A los títulos previamente comentados se agregan los siguientes films:
La vraie famille (Francia)
Exponiendo la forma en que la separación de un hijo puede sensiblemente afectar a una familia, el realizador y guionista Fabien Gorgeart narra un potente drama basado en su propia experiencia que resulta imposible dejar indiferente a quien lo vea.
Mélanie Thierry
Gorgeart presenta a Anna (Mélanie Thierry) y Driss (Lyès Salem) un matrimonio muy bien avenido que disfruta de la presencia de sus tres hijos, Simon (Gabriel Pavie) de 6 años y los dos mayores Adrien (Idris Laurentin-Khelifi) y Jules (Basile Violette). No transcurre mucho para saber que Simon a los 18 meses ha sido ubicado en el hogar de esta familia de acogida al haber muerto su madre y en el que su padre biológico Eddie (Félix Moati) no estaba en condiciones de cuidarlo. Para Anna y su marido Simón es tratado como un hijo verdadero brindándole amor y protección al igual que con sus otros dos vástagos; además de la excelente relación fraternal guardada con sus hermanos, el niño siente un gran apego hacia sus padres.
El punto de quiebre se produce cuando la visitadora social (Florence Muller) comunica al matrimonio que Eddie desea progresivamente recuperar la guardia de su hijo, en un principio durante los fines de semana. Es allí donde se produce el primer conflicto para Simon dado que no guarda afinidad alguna con el padre que no llegó a conocer hasta ese momento. La situación se precipita cuando esa doble convivencia del menor se torna más dificultosa.
La cuidada realización de Gorgeart permite reflejar cómo el fallo de la jueza actuante (Dominique Blanc), disponiendo que definitivamente el niño conviva con otra familia sustituta y su padre, produce una profunda herida emocional tanto para el menor como para la familia de Driss y Anna. El conmovedor tema es tratado con suma delicadeza sin que en momento alguno desborde en un artificioso sentimentalismo; a ello se agrega la excelente interpretación de Thierry como la apasionada madre que ve arrebatado a su hijito así como merece especial distinción la actuación del niño Pavie quiee asombra por su completa identificación con su personaje al punto tal que él no actúa sino que es verdaderamente Simon.
La place d’une autre (Francia)
Un muy buen drama histórico es lo que se contempla en este film de Aurelia Georges en el que la usurpación de identidad constituye el tema central.
La realizadora con la co-guionista Maud Ameline han efectuado una remarcable adaptación de la novela “The New Magdalen” de Wilkie Collins, ubicando la acción en Francia en 1914 a comienzos de la Primera Guerra.
Lyna Khoudri y Sabine Acema
En la primera escena se observa a la humilde joven Nelie (Lyna Khoudri) que es injustamente despedida de su empleo de criada en un hogar de buena condición económica. Encontrándose repentinamente en la calle, recurre a la prostitución a fin de sobrevivir hasta el momento en que es reclutada para trabajar como enfermera para la Cruz Roja. En la zona de Vosges su ambulancia recoge a Rose Juillet (Maud Wyler), una chica suiza quien le dice que viaja a Nancy para trabajar como lectora para la acaudalada aristócrata Eléonore Lengwil (Sabina Azema), una viuda que ha sido amiga de su padre.
Cuando un ataque alemán presumiblemente ocasiona la muerte de Rose, Nelie adopta su identidad apropiándose de su documentación y se dirige a la mansión de Lengwill presentándose como Rose para ocupar el cargo que había sido previsto para la difunta. En su carácter de dama de compañía y lectora se va creando entre Nelie y la viuda un lazo de mutuo respeto y afecto, en el que la joven ha encontrado el lugar ideal de trabajo, confort y tranquilidad en materia de alojamiento y alimentación. Esa idílica situación se interrumpe cuando aparece en escena la auténtica Rose que logró salvar su vida y denuncia a quien adoptó su identidad como una descorazonada impostora, aunque la acusada rotundamente lo niega.
El doble conflicto moral de Nelie por haber defraudado la confianza depositda por Lengwil así como por haber descolocado a Rose, está muy bien planteado por Georges a través de una narración absorbente que mantiene permanente interés gracias al giro que va cobrando la intrigante trama. A la buena dirección se unen las magníficas interpretaciones de la joven Khoudri y de la veterana Azema asumiendo con total convicción sus respectivos roles. Aunque es posible no aguardar un final feliz, su ambiguo desenlace deja la puerta abierta para que lo sea pero lo más importante es el nivel de calidad de este film, capaz de satisfacer al público que asista a su visión.
L’Ennemi (Bélgica-Luxemburgo-Francia)
El realizador y guionista Stephan Streker recrea dramáticamente un caso policial que se basa en un hecho real acaecido en 2013 cuando el miembro del parlamento belga Bernard Wesphael fue arrestado por haber sido acusado de haber asesinado a su mujer.
Jérémie Renier
En la ficción el político es encarnado por Jérémie Renier bajo el nombre de Louis Durieux quien mantiene un apasionado vínculo de amor con su esposa Maeva (Alma Jodorowsky). Una noche, en ocasión de estar alojados en un lujoso hotel, Louis con rostro alarmado comunica a la recepción que encontró a su mujer sin vida en la habitación. Inmediatamente la policía se ocupa del crimen y a pesar de estar bien asesorado por su abogada (Emmanuelle Bercot) Durieux termina siendo detenido pasando un período en prisión por sospecha de asesinato.
A través de flashbacks se puede saber que ocurrió antes del crimen, lo que permite que el espectador se mantenga intrigado por saber si existió un motivo que haya impulsado a Louis a cometer el fatal acto. Streker efectúa un buen estudio caracterológico del protagonista a la vez que genera un clima de logrado suspenso frente a la incertidumbre que genera este caso acerca de la inocencia de Durieux. Si bien en el juicio al que es sometido, el acusado queda exento de culpabilidad basado en el criterio de que no puede culparse a alguien cuando existe una razonable duda, la incógnita permanece sobre lo que aconteció realmente.
Acarreando el mayor peso del relato Renier logra una magnífica caracterización al transmitir la gran pesadilla que atraviesa su personaje, sobre todo cuando el crimen adquiere amplia difusión pública.
En la vida real, después de haber quedado liberado Wesphael considerando que había sido encarcelado equivocadamente logró obtener en 2020 una compensación de 83.150 euros. A todo ello, los familiares de la víctima no están convencidos de su inocencia.
Madeleine Collins (Francia-Bélgica-Suiza)
La historia de una mujer que adopta una doble identidad es lo que considera el realizador Antoine Barraud en un drama psicológico que no alcanza a satisfacer plenamente.
Virginie Efira
La premisa inicial despierta interés contemplando a Judith (Virginie Efira) trabajando como traductora en Ginebra y viviendo con su compañero Abdel (Quim Gutiérrez) y la pequeña hija Ninon (Loïse Benguerel). Inmediatamente después se la ve trasladarse a París compartiendo el hogar con su marido Melvil Fauvet (Bruno Salomone) ‑un reputado director musical- y los dos hijos del matrimonio.
Teniendo en cuenta el prólogo del relato, esa doble vivencia quedará parcialmente justificada aunque no llegue a convencer plenamente. Si bien hay ciertos aspectos que remiten a algunas obras de Claude Chabrol y Alfred Hitchcock, los secretos y las mentiras de las que la protagonista se vale para para sostener esa doble existencia podrían cuajar si se tratara de una comedia o sátira, pero de modo alguno como drama realista. Lo que el guión del realizador escrito con Héléna Katz trata de transmitir es la crisis existencial de su protagonista que la conduce a un estado de confusión mental. Queda como resultado un film que se deja ver pero que resulta difícil empatizar con su antiheroína no obstante la actuación intensa de Efira, una actriz que cualesquiera sea el rol que se le asigne siempre impresiona gratamente.
Les jeunes amants (Francia).
Aunque no se trate de un amor juvenil sino decididamente otoñal, el emotivo film de Carine Tardieu demuestra que nunca es tarde para experimentar el sublime sentimiento que nutre de felicidad a una pareja.
La directora islandesa Sólveig Anspach había preparado un guión de un film que no llegó a concretarse debido a su muerte acaecida en 2015; su contenido estaba inspirado en su madre que a los 75 años había redescubierto el amor en una persona mucho más joven que ella. Ese proyecto finalmente se concretó cuando Tardieu decidió filmar esa historia y ciertamente logró un emotivo drama romántico.
Fanny Ardant y Melvil Poupaud
En la ficción, la veterana actriz Fanny Ardant anima a Shauna, una arquitecta viuda de 55 años que en Lyon visitando el hospital donde una gran amiga se halla gravemente internada conoce a Pierre (Melvin Poupaud), un médico de 31 años que atiende a la paciente; ese encuentro permite entrever que hay entre ambos cierta atracción no del todo definida.
Quince años después, Pierre ya está casado con Jeanne (Cécile de France), es padre de dos hijos y profesionalmente es un exitoso médico e investigador científico; quiere el azar que se produzca el reencuentro con Shauna, ya jubilada y con su rostro denotando el transcurso del tiempo. Es ahí donde surge un fuerte amor entre ambos.
Aunque resulte sorprendente que Pierre pueda llegar al extremo de dejar su hogar por su pasión hacia Shauna, lo cierto es que la narración de Tardieu permite que el relato adquiera plena verosimilitud; eso en gran medida se debe a la brillante caracterización de Ardant como la mujer que encuentra un nuevo sentido a su vida y a la convincente composición de Poupaud como el hombre capaz de brindarse por completo a la mujer que logra iluminar su existencia.
He aquí el comentario de 5 títulos vistos en el Festival
De Son Vivant (Francia)
La muerte como última etapa de la vida es decididamente ineluctable pero si hay algo que la convierte en menos temerosa es el que se ignora cuando acontecerá; sin embargo algo diferente acontece cuando alguien gravemente enfermo sabe que su fin es inminente. En base a lo que precede la actriz y realizadora Emmanuelle Bercot ofrece en De Son Vivant un drama lacerante que constituye una verdadera radiografía del viaje sin retorno.
Catherine Deneuve y Benoît Magimel
Con la colaboración de la guionista Marcia Romano, el relato introduce a Benjamin (Benoît Magimel), un hombre soltero de 39 años enfermo de cáncer de páncreas que al asistir a la consulta médica, el Dr. Eddé (Gabriel Sara) le comunica que estando en un estadio 4 del mal es imposible de ser curado y su muerte, estadísticamente considerada, puede producirse entre 6 meses y dos años a más tardar. Acompañado de Crystal (Catherine Deneuve), su posesiva madre, ambos escuchan aterrados el doloroso diagnóstico.
En la narrración efectuada a lo largo de un año, se asiste a la evolución de la enfermedad en su tramo final donde en un principio Benjamin puede desenvolverse sin estar hospitalizado. Es en ese período que él se dedica con denodado fervor a proseguir su actividad de profesor de teatro para alumnos que están preparando su ingreso al Conservatorio Nacional, aunque sin divulgarles el mal que le aqueja. Sin poder detener el paso del tiempo, llega el momento en que debe permanecer en el hospital con el consiguiente deterioro que va experimentando su organismo hasta exhalar el último suspiro..
Hay varios aspectos importantes de reseñar que realzan al drama de manera excelente. Sin saber exactamente cuál es el centro hospitalario en el que Benjamin es atendido, en primer lugar resalta la profunda humanidad emanada por el Dr. Eddé en donde no solo actúa como oncólogo sino también como terapeuta y guía espiritual del enfermo. Asimismo es completamente realista la relación de Crystal con su hijo, en el que ambos no pueden resignarse a aceptar lo que sobrevendrá; pero lo más importante es cómo esta mujer desea que su hijo le perdone debido a un acto de profundo egoísmo cometido cuando veinte años atrás.lo impulsó a que abandonara a la mujer australiana que embarazó y al bebé que llegó al mundo sin haberlo reconocido.
Bercot ha logrado de su elenco actuaciones supremas. Deneuve, la descollante diva del cine francés, conmueve profundamente como una madre que tiene que hacer denodados esfuerzos para poder aceptar la pérdida de su hijo. Magimel, sin duda en el papel más difícil y logrado de su carrera, sencillamente deslumbra en la metamorfosis que va experimentando su personaje. El tercer gran protagonista de este drama es Gabriel Sara quien en la vida real es un renombrado oncólogo americano; al haber aceptado el rol del Dr. Eddé, su actuación no puede resultar más genuina en el apoyo moral que le suministra a Benjamin y a su madre. Igualmente destacable. es la participación de Cécile De France como la abnegada enfermera que en cierta medida se extralimita en sus funciones para ofrecer sosiego, confort y amor a Benjamin. En papeles de apoyo se distinguen Lou Lampros como una de las estudiantes de teatro y Oscar Morgan como el ilegítimo hijo de Benjamin.
Con esta crónica de una muerte anunciada, Bercot logra su mejor trabajo como realizadora y a pesar de su inconfortable temática su visión es altamente recomendable
Rouge (Francia-Bélgica)
Con una muy buena narración el realizador Farid Bentoumi aborda un drama ecológico inspirado en eventos reales. Basado en el guión del realizador con la colaboración de Samuel Doux, el interés del relato descansa en la colisión que se produce entre una honesta mujer y la corrupción corporativa que enfrenta en su trabajo.
Zita Hanrot y Sami Bouajila
Al no haber logrado salvar la vida de un paciente que en estado de gravedad permanecía en la sala de emergencia de un centro hospitalario, la joven practicante Nour (Zita Hanrot) deja su puesto para aceptar la posición de enfermera residente en la planta química en que trabaja su padre Silmane (Sami Bouajia) donde además es el líder sindical defendiendo los derechos de los operarios.
A los pocos días de comenzar sus labores Nour observa que ciertas reglas sanitarias no se cumpliemtan en la empresa, tales como no reportar los accidentes de trabajo producidos, la ausencia de revisación médica de algunos empleados y la no consideración de los efectos de la polución producida. Esos reparos son manifestados a su padre de manera firme aunque él los desestima señalando que la fábrica suministra empleo a 200 personas, impulsando de este modo la economía local.
El nudo dramático del relato se produce cuando la enfermera se vincula con Emma (Céline Sallete), una periodista investigadora que le hace ver cómo los residuos tóxicos que genera la planta son vertidos de manera oculta en un lago próximo. Eso induce a Nour a realizar una operación arriesgada para la obtención de una prueba que evidencie el peligro generado por la negligencia asumida por el director de la empresa (Olivier Gourmet).
A través de una muy buena descripción de los personajes, el realizador plantea de manera concisa y efectiva el conflicto ético que se produce entre la integridad de Nour decidida a denunciar la realidad imperante y la actitud de su padre que siente la obligación de guardar silencio y mantener la lealtad con la empresa que le ha prodigado trabajo y sustento durante 30 años. Además de la acertada dirección de Bentoumi el film se valoriza por las remarcables interpretaciones de Hanrot y Bouajila.
Les Intranquilles (Bélgica)
La bipolaridad es el delicado tema que el director belga Joachim Lafosse considera en su reciente trabajo que obtuvo una positiva acogida por parte de los críticos en ocasión de su estreno mundial en Cannes.
Damien Bonnard y Leïla Bekhti
De manera meticulosa el realizador plantea el problema a partir de la primera secuencia que se desarrolla en una playa de la Costa Azul. Allí se encuentran el pintor artístico Damien (Damien Bonnard), su mujer Leïla (Leïla Bekhti) y el pequeño hijo Amine (Gabriel Merz Chammah). Cuando Damien sale a nadar y demora en regresar se presume que algo raro le acontece; eso se confirma en las subsiguientes escenas en donde su insomnio lo obliga a mitad de la noche a levantarse y de manera hiperactiva ponerse a arreglar una bicicleta o bien a pintar. De la narración de Lafosse queda claro que se contempla a un individuo bipolar con variaciones marcadas en su estado anímico; es así que su esposa hace lo posible para contener sus períodos de excitación e intensa actividad, tratando de que él ingiera los medicamentos prescriptos que suele eludir.
Cuando su paranoia alcanza situaciones extremas urge su hospitalización donde es sometido a un cóctel de drogas para aliviar su euforia; al regresar a su hogar la medicación suministrada logra tranquilizarlo pero a expensas de convertirlo en un ser pasivo, triste, deprimido e incapaz de experimentar emoción.
Sin sobreactuar Bonard y Bekhti ofrecen interpretaciones excepcionales. El actor realiza un increíble tour de force para caracterizar al torturado enfermo, en tanto que Bekhti no le va en zaga como la abnegada mujer que sintiendo un gran amor por Damien hace lo imposible para ayudarlo al comprender que él no es culpable del mal que lo aqueja; por su parte Merz Chammah actúa naturalmente como el hijo que es testigo de la enfermedad mental de su padre.
Sobriamente realizado, Lafosse se limita a exponer el problema sin ofrecer soluciones a esta grave afección aunque ilustrando cómo es posible la convivencia del núcleo familiar frente a las condiciones descriptas.. Como un espectador invisible uno empatiza plenamente con la suerte de sus personajes apreciando la notable calidad de este angustiante y doloroso relato.
Illusions Perdues (Francia-Bélgica)
El director Xavier Giannoli efectúa una relectura de Las Ilusiones Perdidas, la obra maestra de Honoré de Balzac escrita entre 1837 y 1843, enfocando el ascenso, triunfo y caída en desgracia de un lúcido poeta.
Benjamin Voisin
En la adaptación realizada por el cineasta y Jacques Fieschi, la acción se ubica en 1821 en la pequeña ciudad de Angoulème, al sudoeste de Francia. Allí vive Lucien Chardon (Benjamin Voisin), un joven e idealista poeta de humilde origen que para ganarse el sustento trabaja durante el día en un taller de imprenta. Sus poemas están dirigidos a su amada Louise (Cécile de France), una bella aristócrata que aprecia su talento y además retribuye su amor a pesar de estar casada. Cuando se destapa la noticia del adulterio, ambos huyen a París en donde él intentará con el apoyo de su amante abrirse camino como poeta y crítico literario.
Al poco tiempo Louise, fuertemente influida por su prima la Marquesa de Espard (Jeanne Balibar), decide separarse de Lucien al comprobar que la diferencia de clase constituye un serio obstáculo para continuar la relación. Sin la protección de su enamorada y con poco dinero en el bolsillo Lucien de manera circunstancial conoce a Louisteau (Vincent Lacoste), un articulista que apreciando cómo el poeta escribe lo introduce a un periódico liberal que se caracteriza por estar al servicio de una prensa libre e independiente. Gradualmente, las críticas sinceras y bien articuladas de Lucien, permiten que obtenga el merecimiento que aspiraba por largo tiempo hasta el momento en que su desmedida ambición y codicia van desintegrando sus profundas y honestas convicciones.
Con gran maestría Giannoli transmite el pensamiento crítico de Balzac demostrando cómo la prensa tratando de estar al servicio de los accionistas que la mantienen, manipula el contenido de las noticias y artículos que se publican; por analogía esa actitud se traduce igualmente a diferentes manifestaciones del arte donde un periodista criticando a su antojo puede con sus comentarios elevar o sabotear a un artista. Lo que claramente ilustra el relato es que la libertad de expresión de la prensa escrita es una utopía en la medida que el poder del dinero puede llegar a acallar, mentir y tergiversar la verdad. Aunque escrito hace más de siglo y medio el mensaje de su autor reflejado en esta excelente película adquiere vigencia con las “fake news” de la hora actual.
Liderando el elenco integrado por consagrados actores, Voisin transmite magníficamente la evolución del idealista poeta que termina autodestruyéndose con la pérdida de sus ilusiones. A su lado igualmente se destacan Lacoste, De France, Balibar y Salomé Dewaels como la compañera de Lucien. Mención especial merecen el actor y director Xavier Dolan caracterizando con solidez a Nathan, el novelista rival del poeta que en última instancia se convierte en su conciencia moral y Gérard Depardieu animando remarcablemente a un editor analfabeto.
Azor (Suiza-Francia-Argentina)
En un auspicioso debut el realizador suizo Andreas Fontana transporta al espectador a un dramático período de la historia argentina a través de un thriller político muy bien urdido.
Fabrizio Rongione
El eficaz guión del realizador ubica la trama en la ciudad de Buenos Aires en 1980, durante la ominosa dictadura que ensombreció al país. Proveniente de Suiza llega a la capital Yvan De Wiel (Fabrizio Rongione), un banquero privado de Ginebra, junto con su esposa Inés (Stéphanie Cléau). El objetivo es contactar a su socio René Keys quien es el representante de la institución financiera en Argentina.
Ambos visitantes que dominan el español son bien recibidos y acomodados en un lujoso hotel donde prontamente comienzan a percibir la atmósfera asfixiante reinante frente al número de desaparecidos que se va registrando en el país con la anuencia del gobierno militar.
A medida que la historia va progresando se podrá llegar a conocer algunos detalles sobre la ausencia de Keys a través de la versión que se tiene de él en los contactos mantenidos por De Wiel con algunos de los clientes del banco, en su visita al Círculo de Armas y en las reuniones sociales a las que acude con su esposa.
Para Yvan lo más importante es mantener a su clientela a pesar de la desaparición de su socio; en tal sentido el film expone la manera en que se produce el envío de las grandes sumas de dinero de los inversores argentinos mediante secretas negociaciones, evidenciando al mismo tiempo el rol ciertamente ambiguo de las instituciones financieras de Suiza.
Lo fascinante de Azor es la notable ilustración que efectúa Fontana de la alta burguesía argentina y su comportamiento durante ese nefasto período además de haber logrado un relato que genera un cautivante clima de intriga y misterio.
En su vigésimo cuarta edición Rencontres Internationales du Documentaire de Montréal (RIDM) ha programado 120 films provenientes de 44 países de los cuales 54 son canadienses. El festival se desarrollará con presencia física en diversos cines de Montreal entre el 10 y 21 de noviembre, pero asimismo habrá una edición paralela en línea para todo Canadá desde el 14 hasta el 25 de noviembre.
La película de apertura es Futura realizada por Alice Rohrwacher, Pietro Marcello y Francesco Munzi; el film de clausura es Gabor de la novel realizadora Joannie Lafrenière que se anticipa como una cálida descripción que ella efectúa de su amigo fotógrafo Gabor Szilasi. A continuación se mencionarán algunos títulos dados a conocer en el comunicado de prensa.
En Strict Regimen, el realizador Nikita Yefimov transporta su cámara a un centro de detención ruso de alta seguridad centrando su atención en uno de los guardianes a la vez que echa una mirada de lo que ocurre en el interior de la prisión y la dinámica de poder que allí se genera. La experiencia de un grupo de migrantes es enfocada por Ousmane Zoromé Samassékou en The Last Shelter a través de tres mujeres que permanecen en un refugio en la frontera de Sahel, en el norte del continente africano.
Entremezclando cine y literatura, Iva Radivojevic encara en el documental Aleph un trabajo laberíntico lejanamente basado en la novela de Jorge Luis Borges. En El Cielo está Rojo, la directora mendocina Francina Carbonell reconstruye una gran tragedia acontecida en la historia penitenciaria de Chile; eso se ha debido al incendio producido en la cárcel de San Miguel de Santiago el 8 de diciembre de 2010 que mató a 81 convictos e hiriendo gravemente a 13 personas.
Amandine Gay aborda en A Story of One’s Own, tópicos de naturaleza política, económica, cultural y racial involucrados en la adopción internacional. Dear Audrey del realizador Jeremiah Hayes ofrece una cándida reflexión de la vida de Martin Duckworth quien se ocupa de cuidar a su mujer en los últimos estadios del Alzheimer. En Babushka, un documental imbuido de ternura y humor, la directora canadiense Kristina Wagenbauer retorna a Rusia, país en que nació, para visitar a su querida abuela con quien pasó parte de su infancia.
Tratando de aceptar la situación generada por la gradual erosión de la relación conyugal de sus padres es lo que considera el director Charles Duquet en Under the Sleeping Mountain. EnOne of Ours la directora Yasmine Mathurin centra su atención en un joven de origen haitiano, adoptado por una familia autóctona en Calgary, que encuentra su identidad cuestionada por las autoridades de All Native en ocasión de un torneo de béisbol.
La ansiedad de muchos jóvenes preocupados por la destrucción del medio ambiente y la necesidad de actuar prontamente para evitar catástrofes es considerada en el documental The Hill de Julien Chausit. En Zo Reken, film galardonado como el mejor documental canadiense en Hot Docs, el realizador Emanuel Licha aborda a los habitantes de Haití discutiendo colonización y ayuda internacional, echando una crítica mirada a muchas promesas incumplidas.
En el documental Under Silence and Earth, la cineasta Gisela Restrepo efectúa un viaje a Colombia para procurar la localización del cuerpo de su tía que participó en el conflicto armado de ese país. El documental A Night of Knowing Nothing de Payal Kapadia narra la correspondencia establecida entre dos estudiantes de universidad cuya romántica relación se ve afectada por el arcaico sistema de casta imperante en India.
Una información completa de la programación, horarios y salas de exhibición así como la edición en línea se puede obtener en el sitio ridm.ca
Desde 1996 el Festival Cinemania ha venido satisfaciendo al público de Montreal que gustando de la cinematografía francófona prefiere ver las películas subtituladas en inglés. En esta 27ª edición su difusión adquiere un carácter híbrido; así los residentes de la ciudad podrán ver los filmes tanto en salas de cine desde el 2 hasta el 14 de noviembre así como en línea que será disponible desde el 2 al 21 de noviembre permitiendo de este modo que la audiencia canadiense pueda también disfrutar este evento desde sus hogares.
La muestra que incluye 85 largometrajes y 30 cortometrajes se inaugura con Une Révisión; este drama político-social realizado por Catherine Therrien reúne en su principal elenco a Patrice Robitaille, Nour Belkhiria, Rose-Marie Perreault y Anne-Élizabeth Bossé. El film de clausura es la producción francesa Illusions Perdues del realizador Xavier Giannoli, basada en la novela de Honoré de Balzac con un estelar reparto integrado por Benjamin Voisin, Cécile de France, Vincent Lacoste, Jeanne Balibar, Gérard Depardieu y Xavier Dolan.
Para una información completa de la programación horaria, salas de exhibición y la adquisición de billetes para asistir físicamente así como para presenciar en línea, presione aquí
He aquí una breve reseña de tres filmes destacables que este cronista ha presenciado.
Guerres (Canadá)
En su ópera prima el director canadiense Nicolas Roy aborda un delicado tema de actualidad acerca del acoso sexual dentro de las filas del ejército y las consecuencias del mismo.
Éleonore Loiselle en GUERRES
Basado en el guión de Cynthia Tremblay la historia presenta a Emma Ducharme (Éléonore Loiselle) de 20 años que siguiendo los pasos de su padre ha decidido emprender una carrera militar. Es así que al igual que sus compañeros debe someterse a las estrictas órdenes del sargento Richard (David La Haye); este oficial es un individuo de mediana edad cuyo comportamiento de extrema severidad llega a intimidar; no obstante resulta sugestiva la manera en que este comandante se aproxima a Ducharme cuando están solos, demostrándole una especial simpatía. El acercamiento se transforma en íntima relación cuando ambos son destinados a cumplir una misión militar en Europa Oriental. Al retornar a Canadá, ella sumamente atraída hacia Richard conduce a que él la asalte sexualmente, aunque experimenta placer de ese encuentro.
El conflicto dramático se produce a partir del momento en que Richard no desea continuar la relación en tanto que Emma insiste en mantener ese vínculo; es así que su conducta motiva a que él la despida poniendo un final a su carrera. La muy desconsolada joven siente que ha sido utilizada sexualmente y confía su problema a una sensible doctora del ejército (Fanny Malette); quien le aconseja que efectúe la denuncia de abuso sexual a través de la vía pertinente; sin embargo, el temor a que su testimonio pueda no ser creído la impulsa a callar.
Mediante una sobria narración, el novel realizador demuestra una notable madurez exponiendo la relación de jerarquía y de dominio que puede manifestarse en el ejército generando vínculos perversamente tóxicos como en el caso de Richard con Emma donde ella termina siendo la víctima. Todo ello, muy afín con el movimiento #metoo, conduce a un desenlace discutible dado que el relato puede ser considerado a través de diferentes ópticas.
Globalmente considerado, este esmerado psicodrama permite el lucimiento de Loiselle quien por su lograda interpretación fue galardonada con el premio a la mejor actriz en el Festival de Karlovy Vary de este año. Asimismo es destacable la persuasiva composición de La Haye brindando una magnética intensidad a su personaje.
Boîte Noire (Francia)
Este fascinante thriller cuenta con la acertada dirección de Yann Gozlan y un muy buen elenco encabezado por Pierre Niney. Aunque el relato no está basado en hechos reales, lo que se aprecia bien podría acontecer en el mundo actual donde las informaciones suministradas por la autoridad competente no siempre refleja la veracidad de los hechos acaecidos.
Pierre Niney y André Dussollier
En su comienzo se observa que una línea aérea de Europa transporta 300 pasajeros en un viaje que comenzó en Dubaí con destino a París. Todo marcha bien hasta el momento en que faltando poco para aterrizar el avión se estrella en los Alpes de Francia causando la muerte de los pasajeros y de su tripulación. Frente a esta tragedia, Mathieu Vasseur (Niney) que es un talentoso analista de BEA (organismo responsable de investigaciones de seguridad de aviación civil de Francia), es encargado por su superior (André Dussollier) de investigar cuáles han sido las causas de la tragedia. Para ello se vale de la caja negra a fin de poder escuchar la grabación de lo acontecido momentos antes del accidente; en principio nada claro emerge aunque en la conferencia de prensa brindada por el organismo se asume que la tragedia podía deberse a un terrorista que entró subrepticiamente en la cabina de piloto. Sin embargo, esa teoría de la conspiración no termina de convencer al joven analista quien con completa atención trata de sonsacar lo máximo posible de cada chirrido, ruido o sonido proveniente de la grabación.
A través de ciertas pistas Mathieu constata que han habido inconsistencias y que decididamente el accidente no se ha debido al error del piloto como tampoco a fallas técnicas o a un acto de terrorismo. Cuando finalmente descubre la real causa del siniestro, él llega a poner en aprietos a su superior y es por eso que lo relega de sus funciones ya que develar la verdad desmerecerá a la BEA; asimismo, su obsesión para que el público conozca lo que realmente aconteció, jaqueala excelente relación mantenida con su cónyuge (Lou de Lāage) quien se desempeña en la industria de la aviación.
Generando un magnífico suspenso que no decae en momento alguno, el realizador ha logrado un film ambicioso coronado con un imprevisble e ingenioso desenlace. En pocas palabras, además de su excelente calidad, Boîte Noire pone en evidencia cómo la pretendida historia oficial puede distorsionar la autenticidad de los acontecimientos.
L’Événement (Francia)
Consagrado con el León de Oro en el último Festival de Venecia de este año, el galardón es merecido teniendo en cuenta la meticulosidad adoptada por la directora Audrey Diwan en su logrado traslado a la pantalla de la novela homónima de Annie Ernaux publicada en 2000. La particularidad del film reside en que la historia relatada se basa en la experiencia vivida por la autora del libro en 1963 cuando a los 23 años era una estudiante universitaria de literatura en Angoulème.
Annamaria Vatolomei y Sandrine Bonnaire
El drama comienza para Anne (Anamaria Vartolomei) cuando visitando a su médico (Fabrizio Rongione) él le hace saber que está embarazada de tres semanas; tras quedar anonadada por la noticia ella le pide al facultativo que interrumpa el proceso de gestación, pero recibe una rotunda respuesta negativa en la medida que el aborto constituye un severo delito penado por la ley. Al acudir una semana después a otra consulta con un profesional diferente (François Lonquet) obtiene una respuesta similar, aunque debido a su insistencia llega a prescribirle unas drogas que no resuelven el problema. Sus mejores amigas y compañeras de la universidad (Luàna Bajrami y Louise Orri-Diquero) al enterarse de lo que le pasa a Anne, tampoco desean involucrarse en el problema por temor; mientras tanto la latente angustia interior sufrida por esta joven hace que a pesar de ser una brillante alumna su desempeño comienza a decaer, aspecto que le hace notar su profesor de literatura (Pio Marmai). A medida que las semanas van transcurriendo ella resuelve viajar a Bordeaux para solicitar ayuda a Max (Julien Frison) quien ha sido el hombre con quien mantuvo la relación casual que produjo su gravidez; sin embargo, él se desentiende por completo del problema; a todo ello, Anne disimula su preocupación frente a su madre (Sandrine Bonnaire), quien ignora lo que le está sucediendo.
Es recién a las 12 semanas de gestación cuando por un dato suministrado por un compañero de la universidad ella ubica a una mujer de severa autoridad (Anna Mouglalis) dispuesta a realizar el clandestino aborto a cambio de una suma de dinero, quien además le advierte que no deberá gritar ni llorar a fin de que nadie se entere del procedimiento. Eso origina dos secuencias de extremada crudeza en las que el espectador se siente atrapado y estremecido por lo que acontece con Anne.
Además de la sutil dirección de Diwan encarando este urticante tópico, gran parte de la solidez del drama descansa en la excepcional interpretación de Vartolomei quien se sumerge de lleno en la piel de Anne, el alter ego de Ernaux, reflejando la soledad de una joven indefensa.
Dentro de las varias escenas destacables de L’Événement hay una que define por completo el rol de la mujer de esa época; así, cuando el profesor de Anne le pregunta sobre lo que la estaba aquejando, ella responde que es la enfermedad que convierte al ser femenino en ama de casa.
Queda como resultado un valiente documento que destaca cómo la mujer, en aquellos rincones del mundo donde aún subsiste la prohibición del aborto, queda relegada a un total desmerecimiento como si el proceso de gestación fuese de su exclusiva responsabilidad.
He aquí comentarios de algunos de las películas vistas en el Festival du Noveau Cinéma que concluyó el 17 de octubre en salas de cine y que continúa en línea hasta el 31 del corriente.
Jacques Audiard, el realizador de memorables trabajos ‑entre otros De battre mon cœur s’est arrêté (2006), Un prophète (2009) y en Dheepan (2015) que obtuvo la Palma de Oro en Cannes- presenta en Les Olympiades (Francia) una historia que transcurre en el Distrito 13 de París.
LESOLYMPIADES
En ese sector ubicado en el sudeste de la capital de Francia, caracterizado por sus altas torres residenciales y poblado por un amplio conglomerado social, se hallan los cuatro personajes de la trama concebida por el realizador con Céline Sciamma y Léa Mysius que a su vez está basada en historias creadas por el dibujante americano Adrian Tomine. Lucie Zhang interpreta a Émilie una joven de ancestros taiwaneses que trabaja en un centro de llamadas del distrito y reside en un departamento perteneciente a su anciana abuela. Al haber colocado un aviso para alquilar una de las habitaciones se presenta Camille (Makita Samba), un profesor de enseñanza media que de inmediato se convierte en su amante; sin embargo Émilie se siente desilusionada porque al considerar a Camille como si fuera su real pareja, él no alienta el mismo propósito porque dado su estilo donjuhttps://www.youtube.com/watch?v=gFh45p4NSx8anesco no quiere estar sometido a ningún compromiso sentimental.
Nora (Noémie Merlant) de 32 años llega a Paris procedente de Bordeau para estudiar abogacía en la Sorbone; por su naturaleza solitaria y retraída no mantiene contacto con sus compañeros de curso que son más jóvenes que ella. En tanto, Camille se ha tomado un año libre de sus tareas docentes para ayudar a un amigo en una agencia inmobiliaria en donde Nora consigue un empleo; en un santiamén ambos se conectan sexualmente; con todo para ella es más importante el vínculo virtual que mantiene con Amber Sweet (Jehnny Beth), una mujer que a través de la red se desempeña como operadora sexual. Mediante los encuentros y desencuentros amorosos que se establecen entre los personajes descriptos, lo que fundamentalmente trasciende es la importancia atribuida al vínculo sexual antes que el sentimiento afectivo; así Camille abiertamente manifiesta a Émilie que su frustración profesional la canaliza en su intensa actividad sexual en tanto que ella le replica que antes que nada lo primero que importa es copular. En consecuencia, según lo ilustrado en esta era digital el sexo es la vía en la que dos personas se comunican antes de entrar a conocerse, sin considerar la implicancia emocional de la relación. Con una buena descripción de personajes muy bien caracterizados por su eficiente elenco multicultural, sobre todo por las actuaciones de Zhang y Samba, la buena narración de Audiard permite que este drama sexual logre atraer la atención del espectador como asimismo permita reflexionar sobre el significado del amor y de qué modo se refleja la intimidad en el mundo de la actual generación. A ello se complementa la vibrante fotografía en blanco y negro de Paul Guilhaume captando magníficamente el barrio parisino en el que se desarrolla la acción del relato.
Wheel of Fortune and Fantasy (Japón), ratifica la aptitud de impecable narrador del director y guionista Ryusuke Hamaguchi tal como lo demostrara en Cannes de 2018 con Asako I &II. Estructurado en 3 episodios independientes es difícil precisar cuál es el mejor dado que cada uno de los mismos se destaca por su originalidad, estupendos diálogos y la impecable actuación de su elenco.
WHEELOFFORTUNEANDFANTASY
El primer segmento Magic presenta a la modelo Meiko (Kotone Furukawa) quien habiendo regresado de una filmación comparte un viaje en taxi con su amiga Tsu (Hyunri). Ella le cuenta que durante su ausencia llegó a conocer a Kazuaki (Ayumu Nakajima), un hombre encantador con quien vivió un encuentro mágico sin sexo alguno, excepto unas meras caricias de manos; Tsu alberga la posibilidad de que pronto se produzca un nuevo encuentro con Kazuaki quien le había confiado la decepción experimentada por la infidelidad de su ex compañera. Quiere la casualidad que este hombre es precisamente con quien Meiko convivió y del cual se separó hace dos años aunque aún sigue enamorada de él. Resulta interesante apreciar lo que acontece cuando estos tres personajes se encuentran reunidos y la reacción que se produce en cada uno de ellos. En el segundo capítulo Door Wide Open el guión presenta a Sasaki (Shouma Kai), un ex estudiante que desea vengarse de Segawa (Kiyohiko Shibukawa), un escritor premiado por su última novela, quien lo había humillado cuando fue su profesor. Para ello le pide a su compañera Nao (Katsuki Mori) que lo llegue a seducir; por lo tanto ella se dirige al despacho de Segawa con la excusa de que le firme un autógrafo del libro galardonado. La conversación mantenida con este autor de sobrio comportamiento, que durante su transcurso insiste en dejar abierta la puerta de su oficina, genera un clima de marcado erotismo que el realizador lo logra sin tener que recurrir a ninguna escena sexual.
En el tercer episodio intitulado Once Again Natsuko (Fusako Urabe) se apresta a asistir a una reunión de ex estudiantes de clase de 1998 y su interés es encontrar a una compañera con quien compartió especiales momentos de intimidad. Es así que cree haberla ubicado cuando divisa a Aya (Aoba Kawai) aunque en realidad ella no lo es; de todos modos el encuentro entre estas dos mujeres extrañas genera una humana fantasía donde ambas intercambian confidencias de sus vidas asumiendo que se habían conocido. Mediante casualidades, coincidencias y los giros del destino, Hamaguchi recompensa al espectador con este ajustado, austero y encantador film.
Después de haberse exhibido en el FNC de 2020 Uppercase Print, un remarcable documental político exponiendo los abusos sistemáticos cometidos en la Rumania comunista de Ceasescu, Radu Jude quien es uno de los más importantes exponentes de la nueva ola del cine rumano retorna al festival con Bad Luck Banging or Loony Porn (Rumania-Luxemburgo-Croacia-República Checa).
BADLUCKBANGINGORLOONYPORN
En esta audaz sátira rodada en plena pandemia, el director expone con inusitada franqueza algunos de los males que afectan a su país. Configurado como un tríptico, en su prólogo se contempla por espacio de 3 minutos una gráfica escena sexual de Emi (Katia Pascariu) con su marido en el dormitorio conyugal y que ellos decidieron filmarse. Aunque la forma en que dos personas hacen el amor es patrimonio exclusivo de ambos, resulta que ese video casero se ha filtrado en las redes sociales y ése es el puntapié que genera el conflicto dramático del film. En su primera parte se observa a Emi deambulando en pleno verano por las calles de Bucarest con la máscara adherida a su cara, mostrándose extremadamente preocupada por la viralización del video y que ahora circula en el colegio donde ella es una respetada profesora de enseñanza media. En el segundo capítulo, completamente independiente del anterior, el realizador se vale de un material de archivo que pasa revista a acontecimientos históricos del país con algunos ecos del régimen comunista así como de la violencia doméstica imperante.
Es en el segmento final donde retomando lo que aconteció en el inicial la desesperada maestra afronta el tribunal integrado por padres de los alumnos del colegio quienes habrán de decidir si Emi debe o no ser expulsada mientras que ella trata de defender su vida privada y sobre todo su dignidad. Es a través de ese juicio donde en nombre de una falsa moral criticando la obscenidad del video que debió haber quedado en la intimidad matrimonial, van aflorando las hipocresías y miserias de grupos reaccionarios de la sociedad rumana. Habiendo competido este año en el festival de Berlín, por sus innegables méritos esta obra artística fue galardonada con el Oso de Oro y en consecuencia resulta promisoria su presentación en el FNC.
Después de haber impresionado gratamente con su ópera prima The Happiest Day in the Life of Olli Mäki (2016) el director y guionista finlandés Juho Kuosmanen ofrece en Compartment N° 6 (Finlandia-Alemania-Estonia-Rusia) una ligera y muy agradable comedia que fue premiada (ex aequo) con el Gran Premio del Jurado en Cannes 2021.
COMPARTMENT N° 6
La historia basada en una novela de Rosa Likson enfoca a Laura (Seidi Harla), una finlandesa estudiante de arqueología, que se encuentra en Moscú para aprender el idioma ruso y reside en el piso de su amada pareja Irina (Dina Drukarova). Juntas tienen la intención de viajar a Murmansk, bien al norte de Rusia, donde Laura desea ver los célebres petroglitos (rocas pintadas) que allí se encuentran. Cuando a último momento Irina no puede acompañarla, ella decide efectuar el viaje sola en tren. Al ubicar su asiento constata que debe compartir su cabina con Ljoha (Yuri Borisov) un joven hombre ruso quien medio ebrio le causa una desagradable impresión; al no lograr que le cambien de compartimento no le cabe otra opción que tolerar su presencia.
Poco a poco las asperezas van desapareciendo entre ambos pasajeros a medida que se establece una inesperada afinidad que se va intensificando a través del largo trayecto. Al llegar a destino donde Ljoha trabaja como minero, él le será de gran ayuda para poder llegar al lugar donde se encuentran las antiguas rocas, superando los inconvenientes producidos por la inmensa nieve que obstaculiza el camino. A pesar de que casi todo el film se desarrolla a bordo del tren, la claustrofobia de ningún modo se hace sentir gracias a la ágil puesta escénica de Kuosmanen. La muy buena actuación de sus dos protagonistas y los interesantes diálogos que surgen entre sus personajes contribuyen a que esta road movie dentro de su sencillez destile una inusual frescura contagiosa.
En Earwig (Gran Bretaña-Francia-Bélgica) la directora Lucile Hadzhalilovic ofrece una película sumamente extraña en la que la búsqueda de explicaciones de lo que sucede resulta infructuosa.
EARWIG
La acción que se desarrolla en un país no determinado después de la Segunda Guerra se centra en Albert (Paul Hilton) un misterioso individuo viviendo en un lúgubre departamento ubicado en un incierto barrio de la ciudad, donde mantiene las ventanas cerradas. Su misión es cuidar a Mia (Romane Hemelaers) de 10 años de edad en que además de suministrarle comida su tarea principal es la de proceder a cambiarle su dentadura de hielo varias veces por día. Sin saber a qué se debe esa extraña cirugía bucal que se asemeja a la de una tortura que la niña debe tolerar, el misterio persiste cuando periódicamente suena el teléfono y del otro lado de la línea una voz no identificada supervisa la labor de Albert, por la cual es remunerado. Un buen día él recibe la orden de trasladar a Mía hacia un nuevo lugar. A todo ello la narración hace saber acerca del trauma sufrido por Albert durante la guerra en donde perdió a su esposa y de qué manera su doloroso pasado se vincula con su vida actual, aunque sin profundizar en la psicología de este personaje.
El relato de la realizadora está basado en la novela del escritor y escultor británico Brian Catling en donde su lectura puede que resulte más atractiva que su traslado a la pantalla. A falta de una historia que adquiera sentido común, la directora crea un clima atmosférico de horror en donde se conjugan satisfactoriamente la fotografía de Jonathan Ricquebourg y el diseño sonoro a cargo de Ken Yasumoto. No es desechable la intención de Hadzihalilovic de incursionar en un terreno surrealista; sin embargo esta incomprensible fábula gótica que bordea con lo macabro, sólo interesará a aquel sector de la audiencia que se deje seducir por sus valores visuales.
La incertidumbre de una muchacha insegura sobre lo que quiere o desea en la vida es el tema abordado por el director Joachim Trier en The Worst Person in the World (Noruega-Francia-Suecia-Dinamarca).
THEWORSTPERSONINTHEWORLD
En la narración estructurada en un prólogo, 12 capítulos y un epílogo, a través de la voz en off se sabe que Julie (Renate Reinsve), próxima a celebrar sus 30 años, desde su etapa de estudiante universitaria no tuvo claro cuál era su verdadera vocación; así habiendo seguido sus estudios en medicina, posteriormente creyó que la psicología se ajustaba más a su personalidad para finalmente dedicarse a la fotografía. Esa indefinición permanece en su vida afectiva. Cuando conoce a Aksel (Anders Danielsen Lie), un autor de historietas gráficas de 44 años, cree haber encontrado al hombre ideal no obstante la diferencia de edad; aparentemente la única divergencia existente es que él desearía tener un hijo en tanto que Julie se niega a tal idea por considerar que no está preparada para ser madre.
Su naturaleza inconstante motiva a que en una fiesta de bodas a la que asiste furtivamente conozca a Eivind (Herbert Nordrum), un empleado de café, con quien de inmediato se siente atraída sexualmente; aunque en un principio solo existen caricias, abrazos y besos, el adulterio no tarda en producirse así como la necesidad de vivir juntos; consecuentemente su separación de Aksel es inevitable. Sin embargo ella dista de estar satisfecha, no debido a Eivind sino por su eterna inseguridad que le impide conocer hacia dónde sus sentimientos apuntan. La objeción que merece esta comedia dramática, radica en que la narración se alarga en demasía y en la poca empatía que generan las contradicciones permanentes de Julie en su búsqueda de emancipación femenina a pesar de que nadie la retiene. Aunque Trier no alcanza el nivel de excelencia logrado en Oslo, August 31st (2011), la visión del film se justifica aunque más no fuera por su magnífico elenco en el que además de Reinsve, que este año obtuvo en Cannes el premio a la mejor actriz, igualmente se destacan Danielsen Lie y Nordrum.
En su vigésimo quinto opus el prolífico director surcoreano Hong Sangsoo sigue deleitando una vez más con Introduction (Corea del Sur), un film agraciado por su excelente puesta escénica, su original guión donde su contenido no está exento de poético encanto. Absteniéndose de la sangre, violencia, crueldad y sexo de dudoso gusto que generalmente abundan en los blockbusters, el realizador demuestra cómo con apenas 66 minutos de duración es posible alcanzar un apreciable nivel de calidad.
INTRODUCTION
El film abarca 3 capítulos filmados digitalmente en blanco y negro en donde a través de los mismos sus personajes se entrecruzan. En su comienzo se observa a un médico acupunturista de mediana edad (Kim Youngho) que ubicado en su despacho ruega a Dios que le otorgue una segunda oportunidad, aunque no se sabe el porqué. De inmediato observamos al joven Youngho (Shin Seokho), quien es un aspirante actor que tiene dificultad en lograrlo por no saber disimular sus sentimientos mientras actúa; habiendo sido citado por el acupunturista, Youngho le pide a su novia Juwon (Park Miso) que le aguarde hasta que pueda ser atendido. Mientras tanto el médico recibe de visita a su amigo Hong (Ki Joobong) que es un veterano actor teatral; de inmediato se sabe que Youngho es hijo del facultativo con el que mantiene una relación distanciada aunque cordial. Posteriormente se observa a la madre del muchacho (Cho Yunhee) quien tratando de ayudarlo por querer abandonar la carrera que se había propuesto, lo invita a que mantenga una conversación con el reputado actor de teatro que se encuentra presente a fin de que pueda orientarlo a través de algunos consejos.
Mediante conversaciones que mantienen los diferentes personajes a través del zoom y que en apariencia podrían resultar banales, los diálogos entre diferentes generaciones resultan de interés ilustrando cómo los padres pueden tener influencia en sus hijos. En todo caso, lo que más trasciende es el proceso de madurez atravesado por Youngho, su cuestionamiento de la vida y la relación mantenida con su novia que se halla en Berlín para estudiar diseño de modas. Sangsoo, además de ser responsable del guión, la fotografía en blanco y negro y de la edición, con delicadeza y sin grandilocuencia alguna permite que el cinéfilo se regocije con una historia bien urdida y respaldada por un irreprochable elenco.
Una ilustración sobre las diferentes clases sociales de Bosnia y la actividad criminal del tráfico humano se conjugan en The White Fortress (Canadá-Bosnia y Herzegovina), un drama del realizador bosnio Igor Drljača que reside en Canadá.
THEWHITEFORTRESS
La acción transcurre en uno de los suburbios pobres de Sarajevo donde el joven huérfano Faruk (Pavle Čemerikić) trabaja con su tío (Jasmin Geljo) vendiendo chatarra, como asimismo se ocupa de atender a su anciana abuela. Para aumentar su precario ingreso, junto con su amigo Almir (Kerim Čutura) están involucrados en traficar chicas para el poderoso patrón Cedo (Ermin Bravo). La vida del muchacho adquiere un significativo giro cuando llega a conocer en un centro comercial de Sarajevo a Mona (Sumeja Dardagan), una tímida y dulce adolescente proveniente de una familia pudiente y próxima a viajar a Toronto para proseguir sus estudios donde vivirá con sus tíos. A partir de allí Faruk, comienza a cuestionar su quehacer delictivo decidiendo abandonar su detestable actividad pero no le será sencillo poder liberarse de Cedo.
Es apreciable la intención del realizador en tratar de describir la diferencia de clase existente entre Faruk y Mona como buena muestra de la disparidad socio-económica prevaleciente en Bosnia, como así también considerar la deplorable actividad de atraer a jóvenes chicas que engañadas se enfrentarán con la cruel realidad de la prostitución; sin embargo la narración es desigual sin alcanzar la necesaria envergadura dramática de su planteo. Queda no obstante destacar la acertada actuación de su elenco, sobre todo la de Čemerikić, así como la notable fotografía de Erol Zubčević que llega a deslumbrar en la última escena captada en la fortaleza blanca a la que alude el título.
Para completar esta crónica es muy grato elogiar a Mr. Bachmann and his Class (Alemania), que merecidamente obtuvo el Premio Especial del Jurado en Berlín 2021. En este excelente documental de Maria Speth, ella aborda un tema ya tratado por el cine en anteriores ocasiones con gran calidad (Être et Avoir, Entre les murs, entre otros títulos); no obstante, el retrato de un profesor de escuela devoto a su alumnado adquiere en esta caso connotaciones diferentes.
MR. BACHMANNANDHISCLASS
Speth con el coguionista Reinhold Vorschneide examinan lo que acontece en la única clase de una escuela local ubicada en la ciudad alemana de Stadtallendorf donde asisten alumnos entre 12 y 14 años cursando el último año de enseñanza primaria; se trata de estudiantes recién llegados al país quienes son hijos de humildes inmigrantes turcos, búlgaros, rusos y de otros países de Europa Oriental. El más destacado de los maestros es Dieter Bachmann, un apacible y bonachón individuo de 64 años que con total devoción destina su atención a este grupo multiétnico, aplicando un método educativo no convencional pero altamente efectivo. Manteniendo la disciplina sin modo alguno de ser autoritario Bachmann como profesor de música y capacitado guitarrista ha sabido granjearse la simpatía y afecto de sus alumnos inculcándoles el amor a la música a través de canciones entonadas en conjunto. Con todo, lo más importante de su estoica labor es el permitir que los chicos teniendo en cuenta que no dominan por completo el idioma alemán puedan verse reconfortados y estimulados a ganar mayor confianza en sí mismos para que puedan integrarse mejor a la tierra que los ha acogido. Entre otros aspectos que caracterizan la conducta de este talentoso profesor es la de invitar a los padres de algunos de ellos para que vean su desempeño y además realizar viajes instructivos fuera del aula; eso incluye la visita a un museo local donde se registra la historia de la ciudad como así también les hace saber un poco de la historia de Alemania con referencia al régimen nazi que azotó al país y a Europa. En las charlas cotidianas mantenidas con estos preadolescentes el apreciado docente trata de eliminar los prejuicios cuando introduce el tema de la orientación sexual entre personas del mismo sexo.
Con poco más de 3 horas y media de duración que no se hacen sentir en momento alguno, este absorbente y elocuente documental es altamente inspirador ilustrando cómo un remarcable educador puede influir positivamente en sus alumnos.