en varias salas de Cine­plex.

Un Recor­da­do Film Policial

BULLITT

En el mar­co de la serie Clas­sic Films, Cine­plex repon­drá el film ame­ri­cano Bullitt rea­li­za­do por Peter Yates en 1968 con­tan­do como pro­ta­go­nis­ta a Ste­ve McQueen quien en ese enton­ces era uno de acto­res más popu­la­res de Holly­wood. No obs­tan­te a casi cin­co déca­das y media trans­cu­rri­das des­de su estreno, esta pelí­cu­la con­ser­va en la actua­li­dad una inusi­ta­da frescura.

Ste­ve McQueen

Basa­do en la nove­la Mute Wit­ness de Robert L. Pike, el guión de Harry Klei­ner y Alan Trust­man narra las andan­zas de Johnny (Pat Rene­lla), un delin­cuen­te que es per­se­gui­do por su her­mano Pete (Vic­tor Tay­back) y una ban­da de mafio­sos a quien esta­fó por varios millo­nes de dóla­res. Des­pla­zán­do­se de Chica­go a San Fran­cis­co, ahí se vin­cu­la con Wal­ter Chal­mers (Robert Vaughn), un ambi­cio­so polí­ti­co que ha pro­me­ti­do tener­lo bajo pro­tec­ción siem­pre y cuan­do decla­re como tes­ti­go en una inves­ti­ga­ción del Con­gre­so con­tra las accio­nes del gru­po cri­mi­nal. Pero cuan­do Johnny es ase­si­na­do, el detec­ti­ve Bullitt (Ste­ve McQueen) es asig­na­do para inves­ti­gar el caso y tra­tar de loca­li­zar a los res­pon­sa­bles del cri­men; pero la tarea esul­ta más com­ple­ja de lo que pare­cía a pri­me­ra vis­ta cuan­do él va des­cu­brien­do una sar­ta de men­ti­ras y manio­bras corrup­tas vin­cu­la­das con las altas esfe­ras del poder en Washington.

El film es recor­da­do por la bri­llan­te secuen­cia auto­mo­vi­lís­ti­ca en la que Bullitt mane­jan­do a alta velo­ci­dad su Ford Mus­tang por las calles de San Fran­cis­co uti­li­za una manio­bra inge­nio­sa para enga­ñar a sus per­se­gui­do­res. A tra­vés de la diná­mi­ca direc­ción de Yates man­te­nien­do un rit­mo que no decae en momen­to alguno, la pelí­cu­la se bene­fi­cia por la bue­na inter­pre­ta­ción de su homo­gé­neo elen­co don­de ade­más de McQueen y Vaughn se des­ta­can Jac­que­li­ne Bis­set, Robert Duvall, Simon Oakland y Don Gor­don. Men­ción espe­cial mere­ce la exce­len­te músi­ca del com­po­si­tor argen­tino Lalo Sch­frin quien acom­pa­sa a la per­fec­ción el cli­ma de ten­sión gene­ra­do en la narra­ción del relato.

Este logra­do film poli­cial será exhi­bi­do en las salas de Cine­plex a par­tir del 13 de mayo

Can­tan­do y bai­lan­do bajo la lluvia

SIN­GININ THE RAIN

Cele­bran­do los 70 años de su estreno, Cine­plex exhi­bi­rá en la pan­ta­lla gran­de de sus cines, Sin­gin’ in the Rain den­tro de su serie de Clas­sic Films. .

Con­si­de­ra­da por un buen núme­ro de his­to­ria­do­res del cine como la come­dia musi­cal más impor­tan­te que se haya fil­ma­do has­ta la fecha, el Ame­ri­can Film Ins­ti­tu­te la ubi­ca como la quin­ta pro­duc­ción ame­ri­ca­na más gran­de que se haya pro­du­ci­do. Más allá que se esté o no de acuer­do con esta afir­ma­ción, lo cier­to es que Can­tan­do Bajo la Llu­via no obs­tan­te el tiem­po trans­cu­rri­do es real­men­te una joya cine­ma­to­grá­fi­ca que no ha per­di­do en abso­lu­to su efi­ca­cia; eso es debi­do a la exce­len­te com­bi­na­ción de una ani­ma­da his­to­ria, bellas can­cio­nes y una exce­len­te coreo­gra­fía Todo ello con­tri­bu­yó para que el film que­de gra­ba­do en la memo­ria del espectador.

Gene Kelly

Gene Kelly

Diri­gi­da por Stan­ley Donen y Gene Kelly en 1952, los guio­nis­tas Adolph Green y Betty Com­den se ins­pi­ra­ron para esta pelí­cu­la en las difi­cul­ta­des que muchos artis­tas del cine mudo tuvie­ron que supe­rar duran­te la épo­ca de tran­si­ción hacia el cine sono­ro. El elen­co está enca­be­za­do por Gene Kelly, quien en ese enton­ces se encon­tra­ba en el pinácu­lo de su carre­ra, rodea­do de Deb­bie Rey­nolds cuyo desem­pe­ño la con­vir­tió en estre­lla de Holly­wood, Donald O’Con­nor, Cyd Cha­ris­se, Milliard Mit­chell, Jean Hagen, Dou­glas Fow­ley y Rita Moreno. De los varios núme­ros musi­ca­les com­pues­tos por Nacio Herb Brown y Arthur Freed, sin duda el más recor­da­do es pre­ci­sa­men­te el que da el títu­lo al film don­de Gene Kelly en el per­so­na­je que carac­te­ri­za no pue­de ocul­tar su feli­ci­dad mien­tras can­ta y bai­la bajo la lluvia.

Donald O'Connor, Debbie Reynolds y Gene Kelly

Donald O’Con­nor, Deb­bie Rey­nolds y Gene Kelly

Cine­plex pro­yec­ta­rá este estu­pen­do clá­si­co a par­tir del 29 de abril de 2022.

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