El Festival du Nouveau Cinéma (FNC), decano de los festivales de Canadá, celebrará su quincuagésima edición con proyecciones en sala y en línea. Las proyecciones en los cines se realizarán desde el 6 hasta el 17 de octubre en tanto que las de línea se extenderán hasta el 31 de octubre. Para la presente ocasión la programación incluye 280 títulos de los cuales 86 son largometrajes, provenientes de 57 países.
El film de apertura es Bootlegger (Canadá) primer largometraje de Caroline Monnet con un elenco integrado por Devery Jacobs, Pascale Bussières, Samian, Jacques Newashish, Dominique Pétin, Joséphine Bacon, C.S. Gilbert Crazi Horse y Brigitte Poupart. La muestra será clausurada con el documental de animación Archipel (Canadá) de Félix Dufour-Laperrière.
La Competencia Internacional incluye 10 títulos de directores emergentes que aportan nuevas ideas y puntos de vista al panorama cinematográfico. Los filmes seleccionados que compiten por el Louve d’Or son los siguientes: District Terminal (Irán, Alemania) de Bardia Yadegari y Ehsan Mirhosseini, Great Freedom (Alemania-Autria) de Sebastian Meise, In the Mirror (Letonia-Lituania) de Laila Pakalnina, La Traversée (Francia-Alemania-República Checa) de Eliane Raheb, Moon 66Questions (Grecia-Francia) de Jacqueline Lentzou, Passion (Suecia) de Maja Borg (Suède), Taste (Vietnam-Singapur-Francia-Tailandia-Alemania-Taiwán) de Lê Bảo, The Pink Cloud (Brasil) de Iuli Gerbase y What Do We See When We Look At The Sky? (Georgia-Alemania) de Alexandre Koberidze.
El FNC otorga especial importancia al cine canadiense resaltando las expresiones artísticas de cineastas de diferentes provincias del país. Para la Competencia Nacional se han seleccionado 9 filmes, a saber: Le Bruit des Moteurs (Quebec) de Philippe Grégoire, Night Raiders (Ontario) de Danis Goulet, La Contemplation du Mistère (Quebec) de Alberic Aurtenèche, Nouveau-Québec (Quebec) de Sarah Fortin, el documental Damascus Dream de’Emile Serri, Darkroom (British Columbia) de Lukas Maier, Ste. Anne (Manitoba) de Rhayne Vermette, The White Fortress (Ontario) de Igor Drljaca y Wildhood (Nova Scotia) de Bretten Hannam.
El FNC exhibirá filmes aplaudidos en prestigiosos festivales; entre ellos se encuentran Bad Luck Banging or Loony Porn de Radu Jude ‑ganador del Oso de Oro en Berlin‑, Wheel of Fortune and Fantasy de Ryüsuke Hamaguchi ‑Gran Premio del Jurado en Berlín, Ahed’s Knee de Nadav Lapid ‑Premio del Jurado en Cannes‑, Memoria de Apichatpong Weerasethakul ‑Premio del Jurado en Cannes‑, La Mano de Dios (È stata la mano di Dio) de Paolo Sorrentino ‑Gran Premio del Jurado en Venecia-.
Jane Campion
El Festival recibirá a la prestigiosa realizadora de Nueva Zelanda Jane Campion quien ofrecerá el 7 de octubre una clase magistral al público presente en la sala del cine Imperial de Montreal. En tal ocasión se proyectará su reciente película The Power of the Dog que en ocasión de su estreno mundial en el Festival de Venecia, obtuvo el León de Plata por la mejor realización.
Información adicional sobre la completa programación y actividades vinculadas con la muestra puede obtenerse presionando aquí.
Con la elegancia, meticulosidad, preciosismo y lirismo que Terence Davies impregna a sus filmes, nuevamente esas cualidades se evidencian en su reciente trabajo abordando al poeta y escritor británico Siegfried Sassoon (1886 – 1967) a través de un relato no lineal magníficamente estructurado.
Benediction
Aunque la creatividad como poeta queda testimoniada en el film, Davies ‑igualmente responsable del guión- enfatiza su aspecto humano resaltando al hombre acosado por los recuerdos del impacto vivido como oficial del ejército británico en la Primera Guerra Mundial.
Durante el conflicto bélico, Sassoon (Jack Lowden) es condecorado como héroe de guerra por su valentía y destacada actuación; no obstante, al haber contemplado el sacrificio de innumerables vidas acribilladas en las trincheras, después de haber finalizado su período de convalecencia frente a sus superiores critica a su país por continuar participando en la guerra. Gracias a las conexiones de su amigo Robbie Ross (Simon Russell Beale) él evita ser juzgado en una corte marcial pero en cambio es enviado a una clínica psiquiátrica en Escocia para que sea objeto de un tratamiento adecuado, a pesar de ser dueño de una completa claridad mental. En el establecimiento hospitalario conoce a Wilfred Owen (Matthew Tennyson), un paciente que le ofrece su poema “Disabled” para que lo juzgue; la conexión que mantiene con Owen tanto en lo personal como en el terreno intelectual lo inspirará para llegar a ser un eminente poeta donde varias de sus poesías están basadas en su experiencia vivida en el frente de batalla.
En otros aspectos de su vida el relato considera sus desengaños amorosos con hombres, especialmente con el actor Ivor Novello (Jeremy Irvine) y posteriormente con el joven aristócrata Stephen Tennant (Calam Lynch); con todo, a fin de cubrir las apariencias Sasson contrae matrimonio con la joven Hester (Kate Phillips).
En la etapa otoñal de su existencia, se contempla a Siegfried (Peter Capaldi) acompañado de Hester (Gema Jones) y de su hijo adulto George (Richard Goulding). Tratando de encontrar un verdadero sentido a su vida no puede borrar de su memoria los horrores de la guerra, como asimismo sus vínculos homosexuales; de algún modo busca su redención en la religión con su conversión al catolicismo, actitud severamente criticada por su hijo.
Con suma precisión, en su narración Davies intercala importante material de archivo filmado ilustrando los horrores de la Primera Guerra Mundial como así también apela a la voz en off recitando los poemas antibélicos de su protagonista. Queda como resultado un valioso film imbuido de dolor, tristeza y melancolía exponiendo a un reconocido poeta que no obstante su éxito profesional resultó insatisfecho por no haber alcanzado con plenitud lo que se había propuesto.
Así como el realizador británico ofreció un excelente retrato de la poeta americana Emily Dickinson en A Quiet Passion,(2016), con Benediction nuevamente se consagra describiendo la compleja personalidad de su antibelicista compatriota.
Unclenching The Fists (Rusia)
La realizadora Kira Kovalenko aborda un drama familiar en el que una muchacha intenta en su proceso de iniciación liberarse del medio en que vive para ser dueña de sí misma, sin que nadie decida por ella.
Unclenching The Fists
El relato se desarrolla en Mazur, un pueblo minero ubicado en la región sureña rusa de Osetia del Norte, donde reside Ada (Milana Aguzarova) quien huérfana de madre convive con su padre Zaur (Alik Karaev) y su hermano menor Dakko (Khetag Bibilov). El desolado e inhóspito lugar no ofrece a la joven incentivo alguno al estar acarreando una existencia gris y monótona. Para peor, su vida está regida por su padre sobreprotector y decididamente hostil quien además de retenerle el pasaporte le niega darle la llave del departamento en donde habitan y solo le permite que salga cuando debe dirigirse a su trabajo en una pequeña tienda de comestibles.
En esa especie de cárcel que constituye su hogar ella no puede obtener ayuda del inmaduro Dakko ni tampoco de su cortejante Tamik (Arsen Khetagurov). La única esperanza de emancipación está en Akim (Sosian Khugaev), su hermano mayor que logró escapar de su padre al haber encontrado un trabajo en Rostov y que ahora ha regresado al pueblo; sin embargo la inestabilidad mental de Ada como resultado de su estrés emocional complica la situación.
La muy buena fotografía de Pavel Fomintsev permite captar plenamente el medio ambiente claustrofóbico en que transcurre la acción y su repercusión en la conducta de sus personajes. Con una eficiente puesta escénica, Kovalenko que además es la coguionista del film ha logrado que sus actores, especialmente Aguzarova y Karaev, transmitan un intenso realismo a sus personajes en esta perturbadora y sofocante historia en donde se insinúa cierto nivel de incesto en la relación de la joven con sus hermanos.
El talento de la realizadora ha sido reconocido en el último festival de Cannes cuyo trabajo obtuvo el premio al mejor film exhibido en la sección Un Certain Regard.
7 Prisioneiros (Brasil)
El director brasileño Alexandre Moratto después de haber obtenido varios premios por Socrates (2018), su primer largometraje, ahora entrega un sólido drama de connotación moral.
7 Prisioneiros
El guión del realizador con la colaboración de Thayná Mantesso presenta a Mateus (Christian Malheiros), un muchacho de 18 años viviendo humildemente con su madre y hermanas en la región rural de Catanduva; gracias a la gestión de un intermediario local ha conseguido un empleo en Sao Paulo donde aguarda lograr un mejor futuro. Después de despedirse de los suyos es transportado junto con otros muchachos de similar condición social a la gran metrópoli; al llegar a destino comprueban que el lugar de trabajo es un gran depósito de chatarra. Allí son recibidos por Luca (Rodrigo Santoro), el gerente del local, quien les retiene la documentación de identidad y les señala que en poco tiempo más recibirán el formal contrato de trabajo. Después de pocos días de extenuada labor los 7 trabajadores reclaman sus salarios y es ahí donde Luca con máxima severidad les señala que ellos deberán previamente cancelar la deuda pendiente generada por el transporte a la ciudad, la comida que se les brinda y el precario alojamiento en ese mismo lugar. Dándose cuenta que han sido engañados, intentan escapar pero se encuentran impedidos de salir al exterior del inmenso taller como al propio tiempo Luca les retiene sus celulares y además les amenaza que atentará contra sus familiares si acaso persisten en abandonar el trabajo. Es así que de hecho comprueban que están prisioneros e incomunicados con el resto del mundo: la efímera esperanza es que podrán ser liberados una vez que con el producido de la labor realizada puedan devolver el monto adeudado.
A medida que transcurre el tiempo y la situación se va deteriorando, Mateus opta por negociar con Luca haciéndole ver que él logrará que su grupo incremente la productividad de la empresa. Es así que va obteniendo una mayor libertad, al propio tiempo que les hace ver a sus compañeros que tratando de ganar la confianza del patrón, podrá sacarlos de su encierro. La eficacia e inteligencia de Mateus le permite avanzar progresivamente en la firma obteniendo importantes privilegios pero es entonces cuando la lealtad y solidaridad hacia su grupo se desvanece por completo.
Moratto crea un ponderable thriller que se intensifica con la progresión del relato. A través del mismo efectúa una severa denuncia al tráfico humano que aquí se ejemplifica con jóvenes provenientes de sectores pobres y sin mayor formación quienes en procura de un mejor empleo terminan convirtiéndose en meros esclavos de una moderna sociedad. Simultáneamente queda expuesto cómo los intereses económicos en juego ‑en este caso el de la empresa de chatarra- generan una criminal asociación con mafiosos, políticos y corruptos guardianes de la ley.
En el buen elenco se destacan Santoro como el implacable explotador carcelero y Malheiros brindando total notable convicción al personaje protagónico que habiendo logrado su libertad carga sobre su conciencia el conflicto moral por su deslealtad y ausencia de solidaridad hacia sus compañeros de trabajo.
Con una narración concisa y dinámica el realizador ha logrado un magnífico film en donde el espectador se involucra por completo con la suerte de sus personajes.
I’m Your Man (Alemania)
En esta película la directora Maria Schrader ofrece una historia que cautiva por su notable originalidad.
I’m Your Man
Si este film hubiese sido realizado a mediados del siglo pasado habría sido categorizado como una comedia de ciencia ficción o acaso como una fantasía bien elaborada. Con el increíble avance tecnológico registrado en las últimas décadas, lo que ofrece la realizadora en su excelente guión escrito con Jan Schomburg bien podría acontecer en un futuro cercano.
La acción transcurre en Berlín donde se sale al encuentro de la antropóloga Alma (Maren Eggert) quien trabaja en el renombrado Museo de Pérgamo. Con el propósito de reunir los fondos necesarios para su próxima investigación ella acepta el desafío de someterse a un singular experimento; el mismo consiste en convivir durante tres semanas con Tom (Dan Stevens), un robot especialmente programado, debiendo observar su comportamiento a fin de determinar si acaso se ha logrado el hombre perfecto que pueda integrarse a la sociedad. A todo ello es necesario precisar que la supervisora de Alma (Sandra Hüller) ha sido igualmente concebida en un laboratorio científico.
En un comienzo, Alma no se siente muy cómoda en su hogar con la presencia del peculiar anfitrión viéndolo poner orden en su biblioteca, preparándole el desayuno, tratando de halagarla y complacerla en todo sentido, pero a pesar de que ella evita sentirse atrapada por el bello androide que tiene delante suyo, poco a poco va cambiando de actitud hasta llegar al punto en que se genera una notable intimidad entre ambos.
En un relato que se nutre con situaciones de franco humor, la realizadora crea un sorprendente realismo al ilustrar el vuelo romántico entre el humanoide y Alma. El film se valoriza con la excepcional interpretación de Eggert ‑que le valió el premio a la mejor actriz en el festival de Berlin- y la participación de Stevens quien con magnífica precisión compone a un personaje que de manera ambigua da la sensación de adquirir la conducta de un hombre capaz de generar una emoción similar a la de un verdadero ser humano.
Aunque no ha sido la intención de la directora el plantear una temática filosófica sobre el empleo de la tecnología moderna, lo cierto es que a través de su impecable realización de manera inteligente introduce al espectador en un relevante tema. Así, del mismo modo que podemos introducir a nuestros hogares al altavoz inteligente llamado Alexa, nada fantasioso sería suponer que la inteligencia artificial sea capaz de concebir a un robot con todos los atributos de un humano tal como se contempla en el meritorio trabajo de Schrader.
AHED’S KNEE(Israel)
Habiendo obtenido en 2019 el máximo galardón en el festival de Berlín con Synonyms, el director Nadav Lapid retorna con otro drama en el que con inusitada energía expresa el sentimiento que lo anima como ciudadano israelí. Es necesario aclarar que el rodaje del film se realizó antes de que Benjamin Netanyahu dejara el cargo de Primer Ministro.
AHED’S KNEE
El realizador se vale de su propio guión para describir a un cineasta llamado Y (Avshalom Pollak) que decididamente es su alter ego. En la ficción, este personaje avizora como próximo proyecto filmar Ahed’s Knee basado en la vida real de Ahed Tamini, una activista palestina que sufrió una herida en su rodilla al haber sido baleada por un soldado israelí. En tanto, Y ha aceptado una invitación de Yahalom (Nur Fibak), una funcionaria del Ministerio de Cultura para la proyección de su último film en el desértico valle de Aravah donde ella reside. Después de la exhibición se ha dispuesto que el director participe en un coloquio de preguntas y respuestas con el público asistente. Mientras la proyección se efectúa Yahalom le entrega un formulario que debe llenar y que será destinado al Ministerio de Cultura donde tiene que someterse a estrictos tópicos de discusión autorizados en su charla con los espectadores. Esa censura a la libertad de expresión motiva a que Y, ciertamente traumatizado por lo que sufrió como soldado en la guerra con El Líbano, no pueda ocultar su indignación; en consecuencia, a través de un largo monólogo que graba en su celular se despacha con un incendiario discurso en donde vuelca su repugnancia y asco hacia el gobierno de Netanyahu y su ministra de cultura.
En este film radical y explosivo Lapid lanza una vez más sus dardos al país en que vive, aunque la forma de expresarlo no sea demasiado sutil. Queda claro, que a través de su problemático protagonista quiere expresar la severa crisis existencial que atraviesa y de qué manera el gobierno israelí va afectando su identidad.
Con una agitada puesta escénica que recurre a varias rupturas para introducir números musicales un tanto discutibles, el iconoclasta realizador contó con la excepcional interpretación de Pollak, el excelente coreógrafo de danza contemporánea, quien transmite acabadamente la cólera de un cineasta impotente de no poder modificar la realidad que lo envuelve.
Céline Sciamma, la realizadora de Portrait de la jeune fille en feu que en 2019 fue calurosamente acogida en el Festival de Cannes 2019, en su reciente trabajo considera el encantador mundo de la infancia. Si como el refrán lo señala que “lo breve si bueno, dos veces bueno” eso bien puede aplicarse aquí donde en escasos 70 minutos la directora que es asimismo autora del guión brinda con Petite Maman entrega una excelente película.
Petite Maman
En un geriátrico de Francia Nelly (Joséphine Sanz) de 8 años de edad se despide de los residentes enfermos que allí se encuentran donde en una de las habitaciones se halla su abuela que acaba de morir y a quien no pudo darle su adiós como era su deseo. De allí acompaña a su madre Marion (Nina Meurisse) a la casa de la difunta mujer a fin de vaciar los muebles y estantes donde su padre (Stéphane Varupenne) las está aguardando. Angustiada por el dolor, su madre abandona el lugar en tanto que su marido acompañado de su hijita se ocupa de concluir la tarea de embalaje. Durante ese lapso que dura un par de días Nelly conoce a Marion (Gabrielle Sanz), una niña de su misma edad que está a punto de ser operada. Entre ambas se forja una gran amistad donde una parece ser el espejo de la otra al punto tal que da la impresión de ser hermanas gemelas.
Durante el par de días en que se juntan, a través de sus fértiles imaginaciones las niñitas conviven en un mundo mágico realizando diferentes actividades; así, se dedican a armar una choza en el bosque aledaño, simulan interpretar una obra de teatro donde una de ellas asume el rol de la pequeña mamita de la otra, como también demuestran su habilidad en el arte culinario cocinando panqueques.
La descripción que efectúa Sciamma es realmente encomiable. Su realista narración cobra absoluta autenticidad gracias a las excepcionales interpretaciones de las hermanitas Joséphine y Gabrielle quienes prácticamente llevan sobre sus hombros todo el peso de la película transmitiendo una conmovedora dulzura. Esta emotiva comedia dramática se dirige a todo tipo de audiencia que seguramente habrá de apreciarla por su ponderable nivel.
Vengeance is mine, all others pay cash (Indonesia-Singapur-Alemania)
Habiendo obtenido el premio máximo en el festival de Locarno, esta película sin ser excepcional constituye una buena muestra del cine de Indonesia.
El realizador indonesio Edwin, considerado como uno de los más importantes del país, ofrece un interesantísimo relato utilizando un tema no frecuentado en el cine como es el de la impotencia sexual masculina.
Vengeance is mine, all others pay cash
Basado en la novela homónima de Eka Kurniawan quien la adaptó para el cine con la colaboración del realizador, el relato se desarrolla en 1989 en algún lugar no determinado de Indonesia. El personaje central es Ajo (Marthino Lio) quien en el lugar donde vive los que lo rodean no ignoran que es impotente; tratando de ocultar su humillación y vergüenza demuestra su virilidad con violencia al pelearse con los demás hombres que salen a su encuentro. A través de flashbacks se llega a saber que su disfuncionalidad genital se debe al impacto traumático experimentado en su juventud al haber tenido que contemplar forzadamente la brutal violación cometida por dos policías a una mujer.
Su existencia adopta un giro inesperado cuando conoce a Iteung,(Ladya Cheryl), una mujer guardaespaldas que demuestra poseer sus mismas aptitudes para la lucha, defendiéndose con sorprendente tenacidad de aquéllos que se interponen en su camino. Aunque en un principio existe entre ambos un recelo y desconfianza, muy pronto surge una mutua atracción que culmina en un fulgurante romance. Con delicadeza ella trata de.demostrarle a Ajo que la ausencia de erección no constituye un inconveniente para el gran amor que los une. Sin embargo la presencia de Budi (Reza Rahadian), un inescrupuloso rival que gusta de Iteung, constituye un serio obstáculo para que la relación prosiga de manera normal, sobre todo cuando ella queda embarazada.
En esta historia plena de acción y aventuras combinada con romanticismo y sazonada con apreciable humor, Edwin obtiene un film que lanza una contundente crítica al machismo que confunde la masculinidad con la hombría de un individuo a través de su eficacia sexual. Asimismo, el guión veladamente alude al régimen dictatorial de Suharto, el presidente de Indonesia (1967 – 1998) que afectó negativamente a la generación de su época.
Con un buen elenco a su favor y una remarcable coreografía lograda en las escenas de lucha, este film eficazmente narrado por Edwin constituye un muy grato entretenimiento.
Comala (México)
En este documental el realizador mexicano Gian Cassini centra su atención en su padre El Jimmy que asesinado en 2010 fue en vida un sicario de poca monta además de traficante de drogas en Tijuana.
Comala
Cassini fue criado por su madre en Monterrey y prácticamente vivió sin la presencia paternal por cuanto su padre abandonó el hogar cuando él era muy pequeño para iniciar una nueva familia donde tuvo un hijo y una hija. De allí en más el cineasta permaneció distanciado de su progenitor salvo esporádicos contactos mantenidos a lo largo de su existencia.
A manera de un rompecabezas que es necesario ir completando hasta que todas las piezas logran adecuarse perfectamente, el documentalista procede a hacerlo realizando un viaje que lo lleva a ciertos lugares de México, como así también a Estados Unidos. Durante ese trayecto, al entrar en contacto con miembros de su familia ampliada, va descubriendo facetas y detalles que para él eran hasta ese entonces desconocidos. Así se impone que su abuelo estuvo involucrado con la CIA en su lucha con la revolución de Fidel Castro; asimismo se entera que su hermanastro también optó por seguir el camino del delito y lo más importante es cuando se impone que la amante que su padre tuvo es poseedora de ciertos secretos acerca de su asesinato.
En esa búsqueda realizada a fin de obtener una completa idea sobre la personalidad de El Jimmy, Cassini resalta algunos de los aspectos que modelaron su conducta en el que se encuentra presente el arraigado machismo, la misoginia y como telón de fondo la desafortunada guerra de las drogas generando el círculo vicioso de la violencia que afecta a ciertas regiones del país azteca.
Con sumo cuidado de no caer en el fácil sensacionalismo, el realizador logra un sólido e intrigante documental cuyo título Comala se refiere a la ciudad en donde transcurre la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo sobre un hombre en procura de su padre.
La directora brasileña Anita Rocha da Silveira aborda un relato en el que su tema central radica en el cuestionamiento de la fe de una joven cristiana.
Medusa
Con un guión que le pertenece, la cineasta presenta a Mariana (Mari Oliveira) una joven de Rio de Janeiro que integra un grupo de coristas en la iglesia a cargo de un Pastor evangelista (Thiago Fragoso). Asimismo, estas muchachas enmascaradamente se dedican por las noches a efectuar una cacería consistente en castigar a todas aquellas mujeres que son consideradas pecadoras al apartarse del sendero correcto predicado por el cristianismo. El momento crucial se produce cuando en una salida nocturna Mariana se dispone a golpear a otra supuesta pecadora pero,ella sale mal parada al recibir un profundo corte en su cara dejándole una cicatriz que la oculta con su melena. Es entonces cuando Mariana comienza a cobrar conciencia de que ese modelo de mujer cristiana que no puede tomar decisiones por sí misma y tiene que acatar ciegamente el fariseísmo de la iglesia a la que concurre no la conducirán por buen camino. Para encontrar un nuevo sentido a su vida, lo que ahora le preocupa es ubicar a una ex actriz que años atrás desapareció con su rostro desfigurado por haber sido expuesta al fuego; asimismo es empleada como enfermera en un hospital donde los pacientes se encuentran en estado comatoso.
La película es ciertamente ambiciosa en su crítica al fundamentalismo religioso dispuesto a emplear la violencia hacia quienes no condicen con su rígido criterio como así también al sistema patriarcal vigente. Asimismo resalta el empoderamiento femenino rebelándose al lavado de cerebro inculcado por el hipócrita religioso.. Lo que aminora el impacto de este distópico film es que la directora adopta un tono que alterna entre comedia, sátira y horror sin encontrar un foco preciso en su intento de abarcar varios subtemas que distraen la atención. De todos modos, el film sin estar plenamente logrado interesa como metáfora del sistema político imperante en Brasil.
La Caja (México-Estados Unidos)
Después de haber obtenido en 2015 el León de Oro en el Festival de Venecia con Desde Allá, el director venezolano Lorenzo Vigas retorna con este pujante film que transcurre en Chihuahua, al norte de México.
El drama expuesto admite varias lecturas donde en la primera de ellas se refleja el tema de la paternidad para posteriormente ofrecer un cuadro realista exponiendo la deshumanización existente a través de diversas formas.
La Caja
El guión del realizador con la colaboración de Paula Markovitch presenta en su primera imagen a un grupo de personas aguardando que las autoridades pertinentes les entreguen los restos exhumados de sus seres queridos desaparecidos y encontrados en una fosa común. Entre ellos se halla el adolescente Hatzin (Hatzin Navarrete) quien viviendo en la capital de México con su abuela, llegó a Chihuahua para recoger la caja metálica conteniendo los huesos de su difunto padre; asimismo le es entregado una tarjeta de identidad que se encontró en su cuerpo perteneciente a un tal Esteban Leyva. Cuando por casualidad él divisa en la calle a un individuo al que cree que es Leyva, su padre, al enfrentarlo el hombre le responde que él es Mario (Hernán Mendoza).
De manera ambigua el realizador deja la duda si realmente Mario es o no el padre de Hatzin; lo cierto es que este individuo lo toma como empleado en su fábrica de textiles. Allí puede observarse cómo reclutando mano de obra barata, fundamentalmente femenina, la misma es explotada miserablemente en sus talleres; cualquiera que se queje corre el riesgo de perder su empleo como asimismo la posibilidad de engrosar la lista de desaparecidos. El feminicidio que se produce es una ilustración de la dramática realidad imperante que el realizador esboza con apreciable sutilidad.
Con una narrativa admirable el cineasta resalta la conexión que se produce entre Hatzin y Mario en donde el joven encuentra en su empleador al padre real o sustituto ‑según cómo se lo considere- y de qué modo la educación que de él recibe motiva a que el adolescente manifieste una ambivalente moralidad, comenzando a transitar por un sendero peligroso.
A la meritoria realización de Vigas debe añadirse la satisfactoria actuación de Mendoza y sobre todo la de Navarrete que en su debut cinematográfico es todo una revelación transmitiendo con su expresivo rostro y calmada entonación vocal la necesaria intensidad de un joven que se mantiene alertado frente a la degradación humana de la cual es testigo y que asimismo está involucrado.
Matar a la Bestia (Argentina-Brasil-Chile)
Después de haber incursionado en el cortometraje en el que Monstruo Dios obtuvo una mención especial en Cannes 2019, la directora Agustina San Martin debuta con este largometraje cuyo guión también le pertenece.
Matar a la Bestia
Tras la reciente muerte de su madre, Emilia (Tamara Rocca) de 17 años parte de Buenos Aires para llegar a un pueblo ubicado en Misiones próximo con la frontera brasileña; su propósito es encontrar a su hermano Mateo que desapareció sin dejar huella alguna. En esa zona boscosa de clima tropical, más asemejada a la de una jungla, ella se aloja en el hostal de su tía Inés (Ana Brun), que se dedica a ofrecer alojamiento a los turistas y viajeros de paso. Allí Emilia se impone de la existencia de mitos y leyendas ocultas por los que los vecinos lugareños creen que una peligrosa bestia rondando la zona encarna al espíritu de un hombre siniestro capaz de adoptar la forma de diferentes animales atacando a las mujeres.
Las ansiedades y temores de la joven se acallan con la llegada de Julieth (Julieth Micolta) al hostal quien atraida por su voluptuosa belleza al poco tiempo Emilia inicia una relación lesbiana.
A manera de fábula, la directora trata de abordar el despertar sexual de Emilia recurriendo a una atmósfera sugerente de sensual erotismo pero su intención no llega a fructificar debido a su endeble narración; así el paradero de Mateo como igualmente el de la supuesta bestia asesina quedan relegados al olvido.
Lo rescatable del film reside en el aspecto visual gracias a la buena fotografía de Constanza Sandoval y a los efectos sonoros de Mercedes Gaviria Jaramillo. Pero en última instancia, sin tensión ni emoción alguna, esta película dista de satisfacer.
The Gravedigger’s Wife (Finlandia-Alemania-Francia)
Después de haber realizado varios cortos éste es el primer largometraje del director y guionista Khadar Ayderus Ahmed en el que con sólida madurez ofrece un emotivo relato que transcurre al este de África.
The Gravedigger’s Wife
La trama introduce a Guled (Omar Abdi) de 45 años de edad que vive en uno de los sectores más desfavorecidos de la ciudad de Djibouti en compañía de su adorada y animada esposa Nasra (Yasmin Warsame) y su adolescente hijo Mahad (Kadar Abdoul-Aziz Ibrahim), que aunque un tanto rebelde ama a sus padres. Sin saber leer ni escribir se desempeña como uno de los sepultureros de la zona y, aunque resulte macabro, diariamente aguarda en la puerta del hospital local la muerte de algunos de los pacientes allí internados para poder cavar sus fosas, enterrarlos y posteriormente obtener la humilde remuneración por el trabajo efectuado.
En una de las contadas notas de humor del relato se puede observar la forma en que la avispada Nasra de manera ingeniosa consigue ingresar con su marido a una fiesta de casamiento sin haber sido invitados.
A pesar de la precariedad en que vive esta familia, la felicidad reina en el hogar hasta el momento en que Nasra comienza a experimentar dolencias provenientes de un riñón seriamente infectado; si bien al principio ella es tratada con medicamentos de alto costo que Guled debe afrontar, su estado empeora y la única salida es que sea operada urgentemente para no poner en riesgo su vida. El gran problema es cómo obtener los cinco mil dólares requeridos para la cirugía cuando no existe ayuda alguna por parte de los familiares de la pareja y el tiempo apremia.
Sin recurrir a golpes bajos el realizador logra emocionar narrando de manera sencilla pero efectiva la poética historia de amor de este matrimonio a la vez que resalta el valor de la familia en este relato de supervivencia. A la excelente interpretación de actores no profesionales que ofrecen completa autenticidad a sus personajes se añade la sublime fotografía del camarógrafo Arttu Peltomaa quien sin pintoresquismo alguno capta y contrasta la parte moderna de la ciudad con los sectores más humildes reflejando la vida cotidiana de su gente.
Oscar Peterson: Black + White (Canadá)
Este notable documental dirigido por Barry Avrich constituye un merecido tributo a Oscar Peterson, el gigante del jazz fallecido en 2007 cuya actuación profesional es comparada con la de otras renombradas leyendas tales como Nat King Cole, Ella Fitzgerald, Duke Ellington y John Coltrane. Peterson se ha distinguido por la intensidad volcada en sus interpretaciones, su apreciado estilo musical con sus mágicos dedos recorriendo el teclado del piano y por su carismática personalidad.
Oscar Peterson: Black + White
El documental pasa revista a sus siete décadas de carrera profesional, desde sus primeros días como un niño prodigio que dejó de tocar la trompeta por razones de salud para volcarse al piano, hasta sus grandes triunfos manifestados a través de sus éxitos discográficos y jubilosas actuaciones alrededor del mundo como solista, con su trío y con las participaciones de grandes artistas del jazz.
El film también aborda el detestable racismo y segregación racial que experimentó como afro-canadiense mientras estaba recorriendo Estados Unidos; su devoción por la justicia social lo inspiró a componer Hymn to Freedom; esta creación concebida por su autor como un acto de resistencia y un homenaje a la venerada figura de Martin Luther King ha sido ejecutada en la ceremonia de inauguración de la presidencia de Obama en enero de 2009.
Barry Avrich presenta un vasto archivo con entrevistas a Peterson, varios músicos que han tenido la oportunidad de colaborar con él, el crítico neoyorkino de jazz Giovanni Russonello, la académica y veterana periodista Kitti Olivier, la historiadora Rosemary Sadlier y su querida y abnegada esposa Kelly Peterson. Asimismo la película aporta una serie de actuaciones en vivo con una variedad de artistas interpretando su música: entre otras destacadas figuras se encuentran Billy Joel, Jon Batiste, Quincy Jones, Ramsey Lewis, Dave Young, Herbie Hancock, Branford Marsalis, Jackie Richardson, Measha Brueggergosman, Joe Sealy y Robi Botos que ha sido un protegido de Peterson.
El film permite disfrutar la música de Peterson donde además de Hymn to Freedom se encuentran entre otras composiciones Place St. Henri ‑creada por el artista en homenaje a su querida ciudad natal de Montreal- Hallelujah Time, A Lovely Way to Spend an Evening, Blues for Big Scotia y Sweet Lady.
Con un excelente montaje de Nicolas Kleiman, el realizador brinda un documental en el que no se requiere ser un amante del jazz para poder gozarlo.
The Other Tom (México-Estados Unidos)
El gran esfuerzo de una madre lidiando con la enfermedad de su hijo y sus derivaciones es lo que abordan los directores y guionistas uruguayos Rodrigo Plá y Laura Santullo en este film. El cuidadoso tratamiento del tema considerado genera considerable interés permitiendo que no resulte difícil involucrarse en su problemática.
The Other Tom
Elena es una madre monoparental viviendo con su hijo Tom de nueve años en Estados Unidos y poron la baja remuneración obtenida en su trabajo ella logra ayuda de los servicios sociales. Su gran problema es que el chico padece lo que se conoce con el nombre de “trastorno por déficit de atención e hiperactividad” (TDAH) que es un síndrome neurológico caracterizado precisamente por hiperactividad, impulsividad y escasa capacidad de atención. Esa afección motiva a que la relación entre ambos resulte dificultosa y que además el chico sea estigmatizado en la escuela debido a su particular condición.
Cuando Elena percibe que los medicamentos prescriptos al niño en su tratamiento psiquiátrico le producen serios efectos secundarios, ella decide suspenderlos; como consecuencia de su actitud los servicios sociales le advierten que podrán retirarle la custodia de Tom para ubicarlo en un hogar sustituto.
Plá y Santullo han logrado un film que lúcidamente resalta algunos discutibles diagnósticos médicos y la prescripción de remedios sin tener en cuenta cómo pueden obrar en los pacientes; al propio tiempo el relato refleja la manera en que pueden mitigarse los obstáculos producidos por el TDAH.
Este humano film se valoriza por la muy convincente actuación de Julia Chávez como la abnegada madre tratando de ofrecer la máxima ternura a su hijito y la extraordinaria interpretación de Rodríguez Bertorelli dando la impresión que no actúa sino que realmente es un niño discapacitado.